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STC10689 2022

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LUIS ALONSO RICO PUERTA

Magistrado ponente

STC10689-2022
Radicación n.º 73001-22-13-000-2022-00203-01
(Aprobado en Sala de diecisiete de agosto de dos mil veintidós)

Bogotá, D.C., diecisiete (17) de agosto de dos mil


veintidós (2022).

Decide la Corte la impugnación formulada frente a la


sentencia proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Ibagué, el pasado 5 de
julio, dentro de la acción de tutela promovida por Óscar
Leonardo Manrique contra el Juzgado Cuarto de Familia
de la misma ciudad, trámite al cual fueron vinculadas las
partes e intervinientes en el ejecutivo de alimentos n.° 2021-
00307.

ANTECEDENTES

1. El accionante reclamó la protección de sus


derechos fundamentales al debido proceso, contradicción y
defensa, que habrían sido vulnerados por la autoridad
convocada, durante el trámite ejecutivo de alimentos que en
su contra adelanta Yesenia Botero.
Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

2. En sustento de su alegación, sostuvo que


mediante providencia de 7 de octubre de 2021, la autoridad
judicial accionada le reconoció personería a su abogada,
teniéndolo por notificado, por conducta concluyente, del
mandamiento de pago proferido en su contra. Sin embargo,
«solo hasta el miércoles 13 de octubre de 2021, a las 15:01 (3:01 pm) el
juzgado me envía mensaje de datos con el link del proceso, fecha en que
obtenemos conocimiento del proceso. No anunciando que debía acceder
por medio de un código; además del hecho que ya había dado por
notificado por conducta concluyente [al ejecutado, hoy accionante],
acorde con el auto del 7 de octubre de 2021».

A ello agregó que «es necesario hacer precisión en el cómputo


de los términos exigidos (...), [pues] de conformidad al marco de la
virtualidad del artículo 8 del Decreto 806 que habla de doce días de
traslado para la contestación de la demanda, siendo dos días de
traslado electrónico y diez días para contestar la demanda, [se tiene
que]: a) El 13 de octubre de 2021 me fue enviado el mensaje de datos
con la notificación personal (sic) del link virtual del proceso siendo las
3:01 pm; [y] b) El día jueves 14 y viernes 15 de octubre son 2 días de
traslado electrónico de conformidad con lo regulado en el artículo 8 del
Decreto 806 de 2020: “...La notificación personal se entenderá realizada
una vez transcurridos dos días hábiles siguientes al envío del mensaje
y los términos empezarán a correr a partir del día siguiente al de la
notificación” (...)».

Consecuente con lo expuesto, para el «28 de octubre de


2021, a las 5:45 pm», fecha y hora en las que remitió su escrito

de defensa al buzón electrónico del juzgado accionado,


apenas habían transcurrido nueve, de los diez días que
concede el artículo 442-1 del Código General del Proceso al
ejecutado para proponer excepciones de mérito. Sin

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

embargo, por auto de 5 de febrero de 2022, el juez de


conocimiento se abstuvo de darle tramite al referido escrito,
por considerarlo extemporáneo.

Contra esa determinación, que estima arbitraria e


ilegal, interpuso los recursos ordinarios pertinentes, e
incluso pidió declarar la nulidad parcial de lo actuado. No
obstante, todos esos remedios fueron desestimados por el
juzgado, quien persiste en desconocer la normativa vigente
en materia de notificaciones electrónicas, en desmedro de su
derecho de contradicción.

3. Pretende que se le ordene a la célula querellada


«[d]ejar sin valor ni efecto los autos calendados del 15 de febrero de 2022
y del 7 de abril de 2022 (…) y que revocados se proceda a contabilizar
los términos de traslado de la demanda por notificación electrónica de
conformidad al artículo 8 del Decreto 806 de 2020, y sean corregidos los
errores advertidos en esas decisiones judiciales para que se garanticen
sus derechos fundamentales».

