Inteligencia Emocional
Inteligencia Emocional
Son diversas las situaciones que reclaman una intervención familiar, educativa y social
en el ámbito de la inteligencia emocional.
En primer lugar, el bajo nivel de competencia emocional del colectivo de adolescentes
demuestra un observable “analfabetismo emocional” (Goleman, 1996) que desemboca
en comportamientos desadaptativos (Bisquerra, 2003), como por ejemplo: el consumo de
sustancias nocivas (consumo de drogas), multiculturalidad, trastornos alimentarios
(anorexia, bulimia); violencia de género, aumento de embarazos no deseados, tasa de
suicidios y numerosos actos de violencia dentro y fuera del ámbito escolar, desde el
renombrado bullying escolar hasta las vejaciones grabadas en teléfono móvil que
posteriormente son colgadas en Internet.
Desde el punto de vista psicopedagógico, se ha observado la necesidad de la
intervención socio -emocional (Álvarez, 2001) debido a los altos índices de fracaso
escolar, dificultades de aprendizaje, abandono de los estudios, dificultades en la relación
con los compañeros y compañeras. Esto provoca un claro déficit de madurez emocional
y estados emocionales negativos, provocando así la escasa actitud y motivación de las
personas estudiantes ante el mundo académico.
En segundo lugar, y teniendo en cuenta las situaciones antes descritas, el desarrollo de
la inteligencia emocional y, por lo tanto, el desarrollo de las competencias emocionales,
se centra en la prevención de factores de riesgo en el aula (Ibarrola, 2004) con el fin de
mejorar las calificaciones, la falta de motivación y las agresiones.
Mediante el desarrollo de las competencias emocionales, el alumnado aprende a emplear
diversas estrategias emocionales como la regulación emocional, asertividad, empatía,
resolución de conflictos, con el fin de hacer frente a situaciones emocionalmente difíciles,
dentro del ámbito escolar y en contexto no escolar, familiar y social.
Por otra parte, un hecho preocupante para nuestra sociedad es la separación creciente
entre el mundo laboral y el académico. A pesar de que en el mundo laboral ya seamos
conscientes de que no son tan importantes los títulos académicos como las habilidades
como la iniciativa, el liderazgo o el trabajo en equipo, la institución escolar, sin embargo,
parece ir a remolque de los acontecimientos sociales actuales, actuando más como un
lastre que como motor de la sociedad.
En conclusión, las emociones y, por lo tanto, las estrategias emocionales se pueden
enseñar y aprender. Si preguntásemos a cualquier persona si le enseñaron técnicas de
autocontrol, de relación, de resolución de conflictos la respuesta sería negativa en lo que
respecta al ámbito educativo.
Sin embargo, la realidad es que a diario nos vemos obligados y obligadas a intercambiar
emociones, a comunicarnos emocionalmente con nosotros y nosotras mismas y con el
resto, o que experimentamos diversas emociones como la ira, la frustración o la alegría.
Programa de Educación Emocional en Educación Primaria
• Inteligencia emocional.
• Conocimiento de las propias emociones y las del resto.
• Autoestima.
• Automotivación.
• Empatía.
• Resolución de conflictos.
• Habilidades de vida.
• Habilidades sociales.
• Comprensión y regulación de las emociones.
Efectos Esperados
• Aumento de las habilidades sociales y de las relaciones interpersonales
satisfactorias.
• Disminución de pensamientos autodestructivos, mejora de la autoestima.
• Disminución del índice de violencia y agresiones.
• Menor conducta antisocial o socialmente desordenada.
• Menor número de expulsiones de clase.
• Mejora del rendimiento académico.
• Disminución en la iniciación al consumo de drogas.
• Mejor adaptación escolar, social y familiar.
• Disminución de la tristeza y la sintomatología depresiva.
• Disminución de la ansiedad y el estrés.
• Disminución de los desórdenes relacionados con la comida.
Procedimiento Metodológico
Se partirá de un enfoque constructivista utilizando una metodología globalizada y activa,
con el fin de construir aprendizajes emocionales significativos y funcionales en cualquier
contexto y situación.
Las actividades se realizarán básicamente de forma colectiva, aunque en algunas
prácticas es recomendable que se trabajen individualmente. Cada actividad indica el
procedimiento de su desarrollo.
Las actividades que a continuación se presentan se distribuyen en el marco de las
competencias emocionales.
1- Constancia de las figuras adultas que articulan la intervención: es conveniente que la
persona responsable de las actividades sea constante.
2- Estructura o formato de la sesión: el cuadro de secuenciación que se propone puede
ser utilizado también en otros centros.
3- Consigna de introducción al programa: es de vital importancia dar especial relevancia
a la forma en el que se va iniciar el programa, es decir, a la primera actividad del
programa. La primera sesión puede ser útil para dar una explicación de las
características del programa: “En este curso, cada semana vamos a dedicar una parte
de nuestro tiempo a realizar diversas actividades sobre la inteligencia emocional.
Mediante estas actividades, aprenderemos a conocernos más a nosotros/ as
mismos/as, a valorarnos y a relacionarnos con el resto para sentirnos más felices, y
también a desenvolvernos en las situaciones cotidianas de nuestras vidas”.
4- Sugerencias para la dirección de la intervención con el grupo: se proponen algunas
sugerencias metodológicas para la persona adulta relacionadas con la presentación
de objetivos, las instrucciones de juego, la organización y la regulación de la autoridad
en la fase de ejecución y la posterior reflexión.
5- Presentación de los objetivos y las construcciones:
- Forma sintética, breve de los objetivos de cada actividad.
- Lenguaje adecuado para el alumnado teniendo en cuenta la edad, el grupo y los
objetivos de cada actividad.
- Debe clarificarse la tarea a realizar. Para ello, la preparación anterior y
visualización de la actividad (imaginar cómo va a ser el desarrollo de la actividad) puede
ser muy recomendable.
- Insistir en las instrucciones, por si el desarrollo de la actividad y por consiguiente
el logro de los objetivos pueda ser truncado por una interpretación errónea de las mismas.
6- Organización y regulación de la actividad en fase de ejecución:
- Los grupos pueden formarse aleatoriamente, proponiéndolo directamente el
profesor o profesora o dejando decidir al alumnado. Dicha elección dependerá de las
características de la actividad, del profesorado, y del grupo y sus características.
- Si en la actividad se propone el rol de secretario/a, éste debe ser rotativo, con el
fin de que todas las personas participantes de las actividades, de manera correlativa, lo
realicen.
7- Dirección de la fase de reflexión: En las actividades de la educación emocional y, por
lo tanto, de este programa, es de especial importancia la forma en la que la persona
adulta responsable de la intervención de la actividad promueve y guía la reflexión sobre
lo acontecido o expuesto en clase. En la fase de reflexión, el profesorado constatará si
los objetivos expuestos al principio de la actividad han sido interiorizados por el alumnado
del grupo-clase.
La función de la persona adulta es guiar el análisis de la actividad y la fase de la reflexión.
La persona adulta es la conductora del grupo y por ello debe identificar, enfatizar y
promover las conclusiones.
Varios pueden ser los mecanismos para la fase de reflexión: preguntas, debates, síntesis,
etc.:
- Preguntas directas sobre los objetivos de la actividad.
- Análisis de los productos generados: si el alumnado ha realizado un material
específico de la actividad (dibujos, murales, diarios) se analizará el resultado de los
mismos.
- Síntesis de la acción: después de las opiniones o puntos de vista de las personas
participantes del grupo, la persona adulta sintetiza las principales ideas. Para ello deberá
recoger los diferentes puntos de vista y opiniones de los y las alumnas.
- Deben omitirse los juicios de valor y las opiniones personales para potenciar el
pensamiento crítico del alumnado. La persona puede ofrecer información objetiva o datos
sobre el tema en cuestión que pueden ser clarificadores (mediante noticias de prensa,
revistas de interés).
8.- Otras sugerencias:
- Promover verbalmente la escucha activa entre las personas participantes.
- Estimular la reflexión y el razonamiento.
- Identificar incidentes negativos sin entrar en acusaciones directas.
- Potenciar la reflexión estructurando el grupo en círculo, e incluso rompiendo la
barrera estructural que puede suponer el pupitre.
- Valorar verbalmente las conductas adecuadas a los objetivos, y reforzar
positivamente al grupo cuando logre los objetivos.
- Organización de la actividad: primer contacto con la actividad de manera individual,
después en grupos reducidos y, finalmente, con el grupo-clase: Promover la participación
activa.
- El papel de la persona educadora debe ser el de mediación, al tiempo que
proporciona modelos de actuación que los niños y las niñas imitan e interiorizan en sus
conductas habituales.
- Es recomendable utilizar estrategias emocionales y vivenciales: cuentos, títeres y
algunas dramatizaciones.
- Utilización de recursos de vida cotidiana en las actividades: prensa, fotografías,
revistas…
- Desarrollo de actividades que fomenten la participación y sean colectivos, aunque
en momentos puntuales exista protagonismo individual.
Reflexiones Previas
Introducción
Todas las personas sienten emociones (desprecio, rechazo, ilusión, inquietud,
confianza, miedo, enfado, envidia, vergüenza, tristeza y alegría). Pero muchas
veces no sabemos qué sentimos, no nos tomamos el tiempo necesario para darle
nombre a lo que sentimos, no pensamos sobre ello. Además, no todos y todas
tenemos que sentir lo mismo en la misma situación. En algunas situaciones
algunos/as pueden sentir miedo, mientras que otras personas pueden sentir
alegría.
Objetivos
- Identificar distintas emociones.
- Saber dar nombre a lo que sentimos.
- Saber que en una misma situación podemos sentir emociones distintas.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sentarán en círculo en el suelo. Cada alumno y alumna,
cuando sea su turno, lanzará el dado y le saldrá el nombre de una emoción. Tendrá
que decir en qué momento siente o ha sentido esa emoción.
Por ejemplo: si el dado marca “vergüenza”, el profesor o profesora preguntará:
¿Cuándo has sentido tú vergüenza? o Dime Un momento en el que hayas sentido
vergüenza.
Con algunas emociones, tal vez, los alumnos y alumnas no puedan contestar al
instante, por lo que, mientras encuentran una respuesta, el ejercicio puede seguir
adelante, y más tarde, podemos ofrecerles la oportunidad de responder.
Al terminar el ejercicio, es interesante hacer una reflexión sobre las ideas que han
surgido. Seguramente, se darán cuenta de que sienten varias emociones ante la
misma situación. Por otro lado, se darán cuenta de que todos y todas sentimos
emociones negativas, por ejemplo, la envidia, y que no deben avergonzarse de
ello, ya que es normal.
Recursos
Dado de las emociones que, en lugar de números, tiene nombres de emociones.
Orientaciones
Antes de hacer este ejercicio, es recomendable repasar las emociones trabajadas
el año anterior. Se puede recordar el nombre de cada emoción, qué se sienten con
cada una, etc.
Actividad 2 Tocando emociones
Introducción
Las emociones que sentimos se reflejan en nuestro cuerpo. Por ejemplo: cuando
sentimos rabia apretamos las manos y/o los dientes; cuando estamos tristes
agachamos la cabeza, etc.
El rostro también refleja distintos gestos como consecuencia de estas emociones:
cuando estamos contentos y contentas la comisura de los labios tiende a subir,
etc.
Objetivos
- Identificar las respuestas fisiológicas que crean las emociones.
- Nombrar las emociones.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sientan en parejas. Una persona se tapa los ojos con
un pañuelo y la otra utilizará el cuerpo y la cara para reflejar una emoción. El
alumno o alumna que tenga los ojos tapados utilizará el tacto para adivinar la
emoción que la otra persona compañera trata de escenificar. Después, los
alumnos y alumnas se turnarán, hasta que cada alumno o alumna haya reflejado
más de una emoción. Pueden repetir las emociones y reflejarlas en el orden que
deseen.
