1.
El sistema socialista:
1. Castiga al que trabaja
2. Asfixia al que produce
3. Persigue al que emprende
4. Premia al que roba, al que bloquea, y al que avasalla
2. La corrupción el narcotráfico y la injusticia no son fallas del sistema, son el sistema mismo.
3. ¿Qué visión de futuro nos une?
¿Vamos a seguir remendando un sistema fracasado?
¿Vamos a tener el valor de cambiarlo todo?
4. Bolivia necesita una revolución liberal que entierre para siempre este socialismo, una
revolución que:
1. Devuelva el poder al ciudadano
2. Que desmonte el estado
3. Que garantice la propiedad privada
4. Que abra la economía al mundo
5. Que devuelva la justicia a los justos y no a los poderosos
5. En el socialismo, cada boliviano honesto ha sido pisoteado por la burocracia, por la
injusticia y por la extorción del poder; cada ciudadano que se siente huérfano de justicia
6. Hay que tener una visión, una causa, una convicción. Lo que Bolivia necesita es un cambio
de ideas, un cambio ideológico para la generación de riqueza.
7. Bolivia necesita un estado que sea austero, transparente, limitado y servidor, un estado
que le entregue el poder al ciudadano y a las regiones.
8. Queremos una Bolivia de propietarios y no de proletarios, donde cada boliviano pueda ser
dueño, pueda ser accionista, pueda ser inversionista y pueda ser emprendedor.
9. No olvidemos que la inflación sigue creciendo. La inflación no es un accidente, es una
decisión política, la inflación es el impuesto mas injusto, el que roba sin pedir permiso, el
que castiga al pobre en silencio.
10. La informalidad es una reacción a un sistema que castiga al legal. La informalidad es la
respuesta racional a un estado que hace imposible la formalidad.
11. El voto liberal no se regala, se gana; y si hoy un candidato quiere ganarse ese voto, que lo
haga con ideas, con principios, con reformas verdaderas; porque los liberales no creemos
en sumas aritméticas de cálculo político, creemos en convicciones; y por eso el voto liberal
es del pueblo, es del ciudadano libre y los candidatos deben ganárselo con hechos no con
promesas.
REFORMAS QUE BOLIVIA NECESITA:
1. Reducción drástica del estado, un estado pequeño pero fuerte enfocado solo en justicia,
seguridad, defensa, relaciones exteriores y la regulación esencial.
Eliminación de ministerios y cierre inmediato de empresas publicas deficitarias. Tiene que
ser el fin del estado empresario.
2. Disciplina fiscal total, déficit cero desde el inicio, prohibición constitucional al
financiamiento inflacionario del banco central. Eliminación de subsidios y distorsiones; y
rechazo a deudas pública ilegitimas.
3. Reforma tributaria pro emprendimiento, reducción de impuestos y más simplicidad, que se
elimine ese impuesto a las transacciones, el impuesto a las grandes fortunas y todos los
tributos confiscatorios que existen. Necesitamos la universalización de las facturas y el
comercio libre de las facturas, que las facturas se puedan comprar y vender y un régimen
tributario para la explotación sostenible de los recursos naturales, que sea simple, que sea
transparente y sea competitivo.
4. Dinamitar figurativamente la aduana nacional, eliminación de aranceles e impuestos
aduaneros, trabas aduaneras y la liberalización total del comercio.
5. Capitalismo popular y un país de propietarios. Todos los bolivianos deben ser accionistas y
recibir dividendos de empresas estatales rentables y de proyectos de explotación
sostenibles de recursos naturales. Que se garantice la propiedad plena, titulada y
transferible de tierras; y esos activos dormidos como viviendas, tierras, puestos de
mercados y vehículos tiene que poder registrarse.
6. Reforma laboral con libertad de contratación y equidad público privada. Libertad plena de
contratación, trabajo por hora, remoto, independiente, por internet; es decir modalidades
flexibles, seguros de empleo y salario mínimo por hora. Igualdad total del régimen laboral
entre el sector privado y el sector público, para que el sector público nunca haga lo que el
sector privado no puede hacer; y que se termine el privilegio sindical también.
7. Justicia independiente y digitalizada. Eliminación del ministerio de justicia, necesitamos
jueces meritocráticos, una justicia digital con trazabilidad de cadena de bloques o
blockchanges y plazos estrictos. Y los avasallamientos y bloqueos deben ser delitos graves
penados por ley.
8. Educación libre y por elección, descentralización total de la educación, vales educativos y
libertad para que los padres elijan la escuela de sus hijos. Un fin del adoctrinamiento y
libertad curricular.
9. Salud por libre elección, un sistema de salud también descentralizado con vales sanitarios
para elegir entre prestadores públicos o privados. Una historia clínica digital de cada
ciudadano, y una transparencia total en calidad y gestión.
10. Libre mercado financiero y criptoactivos, legalización total de criptoactivos, fin del control
de cambios y bancarización digital con bancos que sean 100% online. Baja regulación e
inclusión financiera para todos.
11. Reforma integral de pensiones, capitalización individual con libre elección de AFP´s.
Multifondos por edad y riesgos, para tener jubilaciones dignas, inversiones en el
extranjero, y plena propiedad de los ahorros por parte del trabajador.
12. Creación de riqueza e inversión privada. Impulso a la inversión sin privilegios, ni
monopolios, con seguridad jurídica y arbitraje internacional. Fomento a sectores
estratégicos como biotecnología, agroindustria, turismo, minería y energías renovables.
13. Un gobierno digital transparente, un estado 100% digital, con identidad interoperable,
contratos y presupuestos en línea trazables, sin tramites innecesarios y con un control
absoluto de los ciudadanos.
14. Orden, seguridad y recuperación de la soberanía territorial, la ejecución inmediata de
ordenes judiciales de arresto, recuperación de territorios capturados por el narcotráfico,
liberación de toda la gente inocente en la cárcel, de presos políticos y recuperación de
todos los fondos robados por la corrupción.
15. Reforma constitucional liberal, una nueva constitución basada en la libertad, la propiedad,
el mérito y la igualdad ante la ley. Un fin del centralismo. Hablemos de autonomía total con
competencia legislativa, fiscal y administrativa para las regiones. Una prohibición
constitucional de la reelección para cualquier cargo público. Una prohibición al
endeudamiento interno sin ley especial; y por cada ciudadano un voto con equidad
efectiva ante ley por supuesto.