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Tema 5

David Ricardo, figura clave de la escuela clásica, desarrolló su teoría económica influenciado por Adam Smith y sus contemporáneos como Malthus y Mill. Su obra 'Principios de economía política y tributación' se centra en la distribución del ingreso y la teoría del valor, destacando el trabajo como factor determinante del valor de cambio. Ricardo también introdujo conceptos como la renta diferencial y el estado estacionario, analizando el impacto de los aranceles en la economía y la dinámica de salarios y población.
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Tema 5

David Ricardo, figura clave de la escuela clásica, desarrolló su teoría económica influenciado por Adam Smith y sus contemporáneos como Malthus y Mill. Su obra 'Principios de economía política y tributación' se centra en la distribución del ingreso y la teoría del valor, destacando el trabajo como factor determinante del valor de cambio. Ricardo también introdujo conceptos como la renta diferencial y el estado estacionario, analizando el impacto de los aranceles en la economía y la dinámica de salarios y población.
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TEMA 5.

LA ESCUELA CLÁSICA (II): DAVID RICARDO


5.1. INTRODUCCIÓN

David Ricardo (1772-1823) fue uno de los puntales de la escuela clásica, a


pesar de recibir una escasa educación formal y dedicar poco más de 10 años a
la teoría económica. La obra que introduce a este hombre de negocios a la
reflexión económica es La riqueza de las naciones de Adam Smith,
fundamental para la economía moderna. Ricardo, que se dedicaba a las
finanzas desde joven, leyó por casualidad esta obra a los 27 años y quedó
impresionado. De hecho, su obra fundamental Principios de economía política y
tributación (1817) es prácticamente una serie de comentarios a las ideas
recogidas en la obra de Adam Smith.

Entre los que marcaron a este autor destacan:

- James Mill: historiador de la India, seguidor de Bentham y padre de John


Stuart Mill. El encuentro con James Mill en 1808 fue uno de los más
importantes de su vida intelectual, ya que le incentivó al trabajo teórico de la
economía. Además, Ricardo entró en política en 1819 apoyado por Mill, lo que
le permitió seguir desarrollando sus ideas en discursos parlamentarios referidos
a cuestiones económicas del momento.

- Malthus: eran contrincantes intelectuales, lo que le permitió a Ricardo


contrastar y depurar sus opiniones, algo fundamental a la hora de desarrollar
nuevas teorías. Además, Malthus realizó aportaciones esenciales en las teorías
ricardianas, como el principio de la población o la teoría de la renta diferencial
de la tierra.

Por último, una serie de acontecimientos históricos desempeñaron un papel


importante en la producción teórica ricardiana. El escenario económico de Gran
Bretaña era distinto para Smith que para Ricardo, ya que para entonces, la
población había aumentado considerablemente, la Revolución Industrial se
encontraba ya en pleno desarrollo, y la manufactura y su mecanización
desarrollaron un gran protagonismo. Además, las guerras napoleónicas habían
provocado problemas inflacionarios, obligando a suspender la convertibilidad
de la libra, y trayendo consigo un bloqueo comercial, que provocó un
importante incremento de los precios del cereal que se mantuvo hasta 1846 a
través de unos altos aranceles (ley de granos). Ricardo centró gran parte de
sus energías en analizar ambos asuntos.
5.2. RICARDO Y EL MÉTODO: LA CONSTRUCCIÓN DE
MODELOS

Los Principios de economía política y tributación de Ricardo contrastan con La


Riqueza de las naciones de A. Smith. El libro de Smith era extenso, lleno de
datos, ejemplos e ilustraciones, pretendiendo además llegar al hombre
corriente a través de una buena capacidad de expresión. En cambio, el de
Ricardo era más breve, sin datos y tremendamente complejo de entender.
Además, La Riqueza se centra en los problemas generales del crecimiento
económico, mientras Los Principios trataba de forma específica la distribución
del ingreso. Pero la mayor divergencia está en la forma de razonamiento
empleada: Smith es más empírico e inductivo, mientras que Ricardo es
puramente deductivo.

De hecho, uno de los aspectos que más llama la atención en la obra de


Ricardo es su elevado nivel de abstracción y la lógica rigurosa de sus
razonamientos. Este autor es pionero en lo que hoy llamamos “construcción de
modelos” donde se aíslan variables, se establecen supuestos y se razona
deductivamente hacia la conclusión que debe contrastarse con la realidad. Sin
embargo, Ricardo obvia la necesidad de contrastar con la realidad dando por
hecho que eran perfectamente extrapolables al mundo real.

