ÓXIDO DE ZINC:
-NOMBRE: El nombre común de este compuesto es óxido
de zinc. Sin embargo, de acuerdo con las diferentes reglas de
nomenclatura química, este compuesto puede nombrarse de
distintas formas:
1. Nomenclatura tradicional (clásica):
Se le llama óxido de zinc, aunque en algunos textos antiguos
también puede aparecer como óxido cincico. No obstante,
“óxido de zinc” es el nombre más utilizado y aceptado.
2. Nomenclatura Stock:
En este sistema, el nombre correcto es óxido de zinc (II). Aquí
se indica la valencia del zinc con números romanos, ya que en
este compuesto el zinc actúa con una valencia de +2.
3. Nomenclatura sistemática (IUPAC con prefijos):
Según las reglas de la IUPAC, se puede llamar monóxido de
zinc, porque está formado por un átomo de oxígeno y uno de
zinc.
4. Nomenclatura estructural IUPAC:
En bases de datos científicas más especializadas, como las de la
IUPAC, puede encontrarse con el nombre de oxozinc, que se refiere a
su catión zinc (Zn²⁺) y un anión óxido (O²⁻), lo que da como resultado
un compuesto estructura química.
-FÓRMULA: La fórmula química del óxido de zinc es
ZnO. Está formado por un iónico con proporción 1:1. El zinc actúa
con estado de oxidación +2, que es el único que presenta en este
tipo de compuestos. La fórmula muestra que es un óxido binario,
típico de los metales, y refleja su naturaleza estable, su
comportamiento anfótero y sus aplicaciones en diferentes
industrias.
-APLICACIONES: El óxido de zinc se usa
ampliamente en la industria cosmética como filtro solar y en cremas
para tratar irritaciones, acné y piel sensible. En la industria del
caucho, es clave en la vulcanización, mejorando la resistencia del
material. En cerámica, se emplea en esmaltes y barnices para dar
brillo y evitar cuarteaduras. También se usa en pinturas como
pigmento blanco y en recubrimientos anticorrosivos para metales.
En medicina, se aplica en pomadas, lociones y vendajes por sus
propiedades antimicrobianas. En electrónica, se utiliza por su
comportamiento como semiconductor en sensores, pantallas y
materiales que reflejan radiación UV e infrarroja.
-SEGURIDAD: El óxido de zinc es seguro para el uso
tópico, como en cremas o protectores solares, ya que no penetra la
piel ni causa irritaciones en condiciones normales.
Sin embargo, en su forma de polvo fino o vapores, como ocurre en
procesos industriales o de soldadura, puede ser irritante para las
vías respiratorias. La exposición prolongada por inhalación puede
causar una afección temporal conocida como fiebre por humos
metálicos, cuyos síntomas incluyen fiebre, dolor muscular y
malestar general. Por ello, en ambientes industriales se recomienda
el uso de mascarilla, guantes, gafas protectoras y ventilación
adecuada. No debe ingerirse ni aplicarse sobre heridas profundas
sin indicación médica.
-REACCIONES: El óxido de zinc (ZnO) es un óxido
anfótero, lo que significa que puede reaccionar tanto con ácidos
como con bases, formando sales y complejos. Esta propiedad lo
hace químicamente versátil.
-Con ácidos, como el ácido clorhídrico (HCl), forma una sal
(cloruro de zinc) y agua:
ZnO + 2HCl → ZnCl₂ + H₂O
-Con bases fuertes, como el hidróxido de sodio (NaOH),
forma un complejo soluble llamado tetrahidroxozincato:
ZnO + 2NaOH + H₂O → Na₂[Zn(OH)₄]
-Formación del óxido:
El óxido de zinc se puede obtener directamente al calentar
zinc metálico en presencia de oxígeno:
2Zn + O₂ → 2ZnO
-REACCIONES: El óxido de zinc tiene baja
toxicidad cuando se usa de forma adecuada, especialmente
en aplicaciones tópicas como cremas o bloqueadores solares.
Sin embargo, si se inhala en forma de polvo o vapor,
puede provocar una reacción conocida como fiebre por
humos metálicos, cuyos síntomas incluyen fiebre,
escalofríos, náuseas y dolor muscular. Esta reacción suele ser
temporal, pero molesta.
