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Habeas Corpus

Carlos Fernando Carrillo Vite interpone una denuncia de acción de garantía constitucional de habeas corpus por exceso de detención, argumentando que lleva más de 30 meses detenido sin sentencia. Solicita su inmediata libertad, citando violaciones a sus derechos constitucionales y a las normativas internacionales sobre detención. El documento incluye fundamentos de hecho y derecho, destacando la necesidad de un plazo razonable en la administración de justicia.

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Habeas Corpus

Carlos Fernando Carrillo Vite interpone una denuncia de acción de garantía constitucional de habeas corpus por exceso de detención, argumentando que lleva más de 30 meses detenido sin sentencia. Solicita su inmediata libertad, citando violaciones a sus derechos constitucionales y a las normativas internacionales sobre detención. El documento incluye fundamentos de hecho y derecho, destacando la necesidad de un plazo razonable en la administración de justicia.

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EXP.

: 1838-2000
SEC. :
MAT. : INTERPONGO DENUNCIA DE ACCION DE
GARANTIA CONSTITUCIONAL DE HABEAS
CORPUS POR EXCESO DE DETENCION.

SEÑOR PRESIDENTE DE LA SEGUNDA SALA PENAL CORPORATIVA


PARA PROCESOS ORDINARIOS CON REOS EN CARCEL DE LIMA.

CARLOS FERNANDO CARRILLO VITE, interno recluido en el Establecimiento


Penitenciario de Régimen Ordinario “San Pedro” – ex Lurigancho; ante Ud.
respetuosamente me presento y expongo lo siguiente:

Que, en uso de mi derecho Constitucional de formular


peticiones por escrito en forma individual ante la autoridad competente, a la
legítima defensa y sobretodo a la igualdad de la persona ante la Ley, que señala el
artículo 2º inciso 20 de la Constitución Política del Estado, en mérito de lo
dispuesto en el inciso 1º del artículo 200 del mismo Cuerpo Normativo, que
señala: “La Acción de Habeas Corpus, que procede ante el hecho u omisión,
por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnere o
amenaza la libertad individual o los derechos constitucionales conexos”,
concordante con el ART. 1º DE LA LEY DE HABEAS CORPUS No. 23506, que
señala: “El objeto de las acciones de garantía es el reponer las cosas al
estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
Constitucional”, concordante con los Artículos 4º y 12º de la Ley No. 23506, de
fecha 07 de Diciembre de 1962, así como de su modificatorias establecidos por el
Decreto Legislativo No. 900, y por la Ley No. 27053, Acción de Garantías, por lo
que INTERPONGO DENUNCIA DE ACCION DE GARANTIA CONSTITUCIONAL
DE HABEAS CORPUS contra el Presidente de la Segunda Sala Penal
Corporativa para Procesos Ordinarios con Reos en Cárcel de Lima, y los que
resulten responsables, por haber violado mis derechos constitucionales,
específicamente de libertad personal; por lo que previos los trámites de ley se
sirva disponer mi INMEDIATA LIBERTAD, en virtud de los siguientes
fundamentos:

