EPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
RÓMULO GALLEGOS
ÁREA DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS
PROGRAMA MUNICIPALIZADO Y FORMACIÓN EN DERECHO
INFORME
(TEMA 11, 12 Y 13)
FACILITADOR: INTEGRANTES:
ABG IVONNE BELISARIO CAMPOS FABIANA C.I: V- 31.369.674
UNIDAD CURRICULAR: DELGADO DAIRIMAR C.I: V-31.695.248
TEORÍA GENERAL DEL NOGUERA EMILY C.I: V- 31.512.804
PROCESO
PEÑA JULIHED C.I: V- 31.475.921
ROJAS MARIANA C.I: V- 30.521.456
TORRES LUIS C.I: V- 28.681.630
VASQUEZ SILMAR C.I: V- 31.092.108
TERCER AÑO SECCIÓN 1
SAN JUAN DE LOS MORROS, MAYO DE 2025.
TEMA 11: SUJETOS PROCESALES: EL ÓRGANO JURISDICCIONAL
LA ORGANIZACIÓN JUDICIAL
Grupo de entidades que integran el sistema de Justicia, y que están
reguladas en la Carta Magna, en la Ley Orgánica del Poder Judicial, en la Ley
de División y Estructura, y, en cada ramo jurisdiccional, en las leyes procesales
correspondientes.
Dentro del poder Público Judicial, conforme a lo previsto en el artículo 253
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se encuentra el
sistema de justicia, constituido por el Tribunal Supremo de Justicia, los diversos
órganos jurisdiccionales que determine la ley, por el Ministerio Público, la
Defensoría del Pueblo, los órganos de investigación penal, auxiliares y
funcionarios de justicia, el sistema penitenciario, los medios alternativos de
justicia, los ciudadanos que participan en la administración de justicia, y los
profesionales del Derecho autorizados para ejercer.
Mediante la organización de los tribunales se determina la manera de
constituirlos, las personas que intervienen en su constitución, la jerarquía de los
tribunales y las relaciones de subordinación entre ellos, y su composición interna.
Todo de acuerdo a los poderes y deberes señalados en la ley, para el ejercicio
de la función jurisdiccional por parte del órgano judicial (el respectivo tribunal) y
la persona natural que actúa en nombre del tribunal (el juez).
CLASES Y DE ÓRGANOS JURISDICCIONALES
Tribunales que conforman la Organización Judicial Venezolana:
El artículo 60 de la Ley Orgánica del Poder Judicial señala que el Poder
Judicial lo ejerce el Tribunal Supremo de Justicia, los Tribunales de la
Jurisdicción Ordinaria; y los Tribunales de Jurisdicción Especial y va a estar
determinado de acuerdo a la competencia y jurisdicción. Pueden ser Colegiados
o Unipersonales, según su estructura interna.
Los colegiados están conformados por varios jueces, tales como: el
Tribunal Supremo de Justicia, formada por seis salas y una sala Plena, cada sala
se encuentra integrada por cinco magistrados, salvo la sala Constitucional, que
se encuentra integrada por siete magistrados; y las sala Plena que se encuentra
compuesta por los 32 magistrados del más alto tribunal de la República. La Corte
Marcial está conformada por cinco magistrados militares. Las Cortes de
Apelaciones se encuentran integradas por tres jueces profesionales, las cuales
tiene la función de conocer en apelación de las sentencias de los tribunales de
primera instancia.
Hasta 1975 los juzgados superiores en lo Civil y Mercantil se llamaban
Corte Superior y estaban conformadas por tres jueces. Luego pasaron a ser
juzgados unipersonales. Los unipersonales son todos los demás tribunales del
país: Superiores, de Primera Instancia y Municipio.
Según la medida del poder que ejercen, los tribunales se pueden clasificar
en:
Ordinarios. Son los que ejercen la jurisdicción civil, mercantil y penal.
Conocen en principio todo tipo de causa civil o penal.
Especiales. Son aquellos cuyos conocimientos de causas están limitadas
a cierto tipo de controversias, tales como aquellos asuntos mercantiles, del niño
y del adolescente, laborales, agrarios, etc.
Contencioso-administrativos. Ejercen la jurisdicción en los asuntos
relacionados con las controversias frente al Poder Público nacional, estadal,
municipal, específicamente frente a la Administración Pública.
Los tribunales, según el grado de jurisdicción, se pueden dividir en
superiores o de alzada, y en inferiores o de primer grado.
La jerarquía en asuntos civiles, mercantiles y de tránsito es:
Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia.
Juzgados Superiores.
Juzgados de Primera Instancia.
Juzgados de Municipio de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas.
Juzgados ejecutores de medidas.
Tribunales de Paz.
La jerarquía en asuntos penales es:
Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia.
Corte de Apelaciones.
Juzgados de Primera Instancia.
El Tribunal Supremo de Justicia es el máximo representante y exponente
del Poder Judicial. Tiene como función primordial controlar, de acuerdo con la
Constitución y con las leyes, la constitucionalidad y legalidad de los actos del
Poder Público.
Como máximo exponente del Poder Judicial, conforme a lo establecido en
el artículo 254 de la Constitución Bolivariana, goza de autonomía funcional,
financiera y administrativa. Se encuentra conformado, tal como lo dispone el
artículo 262 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por las
siguientes salas:
Sala Penal.
Sala Constitucional.
Sala Político-administrativa
Sala Electoral
Sala Social. Le corresponde lo referente a la casación agraria, laboral y
de menores, actualmente niños y adolescentes.
Sala de Casación Penal
Sala de Casación Civil.
Cada una de las salas se encuentra conformada por cinco magistrados, a
excepción de la Constitucional, que está conformada por siete magistrados.
De conformidad con lo establecido en el artículo 3ro de la novísima Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la Sala Plena es el órgano directivo
del más alto tribunal, y tendrá una junta directiva integrada por un presidente, un
primer vicepresidente, un segundo vicepresidente y tres directores.
El Tribunal Supremo, en pleno, por aplicación del artículo 31 de la Ley
Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, tiene un presidente, un primer y un
segundo vicepresidente, quienes presidirán respectivamente las salas y en
ningún caso podrán ser miembros de la misma sala. Por su parte, cada sala tiene
un presidente y un vicepresidente.
Para ser magistrado, tal como lo dispone el artículo 263 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, se requiere cumplir con los siguientes
requisitos:
Tener nacionalidad venezolana por nacimiento.
Ser ciudadano o ciudadana de reconocida honorabilidad.
Ser jurista de reconocida competencia, gozar de buena reputación, haber
ejercido la abogacía durante un mínimo de 15 años y tener título universitario de
postgrado en materia jurídica; ; o haber sido profesor universitario o profesora
universitaria en ciencia jurídica durante un mínimo de 15 años y tener la
categoría de profesor o profesora titular; o ser o haber sido juez o jueza superior
en la especialidad correspondiente a la Sala para la cual se postula, con un
mínimo de quince años en el ejercicio de la carrera judicial, y reconocido prestigio
en el desempeño de sus funciones.
