2024
LA BIOGRAFIA DE PABLO DE
Bryan Franco
Pablo de Tarso
Familia
Hijo de hebreos y descendiente de la tribu de Benjamín. Criado como judío
farisaico. Según estipulaba la ley judía al octavo día fue circuncidado.
Estudios
Instruido por el rabino Gamaliel el Viejo, recibió una sólida formación teológica,
filosófica y jurídica. Además, hablaba griego, latín, hebreo y arameo.
Nacimiento y vida temprana:
Pablo nació en Tarso, Cilicia, alrededor del 5-10 d.C., en el seno de una familia
acomodada de artesanos, judíos fariseos de cultura helenística que poseían el
estatuto jurídico de ciudadanos romanos23. Después de los estudios habituales en
la comunidad hebrea del lugar, Saulo (su nombre hebreo) fue enviado a Jerusalén
para continuarlos.
Persiguió a los cristianos y participó en la lapidación de San Esteban, el primer
mártir cristiano.
Conversión:
En el año 36, mientras viajaba a Damasco para buscar y detener a los seguidores
de Jesús, Pablo tuvo una experiencia transformadora. Una luz brillante del cielo lo
rodeó, y oyó una voz que decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?". Este
evento, conocido como la conversión de Pablo, marcó un cambio dramático en su
vida. A partir de entonces, se convirtió en un ardiente seguidor de Jesucristo.
Los viajes misioneros:
Después de su experiencia en el camino a Damasco, él intentó persuadir a judíos
y cristianos de su conversión y cambio de vida, pero muchos dudaban de él y lo
rehuían. Sin embargo, algunos cristianos tales como Bernabé, lo aceptaron y
hablaron a su favor. Ellos dos se volvieron compañeros de misiones.
En tres diferentes viajes – cada uno de varios años de duración – Pablo compartió
las nuevas de Jesús en muchas ciudades de la costa y pueblos con rutas
comerciales. Esta es una breve crónica de estos viajes misioneros.
Las cartas paulinas
Las Cartas Paulinas son un conjunto de trece o catorce cartas escritas o atribuidas
a Pablo de Tarso. Estas cartas, también conocidas como epístolas, forman una
parte significativa del Nuevo Testamento y proporcionan una visión valiosa de las
enseñanzas de Pablo y su interpretación del mensaje de Jesús. Aquí te presento
un resumen de algunas de las cartas más destacadas.
Romanos: Pablo escribió esta carta en preparación a su viaje a Roma. Esta carta
tiene como tema central las buenas nuevas del evangelio. Pablo habla sobre la
justificación mediante la fe en Jesús y da consejos sobre cómo una persona puede
vivir de acuerdo al Espíritu Santo.
1 y 2 Corintios: Estas cartas fueron dirigidas a la iglesia en Corintos, la cual Pablo
fundó durante su segundo viaje misionero. Los temas que Pablo toca incluyen la
pureza, el matrimonio, los dones espirituales y el ministerio2.
Gálatas: En esta carta, Pablo defiende el evangelio que aparentemente estaba
bajo ataque en Galacia. Habla sobre la justificación, que es una doctrina básica
del cristianismo.
Efesios: Pablo detalla lo esencial de la doctrina cristiana con un énfasis en la
iglesia universal.
Filipenses: Pablo escribió esta breve carta desde una prisión. A pesar de estar
encarcelado, su carta está llena de ánimo.
Colosenses: Pablo también escribió esta carta a Colosas desde la cárcel. En ella
exalta la majestad de Jesucristo y la de Dios como creador del mundo2.
1 y 2 Tesalonicenses: Los tesalonicenses eran nuevos en la fe y Pablo les
exhorta que no dejen de trabajar y que se mantengan puros mientras esperan la
segunda venida del Señor.
1 y 2 Timoteo: Timoteo fue un fiel discípulo de Pablo. En estas cartas, Pablo
ofrece una variedad de consejos sobre la conducta cristiana y la conducta de un
ministro a este joven dedicado al evangelio2.
Tito: Esta carta contiene consejos y directrices para Tito, un líder de la iglesia en
Creta1.
Filemón: Esta es una carta personal a Filemón, un líder de la iglesia, sobre la
cuestión de la esclavitud
Primer Viaje Misionero (Hechos 13-14): Respondiendo al llamado de Dios de
proclamar a Cristo, Pablo y Bernabé dejaron la iglesia de Antioquia en Siria. Al
principio, su método de evangelismo era predicar en las sinagogas de los pueblos.
Pero cuando muchos de los judíos rechazaron a Cristo, los misioneros
reconocieron el llamado de Dios de predicarles a los gentiles.
