0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas11 páginas

Ley de Supervision Y Regulacion Del Sistema Financiero

La Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero establece la creación de la Superintendencia del Sistema Financiero y define sus funciones y competencias, así como las del Banco Central de Reserva de El Salvador. Su objetivo es preservar la estabilidad, eficiencia y transparencia del sistema financiero, asegurando el cumplimiento de regulaciones y mejores prácticas internacionales. La Superintendencia tiene la responsabilidad de supervisar y regular a los integrantes del sistema financiero, con un Consejo Directivo que garantiza su funcionamiento y toma de decisiones.

Cargado por

20051358
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas11 páginas

Ley de Supervision Y Regulacion Del Sistema Financiero

La Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero establece la creación de la Superintendencia del Sistema Financiero y define sus funciones y competencias, así como las del Banco Central de Reserva de El Salvador. Su objetivo es preservar la estabilidad, eficiencia y transparencia del sistema financiero, asegurando el cumplimiento de regulaciones y mejores prácticas internacionales. La Superintendencia tiene la responsabilidad de supervisar y regular a los integrantes del sistema financiero, con un Consejo Directivo que garantiza su funcionamiento y toma de decisiones.

Cargado por

20051358
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MODULO 3.

LEY DE SUPERVISION Y REGULACION DEL SISTEMA FINANCIERO

(10 ARTICULOS)

Art. 1.- El Sistema de Supervisión y Regulación Financiera está constituido por la


Superintendencia del Sistema Financiero, en adelante denominada “Superintendencia”, y
por el Banco Central de Reserva de El Salvador, en adelante denominado “Banco Central”.
La supervisión de los integrantes del sistema financiero y demás supervisados de
conformidad a esta Ley es responsabilidad de la Superintendencia; la aprobación del
Marco Normativo Macro Prudencial necesario para la adecuada aplicación de ésta y las
demás leyes que regulan a los integrantes del sistema financiero y demás supervisados, le
corresponde al Banco Central. La ejecución y aplicación de la presente Ley se realizará por
la Superintendencia y el Banco Central dentro de sus respectivos ámbitos de competencia.

Créase la Superintendencia del Sistema Financiero como una Institución de derecho


público, integrada al Banco Central, con personalidad jurídica y patrimonio propio, de
duración indefinida, con autonomía administrativa y presupuestaria para el ejercicio de las
atribuciones y deberes que estipula la presente Ley y otras leyes vigentes, con domicilio
principal en la ciudad de San Salvador, pudiendo establecer oficinas en otras ciudades del
país, teniendo competencia en todo el territorio de la República.

El patrimonio de la Superintendencia estará constituido por:

a) Los bienes muebles e inmuebles que, a la fecha de entrada en vigencia de esta Ley,
hubiesen sido propiedad de las Superintendencias del Sistema Financiero, de Valores y de
Pensiones cuyas respectivas leyes orgánicas se derogan en razón de la presente Ley;

b) Los bienes muebles o inmuebles que adquiera o le sean otorgados a cualquier título
para el desarrollo de sus funciones;

c) Los ingresos que adquiera o le sean otorgados a cualquier título por personas,
entidades, instituciones u organismos nacionales o extranjeros;

d) Otros ingresos o bienes que legalmente pueda obtener.

El Banco Central, por su parte, se seguirá rigiendo por su Ley Orgánica, por las
disposiciones de la presente Ley y por lo dispuesto en otras leyes que le sean aplicables.
Art. 2.- El Sistema de Supervisión y Regulación Financiera tiene por objeto preservar la
estabilidad del sistema financiero y velar por la eficiencia y transparencia del mismo, así
como velar por la seguridad y solidez de los integrantes del sistema financiero de acuerdo
a lo que establece esta Ley, otras leyes aplicables, los reglamentos y las normas técnicas
que al efecto se dicten, todo en concordancia con las mejores prácticas internacionales
sobre la materia.