Cualquier otro que pueda establecerse en la ley.
El período de ejercicio de la magistratura, tal como lo dispone el artículo
264 de la Constitución, será único por 12 años. Los magistrados pueden ser
removidos por la Asamblea Nacional mediante una mayoría calificada de dos
terceras partes de sus integrantes, previa audiencia concedida al interesado, en
caso de faltas graves ya calificadas por el Poder Ciudadano, en los términos que
establezca la ley.
Las atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia son las establecidas en
el artículo 266 de la Constitución de la República. Con la entrada en vigencia de
la Constitución, se creó la sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,
como máximo representante de la Jurisdicción Constitucional. Conforme a lo
establecido en el artículo 334 de la nueva ley fundamental, se encarga de forma
exclusiva de declarara la nulidad de las leyes y demás actos de los órganos que
ejercen el Poder Público, dictado en ejecución directa e inmediata de la
Constitución o que tengan rango de ley. De esta manera, la Sala Constitucional
garantizará la supremacía y efectividad de las normas y principios
constitucionales, siendo el máximo y último intérprete de la Constitución, y
velando por su uniforme interpretación y aplicación. Conforma al artículo 335 de
la Constitución, las interpretaciones que establezca la sala sobre el contenido o
alcance de las normas y principios constitucionales, son de carácter vinculante,
tanto para las otras salas del Tribunal Supremo de Justicia, como para los demás
tribunales de la República.
Jurisdicción Ordinaria
La jurisdicción ordinaria, conforme a lo dispuesto en el artículo 61 de la
Ley del Poder Judicial, le corresponde a la Corte de Apelaciones, a los tribunales
Superiores, juzgados de Primera Instancia y de Municipio.
La Corte de Apelaciones son tribunales colegiados constituidos por tres
jueces profesionales, quienes en su seno deberán designar un presidente que
durará un año en el ejercicio de su cargo, pudiendo ser reelegido. Los tribunales
Superiores son unipersonales, conformados por un juez, un secretario y un
alguacil. En materia penal, según la competencia, existe el tribunal de Control,
conformado por un juez, un secretario y un alguacil. El tribunal de Juicio puede
estar constituido en unipersonal o mixto, el primero conformado por un juez, un
secretario y un alguacil, y el segundo, conformado por un juez presidente y dos
escabinos, un secretario y un alguacil.
Los juzgados de Municipio actúan como tribunales unipersonales.
Conocen en Primera Instancia de las causas civiles y mercantiles cuyos
intereses calculados según las disposiciones del Código de Procedimiento Civil,
no exceda de cinco millones de bolívares.
La jurisdicción mercantil es una jurisdicción de carácter ordinaria, y su
competencia está contemplada en el artículo 1.090 del Código de Comercio.
La jurisdicción penal es también de carácter ordinario, es ejercida por los
tribunales de control, unipersonales y mixtos de juicio, los tribunales de ejecución
asó como las cortes de apelaciones, y se encuentran organizados en
circunscripciones judiciales y en dos instancias.
En el nuevo proceso penal, se encuentran cuatro fases: preparación o de
investigación; fase intermedia, fase de juicio y fase de ejecución.
Jurisdicción especial
La administración de justicia, a la par de la jurisdicción ordinaria, es
ejercida igualmente por la jurisdicción especial, conformada por los tribunales
que se señalan a continuación:
Jurisdicción electoral. Conforme a lo establecido en el artículo 297 de la
Constitución de la República, es aquella ejercida por la sala Electoral del Tribunal
Supremo de Justicia y los demás tribunales que determine la ley, quien se
encarga de todo lo relativo a la materia electoral.
Jurisdicción de Protección del niño y del adolescente. Le ha sido atribuido
a los tribunales del Niño y del Adolescente y a la sala Social del Tribunal Supremo
de Justicia. Estos tribunales se encuentran constituidos por las salas de juicios y
una corte superior, quienes contarán con un presidente y un secretario. Cada
sala de juicio está conformada por jueces profesionales que conocen directa y
unipersonalmente de los asuntos que le sean asignados por el presidente. La
corte superior está integrada por una o más salas de apelaciones, formado por
tres jueces profesionales, quienes actuarán colegiadamente para conocer el
recurso de apelación asignado por el presidente.
Jurisdicción bancaria. Esta jurisdicción especial fue creada conforme a la
resolución 147 emanada del extinto Consejo de la Judicatura, de fecha 21 de
febrero de 1995, modificada posteriormente mediante Resolución número 149,
de fecha 1 de marzo de 1995, emanada del organismo antes señalado. Se
encuentra conformada por dos tribunales unipersonales, con sede en la ciudad
de Caracas y competencia nacional, y son el juzgado séptimo y noveno de
Primera Instancia en lo Civil y Mercantil Bancario. Se encargarán de conocer y
decidir en forma exclusiva y excluyente de los demás tribunales de la República,
de litigios derivados de las actividades y operaciones a que se refiere la Ley
General de Bancos y otras Instituciones Financieras, y demás leyes que regulan
las instituciones financieras y la emergencia financiera, demás asuntos civiles y
mercantiles en los que sea parte un banco o institución financiera.
Jurisdicción arbitral. Conforme a la Ley de Arbitraje Comercial, es ejercida
por árbitros institucionales o independientes, tal como lo señala el artículo 2º
eiusdem, siendo los primeros aquellos realizados en la Cámara de Comercio y
cualesquiera otras asociaciones internacionales existentes, organizaciones
vinculadas a actividades económicas industriales, organizaciones cuyo objeto se
encuentre relacionado con la promoción de la resolución alternativa de conflictos,
universidades e instituciones superiores académicas y, las demás asociaciones
y organizaciones que se crearen con posterioridad a la vigencia de esta ley, que
establezcan el arbitraje como uno de los medios de solución de las controversias.
Jurisdicción de los tribunales de paz. Esta jurisdicción se encuentra a
cargo de tribunales unipersonales ubicados en cada una de las parroquias que
integren la división político territorial de los municipios, tal como lo dispone el
artículo 1º de la Ley Orgánica de Tribunales y Procedimiento de Paz, y conforme
a lo normado en el artículo 258 de la Constitución de la República.
Jurisdicción Laboral. Está a cargo de los tribunales de Primera Instancia
y Superiores Laborales, quienes actúan como tribunales unipersonales.
Conocen de los procedimientos de estabilidad laboral, prestaciones sociales,
recursos de nulidad contra los actos administrativos del Ministerio del Trabajo o
Inspectoría del Trabajo, recursos de amparo.
Jurisdicción de pueblos indígenas. Conforme a lo previsto en el artículo
260 de la Constitución Bolivariana, ha sido autorizado a las autoridades legítimas
de los pueblos indígenas para aplicar en su hábitat, instancias con bases en sus
tradiciones ancestrales y que sólo afectan a sus integrantes, según sus propias
normas y procedimientos, siempre que no sean contrarios a la Constitución, a la
ley y al orden público.
