Trabajo de titulación Previo a la obtención del título de:
Licenciatura en Ciencias de la Educación
Materia:
Psicología del Aprendizaje
Tema: Perspectivas cognitivistas.
Tutor (a):
Mgs. Luis Enrique Silva Adriano
Integrantes del grupo#5
Aragundi Solorzano Ámbar Jazmín
Ordóñez Lugo Sara Lilibeth
Pachito Angulo Gina Paola
Panameño Guizamano María
Párraga Navarrete Karla Elizabeth
Paucar Ventimilla Liceth Fabiola
Pedraza Logroño Diego Armando
Guayaquil - Quito - Esmeraldas - Manabí - Ecuador
2025 – 2026
Objetivo: Profundizar en el análisis del enfoque teórico cognitivista para comprender
los retos y desafíos que tienen los docentes en el proceso de enseñanza y aprendizaje
TAREA
Actividad 1
Realizar la siguiente lectura Habilidades Cognitivas: una Perspectiva Teórica
Antecedentes
Durante muchos años, el estudio del aprendizaje humano estuvo dominado por
el enfoque asociacionista. Esta perspectiva concibe el aprendizaje como el resultado de
asociaciones entre estímulos o entre estímulos y respuestas tal y como lo propuso
Thorndike (1913, 1931) o como el resultado del establecimiento de patrones de
reforzamiento tal y como lo concibió Skinner (1957) con su teoría sobre el
condicionamiento operante. Thorndike señaló que los individuos adquieren nuevas
asociaciones a través de un proceso de ensayo y error en el cual las asociaciones que
son recompensadas se fortalecen, mientras que aquéllas que son ignoradas o no
reforzadas, se debilitan y desaparecen gradualmente. En tal sentido, los investigadores
trataron de determinar empíricamente cuáles asociaciones eran más fáciles de formar y
cuáles las más difíciles lo cual generó, en consecuencia, implicaciones para el
aprendizaje y la enseñanza. Skinner y sus seguidores señalaron, por una parte, que
una ciencia de la mente no era posible ya que los eventos mentales no pueden
observarse y por otra, que es el ambiente y no el aprendiz quien determina el
aprendizaje, hecho que generó una dependencia total en los efectos de los eventos
externos como determinantes de lo que se aprende. Estas proposiciones hicieron que
el énfasis del proceso enseñanza-aprendizaje se centrará en el docente y en los
objetivos de aprendizaje como componentes del ambiente en el cual se desenvuelven
los aprendices. Los supuestos de la teoría de Skinner llevaron a desarrollar una
tecnología del proceso enseñanza-aprendizaje en la cual se organiza la práctica en
secuencias cuidadosamente ordenadas con el fin de que los individuos adquieran
gradualmente los elementos de una conducta nueva y compleja sin cometer errores en
el transcurso de su adquisición. Como ya se ha señalado, durante un largo período de
tiempo, casi toda la investigación sobre el aprendizaje se ha realizado dentro del marco
asociacionista. La investigación tradicional en esta corriente se centró principalmente
en el aprendizaje animal originando que los estudios se refirieron en esencia al análisis
de formas de aprendizaje relativamente simples. Incluso en la investigación acerca del
aprendizaje humano, los estudios utilizaron tareas simples que involucran
memorización más que comprensión (Shuell, 1986). El enfoque cognitivo, por su parte,
intenta analizar y comprender cómo la información que se recibe, se procesa y se
estructura en la memoria. Con el interés desarrollado por el papel que tienen los
procesos de transformación y organización de la información que ocurren en el
aprendiz, la atención de los investigadores ha sido reorientada hacia el análisis de las
actividades que éste realiza cuando aprende. La gran mayoría de los estudios iniciales
constituyeron esfuerzos por examinar el rol que tiene el aprendiz en la facilitación de su
aprendizaje y el énfasis se centró en el examen de las estrategias mnemotécnicas.
