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Ley 870

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La Asamblea Nacional de la República de Nicaragua

Ha ordenado lo siguiente:

LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE NICARAGUA

Ha dictado la siguiente:

LEY No. 870

CÓDIGO DE FAMILIA

TÍTULO PRELIMINAR

Capítulo I

Disposiciones Generales

Artículo 1 Ámbito de aplicación

El presente Código de Familia, establece el régimen jurídico de la familia y sus integrantes.

Comprende las relaciones jurídicas intrafamiliares, las de ésta con terceros y las entidades del
sector

público y privado vinculadas a ella. Las instituciones que regula son las derivadas de las relaciones

familiares y los efectos jurídicos que de ellas surjan. El presente Código de Familia, se aplicará en

todas las demandas que en materia de familia estén contenidas en el mismo.

Art. 2 Principios rectores

Son principios rectores del Código:

a) La protección, desarrollo y fortalecimiento de la familia es obligación del Estado, la sociedad y


los

miembros que la integran a través de los vínculos de amor, solidaridad, ayuda y respeto mutuo que

debe existir entre sus integrantes para lograr una mejor calidad de vida;

b) La protección integral de la familia y todos sus miembros en base al interés superior de los

mismos;

c) La protección priorizada a la jefatura familiar femenina, en los casos de las madres cuando éstas

sean las únicas responsables de su familia;

d) La protección por parte de las Instituciones del Estado contra la violencia intrafamiliar, que se

pudiera ejercer en las relaciones familiares;

e) Promover y proteger la paternidad y maternidad responsable;


f) Promover y proteger la constitución de la vivienda familiar;

g) La igualdad de derechos, deberes y oportunidades en las relaciones del hombre y la mujer,

mediante la coparticipación en las responsabilidades familiares, entre los hijos e hijas, así como la

responsabilidad conjunta entre los miembros de la familia. Corresponde a éstos desarrollar valores

como: amor, solidaridad, respeto, ayuda mutua, responsabilidad e igualdad absoluta;

h) La igualdad y protección del matrimonio y de la unión de hecho estable por parte de las

Instituciones del Estado;

i) Los procedimientos establecidos en este Código se tramitarán de oficio y atendiendo el interés

superior de la niñez y la adolescencia y el tipo de relaciones que regula, entendiéndose como,


interés

superior del niño, niña y adolescente, todo aquello que favorezca su pleno desarrollo, físico,

psicológico, moral, cultural y social, en consonancia con la evolución de sus facultades que le

beneficien en su máximo grado y en especial el reconocimiento, vigencia satisfacción y disfrute de

sus derechos, libertades y garantías de forma integral; y

j) La protección y respeto a la vida privada y a la de la familia.

Art. 3 Derecho a constituir una familia

Todas las personas tienen derecho a constituir una familia. El presente Código regula y protege
esta

materia.

Art. 4 Autoridades en asuntos de familia

Para el efectivo cumplimiento de las disposiciones contenidas en este Código velarán,

armónicamente, cada quien en el ámbito de sus competencias, las autoridades judiciales y

administrativas; así como en sede notarial.

En materia judicial conocerán los juzgados especializados de Familia, de Distrito y Locales y donde

no hubiere, serán competentes los juzgados Locales de lo Civil, Locales Únicos. El Tribunal de

Apelaciones y la Corte Suprema de Justicia, conocerán, para lo de su cargo.

Las Instituciones del Estado, que conforme su ley creadora, tienen atribuida funciones
administrativas para asuntos familiares: Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, Ministerio
de

Educación, Procuraduría General de la República, Comisaría de la Mujer, la Niñez y la Adolescencia

de la Policía Nacional, Dirección General de Migración y Extranjería del Ministerio de Gobernación,

Ministerio del Trabajo, Ministerio de Salud, Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y Registro
del

Estado Civil de las Personas, actuarán en el ámbito atribuido, para la protección, educación y

salvaguarda de los intereses de los niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad,

mayores declarados incapaces, las personas adultas mayores y en general de la familia.

En el caso de los pueblos originarios y afrodescendientes, las autoridades territoriales y comunales

también serán competentes y se regirán por las regulaciones particulares de acuerdo al derecho

consuetudinario, indígena y afrodescendiente.

Se reconoce y se respeta la vida y la estructura comunitaria de nuestros pueblos originarios y

afrodescendientes, sustentados en la práctica de la solidaridad y complementariedad de sus


familias

y autoridades, en armonía con la Madre Tierra dentro de su paradigma del buen vivir, en una clara

inspiración de valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias.

Art. 5 Creación de la Procuraduría nacional de la Familia

Créase la Procuraduría nacional de la familia como procuraduría especial de la Procuraduría


general

de la República, con competencia privativa para conocer, opinar y dictaminar en todos los asuntos
de familia que le sean sometidos a su conocimiento.

Art. 6 Exención del uso de papel sellado y timbres

Todos los documentos y actuaciones que en materia de familia se tramiten ante las autoridades

respectivas, quedan exentos del uso del papel sellado y timbres.

Art. 7 Criterios de interpretación y aplicación

La interpretación y aplicación de las disposiciones del presente Código se hará de conformidad a la

Constitución Política de la República de Nicaragua, la Declaración Universal de los Derechos


Humanos, los instrumentos internacionales vigentes en el Estado de Nicaragua y los principios

rectores del mismo Código.

Art. 8 Orden público

Las disposiciones que contiene este Código son de orden público e interés social y en consecuencia

de obligatorio cumplimiento.