RESPUESTAS DEL ACCIONADO Y VINCULADOS

1. El Juzgado Cuarto de Familia de Ibagué solicitó


denegar el amparo, comoquiera que la vulneración alegada
no tuvo lugar. Para sustentar ese alegato, adujo que el
accionante quedó notificado del mandamiento de pago
proferido en su contra por conducta concluyente, razón por
la cual el término de traslado de la demanda debía
contabilizarse conforme a lo dispuesto en el segundo inciso
del artículo 301 del Código General del Proceso, esto es, «a
partir de la notificación del auto que reconoce personería a la abogada».

3
Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

Pero, para extremar garantías, y dado que el entonces


ejecutado no había podido examinar la actuación adelantada
en su contra, el 13 de octubre siguiente se le remitió un
enlace electrónico de consulta, que permitía acceder al
expediente digital del proceso ejecutivo, y solo a partir de la
jornada siguiente se contabilizó el lapso (de diez días) para
proponer excepciones de mérito.

En ese sentido, el escrito de oposición se radicó el


décimo día de traslado, pero después de las 5:00 pm, lo que
imponía tener por radicado el memorial en la jornada hábil
siguiente, cuando el término del citado artículo 442-1 había
fenecido. Por lo anterior, tanto la decisión de rechazo de las
excepciones, como todas las decisiones subsiguientes,
resultan ajustadas al debido proceso.

2. El Procurador 14 Judicial II de Familia se opuso a


la prosperidad del resguardo, considerando que «existe otro
mecanismo de defensa judicial en los que debieron o deben zanjarse
tales diferencias», y que el promotor debió plantear su
inconformidad «al interior del proceso de respectivo y no ante el
funcionario de tutela, ya que al juez constitucional le está vedado
interferir en las funciones del juez de conocimiento ordinario».

FALLO IMPUGNADO

La Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Ibagué concedió el amparo, y dispuso dejar sin
efectos lo actuado en el trámite ejecutivo a partir del auto de
5 de febrero de 2022, con el que se habían rechazado las

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

excepciones de mérito. Para fundamentar esa decisión, la


colegiatura a quo expuso:

« Examinadas las actuaciones vertidas dentro del proceso


ejecutivo de alimentos adelantado con el radicado 2021-00307-00,
colige esta Sala de decisión la vulneración de las prerrogativas
fundamentales del señor Oscar Leonardo Manrique por parte del
Juzgado Cuarto de Familia del Circuito de Ibagué (Tolima), al no
haberse efectuado la contabilización del término de traslado para
pagar y proponer excepciones con observancia de lo establecido en
el Decreto 806 de 2020, norma vigente para el momento en que se
surtió dicha actuación, de conformidad con lo que a continuación
se expone. En primera medida resulta menester recordar [que]
quien constituya apoderado judicial se entenderá notificado por
conducta concluyente de todas las providencias dictadas dentro
del proceso, a partir del día en que se notifique el auto que reconoce
personería a su apoderado. Por su parte, en lo que respecta a la
contabilización del término de traslado de la demanda cuando el
demandado ha sido notificado por conducta concluyente, el
estatuto procesal en su artículo 91 señala que el demandado
podrá solicitar en la secretaría le sea suministrada copia de la
demanda y sus anexos dentro de los tres (3) días siguientes a la
notificación por conducta concluyente, y vencidos estos,
comenzará a correr el término (...) de traslado de la demanda.

A pesar de lo dispuesto en las normas en cita, debe observarse en


el presente asunto que, debidoa la Emergencia Económica, Social
y Ecológica decretada a raíz del Covid-19, el Gobierno Nacional
expidió el Decreto 806 de 2020, cuyo (...) artículo 8º (...) señala que
los anexos que deban entregarse para un traslado, se podrán
enviar a través de mensaje de datos, entendiéndose surtido el
mismo a los dos días hábiles siguientes al acuse de recibido del
mensaje de datos, y el término respectivo empezará a correr a
partir del día siguiente. De esta manera, en especial atención del
objeto del Decreto 806 de 2020, y teniendo en cuenta que el
proceso ejecutivo de alimentos examinado por esta senda
supralegal se ha desarrollado en su totalidad de manera virtual,
dando aplicación al Decreto mentado, considera esta Colegiatura
que el Juzgado Cuarto de Familia de Ibagué (Tolima), ha debido
ajustar sus actuaciones, en su totalidad, a las disposiciones del
Decreto multicitado, de manera que, tal como lo alega el hoy
accionante, se ha debido entender que el traslado de la demanda
y sus anexos se surtió dos días después a la fecha de acuse de
recibido (sic) del mensaje de datos contentivo del enlace del

