Nueva Agenda de Desarrollo Sostenible
Nueva Agenda de Desarrollo Sostenible
globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos
como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas
específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años.
Para alcanzar estas metas, todo el mundo tiene que hacer su parte: los gobiernos, el sector
privado, la sociedad civil y personas como usted.
Erradicar la pobreza extrema para todas las personas en todo el mundo para 2030 es un objetivo fundamental de la Agenda
2030 para el desarrollo sostenible.
La pobreza extrema, entendida como el hecho de sobrevivir con menos de 2,15 dólares por persona al día según la paridad
del poder adquisitivo de 2017, ha experimentado descensos notables en las últimas décadas. Sin embargo, la aparición de
la COVID-19 marcó un punto de inflexión, al revertir estos avances, ya que el número de personas que viven en la pobreza
extrema aumentó por primera vez en una generación en casi 90 millones con respecto a las predicciones anteriores.
Incluso antes de la pandemia, el impulso de la reducción de la pobreza se estaba desacelerando. Para finales de 2022, el
pronóstico inmediato sugirió que el 8,4 % de la población mundial, o hasta 670 millones de personas, podrían seguir
viviendo en la pobreza extrema. Este revés borró efectivamente alrededor de tres años de progreso en el alivio de la
pobreza.
Si persisten los patrones actuales, se estima que el 7 % de la población mundial (aproximadamente 575 millones de
personas) aún podría encontrarse atrapada en la pobreza extrema para 2030, con una concentración significativa en el
África subsahariana.
Una revelación alarmante es el resurgimiento de los niveles de hambre a los registrados por última vez en 2005. Igualmente
preocupante es el aumento persistente de los precios de los alimentos en un mayor número de países en comparación con
el período de 2015 a 2019. Este doble problema de la pobreza y la seguridad alimentaria plantea una grave preocupación
mundial.
El objetivo 2 es crear un mundo libre de hambre para 2030. El problema global del hambre y la inseguridad alimentaria ha
mostrado un aumento alarmante desde 2015, una tendencia exacerbada por una combinación de factores que incluyen la
pandemia, los conflictos, el cambio climático y la profundización de las desigualdades.
En 2022, aproximadamente 735 millones de personas (o el 9,2 % de la población mundial) se encontraban en estado de
hambre crónica, un aumento vertiginoso en comparación con 2019. Estos datos subrayan la gravedad de la situación y
revelan una crisis creciente.
Además, se estima que 2400 millones de personas se enfrentaron a inseguridad alimentaria de moderada a grave en 2022;
lo que significa que carecen de acceso a una alimentación suficiente. Este número aumentó en unos alarmantes 391
millones de personas en comparación con 2019.
El persistente aumento del hambre y la inseguridad alimentaria, impulsado por una compleja interacción de factores, exige
atención inmediata y esfuerzos globales coordinados para aliviar este desafío humanitario crítico.
El hambre y la malnutrición extremas siguen siendo un obstáculo para el desarrollo sostenible y crean una trampa de la que
las personas no pueden escapar fácilmente. El hambre y la malnutrición se traducen en individuos menos productivos, más
propensos a las enfermedades y, por tanto, a menudo imposibilitados para ganar más y mejorar sus medios de
subsistencia. 2000 millones de personas en el mundo no tienen acceso habitual a alimentos seguros, nutritivos y
suficientes. En 2022, 148 millones de niños sufrieron retraso en el crecimiento y 45 millones de niños menores de 5 años
sufrieron emaciación.
METAS
2.1 Para 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en
situaciones vulnerables, incluidos los lactantes, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año
2.2 Para 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluso logrando, a más tardar en 2025, las metas convenidas
internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emaciación de los niños menores de 5 años, y abordar las
necesidades de nutrición de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas de edad
2.3 Para 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, en
particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, entre otras cosas
mediante un acceso seguro y equitativo a las tierras, a otros recursos de producción e insumos, conocimientos, servicios
financieros, mercados y oportunidades para la generación de valor añadido y empleos no agrícolas
2.4 Para 2030, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas
resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la
capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías, las inundaciones y
otros desastres, y mejoren progresivamente la calidad del suelo y la tierra
2.5 Para 2020, mantener la diversidad genética de las semillas, las plantas cultivadas y los animales de granja y
domesticados y sus especies silvestres conexas, entre otras cosas mediante una buena gestión y diversificación de los
bancos de semillas y plantas a nivel nacional, regional e internacional, y promover el acceso a los beneficios que se deriven
de la utilización de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales y su distribución justa y equitativa, como se ha
convenido internacionalmente
2.a Aumentar las inversiones, incluso mediante una mayor cooperación internacional, en la infraestructura rural, la
investigación agrícola y los servicios de extensión, el desarrollo tecnológico y los bancos de genes de plantas y ganado a fin
de mejorar la capacidad de producción agrícola en los países en desarrollo, en particular en los países menos adelantados
2.b Corregir y prevenir las restricciones y distorsiones comerciales en los mercados agropecuarios mundiales, entre otras
cosas mediante la eliminación paralela de todas las formas de subvenciones a las exportaciones agrícolas y todas las
medidas de exportación con efectos equivalentes, de conformidad con el mandato de la Ronda de Doha para el Desarrollo
2.c Adoptar medidas para asegurar el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos alimentarios y sus
derivados y facilitar el acceso oportuno a información sobre los mercados, en particular sobre las reservas de alimentos, a
fin de ayudar a limitar la extrema volatilidad de los precios de los alimentos
El acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene representan la necesidad humana más básica para el cuidado de la
salud y el bienestar. Miles de millones de personas no tendrán acceso a estos servicios básicos en 2030 a menos que se
cuadrupliquen los avances. El rápido crecimiento de la población, la urbanización y las crecientes necesidades en materia
de agua de los sectores agrícola, industrial y energético están provocando un aumento de la demanda de agua.
