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Windows 10

El documento describe la interfaz gráfica de Windows 10, comenzando con la pantalla de bloqueo y el escritorio, donde se pueden personalizar elementos y acceder a programas y archivos. Se detalla el menú Inicio, su rediseño y las funcionalidades de la barra de tareas, incluyendo accesos directos y la caja de búsqueda. Además, se explican las opciones para gestionar aplicaciones y archivos, así como la personalización del entorno de trabajo en el sistema operativo.
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Windows 10

El documento describe la interfaz gráfica de Windows 10, comenzando con la pantalla de bloqueo y el escritorio, donde se pueden personalizar elementos y acceder a programas y archivos. Se detalla el menú Inicio, su rediseño y las funcionalidades de la barra de tareas, incluyendo accesos directos y la caja de búsqueda. Además, se explican las opciones para gestionar aplicaciones y archivos, así como la personalización del entorno de trabajo en el sistema operativo.
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SISTEMA OPERATIVO WINDOWS 10 (Parte Inicial)

Interface Gráfica:

El Escritorio de Windows 10

En el momento en el que encendemos nuestro ordenador y Windows inicia, lo que


vemos es lo que se llama la pantalla de bloqueo. Se trata de una imagen que
podemos personalizar y que nos ofrece lo que podríamos considerar como
información preliminar antes de trabajar cada día. La fecha, la hora, si la conexión
de Internet está establecida o no y notificaciones personalizadas que, como
veremos más adelante, podemos configurar. Algo como lo siguiente, con una de
las imágenes preestablecidas de Windows.
La contraseña que debemos escribir aquí es la que indicamos al instalar el
sistema o cuando lo ejecutamos por primera vez cuando adquirimos un ordenador
nuevo. Aunque, también como veremos en la siguiente unidad, tiene ventajas usar
como usuario y contraseña una Cuenta de Microsoft para aprovechar diversos
servicios en línea que vienen incluidos en el sistema operativo. Alternativamente,
podemos iniciar también una sesión de Windows usando una cuenta de Microsoft
y un PIN, de modo similar a una tarjeta bancaria en un cajero automático.

Después de indicar la contraseña o el PIN, finalmente llegamos al Escritorio de


Windows 10. El Escritorio es el lugar en el que vamos a trabajar cotidianamente.
Aquí es donde ejecutamos programas, abrimos archivos, buscamos objetos,
etcétera. De manera análoga a un escritorio de trabajo real, debemos sentirnos a
gusto con lo que vemos en pantalla. Es decir, debemos saber dónde están las
cosas y para qué sirven. Con el tiempo, este escritorio estará tan ordenado o
desordenado como nuestro escritorio real. Será un reflejo digital de nosotros
mismos de alguna manera pues lo iremos personalizando. Primero, tal vez, con
una imagen propia, luego con alguna combinación de colores que nos guste.
Probablemente ahí dejemos un archivo con el que tengamos que trabajar varios
días o una carpeta con documentos importantes. Hay quien deja ahí toda clase de
archivos sin ningún orden junto con los iconos de muchos programas y el
escritorio termina siendo un desastre. Por ello, para evitarlo, es importante
conocer el escritorio de nuestro sistema operativo y en ese sentido, lo primero que
debemos decir es que podemos despejarlo de ventanas rápidamente con la
combinación de teclas Windows + D. Como ya vimos, distinguimos la tecla
Windows por el logo del sistema:
Veamos entonces los elementos del Escritorio de Windows 10.

Los iconos del escritorio se activan haciendo doble clic con el ratón o con el dedo
en pantallas táctiles. Pueden ser de tres tipos: Programas, carpetas que contienen
archivos, o bien, archivos que, al ser pulsados, abren el programa con el que
fueron creados y con la información que contienen. También tenemos otro tipo de
iconos que se llaman Accesos directos. Sin embargo, estos accesos directos
finalmente apuntan también a programas, carpetas o archivos.

A su vez, de manera predeterminada (ya que podemos moverla a cualquier lado


de la pantalla), en la parte inferior tenemos una barra que contiene diversos
elementos. En la parte izquierda, el botón del menú Inicio. A él dedicaremos el
siguiente apartado de esta unidad. Luego, a su derecha, tenemos la caja de
búsqueda que es una de las novedades de Windows 10. A la derecha de la caja
de búsqueda, tenemos otro elemento novedoso: el botón Vista de tareas, el cual,
dependiendo de nuestra dinámica de trabajo, puede llegar a ser muy útil.
Enseguida tenemos iconos de acceso rápido. Esta área, por supuesto, también es
personalizable. De modo predeterminado contiene tres iconos: El del nuevo
navegador de Internet, llamado Edge, otro que sirve para abrir el Explorador de
archivos y otro más que nos lleva a la tienda de aplicaciones de Microsoft. En la
imagen hemos añadido un icono más, el del navegador Chrome, sólo para ilustrar
que podemos añadir los iconos de los programas que deseemos, así tendremos
un acceso inmediato a ellos.

