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Núm.

68 “Sigan […] perdonándose con generosidad”

Nota. Hable con cariño y consideración, y tenga presente que algunos del auditorio han sufrido
muestran poco o ningún arrepentimiento. Si lo desea, puede usar la imagen suministrada para
explicar la idea correspondiente.”

Canción 130 “Aprendamos a perdonar”

¿Por qué debemos perdonar con generosidad? (4 min.)

En matemática un término muy conocido y temido por algunos es el de


ecuación, esta palabra proviene del latín “aequatio” que significa igualdad o
acción de igualar, por lo que en toda ecuación lo que hay de un lado, debe ser
lo mismo del otro lado, como en una balanza, si quito de un lado también debo
quitarlo del otro lado, y si le pongo de un lado también debo ponerlo del otro
lado.

Aunque esta no es una clase de matemáticas este ejemplo nos ayuda a


entender el tema, piense, durante el día ¿cuántos errores llega a cometer?
¿Cuántos de esos errores le afectan solo a usted? Puede que por ejemplo haya
olvidado cargar el tanque de gasolina y quien sufre las consecuencias solo es
usted, pero ¿Cuántos de esos afectan a otros? Y ¿Cuántos afectan a Jehová?
Puede que algunos lo afecten a usted, a otros y a Jehová.

Seguramente que en esos momentos quisiera hacer borrón y cuenta nueva,


pero recuerde como en las ecuaciones lo que pongo de un lado debo ponerlo
del otro lado, es por eso hermanos, que como somos imperfectos,
necesitamos perdonar y que nos perdonen.

Jehová nos perdona en todo momento y sin condición, se puede decir que lo
hace a manos llenas, así que nosotros hagámoslo igual, leamos un texto de la
Biblia en Colosenses 3:13 “Sigan soportándose unos a otros y
perdonándose con generosidad incluso si alguno tiene una razón para
quejarse de otro. Jehová los perdonó con generosidad a ustedes, así hagan
ustedes igual”.

¿Pudo notar cuales son las dos cosas que tenemos que hacer? Si vemos el
versículo primero nos dice que debemos soportarnos unos a otros y la
segunda perdonarnos con generosidad, pero analicemos un poco la primera,
¿Cuál es la diferencia entre esta y la segunda cosa? Esta expresión no hace
referencia a pecados graves, sino a cosas que hacen otros que nos molestan,
que nos irritan, no necesariamente tienen que ser cosas que estén mal, pero
aun así nos sacan de quicio, pueden ser cosas pequeñas ¿Cuáles te molestan
a ti?
Hablemos con sinceridad ¿Te molesta que alguien siempre llegue tarde? ¿Qué
alguien no me salude? ¿Qué alguien comente demasiado en las reuniones? Tal
vez sea alguna de estas o tal vez sea otra, pero si lo pensamos bien, puede que
nos demos cuenta de que nuestras quejas no son válidas, que no hay una
razón justificada para quejarnos, pero aun así nos irrita, con frecuencia son
esas cosas pequeñas las que más nos sacan de quicio. Hay una frase muy
cierta que dice “a veces el problema no es la montaña, sino la piedrecita en el
zapato”.

Hay una experiencia de un hermano que estaba sirviendo en una obra de


construcción a la que llegaron varios hermanos de diferentes partes, y
comenta que uno de ellos tenía la costumbre de entrar por la mañana a donde
estaban desayunando todos diciendo “Buenos días a todo el mundo”, el
hermano comenta que a muchos eso les irritaba, y seguramente a nosotros
nos pasaría igual, pero imagínense lo contento que se pondrían si encontraran
el texto de proverbios 27:14 que dice “Si alguien bendice a gritos a su prójimo
temprano por la mañana, este lo considerará una maldición”, y tal vez piensen
“que cierto es eso”, pues la experiencia continua diciendo que ese hermano
dejo de hacerlo después de leer ese texto o de que alguien se lo leyera.

Pero no siempre vamos a encontrar un texto que nos dé la razón, además


recordemos que Santiago dice que la Biblia es un espejo, y cuando usted se
para frente a uno ¿a quién ve ahí? ¿a su cónyuge, a sus hijos o a ese hermano
que le irrita? ¿verdad que nos vemos a nosotros mismos? Es por eso hermanos
que cuando leamos la Biblia debemos pensar en que me aplica a mí, ¿cómo
puedo mejorar? Así que no debemos de ir por ahí viendo en que fallan mis
hermanos, a menos que estén dando un paso en falso; pero entonces ¿Qué
hay que hacer? Como dice Colosenses “Continúen soportándose unos a
otros”, y eso nos lleva al segundo punto sigan perdonándose con generosidad,
y al decir generosidad no significa solo decir “Te perdono”, sino ir más allá de
lo que se espera, y puede ser difícil sobre todo si nos sentimos heridos. Por lo
que vamos a ver tres puntos: 1) entender lo que significa y lo que no significa
perdonar, 2) imitar la forma de perdonar de Jehová y 3) concentrarnos en los
beneficios de perdonar.