La demanda de agua ha superado el crecimiento demográfico y la mitad de la población mundial actualmente sufre una
escasez de agua grave durante al menos un mes al año. Se prevé que la escasez de agua aumente con el incremento de
las temperaturas globales, provocado a su vez por el cambio climático.
Entre las medidas necesarias para garantizar el acceso universal al agua potable segura y asequible de aquí a 2030 se
encuentran las inversiones en infraestructuras e instalaciones de saneamiento, la protección y el restablecimiento de los
ecosistemas relacionados con el agua, así como la educación en materia de higiene. Además, la mejora del uso eficiente de
los recursos hídricos es una de las claves para reducir el estrés hídrico.
Se ha producido una evolución positiva. Entre los años 2015 y 2022, la proporción de la población mundial con acceso a
servicios de agua potable gestionados de manera segura aumentó del 69 % al 73 %.
¿Por qué?
El acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene es un derecho humano. Las estrategias clave para encauzar este
objetivo incluyen aumentar la inversión y la capacitación en todo el sector, promover la innovación y la acción a partir de
pruebas, mejorar la coordinación y la cooperación intersectorial entre todas las partes interesadas y adoptar un enfoque
más integrado y holístico de la gestión del agua.
El agua es esencial no solo para la salud, sino también para reducir la pobreza, y garantizar la seguridad alimentaria, la paz,
los derechos humanos, los ecosistemas y la educación.
Sin embargo, los países se enfrentan a retos cada vez mayores relacionados con la escasez de agua, la contaminación de
las aguas, la degradación de los ecosistemas relacionados con el agua y la cooperación transfronteriza sobre el agua.
METAS
6.1 De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos
6.2 De aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a
la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en
situaciones de vulnerabilidad
6.3 De aquí a 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la
emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y
aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial
6.4 De aquí a 2030, aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar
la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir
considerablemente el número de personas que sufren falta de agua
6.5 De aquí a 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la
cooperación transfronteriza, según proceda
6.6 De aquí a 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas,
los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos
6.a De aquí a 2030, ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de
capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización,
uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización
6.b Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento
El Objetivo 7 pretende garantizar el acceso a una energía limpia y asequible, clave para el desarrollo de la agricultura, las
empresas, las comunicaciones, la educación, la sanidad y el transporte.
El mundo continúa avanzando para alcanzar las metas de energía sostenible, pero no lo suficientemente rápido. Al ritmo
actual, alrededor de 660 millones de personas continuarán sin acceso a la energía eléctrica y casi 2000 millones de
personas seguirán dependiendo de combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar en 2030.
Nuestro día a día depende de una energía segura y asequible. No obstante, el consumo de energía sigue siendo la principal
causa del cambio climático, ya que representa alrededor del 60 % de las emisiones mundiales de gases de efecto
invernadero.
La tasa mundial de acceso a la energía eléctrica aumentó del 87 % en 2015 al 91 % en 2021.
Para garantizar acceso universal a electricidad asequible en 2030, es necesario invertir en fuentes de energía limpia, como
la solar, eólica y termal. Ampliar las infraestructuras y mejorar la tecnología para suministrar energía limpia en todos los
países en desarrollo son objetivos cruciales que contribuyen tanto al desarrollo como al medioambiente.
METAS
7.1 De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos
7.2 De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas
7.a De aquí a 2030, aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas
a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos
contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias
7.b De aquí a 2030, ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y
sostenibles para todos en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados
insulares en desarrollo y los países en desarrollo sin litoral, en consonancia con sus respectivos programas de apoyo
El Objetivo 8 pretende promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible, el empleo y el trabajo decente para todos.