Después tenemos un área libre en la barra. En sentido estricto es el área de


tareas. Cada aplicación (o programa, es lo mismo) que tengamos en ejecución se
verá representado con un icono en esa área, lo cual nos permitirá administrar de
diversos modos las ventanas abiertas en nuestro escritorio. En la primera imagen
tenemos los iconos de acceso rápido que ya mostramos y luego el área libre del
área de tareas (en negro). En la imagen inferior puede verse cómo en esa área
aparecen los iconos de los programas abiertos, tres en este caso que resaltamos
con un recuadro rojo.

A la derecha de la barra de tareas tenemos una serie de pequeños iconos que,


generalmente, representan elementos del funcionamiento del sistema. Estos
iconos también pueden variar de máquina a máquina en función de la marca del
ordenador y/o de los programas instalados.

En la imagen podemos ver:

1) Un icono que indica el nivel de carga de la batería del ordenador portátil del
que tomamos la imagen. En ordenadores de escritorio este icono no aparece, por
supuesto.
2) Un icono que representa la conexión de red utilizada. En este caso, usamos
una conexión de cable Ethernet. En otros, puede verse un icono como éste que
representa la conexión inalámbrica o WiFi del equipo. El tema de la conexión a
redes lo estudiaremos en la unidad 15.

3) Una bocina y sirve para establecer el volumen.

4) Este icono se mantiene constante en Windows 10, se trata de una nueva área
o panel de notificaciones llamado Centro de actividades.
6) A la derecha hay una pequeña barra, casi imperceptible, delimitada por una
línea tenue. Es un botón que minimiza todas las ventanas abiertas y despeja el
escritorio cuando se pulsa. Si estás frente a tu ordenador con Windows 10, podrás
probarlo enseguida. Una nueva pulsación sobre ese mismo botón, reestablecerá
las ventanas a su posición original. Es pues el Por tratarse de otra novedad en
Windows debemos dedicarle también algunos párrafos más adelante.

5) Desde Windows 95, todas las versiones muestran en esta área la fecha y la
hora del equipo.

equivalente a la combinación de teclas Windows + D.

WINDOWS 10: (Partes de cada uno de los elementos)

El Botón Iniciar es el botón a través del cual podemos acceder a todas las
opciones que nos ofrece Windows 10. Si lo seleccionamos se desplegará un menú
similar al que te mostramos a continuación. Se trata del menú Inicio. También
podemos acceder a él mediante el teclado pulsando la tecla Windows.
Como mencionamos, una de las novedades más destacadas de Windows 10 es el
rediseño de su menú Inicio, el cual intenta aprovechar lo mejor que había tanto en
la versión 7 como en la versión 8. Se conforma de dos secciones muy claras: La
lista de programas y tareas a la izquierda y una vista de "Tiles", baldosas o
Azulejos a la derecha.
Concentrémonos primero en la parte izquierda. En la parte superior, además del
nombre del usuario, tenemos una lista de las aplicaciones más usadas. En la parte
inferior, tenemos cuatro opciones que se mantienen fijas en el menú. Entre ambas,
eventualmente, aparecerán sugerencias de aplicaciones de la tienda en línea de
Microsoft y avisos de programas instalados recientemente, como se puede ver en
la siguiente imagen.

Si hacemos clic en el nombre de usuario, obtenemos un menú con las opciones


que pueden verse en la siguiente imagen:

Más adelante veremos los detalles de la opción llamada Cambiar la


configuración de la cuenta. Por su parte, la opción Bloquear presenta la imagen
de bloqueo que mostramos al inicio de esta unidad y obliga a reinsertar la
contraseña para volver al escritorio. Cerrar sesión también nos devuelve a la
pantalla donde indicamos nuestra contraseña, en donde podríamos cambiar de
usuario, lo cual también será motivo de estudio más adelante. En tanto,
continuemos con esta mirada al menú Inicio.

Abajo tenemos la lista de las aplicaciones más usadas. Obviamente, esta lista
cambia de máquina a máquina e incluso en nuestro ordenador está
reorganizándose en función de los programas que abramos. Si comenzamos a
usar un programa más que otro, éste va ocupando la posición más alta. Es
importante señalar que los programas presentan un pequeño icono > a la derecha
que con un clic muestra una lista de los archivos recientes, como en la siguiente
imagen con la lista de los últimos documentos de Word.

