IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DIAS
(28-7) Daniel 1:20. ¿A qué se referían los vocablos magos y astrólogos?
El vocablo hebreo para designar a los astrólogos y magos es Ahshaphim, que significa individuo que emplea
encantamientos y que practica artes ocultas (véase Davidson, Analytical Hebrew and Chaldee Lexicón, págs. 51-52).
Estos individuos frecuentemente estaban relacionados con los espíritus malignos (véase Hechos 8:9-24). Daniel y sus
hermanos estaban respaldados por la verdad y la revelación de Dios; por lo tanto, tenían mayor sabiduría y
entendimiento que los magos y astrólogos del rey.
(28-8) Daniel 1:21. ¿Cuánto duró el cautiverio de Daniel en Babilonia?
Daniel estaba entre los que fueron llevados en el primer cautiverio, y permaneció en Babilonia con muchos de los
demás judíos aun después de que la mayoría había vuelto a su propia tierra para reconstruir el templo y la nación.
Estuvo en Babilonia sirviendo a varios reyes por el lapso de los setenta años del cautiverio (véase Jeremías 25:11;
29:10). Aunque no hay indicación de su edad en la época en que lo llevaron cautivo, Daniel 1:21 muestra que vivió
por lo menos hasta los ochenta años.
(28-9) Daniel 2:5. ¿Realmente olvidó Nabucodonosor su sorprendente sueño?
Ellis T. Rasmussen hizo el siguiente comentario en cuanto al sueño del rey: “En el versículo 5 la frase ‘El asunto lo
olvidé’ probablemente es una traducción errónea y debería ser ‘el asunto ciertamente está conmigo’, dado que en el
texto original se emplea el término persa azda (‘cierto’). En el versículo 9 el rey da a entender que sabe lo que soñó;
por lo tanto, si los intérpretes pueden decirle cuál fue su sueño, él se dará cuenta que ellos saben lo que están
diciendo y podrá tener confianza en la interpretación” (An Introduction to the Old Testament and Its Teachings,
2:92).
Nebuchadnezzar and Daniel
El sueño de Nabucodonosor es interpretado por Daniel
(28-10) Daniel 2:17-19. Daniel y sus compañeros fueron librados de la muerte al recibir revelación de Dios
La reacción de Daniel y sus amigos al peligrar sus vidas por motivo de la sentencia del rey ilustra la aplicación de un
principio enseñado por el presidente Harold B. Lee: “Mediante la fe en Dios podéis estar en comunión con el Infinito,
y mediante el poder y sabiduría obtenidos de vuestro Padre Celestial podéis manejar los poderes del universo con el
fin de que os sirvan en la hora de necesidad en la solución de problemas demasiado grandes para vuestra fuerza o
inteligencia humanas.” (En Church News, 15 de agosto de 1970, pág. 2.)
(28-11) Daniel 2:26-30. “Hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios”
Aunque el rey creyese que Daniel había dado la interpretación de su sueño, éste aclaró que no era él, ni ninguno de
los adivinos o agoreros, quien podía establecer la naturaleza del sueño y su interpretación. Daniel testificó que “hay
un Dios en los cielos” (Daniel 2:28), y que fue mediante el poder de ese Dios que el secreto del sueño se dio a
conocer. El no tomó para sí el reconocimiento de lo que el Señor había hecho para su bien, pues el hacerlo
ciertamente habría ofendido a Dios (véase D. y C. 59:21).
(28-12) Daniel 2:28. ¿Se refería el sueño de Nabucodonosor solamente a los postreros días?
La interpretación inspirada que Daniel dio del sueño de Nabucodonosor adaró que el cumplimiento del mismo
comenzaría en el futuro inmediato. Daniel le dijo al rey: “Tú eres aquella cabeza de oro” (vers. 38). El sueño reveló
sucesos que ocurrirían a través de un largo período de tiempo. La culminación, sin embargo, ocurriría en los últimos
días. El vocablo hebreo que fue empleado, achariyth, significa “último o fin” (James Strong, “A Concise Dictionary of
the Words in the Hebrew Bible”, en The Exhaustive Concordance of the Bible, pág. 11). Esta definición combinada
con la explicación dada por Daniel y la luz aportada por la revelación moderna (véase D. y C. 65:2; 138:44) deja bien
aclarado este punto.
