Novena Navideña
16 julio 2008
Sección: El Calendario litúrgico
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana propuso esta hermosa Novena
para prepararnos al nacimiento del Salvador. Viene acompañada con la
letra de algunos Villancicos
PRESENTACIÓN
Ya se acerca la Navidad.
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, a través de la Comisión
Episcopal de Laicos – Pastoral de la Familia e Infancia, con el deseo de
que esta celebración sea la fiesta del amor y del perdón, de la unión y
de la solidaridad, presenta esta Novena de Navidad, con la intención de
ayudar a las familias a celebrar que hace poco más de 2000 años, en
una noche fría y luminosa, la humanidad despertó a la más hermosa
noticia: todas sus angustias, todos sus anhelos más hondos ya tenían
respuesta ¡Es la respuesta generosa del Padre, llamada Jesús!
Invitamos, pues, a que en esta Navidad nos demos la oportunidad
privilegiada de abrirnos más al diálogo primordial de la oración a la
ternura por la vida que nace, a la caridad para con todos, a la paz de los
hogares.
Que Dios bendiga cada familia, para que siempre haya comprensión,
unidad, amor y perdón en sus corazones, en sus hogares, para así poder
compartir con los vecinos y con los compañeros de trabajo.
Invitamos también para que en esta Navidad oremos por la Misión
Nacional que se está llevando a cabo en todas las provincias de nuestro
país. Que sea una ocasión para conocer mejor a Jesús.
Con los mejores de deseos de felicidad,
Mons. Germán Pavón Puente
Obispo Presidente de la Pastoral Familia e Infancia
de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
ORACION INICIAL
(Para todos los días de novena)
Animador: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Señor Jesús,
Tú eres amor y vida.
Has querido nacer como todos nacemos,
de una mujer.
De esta forma has bendecido a la familia.
haz que cada familia ecuatoriana se convierta
en verdadero santuario de vida y de amor.
Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos,
hacia el bien de sus familias.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia
un fuerte apoyo para su crecimiento en la verdad y en el amor.
Haz que los niños sean esa semilla de esperanza en la familia
y así, con nuestro amor, se renueve su inocencia.
Haz que el amor santificado por la gracia del matrimonio,
se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis.
Amén.
ORACION FINAL
Señor, en esta Navidad,
Cuando vienes a nosotros con inmensa solidaridad,
queremos ofrecerte nuestra vida, en estos dones:
Que cuando tenga hambre,
Todos: haya alguien a quien tenga que alimentar.
Que cuando tenga sed,
Todos: haya alguien a quien tenga que dar de beber.
Que cuando tenga frío,
Todos: haya alguien a quien tenga que vestir.
Que cuando tenga tristeza,
Todos: haya alguien a quien tenga que consolar.
Que cuando no tenga tiempo,
Todos: haya alguien a quien tenga que darle el mío.
Que cuando esté humillado,
Todos: haya alguien a quien tenga que alabar.
Que cuando esté herido,
Todos: haya alguien a quien tenga que curar.
Que cuando esté desanimado,
Todos: haya alguien a quien tenga que levantar.
Que cuando esté necesitado de comprensión,
Todos: haya alguien a quien tenga que dar la mía.
Que cuando necesite que se preocupen de mí,
Todos: yo tenga que preocuparme de los demás. Esta ofrenda, que tan
generosamente hoy te hago, haz que mañana la pueda cumplir. Amén.
PRIMER DÍA.
AMBIENTACIÓN:
Acogida (Por un miembro de la familia que nos recibe en su casa).
Oración inicial.-
Villancico.-
Saludo:
Queridos hermanos. Hoy iniciamos la Novena de Navidad. Les invito a
acoger la gran esperanza que nos trae Jesús, Dios con nosotros, que es
capaz de transformar nuestro corazón. Dios con nosotros, que nos
capacita para vivir con esperanza y amor allí donde parece imposible.
EN NUESTRA VIDA:
Hay muchas personas que a pesar de haber recibido malos tratos en su
niñez, son excelentes padres. Esto se debe a que conocieron al Señor y
en su amor descubren a un Padre y a una Madre amorosos que nunca
tuvieron.
Para dialogar:
¿Conoces alguna persona en la que el amor de Dios haya podido
transformar el dolor en amor, dando un ejemplo de vida para otros?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Is 11,1-9):
“Una rama saldrá del tronco de Jesé, un brote surgirá de sus raíces,
Sobre él reposará el Espíritu de Yavé, espíritu de sabiduría e
inteligencia
espíritu de prudencia y valentía, espíritu para conocer a Yavé y para
respetarlo y para gobernar según sus preceptos.