Diversas crisis amenazan gravemente la economía mundial. Se prevé que el crecimiento real del PIB mundial per cápita se
desacelere en 2023. Las difíciles condiciones económicas empujan a más trabajadores al empleo informal.
Se ha producido un incremento de la productividad laboral y un descenso de la tasa de desempleo a escala mundial. No
obstante, es necesario seguir avanzando para mejorar las oportunidades de empleo, especialmente entre jóvenes, reducir
el empleo informal y la desigualdad en el mercado laboral (sobre todo en lo que respecta a la brecha salarial entre hombres
y mujeres), promover entornos de trabajo seguros y protegidos y mejorar el acceso a los servicios financieros para
garantizar un crecimiento económico sostenido e inclusivo.
A medida que las economías empezaban a recuperarse de los efectos de la pandemia de la COVID-19, la tasa de
desempleo mundial se redujo significativamente en 2022, cayendo hasta el 5,4 % a partir de un pico máximo del 6,6 % en
2020. Esta tasa fue inferior al nivel prepandémico del 5,5 % de 2019.
METAS
8.1 Mantener el crecimiento económico per capita de conformidad con las circunstancias nacionales y, en particular, un
crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados
8.2 Lograr niveles más elevados de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la
innovación, entre otras cosas centrándose en los sectores con gran valor añadido y un uso intensivo de la mano de obra
8.3 Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo
decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las
microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros
8.4 Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar
desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas
sobre modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados
8.5 De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres,
incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor
8.6 De aquí a 2020, reducir considerablemente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni
reciben capacitación
8.7 Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de
esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el
reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas
8.8 Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores,
incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios
8.9 De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos
de trabajo y promueva la cultura y los productos locales
8.10 Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios
bancarios, financieros y de seguros para todos
8.a Aumentar el apoyo a la iniciativa de ayuda para el comercio en los países en desarrollo, en particular los países menos
adelantados, incluso mediante el Marco Integrado Mejorado para la Asistencia Técnica a los Países Menos Adelantados en
Materia de Comercio
8.b De aquí a 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto
Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo
El Objetivo 9 pretende construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización sostenible y fomentar la
innovación.
El crecimiento económico, el desarrollo social y la acción por el clima dependen en gran medida de las inversiones en
infraestructuras, el desarrollo industrial sostenible y el progreso tecnológico. Ante la rápida evolución del panorama
económico mundial y el aumento de las desigualdades, el crecimiento sostenido debe implicar una industrialización que, en
primer lugar, haga accesibles las oportunidades a todas las personas y, en segundo lugar, se apoye en la innovación y en
infraestructuras resistentes.
La industria manufacturera mundial, considerada uno de los motores del crecimiento económico global, ha venido
experimentando un declive constante debido a los aranceles y las tensiones comerciales, incluso antes del inicio de la
pandemia de la COVID-19. El declive de la industria manufacturera provocado por la pandemia ha tenido graves
repercusiones en la economía mundial.
Esto se debe principalmente a la elevada inflación, los cambios en el precio de la energía, las continuas interrupciones en el
suministro de materias primas y productos intermedios, y la desaceleración de la economía mundial.
Mientras que los países menos adelantados (PMA) de Asia han realizado progresos considerables, los PMA de África
tendrían que cambiar la trayectoria actual e intensificar significativamente sus avances para alcanzar el objetivo de aquí a
2030. Sin embargo, las industrias de tecnología media-alta y alta mostraron sólidas tasas de crecimiento.
METAS
9.1 Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, incluidas infraestructuras regionales y
transfronterizas, para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, haciendo especial hincapié en el acceso
asequible y equitativo para todos
9.2 Promover una industrialización inclusiva y sostenible y, de aquí a 2030, aumentar significativamente la contribución de la
industria al empleo y al producto interno bruto, de acuerdo con las circunstancias nacionales, y duplicar esa contribución en
los países menos adelantados
9.3 Aumentar el acceso de las pequeñas industrias y otras empresas, particularmente en los países en desarrollo, a los
servicios financieros, incluidos créditos asequibles, y su integración en las cadenas de valor y los mercados
9.4 De aquí a 2030, modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los
recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente
racionales, y logrando que todos los países tomen medidas de acuerdo con sus capacidades respectivas
9.5 Aumentar la investigación científica y mejorar la capacidad tecnológica de los sectores industriales de todos los países,
en particular los países en desarrollo, entre otras cosas fomentando la innovación y aumentando considerablemente, de
aquí a 2030, el número de personas que trabajan en investigación y desarrollo por millón de habitantes y los gastos de los
sectores público y privado en investigación y desarrollo
9.a Facilitar el desarrollo de infraestructuras sostenibles y resilientes en los países en desarrollo mediante un mayor apoyo
financiero, tecnológico y técnico a los países africanos, los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y
los pequeños Estados insulares en desarrollo
9.b Apoyar el desarrollo de tecnologías, la investigación y la innovación nacionales en los países en desarrollo, incluso
garantizando un entorno normativo propicio a la diversificación industrial y la adición de valor a los productos básicos, entre
otras cosas
9.c Aumentar significativamente el acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones y esforzarse por
proporcionar acceso universal y asequible a Internet en los países menos adelantados de aquí a 2020
El Objetivo 11 pretende lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y
sostenibles.