Basados en el éxito de estas investigaciones pioneras en el área, algunos
investigadores se dedicaron a analizar los procesos subyacentes a este tipo de
estrategia y a determinar su efectividad (Bower, 1970; Paivio, 1971). Las tareas
utilizadas en estos estudios incluyeron el aprendizaje de listas de pares asociados de
palabras, listas de ítems aislados y tareas de recuerdo libre y estaban referidas a
tareas de laboratorio más que al tipo de situación que enfrentan los aprendices en la
vida diaria (Glaser, 1982). En la actualidad, el énfasis de las investigaciones se ha
reorientado hacia el análisis de tareas ecológicamente válidas, especialmente de
aquéllas relacionadas con contextos académicos (Dansereau, 1988; DiVesta, 1989).
El Aprendizaje como Cognición
Las concepciones teóricas contemporáneas conciben al aprendizaje como un
conjunto de procesos que tienen por objeto el procesamiento de información. Una vez
que el estímulo proveniente de fuentes externas llega a los registros sensoriales (RS)
del individuo, es transformado en patrones que contienen información. Esta se
transmite a través de canales y está limitada por la capacidad de los mismos. La
codificación de la información se puede utilizar como un medio para superar las
limitaciones de la capacidad de los canales. El procesamiento de la información con
frecuencia se realiza en forma serial, pero también se puede llevar a cabo en paralelo
(Lachman y Butterfield, 1979). Estas y otras ideas se han aplicado con éxito a la
investigación sobre el funcionamiento del intelecto humano. Pero quizás el aporte más
significativo ha sido el brindado por los científicos del área de la Inteligencia Artificial
que conciben al computador como un sistema de manejo de símbolos y quienes han
construido una analogía con las operaciones de la cognición humana. Para los teóricos
cognitivistas, el aprendizaje es un proceso activo, constructivo y orientado hacia metas
que depende de las actividades mentales del aprendiz. En este sentido, los trabajos de
investigación se han orientado hacia el examen del papel de procesos metacognitivos
tales como la planificación y el establecimiento de metas y submetas en la ejecución de
una determinada tarea (Flavell, 1981), la selección activa de estímulos, el papel del
aprendiz en la organización de la información que recibe aun cuando no estén
presentes de manera explícita en la información presentada las bases para su
organización (Bjorklund, Ornstein y Haig, 1977), la generación o construcción de
respuestas apropiadas (Wittrock, 1974) y el uso de diferentes estrategias de
aprendizaje (Weinstein y Mayer, 1985). Las nuevas teorías sobre la adquisición del
conocimiento han tratado de explicar el papel fundamental de las construcciones
mentales y las interpretaciones de los individuos durante los eventos de aprendizaje. El
papel de las inferencias en la comprensión de textos, la evidencia de que los sujetos
inventan procedimientos o algoritmos para ejecutar determinadas tareas y la
caracterización de los sujetos expertos en la solución de problemas como individuos
que reformulan los mismos antes de comenzar a trabajar en ellos, son hechos que
apuntan hacia el papel activo del aprendiz cuando adquiere nuevo conocimiento. Los
individuos parecen trabajar en función de la información que poseen y tratan de
alcanzar soluciones factibles y explicaciones posibles dentro de los límites de su
conocimiento (Resnick, 1981). De esta manera, los aprendices, al tratar de comprender
textos o resolver problemas, organizan y estructuran la información que reciben,
aunque ésta sea incompleta o imprecisa.
2. A partir de la lectura, analiza los retos y desafíos que tienen los docentes en el
proceso de enseñanza y aprendizaje. desde el enfoque teórico cognitivo.
El enfoque cognitivista considera que el aprendizaje es un proceso activo,
constructivo y orientado a metas, en el cual el aprendiz juega un papel central. Esto
implica una transformación profunda en el rol tradicional del docente y presenta varios
desafíos importantes: (Camos, 2012)
Reto : Reconocer al estudiante como protagonista del aprendizaje
El cognitivismo plantea que el estudiante no es un receptor pasivo de
conocimientos, sino un constructor activo que organiza, interpreta y transforma la
información.