No juzgaría por las apariencias ni se decidirá por lo que se dice,
sino que hará justicia a los débiles y defenderá el derecho de los pobres
del país.
Su palabra derribará al opresor, el soplo de sus labios matará al
malvado.
Tendrá como cinturón la justicia, y la lealtad será el ceñidor de sus
caderas.
El lobo habitará con el cordero, y el puma se acostará junto al cabrito,
el ternero comerá al lado del león y un niño chiquito los cuidará.
La vaca y el oso pastarán en compañía y sus crías reposarán juntas,
pues el león también comerá pasto, igual que el buey.
El niño de pecho jugará sobre el nido de la víbora,
y en la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá sus manos.
No cometerán el mal, ni dañarán a su prójimo en todo mi Cerro santo,
pues, como llenan las aguas el mar, se llenará la tierra del conocimiento
de Yavé.”
Reflexionemos:
En el texto, Dios nuestro Padre, que es Amor, nos dibuja la figura de su
hijo, hecho Hombre, que asume toda la historia humana, para que,
nosotros, seamos capaces de vivir en hermandad y en paz como fruto de
la justicia y del amor.
4. ORACIÓN EN FAMILIA:
Señor, en nuestra vida pocas veces dejamos actuar tu amor en las
situaciones duras. Por eso te pedimos perdón y te rogamos:
Danos, Niño Jesús, tu Espíritu de Amor.
Haz, Señor, que la fe pueda iluminar nuestra vida cotidiana con una
nueva luz, para que podamos sacar amor gratuito y perdón de allí de
donde sacaríamos resentimientos y odio.
Danos, Niño Jesús, tu Espíritu de Amor.
Enséñanos, Señor, a mirar nuestra vida con tu mirada, para que, en las
situaciones que nos parecen una desgracia, podamos descubrir la
Gracia divina allí escondida.
Danos, Niño Jesús, tu Espíritu de Amor.
5. COMPROMISO:
¿Qué podemos hacer para, en nuestras familias, con los vecinos, en
nuestra comunidad parroquial, poner en práctica la justicia y el amor
que Jesús nos trae como novedad?
6. ORACIÓN FINAL
Canto
SEGUNDO DÍA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por la madre de familia).
Oración inicial.-
Villancico.-
Saludo:
¡Qué alegría, querida familia! reunirnos en torno a Dios, que ha venido
obrando maravillas a lo largo de los siglos. Pero Él necesita también la
disponibilidad del ser humano, como la que tuvo nuestra Madre María.
Por eso estamos aquí dispuestos a escuchar los sueños de Dios con
nuestra vida y la de nuestra familia y de la mano de María dar a Dios
nuestro el SÍ.
EN NUESTRA VIDA:
En una parroquia, hace cinco años, iniciaron la Novena de Navidad.
Esta fue la oportunidad para que entre vecinos se conocieran y
empezaran a preocuparse de las necesidades del barrio.
Para dialogar:
¿Quién inspiró para que este grupo parroquial actuara de esa manera?
¿Permitimos que el Espíritu Santo actúe en nuestras vidas? ¿De qué
manera?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Lc 1, 26-38)
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de
Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida
en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La
virgen se llamaba María.
Llegó el ángel hasta ella y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo”. María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se
preguntaba qué significaría tal saludo”.
Pero el ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado el favor
de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el
nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo del
Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David,
gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará
jamás”.
María entonces dijo al ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?”
Contestó el ángel: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de
ti será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel está esperando
un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en
el sexto mes de embarazo. Para Dios nada es imposible”.
Dijo María: “Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has
dicho”. Después la dejó el ángel.
Reflexionemos:
El texto nos invita a contemplar el testimonio de fe de María, que
escucha y, a pesar de no entender muchas cosas, segura de sí, obedece
al Padre diciendo “Hágase en mí tal como has dicho”.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Niño Jesús, tú quisiste nacer de una sencilla mujer de Nazaret y quieres
seguir naciendo en cada vida que te acoge a Ti, que eres Dios y todo lo
puedes, te pedimos:
Enséñanos a creer en Ti y en nosotros.
Señor, ayuda a aquellos hogares de nuestra patria, donde la infidelidad
está matando el amor, para que, desde lo que parece imposible, te
escuchen y se reconstruya el sueño de Dios.
Enséñanos a creer en Ti y en nosotros.
Señor, para que en nuestras familias se cultive ese ambiente de amor y
de escucha que ayude a niños y a jóvenes a cultivar iniciativas y deseos
de aportar en la construcción de un mundo mejor.
Enséñanos a creer en Ti y en nosotros.