Recursos
- Fotos que reflejen distintas emociones
- Pañuelo para tapar los ojos
Orientaciones
Antes de empezar este ejercicio, habría que repasar las emociones trabajadas el
año anterior, y explicar alguna emoción más.
Para ello, pueden utilizarse fotos que reflejen claramente estas emociones, así
como las ideas que proponga el grupo (¿Qué ocurre en nuestro cuerpo cuando
estamos tristes?, ¿Cómo ponemos los hombros?)
Tiempo de sesión:
60 minutos
Sesión 2 - ¿Qué siento?
Actividad 1: Sintiendo con la música
Introducción
Los estímulos que recibimos nos provocan distintas emociones. Eso mismo
ocurre, por ejemplo, con la música. Normalmente, cuando escuchamos música
nuestras emociones se ponen en marcha. Lo que oímos nos evoca algún
recuerdo, o tal vez nos trae a la mente un momento concreto, lo que nos provoca
una o varias emociones. A veces, la música que escuchamos nos hace sentir algo,
aunque no pensemos en nada.
No todos y todas tenemos que sentir lo mismo escuchando la misma música,
aunque a veces sea así y lo que sentimos se asemeje.
Objetivos
- Tomar conciencia de lo que sentimos.
- Saber dar nombre a lo que sentimos.
Metodología
Daremos una hoja a cada alumno y alumna. Cada cual buscará un rincón en el
aula, un lugar donde se encuentre a gusto, un lugar en el que esté solo/a y
tranquilo/a.
Pondremos música y deberán escribir lo que sienten, según lo están sintiendo:
¿Qué Sientes?, ¿Has recordado algo? Durante la canción puede haber cambios,
por lo que se pueden sentir distintas emociones; les pediremos que las escriban
todas.
Después de cada canción comentaremos qué han escrito y las imágenes que les
han venido a la memoria.
Haremos lo mismo con el resto de las canciones.
Recursos
Diferentes músicas.
Orientaciones
Es importante lograr un ambiente tranquilo y dejar que cada alumno o alumna
busque su espacio para que pueda trabajar más tranquilamente y con seriedad.
Duración de sesión
60 minutos.
Sesión 3 - ¿Cómo soy?
Actividad 1: La flor
Introducción
A esta edad es típico que los alumnos y alumnas nombren sólo los aspectos físicos
para describirse. Es recomendable también tener en cuenta los aspectos psíquicos
(habilidades, aficiones, carácter…) para aprender que todos y todas somos
distintos/as y que precisamente esas diferencias nos enriquecen.
Objetivos
- Identificar nuestras características: físico, forma de ser, situaciones que nos
gustan y no nos gustan…
- Ser conscientes de que todos y todas somos distintos/as.
- Aprender que ser personas distintas es enriquecedor.
Metodología
Se repartirá a cada alumno o alumna el dibujo de una flor de 4 pétalos.
- Trabajo individual: en el centro de la flor el alumno o alumna pegará su foto.
En cada uno de los cuatro pétalos escribirá sus características (en el primero, las
físicas; en el segundo, las que definen su forma de ser; en el tercero, los
momentos, sitios, actividades que le gustan, y en el último pétalo, las que no le
gustan)
- En grupo pequeño: los alumnos y alumnas se pondrán en grupos de tres o
cuatro y elegirán una persona coordinadora y una persona secretaria. La
persona coordinadora marcará los turnos, y cada alumno y alumna irá explicando
lo que ha puesto en cada pétalo (todos y todas deberán decir lo que han puesto
en un pétalo antes de empezar a comentar el siguiente).
Una vez explicados todos los pétalos comentarán las semejanzas y diferencias
nombradas.
- En grupo grande: cada grupo explicará las diferencias y semejanzas
comentadas, y el facilitador las escribirá en la pizarra.
Para terminar, se comentarán las diferencias/semejanzas que han salido en todos
los grupos (consecuencias positivas, dificultades…).
Recursos
- Pegamento.
- foto para pegar al centro de la flor
- Una ficha con el dibujo de una flor de 4 pétalos (o dar una hoja para que
dibujen una flor con 4 pétalos). Al otro lado de la hoja habrá 2 cuadros para escribir
las semejanzas y las diferencias.
- Un aula que tenga posibilidad de mover las mesas y las sillas, o por lo menos
las sillas, para poder trabajar en grupos pequeños.
Orientaciones
A la hora de responder a la pregunta ¿Cómo Soy yo? lo más común y lo más fácil
a esta edad es recurrir a las características físicas. Pueden tener, por tanto,
dificultades con las características psíquicas y de forma de ser. Es por ello, por lo
que al comentar el ejercicio es recomendable poner unos ejemplos. Se puede
facilitar también una lista con características posibles.
Introducción
A esta edad es típico que los alumnos y alumnas nombren sólo los aspectos físicos
para describirse. Es recomendable también tener en cuenta los aspectos psíquicos
(habilidades, aficiones, carácter…) para ver que todos y todas somos distintos/as
y que precisamente esas diferencias nos enriquecen.
Objetivos
- Identificar nuestras características: físico, forma de ser, situaciones que nos
gustan y no nos gustan…
- Aprender que todos y todas somos distintos/as.
- Aprender que ser personas distintas es enriquecedor.
Metodología
Daremos a cada alumno o alumna una tarjeta. En esa tarjeta tendrán que describir
sus características: dos físicas, dos de forma de ser, dos cosas que le gusten y,
por último, dos cosas que no le gusten.
Una vez hayan terminado, el profesor o profesora recogerá todas las tarjetas y las
leerá de una en una, sin identificar al autor/a. El objetivo del ejercicio es que los
alumnos y alumnas descubran o adivinen de quién se trata. Cuando termine con
todas las tarjetas, se puede reflexionar sobre el ejercicio planteando las siguientes
preguntas: ¿Ha Sido fácil identificar al autor o autora?, ¿Quién Se ha descrito con
mayor precisión?, ¿Las demás personas me ven como me veo yo?, etc.
Recursos
- Tarjetas de cartulina
- Lápices
Orientaciones
A la hora de responder a la pregunta ¿Cómo Soy yo? lo más común y lo más fácil
a esta edad es recurrir a las características físicas. Pueden tener, por tanto,
dificultades con las características psíquicas y de forma de ser. Es por ello, por lo
que al comentar el ejercicio es recomendable poner unos ejemplos. Se puede
facilitar también una lista con características posibles.
Tiempo de sesión: 60 minutos
Sesión 4 - Cada día siento emociones distintas
Actividad 1: Los soles de las emociones
Introducción
Las vivencias que tenemos cada día hacen que sintamos distintas emociones que
varían dependiendo de la persona. Es importante saber nombrar estas emociones
y saber detallar qué estamos sintiendo para saber qué hacer en esas situaciones.
Objetivos
- Ser conscientes de que cada día, y casi en cada momento, sentimos
distintas emociones.
- Ser conscientes de que una misma situación puede provocar distintas
emociones en cada persona.
Metodología
Esta actividad puede dividirse en dos sesiones:
Recursos
- Hojas DIN A3
- Lápices
- Pinturas y rotuladores
Orientaciones
Cuando dibujen las líneas, es importante dejar claro que todas las propuestas son
válidas. Esto hará que las reflexiones que hagan al final del ejercicio sean más
ricas y que todos y todas se sientan más a gusto mientras realizan el ejercicio.
Es importante también aclarar que una emoción puede estar provocada por
distintas situaciones y que la emoción que uno/a siente en una situación puede ser
distinta a la que sienta otro/a.
Actividad 2: ¿Cómo me siento?
Introducción
Las cosas que suceden cada día nos provocan emociones. Ante las mismas
situaciones no todos y todas sentimos lo mismo, pero es importante saber qué
siente cada uno/a de nosotros/as, qué emociones nos provocan las diversas
situaciones cotidianas.
Objetivos
- Identificar distintas emociones.
- Aprender que cada día sentimos emociones distintas.
Metodología
Repartiremos a cada alumno y alumna la ficha “¿Cómo me siento?”. Deberán decir
qué emociones sienten en las situaciones que se exponen en la ficha.
Después, en grupo pequeño o entre todos y todas, debatirán las situaciones
comentando las respuestas que han dado.
Recursos
- Ficha: ¿Cómo me siento?
- Lápices
Orientaciones
Al repartir la ficha se aclarará que no pueden responder “bien” o “mal” a las
preguntas. Esa será la única condición, ya que los alumnos y alumnas poseen un
diccionario emocional suficientemente rico para responder adecuadamente.
Metodología
Repartiremos a cada alumno/a una hoja en blanco. Les diremos que deben dibujar
un árbol, pero que ese árbol tiene que cumplir los siguientes requisitos:
- Hay que dibujarle las raíces, marcando en cada raíz una habilidad personal.
- En cada rama que saldrá del tronco escribiremos cosas en las que podemos
mejorar. Por ejemplo: aprender a pedir permiso, hacer los deberes cada día, etc.
Una vez cumplidos los requisitos, cada uno/a decorará el árbol a su gusto.
Finalmente, quienes quieran podrán exponer al resto lo que han puesto en su
árbol.
Recursos
- Folios
- Lápices
- Pinturas, rotuladores
Orientaciones
Reflexionaremos con los alumnos y alumnas una vez acabado el ejercicio. Les
diremos que los árboles más fuertes son aquellos que tienen unas raíces más
fuertes que mantienen el tronco y las ramas. Nosotros y nosotras también, para
poder mejorar, debemos valernos de las habilidades que poseemos.
Puede ser un buen momento también para empezar a mejorar lo que hayan escrito
en las ramas, eligiendo, por tanto, una de ellas y preguntándoles qué pueden hacer
para empezar a trabajar en ella. Tendremos en cuenta las propuestas del resto de
personas compañeras. Al final, cada alumno y alumna podrá tomar un pequeño
compromiso: “Esta semana voy a intentar mejorar…”. En la próxima sesión se
hablará de los compromisos tomados, de lo logrado durante la semana.
Sesión 6 - Puedo Mejorar
Actividad 1: Soy bueno/a y puedo mejorar
Introducción
Para conocernos es fundamental saber cuáles son nuestras habilidades, pero
también es importante conocer los aspectos que tenemos por mejorar, para ir
trabajándolos poco a poco.
Objetivos
- Conocer las habilidades personales.
- Conocer las cosas que tenemos por mejorar.
- Estimular el deseo de mejora.
Metodología
Dividiremos la clase en grupos. Cada persona del grupo comentará al resto en qué
es bueno/a o hábil. A continuación, elegirán una de las características que mejor
los y las define o que más les gusta de cada persona del grupo y lo dibujarán en
un póster. En el póster aparecerán las imágenes de cada persona del grupo.
Después harán lo mismo, pero con las cosas que tienen por mejorar. Tras debatirlo
en grupo, cada uno/a elegirá qué es lo que tiene por mejorar y harán un “contrato”,
comprometiéndose a mejorarlo.
Recursos
- Folios o cartulinas para hacer el póster.
- Pinturas o rotuladores.
- Fichas para hacer los contratos.
Orientaciones
Es aconsejable preguntarles cómo pueden trabajar los aspectos que han decidido
mejorar en los contratos y para que sepan por dónde empezar, recibirán las
propuestas de sus compañeros y compañeras. En la siguiente sesión se les
preguntará si han avanzado algo, las dificultades que han encontrado, cuánto les
queda para conseguir lo que quieren, etc.
Duración de sesión
60 minutos.