Por ello, Schumpeter denominó como “vicio ricardiano” la tendencia a extraer


directamente instrucciones concretas de política a partir de modelos abstractos.
Sin embargo, para los sucesores de Ricardo, el objetivo de la verificación debía
ser simplemente determinar el campo de actuación en vez de evaluar la validez
de las teorías económicas.

La cuestión clave de la policía económica de su época era la imposición de


aranceles a las importaciones inglesas de cereal francés y sus consecuencias
para la distribución de la renta, siendo esto lo que quiere Ricardo analizar. Esta
cuestión está ligada al cambio en la estructura económica de Inglaterra basada
en el crecimiento relativo de la industria y el declive relativo de la agricultura.

Mientras los terratenientes buscarán la protección arancelaria para mantener


elevado el precio del grano y preservar su renta, los industriales, en cambio,
buscarán el libre comercio internacional para importar materias primas baratas
pagar salarios bajos y exportar manufacturas con ventajas.
5.3. EL PROBLEMA DEL VALOR

Según la teoría del valor “coste de producción” de Smith, los factores


productivos –tierra, trabajo y capital- constituían la causa del valor en las
sociedades avanzadas. Ricardo modificó este planteamiento con el fin de
diseñar una teoría del valor al servicio de su concepción de la distribución y que
mostrase los efectos perjudiciales de la Ley de Granos. Su interés se centra en
determinar los factores que explican la variación en el tiempo de los precios
relativos.

Ricardo defendió la idea del trabajo como causa fundamental del valor de
cambio, aunque reconociendo problemas derivados de la existencia del capital.
La renta de la tierra no era un determinante del precio, sino un elemento
residual del mismo. Y el capital podría ser reducido a trabajo al considerar que
las máquinas eran fabricadas con esfuerzo humano (trabajo “incorporado” o
indirecto). Por tanto, la cantidad de trabajo, tanto directo como indirecto,
empleada en la fabricación de un bien guardaba relación con el valor de
cambio de dicho bien. Un aumento en el tiempo de trabajo para la elaboración
de una mercancía llevaría aparejado un incremento del valor relativo de la
misma.

Sin embargo, dos aspectos impedían defender una teoría del valor-trabajo
pura:
1. La existencia de bienes no reproducibles, cuya cantidad estaba dada y no
podía aumentarse mediante trabajo. En este caso el valor vendría dado por la
escasez (obras de arte).
2. La imposibilidad de considerar únicamente al trabajo como causa de valor
puesto que el capital afectaba también al valor relativo de los bienes. De hecho,
Ricardo no reconocía al factor capital una importancia empírica superior al 7%.

La razón básica de que el capital añadiese valor al producto era el tiempo. Es


decir, había dos tipos de capital: “fijo, que se consumía lentamente, y
“circulante”, que se consumía rápidamente. Si no existiese un beneficio de
producir capital fijo en lugar de circulante, todo el capital se destinaría a la
obtención de mercancía más fácilmente vendible. Ante esto, afirma que debe
existir una compensación ante la imposibilidad de recuperar inmediatamente el
capital (Ricardo hala de remunerar la espera, no acepta que el capital sea
productivo). Este hecho tenía dos consecuencias:

a) El valor de los bienes producidos aumentaba en la medida en que lo hiciese


la proporción entre capital fijo y circulante.
b) Una variación de los salarios respecto de los beneficios afecta al valor de
cambio, conocido esto como “efecto Ricardo”.

La teoría ricardiana del valor de cambio se enfrentaba a serios problemas:


- Ricardo no tenía en cuenta el papel de la demanda, salvo en relación a los
bienes no reproducibles.
- La exclusión de la renta de la tierra de los costes de producción solo se
sostiene si ésta no tuviese usos alternativos (poco realista).
- Las diferencias cualitativas del trabajo, que pone en peligro la
correspondencia entre cantidades relativas de trabajo y cantidades relativas de
salarios.

Ricardo también se planteó el problema de la medida del valor. Para ello buscó
(insatisfactoriamente) una medida invariable del valor que permitiera conocer el
valor absoluto de una cosa, sin modificaciones a lo largo del tiempo. Para que
una mercancía pudiera servir como unidad invariable del valor, debería llevar
incorporada la misma cantidad de trabajo y ser producida con el coeficiente
promedio capital/trabajo de toda la economía. Además, supuso que el oro
cumplía con las condiciones para ser unidad invariable de valor de cara a la
elaboración de su modelo abstracto.