Para que vivamos en la convicción de que el Espíritu Santo está
trabajando en nosotros.
Enséñanos a creer en Ti y en nosotros.
Para que nosotros, miembros de la Iglesia, ejerzamos nuestras
actividades u oficios sabiéndonos necesarios en el plan de salvación
para nuestros ambientes.
Enséñanos a creer en Ti y en nosotros.
COMPROMISO:
Que busquemos valorar más el aporte de las mujeres en las familias.
ORACIÓN FINAL.
Canto
Dios D
TERCER DÍA:
AMBIENTACIÓN
Acogida: (Por un niño o niña)
Oración inicial:
Villancico:
Saludo:
Queridos amigos, es un gusto reencontrarnos en este tercer día de la
Novena de Navidad para contemplar el hecho maravilloso de que Dios
haya bajado a la tierra y esté cerca de cada uno de nosotros. Basta
acercarnos silenciosamente a nosotros mismos y ahondar en nuestros
interrogantes y anhelos más profundos para descubrir a Dios allí
presente.
EN NUESTRA VIDA:
Jesús vino al mundo dispuesto a hacer un nuevo pacto de amistad con
los hombres. Vivió siempre para los demás. Su existencia estuvo
totalmente orientada al servicio de los otros. A nadie cerraba su
corazón, pero estaba abierto especialmente para los más pobres. Pasó
entre nosotros haciendo el bien. Se mezcló sin miedo entre los
despreciados, enfermos, ciegos paralíticos, leprosos, ignorantes.
Para dialogar:
¿Celebramos el hecho de no tener que subir al cielo para alcanzar a
Dios?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Jn 1, 3-4. 14):
“En el principio, era la Palabra. Ella era la Luz verdadera que iluminaba
a todo hombre y llegó al mundo. Vino a su propia casa, y los suyos no lo
recibieron, pero a todos los que lo recibieron, les dio capacidad para
ser hijos de Dios. Y la Palabra de Dios se hizo Carne”
(Dt 30, 11-14):
“Estos mandamientos que yo te doy no son superiores a tus fuerzas ni
están fuera de tu alcance. No están en el Cielo, para que puedas decir:
“Qué suba alguien al cielo a buscar esos mandatos y después
escucharemos y lo pondremos en práctica.” Tampoco están al otro lado
del mar para que tengas que decir: “Que alguien pase hasta el otro lado
y los traiga de vuelta y entonces escucharemos y los pondremos en
práctica.” Todo lo contrario, mi Palabra y el amor de Dios han llegado
bien cerca de ti; ya lo tienes en la boca y lo sabes de memoria y sólo
hace falta ponerla en práctica”
Reflexionemos:
En estas lecturas evidenciamos, una vez más, que en Jesús aparece la
bondad y el amor de Dios por el hombre. También evidenciamos que el
Dios de la Vida, es cercano al hombre y en especial a los que el mundo
margina.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Señor, tu estás muy cerca de nosotros. Tú vives en nosotros. Tu
presencia nos da confianza, por eso te pedimos:
Ven, Señor, a nuestras familias.
Danos más fe, para que, a través de nuestra oración, Tú te hagas
presente en nuestras familias.
Ven, Señor, a nuestras familias.
Bendice a aquellas personas que no creen en Ti, y a nosotros que te
queremos acoger en nuestro hogar, ayúdanos a vivir como hijos tuyos,
que te dan a conocer.
Ven, Señor, a nuestras familias.
Haz más fuerte la confianza en tu amor en los hogares jóvenes
Ven, Señor, a nuestras familias.
Enséñanos a mostrar a los demás la alegría que sentimos porque te
conocemos.
Ven, Señor, a nuestras familias.
COMPROMISO:
Sabiendo que Jesús está cerca de nosotros, en cada uno de nuestros
hermanos ¿Qué actitud quiero tener para recibirlo en mi vida, en mi
casa, en mi trabajo?
ORACIÓN FINAL
Canto
CUARTO DÍA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por un abuelito o abuelita).
Oración inicial.-
Villancico.-
Saludo:
Queridas hermanas y hermanos. Hoy, nuestra Madre María nos
recuerda que en nosotros también está la presencia de Dios y que
podemos llevar a Jesús a las personas que encontramos, para que en
ellas se despierten la fe y la alegría profunda. En este tiempo, el Señor
nos regala la Misión Nacional, en la que también nosotros tendremos la
oportunidad de llevar a Jesús, con nuestro testimonio y nuestra palabra,
al corazón de muchos hermanos. Recordemos lo que nos dice el Santo
Padre: “Dios nos espera en el corazón de cada hermano”
EN NUESTRA VIDA:
En la actualidad, papá y mamá trabajamos para mantener la familia. En
muchas ocasiones no encontramos tiempo para, juntos, participar de la
Eucaristía y de la vida de comunidad. Siempre hay una disculpa para no
asistir.