Sesión 7 - ¿Cómo me ven las demás personas?
Actividad 1: ¿Cómo soy para ti?
Introducción
Es imprescindible para nuestro autoconocimiento la opinión del resto. Tenemos
que saber cómo nos vemos, pero también qué transmitimos. ¿Tiene algo que ver
lo que enviamos hacia el exterior con nuestra propia opinión sobre nosotros/as
mismos/as?
Objetivos
- Conocer la opinión que las demás personas tienen de nosotros/as
mismos/as.
- Darnos cuenta de las características que nos diferencian de las demás
personas.
- Darnos cuenta de las características (físicas y/o psíquicas) positivas de las
demás personas.
Metodología
Daremos a cada alumno y alumna el nombre de otro/a compañero/a, dándoles un
tiempo para que piensen acerca de las características (física, personalidad,
habilidades, gustos…) de esa persona.
Después, repartiremos folios entre el alumnado y cada cual deberá dibujar a la
persona que le ha tocado, con la mayor precisión posible. Decorarán el dibujo
valiéndose de las otras características pensadas anteriormente. Ej: Si una persona
es buena jugando al fútbol, pintará un balón a su lado; si es muy alegre le pintará
saltando o con una sonrisa, etc.
Cuando cada cual reciba su dibujo sería bueno hacer las siguientes reflexiones:
¿Qué he Sentido al ver mi dibujo?, ¿Me ha Sorprendido algo?, ¿He tenido algún
problema al dibujar a mi compañero/a?…
Recursos
- Folios
- Lápices
- Pinturas
Orientaciones
Mientras se toman tiempo para analizar las características del resto, les
dirigiremos dándoles muchos ejemplos, ya que aún no se dan cuenta de las
características del resto.
Actividad 2: El juego de la pelota
Introducción
Al crear la imagen que tenemos sobre nosotros/as mismos/as, es imprescindible
tener en cuenta la imagen que el resto tienen de nosotros/as (o lo que nosotros y
nosotras
creemos que el resto piensan de nosotros/as). Con este juego conoceremos lo que
el resto piensa sobre nosotros/as. Nos da la oportunidad de reflexionar: ¿Me han
dicho lo que yo esperaba o pensaba? ¿Me ha Sorprendido lo que he oído?
Aprenderemos también a ver las partes positivas del resto y a verbalizarlas.
Objetivos
- Conocer la opinión que el resto tiene de nosotros/as mismos/as.
- Darnos cuenta de las características que nos diferencian del resto.
- Darnos cuenta de las características (físicas y/o psíquicas) positivas del
resto.
- Saber expresar las características positivas del resto.
Metodología
Todos los alumnos y alumnas se pondrán en círculo. Una de las personas tendrá
una pelota y se la pasará a otra persona compañera, pero antes le dirá una
característica positiva. Quien la reciba se la pasará a otra persona diciéndole otra
característica positiva (otra opción es que quien la recibe diga algo positivo de
quien se la pasa). El juego termina cuando todos y todas hayan dicho algo positivo
de alguien.
Después, agruparemos a los alumnos y alumnas en grupos pequeños (3-4
alumnos/as) o en un grupo grande y cada cual deberá decir “me han dicho que
soy…” y lo que le ha parecido (por qué cree que le han dicho eso, si era lo que se
esperaba, qué le gustaría oír, si le ha gustado oírlo…).
Recursos
- Un aula que permita que la clase se ponga en círculo
- Una pelota blanda
Orientaciones
Dejaremos claro desde el principio que sólo pueden decirse características
positivas. Para asegurarnos de que lo han entendido les daremos unos ejemplos
de frases que se pueden aceptar y de las que no se aceptan.
Aclararemos también que la pelota se pasará a alguien que aún no la haya
recibido, para evitar que unas personas la reciban muchas veces y que otras
personas se sientan excluidas.
Introducción
Las emociones pueden tener intensidades distintas y diferenciarlas es importante.
Tenemos que aprender a identificar las intensidades de las emociones que
sentimos para ser conscientes de ellas y ampliar nuestro diccionario emocional.
Objetivos
- Aprender que las emociones tienen intensidades distintas.
- Dar nombre a las emociones que sentimos.
Metodología
El profesor o profesora les enseñara témperas de colores al alumnado, y les pedirá
que relacionen cada color con una emoción. Las emociones de las que se puede
hacer uso son: miedo, enfado, alegría, tristeza y nerviosismo. Será el profesor o
profesora quien decida si empleará más una emoción u otra. Si se utilizan las
emociones dichas,
necesitaremos 5 colores. Después les explicaremos las diferentes intensidades de
estas emociones:
Miedo/ Temor Enfado/ Ira Alegría/ Furor
Tristeza/ Desesperanza Nerviosismo/ Inquietud…
Les preguntaremos qué emociones son más intensas: ¿Cuál es más intenso, el
miedo o el temor? Después, cogeremos dos tarjetas y un bote de témpera.
Emplearemos esa
témpera para pintar una de las tarjetas, sin hacer ninguna mezcla en el color.
Cogeremos la segunda tarjeta y la pintaremos mezclando la témpera con agua.
Por tanto, el color
de una de las tarjetas será más intenso. Preguntaremos a los alumnos y alumnas
con qué pareja de emociones juntaremos ese color. Después, les preguntaremos
con cuál de las emociones de esa pareja juntarían ese tono, ésta vez dependiendo
de la intensidad. Continuaremos hasta juntar todas las emociones con todas las
tarjetas.
El ejercicio se puede hacer en pequeños grupos, dando un color a cada grupo, o
lo pueden hacer todos juntos y juntas, si les guía el profesor/a.
Al terminar el ejercicio, podemos usar las tarjetas para decorar el aula, formando
un mural.
Recursos
- Témperas
- Agua
- El dado de las emociones (en lugar de números aparecen el nombre de
distintas emociones)
- Aula de manualidades
Orientaciones
Los alumnos y alumnas decidirán qué emoción asociarán a cada color. Si el grupo
es grande conviene trabajar en grupos pequeños; si el grupo es pequeño,
trabajarán todos juntos y juntas alrededor de una mesa.
Introducción
Cuando nos limitan un sentido, no sabemos cómo responderá nuestro cerebro. Es
bueno practicar con estas situaciones, para saber si podremos controlar nuestra
mente y para conocer nuestros límites.
Saber en qué situaciones nos ponemos nerviosos/as, si mantenemos la calma o
no en situaciones difíciles, y cómo reacciona el resto en esas situaciones nos
ayuda a dirigir nuestras respuestas.
Objetivos
- Identificar distintas emociones.
- Analizar las propias emociones.
- Saber afrontar situaciones difíciles.
Metodología
Unos días antes de hacer el ejercicio, pediremos a los alumnos y alumnas que
traigan de casa un objeto. Este objeto tiene que ser especial, sobre todo al tocar
o al oler (no pueden traerse animales). Les diremos también que traigan una cinta
para taparse lo ojos.
Primera parte:
Dividiremos a los alumnos y alumnas en dos grupos; grupo A sentado, y grupo B
de pie.
El grupo A se sentará en el suelo, muy separados/as entre ellos/as. Les
pondremos una cinta en los ojos y les pediremos silencio.
Cada miembro del grupo B cogerá su objeto y se acercarán quienes están
sentados/as para poner su objeto en las manos de la otra persona.
Quien tenga los ojos cerrados tendrá que adivinar lo que es, y una vez adivinado,
cogerá el objeto de otra persona compañera para adivinar qué es (así hasta que
todos y todas del grupo A adivinen los objetos de los y las del grupo B). Tras tocar
todos los objetos y tratar de adivinar qué son, les pediremos que guarden silencio
y que se vayan quitando la cinta de los ojos.
Después, se intercambiarán los papeles: el grupo B se sentará y el grupo A será
el que ofrezca sus objetos.
Segunda parte:
Todos y todas se sentarán haciendo un círculo en el suelo y comentarán lo que
han ido sintiendo a medida que transcurría el ejercicio. Podemos hacer las
siguientes preguntas para dirigir la conversación:
- ¿Qué sentías cuando tenías los ojos cerrados y no se te acercaba nadie?
- ¿Qué has sentido cuando te han puesto el objeto en las manos?
- ¿Y cuando alguien te ha tirado el objeto bruscamente?
- ¿Cuál te ha gustado más?
- ¿Cómo te has sentido cuando alguien se ha puesto a chillar o a gritar y tú
tenías los ojos cerrados?
- ¿Te ha costado mantener la calma?
- ¿En qué momento has sentido miedo?, ¿nerviosismo?, ¿preocupación?,
¿vergüenza?
- ¿Has sentido en algún momento que Solamente tú estabas sentado/a en el
suelo y con los ojos cerrados?
- ¿Qué has sentido al poner a alguien tú objeto en las manos?
- ¿Has querido tranquilizar a alguien?
Recursos
-Cintas para taparse los ojos
-Objetos traídos de casa
Orientaciones
Es importante mantener el silencio mientras se realiza el ejercicio; ayuda a
aumentar la duda entre quienes están esperando y cada cual se da cuenta mas
fácilmente de lo que siente.
Si alguien no sabe qué traer, éstas son algunas propuestas: una pluma, paja, una
esponja, crema, la cabeza de una fregona, etc.
Metodología
El facilitador pegará en la pizarra unas tarjetas en las que los alumnos y alumnas
hayan escrito emociones distintas: amor, vergüenza, envidia, etc. (las emociones
trabajadas hasta ahora).
Dibujaremos dos círculos en las esquinas de la pizarra (“nos pueden ayudar” y
“nos pueden perjudicar”). Los alumnos y las alumnas, individualmente, deberán
pegar las tarjetas en el círculo correspondiente. Una vez colocadas, debatiremos
si estamos de acuerdo o no.
El profesor o profesora puede participar para ayudar si los alumnos y alumnas
dudan en qué círculo debe ir cada emoción. Este ejercicio se puede realizar
también en pequeños grupos. Entre todos y todas, pueden ir decidiendo dónde
poner cada tarjeta y por qué.
Recursos
- Tarjetas de emociones
- Pizarra y tiza
- “Chicle” para pegar las tarjetas a la pizarra
Orientaciones
Es importante dejar claro que no es malo sentir las emociones que están en el
círculo “nos pueden dañar”; se trata de emociones que todos y todas sentimos y
debemos sentir. Por tanto, es muy importante sacar el lado positivo de esas
emociones “dañinas” (por ejemplo: la tristeza puede aumentar nuestra inspiración
y nuestra creatividad; por tanto, puede servirnos para escribir un poema, para
dibujar, para crear algo... lo que nos ayudará a superar esa tristeza).
Introducción
A veces no sabemos cómo dirigir una emoción que nos daña. Por ejemplo: cuando
estamos enfadados/as, tristes o sentimos vergüenza, hacemos algo para que se
nos pase. Muchas veces, la respuesta que le damos a esas emociones no es la
más adecuada. Por eso, es importante saber qué respuesta darles a esas
emociones y qué hacer para que esas emociones no nos destruyan.
Objetivos
Metodología
El profesor o profesora empezará el ejercicio con una pregunta, por ejemplo: ¿Qué
haces cuando estás enfadado/a? ¿Qué haces para que se te pase?
Un alumno o alumna le dará una respuesta explicándole una situación
determinada y un grupo de alumnos o alumnas representará esta situación. Entre
todos y todas se decidirá si la respuesta dada por el alumno o alumna es adecuada
o no, si le ayuda a que se le pase el enfado o si aumenta el enfado, etc.
Si deciden que no es adecuada, acordarán una nueva respuesta y la volverán a
representar. Haremos lo mismo utilizando emociones diferentes (enfado,
inquietud, envidia, vergüenza). El grupo decidirá la emoción que va a representar.