5.4. EL PRINCIPIO DE LOS RENDIMIENTOS DECRECIENTES,


LA TEORÍA DE LA RENTA DIFERENCIAL Y LA LLEGADA DEL
ESTADO ESTACIONARIO

Su objetivo principal era estudiar la distribución y demostrar el carácter


perjudicial de los altos aranceles a la importación de grano.

La hipótesis de Ricardo: con proteccionismo agrícola y cereales caros, el tipo


de beneficio tendería a caer con relativa rapidez y se adelantaría la llegada del
estado estacionario, un escenario económico en el que la acumulación se
interrumpiría, la población dejaría de creer y los salarios quedarían al nivel de
subsistencia.

5.4.1. El principio de los rendimientos decrecientes

El principio de los rendimientos decrecientes dice que el incremento del


producto en la agricultura está asociado a costes crecientes. Como
consecuencia, el coste de producir alimentos es cada vez mayor conforme
aumenta la población. Para Ricardo, los rendimientos decrecientes solo se
daban en el sector agrario y se debían tanto a la extensión de los cultivos en
tierras de peor calidad, como a la intensificación del cultivo en tierras ya
roturadas.
La teoría de Ricardo carece de sentido si la comparamos con la teoría actual
de los rendimientos decrecientes, ya que:
- No considera los rendimientos a escala.
- Suponía que la tecnología era cambiante y no existía un nivel tecnológico
dado.
- Para Ricardo, los diferentes grados de fertilidad eran una condición necesaria
para que existieran rendimientos decrecientes y hoy en día se sabe que no es
así.

5.4.2. El mecanismo demográfico y la tendencia hacia los


salarios de subsistencia
Otro elemento importante en el planteamiento ricardiano era el mecanismo
demográfico expuesto por Malthus. Además, la rígida actuación del principio
malthusiano tendía a mantener los salarios -o el “precio natural del trabajo” a
un nivel de subsistencia física. Cuando los salarios caían por debajo de dicho
nivel, la población y la oferta de trabajo disminuían por mayores fallecimientos,
y ello hacía que los salarios acabasen aumentando otra vez hasta la
subsistencia. Y viceversa.

Ricardo defendía la subsistencia en términos fisiológicos al igual que Malthus, y


en contraposición del resto de clásicos, quienes la consideraban una idea
psicológica o convencional.

5.4.3. La teoría de la renta diferencial

Esta teoría ocupa un lugar central en el modelo de Ricardo, y constituye un


buen ejemplo de “descubrimiento múltiple”. A lo largo de 1815, justo cuando los
precios del cereal llegaban a alcanzar en Gran Bretaña altos niveles, Malthus,
West, Torrens y Ricardo expusieron esta teoría. Pero fue Ricardo quien integra
esta teoría en un modelo general del funcionamiento de la economía,
convirtiéndola en uno de los ejes centrales del mismo.
Este gráfico representa el momento en que hay cuatro parcelas en cultivo:
todas ellas permiten obtener un beneficio, pero solo las tres primeras generan
renta. Pues bien, el límite del modelo ricardiano -que hace que el crecimiento
económico se detenga- es físico: se trata de aquella tierra que prácticamente
no da más trigo que el necesario para alimentar a los trabajadores que la
cultivan. Dicho límite acaba acondicionando las posibilidades de toda la
economía, tanto en su parte agrícola como en las manufacturas y el comercio

Esta gráfica ilustra la aparición de renta pura con la intensificación de cultivo,


suponiendo que la economía es una gran granja dedicada a producir trigo
mediante la aplicación de dosis homogéneas de un factor variable (capital-
mano de obra) a una oferta fija de tierra sujeta a rendimientos decrecientes y
suponiendo que la demanda de trigo depende del tamaño de la población.
OWS representa el nivel de salarios de subsistencia y QWS el nivel mínimo de
beneficios. Con una cantidad de capital-mano de obra OM, la renta es igual al
rectángulo BCDA. A medida que va aumentando el capital-mano de obra
empleada, cae el producto marginal y va creciendo la renta. Cuando dicha
cantidad es OM’, se alcanza el punto S, el límite físico del crecimiento
económico: no hay beneficios y el PMg de la agricultura equivale al salario que
se paga para obtenerlo.