El buen funcionamiento del Sistema de Supervisión y Regulación Financiera requiere por


parte de los integrantes del sistema financiero y demás supervisados, el cumplimiento de
las regulaciones vigentes y la adopción de los más altos estándares de conducta en el
desarrollo de sus negocios, actos y operaciones, de conformidad a lo establecido en esta
Ley, en las demás leyes aplicables, en los reglamentos y en las normas técnicas que se
dicten para tal efecto.

Art. 3.- La Superintendencia es responsable de supervisar la actividad individual y


consolidada de los integrantes

del sistema financiero y demás personas, operaciones o entidades que mandan las leyes.
Para el ejercicio de tales atribuciones contará con independencia operativa, procesos
transparentes y recursos adecuados para el desempeño de sus funciones.

Al efecto compete a la Superintendencia:

a) Cumplir y hacer cumplir, en el ámbito de su competencia, las leyes, reglamentos,


normas técnicas y demás disposiciones aplicables a los supervisados. Asimismo, emitir y
hacer cumplir las instrucciones necesarias para la aplicación de las leyes y normas que
rigen a los mismos;

b) Autorizar la constitución, funcionamiento, inicio de operaciones, suspensión de


operaciones, modificación, revocatoria de autorización, cierre y otros actos de los
integrantes del sistema financiero, de conformidad a las disposiciones legales,
reglamentarias o normativas técnicas establecidas al respecto. En el caso del cierre,
coordinará las acciones que establezcan las leyes con otras instituciones involucradas;

c) Monitorear preventivamente los riesgos de los integrantes del sistema financiero y la


forma en que éstos los gestionan, velando por el prudente mantenimiento de su solvencia
y liquidez;

d) Propiciar el funcionamiento eficiente, transparente y ordenado del sistema financiero;

e) Vigilar que los integrantes del sistema financiero y supervisados realicen, según
corresponda, sus negocios, actos y operaciones de acuerdo a las mejores prácticas
financieras, para evitar el uso indebido de información privilegiada y la manipulación del
mercado;

f) Cooperar con las instituciones responsables de la protección de los derechos del


consumidor y de la competencia, así como con las instituciones encargadas de garantizar
los depósitos del público y la prevención de delitos financieros, de conformidad a lo que
prescriban las leyes;

g) Acordar la intervención de algún integrante del sistema financiero en cuyas leyes


aplicables estuviere contemplada tal medida, salvo en el caso de las entidades del
mercado de valores para las cuales la intervención se regula en el artículo 75 de esta Ley;

h) Autorizar las inscripciones, los asientos registrales, las modificaciones y cancelaciones a


los mismos, de las personas, instituciones y operaciones que estuvieren sujetos a dicho
requisito, de conformidad con las leyes de la materia;

i) Requerir que las entidades e instituciones supervisadas sean gestionadas y controladas


de acuerdo a las mejores prácticas internacionales referidas a la gestión de riesgos y de
buen gobierno corporativo, según las normas técnicas que se emitan;

j) Requerir la colaboración de otras Instituciones del Estado para la realización de sus


atribuciones; asimismo, atender dentro de su capacidad técnica y atribuciones legales, las
peticiones que estas últimas le realicen en el marco de sus respectivas competencias, a
efecto de apoyar el desarrollo de sus correspondientes labores; y

k) Ejercer las demás funciones que le corresponden de acuerdo a las leyes. La


Superintendencia podrá aplicar y exigir el cumplimiento de medidas preventivas y
correctivas. Asimismo, cuando hubiere lugar, impondrá las sanciones que legalmente
correspondan a los supervisados que resultaren responsables en los actos, hechos u
omisiones que dieren lugar a las mismas.

Para efectos de esta Ley, el término “supervisar” incluye: vigilar, fiscalizar, evaluar,
inspeccionar y controlar; en tanto que dentro del término “operaciones”, se entenderán
comprendidos todos aquellos patrimonios adscritos a un fin determinado, como es el caso
de los Fondos de Titularización, Fondos de Pensiones y otros que señalen las leyes.