Recursos
Espacio para hacer las representaciones.
Orientaciones
Es aconsejable tomar por buenas todas las respuestas que proponen los alumnos
y alumnas. Se darán cuenta de que unas respuestas son más apropiadas que
otras. Asimismo, sería conveniente enriquecer el debate con las aportaciones del
profesor o profesora.
Metodología
Repartiremos entre el alumnado unas hojas en las que se exponen las siguientes
frases inacabadas:
¿Qué puedo hacer para que las emociones me ayuden?
- Los alumnos y las alumnas rellenarán esa hoja individualmente. Luego, se
juntarán en grupos de tres o cuatro y comentarán lo que han puesto y por qué.
- Una vez acabado, se pondrán de acuerdo en cuál sería la respuesta más
adecuada, y por qué, para llevarla a cabo la próxima vez que se den esas
situaciones.
- Después comentarán entre todos y todas si están de acuerdo o no, si les ha
parecido fácil o difícil entender el porqué de esos comportamientos, si les ha
parecido difícil o no encontrar la respuesta más adecuada, etc.
Recursos
- Hoja y lápices.
Orientaciones
Les comentaremos que al hacer el trabajo individual escriban lo primero que les
venga a la mente, que no piensen mucho. El objetivo es saber cuáles son sus
reacciones reales y no las más adecuadas.
A la hora de trabajar en grupos pequeños, no habrá tiempo para analizarlo todo,
por lo que la persona tutora dividirá las situaciones entre los distintos grupos.
Objetivos
- Controlar muchas de las reacciones que tomamos instintivamente o
automáticamente.
- Darnos cuenta de la capacidad de controlar estas reacciones.
- Aprender técnicas para controlar la reacción de las emociones cuando
estamos enfadados o enfadadas, tenemos miedo, estamos nerviosos o nerviosas,
etc.
Metodología
Tomando cualquier excusa, le daremos a cada alumno/a un dibujo para pintar.
Cuando estén trabajando, el profesor o profesora le dará al bombo con mucha
fuerza. Seguramente, todos y todas se asustarán y el ritmo de trabajo se parará.
El profesor o profesora pedirá entonces a cada alumno/a que explique qué ha
sentido, qué ha pensado, qué reacciones ha tenido, etc.
En otro momento hará lo mismo, pero una vez realizado un ejercicio de relajación
con ellos y ellas.
Se volverá a repetir el ejercicio, esta vez cuando los alumnos y alumnas se lo
esperen, y se comentará qué reacciones han tenido, para que vean cómo ante el
mismo estímulo han tenido reacciones distintas.
- ¿Qué puedo hacer para que las emociones me ayuden?
Recursos
Cualquier objeto con el que se pueda hacer mucho ruido.
Orientaciones
Ante el susto se darán tres tipos de respuesta:
- Comportamental: levantarse de la silla, mover los ojos hacia el lado donde
ha surgido el ruido…
- Psicofisiológica: palidez de cara, enrojecer, sudar...
- Cognitiva: pensamientos que surgen al oír el ruido…
El facilitador guiará al alumnado para que identifique qué tipo de respuestas han
tenido a través de preguntas.
Sesión 13 - Aprendo a regularme
Actividad 1: Dirijo mi enfado
Introducción
Todos y todas tenemos nuestras estrategias para dirigir las emociones, pero no
siempre conseguimos el objetivo y perdemos mucha energía en el intento.
Conocer las estrategias que otras personas utilizan es muy importante para
cambiar y mejorar nuestras estrategias o para tener más opciones. Es importante
saber qué respuestas nos pueden ayudar ante cada una de las emociones que
sentimos.
Objetivos
Metodología
Los alumnos y alumnas se tumbarán en el suelo haciendo un círculo. El facilitador
elegirá una emoción (por ejemplo, el enfado). Los alumnos y alumnas ya saben
diferenciar esta emoción por lo que se ha ido trabajando hasta el momento, pero
si no fuera así, el facilitador deberá explicar cuáles son las características de esa
emoción, qué sentimos cuando tenemos esa emoción, cuándo lo sentimos, etc.
Les preguntaremos ¿Qué hacen cuando están enfadados/as?, ¿Qué hacen para
que se pase?, etc.
Escribiremos todas las respuestas de los alumnos y alumnas en la pizarra.
Explicaremos que todas estas respuestas son reacciones posibles ante esa
emoción, pero que no todas son favorables, por lo que se analizarán todas las
opciones y se elegirán las más adecuadas. Las respuestas seleccionadas se
escribirán en un póster. En ese póster escribiremos: ¿Qué puedo hacer cuando
estoy enfadado/a?, y después, las opciones consensuadas por todos y todas.
Cada alumno y alumna volverá a su sitio y en una ficha dibujará dos opciones que
haya elegido de todas las escritas en el póster.
Por tanto, cuando sienta enfado/a de nuevo, tendrá una respuesta elegida de
antemano.
Recursos
- Pizarra y tiza
- Una hoja DIN A3 para hacer el póster
- Ficha para el “enfado”
- Pinturas
Orientaciones
Tiene que quedar claro que todas las respuestas de los alumnos y alumnas están
bien, que éstas son respuestas posibles. No vamos a evaluar sus respuestas
porque lo que buscamos son respuestas posibles. Les orientaremos para que ellos
y ellas se den cuenta de que hay opciones más favorables. Si el objetivo es que el
enfado se pase y estar tranquilos/as, algunas respuestas no les ayudarán a
conseguirlo y otras sí.
Objetivos
Experimentar y valorar la relajación.
Metodología
Los alumnos y alumnas se pondrán de pie y formarán un círculo. El profesor o
profesora les explicará el por qué del ejercicio que van a realizar y para qué les va
a ser valioso.
Les pedirá que poco a poco vayan tensando todas las partes de su cuerpo, como
si fueran muñecos. El profesor o profesora intentará mover los brazos y piernas
de cada alumno y alumna y éstos tendrán que permanecer inmóviles.
Una vez que hayan tensado su cuerpo les pedirá que poco a poco vayan
destensándose, que vayan relajando cada parte del cuerpo. Les dirá que ahora se
han convertido en muñecos de trapo. Por tanto el cuerpo no tiene que tener
ninguna tensión. El profesor o profesora comprobará de manera individual que han
realizado el ejercicio correctamente.
Pueden realizar el ejercicio nuevamente para que vayan interiorizando la técnica,
pero esta vez lo pueden hacer de dos en dos; uno realiza el ejercicio de relajación
mientras el otro u otra se asegura de que lo hace correctamente.
Recursos
Un aula adecuada para realizar el ejercicio de relajación.
Orientaciones
Este ejercicio lo pueden realizar sentados/as: es más adecuado para los alumnos
y alumnas más nerviosos/as, ya que lo pueden realizar en cualquier momento sin
que nadie se entere. Es interesante comentárselo para que vean su utilidad.
Actividad 2: Mi respiración
Introducción
El control de la respiración es un elemento fundamental en la relajación. Mediante
esta técnica facilitamos la oxigenación y el ritmo del corazón. Por tanto, practicar
la respiración adecuada habitualmente nos ayuda a relajar tensiones.
Objetivos
- Desarrollar el control de la respiración.
- Experimentar y trabajar la relajación.
Metodología
Los alumnos y alumnas tomarán una postura tranquila y cómoda. Pueden estar
sentados/ as en sus sillas, sentados/as en el suelo o tumbados/as, según el
tamaño del aula. El silencio es fundamental en la realización del ejercicio.
El profesor o profesora les pedirá que se den cuenta de su respiración: Darse
cuenta de cómo entra el aire en su interior y cómo Sale.
Poco a poco les pedirá que introduzcan el aire por su nariz y tranquilamente lo
expulsen por la boca. Una vez conseguido esto el profesor o profesora comenzará
a contar para darle un ritmo adecuado a este proceso.
Los alumnos y alumnas tomarán aire mientras el profesor o profesora cuenta “uno,
dos, tres”. Luego mantendrán la respiración mientras el profesor o profesora
cuenta hasta cuatro. Y finalmente expulsarán el aire mientras el profesor o
profesora cuenta hasta tres.
Es conveniente repetir el proceso unas cuantas veces durante unos cinco minutos.
Recursos
Un aula adecuada para realizar el ejercicio de relajación.
Orientaciones
Es conveniente practicar esta técnica cada vez que estén nerviosos/as. De esta
manera, la utilizarán por sí solos/as cada vez que lo necesiten.
Objetivos
- Desarrollar una visión positiva.
- Aprender a vivir satisfactoriamente.
Metodología
El profesor o profesora pedirá a los alumnos y alumnas que hagan una lista sobre
las cosas que les hacen sentir bien en el día a día. Es recomendable que el
profesor o profesora les ofrezca unos ejemplos: disfrutar del tiempo, abrazar a las
madres y a los padres, jugar al fútbol, darse un baño, etc.
Comentarán en grupos pequeños las opciones que han escrito.
Una vez terminado esto, les repartiremos unas fichas de puzzle. En un lado del
puzzle (en el lado en el que se especifican las fichas) los alumnos y alumnas
escribirán sus opciones. Al otro lado, cada cual dibujará su cara (una cara
positiva).
Cortarán las piezas y les daremos tiempo para hacer el puzzle.
Recursos
- Una cartulina que tenga el molde de un puzzle de din A4
- Folios
- Pinturas
- Lápiz
Orientaciones
Al final del ejercicio sería bueno hacer una reflexión. Los alumnos y alumnas se
tienen que dar cuenta de que las actividades que han escrito a veces se les pasan
sin darse cuenta, sin gozarlas. Además, estas actividades pueden usarse como
premio tras una actividad que les suponga un esfuerzo.
Duración de sesión: 60 minutos.
Sesión 16 – Soy optimista
Actividad 1: El día ideal
Introducción
Para vivir la vida positivamente es importante saber cuáles son las cosas que nos
hacen sentir bien para poder disfrutarlas.
Objetivos
- Tomar conciencia de las cosas que nos hacen sentir bien.
- Aprender a vivir con satisfacción.
Metodología
En este ejercicio los alumnos y alumnas trabajarán individualmente. Les
entregaremos la ficha “Mi día ideal” y harán una redacción. Describirán cómo sería
su día ideal, qué harían por la mañana, al medio día, a la noche, y cuál sería el
mejor momento de ese día, así como con quién realizarían esas acciones para
disfrutarlas más.
Cuando hayan terminado pueden hacer un dibujo para ilustrar lo escrito.
Después leerán las redacciones delante de sus compañeros y compañeras. Esto
también puede hacerse en grupos pequeños, dependiendo del grupo o del
profesor o profesora. Comentaremos las semejanzas.
Recursos
- Ficha “Mi día ideal”
- Lápiz
- Pinturas
Orientaciones
Aclararemos a los alumnos y alumnas, antes de escribir la redacción, que el día
ideal no es aquél que no hayan vivido o que nunca vayan a vivir. Hay cosas que
hacemos normalmente, que nos hacen sentir bien y que nos pueden proporcionar
un día ideal. Un día ideal sería aquél que podemos conseguir.
Los alumnos y alumnas tendrán la opción de no leer la redacción en voz alta; es
legítimo que algún alumno o alumna no quiera compartirla con las demás personas
y es una decisión completamente respetable. En cualquier caso, la mayoría de
alumnos y alumnas de esta edad suelen querer compartir este tipo de trabajos con
el resto.