Analicemos el primer punto

Entendamos lo que significa y lo que no significa perdonar (10min.)

Perdonar significa disculpar a alguien que nos ha ofendido o no tener en


cuenta su falta. En la Biblia la palabra griega que se traduce perdonar significa
literalmente “dejar pasar”. Perdonamos a otros cuando dejamos de guardar
resentimiento y no insistimos en pedir una compensación por el daño que nos
hayan hecho o por lo perdida que hayamos podido sufrir. De acuerdo con lo
que dice la Biblia el perdón se basa en el amor sincero, pues este “no lleva la
cuenta del daño”.

Pero vamos a ver ¿qué no significa perdonar? Perdonar no quiere decir que
aprobamos la ofensa, y tampoco significa que minimicemos lo sucedido. Y es
que cuando alguien nos ofende y lo perdonamos tampoco actuamos como si
nada hubiera pasado. Por ejemplo, el rey David cometió pecados graves que
Jehová le perdonó, sin embargo, él no lo libro de las consecuencias.

Y es que perdonar tampoco significa que vamos a dejar que los demás se
aprovechen de nosotros. Proverbios 14:15 dice que el ingenuo se cree todo lo
que le dicen, pero el prudente mide bien todos sus pasos. Por ejemplo,
suponga que le presta dinero a alguien. Pero él lo malgasta así que no le puede
devolver lo que le presto. Puede que él se sienta mal y nos pida perdón y tal vez
nosotros decidamos perdonarlo, es decir, no guardarle resentimiento ni
echarle en cara continuamente lo que ha hecho. Quizás hasta pudiéramos
cancelarle la deuda por completo, sin embargo, eso no significa que tenemos
que estar dispuestos a prestarle más dinero.

Recuerde perdonar significa que dejamos pasar el resentimiento, pero no


quiere decir que debamos disculpar a otros sin una base sólida. Por ejemplo,
Jehová no perdona a los que cometen un pecado a propósito, con malicia, que
se niegan a reconocer su falta, y no quieren rectificar lo que han hecho o no
están dispuestos a pedir perdón a quienes causaron daño.

Pero ¿Qué ocurre si alguien nos trata de forma cruel y se niega a disculparse o
ni siquiera reconoce su error? Para empezar, no podemos obligarlo a
disculparse, además preferiría recibir una disculpa sincera o una disculpa
falsa, sin duda alguna todos queremos que se disculpen porque en verdad lo
sienten. Es por ello que, en esos casos la Biblia dice: “¡ya no sigas enojado!
¡Deja a un lado tu ira!” Aunque no aprobemos lo que nos hayan hecho no
permitamos que nos consuma la ira. Mas bien, tengamos confianza en el Juez
supremo que juzga con justicia y que él se encargará de poner las cosas en su
lugar.

Una vez más, perdonar significa tomar la decisión de no guardar


resentimiento. Y es que si seguimos alimentando ese rencor solo nos haremos
daño a nosotros mismos. El rencor se puede comparar a dos cosas: una carga
pesada y a veneno:

• Imagine llevar sobre su espalda una enorme roca a todos lados, ¿le haría la
vida fácil? Jehová quiere que nos la quitemos de encima, y es que piense,
seguir ese consejo nos beneficia pues el rencor afecta nuestra salud física y
mental.
• Guardar rencor a alguien es como tomar veneno esperando que le haga daño
a esa persona. Y es que a la larga ese sentimiento prolongado afecta su salud
lo hace propenso a problemas cardiovasculares y gastrointestinales; fíjese lo
que dice Proverbios 11:17 “El hombre bueno se beneficia a sí mismo, pero
la persona cruel se perjudica a sí misma.” Así que, cuando perdonamos a
los demás, nos hacemos un regalo a nosotros mismos. Nos sentimos en paz y
podemos seguir adelante sirviendo a Jehová.

Cómo ya dijimos, si una persona no esta arrepentida, es mejor confiar en


Jehová y dejar las cosas en sus manos leamos Romanos 12:19-21 “Amados,
no se venguen, sino cédanle lugar a la ira. Porque está escrito: ‘‘Mía es la
venganza; yo les daré su merecido’, dice Jehová’. Más bien, ‘si tu enemigo
tiene hambre, aliméntalo; si tiene sed, dale algo de beber; porque
haciendo esto amontonarás brasas ardientes sobre su cabeza’. No te
dejes vencer por el mal, sino sigue venciendo el mal con el bien.”