Art. 9 Denominación común

En el texto del presente Código, la Sala de Familia de la Corte Suprema de Justicia y de los

Tribunales de Apelación, los jueces o juezas de Distrito de Familia, jueces o juezas locales de lo civil

y jueces o juezas locales únicos podrán ser denominados bajo la expresión genérica de autoridades

judiciales.

Capítulo II

Normas del derecho internacional privado

Art. 10 Aplicación de la Ley nacional

La legislación nacional obliga y regula a los ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses en lo

relacionado a los derechos de familia, sin importar el lugar de su residencia.

El estado civil, la filiación, la declaración de ausencia, la tutela y la capacidad jurídica de las y los

nicaragüenses, se regirá por la legislación nicaragüense.

Art. 11 Validez de los actos realizados por nicaragüenses en el extranjero

Los actos jurídicos celebrados por las y los nicaragüenses en el extranjero tendrán plena eficacia en

Nicaragua, siempre y cuando se hubieren celebrado de acuerdo a las exigencias de la ley territorial

del lugar de celebración y que no se hubiere realizado el acto con el propósito de evadir la ley

nacional.

Art. 12 Inaplicabilidad de la Ley extranjera


No se aplicará la ley extranjera cuando sea contraria al orden público nicaragüense o cuando la

aplicación o invocación del derecho extranjero haya sido constituido en fraude a la Ley.

Art. 13 Ejecución de sentencias dictadas por tribunales extranjeros

En Nicaragua es permitida la ejecución de sentencia dictada por tribunales extranjeros, previa

autorización de la Corte Suprema de Justicia.

Art. 14 Autenticación de resoluciones y actos judiciales o administrativos

Las resoluciones y los actos judiciales o administrativos emitidos por las autoridades competentes,

deberán ser autentificados de conformidad con la legislación vigente.

Art. 15 Reconocimiento del matrimonio celebrado en el extranjero

El matrimonio celebrado en otro país de conformidad con las leyes de éste, será reconocido
cuando

no contravenga el presente Código, produciendo los mismos efectos jurídicos como si se hubiese

celebrado en territorio bajo jurisdicción nicaragüense, siempre que cumpla con el requisito de

inscripción en el Registro del Estado Civil de las Personas.

Art. 16 Reconocimiento de la disolución del vínculo matrimonial en el extranjero

La disolución del vínculo matrimonial efectuado en otro país, producirá los mismos efectos
jurídicos

como si se hubiese realizado en territorio nicaragüense, siempre y cuando cumpla con el requisito
de inscripción en el Registro del Estado Civil de las Personas. La misma regla se aplicará en el caso
que proceda en la disolución de unión de hecho estable.

Art. 17 Régimen patrimonial de los cónyuges

El régimen patrimonial de los cónyuges o convivientes se rige por la ley del lugar donde se hubiese

efectuado el matrimonio o reconocido la unión de hecho estable, salvo que las partes de común

acuerdo, hayan celebrado capitulaciones matrimoniales o señalado un régimen económico distinto


al establecido por la ley nacional.

Art. 18 Aplicación de la ley nacional al concepto de alimento

El concepto de alimentos, la constitución, la extinción de la obligación y todo lo relacionado a las


formas de su cumplimiento será regulado por la Ley nacional del que lo solicite y en el caso de

ejecución se regirá por las regulaciones del tratado respectivo.

Art. 19 Aplicación de la legislación nacional a la adopción

La adopción de niños, niñas y adolescentes nicaragüenses por extranjeros y la de niños, niñas y

adolescentes extranjeros por nicaragüenses, se regirá por la ley territorial del adoptado o
adoptada.

Art. 20 Aplicación de tratados internacionales para la restitución de niños, niñas y

Adolescentes

La restitución de niños, niñas y adolescentes que de manera ilegal hayan sido trasladados a

cualquier estado extranjero, se regulará por lo establecido en los tratados internacionales

respectivos, siempre y cuando en ellos no se vulneren derechos fundamentales de los

nicaragüenses.

Capítulo III

De la capacidad jurídica civil de las personas

Art. 21 Capacidad jurídica plena

Tienen pleno ejercicio de la capacidad para adquirir derechos, contraer obligaciones y disponer

libremente de su persona y bienes:

a) Las personas de dieciocho años de edad cumplidos, no declaradas incapaces, sin distinción de

sexo, origen étnico o posición económica, social o cualquier otra condición;

b) Las personas emancipadas por matrimonio o por declaración judicial de la mayoría de edad o
por

autorización del padre o la madre; y

c) La madre y el padre menor de dieciocho y mayor de dieciséis años.

La Ley, no obstante, puede establecer edades especiales para realizar determinados actos. La

condición de adolescente mayor de edad, no excluye que siga siendo sujeto de protección especial

por parte del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez.

Art. 22 Limitaciones en el ejercicio de la capacidad jurídica


Podrán realizar actos de mera administración, para la satisfacción de sus necesidades cotidianas de

vida:

a) Las personas adolescentes que estén comprendidas entre los trece años de edad y los dieciocho

años no cumplidos, para disponer de las mesadas o estipendios, que le han sido asignados y
cuando

alcancen la edad laboral para disponer de la retribución de su trabajo;

b) Las personas que padecen de alguna enfermedad mental, que no los priva totalmente de

discernimiento; y

c) Las personas que por impedimento físico no puedan expresar su voluntad de modo inequívoco,
sin

que hayan sido declarados incapaces.

