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Enterobiasis

La enterobiasis es una infección intestinal causada por el nematodo Enterobius vermicularis, que se transmite principalmente a través del contacto ano-mano-boca. Los síntomas incluyen prurito anal, irritabilidad y dolor abdominal, y puede causar complicaciones como vulvovaginitis y apendicitis. El diagnóstico se realiza mediante la técnica de Graham, y el tratamiento se basa en medicamentos antiparasitarios.
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Enterobiasis

La enterobiasis es una infección intestinal causada por el nematodo Enterobius vermicularis, que se transmite principalmente a través del contacto ano-mano-boca. Los síntomas incluyen prurito anal, irritabilidad y dolor abdominal, y puede causar complicaciones como vulvovaginitis y apendicitis. El diagnóstico se realiza mediante la técnica de Graham, y el tratamiento se basa en medicamentos antiparasitarios.
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Enterobiasis

La enterobiosis es una infección intestinal en el hombre cuyo agente casual es el


nematodo enterobius vermicularis, también conocido como oxiuro. A pesar de que es una
infección intestinal en el humano es la única que no requiere el mecanismo oral-fecal para
la transmisión, pero si requiere del mecanismo ano-mano-boca. Tampoco es una
geohelmintiasis, y mas bien el ambiente que se requiere para llevar a cabo la infección es
el estrecho contacto contra la gente, particularmente la convivencia en hacinamiento, o
que las personas infectadas intercambian la ropa interior es el estrecho contacto entre la
gente, particularmente la convivencia en hacinamiento, o que las personas infectadas
intercambian la ropa interior.

Características generales del parasito


Como todos los nematodos E. vermicularis pasa por las fases de huevo, cuatro larvarias y
la del adulto. El huevo es ovoide y tiene apariencia plana en uno de sus lados
longitudinales; su longitud varia entre 50 y 60 micrómetros y 20 a 30 micrómetros de
ancho. En su interior se forma una larva seis horas después de su expulsión. La hembra
mide de 8 a 13 mm de largo por 0.3 a 0.5 mm de ancho; este es mayor cuando se
encuentra grávida, ya que su útero se ensancha al estar lleno de huevo. Su vulva se localiza
en la región media ventral de su cuerpo. El extremo posterior es muy afilado.

Ciclo biológico
La fase infectiva para el humano es el huevo larvado, el cual entra por vía oral. Aunque no
está comprobado, podría ser que infectara al ser inhalado. El huevo de E. vermicularis
tiene metabolismo muy rápido transmitir huevos no larvados, pero en el transcurso del
mismo día de infección los huevos desarrollen sus larvas y se conviertan en infectantes. El
huevo larvado de E. vermicularis pasa hacia el tubo digestivo, y al llegar al estomago y
luego al duodeno se eliminan las capas que componen su cubierta favoreciendo que la
larva eclosione la cual migra por el intestino delgado. Cuando llega al ciego, el parasito ya
se convirtió en adulto, y aquí mismo, macho y hembra copulan. La hembra llena su útero
de huevos. Por razones aun desconocidas, el ensanchamiento de la hembra ocasiona que
se despegue de la mucosa intestinal y comience a reptar hasta que alcanza la periferia anal
del humano. En este momento deposita los huevos, los cuales gracias a la presencia de
polisacáridos en su cubierta se vuelven pegajosos, lo que les permite adherirse a la piel de
la región perianal. Cada hembra pone mas de 10.000 huevos. Se ha sugerido que las
hembras son capaces de regresar de nuevo al intestino grueso, pero no esta del todo
comprobado. Lo cierto es que siguen reptando alrededor del ano y en el caso de las
mujeres infectadas, el
helminto se puede
desplazar hacia la
vagina, ovarios y
peritoneo. Después de
la ovoposición, las
hembras mueren y los
machos pueden
permanecer en el
ciego adheridos a la
mucosa, aunque
también se desplazan
por todo el intestino
grueso; por lo general
mueren después de la
copula. Los huevos evolucionan con tanta rapidez que dentro del intestino grueso o en la
región perianal se desarrollan a fase larvaria, y después a adulta; en esta ultima fase el
parasito deposita sus huevos. En solo seis horas los huevos llegan a larvarse, incluso la
larva que se encuentra en su interior alcanza el tercer estadio, pudiendo ser infectivas para
el humano.

Mecanismos patogénicos y manifestaciones clínicas


Los síntomas que caracterizan a la enterobiasis son causados por la irritación que induce la
presencia de parásitos adultos en el ciego durante su migración intestinal alcanzando la
zona perianal y perineal, y por la presencia de huevos en estas regiones. En el caso de la
mujer puede haber migración errática de la hembra de E. vermiculares hacia la región
vulvovaginal e invadir vagina, trompas de Falopio y ovarios; en los varones puede afectar
próstata y epidídimo. La sintomatología más común en esta parasitosis consiste en prurito
anal de predominio nocturno, insomnio, irritabilidad, dolor abdominal en fosa iliaca
derecha, disminución del apetito, bruxismo, prurito anal y vulvovaginitis en la mujer.

