UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL PERÚ
FACULTAD DE DERECHO
TAREA ACADÉMICA
CURSO: DERECHO ADMINISTRATIVO
Tema: LA EVOLUCIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO EN TELEFONÍA EN EL PERÚ
DESDE UNA PERSPECTIVA DE EMPRESA ESTATAL Y EMPRESA PRIVADA
DOCENTE:
Dra. Irma Yataco Barron
NOMBRES Y APELLIDOS:
José William Pompa Cuyán Código: U19307024
María Rocio Cornelio Vallejos Código U21220105
Luis Alberto Marrón Daza Código U20308468
Marco Antonio Vargas Santillán Código U20307975
Lima-Perú
2022
1. Análisis general de las características del objeto de estudio
Con el incremento de la tecnología en las telecomunicaciones en el mundo se brindó
muchas más facilidades en la interconexión entre las personas de todos los lugares más
remotos, esto facilitó que una persona que está en un extremo del polo norte lograr en
cuestión de segundo conectarse con otra que está en el polo sur. En ese sentido, la red
de telecomunicaciones en el mundo va a constituir una necesidad para las gestiones
diarias de cada ser humano, por ese motivo no interés conocer cómo se dio su
desarrollo, evolución y tendencias hasta que en la actualidad podemos disponer de un
equipo móvil y con ello interconectarnos de manera fácil y económica. Según el
Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (2015) se han
suscitado una serie de cambios en el marco normativo y regulatorio que han impactado
directa o indirectamente las acciones de los operadores móviles. En segundo lugar, se
han experimentado dos importantes fusiones en este mercado, y se han lanzado tres
nuevas marcas de telefonía móvil, dos de ellas correspondientes a nuevos grupos
económicos que han ingresado recientemente al mercado de telecomunicaciones
móviles peruano.
Por su parte Fernandez-Baca (2017) menciona que en 1994 el Perú mostraba uno de los
índices más bajos de penetración de las telecomunicaciones en América Latina. Existían
apenas 759.000 líneas telefónicas en un país de 22 millones de habitantes y empresas
estatales (la Compañía Peruana de Teléfonos y Entel Perú) que no estaban en
condiciones de mejorar la situación. Con la crisis económica que atravesaba el país se
necesitaba un operador de talla mundial que ejecutara un agresivo plan de expansión de
las telecomunicaciones para conectar a todo el territorio. Así también por su parte
Ochoa (2010) En el Perú la penetración y cobertura del servicio de telefonía móvil han
crecido de forma sostenida en los últimos años, siendo en la actualidad, el servicio de
telecomunicaciones con mayor cobertura y número de usuarios. A finales del 2009, se
contaba con 24.7 millones de líneas en servicio a nivel nacional (casi el 90% de la
población); asimismo, la cobertura abarcaba 1522 distritos en todo el país (más del 80%
de los distritos a nivel nacional), de los cuales las empresas Telefónica Móviles,
América Móvil y Nextel tenían cobertura en 1259, 1390 y 258 distritos respectivamente
[XXXVII]. Por esta razón, la telefonía móvil debe ser considerada uno de los servicios
de mayor importancia para la sociedad, toda vez que gracias a su expansión se ha
reducido la brecha de acceso a las telecomunicaciones1; sin embargo, el referido
crecimiento exponencial de este servicio genera a su vez preocupación, dado que ante
eventuales problemas de calidad del servicio, se verían afectadas las comunicaciones de
una gran parte de la población.
Toda industria de telecomunicaciones va a constituirse inicialmente en un monopolio
natural y luego de la evaluación del gobierno esto se decide si se quedará como un
monopolio. Las experiencias en el mundo aluden a privatizaciones de este servicio. El
gobierno decide en una primera etapa si realiza o no la privatización de una industria de
acuerdo con su agenda política. El gobierno en el caso de que decida hacerlo y debido a
la fragilidad institucional característica de la economía peruana, en una segunda etapa,
el gobierno debe crear mecanismos de credibilidad para promover la inversión de
empresas privadas (principalmente extranjeras). Estos mecanismos pueden estar
explícitamente contenidos en los contratos firmados con las empresas concesionarias.