En estos gráficos, observamos que la porción del producto que se paga como
renta va aumentando a costa de los beneficios, lo que motiva falta de inversión
y estancamiento de la economía.

La teoría de la renta ricardiana descansa sobre una serie de supuestos, a


menudo implícitos:
- Uno básico: el principio de los rendimientos decrecientes.
- Solo se tienen en cuenta dos factores: la tierra (fijo) al que se aplican dosis
variables homogéneas del insumo capital-mano de obra, cuyos componentes
se combinan en proporciones fijas.
- Primero se explotan tierras más rentables, para luego ir poniendo en cultivo
parcelas de peor calidad.
- La tierra es un agente indestructible con oferta absolutamente fija, con el
único fin de producir grano (sin alternativa).
Buena parte de las críticas se dirigen a estos supuestos como por ejemplo la
ausencia de usos alternativos de la tierra o el orden de utilización de mayor a
menor calidad. Otros economistas como Senior o McCulloch subrayaron que
los rendimientos decrecientes no constituían un buen presupuesto de partida.

Otras críticas:
- Thompson atacó a Ricardo por ser contradictorio, al aceptar implícitamente
que la clave estaba en la demanda, y defender al mismo tiempo una teoría
objetiva del valor basada en los costes de producción que obvia la demanda.
- Torrens criticó la teoría de la renta diferencial. Señaló que la cuantía de renta
de una parcela no dependía de que esta fuera más fértil que otra, sino que
provenía de su propia productividad.
- Ricardo había identificado la renta con una transferencia entre clases, lo que
sólo era cierto si unos poseían la tierra y otros las cultivaban. Sin embargo, en
la época de Ricardo, los grupos sociales se convierten en categorías del
análisis económico.
- Las críticas de los marginalistas a partir de 1870, centradas en destacar lo
innecesario de una teoría especial para explicar los rendimientos del factor
tierra, y que culminarían en el desarrollo de la teoría de la productividad
marginal en la década de 1890.

La teoría de la renta diferencial fue posiblemente la más influyente de las


doctrinas clásicas:
- Era defendible como un buen ejercicio de deducción lógica.
- Resultaba formalmente atractiva y susceptible de ser expresada fácilmente en
términos matemáticos.
- Era atractiva desde la perspectiva de la práctica política ya que consideraba la
renta de la tierra como una renta no ganada, susceptible de ser gravada o
nacionalizada, con lo cual servía de recomendación para la reforma social.
- Aporta definitivamente los conceptos de “excedente” y de renta económica
que son tan importantes para el análisis económico.
- Marca la primera aparición del principio marginal, que dará lugar a la aparición
de la teoría de la productividad marginal.
5.4.5. La dinámica del sistema ricardiano: la llegada del estado
estacionario

En esta figura se representa El Estado Estacionario de Ricardo.

Partiendo de un nivel demográfico concreto (OP1) se observa un salario y unos


beneficios (como un residuo). Este beneficio provoca un aumento en la
demanda de trabajo y con ello la elevación de los salarios a la vez que los
beneficios van desapareciendo poco a poco. Como los salarios están por
encima del nivel de subsistencia, la población tiende a aumentar. Como
consecuencia los salarios vuelven al nivel de subsistencia y el aumento de la
población provoca un aumento del producto. Desde esa situación vuelve a
repetirse el proceso hasta que llegamos al límite físico, la máxima población
que puede alimentarse, es decir, se ha llegado al Estado Estacionario. Los
beneficios han desaparecido por completo, las rentas han alcanzado su cuantía
máxima.

La llegada efectiva del estado estacionario puede retrasarse transitoriamente


elevando la productividad a través de progreso técnico. Mientras que el
proteccionismo agrario provocaría la anticipación de la llegada del estado
estacionario.

Frente al optimismo de La Riqueza de las Naciones para Smith, donde se


otorgaba una gran importancia al incremento de la productividad a través de la
división del trabajo, en Los Principios de Ricardo se subrayaban los
rendimientos decrecientes de la tierra y el conflicto de clases. En el texto de
Smith, el estado estacionario se prefiguraba como un escenario a largo plazo,
en cambio, Ricardo ve su llegada más cercana en el tiempo.