Jurisdicción Contenciosa. Conforme a lo previsto en el artículo 259 de la
Constitución, esta jurisdicción es ejercida por el Tribunal Supremo de Justicia y
los demás tribunales que señale la ley, quienes se encargarán de anular los actos
administrativos generales o individuales contrarios a derecho, incluso por
desviación de poder. Estos tribunales pueden condenar el pago de sumas de
dinero y reparación de daños y perjuicios originados en responsabilidad
administrativa, conocerán igualmente de reclamos por la prestación de servicios
públicos, así como disponer de lo necesario para el restablecimiento de las
situaciones judiciales subjetivas lesionadas por la actividad administrativa. Esta
jurisdicción se encuentra conformada por tribunales administrativos, ordinarios y
especiales. Dentro de los primeros encontramos: la sala Político-administrativa
del Tribunal Supremo de Justicia; la Corte de Primera en lo Contencioso-
administrativo; tribunales superiores civiles y Contencioso-administrativo.
Por su parte, la jurisdicción Contencioso-administrativa especial se
encuentra conformada por el tribunal de la carrera administrativa; tribunales
contenciosos tributarios; tribunales de hacienda pública; tribunales agrarios.
Jurisdicción penal militar. Se encuentra establecida en el artículo 261 de
la Constitución de la República, la cual forma parte del Poder Judicial. Será
ejercida por jueces seleccionados por concurso, correspondiéndole la
competencia, organización y modalidades de funcionamiento que sigue el
sistema acusatorio de acuerdo al Código de Justicia Militar. En general, conocen
de los delitos cometidos por militares en servicio activo de carácter militar, dado
que los delitos comunes son conocidos por la jurisdicción penal ordinaria.
Jurisdicción de tránsito. Es una jurisdicción especial que regula todo lo
relativo a las demandas que se intenten con motivo de accidentes de tránsito,
daños materiales a personas o cosas, daños morales ocasionados como
consecuencia de colisiones entre vehículos, entre otros. Esta jurisdicción es
ejercida por los tribunales de Municipio, Primera Instancia y Superiores, quienes
conocerán de las causas conforme a la cuantía del daño causado y en la
circunscripción judicial del lugar donde haya ocurrido el hecho, todo conforme a
lo previsto en el artículo 75 de la Ley de Tránsito Terrestre.
Jurisdicción de hacienda pública. Estos tribunales también son de carácter
especial, conocen de las infracciones de las leyes fiscales castigadas con penas
corporales y en la cual no procediere la liquidación de derechos o impuestos.
Jurisdicción especializada en ejecución de medidas en el Área
Metropolitana de Caracas. Conforme a lo previsto en la Resolución número
1.000, emana del extinto Consejo de la Judicatura de fecha 19 de julio de 1999,
fueron creados tribunales de municipio especializados en materia de ejecución
de medidas, en el Área Metropolitana de Caracas. Según lo previsto en el artículo
70, último párrafo de la ley Orgánica del Poder Judicial, se encargarán en forma
exclusiva y excluyente de efectuar o practicar las medidas ejecutivas o
preventivas que dicten los tribunales en materia civil.
Jurisdicción especial en materia de consignaciones de cánones de
arrendamiento. Conforme a la Resolución número 100, emanada del extinto
Consejo de la Judicatura de fecha 19 de julio de 1999, fue creado un juzgado
especializado en recibir las consignaciones de arrendamiento de inmuebles, en
la materia regulada en el derogado Decreto Legislativo sobre Desalojo de
Viviendas. Tiene sede en Caracas, y conoce en forma exclusiva y excluyente de
todos los demás tribunales de las consignaciones referidas.
EL JUEZ, SUS CARACTERÍSTICAS Y DEBERES
El juez, es aquel funcionario al que se le atribuye la potestad de aplicar el
derecho para solucionar un conflicto.
Por consiguiente, el artículo 254 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, establece que el ingreso a la carrera judicial y el
ascenso de los jueces o juezas se hará por concursos de oposición públicos que
aseguren la idoneidad y excelencia de los o las participantes y serán
seleccionados o seleccionadas por los jurados de los circuitos judiciales, en la
forma y condiciones que establezca la ley.
Así mismo, el nombramiento y juramento de los jueces o juezas
corresponde al Tribunal Supremo de Justicia; la ley garantizará la participación
ciudadana en el procedimiento de selección y designación de los jueces o juezas,
en este mismo sentido, los jueces o juezas sólo podrán ser removidos o
suspendidos de sus cargos mediante los procedimientos expresamente
previstos en la ley.
Es por eso que la ley propenderá a la profesionalización de los jueces o
juezas y las universidades colaborarán en este propósito, organizando en los
estudios universitarios de Derecho la especialización judicial correspondiente.
Es importante resaltar, que los jueces o juezas son personalmente
responsables, en los términos que determine la ley, por error, retardo u omisiones
injustificados, por la inobservancia sustancial de las normas procesales, por
denegación, parcialidad, y por los delitos de cohecho y prevaricación en que
incurran en el desempeño de sus funciones.
Por otra parte, el funcionario que asume el rol de juez, debe poseer las
siguientes características correspondientes al cargo:
-El juez debe poseer condiciones académicas e intelectuales, y valores
personales. Además, debe ser imparcial e independiente. Los valores personales
se traducen en la vocación y valentía, exigidas para que pueda enfrentar
presiones de personas o grupos de poder (externos e internos).
-El juez tiene que poseer un profundo y actualizado conocimiento para
poder aplicar el Derecho en la solución de los conflictos entre los particulares, o
entre estos y el Estado. Lo anterior es exigido para garantizar el interés público
y el respeto de los derechos humanos.
-El conocimiento requiere estudio e inteligencia. El juez que sabe, pero
que no tiene conciencia de su función, y hace un uso errado o desviado del
conocimiento, carece de la inteligencia emocional y de la honestidad que exige
su posición.
Sócrates indicaba que el juez debía tener cuatro particularidades: (a)
Escuchar cortésmente, (b) responder sabiamente, (c) ponderar prudentemente;
y, (d) decidir imparcialmente.
-El juez tiene el poder de juzgar los actos de los hombres. Tiene la
autoridad de otorgarles libertad o quitársela. Tiene el poder de otorgarle bienes
o quitárselos. Posee la autoridad de conferir un estatus o afectar las relaciones
personales más importantes del ser humano, como las de familia.
Pero, sobre todo, el juez debe ser valiente, es decir, debe tener el valor de
tomar sus decisiones solo de acuerdo con la convicción de que está actuando
conforme a la ley y a una solución basada en la justicia, con valor para no dejarse
influenciar por factores externos de poder, por prebendas o retaliación, o
cualquier otra motivación ajena a la realización de la justicia.
-El juez debe ser libre, amar la libertad y el bienestar, tanto propio como
el de sus semejantes, pues solo así podrá juzgar con imparcialidad. De otro lado,
la justicia debe siempre ir acompañada de la piedad, por tanto, el juez debe ser
una persona piadosa.