(28-13) Daniel 2:31-45. ¿Cuáles eran los reinos representados en el sueño de Nabucodonosor?
El presidente Rudger Clawson comentó en cuanto a la interpretación del sueño de Nabucodonosor diciendo: “El
mundo cristiano es hoy testigo del hecho de que las mismas cosas que representaba la imagen han ocurrido con el
transcurso del tiempo. La historia nos dice que el rey Nabucodonosor era la cabeza de oro. Los medos y los persas,
reinos inferiores a Babilonia, eran los brazos y el pecho de plata. El reino macedonio, dirigido por Alejandro el
Grande, era el vientre y los muslos de bronce; y el reino romano, bajo el cetro de los Césares, era las piernas de
hierro. Por lo que, como pudimos notarlo, posteriormente el reino, o imperio de Roma, se dividió. La cabeza del
gobierno en una división estaba en Roma, y la cabeza del gobierno en la otra división estaba en Constantinopla. De
manera que las piernas de hierro representaban estas dos grandes divisiones. Finalmente el Imperio Romano fue
reducido a pequeños reinos, representados por los pies y dedos de hierro y arcilla”. (En Conference Report, abril de
1930, pág. 32.)
El élder Orson Pratt, al explicar por qué los dedos de los pies estaban hechos en parte de hierro y en parte de barro,
dijo que “los pies y dedos eran gobiernos más modernos que nacieron del reino de hierro (Imperio Romano),
después de que aquel reino perdió su fuerza. Estos son representados por diez dedos, o diez reinos, que en parte
serían fuertes y en parte débiles. No tendrián la fuerza de las piernas de hierro, sino que estarían mezclados con
barro, indicando al mismo tiempo fuerza y debilidad”. (En Journal of Discourses, 18:337.)
El presidente Spencer W. Kimball aclaró más la profecía, dando la siguiente explicación:
“Roma sería reemplazada por un grupo de naciones de Europa representadas por los dedos de la imagen.
“Una vez delineada la historia del mundo, he aquí la verdadera revelación. Daniel dijo:
“ ‘Y en los días de estos reyes [refiriéndose al grupo de naciones europeas], el Dios del cielo levantará un reino que
no será jamás destruido’…
“Esta es una revelación concerniente a la historia del mundo, cuando una potencia del mundo sobrepasaría a otra
hasta que hubiera numerosos reinos pequeños para compartir el control de la tierra.
“Y fue en los días de estos reyes que no se daría poder a los hombres, sino que el Dios del cielo establecería un reino
—el reino de Dios sobre la tierra, el cual nunca sería destruido ni dejado a otro pueblo.
“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días fue restaurada en 1830 después de numerosas
revelaciones provenientes de Dios; y éste es el reino establecido por el Dios del cielo, que nunca será destruido ni
sobrepasado, y la piedra cortada del monte no por mano, que llegaría a ser una gran montaña y que llenaría toda la
tierra”. (En Conference Report, abril de 1976, pág. 10; cursiva agregada.)
(28-14) Daniel 2:44-45. ¿Cómo es que el reino establecido por Dios consumirá a los demás?
La sección 65 de Doctrina y Convenios habla del cumplimiento del resto de la profecía de Daniel. El profeta José
Smith oró para que el reino eclesiástico de Dios, que fue establecido en la tierra en su época, pudiera avanzar a fin
de que llegara el futuro reino del cielo.
“Durante el Milenio el reino de Dios continuará en la tierra, pero en esa era será un reino eclesiástico y político. Esto
es, la Iglesia (que es el reino) tendrá el mando y gobierno del mundo en sus manos”. (Bruce R. McConkie, Mormon
Doctrine, pág. 416.)
Este reino milenario también puede ser llamado, apropiadamente, el reino del cielo, tal como lo designó José Smith
en su inspirada oración que se encuentra en la sección 65 de Doctrina y Convenios.