5.4.6. Las críticas de Malthus a Ricardo

Malthus fue sin duda el más eminente de los críticos del sistema ricardiano,
poniendo en tela de juicio algunas de sus conclusiones más importantes. Así,
por ejemplo, para Ricardo los terratenientes eran enemigos del progreso
técnico, ya que las mejoras en la agricultura no convenían a sus intereses.
Malthus cuestionó este razonamiento porque decía que el crecimiento de la
población, acumulación de capital y la demanda creciente de alimentos no
harían declinar, necesariamente, las rentas de los terratenientes.

Además, Ricardo no era partidario del proteccionismo agrario, mientras que


Malthus sí, porque decía que la imposición de restricciones al libre comercio de
granos acababa redundando en una abundancia general ventajosa para la
clase trabajadora (erróneo).

Pero la diferencia más importante entre ellos está en la forma de justificar la


caída de la tasa de beneficios. Ricardo veía que la causa era el incremento en
el coste de producción de los alimentos que suponía un aumento de los
salarios monetarios. Por el contrario, Malthus decía que la causa era el
debilitamiento de los incentivos para invertir, originado por una demanda
agregada insuficiente.

5.5. EL COMERCIO INTERNACIONAL: EL PRINCIPIO DE LAS


VENTAJAS COMPARATIVAS

El comercio internacional tenía una especial relevancia en el modelo ricardiano


dado su efecto positivo, al poderse importar productos del exterior a precios
menores a los que dichos productos tendrían en el país, lo que podría dar lugar
a una bajada de salarios y un impacto favorable en los beneficios. Además, el
comercio internacional contribuía a aumentar la cantidad global de mercancías
disponibles y permitía asignar los factores de producción entre diversos
empleos de forma eficiente.
El principio de las ventajas comparativas es una gran aportación de este autor.
El mérito del descubrimiento del principio de las ventajas comparativas lo
comparte Ricardo con Robert Torrens (1780-1864).

Smith ya había enunciado su principio de las ventajas absolutas y había


apuntado que eran los menores costes absolutos los que determinaban la
ventaja en el comercio internacional y, en consecuencia, el tipo de
producciones en las que se especializaba cada país. Sin embargo, dados
dos países y dos bienes, Ricardo mostró que incluso si uno de los dos países
tiene ventaja absoluta en la producción de ambas mercancías, el comercio
puede beneficiar a ambas partes.
EJEMPLO:

Portugal tiene una ventaja absoluta en la producción de los dos bienes, es


decir, es capaz de producir ambas mercancías a menos coste que Inglaterra.
Además, tiene una ventaja comparativa en la producción de vino e Inglaterra en
la de paño.
- Portugal: 80/120 < 90/100. Ventaja en el vino.
- Inglaterra: 100/90 < 120/80. Ventaja en el paño.

En este contexto, si cada país se especializa según la pauta que marca su


ventaja, puede obtener el otro producto más barato que si lo fabricase él
mismo. Así, se obtiene una mejor asignación global de los recursos
productivos. Antes, en producir en total dos unidades de cada bien,
produciendo cada país una unidad de paño y otra de vino, se requieren 390
hombres/año. Con cada país especializado, se necesitan 360 hombres/año.

En este planteamiento se supone que existen costes constantes y se ignora la


demanda, por lo que no podría haber ganancia en el comercio entre países que
tuviesen las mismas relaciones de costes para las diversas mercancías,
aunque sus niveles absolutos fuesen distintos.

Ricardo no dio respuesta a la distribución exacta de la ganancia del comercio.


Él se ocupó de mostrar por qué resulta beneficioso comerciar, no de establecer
los términos precisos del intercambio. J.S.Mill expuso su teoría de la demanda
recíproca para poder conocer en qué medida la citada ganancia del comercio
se reparte entre los participantes en el intercambio.

Es importante subrayar el supuesto que subyace la explicación de Ricardo: el


trabajo y el capital son internacionalmente inmóviles.

5.6. LA LEY DE SAY Y EL PARO TECNOLÓGICO

Ricardo tuvo que enfrentarse a dos cuestiones importantes que se suscitaron


con la Revolución Industrial, dado el notable incremento de la capacidad
productiva de mercancías y la creciente introducción de maquinaria. Se trataba
de la posibilidad de crisis de sobreproducción y del eventual surgimiento de
paro tecnológico.

Respecto a la primera cuestión, Ricardo se mostró un firme defensor de la ley


de Say, por lo que opinaba que las mercancías encontraban siempre salida en
el mercado y negaba, por tanto, que pudiera darse una crisis de sobre
producción general, sino como mucho una sobreproducción localizada y
transitoria.

