Investigación de los tratamientos térmicos
Sergio Ilan Díaz Vega
INGENIERÍA DE MATERIALES METÁLICOS
Grupo
1M2
Profesor
TENORIO CERÓN ALONSO
Carrera
Ing. Mecánica
Introducción
Tratamiento térmico es proceso que comprende el calentamiento
de los metales o las aleaciones en estado sólido a temperaturas
definidas, manteniéndolas a esa temperatura por suficiente tiempo,
seguido de un enfriamiento a las velocidades adecuadas con el fin
de mejorar sus propiedades físicas y mecánicas, especialmente la
dureza, la resistencia y la elasticidad 'Consiste en el calentamiento
y enfriamiento de un metal en su estado sólido para cambiar sus
propiedades físicas - mecánicas Los griegos descubrieron hacia el
1000 AC una técnica para endurecer las armas de hierro mediante
un tratamiento térmico.
Todas las aleaciones de hierro fabricadas hasta el siglo XIV d.c se
clasifican en la actualidad como hierro forjado. Para obtener estas
aleaciones, se calentaba en un horno una masa de mineral de
hierro y carbón vegetal. Mediante este tratamiento se reducía el
mineral a una masa esponjosa de hierro llena de escoria formada
por impurezas metálicas y cenizas de carbón vegetal. Esta masa
esponjosa se retiraba mientras permanecía incandescente y se
golpeaba con pesados martillos para eliminar la escoria y darle una
determinada forma.
El hierro que se producía en estas condiciones solía tener un 3%
de partículas de escoria y un 0,1% de otras impurezas. En algunas
ocasiones, y por error, solían producir autentico acero en lugar de
hierro forjado.
Los artesanos del hierro acabaron por aprender a fabricar acero,
calentando hierro forjado y carbón vegetal en un recipiente de
arcilla durante varios días, con lo que el hierro absorbía suficiente
carbono para convertirse en acero
Después del siglo XIV se aumento el tamaño de los hornos
empleados para fundir. En estos hornos, el mineral de hierro de la
parte superior se convertía en hierro metálico y a continuación
absorbía más carbono debido a los gases que lo atravesaban.
Como resultado daba arrabio, un metal que funde a temperatura
menor que el hierro y el acero. Posteriormente se refinaba el
arrabio para obtener acero.
En la producción moderna de acero se emplean altos hornos que
son modelos perfeccionados de los que se usaban antiguamente.
El arrabio se refina mediante chorros de aire. Este invento de debe
a un británico llamado Henry Bessemer, que en 1855 desarrollo
este inventó.
Los materiales a los que se aplica el tratamiento térmico son,
básicamente, el acero y la fundición, formados por hierro y
carbono. También se aplican tratamientos térmicos diversos a los
sólidos cerámicos.
TIPOS DE TRATAMIENTOS TERMICOS
El tratamiento térmico en el material es uno de los pasos
fundamentales para que pueda alcanzar las propiedades
mecánicas para las cuales está creado.
Este tipo de procesos consisten en el calentamiento y enfriamiento
de un metal en su estado sólido para cambiar sus propiedades
físicas - mecánicas. Con el tratamiento térmico adecuado se
pueden reducir los esfuerzos internos, el tamaño del grano,
incrementar la tenacidad o producir una superficie dura con un
interior dúctil. La clave de los tratamientos térmicos consiste en las
reacciones que se producen en el material, tanto en los aceros
como en las aleaciones no férreas, y ocurren durante el proceso de
calentamiento y enfriamiento de las piezas, con unas pautas o
tiempos establecidos.
Para conocer a que temperatura debe elevarse el metal para que se
reciba un tratamiento térmico es recomendable contar con los
diagramas de cambio de fases como el diagrama hierro carbono.
En este tipo de diagramas se especifican las temperaturas en las
que suceden los cambios de fase (cambios de estructura
cristalina), dependiendo de los materiales diluidos.
Los tratamientos térmicos han adquirido gran importancia en la
industria en general, ya que con las constantes innovaciones se
van requiriendo metales con mayores resistencias tanto al
desgaste como a la tensión.
Temple
La finalidad del temple es aumentar la dureza y la resistencia del
acero. Para ello, se calienta el acero a una temperatura ligeramente
más elevada que la crítica superior Ac (entre 700-950 °C) y se enfría
luego más o menos rápidamente (según características de la pieza)
en un medio como agua, aceite, etcétera. Existen distintos tipos de
temples, algunos de ellos son:
Temple continuo completo
Se aplica a los aceros hipoeutectoides (contenido de carbono
inferior a 0,9%). Se calienta la pieza hasta la temperatura de temple
y seguidamente se enfría en el medio adecuado (agua, aceite,
sales, aire) con lo que obtendremos como elemento constituyente
martensita.