Desafío: El docente debe fomentar la autonomía del estudiante, guiándolo en lugar de
transmitirle simplemente contenidos.
Reto : Promover procesos mentales complejos
El docente debe ir más allá de la simple memorización. Es necesario estimular
habilidades como la comprensión, la resolución de problemas, la planificación, la toma
de decisiones y la metacognición.
Desafío: Diseñar estrategias y actividades que promuevan la reflexión, el análisis
crítico y el pensamiento estratégico.
Reto : Evaluar más que resultados: evaluar procesos
El aprendizaje cognitivista se centra en cómo los estudiantes llegan a las
respuestas, no solo en si son correctas.
Desafío: Implementar formas de evaluación formativa que valoren procesos de
razonamiento, estrategias utilizadas y mejoras progresivas.
Reto : Contextualizar el aprendizaje
La teoría señala que el aprendizaje debe ser ecológicamente válido, es decir,
cercano a los contextos reales en que los estudiantes aplicarán sus conocimientos.
Desafío: Integrar contenidos y tareas significativas, vinculadas con la realidad
cotidiana o académica del estudiante.
Reto : Incorporar estrategias cognitivas y metacognitivas
El docente debe enseñar a los estudiantes cómo aprender, es decir, a usar
técnicas de organización, codificación, recuperación y autoevaluación del conocimiento.
Desafío: Capacitar a los estudiantes en el uso de estrategias de aprendizaje, como
mapas conceptuales, resúmenes, planificación, autorregulación, etc.
Reto : Crear ambientes de aprendizaje flexibles
Como el aprendizaje depende de la actividad mental del alumno, los docentes
deben ofrecer diversidad de recursos y caminos para que cada estudiante explore el
conocimiento a su manera.
Desafío: Diseñar ambientes de aprendizaje abiertos, interactivos y adaptativos,
considerando los diferentes estilos y ritmos de aprendizaje.
Reto : Replantear el rol del docente Desde el cognitivismo
El docente es un facilitador del aprendizaje, más que un transmisor de
información
Desafío: Asumir una actitud de guía, orientador y mediador, lo que requiere una
formación pedagógica sólida y actualización continua.
Conclusión
El enfoque cognitivista plantea una visión del aprendizaje mucho más rica,
centrada en el estudiante y en sus procesos internos. Para responder a esta visión, los
docentes deben modificar sus prácticas tradicionales, asumir nuevos roles y desarrollar
estrategias más efectivas y centradas en el pensamiento, la comprensión y la
autonomía. Estos cambios no son simples, pero son necesarios para enfrentar con
éxito los retos de la educación actual.
3. Mediante un ensayo, desarrolla las ideas analizadas. La estructura del ensayo
debe tener: Introducción, desarrollo y conclusiones. La extensión debe ser
máximo 2 carillas.
Introducción
Durante décadas, el proceso de enseñanza-aprendizaje estuvo dominado por
teorías conductistas que concebían al estudiante como un receptor pasivo y al docente
como un transmisor de información. Sin embargo, con el surgimiento del enfoque
cognitivista, esta visión ha cambiado drásticamente. Desde esta nueva perspectiva, el
aprendizaje se entiende como un proceso activo y constructivo, en el cual el estudiante
organiza, interpreta y transforma la información a partir de sus conocimientos previos.