Art. 23 Limitación de la capacidad de ejercicio

Se reconoce la capacidad de adquirir derechos y obligaciones a niños, niñas y adolescentes, así

como a los mayores de edad declarados incapaces para conducir su persona y bienes por sentencia

judicial. Sin embargo, la capacidad de ejercicio de sus derechos por sí, está limitada. Las
limitaciones

de la capacidad de ejercicio por sí, no son en perjuicio de sus derechos de poder intervenir,
expresar

libremente sus consideraciones, ser escuchado sobre sus opiniones y otros derechos
fundamentales.

Las personas con carencia o limitaciones en el ejercicio de la capacidad jurídica, referida en los

artículos anteriores, actúan por medio de representación legal, derivada de la autoridad parental,

nacida de la designación de tutela.

Para los casos establecidos en el presente Código, podrán también ser representados por el

Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez o por la Procuraduría nacional de la familia.

Capítulo IV

Declaración judicial de incapacidad jurídica

Art. 24 Sujetos de aplicación


Los mayores de edad que por razón de alguna enfermedad o padecimiento, no pudieren discernir

sobre el alcance de sus acciones y conductas, ni dirigir su persona, podrán ser declarados

judicialmente incapaces, a solicitud de parte interesada.

Art. 25 Personas legitimadas para solicitar la declaración de incapacidad

Podrán solicitar la declaración de incapacidad:

a) El o la cónyuge, si hubiere, o el o la conviviente en la unión de hecho estable;

b) La persona a quien, por ley corresponda deferirle la tutela;

c) Cualquiera de los familiares, dentro del cuarto grado de consanguinidad; y

d) La Procuraduría nacional de la familia o el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, si no lo

hiciere alguno de los antes mencionados.

Art. 26 Requisitos de la solicitud

La solicitud de declaración de incapacidad de una persona, que por razón de enfermedad o

padecimiento, no pueda ejercitar por sí las acciones y derechos de que es titular, se presentará
ante

autoridad judicial de familia, con expresión del nombre, domicilio, estado civil o residencia habitual
el presunto incapaz, la causa de incapacidad o la enfermedad que sufre, bienes suyos conocidos
que

deban ser objeto de protección judicial y parentesco con el solicitante, acompañándose


expediente

médico de asistencia.

Art. 27 Efectos de la declaración

La declaración judicial de incapacidad inhabilita a una persona para regir su conducta y bienes. A
los

incapaces se les nombrará tutor o tutora, conforme las normas que establece este Código, quienes

actuarán como sus representantes legales.

Art. 28 Declaración judicial

La incapacidad surtirá sus efectos legales, sólo cuando se haga en virtud de declaración judicial,
mediante sentencia firme.

Art. 29 Causas de incapacidad

Las causas que incapacitan a una persona para regir su propia vida, corresponden al campo de las

ciencias médicas, conforme el estado alcanzado por estas, las que habrá que acreditar ante la

autoridad judicial competente, para que disponga lo que en derecho corresponda.

Art. 30 Procesos en que se declara

La declaración de incapacidad se tramitará conforme el proceso especial común que establece el

Libro Sexto de este Código.

Art. 31 Reglas especiales a observar en el proceso

Para la declaración de incapacidad la autoridad judicial hará examinar al presunto incapaz por al

menos dos médicos, de los cuales uno será forense, ambos distintos del de asistencia, a fin de que

rindan informe, acerca de las causas, realidad y grado de la incapacidad.

La autoridad judicial examinará personalmente al presunto incapaz, citará y oirá al cónyuge, si lo

tuviere y a los parientes más próximos, que no hayan formulado la solicitud.

La autoridad judicial se apoyará en el Consejo técnico asesor a que se refiere este Código, de los

especialistas que estime pertinente y dispondrá de otras medidas, para confirmar o no dicha

incapacidad y arribar a convicción.

Comprobada ésta, declarará la incapacidad y proveerá a la tutela del incapacitado.

Capítulo V

De los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida

Art. 32 Definición de los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida

Los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida, se organizan con personas, mujeres, hombres,

jóvenes, adultas mayores que viven en una comunidad para reflexionar y trabajar juntas.
Promoviendo los valores y unidad familiar, auto estima y estima, responsabilidad, derechos y

deberes, comunicación, convivencia, entendimiento y espíritu de comunidad a fin de lograr

coherencia entre lo que se es, lo que se piensa y lo que se hace.

Los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida se inspiran en valores cristianos, ideales

socialistas y prácticas solidarias.

Art. 33 Objetivos de los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida

Los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida permiten realizar acciones sencillas y diarias,

incorporando en cada persona una conciencia de responsabilidad compartida y complementaria

sobre Nicaragua, la sociedad, la comunidad, la familia y el ser humano. Y tienen como objetivos:

a) Promover la consideración, la estima, la autoestima y el aprecio entre quienes habitamos y

compartimos una Comunidad;

b) Promover la identidad y el sentido de pertenencia a una Comunidad;

c) Promover la comunicación y la convivencia fraternal, responsable y solidaria entre las personas y

las familias de una comunidad, estableciendo medidas integrales de prevención que generen

seguridad y protección en la familia;

d) Mejorar nuestra vida y la vida de la Comunidad, procurando unidos y unidas el bien común; y

e) Aplicar el modelo de valores cristianos, socialistas y solidarios, que dignifican y procuran

protagonismo, capacidades, responsabilidades, deberes y derechos y más espacios de


participación

complementaria y de decisión en todos los ámbitos de la vida.