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

expediente digital, y por tanto, el término para pagar o excepcionar


se debió contabilizar a partir del día siguiente a la materialización
del traslado.

Bajo estas circunstancias, debe precisarse y diferenciarse entre la


contabilización de términos de traslado de la demanda y sus
anexos a la luz del artículo 91 del Código General del Proceso, y la
contabilización de términos de traslado con observancia del
Decreto 806 de 2020. En el primero de los supuestos normativos,
se tiene que el término de traslado de la demanda y sus anexos
debe contabilizarse a partir de la finalización del término de tres
días concedido al demandado para solicitar la reproducción de la
demanda y sus anexos, una vez se tiene por notificado por
conducta concluyente.

Por su parte, en aplicación del Decreto 806 de 2020, la multicitada


contabilización de términos debe iniciarse a partir de los dos días
siguientes a la recepción del acuse de recibido (sic) del mensaje de
datos a través del cual se efectúa el traslado, que en el caso
concreto, sería desde la fecha en que se recepcionó acuse de
recibido (sic) del mensaje de datos contentivo del enlace del
expediente digital del proceso ejecutivo de alimentos. En este
orden de ideas, considera esta Corporación que, en vista que al
señor Oscar Leonardo Manrique le fue remitido el enlace contentivo
del expediente digital el día 13 de octubre de 2022,
recepcionándose en la misma fecha el acuse de recibido (sic) del
mensaje de datos en el correo electrónico de su apoderada judicial,
el término de traslado para pagar o proponer excepciones de mérito
se ha debido contabilizar a partir de los dos días hábiles
siguientes a la fecha de recepción del acuse de recibido (sic), esto
es, desde el 19 de octubre de 2021».

IMPUGNACIÓN

El titular del juzgado accionado argumentó que «no puede


afirmarse que si el proceso se inicia en forma virtual en los términos
previstos por el Decreto 806 de 2020 o la Ley 2213 de 2022, deba
someterse en su totalidad a las reglas contenidas en dicha
normatividad», y que, los «dos días de gracia» que están previstos

para la notificación personal, no deben extenderse al


enteramiento por conducta concluyente, pues en este último

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

escenario «el demandado ya tenía conocimiento de la providencia y lo


único que se encuentra pendiente es suministrarle al correo la demanda
y sus anexos (...) y una vez se confirme la recepción se contabilizan al
día siguiente el término que le fue conferido para el ejercicio del derecho
de defensa».

CONSIDERACIONES

1. Problema jurídico.

Corresponde a la Corte establecer si fue acertado que la


Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Ibagué, amparara la prerrogativa fundamental al debido
proceso de Óscar Leonardo Manrique, presuntamente
desconocida por el Juzgado Cuarto de Familia de la misma
ciudad al tener por extemporánea la contestación que allegó
dentro del compulsivo por alimentos 2021-00307, dado que
con esa decisión no dio aplicación a lo preceptuado en el
artículo 8 del decreto 806 de 2020.