Esta transformación teórica ha implicado nuevos retos y desafíos para los docentes,
quienes deben adaptar sus prácticas pedagógicas a las exigencias de un modelo
centrado en los procesos mentales del aprendiz. En este ensayo se analizan dichas
exigencias, sus implicaciones prácticas y el rol que deben asumir los educadores para
facilitar un aprendizaje significativo. Skinner (1957)
Desarrollo
El primer gran reto que plantea el enfoque cognitivista es el de reconocer al
estudiante como protagonista de su propio aprendizaje. En lugar de limitarse a la
exposición de contenidos, el docente debe fomentar la autonomía del alumno,
guiándolo para que este construya activamente su conocimiento. Esto requiere un
cambio profundo en la planificación educativa, priorizando estrategias que estimulen la
comprensión, la reflexión y la creatividad. En segundo lugar, el docente debe propiciar
el desarrollo de habilidades mentales complejas. Según autores como Flavell (1981) y
Wittrock (1974), el aprendizaje implica procesos como la planificación, la toma de
decisiones y la generación de respuestas, lo que exige incorporar actividades que
promuevan la metacognición y el pensamiento crítico. En este sentido, el rol del
docente se orienta a crear experiencias de aprendizaje que vayan más allá de la
memorización, centradas en la resolución de problemas, el análisis y la interpretación
de información. Otro desafío importante es la necesidad de evaluar no solo los
resultados, sino también los procesos. El enfoque cognitivista enfatiza cómo los
estudiantes llegan a las respuestas, lo que implica una evaluación formativa que valore
la estrategia empleada, los errores cometidos y las mejoras logradas. Este tipo de
evaluación requiere una observación atenta del docente y un conocimiento profundo de
las estrategias cognitivas utilizadas por los estudiantes. Asimismo, el cognitivismo
destaca la importancia de contextualizar el aprendizaje. Las tareas deben ser
ecológicamente válidas, es decir, relevantes para la vida real del estudiante. Por tanto,
el docente debe diseñar experiencias de aprendizaje significativas y conectadas con los
intereses y necesidades de los alumnos, promoviendo así una mayor motivación y
compromiso con el aprendizaje. Además, es indispensable que los docentes enseñen a
aprender. Esto implica formar a los estudiantes en el uso de estrategias de
organización de la información, codificación, recuperación y autoevaluación. Enseñar a
planificar, a monitorear su propio aprendizaje y a corregir sus errores se convierte en
una de las tareas más importantes del educador en este enfoque. Por último, el
docente debe replantear su propio rol. Ya no es el centro del proceso, sino un
facilitador, un mediador entre el conocimiento y el estudiante. Este cambio exige una
preparación pedagógica sólida, disposición al cambio y apertura a nuevas
metodologías centradas en el estudiante. (LEIVA, 2005)
Conclusiones
El enfoque cognitivista del aprendizaje transforma radicalmente la labor docente,
exigiendo nuevas formas de planificar, enseñar y evaluar. Los desafíos que plantea son
significativos: promover la autonomía del estudiante, fomentar el pensamiento
complejo, diseñar evaluaciones centradas en el proceso, contextualizar el aprendizaje y
enseñar estrategias cognitivas. Para afrontarlos, el docente debe asumir un rol activo
como guía del proceso de aprendizaje, comprometido con el desarrollo integral del
estudiante. En este contexto, la actualización permanente, la reflexión crítica sobre la
práctica docente y el uso de estrategias innovadoras se convierten en herramientas
esenciales para enfrentar con éxito los retos de la educación actual.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Colombano, V., Formica, A., & Camós, C. (2012). Enfoque cognitivista. MD Pochulu, M.
y M. Rodríguez (compiladores). Educación Matemática. Aportes a la formación
docente desde distintos enfoques Distéfano, Pochulu and Font–Expresiones
simbólicas, 228, 115-152.
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hl=es&as_sdt=0%2C5&q=enfoque+cognitivista+del+aprendizaje&oq=ENFOQUE
+COGNITIVISTA#d=gs_cit&t=1757889503303&u=%2Fscholar%3Fq%3Dinfo
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Leiva, C. (2005). Conductismo, cognitivismo y aprendizaje. Tecnología en
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hl=es&as_sdt=0%2C5&q=enfoque+cognitivista+del+aprendizaje&oq=ENFOQUE
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