Art. 34 Integración de los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida

Los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida están integrados por todas las personas que

deseen acompañarse y acuerparse para reflexionar, aprender, aportar y actuar juntos y juntas
sobre

todos los temas de la vida de Nicaragua. La integración ayuda a lograr la comprensión y

consideración entre vecinos con el compromiso de asumir el protagonismo, la solidaridad y la

complementariedad en las vidas de todas las personas.


Art. 35 Presencia de los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida

Los Gabinetes de Familia, la Comunidad y la Vida estarán presentes en los niveles


departamentales,

municipales, barrios y comarcas.

Art. 36 Semana de la Familia

En la familia, como núcleo fundamental de la sociedad, debe promoverse y fomentar la unidad, la

armonía, el amor, el rescate de valores familiares y la convivencia familiar, es por ello que se

establece la celebración de la semana de la familia del nueve al quince de mayo de cada año

familiar o de pareja.

También constituye violencia patrimonial y económica el control de los bienes y recursos


financieros,

manteniendo así el dominio sobre la mujer, la negación de proveer los recursos necesarios en el

hogar, el desconocimiento del valor económico del trabajo en las labores propias del hogar y la

exigencia para que abandone o no inicie un trabajo remunerado.

Todos los tipos de violencia doméstica o intrafamiliar señaladas en este artículo, son sin perjuicio
de

las concurrencias de otros ilícitos penales o civiles según corresponda.

Art. 48 Derechos y deberes de solidaridad, respeto, tolerancia y buen trato en la familia

La vida en familia obliga a todos y todas sus integrantes a tratarse con tolerancia, respeto y

humanismo, brindándose un trato digno, a fin de que todos contribuyan al desarrollo de una
familia

unida, sana, fuerte y solidaria, promoviendo la erradicación de todo tipo de violencia intrafamiliar.

Art. 49 Valoración de la autoridad judicial

La autoridad judicial valorará en todos los asuntos de familia, la inclinación o las prácticas de

violencia de sus miembros, protegiendo a las víctimas y tomando las providencias necesarias para
evitar la reiteración de comportamientos violentos.

Art. 50 Obligación y protección por parte del Estado

Es obligación del Estado de la República de Nicaragua, a través de las Instituciones vinculadas al

tema, prevenir, sancionar y erradicar la violencia doméstica o intrafamiliar y con esa finalidad se

desarrollarán las siguientes acciones:

a) Incorporar en la formación escolar, la enseñanza de los valores éticos, cívicos y sociales; el

respeto a la dignidad de las personas, a los derechos y deberes de los integrantes de la familia, los

niños y niñas, personas discapacitadas y las personas adultas mayores, conforme lo establecido en

el presente Código y legislación vigente en la materia;

b) Realizar campañas de difusión, con el propósito de sensibilizar a la sociedad sobre la


problemática

social antes señalada;

c) Promover el estudio e investigación de las causas y consecuencias de la violencia doméstica o

intrafamiliar, sus indicadores, su dinámica y la forma de prevenirla;

d) Brindar a través del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, la Procuraduría Especial de la

Mujer y la Comisaria de la Mujer y la niñez de la Policía Nacional, asistencia psico-social, facilitando

enseñanza de técnica de auto control y de solución de controversia, en beneficio de la familia

nicaragüense afectada por violencia doméstica o intrafamiliar; y

e) Proteger a las víctimas y brindarles asistencia legal, por vía del Ministerio Público, de la

Defensoría Pública y Procuraduría nacional de la familia.

Art. 51 Obligación de denunciar la violencia doméstica o intrafamiliar

Toda persona que tenga conocimiento de un hecho constitutivo de violencia doméstica o


intrafamiliar,

deberá denunciarlo o dar aviso a la Policía Nacional. La denuncia puede hacerse de manera escrita,

verbal o mediante lenguaje de señas. Cuando la denuncia sea verbal o mediante lenguaje de
señas,

esta se hará constar en acta que levantará el agente policial.


Art. 52 Uso de otras instancias

Sin perjuicio de que se inicie o continúe el proceso de familia, la parte interesada podrá interponer

formal acusación penal en contra de la persona agresora ante las instancias correspondientes.

En el caso de los pueblos originarios y afrodescendientes, la autoridad comunal de acuerdo con el

derecho consuetudinario y las leyes vigentes podrán adoptar medidas de protección de urgencia
para proteger a víctimas de violencia.

TÍTULO III

DEL MATRIMONIO

Capítulo I

Constitución del matrimonio

Art. 53 Definición del matrimonio

El matrimonio es la unión voluntaria entre un hombre y una mujer constituida por el libre y mutuo

consentimiento de los contrayentes con aptitud legal para ello, a fin de hacer y compartir una vida
en común y constituir una familia basada en la solidaridad y el respeto mutuo. El matrimonio
surtirá

todos los efectos jurídicos desde su celebración y debe ser inscrito en el Registro del Estado Civil de
las Personas, de acuerdo a lo establecido en este Código.

Art. 54 Edad para contraer matrimonio

Son aptos legalmente para contraer matrimonio, el hombre y la mujer que hayan cumplido
dieciocho

años de edad.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior los representantes legales de los adolescentes


podrán

otorgar autorización para contraer matrimonio, a los adolescentes con edad entre dieciséis y

dieciocho años de edad.