Dependiendo del programa, podemos obtener la


leyenda Recientes, Frecuentes, Tareas o Más visitados (en el caso de los
navegadores). Esta característica se denomina Jump list y fue incorporada a
Windows por primera vez en la versión 7. El sistema detecta automáticamente
documentos o acciones que cree que pueden sernos de utilidad y nos las ofrece.
De esta forma, no hace falta abrir el programa y luego buscar el documento que
hemos cerrado hace 5 minutos, sino que desde la lista que nos muestra el
icono > podemos seleccionar directamente este archivo y abrirlo inmediatamente.
Los elementos de estas jump list también son susceptibles de anclarse, es decir,
indicar que este documento permanezca siempre en la lista propuesta para este
programa. Podemos hacer esto de dos formas: mediante la chincheta que aparece
al situarse sobre el archivo o con el botón derecho sobre el nombre del documento
para que aparezca el menú y con él la opción Anclar a esta lista.
Debemos tener en cuenta que anclar demasiados elementos crearía listas muy
extensas y perdería la funcionalidad de acceder rápidamente a un archivo de uso
frecuente, porque no lo encontraríamos con un simple golpe de vista. Una
alternativa, que veremos en esta misma unidad, es crear un acceso directo al
documento y colocarlo en el escritorio.
Por otra parte, en la sección inferior del menú podemos encontrar las opciones
que enlistamos enseguida.

El Explorador de archivos abre una ventana que permite movernos entre las
unidades de almacenamiento de nuestro equipo para buscar y trabajar con
nuestros archivos. Por su importancia, será objeto de estudio en la unidad 5.
La opción Configuración abre una ventana con todas las opciones para
modificar y administrar la configuración de nuestro equipo. La lista de opciones
que podemos modificar a partir de este elemento del menú Inicio es muy extensa
y será revisada en distintos puntos a lo largo del curso, pero en particular en la
unidad 14. En esta misma unidad le dedicaremos un apartado introductorio más
adelante.
Inicio/apagado sirve, precisamente, para apagar el equipo, pero también para
reiniciarlo o poner el equipo en suspensión (bajo consumo de energía sin perder la
sesión).

Finalmente, la opción Todas las aplicaciones nos muestra la lista de todos los
programas instalados en nuestro ordenador organizados de modo alfabético.
Unidad 3. La interfaz de Windows 10

Como puede verse, hay una barra lateral que podemos desplazar para recorrer la
lista de aplicaciones y seleccionar la deseada. Sin embargo, cuando el número de
aplicaciones o programas instalados es muy alto, llegar a uno en específico a
través de la lista puede ser una labor tediosa. Por ello, hay un pequeño atajo en
esta lista. Si hacemos clic en cualquier letra de las que dividen los programas,

obtendremos un alfabeto. Ahí podemos pulsar a su vez cualquier letra y nos


llevará a los programas que comienzan con la misma. De este modo, conociendo
el nombre del programa deseado, podremos llegar rápidamente a él. Obviamente,
las letras que aparecen desvanecidas no tienen ninguna aplicación cuyo nombre
inicie con ella.

De este modo, si pulsamos por ejemplo la letra G, el resultado será similar a éste.
También debemos notar que en muchos casos las aplicaciones se organizan por
carpetas. Esos elementos de menú presentan un símbolo que apunta hacia abajo,
como en este caso:

Al pulsar sobre el título veremos la lista de aplicaciones a las que podremos


acceder con un nuevo clic. De este modo se reducen los ítem del menú Inicio y
muchas aplicaciones quedan agrupadas lógicamente, como en el caso del
menú Accesibilidad de Windows que podemos ver en la siguiente imagen.

Vayamos ahora a la parte derecha de nuestro menú Inicio. Decíamos que es la


parte de la interfaz UI (también conocida como Metro) de Windows 8. Consiste en
un grupo de grandes recuadros que pueden representar programas o archivos y
que fue diseñada fundamentalmente para ser usada en dispositivos táctiles. En las
opciones de configuración de Windows también se les denomina como iconos, por
lo que en el curso les llamaremos indistintamente iconos, "tiles" o recuadros,
según nos convenga en el contexto del tema.
A algunos de esos iconos se les denomina también como dinámicos, ya que
presentan información que se va actualizando a través de Internet. Dos ejemplos
clásicos y muy simples de entender son los de Noticias (que abre una ventana
con acceso a notas de medios locales según nuestro país y región) y el del Clima,
por supuesto.