Las ciudades representan el futuro del modo de vida global. La población mundial alcanzó los 8000 millones de personas en
2022, de las cuales más de la mitad viven en zonas urbanas. Se prevé que esta cifra aumente y que para 2050 el 70 % de
la población vivirá en ciudades.
Aproximadamente 1100 millones de personas viven actualmente en barrios marginales, o en condiciones similares en las
ciudades, y se espera que en los próximos 30 años haya 2000 millones más.
Sin embargo, muchas de estas ciudades no están preparadas para esta rápida urbanización, y el desarrollo de la vivienda,
las infraestructuras y los servicios se ve superado, lo que provoca un crecimiento de los barrios marginales o de condiciones
similares.
El crecimiento urbano descontrolado, la contaminación atmosférica y la escasez de espacios públicos abiertos persisten en
las ciudades.
Desde la implementación de los ODS en 2015 se han realizado grandes progresos y, a día de hoy, el número de países con
estrategias nacionales y locales de reducción del riesgo de catástrofes se ha duplicado. No obstante, siguen existiendo
problemas y, en 2022, solo la mitad de la población urbana mundial tenía acceso al transporte público.
No es posible alcanzar el desarrollo sostenible sin transformar significativamente la forma en que se construyen y gestionan
los espacios urbanos.
¿Cuáles son los retos más urgentes a los que se enfrentan las ciudades?
La desigualdad y los niveles de consumo urbano de energía y de contaminación son algunos de los principales retos. Las
ciudades apenas ocupan el 3 % de la superficie terrestre, pero suponen entre el 60 % y el 80 % del consumo energético y el
75 % de las emisiones de carbono.
Asimismo, muchas ciudades son más vulnerables a los efectos del cambio climático y a los desastres naturales debido a su
elevada concentración de población y a su ubicación, por lo que mejorar la resiliencia urbana es crucial para evitar pérdidas
humanas, sociales y económicas.
METAS
11.1 De aquí a 2030, asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y
asequibles y mejorar los barrios marginales
11.2 De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para
todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a
las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las
personas de edad
11.3 De aquí a 2030, aumentar la urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad para la planificación y la gestión
participativas, integradas y sostenibles de los asentamientos humanos en todos los países
11.4 Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo
11.5 De aquí a 2030, reducir significativamente el número de muertes causadas por los desastres, incluidos los
relacionados con el agua, y de personas afectadas por ellos, y reducir considerablemente las pérdidas económicas directas
provocadas por los desastres en comparación con el producto interno bruto mundial, haciendo especial hincapié en la
protección de los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad
11.6 De aquí a 2030, reducir el impacto ambiental negativo per capita de las ciudades, incluso prestando especial atención
a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo
11.7 De aquí a 2030, proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en
particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad
11.a Apoyar los vínculos económicos, sociales y ambientales positivos entre las zonas urbanas, periurbanas y rurales
fortaleciendo la planificación del desarrollo nacional y regional
11.b De aquí a 2020, aumentar considerablemente el número de ciudades y asentamientos humanos que adoptan e
implementan políticas y planes integrados para promover la inclusión, el uso eficiente de los recursos, la mitigación del
cambio climático y la adaptación a él y la resiliencia ante los desastres, y desarrollar y poner en práctica, en consonancia
con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, la gestión integral de los riesgos de
desastre a todos los niveles
11.c Proporcionar apoyo a los países menos adelantados, incluso mediante asistencia financiera y técnica, para que
puedan construir edificios sostenibles y resilientes utilizando materiales locales
El Objetivo 12 pretende garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles, algo fundamental para sostener los
medios de subsistencia de las generaciones actuales y futuras.
Nuestro planeta se está quedando sin recursos, pero el índice de población sigue creciendo. En caso de que la población
mundial alcance los 9800 millones de personas en 2050, se podría necesitar el equivalente a casi tres planetas para
proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los estilos de vida actuales.
Para reducir nuestros niveles de consumo, debemos cambiar nuestros hábitos de consumo, y una de las principales
medidas que debemos adoptar es sustituir los sistemas de suministro energético por otros más sostenibles. Las crisis
mundiales provocaron un resurgimiento de las subvenciones a los combustibles fósiles, que casi se duplicaron de 2020 a
2021.