Si hubiere conflicto respecto de la autorización referida, será resuelta en vía judicial, para lo cual se

oirá el parecer de los interesados, la Procuraduría nacional de la familia y el Ministerio de la


Familia,
Adolescencia y Niñez.

Art. 55 Derechos y obligaciones del matrimonio

El matrimonio otorga iguales derechos y obligaciones para el hombre y la mujer contrayentes.

Capítulo II

De los impedimentos matrimoniales

Art. 56 Impedimentos matrimoniales

Son impedimentos matrimoniales, aquellos hechos o circunstancias, que de alguna manera limitan
la capacidad de ejercicio de las personas interesadas en contraer matrimonio.

Los impedimentos para contraer matrimonio son: absolutos, relativos y prohibitivos.

Los impedimentos absolutos se aplican a las personas en general y los relativos y prohibitivos, se

establecen en atención a la posición jurídica que ocupan respecto de otra persona.

Art. 57 Impedimentos absolutos

No podrán contraer matrimonio o declarar la unión de hecho estable:

a) Los niños, niñas y adolescentes menores de dieciséis años de edad;

b) Con tercera persona, quienes estén en unión de hecho estable, debidamente reconocida y las

personas unidas por vínculo matrimonial;

c) El que careciere de capacidad mental que lo imposibilite de expresar inequívocamente, su

voluntad para otorgar su consentimiento;

d) Los ascendientes y descendientes y demás parientes colaterales hasta el cuarto grado de

consanguinidad; y

e) Las personas condenadas por la autoría y participación del delito de homicidio doloso de uno de

los cónyuges y pretenda contraer matrimonio o unión de hecho estable declarada con él o la
cónyuge

sobreviviente.

Art. 58 Impedimentos relativos


No podrán contraer matrimonio:

a) Los que no estén temporalmente en pleno ejercicio de su razón al momento de celebrarse el

matrimonio;

b) Cuando la voluntad se manifieste con error en la persona, por miedo o intimidación, violencia o

dolo; y

c) Los y las adolescentes menores de dieciocho y mayores de dieciséis años de edad, que no

contaren con la autorización del representante legal.

Art. 59 Impedimento prohibitivo

Es impedimento prohibitivo, el de la tutora, tutor o cualquiera de sus descendientes con el


tutelado,

mientras las cuentas finales de la tutela no estén debidamente canceladas.

Art. 60 Efectos de la celebración del matrimonio bajo impedimento

El matrimonio contraído mediante la existencia de impedimento absoluto se declarará nulo a


solicitud de parte o aún de oficio por autoridad judicial, en cualquier tiempo posterior a su
celebración; el celebrado mediante la existencia de algún impedimento relativo o prohibitivo será
anulable, a petición de parte interesada.

Art. 61 Validez del matrimonio celebrado bajo impedimento relativo o prohibitivo

El matrimonio celebrado bajo impedimento relativo o prohibitivo será válido sin que para ello se

requiera declaración expresa, por el hecho de que los contrayentes continúen voluntariamente
unidos después de un mes de tener conocimiento del vicio o cesado los hechos que lo motivaron.

Capítulo III

De la celebración del matrimonio

Art. 62 Personas autorizadas para celebrar matrimonio y declarar la unión de hecho estable

Las personas autorizadas para celebrar el matrimonio y declarar la unión de hecho estable, dentro

del territorio nacional son: juezas y jueces de los juzgados de familia y donde no hubiere, serán

competentes los jueces y juezas de los juzgados locales de lo civil y locales únicos, así como los
notarios o notarias públicos que hubieren cumplido por lo menos diez años de haberse
incorporado

ante la Corte Suprema de Justicia y las autoridades territoriales y comunales de los pueblos

originarios y afrodescendientes en las Regiones Autónomas de la Costa Caribe.

Las y los jefes de misión diplomática permanente y cónsules en el lugar donde se encuentren

acreditados, podrán autorizar matrimonios entre nicaragüenses o entre nicaragüenses y


extranjeros,

sujetándose en todo a lo dispuesto en el presente Código.

Art. 63 Lugar de la celebración del matrimonio

El matrimonio se celebrará ante las personas autorizadas y en el domicilio que al efecto elijan los

contrayentes. El acta será asentada en un libro especial que para tal efecto llevarán las personas

autorizadas, quienes extenderán la certificación del acta correspondiente para su inscripción en el

Registro del Estado Civil de las Personas del municipio.

En el caso de celebración del matrimonio por autoridad judicial, éste se llevará a efecto en el

despacho judicial correspondiente, o donde la autoridad judicial se constituya para tal efecto
dentro

de su circunscripción, sin costo alguno.

Art. 64 Requisitos a cumplir previo a la celebración del matrimonio

Quienes intenten contraer matrimonio, previamente han de presentar los siguientes documentos:

a) Solicitud de matrimonio en donde se consignarán sus nombres y apellidos y los de sus padres,

profesión u oficio, lugar de nacimiento de cada uno de ellos y su residencia o domicilio;

b) Certificado de nacimiento de las personas solicitantes;

c) Cédula de identidad ciudadana de las personas solicitantes;

d) Constancia de soltería extendida por el Registro del Estado Civil de las Personas; prueba de

viudez si alguno de los cónyuges hubiere sido casado o certificación de la disolución del
matrimonio
o de la unión de hecho estable, si alguno de los contrayentes hubiese estado casado o en unión de

hecho estable con anterioridad o testimonio debidamente inscrito de la declaración de disolución


por

mutuo consentimiento;

e) Testimonio de la escritura pública donde conste el poder especialísimo para solicitar y contraer

matrimonio, si no comparecen personalmente;

f) Certificado de nacimiento de los hijos e hijas comunes que se pretenden reconocer en su caso;

g) Constancia de que se ha concedido la debida autorización, por quien corresponda, en los casos

que este Código exige; y

h) Identificación de los representantes legales que autoricen el matrimonio, cuando proceda.