Finalmente, en una tercera etapa, la decisión de privatización y el contrato de concesión
que la sustenta, determinan las ganancias y pérdidas en la industria en términos de los
distintos tipos de eficiencias (eficiencia productiva, en la asignación, distributiva) y de
la cobertura de los servicios constituye parte importante en el análisis del sector
Telecomunicaciones la inversión realizada por Telefónica del Perú S.A.A. (filial de
Telefónica de España); no existen otras empresas comparables a Telefónica del Perú
operando en el mismo sector, en parte debido al monopolio que otorga la concesión en
la provisión de los servicios básicos.
Según Fernández-Baca (2017) para Telefónica su ingreso en Perú formaba parte clave
de su estrategia regional, pero a su vez significó un gran reto teniendo en cuenta el
contexto que atravesaba el país. Tras ganar la licitación con una inversión en 1994 de
2.002 millones de dólares, casi cuatro veces el precio base, Telefónica asumió el
compromiso de llevar crecimiento y una mejor calidad de vida a los peruanos. De esta
forma la historia de Telefónica del Perú se entreteje con el desarrollo del país y una
búsqueda constante por llevar conectividad a cada ciudad. En los primeros cuatros años
el número de líneas creció 167%, con una inversión de 2.500 millones de dólares en
telefonía básica, servicios móviles, telefonía pública, televisión por cable y larga
distancia. Esto nos obliga a buscar "controles" en otras industrias o en la misma
industria en el periodo anterior. La experiencia de la inversión en este sector nos obliga
y compromete a revisar y estudiar cualquier otra propuesta de inversión en un sector de
servicio público que el gobierno este tentado a privatizar. Por ejemplo, la política de
precios y tarifas.
En el año 1992 se dan las principales modificaciones legales en el Perú respecto a la
regulación de las telecomunicaciones. Se da origen a la promulgación de una nueva Ley
de Telecomunicaciones, que tiene como eje la eliminación del monopolio estatal de las
telecomunicaciones que, hasta ese momento era ejercido por dos empresas: ENTEL,
empresa pública encargada de la telefonía local en todo el país, excluyendo Lima, así
como el servicio de larga distancia nacional e internacional y la Compañía Peruana de
Teléfonos, sociedad anónima con mayoría de capital en manos del Estado, que proveía
el servicio de telefonía fija en la ciudad de Lima.
El monopolio de Telefónica en telefonía fija local a nivel nacional, así como en el
servicio de larga distancia nacional e internacional, terminó en agosto de 1998, un año
antes de lo previsto, por mutuo acuerdo entre la empresa y el ente regulador. Por lo
tanto, se espera que en los próximos años se materialicen inversiones importantes de
parte de nuevas empresas en estos campos de la actividad de las telecomunicaciones. En
este desarrollo tendrá crucial importancia el rol del ente regulador para la fijación de las
tarifas de servicio de larga distancia nacional e internacional y, también, de las tarifas de
interconexión, punto de partida para el libre acceso al mercado por parte de las nuevas
empresas.
Las tarifas estaban distorsionadas pues su incremento se hacía según criterios políticos y
no siguiendo los intereses de las operadoras; esas tarifas no reflejaban los costos de
operación del servicio. La Comisión Reguladora de Tarifas del Ministerio de
Transportes y Comunicaciones, no tenía una política tarifaria ni la autonomía necesaria.
Se basaba en incrementos solicitados por las empresas y los requerimientos de política
del gobierno que por la hiperinflación buscó congelar las tarifas. La tarifa del servicio
de telefonía fija se redujo significativamente hasta debajo del promedio histórico. Para
paliar el problema de ingresos las tarifas de la larga distancia internacional se elevaron
sustancialmente. Según estudios realizados por Coopers & Lybrand, la empresa que
asesoró al gobierno durante la privatización, el 5-6% de los usuarios de CPTSA y
ENTEL generaban el 29-28% de los ingresos de cada empresa; las instalaciones
residenciales costaban 705 dólares en el país mientras que en América Latina solo se
pagaba 425 dólares en promedio. Otra distorsión se producía en la renta básica mensual
que cubría sólo el 7% de los costos (estimados en 17.65 $ por las empresas). Se castigó
a los usuarios por un consumo mayor a 100 llamadas.