Se están produciendo cambios prometedores en las empresas, como la tendencia al aumento de la elaboración de informes
de sostenibilidad ―que en apenas unos años se ha visto casi triplicada―, lo que demuestra un mayor nivel de compromiso
y concienciación sobre la necesidad de dar prioridad a las prácticas sostenibles en todos los sectores empresariales.
El desperdicio de alimentos es otro indicio del consumo excesivo. Abordar la pérdida de alimentos es urgente y requiere
políticas específicas basadas en datos, así como inversiones en tecnologías, infraestructuras, enseñanza y supervisión. A
pesar de que una gran parte de la población mundial pasa hambre, cada año se desperdicia la asombrosa cantidad de 931
millones de toneladas de alimentos.
Reducir los residuos generados y 2. Pensar bien lo que se compra y elegir una opción sostenible siempre que sea posible.
Evitar tirar comida y reducir el consumo de plástico, una de las causas principales de contaminación de los océanos. Tener
siempre encima una bolsa reutilizable, negarse a usar pajitas de plástico y reciclar botellas de plástico son buenas formas
de contribuir en el día a día.
Tomar decisiones inteligentes acerca de las compras también ayuda. Comprar productos sostenibles y locales puede
suponer una diferencia, además de que presiona a las empresas para que adopten prácticas sostenibles.
Para pasar a la acción, visite la siguiente página web: www.un.org/es/actnow
METAS
12.1 Aplicar el Marco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, con la participación
de todos los países y bajo el liderazgo de los países desarrollados, teniendo en cuenta el grado de desarrollo y las
capacidades de los países en desarrollo
12.2 De aquí a 2030, lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales
12.3 De aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per capita mundial en la venta al por menor y a nivel de
los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas
posteriores a la cosecha
12.4 De aquí a 2020, lograr la gestión ecológicamente racional de los productos químicos y de todos los desechos a lo largo
de su ciclo de vida, de conformidad con los marcos internacionales convenidos, y reducir significativamente su liberación a
la atmósfera, el agua y el suelo a fin de minimizar sus efectos adversos en la salud humana y el medio ambiente
12.5 De aquí a 2030, reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción,
reciclado y reutilización
12.6 Alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas
sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes
12.7 Promover prácticas de adquisición pública que sean sostenibles, de conformidad con las políticas y prioridades
nacionales
12.8 De aquí a 2030, asegurar que las personas de todo el mundo tengan la información y los conocimientos pertinentes
para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza
12.a Ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su capacidad científica y tecnológica para avanzar hacia modalidades de
consumo y producción más sostenibles
12.b Elaborar y aplicar instrumentos para vigilar los efectos en el desarrollo sostenible, a fin de lograr un turismo sostenible
que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales
12.c Racionalizar los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles que fomentan el consumo antieconómico eliminando
las distorsiones del mercado, de acuerdo con las circunstancias nacionales, incluso mediante la reestructuración de los
sistemas tributarios y la eliminación gradual de los subsidios perjudiciales, cuando existan, para reflejar su impacto
ambiental, teniendo plenamente en cuenta las necesidades y condiciones específicas de los países en desarrollo y
minimizando los posibles efectos adversos en su desarrollo, de manera que se proteja a los pobres y a las comunidades
afectadas
El cambio climático afectará a todas las personas de todos los países de todos los continentes de alguna forma. Se avecina
un cataclismo climático y no estamos preparados para las posibles consecuencias.
El cambio climático se debe a las actividades humanas y amenaza la vida en la Tierra tal como la conocemos. Con el
aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático evoluciona a un ritmo mucho más rápido de
lo previsto. Sus efectos pueden ser devastadores y pueden provocar fenómenos meteorológicos extremos y cambiantes, así
como la subida del nivel del mar.
De no controlarse, el cambio climático echará por tierra muchos de los avances logrados en materia de desarrollo en los
últimos años. También provocará migraciones masivas que derivarán en inestabilidad y guerras.
Para limitar el calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, las emisiones ya deberían estar
disminuyendo y necesitan reducirse casi a la mitad para 2030, dentro de solo siete años. Sin embargo, estamos muy lejos
de lograr este objetivo.
Es crucial tomar medidas urgentes y transformadoras que vayan más allá de meros planes y promesas. Esto exige
aumentar las ambiciones, abarcar economías enteras y avanzar hacia un desarrollo resiliente al clima, al tiempo que se
traza una trayectoria clara para lograr cero emisiones netas. El tiempo se acaba y es necesario tomar medidas inmediatas
para evitar consecuencias catastróficas y garantizar un futuro sostenible a las generaciones venideras.
Acción inmediata
La crisis climática no va a parar, y la comunidad internacional rehúye el compromiso necesario para revertirla. El período
comprendido entre 2010 y 2019 fue la década más calurosa que se haya registrado jamás y trajo consigo incendios
forestales, huracanes, sequías, inundaciones y otros desastres naturales masivos en todos los continentes.