Además de los documentos, deberán acompañarse por dos personas idóneas, debidamente

identificadas que depongan bajo promesa de Ley que las personas contrayentes tienen libertad
para

unirse en matrimonio. Los parientes son hábiles para testificar en esta materia.

Art. 65 Requisitos especiales

Habrá que presentar como requisito especial, según el caso:

a) Certificación de la sentencia ejecutoriada que apruebe las cuentas de la tutora o el tutor, según

corresponda;

b) Inventario solemne de los bienes que estén administrando el viudo o viuda de los hijos del

matrimonio precedente que estén bajo su tutela y cuyos bienes les pertenezcan a éstos, como

herederos del cónyuge difunto o con cualquier otro título a fin de excluirles de los regímenes

económicos del nuevo matrimonio;

c) Certificado de negativa de bienes extendida por el Registro de la Propiedad Inmueble y


Mercantil

correspondiente, cuando hubiere hijos o hijas que sean niños, niñas o adolescentes del
matrimonio

precedente y estos no tuvieren bienes inscritos a su favor;

d) Certificado de negativa de hijos e hijas extendido por el Registro del Estado Civil de las Personas

correspondiente, cuando no hubiere hijos o hijas que sean niños, niñas o adolescentes de
matrimonio precedente.

No se autorizará la celebración del matrimonio, mientras no se cumplan los requisitos antes

señalados.

Art. 66 Matrimonio en peligro inminente de muerte

En caso de peligro de muerte de uno de los contrayentes, las personas autorizadas para celebrar el

matrimonio, podrán celebrarlo aún cuando no se cumpla con los requisitos señalados en este
Código, referidos a los impedimentos relativo y prohibitivo. En estos casos, el impedimento no
deberá ser manifiesto.

No obstante si la persona que se encontrase en peligro de muerte no falleciere, deberán llenar los

requisitos en un término de sesenta días, bajo pena de nulidad, debiendo observarse lo relativo a
los impedimentos matrimoniales.

Art. 67 Señalamiento para el acto de celebración del matrimonio

Recibida la solicitud, las personas autorizadas para realizar el matrimonio, en conjunto con los

solicitantes, fijarán el lugar, fecha y hora en que se celebrará el acto matrimonial. Todos los días y

horas son hábiles para la celebración del matrimonio.

Art. 68 Acto de celebración matrimonial

Al iniciarse el acto matrimonial y en presencia de las personas que testificaron bajo promesa de
Ley

que las personas contrayentes tienen libertad para unirse en matrimonio, las personas autorizadas

para celebrar el matrimonio, mencionarán en forma sucinta, los derechos y deberes que nacen del

matrimonio respecto a la pareja, así como lo relativo al respeto y solidaridad que debe existir, la

responsabilidad compartida en el cuido, crianza, alimentación y representación de los hijos e hijas


y

les apercibirá del derecho que les asiste para elegir el régimen económico matrimonial, que
estimen

a bien. Así mismo, le advertirá que el matrimonio no es una relación de dominación.

Preguntará a las personas contrayentes: “Si de su libre y espontánea voluntad, quieren unirse en

matrimonio” contestando las persona interrogada “Si quiero”.


Recibido el consentimiento, la persona que autoriza les dirigirá las siguientes palabras: “En nombre

de la República de Nicaragua, quedan unidos solemnemente en matrimonio y están obligados a

guardarse respeto, solidaridad, fidelidad y asistirse mutuamente en todas las circunstancias de la

vida”.

Si la respuesta fuera negativa, se suspende el acto por falta de acuerdo entre las partes y se hará

constar en el acta.

Art. 69 Consignación en el acta de matrimonio

Todo lo expresado y referido en el acto de celebración matrimonial, se consignará en acta en el


libro

de matrimonio respectivo, la que contendrá lugar, día, hora, mes y año en que se verifica el mismo,

nombres y apellidos de los contrayentes, sus generales de ley y el régimen patrimonial que hayan

convenido, al igual que los nombres de las personas que testificaron, sus generales de ley; todos

debidamente identificados.

El acta será debidamente firmada por las personas contrayentes o a su ruego por otras personas si

no pudieren o no supieren, por las personas testificantes y quien autoriza el acto matrimonial.

Art. 70 Reconocimiento de hijos e hijas en el acto matrimonial

En el caso que existieren hijos e hijas en común nacidos antes del matrimonio y que no hayan sido

reconocidos por sus progenitores, deberán hacerlo en el acto matrimonial. La certificación del acta
de matrimonio servirá de suficiente documento para su debida inscripción.

Art. 71 Inscripción del acta de matrimonio en el Registro del Estado Civil de las Personas

Los matrimonios celebrados en el territorio nacional serán inscritos en el Registro del Estado Civil
de

las Personas del municipio donde se celebró, dentro de los treinta días hábiles, contados a partir
de

su celebración.