Asimismo, Movistar y Claro, al igual que OSIPTEL y el MTC, estimaron que al cierre
del 2018 la penetración móvil superará en 30% en comparación al 2017. Puesto que, a
fines de abril de 2018 alcanzó el 25% y hacia mediados del 2018, registró un avance
entre 50% y 55%. Asimismo, señalaron que gran parte del incremento se dará por
nuevos clientes en la periferia de las grandes ciudades y la incorporación de poblados
desatendidos de la sierra y selva del país. Para ello, se estima que las mencionadas
empresas instalaron alrededor de 500 antenas en zonas desatendidas (además de otras
400 en zonas que requieren reforzamiento), lo cual significó inversiones conjuntas de
cerca de US$ 250 millones. Asimismo, la viceministra de Comunicaciones, Rosa
Virginia Nakagawa Morales (2019), indicó que el foco de trabajo del sector no debería
apuntar, por el momento, a la Ley de Telecomunicaciones, sino a la Ley de Banda
Ancha, ya que, por el momento, no es conveniente tocar la Ley de Telecomunicaciones,
ya que de hacerlo generaría un ambiente de inestabilidad para las inversiones.
Si bien todos los aspectos del Marco Regulatorio y Normativo condicionan el
desempeño del mercado móvil, se considera importante detallar únicamente los cambios
que se han suscitado los últimos años, pues son los que más han influido en la situación
actual del mercado. Tal como se observa en el Gráfico N° 1, los cambios que se están
considerando en el presente capítulo van desde la renovación de la concesión de
Telefónica Móviles en febrero de 2013 hasta la última modificación al Texto Único
Ordenado de las Condiciones de Uso en junio de 2015.
En la últimas tres décadas y con la amplia regulación que realizó el estado peruano en
favor de la empresa privada y ha beneficiado a todos los peruanos en el tema de la
telefonía móvil se marcaron grandes distancias desde los años 90 ya que llegaron
nuevos operadores de telecomunicaciones como fue TIM que presentó modelos de
teléfonos renovados y a precios accesibles para todos los peruanos, sumados a estos de
agregaron nuevas marcas pero aún siempre con limitaciones en sus ofertas. Hemos
pasado de pantallas negras muy pequeñas a multicolor, y en el camino, en todos estos
años evolucionando en tamaños y con una suma de marcas que siguen llegando. Hemos
pasado de tener celulares gigantes a Smarfhones en 3G en el año 2009 y se siguen
incrementando en los últimos 15 años a 4G y 5G. Se ha dado bastante inversión, esto ha
decantado en un avance acelerado del acceso a estos dispositivos que ha facilitado la
vida de nuestros compatriotas, solo está en que cada uno de nosotros estemos atentos en
la regulación que el estado hace en favor del avance de las mejoras en las
telecomunicaciones que vienen invirtiendo las empresas privadas y evitar que se
generen los monopolios.
2. Exposición de las posturas de los autores sobre la evolución del servicio de
telefonía en el Perú
Hay que partir el análisis de las posturas de los autores a los cuales vamos a hacer el
llamado dejando claro que el servicio de telefonía nos da acceso a una mejor calidad de
vida a todos los ciudadanos, puesto que nos ayuda a estar conectados con nuestros
familiares. En ese sentido, en los últimos años hemos sido bastante beneficiados por las
regulaciones que ha hecho el estado y las grandes inversiones que han realizado las
empresas privadas para masificar su cobertura invirtiendo varios millones de dólares en
nuestro país. Sin embargo, aunque se han dado todos esos cambios todavía hay muchos
caminos por recorrer ampliando coberturas en las zonas más alejadas donde no se tiene
líneas estables o cobertura, pero en ese sentido seguimos avanzando con una adecuada
regulación del gobierno. En esa misma línea argumentativa, Chong y Lora (2005)
afirman que es clave que un país democrático y atractivo para la inversión de la empresa
privada exista una adecuada regulación y competencia legal, esto produce resultados
favorables para los ciudadanos, hace un adecuado control y la gestión estatal por una
serie de razones conceptuales bien documentadas. Un motivo fundamental es la
naturaleza de los incentivos que condicionan a los gerentes de las empresas estatales. En
general, las acciones de una empresa estatal no se negocian en el mercado bursátil y su
propiedad rara vez resulta amenazada por intentos hostiles de adquisición. La disciplina
de los acreedores tampoco cumple un papel particularmente importante, pues la mayoría
de los préstamos que reciben tienen garantía del mismo Estado. Al haber perdidas se
tiene como garante a los subsidios estatales. Así mismo, las juntas directivas rara vez
aplican prácticas prudentes de buena conducción empresarial y la rotación del personal
gerencial obedece más al equilibrio de las fuerzas políticas que a las presiones del
mercado.