Temple continuo incompleto
Se aplica a los aceros hipereutectoides (contenido de carbono
superior a 0,9%). Se calienta la pieza hasta la temperatura indicada,
transformándose la perlita en austenita y quedando intacta
Después de enfriar, la estructura resultante estará formada por
martensita y cementita.
Temple escalonado
Consiste en calentar el acero a temperatura adecuada y mantenerlo
hasta que se transforme en austenita, seguidamente se enfría con
una temperatura uniforme en un baño de sales hasta transformarlo
en bainita.
Temple superficial
Se basa en un calentamiento superficial muy rápido de la pieza y
un enfriamiento también muy rápido, obteniendo la austenización
solo en la capa superficial, quedando el núcleo de la pieza blando y
tenaz y la superficie exterior dura y resistente al rozamiento.
Revenido
El revenidoo sólo se aplica a aceros previamente templados, para
disminuir ligeramente los efectos del temple, conservando parte de
la dureza y aumentar la tenacidad. El revenidou consigue disminuir
la dureza y resistencia de los aceros templados, se eliminan las
tensiones creadas en el temple y se mejora la tenacidad, dejando al
acero con la dureza o resistencia deseada. Se distingue
básicamente del temple en cuanto a temperatura máxima y
velocidad de enfriamiento.
Recocido
El recocido consiste básicamente en un calentamiento hasta
temperatura de austenitización (800-925 °C) seguido de un
enfriamiento lento.
Con este tratamiento se logra aumentar la elasticidad, mientras que
disminuye la dureza. También facilita el mecanizado de las piezas
al homogeneizar la estructura, afinar el grano y ablandar el
material, eliminando la acritud que produce el trabajo en frío y las
tensiones internas.
Recocido de homogeneización
En el recocido de homogeneización, propio de los aceros
hipoeutectoides, la temperatura de calentamiento es la
correspondiente a A3+200ºC sin llegar en ningún caso a la curva de
sólidos, realizándose en el propio horno el posterior enfriamiento
lento, siendo su objetivo principal eliminar las heterogeneidades
producidas durante la solidificación.
Recocido de regeneración
También llamado normalizado, tiene como función regenerar la
estructura del material producido por temple o forja. Se aplica
generalmente a los aceros con más del 0.6% de C, mientras que a
los aceros con menor porcentaje de C sólo se les aplica para finar
y ordenar su estructura.
Recocido de globalización
Usado en aceros hipoeutectoides para ablandarlos después de un
anterior trabajo en frío. Por lo general se desea obtener
globulización en piezas como placas delgadas que deben tener alta
embutición y baja dureza. Los valores más altos de embutición por
lo general están asociados con la microestructura globulizada que
solo se obtiene en un rango entre los 650 y 700 grados
centígrados. Temperaturas por encima de la crítica producen
formación de austenita que durante el enfriamiento genera perlita,
ocasionando un aumento en la dureza no deseado. Por lo general
piezas como las placas para botas de protección deben estar
globulizadas para así obtener los dobleces necesarios para su uso
y evitar rompimiento o agrietamiento. Finalmente son templadas
para garantizar la dureza. Es usado para los aceros
hipereutectoides, es decir con un porcentaje mayor al 0,89 % de C,
para conseguir la menor dureza posible que en cualquier otro
tratamiento, mejorando la maquinabilidad de la pieza. La
temperatura de recocido está entre AC3 y AC1.
Recocido subcrítico
Para un acero al carbono hipoeutectoide: La microestructura
obtenida en este tratamiento varía según la temperatura de
recocido.
Por lo general las que no excedan los 600 grados liberarán
tensiones en el material y ocasionaran algún crecimiento de grano
(si el material previamente no fue templado).
Generalmente mostrando Ferrita-Perlita. Por encima de los 600 y
bajo los 723 se habla de recocido de globulización puesto que no
sobrepasa la temperatura crítica. En este caso no hay grano de
perlita, los carburos se esferoidizan y la matriz es totalmente
ferrítica. Se usa para aceros de forja o de laminación, para lo cual
se usa una temperatura de recocido inferior a AC1, pero muy
cercana.
Mediante este procedimiento se destruyen las tensiones internas
producidas por su moldeo y mecanización. Comúnmente es usado
para aceros aleados de gran resistencia, al Cr-Ni, Cr-Mo, etcétera.
Este procedimiento es mucho más rápido y sencillo que los antes
mencionados, su enfriamiento es lento.