El cambio climático está alterando las economías nacionales y afectando a las distintas vidas y medios de subsistencia de
muchas personas, especialmente las más vulnerables.
Entre 2010 y 2020, las regiones altamente vulnerables en las que viven aproximadamente entre 3300 y 3600 millones de
personas, experimentaron tasas de mortalidad humana por inundaciones, sequías y tormentas 15 veces superiores a las de
las regiones con una vulnerabilidad muy baja.
METAS
13.1 Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales
en todos los países
13.2 Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales
13.3 Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio
climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana
13.a Cumplir el compromiso de los países desarrollados que son partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático de lograr para el año 2020 el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares
anuales procedentes de todas las fuentes a fin de atender las necesidades de los países en desarrollo respecto de la
adopción de medidas concretas de mitigación y la transparencia de su aplicación, y poner en pleno funcionamiento el Fondo
Verde para el Clima capitalizándolo lo antes posible
13.b Promover mecanismos para aumentar la capacidad para la planificación y gestión eficaces en relación con el cambio
climático en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, haciendo particular hincapié en
las mujeres, los jóvenes y las comunidades locales y marginadas
* Reconociendo que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el principal foro
intergubernamental internacional para negociar la respuesta mundial al cambio climático.
El Objetivo 15 pretende conservar la vida de ecosistemas terrestres. Busca proteger y restablecer los ecosistemas
terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las
tierras, y detener la pérdida de biodiversidad.
Los ecosistemas terrestres son vitales para el sostenimiento de la vida humana, contribuyen a más de la mitad del PIB
mundial e incluyen diversos valores culturales, espirituales y económicos.
Sin embargo, el mundo se enfrenta a una triple crisis del cambio climático, a la contaminación y a la pérdida de la
biodiversidad.
Más de 100 millones de hectáreas de tierras sanas y productivas se degradaron anualmente entre 2015 y 2019, lo que
afectó a la vida de 1300 millones de personas.
La expansión agrícola es el motor directo de casi el 90 % de la deforestación mundial. Esta cifra guarda relación directa con
nuestros sistemas alimentarios, pues la cosecha de palma de aceite representó por sí sola el 7 % de la deforestación
mundial entre los años 2000 y 2018.
Los esfuerzos mundiales y regionales para mantener los ecosistemas forestales, así como sus funciones sociales,
económicas y medioambientales, son esenciales especialmente para los países en desarrollo y los trópicos.
Para cumplir el Objetivo 15, es esencial un cambio fundamental en la relación de la humanidad con la naturaleza, y tomar
conciencia de que la naturaleza es la base de nuestra vida en la Tierra. El Marco Mundial Kunming-Montreal de la
Diversidad Biológica, recientemente adoptado, ofrece al Objetivo 15 un impulso renovado al esbozar cuatro objetivos
orientados a resultados que deben alcanzarse para 2050 y 23 metas que deben lograrse para 2030.
METAS
15.1 Para 2020, velar por la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los
ecosistemas interiores de agua dulce y los servicios que proporcionan, en particular los bosques, los humedales, las
montañas y las zonas áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales
15.2 Para 2020, promover la gestión sostenible de todos los tipos de bosques, poner fin a la deforestación, recuperar los
bosques degradados e incrementar la forestación y la reforestación a nivel mundial
15.3 Para 2030, luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas
por la desertificación, la sequía y las inundaciones, y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo
15.4 Para 2030, velar por la conservación de los ecosistemas montañosos, incluida su diversidad biológica, a fin de mejorar
su capacidad de proporcionar beneficios esenciales para el desarrollo sostenible
15.5 Adoptar medidas urgentes y significativas para reducir la degradación de los hábitats naturales, detener la pérdida de
la diversidad biológica y, para 2020, proteger las especies amenazadas y evitar su extinción
15.6 Promover la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos
y promover el acceso adecuado a esos recursos, como se ha convenido internacionalmente
15.7 Adoptar medidas urgentes para poner fin a la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas de flora y fauna y abordar
la demanda y la oferta ilegales de productos silvestres
15.8 Para 2020, adoptar medidas para prevenir la introducción de especies exóticas invasoras y reducir de forma
significativa sus efectos en los ecosistemas terrestres y acuáticos y controlar o erradicar las especies prioritarias
15.9 Para 2020, integrar los valores de los ecosistemas y la diversidad biológica en la planificación nacional y local, los
procesos de desarrollo, las estrategias de reducción de la pobreza y la contabilidad
15.a Movilizar y aumentar de manera significativa los recursos financieros procedentes de todas las fuentes para conservar
y utilizar de forma sostenible la diversidad biológica y los ecosistemas
15.b Movilizar un volumen apreciable de recursos procedentes de todas las fuentes y a todos los niveles para financiar la
gestión forestal sostenible y proporcionar incentivos adecuados a los países en desarrollo para que promuevan dicha
gestión, en particular con miras a la conservación y la reforestación
15.c Aumentar el apoyo mundial a la lucha contra la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas, en particular
aumentando la capacidad de las comunidades locales para promover oportunidades de subsistencia sostenibles
El Objetivo 16 pretende promover sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y
crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles. Las personas de todo el mundo deben vivir libres
del miedo a cualquier forma de violencia y sentirse seguras en su día a día, sea cual sea su origen étnico, religión u
orientación sexual.