A Windows 10 se le han añadido una buena cantidad de servicios en línea e


información dinámica muy útil: Clima, Noticias, Mapas, almacenamiento en la
nube, búsquedas, integración de correo, etcétera. Muchos de estos programas
novedosos se encuentran en esta sección del menú Inicio y abren ventanas como
la del Clima. A su vez, cada uno de estos iconos podemos reorganizarlos
(cambiarlos de lugar), cambiar su tamaño, eliminarlos de este menú o añadir a él
otros programas. Veamos estas características.
Para mover un recuadro, basta con mantenerlo pulsado y desplazar su
posición.
Al hacer clic en el botón derecho (o mantener la pulsación en pantallas
táctiles), obtenemos un menú que nos permite modificar su tamaño,
eliminarlos del menú Inicio (Desanclar de Inicio), desactivar su
actualización dinámica y anclarlos a la barra de tareas.
Si lo deseas, puedes añadir a este menú todos los programas que desees. Para
ello podemos usar a su vez el menú contextual (del botón derecho) en cualquier
ítem de menú del lado izquierdo y usar la opción Anclar a Inicio, se creará una
nueva baldosa del programa.

También, simplemente, podemos arrastrarlos de la lista de todos los programas a


la sección del menú Inicio, el resultado es exactamente igual. Si el área del menú
Inicio no es suficiente para mostrar todos los iconos, aún cuando éstos sean
pequeños, entonces podemos arrastrar el borde del menú y modificar su tamaño.

La caja de búsqueda de la barra de tareas


En versiones anteriores de Windows, éstas contaban ya con herramientas para
búsqueda de archivos en nuestro ordenador o de temas en Internet. Ahora en
Windows 10 esta característica ha sido rediseñada para hacerla más simple de
usar y, al mismo tiempo, más potente. Ahora la caja de búsqueda se encuentra de
modo permanente junto al botón de Inicio. Ahí podemos escribir una palabra o
frase y ésta se buscará por partida doble: como elemento en nuestro ordenador o
como búsqueda en Internet.

Pongamos un ejemplo de esta dualidad con una búsqueda que se preste a ambas
circunstancias. Si escribimos "El tiempo" en la caja de búsqueda, aparecerá como
resultado tanto la aplicación que muestra el clima en nuestro ordenador, como
archivos que contengan esas palabras en su nombre, así como sitios de Internet
relacionados.

Si lo que estamos buscando es un archivo, entonces podemos hacer clic en él


para abrirlo con el programa correspondiente. Sin embargo, en muchas ocasiones
deseamos localizar un archivo no precisamente para abrirlo y editarlo, sino, para,
por ejemplo, copiarlo a otra ubicación, una unidad externa, etcétera, por lo que
será preferible abrir la carpeta donde el archivo se encuentra ubicado. Para ello
pulsamos el botón derecho del ratón y utilizamos el menú emergente Abrir
ubicación de archivo. En pantallas táctiles esa opción se abre manteniendo
pulsada la pantalla sobre el archivo un par de segundos.

Más adelante volveremos a este tema, ya que la caja de búsqueda es el lugar


donde podremos configurar y usar Cortana, un asistente de voz de Windows 10
muy similar a Siri, usado en los teléfonos iPhone, por lo que el tema de búsquedas
será tratado con mayor extensión en la unidad 6.

La barra de tareas

Ya habíamos mencionado que la barra de tareas contiene diversos elementos: Los


programas de inicio rápido, los iconos temporales de los programas en ejecución,
así como los iconos de sistema y notificación que se encuentran a la derecha.
De modo predeterminado, la barra de tareas se encuentra en la parte inferior de la
interfaz de Windows 10. Sin embargo, es muy simple tomar la barra con el cursor
y ubicarla en cualquiera de los lados de la pantalla. En el costado derecho tiene
una apariencia similar a ésta.

Ya habíamos mencionado también que, al abrir un programa, la barra de tareas


presenta un icono del mismo. De este modo, la barra de tareas nos permite
administrar las ventanas abiertas en el escritorio. Veamos cómo funciona esto. Si
abrimos, por ejemplo, WordPad, que es un pequeño procesador de textos
incorporado en Windows, no sólo se muestra la ventana del programa en el
escritorio, también tenemos el icono correspondiente en la barra de tareas.

¿Qué pasa si minimizamos todas las ventanas del escritorio pulsando las
teclas Windows +D? Entonces, la única manera que tenemos para restaurar la
ventana de WordPad es pulsar sobre su icono en la ventana de tareas. Incluso,
antes de pulsar el icono, basta con ubicar el cursor sobre él, para que Windows
presente una vista en miniatura de la ventana del programa.