El estado como empresario no ha sido nada efectivo ni eficiente, esto se debe
principalmente a que se han presentado conflictos entre los objetivos económico y los
políticos. Es así que cada gerente que asume el cargo en una empresa del gobierno traen
consigo sus fines políticos y su gente y esto genera grandes planillas e incrementos de
gastos para corresponder muchas veces a los “favores” a los cuales le ayudaron a llegar
al cargo. En otras palabras, la interferencia política en la dirección de las compañías
estatales genera un exceso de empleo, induce inversiones ineficientes y da lugar a una
selección precaria de productos y mercados.
Los ejemplos que tenemos en la región han demostrado que la privatización de las
empresas ha traído los resultados importantes y esperados por los gobiernos, en muchos
casos ha generado reducción de los gastos y se ha ganado en la eficacia y eficiencia en
la administración de los servicios ofrecidos. En ese sentido, una detallada investigación
que fue dirigía por dos expertos en el tema del ámbito empresarial, Alberto Chong y
Florencio López-de-Silanes, en el año 2005 buscaron evaluar, de manera objetiva y con
una amplia data, los efectos microeconómicos de las privatizaciones en cinco países de
América Latina. La conclusión central es que las privatizaciones elevaron
considerablemente la rentabilidad y la eficiencia de las empresas, como era de esperarse
por las razones enumeradas. Típicamente, después de privatizadas, las empresas
registraron un aumento de 14% en la relación de ingresos netos a ventas. El mayor
aumento a nivel latinoamericano se dio en nuestro país, la causa principal de esta
mejora de la rentabilidad ha sido un salto de eficiencia. De hecho, las privatizaciones
produjeron un verdadero desplome de los costos unitarios: 16% de reducción en
promedio (Chong y Lora, 2005).
Para el estado no es ningún problema vender las empresas estatales, el reto a las cuales
se enfrentan es genera la regulación adecuada para las que privatiza, especialmente en
aquellos sectores, en los que generalmente no existen condiciones de competencia. Esta
necesaria regulación no solo de enfoca en la eficiencia del servicio de los privados, sino
que el ofrecimiento de servicios que es administrado por los privados tenga la opción de
ser accesible para los más alejados, los más pobres, lo que depende muchos del estado y
de sus políticas de gobierno inclusivas. Desde un punto de vista general, la falta de
regulación adecuada ha sido la causa más común de las privatizaciones fallidas o que no
han producido beneficios para los consumidores. Aunque los opositores a las
privatizaciones tienen aquí un poderoso argumento, son numerosos los ejemplos en que
la regulación ha mejorado los resultados. Entonces, podríamos afirmar que mediante
una regulación optimas y sería, en otras palabras, creíble se va encontrar la otra parte de
la naranja en cuando a la privatización de los servicios. Así como la competencia de
mercado opera como un instrumento de selección en contra de las empresas menos
eficientes, la regulación contribuye al éxito de una privatización induciendo la
competencia o replicando su sistema de incentivos. Por otro lado, un monopolio
ineficiente puede despilfarrar recursos sin poner en peligro su existencia, una empresa
ineficiente en un sector competitivo tendría que recibir un subsidio para sobrevivir. De
este modo, la regulación puede ayudar a hacer más visibles los costos de las medidas
adoptadas con motivaciones políticas, aun en el caso de empresas que operan en
mercados no competitivos.
Al puntualizar en la regularización necesaria para controlar la privatización, esta puede
ser planificada e introducida antes o al momento de realizarse la privatización. En el
primer caso, puede facilitar el proceso y contribuir a aumentar el precio de venta de las
empresas estatales si logra reducir fuertemente el riesgo regulatorio. Éste fue el caso en
las telecomunicaciones. Pero no es fácil establecer una regulación eficaz antes de
privatizar debido, al menos, a tres motivos. En primer lugar, es posible que los cambios
del régimen regulatorio antes de la privatización generen pérdidas adicionales en las
empresas estatales que serían difíciles de absorber. En segundo lugar, sin la presión de
una privatización inminente es difícil que se materialice la voluntad política necesaria
para implementar una verdadera reforma regulatoria. Por último, a los gobiernos con
escasa experiencia en privatizaciones a menudo les resulta difícil llevar a cabo una
reforma regulatoria eficaz antes de la venta de las empresas estatales.