Para dialogar:
¿Esta situación es común en nuestro medio?
¿Cómo podemos ser instrumentos de conversión en nuestras familias,
en la calle, en el barrio?
PALABRA DE DIOS:
Proclamación de la Palabra (Lc 1, 39-45):
“Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una
ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró en casa de Zacarías y
saludó a Isabel. Al oír su saludo, el niño dio saltos en su vientre, Isabel
se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: “¡Bendita tú eres
entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido
yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis
oídos, el niño salto de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa tú por haber
creído que se cumplirán las promesas del Señor!”
Reflexionemos:
María con su visita provoca mucha alegría en la casa de Isabel. Isabel,
por su parte, descubre la presencia de Jesús en su prima María. Así,
Dios permite que María venga a nosotros y nos traiga el don de su Hijo,
llenándonos del Espíritu de su Amor.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Señor, es una gran verdad que “Quien no vive para servir, no sirve para
vivir”. Por eso te pedimos:
Señor, que vivamos para servir.
Que, a ejemplo de nuestra Madre María, no esperemos a que se nos
pida un favor, sino que también nosotros nos ejercitemos en “ir sin
demora” a quien más nos necesite.
Señor, que vivamos para servir.
Que nuestra presencia, nuestro saludo, nuestras conversaciones, lleven
la alegría de Dios al corazón de los demás.
Señor, que vivamos para servir.
Ayúdanos a vivir no sólo procurando no hacer mal a nadie, sino
haciendo todo el bien que podamos.
Señor, que vivamos para servir.
Que en la Misión Nacional seamos generosos para compartir nuestra fe,
sabiendo que la fe viene de la predicación de la Palabra de Dios.
Señor, que vivamos para servir.
COMPROMISO:
Se va a llevar a cabo la gran Misión Nacional, ¿Cómo podrías participar
tú con tu familia?
ORACIÓN FINAL
Canto
QUINTO DIA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por un padre de familia).
Oración inicial.-
Canto.-
Saludo:
Queridas hermanas y hermanos: desde que Jesús vino al mundo,
hombres y mujeres vivimos en fiesta permanente. Jesús, el Hijo del
Padre Dios, nos reconcilió con Dios. Ahora, pues, no sólo que nos
llamamos hijos de Dios, sino que lo somos de verdad. Cuando uno
recibe un regalo, la mejor manera de agradecerlo es disfrutarlo.
Disfrutemos, entonces, de poder llamar Padre a Dios.
EN NUESTRA VIDA
Hay muchos niños que por falta de atención y de amor, se van de sus
casas o se alejan de sus padres. Esto hace que crezcan resentidos.
Los padres de familia debemos acoger, cuidar, proteger a nuestros
hijos. De lo contrario la imagen que damos de padres puede ser que
aleje a nuestros hijos del Padre Dios. Ellos deben saber que hay un
Padre que nunca nos abandona, que desde que estamos en el seno
materno nos quiere y nos espera.
Para dialogar:
¿Cómo son nuestras relaciones entre padres e hijos?
¿Cómo es mi relación con mi Padre del Cielo? ¿Lo conozco?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Gal 4, 4-7):
“Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo, que
nació de mujer y fue sometido a la Ley, con el fin de rescatar a los que
estaban bajo la Ley, para que así recibiéramos nuestros derechos como
hijos. Ustedes ahora son hijos, por lo cual Dios ha mandado a nuestros
corazones el Espíritu de su propio Hijo que clama al Padre: ¡Abba!, o
sea, ¡Papá!”
Reflexionemos:
En Jesús se cumplen todas las promesas de Amor que Dios había hecho
a su pueblo, para acercarse más a los hombres.
Jesús nos enseña al Padre y hace que también nosotros lo amemos,
sintamos que somos sus hijos y lo tratemos con confianza, Abba –
Padre.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Padre Bueno, Tú que amas tanto al mundo, que has querido hacernos
hijos tuyos, y que deseas que te conozcamos personalmente, te
pedimos:
Muéstranos, Padre, tu rostro de Amor.
Por todos los niños sin padre, para que encuentren en Ti al verdadero
Padre, que nunca rechaza a nadie.
Muéstranos Padre tu rostro de Amor.
Para que las familias ecuatorianas vivamos la vida de amor sincero de
la Familia de Nazareth; y para que todos nos eduquemos en un
ambiente de sencillez y de fe.