Otro caso muy interesante es cuando tenemos abiertas más de una ventana de un
mismo programa, esto nos puede ocurrir, por ejemplo, cuando tenemos varios
documentos de Word abiertos. También podemos tener varias ventanas de un
navegador de Internet, cada una en una página distinta. En esos casos, Windows
no presenta un icono por cada ventana abierta, si no que los agrupa por
programas. El icono correspondiente, al señalarlo con el ratón, muestra una
simulación de cada ventana para que seleccionemos la deseada con un clic. De
este modo, la barra de tareas se convierte en la herramienta más eficaz para
movernos entre diversas ventanas que podemos tener en el escritorio. Un ejemplo
de lo anterior podemos verlo en la siguiente imagen, en donde abrimos varias
ventanas de Edge, el nuevo navegador de Windows 10.
Por otra parte, si hacemos clic con el botón derecho del ratón sobre uno de estos
iconos de la barra de tareas, obtendremos un menú con las siguientes opciones.

La primera opción muestra el nombre del programa. Al pulsarlo, simplemente abre


la ventana más reciente del programa. La segunda opción cambia según el caso.
Si se trata de un icono que no está anclado a la barra de tareas (como acceso
rápido), el menú ofrecerá anclarlo. En la imagen anterior, Edge es un programa
anclado a la barra de tareas, por lo que en el menú se ofrece desanclarlo. La
tercera opción ofrece cerrar las ventanas del programa abiertas.
Ahora bien, en la barra de tareas también tenemos un icono que representa una
carpeta. Es el Explorador de archivos. Ya lo hemos mencionado y por su
importancia le dedicaremos la unidad 5. Sin embargo, debemos mencionarlo aquí
porque también podemos tener abiertas en el escritorio una o más ventanas
del Explorador. De modo similar al resto de los programas, ubicar el cursor sobre
su icono muestra miniaturas de cada una de sus ventanas, para que con un clic
podamos seleccionar alguna.
La diferencia estriba en el menú contextual que aparece con el botón derecho del
ratón sobre el icono de carpeta en la barra de tareas. Es un menú más extenso
que, básicamente, nos ofrece la posibilidad de movernos más rápidamente por las
carpetas de nuestro ordenador.

3.5. La Vista de tareas y los escritorios virtuales

Otra opción nueva en Windows 10 es el botón Vista de tareas. Se encuentra en la


barra de tareas, junto a la caja de búsqueda.

Al pulsarlo, muestra en pantalla una vista en miniatura de todas las ventanas


abiertas en el escritorio, por lo que se convierte, en primer lugar, en un método
alternativo para ir de una aplicación a otra.
Pero su función no se limita a ofrecernos un método que ya teníamos disponible
con los propios iconos de la barra de tareas. Si observamos con cuidado la
imagen anterior, veremos que en la esquina inferior derecha del escritorio, sobre la
fecha y la hora, tenemos un signo Más y la etiqueta Nuevo escritorio. Ahora con
Windows 10 podemos tener varios escritorios virtuales, cada uno con sus propias
ventanas abiertas, que se generarán con este botón.

Una vez generado un nuevo escritorio, éstos se numerarán. Como puede verse en
la imagen, el Escritorio 2 está vacío, no contiene ningún programa activo, ninguna
ventana abierta. Su apariencia en ese sentido es exactamente igual a la que
hemos visto en esta unidad. Ahí podremos abrir otros programas, o incluso los
mismos, pero haciendo tareas diferentes. Se trata entonces de un nuevo estilo de
trabajo que le permite mantenerse organizados a aquellos que abren muchas
ventanas en su escritorio. Con el botón Nuevo escritorio podemos abrir muchos
escritorios virtuales, incluso más de los que sería práctico crear. Para cerrar un
escritorio virtual abierto usamos el botón de aspa que se encuentra en la miniatura
de la propia vista de tareas.

3.6. Iconos del Sistema

A la derecha de la barra de tareas tenemos una serie de pequeños iconos, los


cuales representan los programas residentes (programas que se cargan
automáticamente al encender el ordenador y se mantienen funcionando en la
memoria de éste). Como muchos otros casos, los iconos que verás en tu
ordenador dependerán de la marca del mismo, así como de los programas que
tengas instalados. Por lo general, los iconos que verás en esta área, serán los de
conexión de red, el icono de volumen y, en los ordenadores portátiles, el nivel de
la batería. Como en la siguiente imagen.
Sin embargo, cuando despliegas el pequeño icono de flecha hacia arriba, podrás
ver los iconos de otros programas. En la siguiente imagen usamos una
computadora con una buena cantidad de programas residentes activos y, por
tanto, con un gran número de iconos, como los programas antivirus, de impresora,
de la tarjeta de video, etcétera. En muchos casos, al hacer clic en esos iconos, se
abren las ventanas de los programas específicos con opciones propias de
configuración u otras acciones.