Sin embargo, los conflictos violentos, actuales y nuevos, en todo el mundo, están haciendo descarrilar el camino global
hacia la paz y hacia la consecución del Objetivo 16.
Resulta alarmante que en el año 2022 se produjera un aumento en más del 50 % en el número de muertes de civiles
relacionadas con los conflictos, el primero desde la adopción de la Agenda 2030, debido en gran parte a la guerra de
Ucrania.
Los altos niveles de violencia armada e inseguridad tienen consecuencias destructivas para el desarrollo de un país,
mientras que la violencia sexual, los delitos, la explotación y la tortura son fenómenos generalizados donde existen
conflictos o no hay Estado de derecho, por lo que los países deben tomar medidas para proteger a los sectores que corren
más riesgos.
Los gobiernos, la sociedad civil y las comunidades deben colaborar para encontrar soluciones duraderas a los conflictos y al
clima de inseguridad. El fortalecimiento del Estado de derecho y la promoción de los derechos humanos es fundamental en
este proceso, así como la reducción del tráfico de armas ilícitas, la lucha contra la corrupción y el fomento de una
participación ,inclusiva.
METAS
16.1 Reducir significativamente todas las formas de violencia y las correspondientes tasas de mortalidad en todo el mundo
16.2 Poner fin al maltrato, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños
16.3 Promover el estado de derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la igualdad de acceso a la justicia
para todos
16.4 De aquí a 2030, reducir significativamente las corrientes financieras y de armas ilícitas, fortalecer la recuperación y
devolución de los activos robados y luchar contra todas las formas de delincuencia organizada
16.6 Crear a todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas
16.7 Garantizar la adopción en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas y representativas que respondan a
las necesidades
16.8 Ampliar y fortalecer la participación de los países en desarrollo en las instituciones de gobernanza mundial
16.9 De aquí a 2030, proporcionar acceso a una identidad jurídica para todos, en particular mediante el registro de
nacimientos
16.10 Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con las leyes
nacionales y los acuerdos internacionales
16.a Fortalecer las instituciones nacionales pertinentes, incluso mediante la cooperación internacional, para crear a todos
los niveles, particularmente en los países en desarrollo, la capacidad de prevenir la violencia y combatir el terrorismo y la
delincuencia
16.b Promover y aplicar leyes y políticas no discriminatorias en favor del desarrollo sostenible
El Objetivo 17 pretende revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. La Agenda 2030 es universal y exige la
implicación de todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo, para garantizar que nadie se quede atrás. También
requiere la colaboración entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible solo se pueden conseguir con asociaciones mundiales sólidas y cooperación para
garantizar que nadie se quede atrás en nuestro camino hacia el desarrollo.
Sin embargo, no todos los países se encuentran en la misma situación de partida, y los países de ingresos bajos y medios
afrontan enormes deudas que les impiden hacer avances en esta materia.
Después de la pandemia de la COVID-19, los países en desarrollo se enfrentan a un aumento sin precedentes de los
niveles de deuda externa, agravado por retos como una inflación extrema, la escalada de las tasas de interés, prioridades
contrapuestas y una capacidad fiscal limitada, lo que subraya la urgente necesidad de alivio de la deuda y asistencia
financiera.
Aunque las corrientes de asistencia oficial para el desarrollo (AOD) siguen alcanzando máximos históricos, el aumento en
2022 se atribuye principalmente al gasto en refugiados en los países donantes y a la ayuda a Ucrania.
Para tener éxito, es necesario movilizar tanto los recursos existentes como los adicionales, y los países desarrollados
deberán cumplir sus compromisos de aumentar la asistencia oficial para el desarrollo.
¿Por qué?
Las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 han puesto en evidencia que reforzar el multilateralismo y las alianzas
mundiales es más importante que nunca si queremos resolver los problemas del mundo.
¿Cómo podemos garantizar que los recursos necesarios se movilicen de manera eficaz?
Los países serán los principales responsables de que se realice eficazmente. Se deberán realizar exámenes periódicos de
los progresos en cada país, con la participación de la sociedad civil, las empresas y los representantes de los distintos
grupos de interés. A nivel regional, los países intercambiarán experiencias y abordarán cuestiones comunes, mientras que
anualmente, en el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (FPAN) de las Naciones Unidas, harán balance
de los progresos realizados a nivel mundial, identificando carencias y problemas emergentes, y recomendando medidas
correctoras.