No se recomienda su ingestión, ya que puede causar irritación
gastrointestinal. Tampoco debe aplicarse en heridas abiertas sin
supervisión médica. Aunque es considerado seguro por agencias
como la FDA, debe manipularse con precaución en entornos
industriales.
-GEOMETRÍA MOLECULAR: El óxido de
zinc (ZnO) presenta una estructura cristalina tipo wurtzita, que
es hexagonal. En esta geometría, cada átomo de zinc está rodeado
por cuatro átomos de oxígeno formando un tetraedro, y
viceversa. Esta disposición tridimensional es responsable de muchas
de sus propiedades físicas, como su comportamiento
semiconductor, óptico y piezoeléctrico.
Bajo ciertas condiciones de presión y temperatura, ZnO también
puede adoptar una estructura cúbica tipo blenda de zinc, aunque
es menos estable. Estas estructuras lo hacen útil en dispositivos
electrónicos, sensores, pantallas LED y otros materiales tecnológicos
avanzados.
ÁCIDO CLORHÍDRICO:
NOMBRE Y FORMULA: Se le llama ácido
clorhídrico (nomenclatura tradicional) cuando el HCl está en
disolución acuosa (HCl(aq)), siguiendo la regla de los ácidos
binarios: se añade el prefijo hydro-, la raíz del no metal con sufijo
-ic, y la palabra “acid”.
En fase gaseosa, el compuesto se denomina hydrogen chloride
(nombre común IUPAC) o chlorane.
Según la nomenclatura Stock, se usa cloruro de hidrógeno (I),
reflejando que el hidrógeno está en estado de oxidación +1.
La nomenclatura sistemática lo denomina monocloruro de
dihidrógeno, aunque el prefijo “mono-” se omite comúnmente por
redundancia.
GEOMETRÍA MOLECULAR: El HCl es una
molécula diatómica lineal (180 grados) y polar, formada por un
átomo de hidrógeno y uno de cloro unidos por un enlace covalente.
En su estructura de Lewis, el hidrógeno comparte su único electrón
con el cloro, permitiendo que ambos completen sus capas de
valencia. La diferencia de electronegatividad entre ambos átomos
genera un dipolo molecular, con el cloro adquiriendo una carga
parcial negativa y el hidrógeno una carga parcial positiva. Esta
configuración le confiere al HCl propiedades ácidas y lo hace
altamente soluble en agua.
APLICACIONES: Es ampliamente utilizado en la
industria química, metalurgia, tratamiento de aguas, producción de
alimentos y farmacéutica. Se emplea en procesos como el decapado
de metales, producción de cloruro de calcio, síntesis de productos
orgánicos e inorgánicos, y control de pH en soluciones. También se
utiliza en la regeneración de resinas de intercambio iónico y en la
acidificación de pozos de petróleo.
SEGURIDAD: Es una sustancia altamente corrosiva que
puede causar quemaduras severas en contacto con la piel, ojos o al
ser inhalado. Se recomienda el uso de equipo de protección personal
adecuado, como guantes, gafas de seguridad y ropa resistente a
ácidos. En caso de contacto, se debe enjuagar inmediatamente con
abundante agua y buscar atención médica. Es esencial almacenar y
manipular el HCl en áreas bien ventiladas y separadas de materiales
incompatibles.
REACCIONES: El HCl reacciona con metales como el
zinc y el hierro, liberando hidrógeno gaseoso y formando cloruros
metálicos. También se utiliza en la síntesis de compuestos
orgánicos, como cloruros de alquilo, y en la producción de productos
como gelatina y aspartame. Además, es utilizado en la
neutralización de soluciones alcalinas y en la limpieza de superficies
metálicas.
TOXICIDAD: La exposición al HCl puede causar
irritación en las vías respiratorias, ojos y piel. La inhalación de
vapores puede provocar tos, dificultad para respirar y daño
pulmonar. La ingestión puede causar daño severo al tracto
gastrointestinal. Es importante seguir las pautas de seguridad y
utilizar el HCl en áreas bien ventiladas para minimizar riesgos