Pero pongamos atención en un icono en particular. Es otra novedad de Windows


10. Es el icono que abre la nueva zona de notificaciones del sistema. Cada vez
que haya un mensaje importante que el usuario deba conocer, lo verá en esta

zona, pero también podrá desplegarlo con el icono.


Al pulsarlo, tenemos toda una barra o panel en la interfaz de Windows del lado
derecho. Si no hay notificaciones nuevas, nos lo dirá, pero abajo tendremos
opciones de configuración relacionadas con los iconos de sistema. Otra vez, las
opciones que aparecen aquí no son iguales de equipo a equipo. Volveremos a él
más adelante.
3.7. La fecha y hora del ordenador
Acabamos de ver los componentes de la barra de tareas. En la parte derecha,
dentro del área de notificación encontramos un reloj y un calendario. A este reloj lo
denominamos fecha de sistema. Vamos a verlo con un poco más detalle, ya que
es un elemento importante de nuestro sistema.
Más allá de ser un simple reloj informativo, la fecha de sistema es la referencia
temporal que tiene nuestro equipo. Cuando creamos documentos, por ejemplo, el
ordenador guarda en qué fecha y hora fueron creados o modificados por última
vez, por ello es importante tenerla correctamente configurada. De esta forma
podremos saber cuándo modificamos por última vez un archivo o cuál es el más
reciente, ordenarlos por fecha, etc. Al hacer clic en esa área, aparece un
calendario completo que podremos consultar.

También puedes consultar y modificar las propiedades del reloj al hacer clic sobre
la hora de la barra de tareas y luego en Configuración de fecha y hora. Veremos
el cuadro de diálogo de Fecha y hora tal y como muestra la imagen:
Como podrás ver, al tener activada la opción Ajustar hora automáticamente el
ordenador sincronizará la fecha y hora con algún servidor de Internet dispuesto
para ello. Sin embargo, esto implica que el ordenador debe estar conectado a la
red. Si no es así, entonces es posible que en algún momento no refleje la fecha y
hora correctas. En cuyo caso debemos desactivar los ajustes automáticos y pulsar
el botón Cambiar, que dejará de aparecer desvanecido. Eso nos llevará a una
nueva ventana para establecer estos datos.

Si, en cambio, dejamos activo el ajuste automático, entonces sólo deberemos


asegurarnos que está establecido el meridiano correcto según nuestra ubicación y
si deseamos o no que el reloj se ajuste automáticamente al horario de verano.

3.8. El Centro de actividades

El Centro de actividades es la nueva área de Windows 10 donde podemos


realizar fundamentalmente dos cosas: obtener notificaciones del sistema de muy
diverso tipo y, dos, hacer los cambios de configuración del sistema más comunes
y recurrentes, como conectarse (o desconectarse) a la red, cambiar el brillo de la
pantalla o, simplemente, tomar una nota.
El Centro de actividades se despliega con el icono del área de notificaciones de
la barra de tareas.
Las notificaciones pueden ser de muy diverso tipo, desde la detección de alguna
amenaza por Windows Defender (el antivirus básico incorporado en Windows),
los avisos de actualizaciones de Windows Update o la lista de dispositivos
conectados al ordenador.
A su vez, algunos de los botones de la parte inferior abren ventanas nuevas según
la tarea a realizar. Por ejemplo El botón Todas las configuraciones abre la
ventana de Configuración. En contraste, botones
como Proyectar o Disponible abren sus respectivas opciones en el mismo panel
del Centro de actividades.
En otros casos, la tarea se realiza con el mismo botón, sin abrir ventanas o
proporcionar información en el panel, como Brillo, que cambia el brillo de la
pantalla reduciéndolo o aumentándolo con pulsaciones sucesivas.
En esta misma área vas a encontrar el botón Todas las configuraciones. En
otros equipos recibe un nombre ligeramente diferente, aunque usa el mismo icono,
un pequeño engrane.
Este botón abre la ventana de Configuración. Como recordarás, esta opción
también la encontramos en el menú Inicio y, de hecho, de modo recurrente en
otras opciones de Windows. Ello se debe a que las tareas de configuración son
muy importantes en el manejo del sistema. Además, Windows 10 las ha
simplificado de manera notable. Por ello, debemos dedicarle el siguiente apartado.