Duración de sesión: 60 minutos
Sesión 17 – Soy optimista
Actividad 1: Gracias a eso
Introducción
Las personas optimistas son aquellas que ven el lado positivo de las cosas, en
lugar de fijarse en las dificultades. De esta forma hacen frente a las dificultades
que se les presentan. La mayoría de las cosas que nos pasan en la vida tienen su
lado bueno y su lado malo; por tanto, es muy valioso saber darles la vuelta a los
momentos difíciles que pasamos, es decir, verlos de forma optimista. Es posible
desarrollar esta capacidad.
Objetivos
- Desarrollar la capacidad de superar las dificultades.
- Convertir los pensamientos negativos en positivos.
Metodología
El facilitador tendrá una caja en la que habrá varias tarjetas con malas noticias.
Ejemplos:
- Mañana tenemos una excursión a la playa y acaban de decir en la televisión
que va a llover.
- Hemos quedado para jugar a fútbol y se nos ha olvidado traer el balón.
- Nos han llevado a ver una película y se ha ido la luz en todo el pueblo.
- Mi madre había quedado en venir a buscarme al colegio, pero como
siempre, tenía una reunión, y me ha recogido una amiga suya.
El facilitador sacará una tarjeta de la caja y la leerá en alto. Los alumnos y alumnas
deberán convertir esta situación en positiva utilizando “Afortunadamente…” al
inicio de la frase. Cuantas más propuestas haya, mejor.
Recursos
- Una caja para meter las tarjetas.
- Tarjetas con las situaciones escritas.
Orientaciones
Las situaciones descritas en esta actividad no son más que ejemplos. Pueden
utilizarse situaciones de cualquier tipo, siempre y cuando guarden relación con los
y las alumnas; de esta forma, siempre que les pase algo así, ya estarán
entrenados/as.
Duración de sesión: 60 minutos
Para desarrollar el pensamiento positivo sería importante recordar con los y las
alumnas al final del trimestre todas las cosas agradables vividas en el colegio. Les
preguntaremos cuál ha sido el momento en el que han disfrutado más (grupal y/o
individualmente), y también pueden compartir los momentos agradables que
hayan vivido fuera de colegio.
Sesión 18 - Confío en mí
Introducción
Cada niño y niña es único/a. Irrepetible. Se le debe respeto y estima. El niño o niña
que es respetado aprende a respetar al resto. El niño o niña que es amado/a
aprende a amar al resto.
Decirles que les tenemos en cuenta, que nos importan, hace que aumente su
autoestima. Cuando el niño o niña siente que se le tiene en cuenta se relaja.
Objetivos
- Aceptarse y amarse.
- Sentirse parte de un grupo.
- Amar y aceptar al resto.
Metodología
Los alumnos y las alumnas se sentarán en círculo. El profesor o profesora elegirá
al azar un alumno o alumna, y éste o ésta se sentará en la mitad del círculo. Los
alumnos y las alumnas que forman el círculo empezarán a decir, poco a poco, las
cosas que les gustan de él o ella: Siempre estás dispuesto/a a ayudar, me gusta
tu sonrisa, tienes una letra muy bonita, etc. Es importante también para los niños
y niñas que el profesor o profesora haga sus aportaciones. Cuando el profesor o
profesora termine (aunque no tiene por qué ser la última persona) aplaudiremos al
alumno o alumna y otra persona se sentará en la mitad del círculo.
Recursos
Un sitio cómodo para sentarse en el suelo.
Orientaciones
Es recomendable hacer este ejercicio de vez en cuando. Cada vez puede hacerse
con dos o tres alumnos/as, ya que si se hace con todos y todas puede resultar
aburrido.
También podemos decirles unos días antes qué alumnos y alumnas van a estar
sentados/as en la mitad, para que tengan tiempo para pensar y así enriquecer el
ejercicio.
Los alumnos y alumnas pueden tener un cuaderno con el nombre de todos y todas
sus compañeras para escribir lo que les agrada, de esta manera, el día que hagan
el ejercicio tendrán varias ideas pensadas.
Actividad 2 - ¡Y qué!
Introducción
Los pensamientos negativos crean falta de confianza y pueden llevarnos a
sentirnos víctimas de la situación. Esto puede influir en el rendimiento físico e
intelectual. Cuando nos amamos, nos damos licencia para errar. No tenemos por
qué hacerlo todo bien.
Objetivos
- Aceptarse y amarse.
- Ser flexibles con nosotros/as mismos/as.
- Observar que nuestro objetivo no es ser perfectos/as.
Metodología
Toda la clase se pondrá en pie, haciendo un círculo, e inventarán un “rap”. Para
crearlo, cada alumno/a dirá algo que le ha salido mal y los demás dirán: ¡Y qué!
¡Y qué!
Por ejemplo:
Uno o una: Me he puesto dos calcetines de distinto color
Todos y todas: ¡Y qué! ¡Y qué!
Uno o una: Hoy a la mañana Se me ha caído el vaso y se me ha desparramado
toda la leche
Todos y todas: ¡Y qué! ¡Y qué!
El rap lo podemos acompañar con percusión, palmadas o con lo que a cada cual
se le ocurra.
Una vez terminado es bueno que se sienten y hagan una reflexión: No es malo
cometer errores, pero estos pueden tomarse como Un aspecto a mejorar.
Le preguntaremos a cada una de las personas qué puede hacer para que no
vuelva a cometer el mismo error, y discutirán las respuestas entre todos y todas.
Recursos
- Un aula para estar en círculo cómodamente.
- Instrumentos de percusión (no son obligatorios).
Duración
- Unos 10 minutos para “rapear”
- Otros 10 minutos para la reflexión
Orientaciones
Es recomendable que el profesor o profesora también participe, para que los niños
y las niñas vean que incluso la persona que ellos y ellas creen que no comete
errores también se equivoca.
Objetivos
- Entender que a veces tenemos que hacer cosas que no nos gustan o que
nos cuestan.
- Aprender que cada uno/a tiene que hacer un esfuerzo para lograr sus
objetivos.
- Aprender que el logro de los objetivos está en gran parte en nuestra mano.
- Conocer y probar la técnica “las autoinstrucciones” para lograr los objetivos
marcados.
Metodología
Tendremos unas tarjetas plastificadas preparadas y cada una contendrá una frase.
Las tarjetas pueden estar repetidas, ya que más de un alumno o alumna puede
querer la misma.
A un lado de la tarjeta pondremos: No me gusta……., pero…......... o me cuesta
mucho……., pero…
En el otro lado pondremos ¡A partir de hoy voy a ser capaz de… !
Ejemplos:
- Me cuesta mucho preguntar al profesor o profesora cuando no entiendo algo,
pero… a partir de hoy voy a hacer Una pregunta a algún profesor o profesora
porque ¡yo soy capaz de hacerlo!
- Muchas veces me cuesta tener ordenado mi material de la escuela, pero…a
partir de hoy, antes de salir de clase, ordenaré mi material porque ¡Soy capaz de
ello!
- A veces me cuesta hablar bajo, pero.a partir de hoy voy a cuidar el tono de
mi voz porque ¡Soy capaz de ello!
Cada cual elegirá la tarjeta con la que se sienta más identificado/a y pegará la
tarjeta en su mesa. Lo tendrá a la vista durante toda la semana y les pediremos
que la lean a menudo, creyéndoselo.
En la siguiente sesión reflexionarán y valorarán lo que han hecho: si les ha
resultado eficaz la técnica para conseguir su objetivo, qué dificultades han tenido
para conseguirlo, cómo se han sentido cada vez que han conseguido su objetivo,
si ha tenido consecuencias positivas…
Recursos
- Tarjetas plastificadas con frases.
Orientaciones
Los alumnos y las alumnas de esta edad necesitan mucha ayuda para hacer este
ejercicio. Por eso tendremos preparadas las frases de antemano, ya que les
resulta difícil pensarlas por ellos/as mismos/as.
El ejercicio puede desarrollarse de otro modo. Tomando como base el primer tema
“¿Quién soy yo?”, cuyo objetivo, entre otros, era ser consciente de las propias
dificultades, podemos preparar una “autoinstrucción” adecuada para que las
superen.
Introducción
Es agradable conseguir el objetivo que te has marcado. Nos motiva a seguir
adelante. Aun así, es importante tener cuidado al marcarnos los desafíos.
Marcarnos como objetivo algo que nunca vamos a conseguir es peligroso, y nos
hace perder una energía que nunca nos será devuelta.
En cambio, cuando el desafío que elegimos es posible, aunque conseguirlo nos
suponga
un gran esfuerzo, nos motiva y sentimos que somos capaces de conseguirlo. Nos
da fuerza para enfrentarnos a otro desafío.
Objetivos
- Ser conscientes de que para conseguir un objetivo tenemos que hacer un
esfuerzo.
- Darnos cuenta de que el logro de los objetivos está en nuestra mano.
- Ser conscientes de los logros alcanzados.
Metodología
Los alumnos y alumnas trabajarán individualmente.
El facilitador dibujará la imagen de un niño o niña en un folio DIN A3 y le dará a
cada alumno y alumna una copia de la misma. Los alumnos y alumnas la
personalizarán con sus características. Una vez hecho esto, los alumnos y
alumnas se marcarán un objetivo: mejorar la letra, coger el lápiz correctamente,
preguntar al profesor o profesora, respetar los turnos, etc.
Escribirán el objetivo marcado en la camiseta del niño o niña dibujado por ellos y
ellas.
Una vez terminado todo, colgarán sus dibujos en la pared, uno al lado de otro
(como una cadena). Todo esto corresponde a la primera parte de la actividad.
A partir de ahora, cuando cualquier alumno o alumna consiga su desafío escribirá
otro desafío en la camiseta del dibujo. Si no queda sitio en la camiseta se le puede
añadir al dibujo una gorra o un globo, o lo que ellos y ellas quieran.
Por tanto, el ejercicio no termina nunca. De vez en cuando, es importante tomarnos
5 minutos para reflexionar sobre los objetivos alcanzados y nombrar los objetivos
que nos quedan por lograr.
Recursos
- Una hoja DINA 3 con el dibujo del alumno
- Pinturas
- Lápiz
- Celo para pegar los dibujos en la pared
Metodología
El profesor o profesora propondrá unos ejercicios: por ejemplo, En el cole, todos y
todas debemos vestirnos de la misma forma (puede ser cualquier cosa que tenga
que ver con su vida)
Haremos grupos de cinco. Una de las personas será la moderadora y el resto
darán su opinión sobre el tema que se plantee.
Pediremos a cada grupo que elijan el tema, y en ese mismo momento ya estarán
dando su opinión. Si no se les ocurre nada, el profesor o profesora ofrecerá alguno
de los temas que tenga pensados previamente. Los temas deben ser fácilmente
relacionados con su vida diaria para que puedan debatir.
Les dejaremos 5 minutos como mucho para pensar la opinión que van a defender.
La persona moderadora establecerá los turnos de forma individual para que cada
cual de su opinión.
Una vez terminado comentaremos entre todos y toda la actividad: qué han
aprendido, cuáles han sido las dificultades, cómo las han superado, etc.
Recursos
Un aula grande para trabajar en grupos y para que se puedan escuchar
mutuamente
Orientaciones
Se pueden utilizar las tutorías para desarrollar la actividad, pero el objetivo final de
estas actividades es reflejar en el día a día y en todos los momentos lo aprendido
en estas sesiones. Es por eso que sería recomendable incluir poco a poco estos
trabajos en el currículum.
En este caso, es adecuado desarrollar este trabajo, o alguno similar, en algunas
horas de lenguaje.
Objetivos
- Aprender a decir que no.
- Conocer el lado positivo del no.
Metodología
Dividiremos a los alumnos y alumnas en grupos pequeños (3 o 4 miembros). A
cada grupo le tocará representar una situación
Ejemplo:
- Un amigo/a menosprecia a otro/a delante de ti y te pide que hagas lo mismo,
pero a ti no te parece bien. Quieres mucho a los/as dos amigos/as…
- Un profesor/a te pide que cantes una canción delante de todos/as. Pero ese
día no te sientes bien.