Por su valiente testimonio de Jesús, Saulo el perseguidor se convirtió en Pablo el
perseguido. Aquellos que rechazaron su mensaje de salvación a través de
Jesucristo, trataron de detenerlo y hacerle daño. En una ciudad, fue apedreado y
dejado por muerto, pero Dios lo salvó. A través de juicios, golpes y
encarcelamientos, él se mantuvo predicando a Cristo crucificado.
El ministerio de Pablo a los gentiles trajo la controversia sobre quién podía ser
salvo y cómo debía ser salvo. Entre su primero y segundo viaje misionero, él
participó en una conferencia en Jerusalén discutiendo sobre el camino de la
salvación. El consenso final fue que los gentiles podían recibir a Jesús sin
sujetarse a las tradiciones judías.
Segundo Viaje Misionero (Hechos 15:36-18:22): Después de otra estadía en
Antioquia y habiendo fundando ahí una iglesia, Pablo estaba listo para hacer otro
viaje misionero. Le pidió a Bernabé que lo acompañara, visitando de nuevo a las
iglesias de su primer viaje misionero. Sin embargo, ocurrió un desacuerdo que
causó su separación. Pero Dios convirtió este desacuerdo en algo positivo, porque
ahora había dos equipos misioneros. Bernabé se fue a Chipre con Juan Marcos, y
Pablo se fue con Silas a Asia Menor.
Providencialmente, Dios redirigió a Pablo y Silas a Grecia, llevando el Evangelio a
Europa. En Filipos, el equipo misionero fue golpeado y encarcelado.
Regocijándose de sufrir por Cristo, ellos cantaban en la cárcel. De repente, Dios
causó un terremoto que abrió las puertas de la celda y los liberó de sus cadenas.
El asombrado carcelero y su familia creyeron en Cristo, pero los oficiales
gubernamentales les rogaron que se fueran.
Viajando hasta Atenas, Pablo predicaba a una inquisitiva audiencia en el
Areópago. Él proclamaba al único y verdadero Dios a quien ellos podían conocer y
adorar sin ídolos hechos por el hombre. Nuevamente, algunos se rehusaron y
algunos creyeron.
Pablo les enseñó a aquellos que creyeron en Cristo y los estableció en iglesias.
Durante este segundo viaje misionero, Pablo hizo muchos discípulos de varias
procedencias: un joven llamado Timoteo, una mujer de negocios llamada Lidia, y
una pareja llamados Aquila y Priscila.
Tercer Viaje Misionero (Hechos 18:23 – 20:38): Durante este último viaje
misionero de Pablo, predicó fervientemente en Asia Menor. Dios confirmó su
mensaje con milagros. Hechos 20:7-12 nos dice de Pablo en Troas predicando un
sermón excepcionalmente largo. Un joven que estaba sentado en un tercer piso,
se quedó dormido y cayó por la ventana. Fue dado por muerto, pero Pablo lo
revivió.
Los nuevos creyentes de Éfeso que habían estado anteriormente involucrados con
el ocultismo, quemaron sus libros de magia. Por otra parte, los que fabricaban
ídolos, no estaban contentos con sus pérdidas en el negocio debido a este
verdadero Dios y a Su Hijo. Un platero llamado Demetrio, comenzó una revuelta
en toda la ciudad, alabando a su diosa Diana. Las pruebas siempre perseguían a
Pablo. A última instancia, la persecución y oposición fortaleció a los verdaderos
cristianos quienes propagaron el Evangelio.
Al final del tercer viaje misionero de Pablo, él sabía que pronto sería encarcelado y
probablemente lo matarían. Sus palabras finales a la iglesia de Éfeso, muestran su
devoción a Cristo: “Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo
el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda
humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las
asechanzas de los judíos; y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y
enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca
del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Ahora,
he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de
acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio,
diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago
caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabé mi carrera con
gozo, y el ministerio que recibí del evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:18-
24).
Ese era el propósito de los viajes misioneros de Pablo: proclamar la gracia de Dios
en el perdón de los pecados a través de Cristo. Dios usó el ministerio de Pablo
para llevar el Evangelio a los gentiles y establecer la iglesia. Sus cartas a las
iglesias, registradas en el Nuevo Testamento, aún mantienen la vida y la doctrina
de la iglesia. Aunque él sacrificó todo, los viajes misioneros de Pablo valieron la
pena (Filipenses 3:7-11).
Muerte Pablo: murió alrededor del año 67 d.C. en Roma8. Aunque la Biblia no
proporciona detalles específicos sobre su muerte, se cree que fue decapitado
durante el reinado del emperador romano Nerón.
Legado: Las enseñanzas de Pablo han tenido un impacto duradero en el
cristianismo. Escribió varias epístolas o cartas que forman parte del Nuevo
Testamento. Estas cartas proporcionan orientación sobre una variedad de temas
religiosos y éticos, y han influido en la teología cristiana durante siglos.