Por otro lado, Ochoa (2010) indica que al privatizarse los servicios de
telecomunicación y al no haber una óptima regulación se genera una pésima calidad en
el servicio que merecemos todos los usuarios, es así que, habiéndose producido en los
últimos años un impresionante desarrollo del servicio de telefonía móvil, cuyo mercado
demuestra cierto grado de madurez, en particular en el sector urbano, y habiéndose
encontrado evidencia de baja calidad del servicio, con afectación importante a las
comunicaciones de los usuarios, especialmente en fechas previas y posteriores al
terremoto del 15 de Agosto del 2007, evento que generó mayor atención a los
problemas de calidad, es necesario regular con mayor rigor la calidad del servicio de
telefonía móvil, estableciendo nuevamente indicadores de calidad con metas exigibles y
sujetas a un régimen sancionador, con la finalidad de incentivar la mejora sostenida de
la calidad del servicio10. Por los argumentos anteriormente expuestos de una y otra
parte, existe una discusión importante en relación a la conveniencia o no de regular la
calidad del servicio de telefonía móvil, mientras que por un lado el organismo regulador
sostiene que se deben establecer metas mínimas de cumplimiento, por otro lado, las
empresas operadoras señalan que la competencia en el mercado es suficiente para
sostener una autorregulación sin necesidad de la intervención del Estado.
Para tener calidad en el servicio es necesario mantener siempre actualizada la regulación
y que las empresas privadas puedan actualizar sus políticas de cumplimiento del
servicio que brindan. De los hallazgos encontrados por José Guash en los últimos 15
años se han renegociados los contratos de concesión en países en desarrollo han sido
renegociados muy frecuentemente. En América Latina y el Caribe, 40% de los contratos
de concesión se renegociaron apenas 2,2 años después de haber sido suscritos.
La opinión acerca del tema por Eduardo Engel y otros, sustentan que renegociar
oportunamente con las concesiones es más frecuente por el motivo que daría un enfoque
de –privatice, y eso frecuentemente lo regule y posteriormente. Las concesiones nos
darían un aumento de precios y la ausencia de claridad de las normas que rigen sobre las
eventualidades que nos otorgan los señores privados, la ocasión de alcanzar un
beneficio económico del Estado; Al propio periodo, de efecto arduo de variar
notablemente un cuadro muy regulatorio más adelante de las transacciones de las
compañías, porque a pesar que las privatizaciones engendran un sin números de inéditos
actores que serían la oposición de esta regulación. A los capitalistas y directores de las
compañías del Estado se deben unir con sus colaboradores y hasta los usuarios, que en
distintas oportunidades pueden aprovechar muchas ganancias a un corto periodo
mediante las circunstancias reales. A través que los valores de un determinado grupo de
colaboradores se hallan restringido por cortos periodos, casi toda su rentabilidad social
producidos por la privatización han sido de esencia más duradero que se obtuvo entre
los usuarios mediante una senda mucho más extensa para adquirir los servicios de agua,
electricidad y telecomunicaciones, con una mejor calidad, usualmente, sin embargo, no
continuamente aminoran sus tarifas.
La privatización de las compañías al servicio de las telecomunicaciones en nuestro país
incluso generó un aporte muy importante aquellas personas humildes que viven del
campo. El Estado le solicita a la compañía restringida, Telefónica del Perú, que colocara
locutorios públicos en distintos puntos más alejados y cercanos de una lista de pueblos
distinguidos del interior del país con suma urgencia de comunicación. Logrando
conseguir de este proyecto cuasi-innato, tres clásicos peruanos (Chong, Galdo, Torero)
que examinaron acerca de las ganancias. La determinación de este proyecto es que
genero un acrecentó muy notable de bienes, fundamentalmente en el rubro agrícola,
siendo esto muy decisivo para afianzar las ganancias de los señores dedicados del
campo.