2. Procedencia de la acción de tutela

La jurisprudencia constitucional ha decantado con


suficiencia los presupuestos y requisitos generales de
procedibilidad que deben confluir y verificarse a la hora de
establecer la procedencia de la intervención del juez de
tutela, ellos son: «(i) …que la cuestión discutida resulte de evidente
relevancia constitucional y que, como en cualquier acción de tutela, esté
acreditada la vulneración de un derecho fundamental, requisito
sine qua non de esta acción de tutela que, en estos casos, exige
una carga especial al actor; (ii) que la persona afectada haya agotado
todos los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial a su

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

alcance y haya alegado, en sede judicial ordinaria, y siempre que ello


fuera posible, la cuestión iusfundamental que alega en sede de tutela;
(iii) que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela se
hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado a partir del
hecho que originó la vulneración; (iv) en el caso de irregularidades
procesales, se requiere que éstas tengan un efecto decisivo en la decisión
de fondo que se impugna; y (v) que no se trate de sentencias de tutela»
(CC. Sentencias C-590/05; SU-813/07).

Resulta imprescindible entonces que en el examen


previo se constate la presencia de los señalados
presupuestos, pero forzosamente se requiere que el supuesto
de hecho planteado desvele una situación en la que se hallen
ciertamente comprometidos derechos fundamentales, de no
ser así, el amparo no puede prosperar, como lo ha sostenido
esta Sala al precisar que para la procedencia de este
instrumento se requiere:

«(…) el cumplimiento de algunos requisitos, siendo uno de ellos y


quizás el primero y más elemental, la existencia cierta del
agravio, lesión o puesta en peligro de la prerrogativa
constitucional invocada que demande la inmediata intervención
del juez de tutela en orden a hacerla cesar, motivo por el cual la
solicitud de amparo debe contener un mínimo de demostración en
cuanto a la vulneración que afecta los derechos que se quieren
proteger, pues si no son objeto de ataque o coacción, carece de
sentido hablar de la necesidad de la salvaguarda» (CSJ
STC5337-2018, 26 abr. 2018, rad. 2018-00023-01,
entre otras).

3. Breve reseña de la actuación cuestionada.

Conforme se reseñó supra, el querellante, demandado


en un proceso ejecutivo de alimentos, confirió poder a una

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

abogada a fin de que lo representara en ese juicio. El


documento fue radicado en el buzón electrónico del despacho
accionado el 3 de septiembre de 2021, dando lugar a la
emisión del auto de 7 de octubre de la misma anualidad, en
el que dispuso: «Reconózcase personería adjetiva a la abogada (...)
para que actúe en el presente asunto como apoderada judicial de la parte
ejecutada, en los términos del poder conferido (...). Téngase por
notificado por conducta concluyente al ejecutado Oscar Leonardo
Manrique. Por secretaria, contrólense los términos para contestar la
demanda conforme lo dispuesto en el inciso 2 del artículo 301 del C.G.P.
Compártasele el link de acceso al expediente digital a la abogada
para que conteste la demanda».

El 13 de octubre del mismo año, la secretaría del


Juzgado Cuarto de Familia de Ibagué remitió a la togada que
representa los intereses del ejecutado el vínculo para acceder
al expediente digital, y a partir de la jornada siguiente,
contabilizó el término de diez días para presentar
excepciones, consagrado en el canon 442-1 del Código
General del Proceso. Desde esa perspectiva, el referido lapso
fenecería el 28 de octubre de 2021, misma calenda en la que
se presentó el escrito de excepciones, pero a las 5:54 pm,
cerca de una hora después de la finalización de la jornada
hábil correspondiente.

En consideración a lo anterior, el juzgado interpretó que


el memorial de defensa del demandado fue radicado el día
hábil siguiente –el 31 de octubre–. Por lo anterior, mediante
proveído de 15 de febrero de 2022 reconoció la
extemporaneidad de la defensa, y dispuso que, una vez
cobrara ejecutoria lo decidido, retornaran las diligencias para

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

dictar el auto de seguir la ejecución, en los términos del


precepto 440 del estatuto procesal civil vigente.

Contra esa decisión se interpuso el recurso de


reposición, arguyendo que «el juzgado y la demandante no hicieron
el debido traslado de la demanda y sus anexos; ya que si bien es cierto,
en los estados electrónicos se nos da por notificados por conducta
concluyente desde el día 7 de octubre; no se realizó el envío del link del
proceso, sino hasta el día 13 de octubre de 2021», y que «en el caso de
marras el funcionario decide es con base en norma C.G.P. (sic), la cual
presente una contradicción frente al decreto 806 del 2020, numeral (sic)
8 inciso 3».