Muéstranos Padre tu rostro de Amor.
Por todos los padres de familia, para que el diálogo amoroso con el
Padre Dios les ayude a ser para sus hijos, reflejo del amor de Dios
Padre.
Muéstranos Padre tu rostro de Amor.
COMPROMISO:
Jesús dice que nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquellos a los que el
Hijo (Verbo) se lo quiera dar a conocer. Para conocer al Padre, Jesús
nos regala los evangelios. Delante del Nacimiento, comprometámonos a
leer con más frecuencia la Palabra de Dios.
ORACIÓN FINAL
Canto
SEXTO DIA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por uno de los hijos de la familia que nos acoge en su casa)
Oración inicial.-
Villancico.-
Saludo:
Queridas hermanas y hermanos, en este día sexto de la Novena de
Navidad, reflexionaremos cómo los pobres, los sencillos de corazón,
reciben el anuncio y la señal de la Buena Nueva de la presencia de Dios
entre nosotros, y van en su búsqueda, hasta encontrarle.
EN NUESTRA VIDA:
Hoy, como en todos los tiempos, los adolescentes, los jóvenes, los
adultos, buscan sentido a su vida y, en esa vida, quieren encontrar a
Jesús; a ese ser que es amigo, que anima, que perdona, que sana
heridas. Quieren que, ese Dios, les dé las fuerzas que necesitan para
salir adelante.
Pag. 17 (sacramento del perdón).
Para dialogar:
He dialogado alguna vez con Jesús? ¿De qué manera lo he hecho?
¿Alguna vez le he preguntado a Jesús si necesita de mis manos, mi
boca, mis pies para llegar a otros? ¿Tal vez a los de mi casa, a mis
amigos, a los pobres?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Lc 2, 8-18)
En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche
se turnaban para cuidar sus rebaños. Se les apareció un ángel del
Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy
asustados.
Pero el ángel les dijo: “No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles
una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el
pueblo: Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un
Salvador, que es el Mesías y el Señor. Miren cómo lo reconocerán:
hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un
pesebre”.
De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel,
y alababan a Dios con estas palabras: “Gloria a Dios en lo más alto del
cielo y en la tierra paz a los hombres: esta es la hora de su gracia”.
Después de que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron
unos a otros: “Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido
y que el Señor nos ha dado a conocer”. Fueron apresuradamente y
hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre.
Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. Todos
los que escucharon a los pastores quedaron maravillados de lo que
decían.”
Reflexionemos:
Dios no tiene alegría más grande que la de darse a conocer y lo ha
hecho a través de su propio Hijo Jesús, enviado para dar salvación al
mundo entero.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Dios de amor, tantas veces oímos hablar de Ti y, sin embargo, hablamos
muy poco contigo. Acepta hoy nuestro deseo de conocerte:
Danos, Jesús, un corazón sencillo.
Para que, como los pastores de Belén, sepamos reconocerte y aceptarte
en la forma como Tú quieres manifestarte: pequeño, sin poder, sencillo,
asequible a todos.
Danos, Jesús, un corazón sencillo.
Para qué así como esos pastores te acogieron, también nosotros
podamos acogerte en cada Eucaristía, ya que allí Tú repites el milagro
de venir a nuestra vida como el Salvador.
Danos, Jesús, un corazón sencillo.
Para que comprendamos, Señor, que a Belén se va y se viene por
caminos de alegría, y que Dios nace en cada persona que se entrega a
los demás.
Danos, Jesús, un corazón sencillo.
COMPROMISO:
Cada uno de nosotros vamos a observar, detenidamente, un nacimiento,
al Niño Jesús le vamos a pedir que nos ayude a reconocer nuestra
pequeñez y aceptar también, lo mucho que Él ha hecho en nosotros.
ORACIÓN FINAL
Canto
SEPTIMO DIA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por uno de los jóvenes que asiste a la novena)
Oración inicial.-
Canto.-
Saludo:
Queridas amigas y amigos. Hoy contemplaremos cómo Dios, en su
infinito Amor, pone su confianza en una joven pareja. Con María y José,
Dios abrirá para toda la humanidad caminos de esperanza y de fe, aún
en medio de los mismos sufrimientos que nosotros experimentamos.
EN NUESTRA VIDA:
Como en el tiempo de Jesús, también ahora, hay gente que migra de sus
países buscando mejores días para su familia. También en su alma
surge cantidad de interrogantes: ¿Cómo ganaremos la vida allí? ¿Nos
tratarán bien? ¿Hasta cuando tendremos que estar fuera? ¡Cuánto
extrañaremos nuestra tierra! ¿Por qué Dios permite estas situaciones?.