METAS
Finanzas
17.1 Fortalecer la movilización de recursos internos, incluso mediante la prestación de apoyo internacional a los países en
desarrollo, con el fin de mejorar la capacidad nacional para recaudar ingresos fiscales y de otra índole
17.2 Velar por que los países desarrollados cumplan plenamente sus compromisos en relación con la asistencia oficial para
el desarrollo, incluido el compromiso de numerosos países desarrollados de alcanzar el objetivo de destinar el 0,7% del
ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países en desarrollo y entre el 0,15% y el 0,20% del
ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países menos adelantados; se alienta a los
proveedores de asistencia oficial para el desarrollo a que consideren la posibilidad de fijar una meta para destinar al menos
el 0,20% del ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países menos adelantados
17.3 Movilizar recursos financieros adicionales de múltiples fuentes para los países en desarrollo
17.4 Ayudar a los países en desarrollo a lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo con políticas coordinadas
orientadas a fomentar la financiación, el alivio y la reestructuración de la deuda, según proceda, y hacer frente a la deuda
externa de los países pobres muy endeudados a fin de reducir el endeudamiento excesivo
17.5 Adoptar y aplicar sistemas de promoción de las inversiones en favor de los países menos adelantados
Tecnología
17.6 Mejorar la cooperación regional e internacional Norte-Sur, Sur-Sur y triangular en materia de ciencia, tecnología e
innovación y el acceso a estas, y aumentar el intercambio de conocimientos en condiciones mutuamente convenidas,
incluso mejorando la coordinación entre los mecanismos existentes, en particular a nivel de las Naciones Unidas, y
mediante un mecanismo mundial de facilitación de la tecnología
17.7 Promover el desarrollo de tecnologías ecológicamente racionales y su transferencia, divulgación y difusión a los países
en desarrollo en condiciones favorables, incluso en condiciones concesionarias y preferenciales, según lo convenido de
mutuo acuerdo
17.8 Poner en pleno funcionamiento, a más tardar en 2017, el banco de tecnología y el mecanismo de apoyo a la creación
de capacidad en materia de ciencia, tecnología e innovación para los países menos adelantados y aumentar la utilización
de tecnologías instrumentales, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones
Creación de capacidad
17.9 Aumentar el apoyo internacional para realizar actividades de creación de capacidad eficaces y específicas en los
países en desarrollo a fin de respaldar los planes nacionales de implementación de todos los Objetivos de Desarrollo
Sostenible, incluso mediante la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular
Comercio
17.10 Promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en
el marco de la Organización Mundial del Comercio, incluso mediante la conclusión de las negociaciones en el marco del
Programa de Doha para el Desarrollo
17.11 Aumentar significativamente las exportaciones de los países en desarrollo, en particular con miras a duplicar la
participación de los países menos adelantados en las exportaciones mundiales de aquí a 2020
17.12 Lograr la consecución oportuna del acceso a los mercados libre de derechos y contingentes de manera duradera para
todos los países menos adelantados, conforme a las decisiones de la Organización Mundial del Comercio, incluso velando
por que las normas de origen preferenciales aplicables a las importaciones de los países menos adelantados sean
transparentes y sencillas y contribuyan a facilitar el acceso a los mercados
Cuestiones sistémicas
17.13 Aumentar la estabilidad macroeconómica mundial, incluso mediante la coordinación y coherencia de las políticas
17.14 Mejorar la coherencia de las políticas para el desarrollo sostenible
17.15 Respetar el margen normativo y el liderazgo de cada país para establecer y aplicar políticas de erradicación de la
pobreza y desarrollo sostenible
17.16 Mejorar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible, complementada por alianzas entre múltiples interesados que
movilicen e intercambien conocimientos, especialización, tecnología y recursos financieros, a fin de apoyar el logro de los
Objetivos de Desarrollo Sostenible en todos los países, particularmente los países en desarrollo
17.17 Fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público-privada y de la sociedad
civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las alianzas
17.18 De aquí a 2020, mejorar el apoyo a la creación de capacidad prestado a los países en desarrollo, incluidos los países
menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, para aumentar significativamente la disponibilidad de
datos oportunos, fiables y de gran calidad desglosados por ingresos, sexo, edad, raza, origen étnico, estatus migratorio,
discapacidad, ubicación geográfica y otras características pertinentes en los contextos nacionales
17.19 De aquí a 2030, aprovechar las iniciativas existentes para elaborar indicadores
que permitan medir los progresos en materia de desarrollo sostenible y complementen el producto interno bruto, y apoyar la
creación de capacidad estadística en los países en desarrollo