En versiones anteriores de Windows, las tareas de configuración del sistema se


realizaban a través de El Panel de Control. Este panel aún está presente en
Windows 10. Para activarlo podemos ir a la caja de búsqueda, escribir
simplemente Panel de control y aparecerá como una aplicación más. Al hacer clic
en el resultado, arriba en la imagen, se abre la ventana del Panel.

3.9. Introducción a la Configuración

En versiones anteriores de Windows, las tareas de configuración del sistema se


realizaban a través de El Panel de Control. Este panel aún está presente en
Windows 10. Para activarlo podemos ir a la caja de búsqueda, escribir
simplemente Panel de control y aparecerá como una aplicación más. Al hacer clic
en el resultado, arriba en la imagen, se abre la ventana del Panel.

El Panel de Control se ve así:

Como podemos ver, la configuración de diversos aspectos de nuestro equipo,


como los dispositivos conectados, la administración de energía, la personalización
de pantalla y un buen número de temas más, se realizaba a través de los iconos
del panel. En función del tema deseado, se pulsaba el icono y éste abria la
ventana con las opciones correspondientes. El diseño de las ventanas de cada
icono no era homogeneo. Es decir, cada icono abría ventanas que resultaban
disímiles unas de otras. A decir verdad, el panel de control no era para cualquier
usuario y la búsqueda de un tema específico, por ejemplo configurar las bocinas y
el micrófono, implicaba siempre revisar diversas opciones no relacionadas.
La nueva ventana de Configuración de Windows 10, desde nuestro punto de
vista, es un inteligente esfuerzo de simplificación de estas funciones. Las muchas
tareas de configuración del equipo, indispensables varias de ellas, se muestran en
una interfaz simple en el que navegamos a través de unos pocos iconos que
agrupan diversos temas.
Ya sea que abramos la configuración desde el menú Inicio, con la opción del
mismo nombre, o con el botón del Centro de actividades que revisamos en el
apartado anterior, la ventana muestra la siguiente apariencia.

La configuración de Windows está organizada en nueve temas: 1) Sistema;


2) Dispositivos; 3) Red e Internet; 4) Personalización; 5) Cuentas; 6) Hora e
idioma; 7) Accesibilidad; 8) Privacidad y; 9) Actualización y seguridad. Como
puedes ver, sería tautológico mencionar a qué se refiere cada icono, pues se
explican por sí mismos.
Cuando hacemos clic en cualquiera de esos iconos, la ventana cambia mostrando
siempre la misma estructura de organización de los elementos de configuración. A
la izquierda, un panel con los diversos temas que corresponden a la categoría de
icono pulsada y, a la derecha, los distintos parámetros a configurar.

Por ejemplo, al pulsar en Sistema, la ventana cambia de este modo.

En la parte superior izquierda de la ventana, tenemos siempre una flecha que nos
devuelve a la pantalla principal de Configuración. Luego vemos el título de la
categoría en la que nos encontramos. El panel a la izquierda muestra los diversos
temas a configurar en esta categoría (en la imagen anterior, Multitarea está
resaltado). A la derecha, los parámetros correspondientes al tema. Si regresamos
a la ventana principal y seleccionamos otro icono, por ejemplo Personalización,
veremos que la estructura es la misma: Panel con temas a la izquierda,
parámetros a configurar a la derecha.

Sólo en muy contadas ocasiones, es probable que tengamos que abrir algún icono
del Panel de Control, tal vez por ello no desaparece del todo en esta versión. Sin
embargo, esta nueva manera de modificar la configuración de Windows es mucho
más sencilla de manejar y debe ser tu primera opción para cambiar o personalizar
el sistema, aún cuando seas usuario de versiones anteriores, de este modo te
acostumbrarás más rápido al uso del sistema operativo.
Nuestro objetivo en este apartado era mostrar dónde están las opciones
de Configuración de Windows y qué estructura lógica tienen acceder a ellas y
cambiarlas. La Configuración de diversos elementos en sí se estudian a lo largo
del curso según los temas que estemos tratando, por lo que volveremos con cierta
frecuencia a esta ventana, en particular en la unidad 14.