Las personas nicaragüenses residentes en el extranjero que contraigan matrimonio en el lugar de


su

residencia, deberán inscribirlo en el consulado de Nicaragua del país de residencia, dentro de los
noventa días hábiles siguientes a la celebración, o ante los jefes de misiones donde no se halle

cónsul o funcionario con funciones consulares acreditado. En caso de no haber consulado en ese

país, ni misión diplomática, deberán inscribirlo en el Registro del Estado Civil de las Personas del

municipio donde esté asentado su certificado de nacimiento dentro de treinta días hábiles
contados a partir de su primer ingreso al territorio nacional.

Cuando los contrayentes tuvieren su domicilio en Nicaragua y contraigan matrimonio en el


extranjero,

deberán inscribirlo conforme se establece en la parte final del segundo párrafo del presente
artículo.

En todos los casos, de no cumplir con el requisito de inscripción en los plazos establecidos,
incurrirán

en la multa establecida en el Plan de Arbitrios correspondiente.

Las personas autorizadas, están obligadas a informar a los contrayentes de la necesidad de inscribir

el matrimonio en el correspondiente Registro.

Art. 72 Oposición para la celebración del matrimonio

Si cualquier persona se opusiere o denunciare algún impedimento legal o prohibición para contraer

matrimonio, la persona autorizante no procederá a su celebración con conocimiento de los


interesados, tramitándose la oposición en la audiencia correspondiente en el proceso familiar
común que establece este Código. En el caso del Notario o Notaria remitirá el expediente
matrimonial a la autoridad judicial competente a fin de que este resuelva.

Si se declara sin lugar la oposición, se señalará el lugar, día y hora para la celebración del

Matrimonio uno administra, goza y dispone libremente de lo suyo.

Al concluir la vigencia del régimen, se compensará el valor de los gananciales obtenidos por los

cónyuges o convivientes y éstos tienen derecho a participar por mitades en el excedente. Cuando

solo uno de los patrimonios se hubiere incrementado, el titular del otro, tendrá derecho a la mitad
de ese incremento.

LA ASAMBLEA NACIONAL

Ha ordenado la siguiente:

LEY DEL ADULTO MAYOR


TÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Capítulo I

Objeto y Ámbito de Aplicación de la Ley

Artículo 1 Objeto.

La Ley del Adulto Mayor, tiene por objeto establecer el régimen jurídico e institucional de
protección y garantías para las personas adultas mayores, con el fin de garantizar el efectivo
cumplimiento de lo establecido en el artículo 77 de la Constitución Política de la República de
Nicaragua.

Art. 2 Ámbito de Aplicación.

Sin perjuicio de los derechos y beneficios consignados en la Constitución Política de la República de


Nicaragua y demás normas jurídicas que regulen la materia, esta Ley es aplicable a todos los
nicaragüenses nacionales o nacionalizados mayores de sesenta años de edad. La presente Ley es
de orden público y de interés social.

Capítulo II

Principios, Fines y Objetivos

Art. 3 Principios.

Son principios de esta Ley los siguientes:

1. Igualdad: Es el derecho que establece la Constitución Política de la República de Nicaragua para


la protección del Adulto Mayor sin discriminación, por parte del Estado, del Sector Privado y de la
Sociedad.

2. Accesibilidad: Es el derecho que tiene el Adulto Mayor al acceso a la información sistemática de


parte de los organismos e instituciones del Estado, así como el goce de todos los beneficios
económicos, sociales y culturales que se les otorga de conformidad con el ordenamiento jurídico
vigente.

3. Equidad: Es el derecho a un trato justo en plenitud y en las condiciones necesarias para el


bienestar del Adulto Mayor sin distinción de sexo, situación económica, raza, credo o cualquier
otra circunstancia

4. Autonomía: Son las acciones que promueva el Adulto Mayor en su beneficio, orientadas a
fortalecer su autosuficiencia, su capacidad de decisión, su desarrollo integral, la oportunidad de un
trabajo remunerado, acceso a la educación, capacitación, recreación, derecho a vivir en un entorno
seguro y adaptable a sus necesidades y residir en su propio domicilio.

5. Autorrealización: Derecho del Adulto Mayor de aprovechar las oportunidades para desarrollar
plenamente su potencial a través del acceso a los recursos económicos, educativos, culturales,
espirituales y recreativos de la sociedad.

6. Solidaridad: Es la colaboración mutua entre las personas de todas las edades, Organismos e
Instituciones del Estado, el Sector Privado y la Sociedad, en beneficio del Adulto Mayor.

7. Dignidad: Derecho del Adulto Mayor a vivir con decoro y seguridad, libre de explotación,
maltrato físico, psicológico o cualquier otra acción que atente contra su persona o bienes.

8. Integridad: Derecho a que se respete su estado físico, psíquico, moral y a no ser sometidos a
tratos crueles, inhumanos o degradantes.

9. Participación: Es el derecho del Adulto Mayor a participar de manera activa y protagónica en la


sociedad, en todos los órdenes de la vida pública y privada que sean de su interés.

Art. 4 Fines y Objetivos.

Son fines y objetivos de la presente Ley:

1. Establecer el régimen jurídico e institucional de protección y garantías para el Adulto Mayor.

2. Crear el Consejo Nacional del Adulto Mayor y su Secretaría Ejecutiva, adscrita al Ministerio de la
Familia, Adolescencia y Niñez.

3. Crear el Fondo Nacional del Adulto Mayor, con el fin de facilitar el logro de los objetivos que
percibe la presente Ley.

4. Definir el marco administrativo y las atribuciones para las actuaciones de las instancias creadas
por esta Ley para el alcance de sus fines y objetivos.