Art. 8.- La Superintendencia para el ejercicio de su competencia, atribuciones y facultades


está integrada por un Consejo Directivo, por el Superintendente del Sistema Financiero,
por los Superintendentes Adjuntos y por los funcionarios y empleados que la institución
requiera.

En el texto de esta Ley, el Consejo Directivo y el Superintendente del Sistema Financiero,


se denominarán respectivamente, “el Consejo” y “el Superintendente”. Asimismo, cuando
en el texto de esta Ley se aluda a la expresión “funcionarios de la Superintendencia”, se
entenderá que se refiere a las personas que desempeñen cargos de dirección y mando
dentro de las diferentes unidades técnicas y administrativas establecidas dentro de la
estructura organizativa de la Superintendencia.

Art-9.- El Consejo será la máxima autoridad de la Superintendencia y es el responsable del


ejercicio de las competencias, atribuciones y facultades que esta Ley le encomienda. El
Consejo estará integrado en la

forma siguiente:

a) El Superintendente nombrado de conformidad a lo establecido en la presente Ley, quien


presidirá el Consejo;

b) Los Superintendentes Adjuntos nombrados de conformidad al procedimiento


establecido en esta Ley;

c) Un director nombrado por el Consejo de ministros de terna propuesta por el Ministerio


de Economía;

d) Un director nombrado por el Consejo de ministros de terna propuesta por el Ministerio


de Hacienda;

e) Un director nombrado por el presidente de la República de una terna propuesta por el


Colegio de Profesionales de Ciencias Económicas; y

f) Un director nombrado por el presidente de la República de una terna propuesta por el


Consejo de Vigilancia de la Profesión de la Contaduría Pública y Auditoría.

Los miembros del Consejo durarán en sus funciones cinco años. Los y las funcionarias
podrán ser reelectos una vez por un periodo igual. Por cada uno de los directores a que se
refieren los literales c, d, e y f de este artículo, habrá un director suplente quienes podrán
asistir a las sesiones con voz pero sin voto. Serán nombrados de la misma manera

que los propietarios a quienes remplazarán como miembros del Consejo en caso de
ausencia.
Las ternas a las que se refieren los literales c, d, e y f deberán ser propuestos con treinta
días de anticipación a la finalización del periodo del director a nombrarse. Si no se
hubieren propuesto las ternas en el periodo mencionado, el superintendente procederá a
proponerlas.

En caso de muerte, renuncia, ausencia definitiva o impedimento definitivo de cualquiera


de los miembros del Consejo a excepción del Superintendente y los Superintendentes
Adjuntos, se procederá a nombrar al sustituto, para terminar el periodo de su antecesor,
de acuerdo al procedimiento establecido en este artículo.

Art. 11.- Los miembros del Consejo deberán ser salvadoreños, mayores de treinta años de
edad, de reconocida honorabilidad, probidad, con grado universitario y notoria
competencia en las materias relacionadas con sus facultades. Además, deberán poseer por
lo menos cinco años de experiencia en materias económicas y financieras.

Los miembros del Consejo, previo a asumir su cargo, deberán rendir una declaración
jurada respecto de la no existencia de conflicto de interés para el ejercicio del cargo,
obligándose a ejercerlo con independencia respecto a la persona o entidad que lo
propuso, de igual manera respecto al cumplimiento de los requisitos que la ley establece
para el cumplimento del cargo y de no concurrir en su persona causal alguna de
inhabilidad para el nombramiento y ejercicio del mismo.

Los miembros del Consejo deberán guardar estricta confidencialidad sobre los asuntos
tratados y los documentos que en razón de su calidad de miembro del Consejo les sean
entregados; tampoco deberán utilizar ni aprovechar tal información para fines personales,
a favor de terceros o en detrimento de las funciones y decisiones de la Superintendencia o
del Estado, en cuyo caso incurrirán en responsabilidad por los daños.

y perjuicios causados sin menoscabo de las acciones legales o administrativas de cualquier


naturaleza que correspondan.