El juzgado mantuvo lo decidido, pretextando que «erra la


apoderada de la parte ejecutada en la interpretación realizada al artículo
8 del decreto 806 de 2020, pues debe entenderse que en el presente
proceso no operó dicha notificación, sino, se itera, la establecida en el
artículo 301 del C.G.P., igualmente la contestación de la demanda fue
remitida el 28 de octubre a las 17:54, de conformidad con lo establecido
en el inciso 4° del artículo 109 del C.G.P., los memoriales incluidos los
mensajes de datos se entenderán recibos antes del cierre del despacho
del día en que vence el termino, es decir que a la parte ejecutada le
fenecía el termino el 28 de octubre de 2021 a las 17:00 horas, de allí
que la secretaria del despacho la declaró extemporánea».

4. Análisis de la regla que consagra el artículo 8-3


del Decreto 806 de 2020 (y el artículo 8-3 de la Ley 2213
de 2022).

Es pertinente anotar, de inicio, que el precepto 8-3 del


Decreto 806 de 2020 regula dos supuestos disímiles, que
siendo complementarios, pueden ser individualizados sin

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

dificultad. De un lado, señala que «la notificación personal se


entenderá́ realizada una vez transcurridos dos días hábiles siguientes
al envió del mensaje», y de otro, precisa que «los términos

empezarán a correr a partir del día siguiente al de la notificación », es

decir, de la efectiva intimación del convocado que recibe en


su buzón electrónico de correo «la providencia respectiva como
mensaje de datos».

La ley 2213 de 2022, por cierto, replica en su inciso


tercero una regla compuesta de dos partes, la primera
idéntica a la que consagraba el Decreto 806 de 2020 («La
notificación personal se entenderá realizada una vez transcurridos dos
días hábiles siguientes al envío del mensaje»), y la segunda con

ciertas modificaciones, orientadas a que el cómputo de los


términos de traslado inicie a partir del momento en que «el
iniciador recepcione acuse de recibo o se pueda por otro medio constatar
el acceso del destinatario al mensaje».

Como puede verse, en ambos casos la pauta legal


diferencia dos fenómenos muy distintos: la notificación
personal de una providencia que está sujeta a esa especial
forma de enteramiento, y el hito inicial del término de
traslado de la demanda, es decir, el punto de partida del
plazo que confiere la ley al demandado para ejercer su
derecho de contradicción.

Ahora bien, prima facie, ambos segmentos de la norma


estarían llamados a operar de forma concatenada; primero se
materializa una forma especial de notificación personal –dos
días después del envío del mensaje–, y a renglón seguido

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

inicia a discurrir el traslado pertinente. No obstante, esa


sistemática solo resulta admisible en tanto el demandado
tenga a su disposición una copia de la demanda formulada
en su contra y sus anexos, pues sin el conocimiento de esas
piezas del expediente no es posible concebir una estrategia
de defensa armónica con las exigencias del debido proceso.

Naturalmente que tanto el Decreto 806, como la Ley


2213 (artículos 6-4 y 6-5, respectivamente), suponen que la
demanda y sus anexos fueron remitidos a la parte convocada
–por medios electrónicos o físicos– antes del inicio del juicio,
y con base en esa suposición, consideran suficiente con
ponerle de presente el auto admisorio o el mandamiento de
pago en los términos del artículo 8-3 de esos estatutos,
otorgando además dos días hábiles, siguientes al envío del
mensaje, como lapso prudente para presumir –de derecho–
que el destinatario conoció su contenido1.

Pero como existen múltiples eventos en los que la parte


actora puede obviar –lícitamente– la remisión de ese mensaje
previo, es imperativo conceder al convocado un lapso
prudencial para que solicite y obtenga la información que
requiere para defenderse. En esos eventos, la parte se
considerará cabalmente notificada de la existencia del
proceso apenas se verifiquen los supuestos previstos para
ello, pero el término de traslado solo se contabilizará a partir
del día siguiente a aquel en el que se le garantice acceso
efectivo a la demanda y sus anexos.