Ciertamente, ni las creencias del juez, como tampoco la de otros, debe
influir o determinar la sentencia. El juez que en lugar de la vocación de justicia,
cede ante la cobardía de los sentimientos propios o de otros, daña a otro ser
humano a través de un acto injusto y, sobre todo, carente de piedad.
Por último, es importante destacar que en la legislación venezolana, los
deberes de un juez en el proceso se fundamentan en la Constitución y las leyes
procesales, estos deberes incluyen la dirección del proceso, el cumplimiento de
la ley, la garantía de los derechos humanos, la impartición de justicia sin retrasos
indebidos y la preservación de la ética profesional.
-Constitución de la República Bolivariana de Venezuela:
El artículo 253 establece que la potestad de administrar justicia emana de
los ciudadanos y se imparte en nombre de la República por autoridad de la ley.
-Ley Orgánica del Poder Judicial:
Define la estructura y funciones del Poder Judicial, incluyendo los deberes
y responsabilidades de los jueces.
-Códigos de Procedimiento:
Cada tipo de proceso (civil, penal, etc.) tiene un código de procedimiento
que establece las reglas y procedimientos que el juez debe seguir.
-Código de Ética del Juez venezolano:
Establece los principios éticos que deben orientar todos los actos del juez,
asegurando la confianza pública en su independencia y la integridad del sistema
de justicia.
De igual manera, un juez cuenta con deberes específicos y son los
siguientes:
-Dirección del Proceso:
El juez es el director del proceso y debe impulsarlo de oficio hasta su
conclusión, velando por su pronta solución y evitando dilaciones injustificadas.
-Cumplimiento de la Ley:
Los jueces tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir la Constitución
y las leyes de la República.
-Garantía de los Derechos Humanos:
Los jueces deben garantizar el efectivo goce, ejercicio y respeto de los
derechos humanos y garantías constitucionales.
-Impartición de Justicia:
Los jueces deben impartir justicia de manera imparcial, justa y equitativa,
asegurando el acceso a la misma y protegiendo las garantías de las personas.
-Preservación de la Ética Profesional:
Los jueces deben mantener una conducta ética y profesional, evitando
cualquier acto que pueda poner en duda su independencia, imparcialidad o
integridad.
-Prevención de Fraude Procesal:
Los jueces deben tomar todas las medidas necesarias para prevenir o
sancionar el fraude procesal y cualquier falta a la lealtad y probidad de los
intervinientes en el proceso.
-Responsabilidad Personal:
Los jueces son personalmente responsables por errores, retardos u
omisiones injustificados, así como por la inobservancia sustancial de las normas
procesales, la denegación, la parcialidad y los delitos de cohecho y
prevaricación.
PODERES PROCESALES
Los poderes procesales o de gobierno del proceso son aquellos que
permiten al órgano jurisdiccional gestionar y controlar, en todas las etapas del
proceso, sus aspectos formales, relativos al desarrollo procedimental, sin injerir
el fondo de la decisión. Dentro de este género es posible distinguir entre aquellos
poderes que se refieren al impulso procesal, y a los que se dirigen al control de
la legalidad de los actos y de los presupuestos procesales.
EL SECRETARIO DEL TRIBUNAL. CONCEPTO, FUNCIONES Y
ATRIBUCIONES
El Secretario es el encargado de la adecuada ordenación del proceso,
siendo depositario de las actas de la jurisdicción, dirige el funcionamiento de la
Oficina Judicial (Secretaría Judicial), y asume la responsabilidad del correcto
funcionamiento de los servicios administrativos.
El Secretario Judicial tiene tres grandes grupos de funciones: las
relacionadas con la Dirección de la Oficina Judicial; las relativas a su papel como
impulsor y ordenador del proceso; y las que le corresponden como titular de la
fe pública judicial.
Entre sus importantes funciones se encuentran la redacción de las actas,
la realización de actos de comunicación derivados del procedimiento o la
colaboración con el juez en las vistas. Además interviene como fedatario público
en el desarrollo de las diligencias de forma que cualquier trámite o acto
jurisdiccional realizado en su ausencia puede ser declarado nulo.
En concreto, además de la dirección de la oficina judicial, se pueden citar
entre sus funciones las siguientes:
Funciones como titulares de la fe pública judicial, dejando constancia
fehaciente de la realización de actos procesales ante el Tribunal (artículo 453
LOPJ).
Funciones como responsables de la actividad de documentación y de la
llevanza de los libros registro (artículos 454 y 458.4 LOPJ)
Funciones como impulsores y ordenadores del proceso, dictando las
resoluciones necesarias para la tramitación del proceso (artículo 456
LOPJ), garantizando el reparto de asuntos (artículo 454.3 LOPJ);
ejerciendo la dación de cuenta (artículo 455 LOPJ).
Funciones como director técnico-procesal (artículos 457 y 454.2 LOPJ),
haciendo cumplir las órdenes y circulares de sus superiores jerárquicos (artículo
452.3 LOPJ) ateniéndose al protocolo de actuación en el procedimiento
elaborado por el Secretario Coordinador (artículo 8,c del Reglamento del Cuerpo
de Secretarios Judiciales).
Funciones de colaboración y cooperación con otros órganos y
Administraciones, así como con la Administración Tributaria (artículos 452.3 y
460 LOPJ), elaborando la estadística judicial (artículo 461 LOPJ).
Funciones relacionadas con el archivo judicial de gestión (artículo 458.1
LOPJ), y con el depósito de bienes y piezas de convicción (artículo 459.1 LOPJ).
EL ALGUACIL DEL TRIBUNAL. CONCEPTO, FUNCIONES Y
ATRIBUCIONES
El Alguacil, conjuntamente con el Juez y el Secretario, constituye
válidamente el tribunal. Por eso que es obligatoria la presencia de un alguacil en
todas las audiencias orales que se celebren durante el proceso, ya que carecería
de nulidad la misma en caso contrario .
Los Alguaciles y demás funcionarios judiciales en Materia penal son
postulados/propuestos a los cargos por el Juez Presidente de Cada
circunscripción Judicial tal como lo establece el art 508 , Códígo Órganico
Procesal Penal.
Los alguaciles tendrán el carácter de autoridades de policía dentro de la
sede de los tribunales, sin menoscabo de sus atribuciones y estarán adscritos al
servicio de Alguacilazgo. Art. 15 Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.
Las funciones del alguacil se centran en el mantenimiento del orden y la
seguridad dentro de los tribunales y en la ejecución de las órdenes judiciales. El
alguacil realiza labores de prevención y custodia, protege la integridad de las
personas y bienes, y garantiza el cumplimiento de las decisiones judiciales.
El alguacil realiza las siguientes funciones:
Mantenimiento del orden y la seguridad: Garantiza la seguridad en las
instalaciones del tribunal, manteniendo el orden dentro de las salas de audiencia
y despachos.
Ejecución de órdenes judiciales: Ejecuta las órdenes emanadas de los
jueces y secretarios, incluyendo la práctica de citaciones y notificaciones.