¿Por qué debemos dejar las cosas en manos de Jehová? Jehová no nos ha dado
permiso de vengarnos. Nuestra imperfección no nos permite ver bien los
asuntos lo que limita nuestra capacidad para juzgar bien los asuntos. Además,
en la mayoría de los casos cuando nos dejamos llevar por nuestro
sentimientos estos nublan nuestra razón. Santiago 1:20 dice que “la ira del
hombre no produce la justicia de Dios”.

Ahora que sabemos lo que es perdonar y lo que no lo es, analicemos como


podemos imitar la forma de perdonar de Jehová.

Imitemos la forma de perdonar de Jehová (10 min.)

Para imitar la forma de perdonar de Jehová hay que pensar en cómo lo hace.

Jehová quiere perdonarnos y siempre está dispuesto a hacerlo, incluso


cuando lo que hacemos lo pone triste. Mire como lo expresa la Biblia Salmo
86:5 “Y es que tú, oh, Jehová, eres bueno y estás dispuesto a perdonar; tu
amor leal por los que te llaman es inmenso.”

Jehová nos conoce a la perfección, sabe como estamos hechos, conoce


nuestro pensamientos mas profundos y lo que hay en nuestro corazón, por eso
él esta consciente de que somo imperfectos y no espera perfección de nuestra
parte. ¿Cuántas veces cree que Jehová perdona? ¿Cuántas veces le ha
perdonado a usted?

Jehová es generoso para perdonar, él nos perdona una y otra vez, una y otra
vez, día tras día, todos los días necesitamos su perdón. Jehová no guarda
rencor por los errores del pasado, él no piensa “ya te he perdonado tantas
veces que ya perdí la cuenta, así que un error más y olvídate”. No, para nada,
él cuando perdona olvida.

David uso una comparación para describir el alcance del perdón de Jehová, en
el Salmo 103:12 dijo “Tan lejos como está el este del oeste, así de lejos ha
puesto de nosotros nuestros pecados”. Y es que el este y el oeste están en
direcciones opuestas, así que cuando Jehová nos perdona, pone nuestros
pecados lo más lejos de nosotros.

Leamos otro texto Jeremías 31:34b “Y yo perdonaré su error y no me


acordaré más de su pecado” En este texto, la expresión “me acordaré” viene
de un verbo hebreo que implica más que solo recordar el pasado. Una obra de
consulta dice que “implica también tomar medidas apropiadas”. Por lo que, de
acuerdo con esto acordarse también puede ser castigar a los pecadores.
Entonces, cuando en el texto nos dice, “no me acordaré mas de su pecado”,
Jehová nos garantiza que él no castiga a los pecadores arrepentidos que ya
perdonó. Jehová olvida en el sentido de que no nos esta echando en cara
nuestros errores ni castigándonos una y otra vez.

Ahora que sabemos de que manera perdona Jehová, ¿Cómo podemos imitarlo
nosotros? Lo podemos hacer de las siguientes maneras, leamos algunos
textos:

1. Eclesiastés 7: 9a “No te enojes fácilmente…” este texto es claro, lo que nos


pide es evitar ofendernos rápidamente y por cualquier cosa.
2. 1 Pedro 4:8 “Ante todo, sientan amor intenso unos por otros, porque el
amor cubre una multitud de pecados”. De manera que otra forma de imitar
a Jehová es tener presente que, muchas veces es posible perdonar a otros,
aunque no nos pidan disculpas, o cuando creamos que tenemos razones para
no perdonar. Este texto nos dice sientan amor intenso unos por otros.

A veces uno pudiera tratar de buscar excusas para no perdonar a alguien, pero
la parábola que puso Jesús del esclavo que debía mucho dinero puede
ayudarnos a ver el punto de vista correcto, en aquella parábola la cantidad que
debía aquel hombre era demasiada, hoy ascendería a unos 60 millones, y todo
eso se le perdonó, y después el fue a ver a otro esclavo para exigirle que le
pagara el poco dinero que le debía, pero ¿Por qué le pidió eso? Tal vez pensó,
bueno me perdonaron aquella gran deuda y estoy muy agradecido, pero sigo
sin dinero y lo necesito por eso le he pedido al otro esclavo que me pague lo
que me debe.

Como vemos si uno busca razones para no perdonar las va a encontrar,


¿verdad? Aunque no sean validas y no este siguiendo el ejemplo de Jehová.
Tenemos que estar dispuestos a tolerar y perdonar los errores de los demás
siempre que haga falta. Una vez que hemos perdonado a alguien,
demostramos que hemos olvidado cuando no volvemos a sacar el tema.