3.10. Creación y organización de iconos en el escritorio


No está nunca de más repasar un concepto: un icono es una pequeña imagen
que representa a un archivo o programa. Los iconos nos sirven para identificar de
qué tipo de archivo se trata y con qué programa funciona. Por ejemplo, los
documentos de Microsoft Word aparecen todos con el icono de Word. En el caso
de los archivos ejecutables, los iconos suelen tener una imagen distinta para cada
programa. En la siguiente imagen tenemos tres tipos de iconos en el siguiente
orden: uno de programa, otro de archivo (de Excel) y un acceso directo a un
programa.
Los accesos directos son un tipo de archivo cuyo objetivo es abrir de forma
inmediata el archivo al que está vinculado, ya sea un ejecutable, una carpeta, una
imagen, un documento, etc. Los accesos directos los podemos crear en cualquier
parte, y los distinguimos porque, aunque el icono se puede personalizar, tienen un
pequeño cuadradito con una flecha en su parte inferior izquierda. Por ejemplo,
cuando instalamos un programa en Windows 10, lo normal es que todos sus
archivos se instalen en una carpeta Archivos de programa de tu disco duro. Pero
cuando queremos ejecutar la aplicación, no vamos a esa carpeta cada vez a
buscar el archivo ejecutable, ya que en el proceso de instalación se crean también
accesos directos en el Escritorio y en una carpeta en Todas las aplicaciones, en
el menú Inicio.
Por eso, aunque los accesos directos apuntan al archivo que ejecutan, son
independientes, y podemos borrarlos sin que eso borre el archivo vinculado.

Para abrir un Acceso directo, igual que con otro tipo de archivo, basta con hacer
doble clic sobre su icono.
Ahora bien, la instalación de programas no es la única vía para que se generen
accesos directos. Nosotros podemos crear nuestros propios iconos que apunten a
programas o archivos y ubicarlos donde los necesitemos. Disponemos de varias
formas diferentes para crear accesos directos, vamos a ver algunas de ellas.
Mediante el menú Enviar a.
1. Seleccionar el programa o archivo del cual queremos crear un acceso
directo.
2. Pulsar el botón derecho del ratón y seleccionar la opción Enviar a y luego
elegir Escritorio (crear acceso directo).

Desde el Escritorio.
1. Sobre el Escritorio pulsa con el botón derecho del ratón.
2. Seleccionar Nuevo y luego elegir Acceso directo.
3. Pinchar sobre el botón Examinar para buscar un programa, archivo o
carpeta.
4. En el cuadro de diálogo Buscar archivos o carpetas seleccionar la unidad
deseada y buscar el archivo o carpeta del que necesitamos un acceso
directo.
5. Después de seleccionarlo, pulsar Aceptar.
6. Pulsar Siguiente.
7. Darle el nombre al Acceso directo que acabamos de crear.
8. Pulsar Finalizar.

Arrastrando.
1. Arrastrar el archivo o la carpeta hasta el escritorio, pero no de la forma
habitual, con el botón izquierdo, sino con el botón derecho del ratón.
2. Cuando soltemos el botón aparecerá un menú contextual. Elegir lo que más
nos interese, en este caso Crear iconos de acceso directo aquí.

Copiando el archivo o carpeta.


1. Hacemos clic con el botón derecho sobre el
archivo o carpeta.
2. Aparece un menú contextual del archivo,
seleccionaríamos Copiar.
3. Volvemos al Escritorio y pulsamos con el botón
derecho sobre él.
4. Aparece el menú contextual del Escritorio.
5. Pulsamos la opción Pegar acceso directo.
Finalmente, podemos personalizar nuestro escritorio definiendo la manera en que
se verán los iconos y cómo se colocarán en el escritorio.
Para definir el aspecto de los iconos:
1. Sobre el Escritorio haz clic con el botón derecho del ratón.
2. Selecciona el menú Ver.
3. Al desplegarse este menú puedes elegir visualizarlos como Iconos
grandes, Iconos medianos o Iconos pequeños.

También puedes organizar los iconos activando la opción de Organizar iconos


automáticamente. Esto los alineará unos debajo de otros. Si quieres colocar los
iconos donde te plazca tendrás que desmarcar esta opción. Si lo que quieres es
colocarlos donde quieras, pero que el ordenador los mantenga siempre alineados,
puedes marcar Alinear a la cuadrícula.
Podría ocurrir, también, que en un momento determinado quieras esconder todos
los iconos, por ejemplo para ver mejor la imagen de fondo, puedes desmarcar la
opción Mostrar iconos del escritorio. Esto no los elimina sino que los esconde,
éstos reaparecerán marcando otra vez la opción.
1. Sobre el Escritorio haz clic con el botón derecho del ratón.
2. Selecciona el menú Ordenar por.
3. Al desplegarse este menú puedes elegir organizarlos
por Nombre, Tamaño, Tipo de elemento o por Fecha de modificación.
Hasta aquí hemos visto las características y comportamiento tanto del menú
Inicio como de la barra de tareas de Windows 10. Hay algunos elementos cuyo
comportamiento podemos modificar cambiando su configuración. Para aprender a
modificar la configuración de la barra de tareas puedes ver en este
avanzado Propiedades del menú Inicio.

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