Lo importante es ponerse en manos del Padre y confiar plenamente en
su bondad infinita.
Para dialogar:
¿Tienes algún familiar en otro país? Puedes compartir su experiencia?
¿Qué enseñanza te queda para tu vida?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Mt. 2, 13-15)
“Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en
sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a
Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al
niño para matarlo. ”José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y
a su madre, y partió hacia Egipto, permaneciendo allí hasta la muerte
de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por boca
del profeta: Llamé de Egipto a mi hijo.”
Reflexionemos:
Este texto nos invita a meditar cómo Jesús, María y José debieron pasar
por muchos sinsabores en tierra extraña. Sin embargo, nunca perdieron
su confianza en el Padre. Dios se solidariza con la humanidad, con los
hombres y mujeres que se ven forzados a migrar, y con todos los que
sufren de alguna manera.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Tú, Señor, quisiste compartir nuestras preocupaciones y nuestros
sufrimientos, como hermano nuestro.
Jesús migrante, acompáñanos.
Te pedimos Señor, por tantos padres y madres de familia migrantes que
pasarán esta Navidad lejos de sus hijos, Dales la fortaleza y la fe para
vivir esta separación.
Jesús migrante, acompáñanos
También te pedimos por los jóvenes y niños que experimentan la
soledad y falta de protección, lejos de sus padres. Dales la gracia de
descubrir en su alma tu compañía y tus cuidados de Padre y Madre.
Jesús migrante, acompáñanos
Tú Señor, nos dices, en tu Palabra, que donde nosotros vayamos, allí
estarás Tú acompañándonos y viviendo en medio de nosotros. Haz que
esta certeza nos llene de optimismo y de seguridad.
Jesús migrante, acompáñanos
Por todos los emigrantes que, luego de recorrer miles de kilómetros,
ven frustradas sus esperanzas; por los que se enfrentan a peligros en
frágiles embarcaciones; por los que pasan hambre y no saben cómo
sobrevivir no como regresar a su país.
Jesús migrante, acompáñanos
COMPROMISO:
La migración es un fuerte azote que flagela nuestra sociedad
ecuatoriana. Queremos, Señor, como familia y como comunidad,
organizarnos para apoyar a las familias afectadas por esta situación.
ORACIÓN FINAL
Canto
OCTAVO DIA:
AMBIENTACIÓN
Acogida (Por parte de un matrimonio).
Oración inicial.-
Canto.-
Saludo:
Queridas familias, el milagro de la Encarnación es la declaración de
amor más fuerte que Dios ha hecho. Dios se hace uno de nosotros, para
curar todas aquellas heridas que nuestras negaciones al amor nos han
causado. Dios quiere seguir habitando entre nosotros. Solamente
necesita corazones que lo acojan.
EN NUESTRA VIDA:
A todos nos conmueve saber que hay niños y familias enteras que no
tienen donde vivir. Que bajo los puentes se agrupan para pasar la
noche, sin embargo poco o nada hacemos ante esa situación tan injusta.
(hoja amarilla del 15 al 15 pag. 4)
Para dialogar:
¿Cómo creen que se sienten estos niños y sus familias?
¿En que se parece esta situación a la noche en que Jesús nació?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Ap 21, 1-4)
“Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la
primera tierra habían desaparecido y el mar no existe ya. Y vi a la
Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios,
engalanada como una novia que se adorna para recibir a su esposo. Y oí
una voz que clamaba desde el trono: “Esta es la morada de Dios con los
hombres: él habitará en medio de ellos; ellos serán su pueblo y Él será
Dios –con- ellos; él enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá
muerte ni lamento, ni llanto ni pena, pues todo lo anterior ha pasado”.
Reflexionemos:
El texto nos recuerda que Dios habita en medio de nosotros y que Él
mismo es el camino. Es Él que, en el horizonte, abre la esperanza de la
verdadera liberación, de todo lo que impide servirnos unos a otros con
amor.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Dios ternura, que con infinito amor, te hiciste hombre para que ninguno
de nosotros nos sintamos lejos de Ti, te pedimos:
Señor, enséñanos a vivir contigo.
Para que, en aquellos dolores que experimentamos, nos sintamos
comprendidos y consolados por un Dios que se ha hecho hombre para
compadecerse de nosotros.
Señor, enséñanos a vivir contigo.
Por los padres de familia, para que sean para sus hijos ternura de Dios
y eduquen a sus hijos en la ley del Amor y no de la represión.
Señor, enséñanos a vivir contigo.