FUNDAMENTOS DE HECHO:
PRIMERO: Que, me encuentro detenido por más de 30 meses sin sentencia,
como consta y es de verse en el Exp. No. 1838-2000 (antes Exp. No. 014-01), de
la constancia de notificación policial de detención de fecha 19 de Octubre de 1999.
Encontrándome recluido en el Centro Penal de Lurigancho desde el día 31 de
octubre de 1999. Teniendo hasta la fecha una carcelería injusta por más de 33
meses sin que se me haya dictado sentencia en mi contra.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:
PRIMERO: Que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado
por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante Resolución 2200 A.
(XXI) de fecha 16 de diciembre de 1966, aprobado por el Perú mediante Decreto
Ley No. 22128 del 28 de marzo de 1978 y ratificada constitucionalmente por la
Disposición General y Transitoria Décimo Sexto del Título VII de la Constitución
Política del Perú de 1979, en su artículo 9º inciso 1º establece lo siguiente: “Todo
individuo tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal. Nadie podrá
ser sometido a detención ó prisión arbitraria. Nadie podrá ser privado de su
libertad, salvo por las causas fijadas por la Ley y con arreglo al
procedimiento establecido en ésta.” Además, en su artículo 9º inciso 3º dice:
“Toda persona detenida o presa a causa de una infracción penal será llevada
sin demora ante un juez u otro funcionario autorizado por la Ley para ejercer
funciones judiciales, y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo
razonable o a ser puesta en libertad.” Lo que no se ha respetado en el presente
caso, y por el contrario se me ha violado dicho derecho reconocido en el
instrumento internacional.
SEGUNDO: La Constitución Política de 1993 en su Cuarta Disposición Final y
Transitoria señala de manera clara y taxativa que: “Las normas relativas a los
derechos y las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de
conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los
Tratados y Acuerdos Internacionales sobre las mismas materias ratificadas
por el Perú”.

En este sentido, habiendo sobrepasado en EXCESO EL TIEMPO DE


DETENCION estipulado por Ley, cumpliendo en demasía los 30 meses de
detención, es que solicito mi excarcelación ya que durante la tramitación del
presente proceso me encuentro detenido, so pretexto de un equivocado
concepto de la complejidad procesal; habiéndose transgredido todas las
previsiones jurídicas que garantizan un debido proceso o regular y dicha
situación compromete en particular la eficacia o existencia de un derecho in
nominado constitucionalmente a la par consustanciales a los principios del
estado de derecho y a la dignidad de las personas reconocidas en el articulo
3º de la Constitución Política del Estado, como lo es sin duda, el derecho a un
plazo razonable en la administración de justicia.

En este panorama, y aún cuando el debido proceso haya sido caracterizado como
un atributo genérico hacia cuyo interior se individualizan diversas manifestaciones
debidamente reconocidas en la Constitución (Jurisdicción y Procedimientos
Preestablecidos, Derechos de Defensa, Instancia Plural, etc.); es inevitable que
dentro del mismo no se encuentra exenta o inexistente la presencia del
anteriormente referido plazo razonable, pues dicha variable permite asumir que el
proceso No es un instrumento en si mismo arbitrario, sino un mecanismo
rodeado de elementos compatibles con la justicia. En dicho contexto no
puede pasarse por alto de que el margen de esta última variable sea
consecuencia directa de los principios fundamentales ya señalados, ya que
se encuentra objetivamente incorporados en el articulo 9º, inciso 3º, del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos cuyo texto dispone “que
toda persona detenida o presa a causa de una infracción penal tendrá
derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable, o a ser puesta en
libertad”. Por lo que su Despacho debe así reconocerlo y dispensar la tutela
procesal requerida para el presente caso.

TERCERO: Que de conformidad al artículo 137º del Código Procesal Penal,


modificada por la Ley No. 25824 del 06 de Noviembre de 1992 se establece como
regla general que el plazo ordinario de detención NO DURARÁ MAS DE QUINCE
MESES; y que excepcionalmente, dicho plazo podrá ser prorrogado por igual
período, mediante auto debidamente motivado, a solicitud del Fiscal y con
Audiencia del interesado y que producida la prórroga sin que exista la
correspondiente sentencia, deberá DECRETARSE LA INMEDIATA LIBERTAD. A
su vez, esta norma fue modificada por la Ley No. 27553 del 13 de Noviembre del
2001, resultando la misma inaplicable a la solicitud del recurrente, ello por estricta
aplicación del PRINCIPIO DE LA RETROACTIVIDAD BENIGNA DE LA LEY
PENAL CONSAGRADA EN EL ARTÍCULO 103º DE LA CONSTITUCION
POLITICA DEL ESTADO, que señala: “NINGUNA LEY TIENE FUERZA NI
EFECTO RETROACTIVO, SALVO EN MATERIA PENAL CUANDO FAVORECE
AL REO” como es el caso del solicitante. Norma que por excelencia y jerarquía
prevalece sobre cualquier otra de inferior rango, como es la Ley No. 27553 de
fecha 13 de Noviembre del 2001. Que a mayor sustento jurídico de lo antes
invocado el artículo 139º inciso 11º de la Constitución Política del Estado señala:
“QUE SE DEBE APLICAR LA LEY MAS FAVORABLE AL PROCESADO, EN
CASO DE DUDA O DE CONFLICTO DE LEYES PENALES”, como es el caso del
recurrente.