Frente a la postura de Ricardo, Malthus sostuvo la posibilidad de


sobreproducción general y crónica provocada por la insuficiencia de demanda
dando lugar a problemas de abarrotamiento de mercancías. Además, este
decía que el ahorro, en algunos casos, podía ser socialmente perjudicial, ya
que los trabajadores pueden consumir lo justo por tener un salario de
subsistencia y, por tanto, la demanda depende sobre todo de los terratenientes.
Por lo que si estos deciden ahorrar, puede ser perjudicial socialmente. Para
ello, dice que hay que promover al aumento de la demanda mediante la
promoción de obras públicas y el fomento del consumo improductivo de los
terratenientes por parte del Estado.

Con relación al problema del paro tecnológico, Ricardo lo trata en un nuevo


capítulo añadido a la tercera edición de sus Principios (1821). Hasta esa fecha,
se había mostrado claramente favorable a la maquinaria, ya que permitiría
bajar los precios y esto beneficiaría a todas las clases sociales. Pero a partir de
esta fecha, empieza a considerar que la introducción de maquinaria puede
resultar perjudicial para la clase trabajadora, al menos durante un intervalo
considerable al disminuir la demanda de mano de obra. Más tarde, se retracta
de su posición extrema expuesta anteriormente afirmando que la maquinaria
puede compensar el impacto negativo de los rendimientos decrecientes.

5.7. LA VISION RICARDIANA DE LA HACIENDA PUBLICA


En su obra Principios trata cuestiones fiscales. Su discusión sobre este tema
no está referida a un sistema fiscal concreto, sino que pretende ser más o
menos independiente del modelo impositivo de su tiempo.
En su acercamiento a los ingresos públicos, Ricardo hizo la distinción
tradicional entre impuestos directos e indirectos, pero también clasificó los
impuestos. Además, se mostró poco entusiasta frente a toda forma impositiva
porque consideraba que todos los impuestos disminuyen el poder de
acumulación y a menudo llevan a situaciones no deseadas por el legislador.
Además, afirma que los gastos públicos consistían esencialmente en consumo
de naturaleza improductiva. Sin embargo, ante la necesidad de recaudar
ingresos por parte del Estado trata de decir qué impuestos son más
adecuados. Así, se decanta por los impuestos directos: sobre salarios, renta de
la tierra e ingresos procedentes de títulos del Estado.

Ricardo rechazó de forma radical el endeudamiento público incluso en épocas


de guerra, siendo preferible la financiación vía impuestos. El autor argumenta
que la deuda pública estimulaba la fuga de capitales y su financiación reducía
el ahorro privado. A esto se le dio el nombre de “equivalencia ricardiana”.

5.8. CONCLUSIÓN: LA HERENCIA DE RICARDO

Entre 1815 y 1848 la figura de Ricardo domina el pensamiento económico en


Gran Bretaña. Es difícil encontrar autores puramente ricardianos, salvo James
Mill y Thomas de Quincey. Otro autores como J.R. McCulloch y J.S.Mill
recibieron influencia inicial de Ricardo pero acabaron definiendo un
pensamiento económico propio.

La influencia más patente de Ricardo tuvo lugar en las corrientes de


pensamiento críticas con el capitalismo, que tomaron como punto de partida su
teoría del valor y su teoría de la renta de la tierra. Así, los socialistas
ricardianos y, más tarde, Marx apoyaron sus ideas en la teoría del valor, el
desempleo tecnológico y la teoría de la distribución de Ricardo.
El socialismo fabiano fue la corriente radical más importante de las inspiradas
por la teoría de la renta ricardiana. Estos abogaban por el reformismo
democrático frente al socialismo revolucionario de corte marxista.

Más tarde, Sraffa reinterpretó la teoría ricardiana del valor y la distribución y dio
lugar a una nueva corriente de pensamiento: los neoricadianos.

A largo plazo, la contribución más notable de Ricardo al análisis económico ha


sido la construcción de modelos como herramienta fundamental para el
acercamiento a la compleja realidad económica.

Por otra parte, la teoría de las ventajas comparativas es una gran aportación a
la economía moderna.

También debe estimarse la consideración por parte de Ricardo del elemento


tiempo como una importante dimensión económica de los procesos productivos
y, la teoría de la renta diferencial y el concepto de excedente, como embrión de
la teoría de la productividad marginal y de la “renta económica”.

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