- Un amigo/a Se acerca a tú grupo de amigos/as con unos cigarros. se les
ofrece para probar y todos dicen que sí. Tú no lo quieres probar, pero no quieres
decir que no delante de todos/as.
- Estás en clase y quien está a tú lado no se calla. Todo el rato está
hablándote y haciendo tonterías. Te hace gracia, pero sabes que lo que está
diciendo el profesor/a es muy importante y tienes interés…
De esta forma les daremos a los alumnos y alumnas distintas ideas y ellos y ellas
las escenificarán en un pequeño teatro.
Una vez preparado el teatro lo escenificarán y el resto dará su opinión sobre lo
que está viendo: si están de acuerdo, qué es lo que harían ellos y ellas, si les ha
pasado alguna vez, qué hicieron, etc.
Recursos
Un aula grande para preparar las representaciones.
Orientaciones
Es muy importante dejar claro la importancia de decir no, siempre que lo digamos
adecuadamente y sin dañar a nadie.
Les enseñaremos también que tenemos que acostumbrarnos a recibir un no por
respuesta, ya que es posible que podamos recibirlo cuando propongamos algo.
Yo decido
Actividad 2: ¿Allí o aquí?
Introducción
Todos y todas tenemos gustos y vivencias diferentes y eso puede influir en nuestra
toma de decisiones. El objetivo de la siguiente actividad es aprender que ante una
acción hay diferentes opiniones.
Objetivos
- Probar a tomar decisiones.
- Aprender que todos y todas no tomamos la misma decisión ante la misma
situación.
Metodología
Los alumnos y alumnas se pondrán de pie y el profesor/a les presentará una
actividad. Se nombrarán diversas actividades y a quienes les guste se moverán a
la derecha, y a quienes no les guste a la izquierda. Se debe hacer muy rápido, sin
prestar atención a lo que hacen el resto.
Actividades posibles: dibujar, ballet, fútbol, matemática, limpiar los platos, hacer la
cama, etc.
Después se puede hacer la actividad más compleja. En vez de decir el nombre de
una actividad podemos decir una situación. Quienes estén de acuerdo con lo que
se plantea irán a la derecha, y quienes no a la izquierda.
Situaciones posibles:
- El profesor/a le pide a Maddi que esté en Silencio. Cuando el profesor/a Se
da la vuelta Maddi le hace gestos para que el resto se rían.
- Iñigo le propone a un chico, al que ve apartado y que conoce poco, jugar
con ellos a fútbol.
Para terminar el ejercicio se sentarán todos y todas en el suelo y harán una
reflexión: si han tenido dudas, si en algún momento se han sorprendido con la
decisión de alguien, etc.
Recursos
Un aula cómoda para que el alumnado se pueda mover.
Orientaciones
Los alumnos y alumnas se tienen que comprometer a no dejarse llevar por las
decisiones del resto. Tienen que actuar de acuerdo con lo que ellos y ellas piensen.
Por otra parte, a la hora de seleccionar las situaciones, sería conveniente utilizar
aquellas que han sucedido en el aula, pero siempre trataremos de no utilizar los
nombres propios de los y las protagonistas.
Actividad 3: ¿Qué digo?
Introducción
En la vida diaria tenemos que tomar decisiones en cada momento. A veces las
tomamos fácilmente, y otras en cambio, dejamos que sea otra persona quien las
tome por nosotros/as.
Todas las decisiones tienen alguna consecuencia. Por tanto, cuando tomamos
decisiones debemos ser conscientes de ellas y aceptar las consecuencias que
tengan.
Objetivos
- Enseñar a tomar decisiones.
- Darse cuenta de que las decisiones tienen consecuencias.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sentarán formando un círculo. A cada una de las
personas le daremos una tarjeta roja y otra verde. Después cerrarán los ojos. El
profesor o profesora planteará una situación y quienes estén de acuerdo
levantarán la tarjeta verde; quienes estén en desacuerdo levantarán la roja. Una
vez que hayan tomado la decisión abrirán los ojos y verán las respuestas de sus
compañeros y compañeras.
Ejemplos:
- En las últimas dos semanas, Ainhoa ha olvidado en cuatro ocasiones hacer
los deberes de matemáticas. El profesor se ha enfadado y le ha castigado.
- Maite ha decidido hacer su cama a diario, porque piensa que hay que
repartir entre todos las tareas de casa.
- Mikel ha empujado a Luken cuando hacían cola. Cuando han llegado a
clase, Luken le ha dicho que no le ha gustado y le ha pedido que no vuelva a
hacer.
Después reflexionaremos sobre lo ocurrido y comentarán si les ha sorprendido
alguna respuesta o si han tenido dudas.
Recursos
Tarjetas rojas y verdes.
Orientaciones
También podemos repetir el juego con nuevas situaciones y los ojos abiertos para
que vean las respuestas del resto. De esta manera, se darán cuenta de si han
tomado la misma decisión en cada situación.
Sesión 22 - Te escucho
Actividad 1: Enviando mensajes
Introducción
Para tener una comunicación sana y rica es imprescindible saber escuchar, prestar
atención a lo que nos dice el resto. Se trata de la escucha activa, en la que las
emociones también ocupan lugar. En este ejercicio deberemos poner atención y
escuchar al resto.
Objetivos
- Comprender lo que nos quieren decir.
- Desarrollar la actitud de escucha.
Metodología
Los alumnos y las alumnas se sentarán en el suelo haciendo un círculo.
Comentaremos la importancia de estar en silencio, ya que el silencio nos facilitará
realizar este ejercicio.
El profesor o profesora mandará un mensaje al alumno o alumna que esté a su
lado (Por ejemplo: cierra la puerta de clase), y éste al que esté a su lado, hasta
llegar al último.
La última persona comentará cuál ha sido el mensaje que ha recibido. Si el
mensaje le ha llegado bien el grupo consigue hacer bien el ejercicio, prestar
atención, lograr la comunicación.
Repetiremos el ejercicio con diversos mensajes, cambiando de lugar a los alumnos
y alumnas.
Mensajes posibles:
- Abre las ventanas de clase, por favor.
- Dibuja Una flor en la pizarra.
- Dale Un abrazo a quien está a tu lado.
- Siéntate en tu Silla.
Para que observen lo importante que es mantenerse en silencio para comprender
adecuadamente los mensajes, se puede repetir el ejercicio pidiéndoles que hablen
entre ellos y ellas, que hagan ruidos, etc.
Recursos
Un aula para poder sentarse tranquilamente en el suelo.
Orientaciones
Lo más importante es fomentar la reflexión para que sean conscientes de la
importancia de escuchar al resto.
Actividad 2: Escuchémonos
Introducción
En este ejercicio trabajaremos algunos aspectos necesarios para la escucha
activa. Para tener una comunicación saludable es necesario saber escuchar, es
decir, prestar atención a lo que dice la otra persona.
Objetivos
- Respetar y valorar al resto.
- Comprender la importancia de escuchar.
Metodología
Antes de empezar el ejercicio, el profesor o profesora expondrá el tema: lo
importante que es escuchar a la otra persona para lograr una buena comunicación.
Preguntaremos cuál es la actitud a tomar en la escucha, y comentaremos las
propuestas de los alumnos y alumnas. Si no se les ocurre ninguna propuesta
podemos facilitarles algunas:
- Mirar a quien habla.
- Tener en cuenta nuestra postura.
- Afirmar de vez en cuando con la cabeza.
- Mostrar interés, Sin interrumpir a quien habla.
- Preguntar algo que tiene que ver con el tema, una vez que la otra persona
ha terminado.
Después, haremos parejas y una persona le contará a la otra una película, el
argumento de un libro, una historia… algo que le guste. Cuando una persona
termine empezará el turno de la otra persona.
Cuando terminemos el ejercicio comentaremos cómo se ha sentido cada una de
las personas.
Recursos
Un aula cómoda y tranquila.
Orientaciones
Es conveniente que los alumnos y alumnas piensen con antelación el tema sobre
el que van a hablar. Este ejercicio puede realizarse en clase de inglés o de
euskera.
Te comprendo
Introducción
La empatía es la capacidad de entender a la otra persona, de ser capaz de
comprender las necesidades de la otra persona, en definitiva, es la capacidad de
comprender el punto de vista de la otra persona. Esto no significa que una persona
deba sentir lo que siente la otra.
A esta edad es difícil empatizar con problemas o situaciones desconocidas, por
tanto, es importante exponer situaciones de su vida diaria.
Objetivos
- Sintonizar con otras personas.
- Intentar comprender los sentimientos de otras personas.
- Desarrollar la empatía.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sentarán en círculo y el profesor o profesora les
presentará una situación. Tras explicarlo, les hará la siguiente pregunta: ¿Cómo
crees que Se Sentiría….?
Situaciones posibles:
6.-Kepa y Markel están en la misma clase y viven en la misma vecindad. Les gusta
pasar el día juntos; sentarse juntos en clase, estar con los compañeros y
compañeras en los descansos, ir a casa juntos, jugar a fútbol, andar en bicicleta,
cenar uno en casa del otro, y dormir… El padre de Markel ha conseguido un nuevo
trabajo en Madrid y la familia ha decidido trasladarse allí. ¿Cómo crees que se
sentirá Kepa?
Recursos
Un aula espaciosa para que todos y todas se sienten en el suelo.
Orientaciones
Sería adecuado que después de hacer la pregunta creáramos un debate, es decir,
además de la pregunta, deberíamos hacer más peguntas para profundizar en el
tema (cómo se ha sentido la persona protagonista, por qué se habrá sentido así,
qué podría hacer, si alguna vez se han sentido así, qué harían ellos y ellas en esa
situación…).
Las situaciones que se exponen en este ejercicio están basadas en situaciones
reales, pero también podemos basarnos en situaciones vividas por los alumnos y
alumnas, cambiando los nombres y variando un poco los hechos.
Metodología
Una manera de presentar el ejercicio es hablar de las ventajas de ayudar a otra
persona, de hacer las cosas en grupo. Se pueden lanzar preguntas como: ¿Qué
es para vosotros y vosotras ayudar?, ¿Cómo nos sentimos cuando ayudamos a
otras personas?, ¿Cómo
nos sentimos cuando hacemos algo en grupo?, ¿Aprendemos algo?, ¿Hay que
ayudar en todas las situaciones?...
Después de esta pequeña introducción les comentaremos que vamos a poner en
práctica la experiencia de ayudarse mutuamente.
Elegimos a dos compañeros o compañeras de clase. Durante esta semana, van a
ser protagonistas del plan de amistad: se ayudarán, se preguntarán diariamente
cómo están, se ayudarán a estar atentos/as en clase, a recordarse cuáles son los
deberes, a ayudarse cuando no entienden algo, a jugar juntos/as en los
descansos…
Al finalizar la semana explicarán al resto de los compañeros y compañeras cómo
se han sentido, si han aprendido algo, si se han sentido ayudados y ayudadas, si
ha sido una experiencia agradable…
Orientaciones
Es importante hacer bien las parejas para sacar mayor provecho a la actividad. Es
recomendable que sea la persona tutora quien haga las parejas, porque es él o
ella la que mejor conoce al alumnado.
Actividad 2: La fiesta
Introducción
Para tener unas relaciones sociales saludables es importante saber valorar al
resto, ver que podemos aprender mucho del resto, etc.
Objetivos
- Fomentar las relaciones sociales.
- Ver lo que podemos aprender una persona de la otra.