El traumatismo de la mucosa intestinal que producen los gusanos adultos con la afilada
extremidad posterior durante su desplazamiento hacia el exterior, facilita la penetración
de la mucosa de bacterias. La introducción de los adultos en la luz del apéndice
vermiforme ha dado origen a cuadros de apendicitis, y en la disección del apéndice se ha
encontrado parásitos adultos de E. vermicularis. En la mucosa dañada se ha observado
infiltrado inflamatorio por la presencia de huevos de E. vermicularis. Es probable que el
mismo parasito produzca solo un foco inflamatorio, con infiltrado celular.
Como ya se mencionó, las hembras pueden llegar a la vulva, vagina, útero, trompas de
Falopio, ovarios, incluso llegar al peritoneo. La presencia de la hembra en estos sitios
induce una reacción inflamatoria que ocasiona vulvovaginitis, salpingitis y peritonitis.
Recuérdese que en las mucosas se produce una reacción inflamatoria local y es muy
probable que se deba a lesiones físicas que el gusano causa por sus movimientos de
desplazamiento. Pero también hay que considerar que este parasito se alimenta de
sustancias que encuentra en el medio y las metaboliza; como consecuencia elimina los
productos de excreción y secreción los cuales pueden ser tóxicos o actuar como antígenos
al humano desencadenando una respuesta inmune local, o por lo menos causar reacción
inflamatoria.

En la mujer se puede presentar leucorrea, así como prurito y malestar en los genitales. Hay
casos en los que se demuestra la presencia de E. vermicularis en hígado y pulmones. En el
caso de la enterobiosis hepática los gusanos presentan una migración errática y en vez de
desplazarse hacia los márgenes del ano, migran hacia los conductos biliares para alcanzar
el tejido hepático. También, en la mujer se han reportado casos de enfermedad pélvica
inflamatoria. La presencia de E. vermicularis en los pulmones no ha tenido una explicación
clara. Se ha mencionado la hipótesis de que la invasión pulmonar del nematodo se realiza
a través de la inhalación de huevos larvados infectantes y el ulterior desarrollo del gusano
hasta su fase adulta.

La enterobiasis es más frecuente en niños en edad escolar que en personas adultas. La


presencia de los huevos en la región perianal o perineal y el movimiento de las hembras
ocasiona el prurito anal el cual es de predominio nocturno y muy intenso que obliga al
rascado consciente o inconsciente. El prurito nasal que se presenta en la enterobiasis se ha
relacionado con procesos de hipersensibilidad inducidos por la presencia de antígenos del
parasito, y la producción de productos metabólicos del mismo. El prurito intenso puede
ser la causa de que el paciente infectado no duerma con tranquilidad; en ocasiones se
presenta bruxismo, es decir el enfermo rechina los dientes durante el sueño. La falta de
sueno produce irritabilidad, nerviosismo, somnolencia y cansancio. El rascado constante
de la zona afectada llega a producir dermatitis eccematosa e infecciones bacterianas
secundarias. La enuresis (micción involuntaria) nocturna, que presentan los niños en esta
parasitosis, se ha atribuido a la presencia de adultos de E. vermicularis en la región
perianal, perineal y en la vagina en el caso de las niñas.

Las razones aun no son claras, pero hacen pensar en sustancias que, secreta el parasito y
que desencadenan tal respuesta. La infección por E. vermicularis produce disminución de
los niveles séricos de Zinc y cobre, así como de acido fólico y vitamina B12 cuya deficiencia
se asocia con el deterioro pondoestatural.
Diagnostico
Los datos clínicos antes señalados, sobre todo en niños, y las condiciones epidemiológicas
en que vive el paciente conducen a la sospecha de la infección. Información importante
son noches de insomnio, prurito anal y nasal. Aunque puede haber huevos y parásitos
adultos en la luz intestinal, no es frecuente observarlos con los métodos de laboratorio
convencionales. Los huevos se encuentran adheridos a la región perianal, por lo que se
tienen que extraer de esta región. El procedimiento mas eficaz que permite identificarlos
es el uso de la cinta engomada en contacto perianal, conocida como técnica de Graham.
Como en la madrugada las hembras efectúan la ovoposición, en ese momento el paciente
presenta mayor cantidad de huevos del parasito. Por esta razón se recomienda que el
enfermo sea examinado antes de bañarse por la mañana, con objeto de disminuir la
probabilidad de no encontrar los huevos del helminto.

Esta técnica consiste en preparar una cinta de celofán engomado, o cinta adhesiva y se
coloca en un abatelenguas, de tal forma que la parte pegajosa se encuentre hacia fuera y
sujetada con los dedos pulgar e índice. Enseguida se pone en contacto con el ano del
paciente, y luego la cinta se separa del abatelenguas y se coloca sobre un portaobjetos de
manera que la parte engomada se adhiera a este.

Tratamiento

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