1
En línea con esa tesis, en sentencia C-420 de 2020 la Corte Constitucional afirmó que «el plazo de 2
días para tener por surtida la notificación personal tiene el propósito de que el respectivo sujeto
procesal tenga tiempo de revisar su bandeja de entrada (...)».

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

Sobre el particular, sostuvo la Corte en fallo de tutela


CSJ STC8125-2022, 29 jun.:

«(…) Lo que sí amerita acompasar los mandatos anteriores con el


sistema virtual de la actualidad se concentra propiamente en el
acto de entrega de la reproducción de la demanda y de sus anexos
de que trata el canon 91 del compendio referido. Allí sí se avizora
una circunstancia importante en tanto la posibilidad de acceder a
las copias para ejercer los actos defensivos ya no se limitan a la
solicitud presencial en la baranda del juzgado dentro de los tres
(3) días, sino también por medio de los canales de atención virtual
dispuestos por el Consejo Superior de la Judicatura e
implementados en el respectivo despacho.

En uso de la última modalidad, esto es, a través de mensajes de


datos, refulge nítido que se requiere la respuesta oportuna y
completa por parte de la secretaría o del personal delegado a fin
de proporcionar las piezas solicitadas a más tardar dentro de los
tres (3) días a que se refiere el mencionado precepto, aplicable
cuando el demandado se haya enterado por aviso, carece de
acceso a la documentación completa del expediente y pidió a
través del correo electrónico oficial del juzgado la información
faltante para materializar su contradicción.

En ese específico supuesto, se impone un análisis reflexivo y


prudente por parte del juzgador al momento de calificar la
tempestividad de la réplica de cara al tiempo transcurrido entre la
notificación por aviso y la rogativa electrónica del interesado
tendiente a obtener la demanda junto a sus anexos, pues deberá
el funcionario verificar si la atención suministrada por la secretaría
acató el plazo legal de tres (3) días, y en caso de haberlo
desbordado, proceder con el examen sobre la incidencia de la
demora en el cómputo final del término de traslado.

Dicho en otras palabras, las circunstancias actuales en que se


desarrollan los pleitos judiciales fuerzan concluir que, en la
actuación que puntualmente se analiza en esta oportunidad, el
secretario o su delegado están compelidos a resolver las peticiones
de los documentos a que se refiere el pluricitado artículo 91 del
Código General del Proceso en forma inmediata o al menos dentro
de los tres (3) días señalados en la normativa. Se trata de una
actuación trascendental en la integración del contradictorio en la
medida que complementa la notificación en cuanto asegura que el

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

noticiado conozca a plenitud el contexto sobre el cual habrá de


ejercer sus prerrogativas de defensa y contradicción.

De modo que, si el juzgado imposibilita o dificulta dicho


conocimiento del demandado al retardar la remisión de la
demanda y anexos cuando expresamente los solicite en la ocasión
del artículo 91 ídem, significa que dejó de garantizarle la
información íntegra para pronunciarse sobre la situación fáctica,
jurídica y probatoria contenida en el libelo. En consecuencia, el
plazo de traslado para la oposición no puede echarse a
rodar automáticamente, sino desde el día hábil siguiente a
que la secretaría efectuó el envío de las misivas de que
carecía el demandado, porque es solo desde allí que cuenta
con la totalidad de la información indispensable para
proceder a defenderse (…)»

En línea con lo expuesto, pueden extraerse tres


conclusiones principales.

(i) El artículo 8-3 del Decreto 806 de 2020 (así como


la norma ídem de la Ley 2213 de 2022) consagra un modo
sustituto de notificación personal, que se hace efectivo
mediante «el envío de la providencia [a notificar] como mensaje de
datos a la dirección electrónica o sitio que suministre el interesado »,

debiéndose entender surtido su enteramiento transcurridos


dos días hábiles, contados a partir del envío del mensaje,
término que el legislador estimó suficiente para garantizar la
lectura del mensaje por parte del demandado, hasta entonces
ajeno por completo a la controversia judicial.