Metodología
Los alumnos y alumnas se ponen de dos en dos. Cada pareja va a tener que
preparar una pequeña actuación para la fiesta que hemos organizado. Para ello
una persona le enseñará a la otra alguna habilidad que tenga (no hace falta que
cada persona le enseñe a la otra una habilidad, basta con que sólo lo haga una
persona). Para la siguiente sesión deberán tener decidido lo que van a hacer y en
esa segunda sesión iniciarán los ensayos. Pueden realizar muchos tipos de
actuaciones: una canción o un poema en otro idioma, un baile, una historia,
información sobre algún animal, etc.
Les daremos una semana para que preparen la actuación y en la siguiente sesión
organizaremos una pequeña fiesta.
Recursos
- Sitio suficiente para ensayar y hacer la fiesta.
Orientaciones
A los alumnos y alumnas les gusta mucho esta actividad, puesto que disfrutan
mucho juntos y juntas. Además, disfrutan enseñando al resto las actividades que
les gusta realizar.
No me gusta (y puedo decirlo)
Actividad 3: Las costumbres de clase
Introducción
Para tener unas relaciones saludables es necesario saber expresar nuestra
opinión de manera adecuada, sin dañar ni juzgar a nadie.
En las relaciones que tenemos con el resto puede haber actitudes que nos
molestan o que pueden molestar al resto. Si actuamos con respeto nuestras
relaciones se enriquecerán.
Es importante saber expresarnos y aceptar las opiniones que nos dan.
Objetivos
- Expresar las actitudes o acciones que no nos gustan.
- Saber aceptar las actitudes nuestras que no gustan.
- Respetar la opinión del resto.
Metodología
El profesor o profesora explicará en qué consiste el ejercicio. Debemos prestar
atención a las cosas que hacen el resto, a las actitudes que no nos gustan o nos
molestan, y expresarlas de manera adecuada, ya que será beneficioso para
nuestras relaciones sociales.
Daremos a cada alumno y alumna un folio y éstos escribirán en el folio las actitudes
de clase que les parecen desagradables. Sólo se escribirán las acciones, no los
nombres de quienes las hacen. Por tanto, en lugar de escribir No me gusta cuando
Mikel me pega, diremos No me gusta que me peguen.
Después comentarán en grupo lo que cada cual ha escrito. Debatiremos sobre si
se han puesto de acuerdo en algo, si alguien se ha dado cuenta de que algo que
hace molesta a alguien, si alguien decide cambiar de actitud, si se han sorprendido
con las cosas que han salido…
No me gusta (y puedo decirlo)
Para tener en cuenta todo lo que hemos comentado y que esto tenga efecto se
pueden concretar algunas normas. Por ejemplo: si alguien ha comentado que le
molesta que el resto hablen alto, podemos crear la siguiente norma; vamos a
intentar hablar más bajo en clase.
Podemos hacer un póster de normas con lo que más se ha repetido o con los
puntos más importantes.
Para saber si se cumplen estas normas es conveniente hacer un registro, para que
todos y todas vean que el avance que están haciendo en ese ámbito es real. Este
registro se puede hacer de varias formas: por ejemplo, cada alumno/a puede
dibujar un coche (y pintarlo, cortarlo y plastificarlo), con una meta. Para ver si se
han cumplido las normas, podemos decidir repasarlas a diario o cada semana, y
si vemos las que hemos cumplido, adelantaremos el coche. Otra opción es hacer
un animal, por ejemplo un burro; cada alumno y alumna dibujará, pintará, cortará
y plastificará un burro, y en lugar de la meta, el profesor o profesora puede dibujar
una gran zanahoria. Por otra parte, es conveniente decidir con los y las alumnas
qué pasará si no cumplen la norma que han decidido, es decir, qué consecuencias
habrá.
Recursos
Folios.
Orientaciones
El objetivo de esta actividad no es juzgar a nadie. Debemos evitar las críticas
personales, ya que así no conseguimos el objetivo de mejorar las relaciones.
Introducción
Para tener unas relaciones saludables es necesario saber expresar nuestra
opinión de manera adecuada, sin dañar ni juzgar a nadie.
En las relaciones que tenemos con el resto puede haber actitudes que nos
molestan o que pueden molestar al resto. Si actuamos con respeto nuestras
relaciones se enriquecerán
Es importante saber aceptar críticas. A esta edad las relaciones se limitan a las de
clase y a las de casa. El ejercicio se desarrollará en casa para ver cómo se
comportan. Saber aceptar las críticas de los seres a quienes queremos es muy
enriquecedor.
Objetivos
- Aceptar que al resto no les guste algún aspecto de nuestra actitud.
- Respetar la opinión del resto.
Metodología
En este ejercicio los alumnos y las alumnas trabajarán en casa. Cada alumno y
alumna deberá preguntar en casa qué es lo que no les gusta de su actitud. Deberá
preguntarles a todas las personas de casa y apuntar las respuestas que les den.
Cuando los alumnos y alumnas traigan los “deberes” hechos comentaremos entre
todos y toda la información recibida de casa. ¿Estáis de acuerdo con lo
escuchado?, ¿Nuestra actitud es igual en casa que en clase?…
Después les pediremos que asuman un pequeño compromiso: de la información
recibida,
¿qué les gustaría cambiar?
No me gusta (y puedo decirlo)
Recursos
- Folios
- Lápices
Orientaciones
La participación de padres y madres es indispensable para llevar a cabo este
ejercicio. Padres y madres también podrán expresar qué les gustaría mejorar, para
lo que rellenarán la misma ficha que sus hijos e hijas.
Introducción
Una persona asertiva tiene la capacidad de decir lo que piensa y siente respetando
a las demás personas. La asertividad es una capacidad que puede desarrollarse
desde la infancia.
Objetivos
Desarrollar la actitud asertiva.
Metodología
Hablaremos con los alumnos y las alumnas sobre la asertividad y su importancia.
Les preguntamos qué se puede hacer para que ellos y ellas sean asertivos y
asertivas en su vida diaria. Es posible que, por ser una palabra nueva para ellos y
ellas, no se les ocurra ningún ejemplo, por ello, podemos dirigirles. Con las
respuestas que obtengamos podemos realizar el póster de las normas de
asertividad, con el título soy asertivo/a.
Posibles normas:
- Levantar la mano antes de hablar.
- Respetar los turnos para hablar.
- Preguntar cuando no entiendo algo.
- Pedir las cosas “por favor” y dar las “gracias”.
- Preguntar a los compañeros y compañeras cómo están.
- Si tengo Un conflicto con alguien, hablar para intentar solucionarlo.
- Saludar al salir y entrar en clase.
- Cuando alguien me habla mirarle.
Cuando terminemos el póster iniciaremos “la semana de la asertividad”. Veremos
si estas normas se cumplen o no. Por cada norma que se cumpla pondremos una
pieza de un puzzle. En el puzzle habrá una imagen relacionada con la asertividad.
Recursos
- Folios DIN A3
- Pinturas
- Puzzle de la asertividad
Orientaciones
Sería recomendable que todos y todas las profesoras participaran en esta semana.
Al inicio de cada jornada el profesor o profesora les recordará que estamos en “la
semana del asertividad” y al final del día, el profesor o profesora elegirá un
momento concreto para hacer el seguimiento del proceso.
Metodología
Los alumnos y alumnas se dividirán en grupos pequeños. A cada grupo le daremos
una frase relacionada con el asertividad.
Posibles frases:
- Si cometo Un error no pasa nada. Aprenderé poco a poco y haré las cosas
bien.
- No tenemos por qué entender todo lo que nos dicen. Si no entiendo algo, lo
mejor es decir que no lo entiendo.
- Cuando no estás de acuerdo tienes derecho a decir que no.
- Tienes opción a criticar, siempre y cuando cuides tus palabras y tengas en
cuenta los Sentimientos de la otra persona.
Recursos
- Frases para los dibujos
- Folios
- Pinturas
Orientaciones
Convendría que participaran todos los profesores y profesoras.
Introducción
Todos y todas tenemos la capacidad de crear sueños o deseos y con ellos
desarrollamos nuestro pensamiento creativo. De todos los sueños que tenemos
es importante seleccionar aquellos que queremos lograr, reflexionando acerca de
cómo podríamos conseguirlos.
Los niños y las niñas deben saber que en su interior tienen máquinas para crear
sueños. Las personas que tienen sueños y aspiraciones, tienen ilusión y objetivos,
aspectos fundamentales para ser felices.
Es fundamental también diferenciar los sueños de las fantasías: las fantasías nos
alejan de la realidad, sin embargo, los sueños son reales. Es importante saber,
también, que para lograr los objetivos es necesario esforzarse.
Objetivos
- Fomentar la reflexión sobre los propios sueños.
- Comprender y aceptar que todos y todas tenemos derecho a soñar.
- Darse cuenta de que para alcanzar los sueños se deben seguir algunos
pasos, esforzarse y tener ilusión.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sentarán en círculo y les contaremos dos situaciones.
Les diremos que debemos buscar entre todos y toda una solución a estas dos
situaciones.
• La situación de Eneko
A Eneko le gusta mucho hablar delante de la gente y organizar pequeños shows,
le encanta el cine. Su sueño es ser actor.
Preguntas posibles para los alumnos y alumnas: ¿Cuál puede ser el objetivo de
Eneko?, ¿Ser estrella de Hollywood? Si ése es su sueño, ¿qué opciones tiene de
lograrlo?, ¿Puede tener Un objetivo más real, sin dejar de lado su sueño de ser
actor?, ¿Ser actor de teatro es ser actor?,
¿Puede tener algún otro trabajo y ser actor?, ¿Puede empezar a dar sus primeros
pasos para lograr su sueño?, ¿Cuál va a ser su premio al lograr su sueño?
• La situación de Ainara
A Ainara le encanta la ciencia. La primera vez que entró en el laboratorio de la
escuela sintió que ése era su sitio.
Orientaciones
Se puede utilizar cualquier otra situación, por ejemplo, pueden utilizarse sueños
que tengan los y las propias alumnas. Les recordaremos que deben elegir sueños
reales.
Tras realizar este ejercicio, podemos utilizar lo aprendido para conseguir un
objetivo alcanzable. Pediremos a los alumnos y alumnas que elijan un objetivo y
que decidan en grupos pequeños qué deben hacer para conseguirlo. Después,
tomarán el compromiso de cumplir el objetivo y el profesor o profesora, de vez en
cuando, les preguntará acerca de la consecución del mismo. Además, el profesor
o profesora les dará pistas para conseguir el objetivo.
Se puede utilizar esta misma actividad para alcanzar un objetivo grupal.
Actividad 2: El libro de los sueños
Introducción
Todos y todas tenemos la capacidad de crear sueños o deseos y con ellos
desarrollamos nuestro pensamiento creativo. De todos los sueños que tenemos
es importante seleccionar aquellos que queremos lograr, reflexionando acerca de
cómo podríamos conseguirlos.
Los niños y las niñas deben saber que en su interior tienen máquinas para crear
sueños. Las personas que tienen sueños y aspiraciones, tienen ilusión y objetivos,
aspectos fundamentales para ser felices. Es importante saber, también, que para
lograr los objetivos es necesario esforzarse.
Metodología
Los alumnos y las alumnas se sentarán en círculo. Para introducir el tema el
facilitador podrá comentar algún sueño personal y cómo lo ha logrado. También
podrá contar el caso de algún/a conocido/a, o si no inventarse un sueño y una
situación.
Les preguntaremos a los alumnos y alumnas si tienen sueños y subrayaremos lo
importantes que son, ya que nos llenan de ilusión. Nadie puede controlar o
bloquear nuestros sueños porque están en nuestro poder.