Custodia y traslado de personas: Recibe, custodia y traslada a personas
detenidas desde y hacia la sala de audiencias, así como a los jurados.
Transporte de documentos: Realiza el transporte y distribución interna y
externa de documentos.
Seguridad de los tribunales: Protege la integridad de las personas y bienes
dentro del tribunal.
Otros deberes: Las leyes y reglamentos internos de los tribunales pueden
establecer otros deberes para los alguaciles.
El servicio de alguacilazgo, que es una figura innovadora, que introduce
el Código Orgánico Penal en su Artículo 511, que tiene como atribuciones la
recepción de la correspondencia, el transporte y distribución interna y externa de
los documentos, la custodia de privados de libertad dentro de la sede, el
mantenimiento del orden de las salas de audiencia y de las edificaciones, la
práctica de las citaciones y notificaciones, y la ejecución de las órdenes del
tribunal y las demás normas o lineamientos que se establezcan el Código
Orgánico Procesal Penal, las leyes y el Reglamento Interno de los Circuitos
Judiciales Penales.
TEMA 12: SUJETOS PROCESALES. EL MINISTERIO PÚBLICO
Los sujetos procesales son todas las personas u órganos que intervienen
en un proceso judicial, desempeñando un rol específico. Entre ellos se
encuentran las partes (fiscal, acusado, víctima), el juez, terceros intervinientes y
el Ministerio Público, cuyo rol se detalla a continuación.
DEFINICIÓN.
El Ministerio Público es un órgano autónomo y uno de los sujetos
procesales fundamentales en el proceso penal venezolano. Tiene la
responsabilidad de ejercer, en nombre del Estado, la acción penal pública, dirigir
y supervisar la investigación de los hechos punibles, proteger a los involucrados
en el proceso y garantizar el respeto a los derechos y garantías constitucionales
en todos los procedimientos judiciales. Este órgano está dirigido por el Fiscal
General de la República, quien es designado por la Asamblea Nacional para un
período de siete años.
FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL Y LEGAL.
El Ministerio Público tiene su base en disposiciones constitucionales y
legales que definen su naturaleza, funciones y actuaciones. La Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela de 1999 consagra al Ministerio Público
como un órgano autónomo e independiente, con el rol de administrar justicia de
manera objetiva. El artículo 271 establece su deber de perseguir los hechos
punibles y combatir la impunidad, mientras que el artículo 280 le asigna la función
de garantizar la protección de los derechos humanos. Así mismo, el artículo 284
lo reconoce como parte del Poder Ciudadano, encargado de promover y
defender los derechos constitucionales. El artículo 285 detalla sus funciones
principales, que incluyen:
Ejercer la acción penal en nombre del Estado en los delitos de acción
pública.
Dirigir la investigación de los hechos punibles.
Garantizar los derechos procesales de los sujetos involucrados.
Asegurar la celeridad en la administración de justicia.
Ejecutar lo establecido en la ley.
Por su parte, el Código Orgánico Procesal Penal (COPP) regula las
actuaciones del Ministerio Público. El artículo 11 lo establece como titular
exclusivo de la acción penal pública, con la obligación de ejercerla. El artículo
108 lo designa como responsable de esclarecer los hechos punibles en
coordinación con los órganos de seguridad del Estado. El artículo 111 detalla sus
funciones, como la formulación de acusaciones, la participación en la fase
preparatoria y la solicitud de medidas cautelares. El artículo 262 regula su
actuación en la fase de juicio, mientras que el artículo 238 permite solicitar
medidas de protección para los sujetos procesales.
Además, la Ley Orgánica del Ministerio Público establece su estructura
jerárquica, encabezada por el Fiscal General de la República, seguido por
fiscales superiores y fiscales de competencia penal. Esta ley refuerza su rol como
garante de los derechos de las partes. Otras normativas, como la Ley de
Protección de Víctimas, Testigos y Demás Sujetos Procesales, le otorgan
atribuciones para proteger a los involucrados, garantizando el acceso a la
justicia.
NATURALEZA JURÍDICA DEL MINISTERIO PÚBLICO.
Según el artículo 284 de la Constitución, el Ministerio Público, junto con la
Defensoría del Pueblo y la Contraloría General, integra el Poder Ciudadano, con
la misión de garantizar la legalidad, el respeto a los derechos humanos y la
celeridad en la justicia penal. Es un órgano autónomo que actúa con
independencia, objetividad e imparcialidad en el ejercicio de la acción penal y la
dirección de investigaciones. Como titular de la acción penal pública, regulada
por el COPP, su participación es indispensable para la existencia del proceso
penal en Venezuela. Está obligado a ejercer esta acción cuando existan
elementos suficientes, salvo en los delitos de acción privada establecidos en el
artículo 24 del COPP. Su objetivo principal es defender los intereses de la
sociedad, garantizar el acceso a la justicia y perseguir los hechos punibles.
FUNCIONES DEL MINISTERIO PÚBLICO EN El PROCESO PENAL.
Conforme a la Constitución y el COPP, el Ministerio Público ejerce la
acción penal en nombre del Estado, garantizando los derechos humanos, las
garantías procesales y el acceso a la justicia. Sus funciones incluyen:
Actuar de oficio o por denuncia: Según el artículo 24 del COPP, debe
iniciar la investigación de delitos de acción pública cuando existan elementos
suficientes. En los delitos de acción privada, requiere la querella de la víctima.
Dirigir la investigación penal: Coordina con los órganos de seguridad,
supervisa y ordena diligencias para esclarecer los hechos mediante la
recopilación de pruebas que determinen la responsabilidad penal del imputado.
Formular la acusación: Conforme a los artículos 308 y 326 del COPP,
presenta el escrito de acusación ante el juez cuando existan elementos
suficientes, iniciando formalmente la fase intermedia del proceso penal.
Proteger a víctimas y testigos: Según el artículo 285 de la Constitución
y la Ley de Protección de Víctimas, Testigos y Demás Sujetos Procesales,
garantiza la seguridad e identidad de los involucrados mediante medidas de
protección.
Participar en todas las fases del proceso penal: Dirige la investigación
en la fase preparatoria, presenta la acusación en la fase intermedia, sustenta la
acusación y presenta pruebas en la fase oral, y ejerce recursos en la fase de
impugnación.
El Ministerio Público debe actuar con objetividad, considerando tanto los
elementos que incriminen como los que exculpen al imputado, garantizando la
legalidad y el respeto a los derechos constitucionales.
ESTRUCTURA DE LA FISCALIA DEL MINISTERIO PÚBLICO
[Link] General
De acuerdo a la normativa vigente, el fiscal general es el funcionario que
ejerce la acción penal en nombre de la República, “con el auxilio de los
funcionarios o funcionarias que determine la ley” (artículo 284 de la Constitución).
Es el encargado de dirigir la investigación de delitos, ordenar y supervisar las
investigaciones penales, así como las actuaciones de los órganos de
investigación.