(ii) Tan pronto se surta la notificación del auto


admisorio de la demanda o el mandamiento de pago, bien sea
por la senda indicada previamente, o por las que prevén los
artículos 291, 292 o 301 del Código General del Proceso,
iniciará el cómputo del término de traslado de la demanda, a

14
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condición de que la persona notificada haya tenido acceso


efectivo a la demanda y sus anexos.

(iii) En caso contrario, es decir, si el demandado fue


efectivamente notificado de la primera providencia del
proceso, pero desconoce el contenido de la demanda
formulada en su contra y de sus documentos anexos, podrá
solicitar al juzgado «la entrega, en medio físico o como mensaje de
datos, de copia de la demanda y sus anexos», en los términos del

canon 91 del Código General del Proceso. En esos eventos, el


término de traslado solamente correrá a partir del día hábil
siguiente a aquel en el que se suministraron las referidas
piezas del expediente a la parte recientemente noticiada.

5. Caso concreto.

Conforme lo expuesto, la decisión impugnada debe


revocarse, pues para conceder el amparo, el tribunal
constitucional de primera instancia entrelazó, de forma
improcedente, las reglas de notificación y de traslados
consagradas en el artículo 8-3 del Decreto 806 de 2020.
Nótese que, en la parte motiva de su fallo, el tribunal sostuvo
que «la contabilización de términos debe iniciarse a partir de los dos
días siguientes a la recepción del acuse de recibido (sic) del mensaje de
datos a través del cual se efectúa el traslado», regla que carece de

consagración legal.

Dicho de otro modo, no existe ninguna norma que


imponga suspender los términos de traslado de la demanda
por dos días hábiles, contados a partir del acuse de recibo

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

del correo electrónico en el que se remiten la propia demanda


y sus anexos al convocado (o el vínculo de acceso al
expediente íntegro). Ese breve plazo –de dos días– está
previsto para materializar un especial modo de notificación
personal de las providencias que la requieran, temática que,
tanto en el Decreto 806 de 2020, como en la Ley 2213 de
2022, fue regulada separadamente de la fijación del del plazo
para ejercer el derecho de defensa (es decir, del primer día
del traslado de la demanda).

A ello cabe agregar que la regla de enteramiento que


viene mencionándose carece totalmente de relación con el
asunto sometido al escrutinio de la autoridad accionada,
pues en ese caso el ejecutado, hoy accionante, se había
notificado de la orden de pago por conducta concluyente,
conforme se dispuso en auto de 7 de octubre de 2021
(incluido en el estado del día 10 del mismo mes), que cobró
ejecutoria ante el silencio de los litigantes.

Por ese sentido, se destaca que el Juez Cuarto de


Familia de Ibagué no contabilizó el término de traslado de
manera caprichosa, contraevidente o lesiva de los derechos
fundamentales del demandado. Al contrario, lo hizo desde el
día siguiente a aquel en el que el ejecutado recibió, a través
de mensaje de datos, un vínculo de consulta del expediente,
replicando la metodología que la Corte postuló en la citada
sentencia de tutela CSJ STC8125-2022, 29 jun., como
garantía del derecho de defensa.

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

Nótese que, atendiendo las pautas del artículo 301 del


Código General del Proceso (específicamente aquella que
señala: «Quien constituya apoderado judicial se entenderá notificado
por conducta concluyente de todas las providencias que se hayan
dictado en el respectivo proceso, inclusive del auto admisorio de la
demanda o mandamiento ejecutivo, el día en que se notifique el auto
que le reconoce personería»), el ejecutado se notificó del

mandamiento de pago dictado en su contra el 10 de octubre


de 2021. Sin embargo, el término que le concedió el juez
accionado para contestar la demanda comenzó a correr el 14
de octubre, es decir, la jornada siguiente a la remisión del
vínculo de consulta para acceder al expediente digital.