Por aquellas personas que viven lejos de Dios, que viven en rebeldía por
la situación dura que les ha tocado vivir, para que descubran que Tú,
Señor, has querido ser compañero de nuestro caminar.
Señor, enséñanos a vivir contigo.
COMPROMISO:
Que compartiendo nuestra fe, nuestra vida, las luchas, las alegrías, el
pan de cada día, seamos buena nueva para aquellos que nos necesitan.
ORACIÓN FINAL
Canto
NOVENO DIA:
1. AMBIENTACIÓN
Acogida (Por toda la familia que nos acoge en su casa).
Oración inicial.-
Villancico.-
Saludo:
Queridas hermanas y hermanos. Estamos de fiesta. Nos hemos venido
preparando con alegría para este día final de nuestra Novena. Estamos
prácticamente en el día de la celebración de la venida de Jesús al
mundo, a nuestras vidas y a la de nuestra familia. Él viene en pequeñez,
sencillez y humildad. El Niño Dios se ha ganado un lugar en nuestro
corazón. Alegrémonos porque nos ha nacido un Salvador.
EN NUESTRA VIDA:
Para todos, inclusive para los que no son padres de familia, la venida de
un niño es maravillosa. Los meses pasan llenos de ilusión. El momento
mismo es un verdadero acontecimiento. Las anécdotas, las lágrimas de
alegría y las gracias a Dios no faltan.
Para dialogar:
Compartamos la alegría que dio a nuestras vidas a nuestros hogares la
venida de un hijo.
¿Lo recibimos como un regalo de Dios?
¿Qué ha implicado recibir este regalo?
PALABRA DE DIOS
Proclamación de la Palabra (Lc 2, 1-7)
“Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que
se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer
censo, siendo Quirino gobernador de Siria.
Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su
cuidad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de
Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era
descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que
estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llegó para María el
momento del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en
pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la
sala principal de la casa”.
Reflexionemos:
Ha llegado el gran día en que se cumple la promesa del Padre. Él llega,
nada tiene de caudillo ni de rey, se halla indefenso, como indefensa está
su Madre y aquel carpintero, a quien Dios ha confiado el cuidado de su
Hijo.
ORACIÓN EN FAMILIA:
Jesús, Tú viniste a colmarnos de alegría. Con tu presencia sigues
viniendo a nuestras vidas. A veces no nos damos cuenta de que Tú
vienes en sencillez. Por eso te pedimos:
Haz que te reconozcamos vivo entre nosotros, Jesús.
Por todas las parejas que no han podido tener hijos, para que
descubran que su mismo amor de pareja es algo que deben cuidar y
formar; y que ese amor es presencia de Dios entre ellos.
Haz que te reconozcamos vivo entre nosotros, Jesús.
Por los niños que verdaderamente son sagrario vivo de Dios, para que
no pierdan su pureza e inocencia.
Haz que te reconozcamos vivo entre nosotros, Jesús.
Por todos los hogares ecuatorianos, para que en esta noche puedan
vivir la alegría de tenerte en medio de nosotros, en sencillez, humildad
y solidaridad.
Haz que te reconozcamos vivo entre nosotros, Jesús.
COMPROMISO:
Este encuentro que hemos tenido con Jesús en esta Novena ¿cómo
podemos continuarlo a lo largo del año?
ORACIÓN FINAL
Canto
VILLANCICOS:
DULCE JESÚS MÍO:
Dulce Jesús mío,
mi Niño adorado/.
ven a nuestras almas Niñito,
ven no tardes tanto/.
De montes y valles
ven oh deseado/
rompe ya los cielos Niñito
brota flor del campo/.
LINDO NIÑO
Lindo Niño tus ojuelos
son dos astros de los cielos,
lindo Niño me arrebatas
con tu mirada de amor.
Lindo Niño tu boquita
más graciosa que la rosa
y tus labios encendidos
más purpúreos que el clavel.
Lindo Niño me arrebatas,
lindo Niño yo te adoro
lindo Niño mi tesoro
para siempre tu serás.
ENTRE PAJAS Y EL HENO
Entre pajas y el heno
resplandece su belleza,
con más brillo que los astros,
que en cielo se pasean.
Alegría, alegría y placer/.
/Ha nacido ya el Niño
en el portal de Belén/.
Vengan pueblos, vengan reyes
vengan sabios y pastores.
Vengan todos a adorarle
postergadas las naciones
DESDE EL ALTO CIELO
Desde el alto cielo
el Hijo de Dios
/a esta baja tierra
vino por mi amor/.
El pobre Dios Niño
me da compasión
para consolarlo he venido yo.