CUARTO: Señor Presidente, los principios de Retroactividad, consagrados en


nuestra Constitución Política del Estado, en los artículos antes acotados, son
recogidos en el artículo 6º del Código Penal Vigente sustentados en el PRINCIPIO
DE LA COMBINACION DE LA LEY PENAL, CUANDO DICHA NORMA DE
CARÁCTER SUSTANTIVO SEÑALA: “LA LEY PENAL APLICABLE ES LA
VIGENTE EN EL MOMENTO DE LA COMISIÓN DEL HECHO PUNIBLE. NO
OBSTANTE, SE APLICARÁ LO MÁS FAVORABLE AL REO, EN CASO DE
CONFLICTOS DE LEYES PENALES”.

QUINTO: Que, por otra parte no puede dejar de observarse que cuando el Artículo
137º del Código Procesal Penal, otorga la Libertad por Exceso de Detención, lo
que ofrece en realidad ES UN PALEATIVO A LA EVENTUAL INJUSTICIA
OCASIONADA POR LA LENTITUD O INEFICACIA EN LA ADMINISTRACIÓN
DE JUSTICIA. Deseo aclarar, que la libertad solicitada no pretende apartarme del
proceso y menos entorpecer el accionar de la justicia, puesto que concurriré las
veces que me solicite la autoridad Judicial y cumpliré las disposiciones y la
Sentencia que la Digna Sala disponga.

SEXTO: De otro lado, la Constitución Política, en su artículo 44º reconoce como


deber primordial del Estado, el de garantizar la plena vigencia de los Derechos
Humanos, siendo este el motivo por el cual todos los servidores públicos deben
ejercer su función respetando y protegiendo los derechos de todos los ciudadanos.
SE DEBE RESPETAR TAMBIÉN, LA EFICACIA DE UNO DE AQUELLOS
DERECHOS INNOMINADOS CONSTITUCIONALMENTE, A LA PAR
CONSUSTANCIALES A LOS PRINCIPIOS DEL ESTADO DE DEMOCRÁTICO
DE DERECHO Y A LA DIGNIDAD DE LA PERSONA, RECONOCIDOS EN EL
ARTÍCULO 3° DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO, COMO LO ES,
EL DERECHO A UN PLAZO RAZONABLE EN LA ADMINISTRACIÓN DE
JUSTICIA.

POR LO EXPUESTO:
A Ud. Señor Presidente de la Segunda Sala Penal
Corporativa para Procesos Ordinarios con Reos en Cárcel, SOLICITO se sirva
proveer conforme a Ley, y en su oportunidad que el Organo Jurisdiccional
Competente disponga mi INMEDIATA LIBERTAD, para lo cual deberá de
adoptarse las medidas pertinentes para mi concurrencia a las audiencias, por ser
de Justicia que espero alcanzar.

PRIMER OTROSÍ DIGO: Al presente escrito adjunto:


1.- Copia simple de la sentencia de Habeas Corpus de mi coacusado Javier
Alberto Giaro Bonifaz en el Exp. No. 10-2002.
2.- Copia simple de la sentencia de Habeas Corpus de mi coacusado Gustavo
Renzo Nizama Peña en el Exp. No. 119-2002.
3.- Copia simple de la sentencia de Habeas Corpus de mi coacusado Luis Enrique
More Seminario en el Exp. No. 83-2002.

Lima, 09 de Agosto del 2002.

_______________________________
Carlos Fernando Carrillo Vite.

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