[Link]
Es el funcionario que se encarga de asistir al fiscal general, suplirlo
cuando sea necesario.
[Link] ante el Tribunal Supremo de Justicia
Son los fiscales que les corresponde ejercer la representación del
Ministerio Público ante las Salas del Tribunal Supremo de Justicia. Ejercen la
acción penal, civil derivada del delito; así como las acciones necesarias para
establecer la responsabilidad civil, penal y administrativa en que incurran los
funcionarios del sector público en el ejercicio de sus funciones.
[Link] nacionales
Se encargan de ejercer la acción penal y civil derivada del delito en los
casos que tengan a su cargo.
[Link] superiores
Son los fiscales de mayor jerarquía que se encarga de la coordinación de
la labor de los fiscales en el estado del territorio nacional donde sean designados
y no participan en los litigios.
[Link] de proceso
Son los designados en los estados y municipios para investigar los hechos
punibles en el territorio en el que tienen competencia y ejercer la acción penal,
civil y las acciones necesarias para hacer efectiva la responsabilidad civil, penal
y administrativa en que incurran los funcionarios del sector público como motivo
del ejercicio de sus funciones. También pueden actuar en tribunales de control.
[Link] de ejecución de sentencia
Son los encargados de supervisar la aplicación correcta de la pena y la
vigilancia del respeto a los derechos y garantías que establecen la Constitución
de la República, los tratados, convenios, acuerdos internacionales y demás
leyes.
EL MINISTERIO PÚBLICO EN EL PROCESO PENA.
En el proceso penal al Ministerio Público corresponde, entre otras,
la atribución de dirigir la investigación de los hechos punibles y de ordenar y
supervisar las actuaciones de los órganos de policía de investigaciones, para
buscar y asegurar los elementos de convicción y establecer la identidad plena
de los autores de dichos [Link] a través de los Fiscales por el cumplimiento
de la Constitución y las leyes, impidiendo las detenciones arbitrarias, inicia y
tramita los procedimientos penales, en los casos en que alguna persona
aparezca señalada en hechos punibles para que les aplique la sanción
correspondiente.
• Interviene en los juicios penales velando por la buena marcha y celeridad
del proceso y para que se apliquen correctamente las disposiciones adjetivas
penales establecidas en el COPP.
• Ejercer en nombre del estado la acción penal.
• Intenta además de la acción penal, las acciones que considere
necesarias para hacer efectiva la responsabilidad civil y administrativa de los
funcionarios públicos.
• Vela por el cumplimiento de las garantías constitucionales de los
detenidos y el respeto de los derechos humanos en las cárceles.
Dentro de los parámetros del sistema acusatorio y las previsiones
constitucionales, el Ministerio Público además de velar por el respeto de los
derechos y garantías del ciudadano, la celeridad y buena marcha de la
administración de justicia tiene como atribuciones en el proceso penal, dirigir la
investigación de los hechos punibles, ordenar y supervisar las actuaciones de
los cuerpos de seguridad,y, formular la acusación. Como consecuencia del
principio de la oficialidad prevista en el artículo 11 del Codigo Orgánico Procesal
Penal,solo al Estado corresponde la persecución penal, y la acción la ejerce a
través del Ministerio Público, quien está obligado a acusar cuando haya lugar.
• Archivar los recaudos, previa Resolución motivada cuando no existen
suficientes elementos para proseguir la investigación.
• Prescindir en los casos permitidos por la ley, del ejercicio de la acción
penal.
• Solicitar el sobreseimiento de la causa o la absolución del imputado
cuando corresponde.
• Recusar a los funcionarios judiciales.
• Ejercer la acción civil derivada del delito.
• Pedir medidas cautelares.
• Actuar en los actos procesales que exijan su presencia.
• Ejercer recursos contra las decisiones del tribunal.
• Velar por los intereses de la víctima.
El Ministerio Público en el Proceso Civil
Partiendo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
laIntervención del Ministerio Publico en el proceso Civil, garantiza el respeto a
los derechos constitucionales de forma global, ya que es el órgano autónomo del
Estado, que se encarga de la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos
y los intereses púbicos. Es por esto, que el Ministerio Publico, es el representante
del estado encargado no solo de los procesos penales sino en los diversos juicios
del orden Civil, exclusivamente cuando la ley se lo permite, asegurando en todo
momento el estricto cumplimiento de las disposiciones legales. El Ministerio
Publico, está a cargo del Fiscal General de República, ejerciendo la
representación, administración y control. Este podrá designar ante cualquier
tribunal un representante para defender los derechos e intereses del mismo a lo
largo y ancho del país, los cuales pueden ejercer las atribuciones conferidas en
las leyes. El Ministerio Publico interviene, en casos de divorcios y separación de
cuerpo, la rectificación de estado Civil, y filiación. De igual manera, puede
intervenir en la evacuación de las pruebas promovidas por los demandantes
dentro del tiempo estipulado, pero no puede interponer apelación ni cualquier
otro recurso contra las decisiones dictadas. Así mismo, interviene, como parte, a
la representación de juicio de las personas ausentes, menores o incapaces,
cuando carezcan de representante legítimo, el ejercicio de la acción de nulidad
de matrimonio cuando aquella se funde en el parentesco por consanguinidad o
por afinidad, el adulterio previo de los cónyuges declarado judicialmente, el
aatentado contra la vida de alguno de los cónyuges para casarse con el que
quede libre (vivo), la existencia de otro matrimonio al tiempo de contraerse el
segundo o la falta de formalidades esenciales, el ejercicio de la acción de la
declaración de minoridad o de incapacidad de una persona. Por lo que, puede
actuar de alguno de los dos modos; principalmente como parte en sustitución o
en defensa de los intereses deotra u otras personas y, como sujeto interviniente,
sin carácter de parte con la finalidad de formular conclusiones u opiniones
jurídicas.
La intervención del Ministerio Público en lo Familiar y Civil tiene
comoatribuciones, entre otras, la de intervenir en los juicios de Controversia del
Orden Familiar, se tiende a definir provisionalmente la guarda y custodia de hijos
extramatrimoniales, el Ministerio Público es escuchado acerca de la
conveniencia de la guarda y cuidado a favor de uno de los progenitores que se
le concede al otro.
EL MINISTERIO PÚBLICO INTERVINIENTE EN VENEZUELA.
Iterviene en diversos aspectos del sistema de justicia y la protección de
derechos humanos. Por medio de la investigación Penal ya que tiene la
responsabilidad de investigar delitos; esto incluye la recopilación de pruebas, la
realización de interrogatorios y la supervisión de la escena del crimen. Los
fiscales son responsables de dirigir estas investigaciones y de determinar si hay
suficiente evidencia para presentar cargos; tambien del jercicio de la acción
penal,una vez que se ha completada la investigación, el Ministerio Público decide
si procede a presentar una acusación formal ante un tribunal,actúa como
acusador en los juicios penales, presentando pruebas y argumentando en favor
de la culpabilidad del acusado. Por medio de la protección de Derechos
Humanos,ya que tiene la obligación de proteger los derechos humanos de todas
las personas, incluyendo las víctimas de delitos. Esto implica investigar
violaciones a los derechos y tomar medidas para garantizar que se haga justicia.