Pero de que modo, le consolaré
aún dándole mi alma nada le daré.
Tendido en la paja
Temblando de frío
Tiernamente lloras,
oh Niñito mío (bis).
YA VIENE EL NIÑITO
Ya viene el Niñito
jugando entre flores
y los pajaritos
le cantan amores.
La paja esta fría,
la cama está dura.
La Virgen María,
llora con ternura.
Hay un pastorcito
que trae escondido.
Blanco corderito
que aún está dormido.
Ya vienen los magos
llegan tres jinetes.
Con muchos regalos
dulces y juguetes.
EN BRAZOS DE UNA…
En brazos de una doncella
un Infante se dormía,
/y en su lumbre parecía
sol nacido de una estrella/.
Quisiera Jesús del alma,
calentarte con mi aliento
/y decirte lo que siento
en mi pobre corazón/.
Si el mundo de ti se olvida
y te deja abandonado,
/yo jamás, niño adorado,
yo jamás, te olvidaré/.
CLAVELES Y ROSAS
Claveles y rosas,
la cuna adornad
en tanto que un ángel
meciéndola está.
No llores, Niñito
no llores, mi Dios,
si te he ofendido
te pido perdón.
Al Niño pastores, venid abrigar
que la noche es fría y empieza a llorar.
De amores tu pecho abrasado está
lleguémonos prestos su sed a apagar
NOCHE DE PAZ
Noche de paz, noche de amor,
todo duerme en derredor;
entre los astros que esparcen su luz,
bella anunciando al Niñito Jesús,
brilla la estrella de paz,
brilla la estrella de paz.
Noche de paz, noche de amor,
todo duerme en derredor;
sólo velan María y José.
Duerme el Niño y durmiendo se ve
todo el cielo en su faz (bis)
Noche de Dios, noche de paz,
claro el sol brilla ya
y los ángeles cantando están:
gloria a Dios, gloria al Rey celestial.
Duerme el Niño Jesús (bis).
EL TAMBORILERO
El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver a su Rey;
le traen regalos en su humilde zurrón,
rom pom pom pom, rom pom pom pom.
Ha nacido en un portal de Belén
el Niño Dios.
Yo quisiera poner a tus pies
algún presente que te agrade, Señor,
más tú ya sabes que soy pobre también
y no poseo más que un viejo tambor,
rom pom pom pom, rom pom pom pom.
En tu honor, frente al portal, tocaré
con mi tambor.
El camino que lleva a Belén
yo voy marcando con mi viejo tambor;
nada mejor hay que yo pueda ofrecer,
su ronco acento es un canto de amor,
rom pom pom pom, rom pom pom pom.
Cuando Dios me vio tocando ante él,
me sonrió.
VAMOS, PASTORES
Vamos, pastores, vamos,
vamos a Belén,
a ver en aquel Niño
la gloria del Edén (bis).
Este precioso Niño
yo me muero por Él;
sus ojitos me encantan,
su boquita también.
El padre le acaricia,
la madre mira en Él,
y los dos extasiados
contemplan aquel Ser (bis).
Vamos pastores…
Yo pobre pastorcillo
al niño le diré
no la buenaventura,
eso no puede ser;
le diré me perdone
lo mucho que pequé.
11. BIENVENIDO SEAS MI NIÑO…
Bienvenido seas mi Niño adorado
bienvenido seas mi Niño de amor.
Angeles santos por mí adorarle
al Dios que amante nació en portal
Tiembla de frío entre paja y heno
Mi dulce dueño
Mi tierno amor.
Verbo encarnado, Flor de la altura
Fragante y suave, Luz de Belén.
CAMPANA SOBRE CAMPANA
Campana sobre campana
y sobre campana, una.
Asómate a la ventana
Verás al Niño en la cuna.
Belén, campanas de Belén
que los ángeles tocan:
¿Qué nuevas me traéis?
Recogido tu rebaño
¿a dónde vas pastorcito?
Voy a llevar al portal,
requesón manteca y vino
NO SE NIÑO HERMOSO
No se, Niño hermoso,
qué he visto yo en ti
que no sé que tengo
desde que te vi.
Tus tiernas mejillas
de nieve y carmín,
tus labios hermosos,
cual rosa de Abril,
tu aspecto halagüeño
y el dulce reír
tan profundamente
se han grabado en mí,
No sé, Niño hermoso…
Si acaso algún día me atrevo a salir,
al prado florido por mi divertir,
doquiera que mire te miro yo allí
y entonces de nuevo comienzo a advertir
que no sé que tengo desde que te vi.
Agradecemos a Mons. Daniel Medina la aportación de este material.