Se debe argumentar en cuanto a la rentabilidad, que no puede ser una conclusión de
buena intención por parte de la empresa, sino a mérito del Estado. Es preciso, señalar
que la empresa de telecomunicaciones (telefonía pública) no pudo cumplir, o quizás no
tuvo la intención de suministrar este servicio. Con esto se insinúa que la utilidad por la
privatización también es ordenado por el gobierno a beneficio para los grupos sociales
con falta de mejoras. Posteriormente a este acto de que se hallaran un resultado social
muy favorable por la privatización, no se pretende manifestar que esto sea obtenido
automáticamente. Por otra parte, don Jose Tavara como idea general, nos brinda una
corta cavilación acerca de la privatización, donde expresa que el Estado, no tendría
porque tercerizar la obligación totalmente, se encontró una lista de funciones publicas
que no son legales por un funcionario público, esto no se puede desarticular de la
obligación que ejerce. Hay un par de extremos ideológicos, en el cual se conserva
mucho la ideología de la privatización, por un lado un sector indica que el Estado nos
colocara a buen resguardo ficticiamente basando en una ilusión, siendo la realidad y
quedando como única salida que se debe nacionalizar absolutamente todas las
compañías peruanas para llegar a un buen resultado y lograr salir de los dilemas.
Pudiéndose visualizar la función de otras sociedades que se rigen a las buenas
costumbres, obtuviéramos distintas visiones para encontrar una solución adecuada para
dar solución a todos los dilemas, sin embargo, no podemos meter a todos en un solo
saco porque existe una combinación de Estado con mercado, hallándose corporaciones y
el gobierno tiene la potestad de hacerle una compensación a las compañías.
El privatizar cambia totalmente la organización de noción. Una empresa pública elabora
con total neutro y con lógica diferente a la señal de la articulación de la empresa privada
deseando obtener mejores ganancias. En el caso de Perú, cuando las empresas fueron
privatizadas el Perú cambio totalmente de giro, porque en vez de generar una
nacionalización o estabilización, caímos ante la peor solución, porque si el gobierno
pretendió que la única manera de dar solución al problema este no se resolvió y
aumento la delincuencia y la pobreza.
3. Conclusiones
Del tema analizado acerca del servicio de telefonía y de la información contrastada con
el estudio del Derecho Administrativos en el presente Ciclo académicos debemos
concluir como grupo los siguiente:
1. La privatización del servicio de la telefonía en el Perú ha tenido varios hitos,
pero sin duda ha traído más beneficios que problemas, es así que muchos
peruanos ahora pueden interconectarse mediante este servicio que es ofrecido
por más de una empresa que ha invertido en el país. Ahora bien, esta
privatización requiere necesariamente de una adecuada regulación por parte del
estado. En nuestro país si bien la regulación ha ido estando acorde con el
servicio, aún hay brechas que acortar en cuanto a tener adecuadamente regulado
la calidad del servicio.
2. El servicio de telefonía es fundamental para garantizar un bienestar a los
peruanos, en ese sentido este servicios, desde su privatización, debe mantener
altos estándares de calidad, siendo así que debe garantizarse la cobertura
nacional al 100%, de esa forma las personas que están alejadas en los lugares
más recónditos del Perú profundo puedan gozar de este beneficio, que si bien es
considerado como un servicio básico debe incorporar en nuestra constitución
como un derecho fundamental ya que el acceso a la comunicación es un derecho
que todos ser humano tiene y los medios mediante la tecnología que ofrecen la
empresa hace real tener acceso a comunicarse con nuestros familiares
eliminando el factor distancia entre uno y otros.
3. La competencia y busca de objetivos de las empresas privadas han demostrado
ser más eficientes que el Estado administrando las empresas. Claro está la
telefonía, con la llegada de empresas como movistar, Claro, Bitel y otras se
generó una competencia por ganar más clientes que al final decanto un beneficio
para todos los peruanos porque bajaron los precios de los equipos y de las
llamadas a nivel local y nacional e internacional.
4. Para regular las tarifas de los servicios de telecomunicaciones, fuertemente
cuestionados el estado debe intervenir, otorgando al organismo regulador, mayor
flexibilidad para la fijación de tarifa, ya que los parámetros establecidos por el
contrato de concesión resultan una camisa de fuerza que limita la función del
regulador.
5. El estado Social de Derecho debe intervenir a través de las políticas de
competencia, para sancionar la competencia prohibida, puesto que inhibirse, de
este tipo de regulación, alienta la informalidad y perjudica al competidor, que ha
cumplido con los parámetros legales para satisfacer una demanda de mercado.
6. Es necesario en el aspecto competencial garantizar un mercado que compita con
las capacidades de brindar servicio de calidad y no mercantilizar un capitalismo
que se reduce a comprar y negociar voluntades políticas, por otra parte, al
decidir la implementación de una medida de control, el comprobar si se justifica
también el sacrificio del derecho al secreto de las comunicaciones de una
persona .
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