Por otra parte,en la intervención en procesos judiciales ya que además
de actuar como acusador, también puede intervenir en otros tipos de procesos
judiciales, como casos civiles o administrativos, cuando se considera que hay un
interés público involucrado. En asesoría a Víctimas ofrece apoyo a las mismas,
brindando orientación legal y asistencia durante el proceso judicial incluyendo la
posibilidad de presentar denuncias y participar en el proceso como parte
interesada; realiza supervisión de Procedimientos Policiales, tiene la función de
supervisar las actuaciones de los cuerpos policiales para garantizar que se
respeten los derechos de las personas durante las detenciones y otras acciones
policiales y, acciona contra la Corrupción y Delitos Económicos,teniendo un
papel en la persecución de delitos relacionados con la corrupción y otros delitos
económicos.
TEMA 13: LOS ACTOS PROCESALES
Los actos procesales son aquellas manifestaciones de voluntad que
realizan los sujetos involucrados en un proceso judicial, tales como las partes, el
juez o terceros, con el objetivo principal de producir efectos jurídicos dentro del
desarrollo del procedimiento. Estos actos no son simples acciones o hechos que
ocurren al azar, sino que deben cumplir con ciertos requisitos esenciales para
ser considerados válidos dentro del marco procesal. En primer lugar, deben ser
voluntarios, es decir, realizados con intención clara y consciente de provocar una
consecuencia jurídica, lo que los diferencia de hechos involuntarios o meramente
accidentales. En segundo lugar, deben respetar las formalidades establecidas
por el ordenamiento jurídico, tales como el tiempo, la forma escrita u oral, y el
cumplimiento de los requisitos específicos para cada tipo de acto, lo que
garantiza la seguridad jurídica y la transparencia del proceso. En tercer lugar,
deben tener capacidad para generar efectos procesales, como impulsar el
proceso, modificar situaciones jurídicas o provocar la resolución de etapas o
conflictos.
Los actos procesales son la base del desarrollo del procedimiento judicial,
pues constituyen los pasos mediante los cuales las partes ejercen sus derechos
y obligaciones, y el juez cumple su función jurisdiccional. Por ejemplo, la
presentación de una demanda, la contestación, la aportación de pruebas, la
interposición de recursos o la notificación de resoluciones son actos procesales
fundamentales que estructuran el proceso. Sin estos actos, el proceso carecería
de dinamismo y no podría desarrollarse con orden ni eficacia. Asimismo, los
actos procesales tienen una gran relevancia práctica y teórica, ya que su correcta
realización asegura la garantía del debido proceso, permitiendo que las partes
tengan igualdad de oportunidades para defender sus derechos y se eviten
errores o injusticias derivados de actuaciones defectuosas o tardías.
Es importante destacar que la incorrecta ejecución de un acto procesal,
como presentarlo fuera de plazo, sin forma o ante la autoridad equivocada,
puede generar la nulidad del acto o incluso afectar la validez del proceso
completo, lo que subraya la importancia de conocer y respetar las reglas
procesales. Finalmente, la doctrina y la jurisprudencia han desarrollado el
concepto de actos procesales para enfatizar la naturaleza jurídica de estas
manifestaciones, diferenciándolas de hechos puramente materiales o
incidentales dentro del proceso, y resaltando su función como instrumentos
esenciales para la administración de justicia.
HECHOS Y ACTOS PROCESALES
Es fundamental establecer una clara distinción entre hechos procesales y
actos procesales, pues aunque ambos ocurren en el contexto del proceso
judicial, su naturaleza, control y consecuencias jurídicas son diferentes. Los
hechos procesales son acontecimientos o situaciones que suceden durante el
procedimiento y que pueden influir en el curso o resultado del proceso, pero que
no dependen directamente de la voluntad de las partes o del juez. Por ejemplo,
la muerte de una de las partes, la imposibilidad material de notificar a alguien, el
cambio de domicilio o el retraso en la presentación de documentos pueden ser
considerados hechos procesales. Estos hechos pueden alterar el desarrollo del
proceso, generar suspensiones, modificaciones en plazos o incluso afectar la
validez de ciertas actuaciones, pero no son actos jurídicos voluntarios en sí
mismos, sino circunstancias externas que el órgano jurisdiccional debe valorar y
adaptarse para garantizar la continuidad y legalidad del procedimiento.
Por otro lado, los actos procesales son manifestaciones conscientes,
voluntarias y formales realizadas por las partes, el juez o terceros, con la
intención expresa de producir un efecto jurídico dentro del proceso. Actos como
interponer una demanda, contestarla, presentar pruebas, solicitar medidas
cautelares o apelar una resolución son ejemplos claros. A diferencia de los
hechos procesales, estos actos están sujetos a normas estrictas en cuanto a
forma, plazo y contenido, ya que su correcta realización determina el avance,
paralización o conclusión del proceso. La distinción entre ambos es clave, porque
mientras los actos procesales implican una decisión deliberada y controlable, los
hechos procesales pueden ser imprevisibles o ajenos a las partes, requiriendo
una adecuada valoración judicial para mantener el orden y la justicia procesal.
Esta diferencia también tiene implicaciones prácticas, pues la
responsabilidad de realizar o cumplir con un acto procesal recae en las partes y
puede ser exigida legalmente, mientras que los hechos procesales generalmente
son considerados como circunstancias objetivas que el juez debe tomar en
cuenta para adaptar el procedimiento. Por ello, el manejo correcto de hechos y
actos procesales permite garantizar el equilibrio entre la flexibilidad necesaria
para responder a situaciones imprevistas y el rigor necesario para que el proceso
sea ordenado y justo.
CLASIFICACIÓN DE LOS ACTOS PROCESALES
Los actos procesales pueden clasificarse de diversas maneras, cada una
de ellas con la finalidad de facilitar su comprensión y aplicación dentro del
proceso judicial. Una primera clasificación importante es según su finalidad:
actos de impulso procesal y actos de conservación. Los actos de impulso son
aquellos que inician o hacen avanzar el proceso, como la presentación de la
demanda, la contestación, o la interposición de recursos. Estos actos son
fundamentales porque marcan el ritmo y la dirección del procedimiento. Por otra
parte, los actos de conservación buscan proteger derechos o mantener
situaciones procesales ya existentes, como la solicitud de medidas cautelares o
la suspensión del proceso, garantizando que ninguna de las partes sufra un daño
irreparable mientras se resuelve el fondo del asunto.
Otra forma de clasificar los actos procesales es según su voluntariedad:
actos voluntarios, que son realizados por la voluntad expresa de las partes o
interesados, y actos imperativos u ordenados, que deben ejecutarse bajo
mandato del juez o autoridad judicial. Esta clasificación pone en evidencia la
relación de poder y subordinación dentro del proceso, ya que algunos actos
dependen de la iniciativa de los sujetos y otros son ejecutados para cumplir la
función jurisdiccional y mantener el orden procesal.