Les pediremos que elijan uno de los sueños que les gustaría lograr y lo dibujen en
un folio, acompañándolo con alguna frase. Una vez realizado, en círculo, cada cual
expondrá sus sueños y comentará por qué los ha elegido.
Se recogerá todos los trabajos y los encuadernará para crear un libro, el libro de
los sueños.
Los alumnos y alumnas podrán llevarlo a casa (por turnos) y enseñárselo a su
familia.
Recursos
- Folios
- Lápiz y pinturas
- Máquina para encuadernar
Orientaciones
Nos debemos asegurar de que todos los sueños son reales y alcanzables.
Actividad 1: Salud
a) Cuidémonos
Introducción
Es importante que los alumnos y alumnas adquieran hábitos adecuados de higiene
personal.
Objetivos
- Fomentar la higiene personal.
- Aprender la importancia de los hábitos de limpieza.
Metodología
Dividiremos a los alumnos y alumnas en pequeños grupos. Después, a cada grupo
le daremos unas tarjetas con palabras sueltas que completan una frase. Las frases
estarán relacionadas con la higiene diaria.
Ejemplo: Tenemos que limpiarnos los dientes después de cada comida.
Dividiremos la frase en palabras y cada palabra la escribiremos en una tarjeta. Los
alumnos y alumnas deben ordenar las tarjetas y averiguar qué frase esconde.
Posibles frases: después de ir al baño tenemos que limpiarnos las manos, nos
tenemos que duchar todos los días o cada dos días, tenemos que limpiarnos la
cara diariamente, etc.
Cada grupo tendrá que adivinar una frase y hará un mural relacionado con ella.
Para eso, usaremos pinturas, rotuladores, trozos de revistas etc. Para terminar,
cada grupo mostrará ante el resto su mural. Usaremos los murales para decorar
las paredes.
Recursos
- Tarjetas con palabras
- Pinturas
- Rotuladores
- Hojas para hacer póster
- Periódicos
Orientaciones
Al comienzo del ejercicio, pueden trabajar individualmente, aunque les cueste
más. Para terminar, los alumnos y alumnas pueden llevar el trabajo a casa para
que su madre y su padre tengan en cuenta los hábitos mencionados.
b) Anuncio
Introducción
Ahora que disponemos de todo tipo de alimentos, debemos saber cuáles nos
ayudan a mantener nuestra salud. Tenemos que cuidar lo que comemos, combinar
los alimentos adecuadamente, hacer algo de deporte, etc. Cuidarnos físicamente
nos ayuda a cuidar nuestra mente, y por tanto, nuestras emociones: menS Sana
in corpore Sano.
Objetivos
- Diferenciar qué es una comida saludable.
- Ser conscientes de la importancia de los alimentos saludables.
- Conocer los beneficios del ejercicio físico.
Metodología
Hacemos grupos e introducimos el tema: cuál es la comida saludable, la
importancia del ejercicio físico, peligros de la comida rápida, del sedentarismo, etc.
Los alumnos y alumnas deben hacer un anuncio con los aspectos que consideren
importantes para lograr una vida saludable. Buscarán un slogan y harán un
anuncio de dos minutos.
En la siguiente sesión veremos los anuncios y comentaremos si las propuestas
planteadas son válidas, si se han olvidado de decir algo, etc.
Recursos
- Folios
- Lápiz
- Un espacio adecuado para ensayar los anuncios
- Lugar para presentar los anuncios
Orientaciones
Pueden utilizar el humor en los anuncios, aunque les recordaremos que lo
importante es hacer una reflexión sobre el tema. Por ello, les diremos que piensen
bien el tema central del anuncio.
Actividad 2: El orden
a) Mezcla
Introducción
La educación emocional se refiere también al aspecto de nuestra escuela: el
orden, la limpieza y los colores vivos hacen que nos sintamos mejor. Teniendo en
cuenta que pasamos la mitad del día en el colegio es imprescindible que lo
mantengamos limpio.
Objetivos
Conocer la importancia de dejar las cosas en su sitio.
Metodología
Antes de que los alumnos y alumnas entren en clase, el profesor o profesora
desordenará el material de clase (cola, pinturas, folios, papelera…). Cuando
entren los alumnos y alumnas, les propondrá hacer una actividad de plástica,
actividad que implicará utilizar el material desordenado. Se les puede decir
también cuánto tiempo tienen para realizar el ejercicio de plástica. Cuando
comiencen a trabajar se darán cuenta de que las cosas no están en su sitio y el
profesor o profesora observará su reacción.
Después reflexionarán: ¿Qué ha pasado?, ¿Por qué les ha costado tanto tiempo
trabajar?,
¿Cómo querrías que estuvieran las cosas?, ¿Nos facilitaría el trabajo?…
Recursos
Material de clase: cola, pinturas, etc.
Orientaciones
Los alumnos y alumnas deben ser conscientes de la importancia y de las ventajas
de tener las cosas ordenadas: ahorramos tiempo, encontramos fácilmente las
cosas, etc.
Metodología
Haremos grupos de cinco. El profesor o profesora traerá varios juegos de mesa
que los alumnos y alumnas no conozcan, incluso tal vez juegos que sean difíciles
para su edad. Les pediremos que empiecen a jugar, que ellos y ellas imaginen
cómo se juega.
El profesor o profesora observará cómo empiezan a jugar, qué dificultades tienen,
si han puesto normas, etc.
Cuando hayan jugado durante unos minutos se sentarán todos en círculo y
comentarán cómo lo han vivido. Las preguntaremos si las normas son aplicables
también a nuestro día a día. La conclusión será que es importante poner normas
tanto en los juegos como en nuestra su vida diaria.
Recursos
Juegos de mesa.
Orientaciones
Los alumnos y alumnas deberán comprender que tanto en los juegos como en
otras actividades diarias es necesario seguir ciertas normas para conseguir
nuestros objetivos.
Sesión 29 - Hábito de trabajo
Actividad 1: Cuestionario a padres y madres
Introducción
En esta actividad trataremos sobre la importancia del trabajo, sobre el esfuerzo
que suponen las actividades que hacemos a diario. Las obligaciones también nos
ofrecen aspectos positivos como la satisfacción personal, la oportunidad de
conocer otras personas, etc. Para algunas personas el único objetivo del trabajo
es el dinero. Es muy importante reflexionar sobre el objetivo del trabajo: ¿El dinero
es lo único que se logra con el trabajo?
Objetivos
- Ser conscientes de la importancia de la recompensa interna.
- Ser conscientes de la importancia del trabajo.
Metodología
Para presentar esta actividad les preguntaremos al alumnado por el trabajo de sus
madres y padres, y por qué creen que trabajan.
Les repartiremos un cuestionario para que sus madres y padres lo rellenen. En
ese sentido, es importante conocer la situación familiar de cada una de las
personas; a algunas personas habrá que entregarles una ficha, y a otras dos o
tres.
Al día siguiente pondremos en común las respuestas del cuestionario: las
respuestas que más les han sorprendido, si se han encontrado con cosas que no
sabían, etc.
Reflexionaremos sobre el objetivo del trabajo y comentaremos las conclusiones
que hayan sacado.
Recursos
Ficha para los padres.
Actividad 2: Lo podemos pasar bien
Introducción
En esta actividad trataremos sobre la importancia del trabajo, sobre el esfuerzo
que suponen las actividades que hacemos a diario. Las obligaciones también nos
ofrecen aspectos positivos como la satisfacción personal, la oportunidad de
conocer otras personas, etc. En esta actividad vamos a hacer una reflexión sobre
los beneficios que ofrece el trabajo.
Objetivos
- Ser conscientes de la importancia de la recompensa interna.
- Ser conscientes de la importancia del trabajo.
Metodología
El profesor o profesora preguntará a los alumnos y alumnas acerca de las tareas
que hacen en casa: hacer la cama, poner la mesa, quitar el polvo, barrer, etc.
Cuando todos y todas hayan respondido haremos un listado y cada cual rellenará
una ficha. Deberán decir qué cosas les gusta hacer y cuáles no.
Cuando terminen, haremos grupos pequeños para que los y las alumnas
comenten sus respuestas. Deberán pensar qué pueden hacer para que las tareas
que les disgustan sean más interesantes. También reflexionarán acerca de los
beneficios de realizar estas actividades.
Después, comentaremos entre todos y todas lo debatido en los grupos y
sacaremos conclusiones.
Recursos
- Lápiz
- Folios
- Ficha
Orientaciones
Les diremos a los y las alumnas que podemos combinar las actividades que nos
disgustan con las que nos gustan para que el trabajo sea más agradable.
Objetivos
- Ser capaz de planificar el tiempo libre.
- Conocer el beneficio de planificar el tiempo.
Metodología
Como introducción a esta actividad, el profesor o profesora les preguntará a los
alumnos y alumnas qué hacen cuando salen del colegio, cómo pasan su tiempo
libre, cuándo hacen los deberes, etc. Después, el profesor o profesora les
preguntará cuánto tiempo tienen para cada cosa. Tras pensar en ello, les daremos
una ficha con una tabla para que hagan un horario y lo pegarán en un sitio visible
para ellos y ellas.
Trabajarán toda la semana según lo planificado en la tabla y comentarán entre
ellos y ellas cómo lo han vivido, y si han tenido necesidad de cambiar algo: si es
así, tendrán la oportunidad de cambiarlo.
Recursos
Ficha.
Orientaciones
Esta actividad es recomendable para el segundo curso del 2º ciclo porque
adquieren nuevos hábitos, realizan otras actividades, tienen más deberes, etc.
Les conviene planificar el tiempo libre, por lo que puede añadirse al cuadro el fin
de semana.
Metodología
El facilitador les presentará una serie de situaciones a los alumnos y alumnas con
tres posibles respuestas, y entre todos y todas elegirán la respuesta más
adecuada. La actividad puede hacerse también individualmente.
Situaciones posibles:
Orientaciones
Pueden trabajar individualmente; cada uno/a elegirá sus respuestas y luego lo
pondrán en común.
Actividad 2: ¿Cómo puedo jugar?
Introducción
Ofrecer y recibir ayuda no es tarea fácil: hemos sido educados y educadas para
competir y solemos tratar de quedar por encima del resto. Esas actitudes, sin
embargo, son muy negativas, ya que están basadas en la comparación: Yo Soy
mejor que….
Objetivos
- Desarrollar la habilidad de ofrecer ayuda a quien lo necesita.
- Desarrollar la habilidad de pedir ayuda cuando lo necesitemos.
Metodología
Los alumnos y alumnas se sentarán en círculo y el profesor o profesora expondrá
unas situaciones. Los alumnos y alumnas deberán decir lo que piensan y por qué.
Dirán cómo actuarían en cada situación, y si alguna vez han actuado así.
Posibles situaciones:
- Eli está en el sofá de su casa. Ha Sido Un día largo. Mientras está viendo la
televisión le entran ganas de comer Una manzana. Llama a SU madre, gritando, y
le pide que le traiga Una manzana. En ese momento la madre de Eli está en SU
habitación, recogiendo algo, pero aun así va a la cocina, coge Una manzana y Se
la da a Eli.
- Leire no es muy buena en danza. Para final de curso deben preparar hacer Un
baile para hacerlo delante de los padres y las madres. Aunque han ensayado
mucho, todavía Leire no lo Sabe hacer muy bien. Habla con Andrea para que le
ayude en los descansos.
Orientaciones
Antes de dar las explicaciones a todo el grupo, sería conveniente trabajar en
grupos pequeños de tres o cuatro alumnos y alumnas. Cada grupo analizará una
situación y nombrará una persona
representante para que explique la situación al resto. Cuando termine la
explicación todos y todas podrán opinar.
Duración de sesión: 60 minutos.