Por eso hermanos, concentrémonos en los beneficios de perdonar.

Concentrémonos en los beneficios de perdonar (6 min.)

Perdonar nos beneficia a nosotros y a los demás (imagen). Que puede notar en
la imagen que vemos en pantalla, cuando alguien nos ofende nos
distanciamos de nuestros hermanos, de nuestros amigos o hasta de la familia,
nos sentimos tristes, desconcertados y puede que hasta deprimidos; pero si
observa la otra imagen cuando decidimos perdonar o decidimos dejar pasar el
enojo o el rencor entonces damos paso al amor, permitimos que esa distancia
que nos separaba ahora se acorte y eso nos hace más felices.

Y es que perdonar nos ayuda a tener mejor salud física y mental, quiere saber
como le beneficia, Proverbios 14:30 nos recuerda que un corazón calmado es
vida para el cuerpo:
Una hermana llamada Patricia comenta “Nunca aprendí a perdonar, cuando
alguien me ofendía pensaba en ello durante días, hasta el punto de perder el
sueño”; y es que quien no sabe perdonar:

• Permite que dañe su relación con los demás, y eso hace que se aísle.
• También se ofenden con facilidad y sufren de ansiedad o de depresión grave.
• Se centran tanto en la ofensa que no disfrutan de la vida.
• Sufren más estrés y tienen más probabilidad de padecer presión alta,
enfermedades cardiacas y otras afecciones como artritis y migraña.

Por otro lado, si usted aprende a perdonar se volverá una personas mas
comprensiva, porque entonces entenderá que todo el mundo nos
equivocamos, ya se con nuestras palabras o acciones, y es que mire, de
acuerdo con un reporte de la clínica Mayo, los beneficios que obtenemos son
los siguientes:

• Disfrutará de relaciones más saludables, que evidencian empatía,


comprensión y compasión por las personas que le ofenden. Y es que este tipo
de cualidades atraen a las personas porque se sienten seguras, tranquilas y
comprendidas.
• Mejora su salud mental y se siente en paz con Jehová.
• Sufre menos ansiedad, estrés y agresividad.
• Tiene menos síntomas de depresión.
Y es que fíjese, pero hay alguien a quien a veces no perdonamos o nos cuesta
trabajo perdonar, y ese es nosotros mismos, y es que, de acuerdo con una
revista médica, perdonarnos a nosotros mismos es lo mejor para nuestra
salud. Pero si lo ha intentado y le cuesta trabajo puede hacer lo siguiente:

• No espere a ser perfecto. Sea realista y reconozca que como todo el mundo
cometerá errores.
• Aprenda de sus errores, así será menos probable que vuelva a cometerlos.
• Tenga paciencia. Es probable que sus defectos y malos hábitos no
desaparezcan de la noche a la mañana.
• Busque amigos que lo animen, que sean positivos y amables, pero que
también sean sinceros con usted.
• Cuando ofenda a alguien, admítalo y pídale perdón de inmediato. Hacer las
paces le permitirá estar en paz consigo mismo.

Un hermano llamado Ron comenta lo siguiente “No podía controlar lo que


otros pensaban y hacían, pero sí mis pensamientos y mis acciones. Si quería
tener paz, no debía guardar rencor. Entendí que la paz y el rencor son polos
opuestos: no se pueden tener ambos sentimientos a la vez.”

Así es que, el que aprendamos a perdonar reporta muchos beneficios, en


sentido físico, mental y espiritual. Además, con ello contribuye a la paz de la
congregación.

Y es que en países donde nuestra obra esta restringida muchos hermanos


tienen que reunirse en grupos pequeños, y eso hace que conozcan bien los
defectos y el carácter de los demás, cuando estamos en grupos pequeños es
más fácil que los demás nos irriten, así que ahora que tenemos la oportunidad
de reunirnos en grupos grandes debemos aprender a soportarnos y verlo como
una preparación por si mas a delante tenemos que reunirnos en grupos
pequeños para adorar a Jehová, de modo que es un buen entrenamiento para
mantener la paz dentro de la congregación.

Y el beneficio más importante de todos, protege nuestra valiosa amistad con


Jehová. Hermanos, después de ver todos estos recordatorios, ¿cómo esta su
ecuación? ¿hay mas de un lado que de otro? Imite a Jehová, deje a un lado la
ira y el rencor, cuide su salud, mantenga la paz en la congregación y ¡haga muy
feliz a Jehová perdonando con generosidad!

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