También se distinguen por su efecto: actos sustantivos procesales, que
modifican el estado del proceso, como la presentación de recursos o la
formulación de conclusiones; y actos incidentales, que complementan o aclaran
actuaciones previas sin cambiar la esencia del proceso, como solicitudes de
aclaración o corrección de errores. Desde la perspectiva formal, predominan los
actos escritos para garantizar constancia y seguridad jurídica, aunque algunos
actos pueden ser orales, principalmente en audiencias o vistas orales.
Finalmente, tomando en cuenta el momento en que se realizan, los actos
pueden ser preparatorios, que anteceden la instauración formal del proceso y
facilitan su inicio; principales, que constituyen la esencia del procedimiento; y
complementarios, que buscan subsanar o aclarar actos anteriores. Esta
clasificación integral es indispensable para que operadores jurídicos
comprendan la función y alcance de cada acto, contribuyendo a un manejo más
eficiente y justo del proceso judicial.
DEBER, OBLIGACIÓN Y CARGA PARA REALIZAR LOS ACTOS
PROCESALES
En el ámbito procesal, los conceptos de deber, obligación y carga para
realizar actos procesales son fundamentales para comprender la dinámica y
responsabilidades que recaen sobre las partes y el órgano jurisdiccional. El
deber procesal puede entenderse como la exigencia normativa o principio que
impone a los sujetos la necesidad de realizar ciertos actos para que el proceso
pueda desarrollarse correctamente. Este deber tiene un carácter general y ético,
pues implica que las partes deben colaborar en el procedimiento, respetar los
tiempos y las formas, y actuar con buena fe para no entorpecer el avance
procesal.
La obligación procesal, en cambio, es un mandato jurídico concreto que
impone a las partes o al juez la realización de determinados actos procesales,
cuyo incumplimiento puede generar sanciones, como la inadmisión de pruebas,
pérdida de derechos o nulidad de actuaciones. La obligación tiene fuerza
vinculante y es exigible, de manera que si una parte no cumple con su obligación
procesal, se pueden derivar consecuencias negativas en el proceso que afecten
sus intereses.
Por último, la carga procesal es un concepto más específico que se
relaciona con la responsabilidad práctica que tiene una parte para realizar un
acto procesal determinado, especialmente en materia probatoria. La carga de la
prueba es el ejemplo más evidente: quien afirma un hecho debe probarlo; si no
lo hace, su pretensión puede ser desestimada. Esta carga implica no solo la
responsabilidad de efectuar un acto, sino también la necesidad de hacerlo en
tiempo y forma para evitar perjuicios procesales. La correcta comprensión y
aplicación de estos conceptos garantiza que el proceso judicial se desarrolle de
forma ordenada, eficiente y justa, permitiendo que los derechos de las partes
sean respetados y que el tribunal pueda dictar una decisión con base en
actuaciones válidas y oportunas.
FORMA DE LOS ACTOS PROCESALES
La forma de los actos procesales en Venezuela está regulada por el
Código de Procedimiento Civil y otras leyes relacionadas. En general, los actos
procesales deben cumplir con ciertos requisitos de forma para ser válidos y
eficaces. Algunos puntos clave incluyen:
Escritura: Muchos actos procesales, como demandas y contestaciones,
deben presentarse por escrito. Esto asegura que haya un registro claro de lo que
se ha solicitado o alegado.
Firmas: Los documentos deben estar firmados por el abogado que
representa a la parte, así como por la parte misma en algunos casos. Esto
garantiza la autenticidad del acto.
Contenido: Deben incluir información específica, como la identificación
de las partes, el objeto del proceso y las pretensiones de cada uno.
Notificaciones: La forma en que se notifican los actos a las partes
involucradas es crucial. Existen procedimientos específicos para garantizar que
todas las partes estén debidamente informadas.
Plazos: Los actos procesales deben realizarse dentro de plazos
establecidos por la ley, lo que implica que hay que estar atento a las fechas límite.
Formalidades adicionales: Dependiendo del tipo de acto, puede haber
requisitos adicionales, como la presentación ante un notario o la legalización de
documentos.
La observancia de estas formas es esencial para asegurar que el proceso
judicial transcurra correctamente y se respeten los derechos de las partes
involucradas.
LUGAR DE LOS ACTOS PROCESALES
Se determina generalmente por el tipo de procedimiento y la jurisdicción
correspondientes como:
Sede del Tribunal: Los actos procesales suelen llevarse a cabo en la
sede del tribunal que tiene competencia para conocer del asunto. Esto incluye
audiencias, presentaciones de documentos y otros actos relacionados con el
proceso.
Domicilio de las Partes: En algunos casos, los actos pueden realizarse
en el domicilio de las partes, especialmente en situaciones donde se requiera
notificación o comparecencia personal.
Oficinas Judiciales: Los documentos procesales se presentan en las
oficinas judiciales correspondientes, donde se llevan registros y se archivan los
expedientes.
Notificaciones: Las notificaciones pueden hacerse en el lugar donde se
encuentren las partes, ya sea en su domicilio o en sus lugares de trabajo, según
lo establecido por la ley.
Actos Fuera de Sede: En ciertas circunstancias, como audiencias
especiales o diligencias de inspección, los actos pueden realizarse fuera de la
sede del tribunal.
Es importante seguir las normativas específicas que rigen cada tipo de
acto procesal y asegurarse de que se realicen en el lugar adecuado para
garantizar su validez.
TIEMPO DE LOS ACTOS PROCESALES
Los tiempos de los actos procesales en Venezuela están regidos por
plazos establecidos en el Código de Procedimiento Civil y otras normativas
relacionadas. Estos plazos son fundamentales para garantizar el debido proceso
y asegurar que las partes tengan la oportunidad de presentar sus argumentos y
pruebas en un tiempo razonable. Los plazos pueden variar según el tipo de acto
procesal, como la presentación de demandas, contestaciones o recursos, y es
crucial que las partes estén atentas a las fechas límite para evitar la caducidad
de sus derechos.
En general, los plazos pueden ser perentorios o dilatorios. Los perentorios
son aquellos que no admiten prórroga y cuya inobservancia puede acarrear
consecuencias graves, como la pérdida del derecho a actuar. Por otro lado, los
plazos dilatorios permiten cierta flexibilidad y, en algunos casos, pueden
ampliarse si se solicitan adecuadamente ante el tribunal. La correcta observancia
de estos tiempos es esencial para el desarrollo del proceso judicial.
Además, es importante considerar que los plazos pueden suspenderse o
interrumpirse en determinadas circunstancias, como la presentación de
incidentes o recursos que afecten el curso del proceso. Esto implica que las
partes deben estar informadas sobre las causas que pueden alterar los tiempos
establecidos. En resumen, el manejo adecuado de los tiempos de los actos
procesales es clave para asegurar un proceso justo y eficiente.