Al dar la oración ejemplar, el Señor enseñó a los santos que debían orar por el establecimiento de ese reino. En esa
oración dijo: “Venga tu reino” (Mateo 6:10; véase también Joseph Fielding Smith, Doctrina de salvación, 1:218-19).
En su visión, cuando vio que la piedra rodaba y desmenuzaba la imagen, lo que Daniel realmente vio fue el
surgimiento del reino de Dios, reino que finalmente se extendería en toda la tierra.
El presidente Brigham Young enseñó lo siguiente: “El Señor Dios Todopoderoso ha establecido un reino que blandirá
el cetro de poder y autoridad sobre todos los reinos del mundo y que nunca será destruido. Es el reino que vio Daniel
y acerca del cual escribió. Tal vez algunos consideren una traición decir que el reino que aquel profeta anunció ya
está establecido; no podemos evitar que piensen así, pero sabemos que lo que decimos es cierto, e invitamos a las
naciones a creer en nuestro testimonio. El reino continuará creciendo, expandiéndose y prosperando más y más.
Cada vez que sus enemigos intenten derrocarlo, se extenderá más y será más poderoso; en lugar de menguar,
continuará creciendo, se expandirá más, se volverá más maravilloso y visible para las naciones, hasta que llene toda
la tierra”. (En Journal of Discourses, 1:202-3.)
(28-15) Daniel 2:49. Daniel prosperó por su rectitud
El presidente Spencer W. Kimball resumió las cualidades que poseía Daniel y las bendiciones que por su obediencia
recibió: “El evangelio era lo más importante en la vida de Daniel. La Palabra de Sabiduría le era vital. En la corte del
rey, poco se le podía criticar, pero ni siquiera por el monarca estaba dispuesto a tomar vino o a comer
desmesuradamente la pesada comida de la corte. Su moderación y la pureza de su fe dieron como resultado salud,
sabiduría y conocimiento, habilidad y entendimiento, y su fe lo unió más a su Padre Celestial, de manera que recibió
revelaciones cada vez que era necesario. Por motivo de haber revelado los sueños del rey y por la correspondiente
interpretación de los mismos recibió honor y reconocimiento general, así como presentes y un alto puesto por el que
muchos hombres con gusto hubieran vendido sus almas.” (En Conference Report, Conferencia de Area de México y
América Central, 1972, pág. 31.)
SECCIÓN 65
Revelación sobre la oración dada por medio de José Smith el Profeta en Hiram, Ohio,
el 30 de octubre de 1831.
1–2, Las llaves del reino de Dios se han entregado al hombre sobre la tierra, y la
causa del Evangelio triunfará; 3–6, El reino milenario de los cielos descenderá y se
unirá al reino de Dios sobre la tierra.
1 Escuchad y oíd una voz como de uno enviado de lo alto, uno potente y
poderoso, cuyas salidas son hasta los cabos de la tierra; sí, cuya voz se
dirige a los hombres: Preparad la vía del Señor, enderezad sus sendas.
2 Las llaves del reino de Dios han sido entregadas al hombre en la tierra, y
de allí rodará el evangelio hasta los extremos de ella, como
la piedra cortada del monte, no con mano, ha de rodar, hasta que llene toda
la tierra.
3 Sí, una voz que proclama: Preparad la vía del Señor, disponed la cena del
Cordero, aparejad para el Esposo.
4 Orad al Señor, invocad su santo nombre, dad a conocer sus maravillosas
obras entre el pueblo.
5 Implorad al Señor, a fin de que su reino se extienda sobre la faz de la
tierra, para que sus habitantes lo reciban y estén preparados para los días
que han de venir, en los cuales el Hijo del Hombre descenderá en el
cielo, revestido del resplandor de su gloria, para recibir el reino de Dios
establecido sobre la tierra.
6 Por tanto, extiéndase el reino de Dios, para que venga el reino de los
cielos, a fin de que tú, oh Dios, seas glorificado en los cielos así como en la
tierra, para que tus enemigos sean vencidos; porque tuya es la honra, el
poder, y la gloria, para siempre jamás. Amén.