Por supuesto que este mensaje de datos no tenía fines


de notificación, mucho menos personal, pues el señor
Manrique estaba cabalmente enterado del mandamiento de
pago, dada la realización de una de las hipótesis abstractas
que consagra el citado artículo 301 del Código General del
Proceso (puntualmente, se le reconoció personería a la
apoderada judicial que constituyó). Por consiguiente, insiste
la Corte, era inaplicable la regla invocada por el accionante,
conforme a la cual «la notificación personal se entenderá́ realizada
una vez transcurridos dos días hábiles siguientes al envió del mensaje».

A la inexistencia de una regla puntual que exija


aguardar dos días para iniciar el cómputo del término de
traslado, se suma una razón práctica: A diferencia de lo que
ocurre con un hipotético demandado, que recibe en su buzón
de correos un mensaje con fines de notificación personal (en
los términos del artículo 8 del Decreto 806 –y la misma

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norma de la Ley 2213–), el acá promotor era plenamente


consciente de la existencia del proceso en su contra, estaba
representado allí por una profesional del derecho, y además
esperaba que se le remitiera un correo con las copias de la
demanda y sus anexos, pues él mismo lo había solicitado.

Aguardar esos dos días a fin de asegurarse que el


demandado haya consultado su buzón de correos parece
razonable cuando este desconoce que se tramita un juicio en
su contra, pero emerge improcedente en el supuesto
contrario. Suponer que el convocado, tras ser notificado del
auto admisorio o el mandamiento de pago, tardará dos días
en acceder al correo electrónico en el que se le remite la
demanda y sus anexos, implicaría, de facto, ampliar en esos
dos días el término de traslado de la demanda, en franco
desmedro del equilibrio entre partes por el que propenden las
reglas procesales vigentes.

6. Conclusiones.

De lo expuesto se sigue que, lejos de obrar de espaldas


a la Constitución, el juzgador accionado se apegó a las reglas
procesales aplicables al caso, e incluso interpretó el
ordenamiento para maximizar la garantía del derecho a la
defensa del demandado Oscar Leonardo Manrique. En efecto,
lo tuvo por notificado, en estricta aplicación de lo dispuesto
en el artículo 301 del Código General del Proceso, el 10 de
octubre de 2022, pero solo contabilizó el término de diez días
con el que contaba para proponer excepciones desde el 14

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del mismo mes, jornada siguiente a aquella en la que se le


permitió acceder al expediente digital de su causa.

En ese sentido, la infracción a los derechos


fundamentales del accionante es inexistente, pues si bien
sus excepciones fueron rechazadas, ese resultado obedeció a
la tardía aportación del escrito correspondiente, y no a una
interpretación de las leyes procesales opuesta a principios o
reglas constitucionales.

DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,


en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre
de la República de Colombia y por autoridad de la Ley,

RESUELVE

PRIMERO. REVOCAR el fallo de 5 de julio de 2022,


proferido por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Ibagué, en el curso de la acción de tutela
de la referencia.

SEGUNDO. En su lugar, SE NIEGA el amparo


implorado.

TERCERO. COMUNICAR lo aquí resuelto a las partes,


por el medio más expedito. Cumplido lo anterior, remítanse
las diligencias a la Corte Constitucional, para lo de su
competencia.

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Rad. n.° 73001-22-13-000-2022-00203-01

HILDA GONZÁLEZ NEIRA


Presidente de Sala

MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ

(Ausencia Justificada)
AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO

(Ausencia Justificada)
LUIS ALONSO RICO PUERTA

OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE

FRANCISCO TERNERA BARRIOS

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Firmado electrónicamente por Magistrado(a)(s):

Hilda Gonzalez Neira

Martha Patricia Guzmán Álvarez

Octavio Augusto Tejeiro Duque

Francisco Ternera Barrios

Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica, conforme a lo dispuesto
en artículo 103 del Código General del Proceso y el artículo 7 de la ley 527 de 1999

Código de verificación: 0F1EC8A68145465DDA3621D68A4FAE21D3FE3C78979BB96FEA1BEB8B08EB23BE


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