Los miembros del Consejo, al asumir y al finalizar su cargo, deberá cumplir con lo que
establece la Ley de Enriquecimiento Ilícito de funcionarios y Empleados Públicos

Art. 14.- Cuando exista o sobrevenga alguna de las causales de inhabilidad mencionadas
en el artículo anterior, caducará la gestión de cualquiera de los miembros del Consejo y se
procederá a su reemplazo de conformidad a lo dispuesto en esta Ley. No obstante, los
actos autorizados con anterioridad a que la inhabilidad fuere declarada no se invalidarán
con respecto a la Superintendencia ni con terceros.

Corresponderá a la autoridad que lo nombró, de oficio o por denuncia de cualquier


interesado, en forma sumaria, calificar o declarar la inhabilidad de cualquiera de los
miembros del Consejo.

Art. 17.- Cuando algún miembro del Consejo tuviere interés personal en cualquier asunto
que debe discutirse o resolverse, o lo tuvieren su cónyuge, parientes dentro del cuarto
grado de consanguinidad o segundo de afinidad, sus socios o codirectores en cualquier
tipo de sociedad o empresa, o sus mandatarios o abogados estén interviniendo en el caso,
deberá excusarse de conocer de un determinado asunto con expresión motivada de causa,
debidamente acreditada y por escrito, ante el Consejo.

La excusa deberá hacerse constar en el acta de la sesión respectiva.

Los miembros del Consejo que tengan conocimiento de algún potencial conflicto de
interés de cualquiera de los otros miembros, deberán manifestarlo a fin de que se delibere
si procede o no el retiro del miembro de la sesión.

Art. 24.- El Superintendente podrá delegar en los Superintendentes Adjuntos o en otros


funcionarios de la Superintendencia el ejercicio de las competencias, atribuciones y
facultades que la ley le encomienda a éste y que son de su responsabilidad, definiendo
directrices para su actuación y la forma en la que le rendirán informes. No obstante, lo
anterior, la facultad a que se refiere el literal i) del artículo 4 únicamente podrá delegarse
en los Superintendentes Adjuntos.

Los actos administrativos dictados por delegación manifestarán expresamente esta


circunstancia y se considerarán dictados por el delegante. El delegado será responsable
por el modo en que ejerza la facultad delegada, salvo que haya actuado por instrucciones
escritas y precisas del delegante, caso en el cual la responsabilidad por la actuación
irregular recaerá sobre éste. No podrán delegarse las facultades que han sido delegadas. El
Superintendente podrá en cualquier momento revocar la delegación conferida

Art. 31.- El Superintendente y los Superintendentes Adjuntos determinarán y desarrollarán


los principios y las características del proceso de supervisión, los objetivos y las fases que
éste comprenda y harán del conocimiento de los integrantes del sistema financiero, los
criterios y políticas que adoptarán para implementar la supervisión con base a riesgos y
para verificar el cumplimiento del marco legal, considerando las mejores prácticas
internacionales. El Superintendente y los Superintendentes Adjuntos valorarán los aportes
técnicos que sobre el particular formulen los integrantes del sistema financiero.

Al definir las políticas y criterios bajo los cuales efectuará la supervisión, el


Superintendente y los Superintendentes Adjuntos deberán considerar factores de índole
cuantitativo y cualitativo para valorar la idoneidad, adecuación y eficacia de la gestión y
control que realizan los supervisados, el manejo de conflictos de interés, la divulgación de
información relevante y la existencia de controles para evitar el uso indebido de
información privilegiada o reservada. Asimismo, harán un seguimiento permanente de los
mercados financieros para identificar prácticas o conductas que podrían atentar contra su
eficiencia y transparencia, aplicando las medidas pertinentes.

El Superintendente y los Superintendentes Adjuntos se reunirán al menos cada seis meses


con los integrantes del sistema financiero y con el Banco Central, para analizar las
tendencias del sistema financiero y comentar los principios y características del proceso de
supervisión.

BALANCE GENERAL
2023-2024
GRADO DE LIQUDEZ
2023 – 2024

También podría gustarte