5. Garantizar al Adulto Mayor, igualdad de oportunidades, calidad de vida y dignidad humana en


todos los ámbitos.

6. Establecer, promover y garantizar la aplicación de medidas de prevención y protección por parte


del Estado, el Sector Privado y la Sociedad a favor del Adulto Mayor.
7. Promover la protección y el bienestar social del Adulto Mayor.

8. Impulsar la atención integral e interinstitucional a favor del Adulto Mayor por parte de las
entidades públicas y privadas, velando por el funcionamiento adecuado de los programas y
servicios, destinados a este segmento de la población.

9. Fomentar acciones que generen fuentes de trabajo estables para el Adulto Mayor que esté en
posibilidades de trabajar, promoviendo su inserción laboral en las entidades públicas y privadas
tomando en cuenta sus conocimientos y experiencias.

10. Eliminar cualquier forma de discriminación hacia el Adulto Mayor por motivo de su edad,
capacidad física, credo político, raza, sexo, idioma, religión, opinión, origen, posición económica o
condición social. Todo en base a lo establecido en el párrafo primero del artículo 27 de la
Constitución Política de la República de Nicaragua

11. Promover y divulgar para su implementación el contenido de la presente Ley a través de las
instituciones del Estado, del sector privado, de instituciones educativas públicas o privadas y otras
instancias de información y comunicación.

Art. 5 Fondo Nacional del Adulto Mayor.

Créase el Fondo Nacional del Adulto Mayor, el cual tendrá como una de sus fuentes de
financiamiento las utilidades de al menos un sorteo de la Lotería Nacional cada año. También
podrá recibir transferencias presupuestarias, donaciones u otros ingresos obtenidos de forma
lícita.

Este fondo estará administrado por las autoridades del Ministerio de la Familia, Adolescencia y
Niñez en coordinación con el Consejo Nacional del Adulto Mayor (CONAM) para la ejecución de los
programas y proyectos específicos a favor del Adulto Mayor.

TÍTULO II

DERECHOS, DEBERES Y BENEFICIOS

Capítulo I

Del Adulto Mayor

Art. 6 Derechos.

Son derechos del Adulto Mayor, además de lo consignado en la Constitución Política de la


República de Nicaragua y demás normas jurídicas, los siguientes:
1. Recibir un trato justo, humano, respetuoso y digno por parte del Estado, el Sector Privado y la
Sociedad, respetando su integridad física, psíquica y moral.

2. Recibir atención de calidad, digna y preferencial en los servicios de salud a nivel hospitalario,
Centros de Salud y en su domicilio. Se procurará dar atención especial a las enfermedades propias
de su condición de Adulto Mayor, para lo cual el Ministerio de Salud y el Instituto Nicaragüense de
Seguridad Social, en consulta con el CONAM, deberán adecuar en un plazo no mayor de seis meses
a partir de la entrada en vigencia de la presente Ley, el listado de enfermedades a ser atendidas
para el Adulto Mayor con la correspondiente dotación de medicamentos.

3. El acceso a la educación, en cualquiera de sus niveles.

4. Participar en forma dinámica en actividades recreativas, culturales y deportivas.

5. Adquisición de una vivienda digna. En los proyectos de vivienda de interés social, se les dará
trato preferencial al Adulto Mayor para la adquisición y disfrute de una vivienda digna. Asimismo
se les procurará proveer facilidades de financiamiento para la adquisición o remodelación de su
vivienda.

6. Ser sujeto y beneficiario de políticas de crédito por parte de las Instituciones del Estado que
atienden al sector productivo, siempre que el Adulto Mayor desarrolle este tipo de actividad
económica.

7. El acceso a un hogar alternativo a personas Adultas Mayores expuestas a riesgos.

8. El trato digno y preferencial en las gestiones que realice ante todas las entidades públicas o
privadas.

9. Obtener gratuitamente por parte de la Secretaría Ejecutiva del CONAM, el carnet que le
identifica como Adulto Mayor.

10. Estar plenamente informado de todos los servicios que puede recibir el Adulto Mayor de parte
de las instituciones del Estado o de las Empresas Privadas, de conformidad con el artículo 27 de la
Ley No. 621, "Ley de Acceso a la Información Pública".

11. A ser informado directamente o a través de su familia sobre su situación económica, de salud y
otros aspectos relativos a su condición de Adulto Mayor.

12. Administrar sus propios bienes, recursos económicos y financieros. Solamente puede ser
declarado incapacitado por sentencia judicial, previo dictamen médico legal

13. A que se le garantice ante los jueces o tribunales competentes un proceso sencillo, con
prelación, celeridad, gratuidad e inmediatez, con las debidas garantías procesales, que le ampare
contra actos que violen o puedan violar sus derechos humanos y libertades fundamentales.

14. Participar en actividades comunitarias y productivas del país de acuerdo a su condición de


Adulto Mayor.

15. A tomar decisiones y aceptar o negar voluntariamente cualquier circunstancia que le favorezca
o le perjudique.
16. A que las Instituciones del Estado y el Sector Privado desarrollen todos los esfuerzos necesarios
para garantizar el acceso pleno al trabajo sin menoscabo del goce y disfrute de los derechos y
beneficios que derivan de su condición de Adulto Mayor. Todo sin perjuicio de lo establecido o
regulado por normas jurídicas propias de la materia.

Art. 7 Beneficios del Adulto Mayor.

Sin perjuicio a lo que establece la Constitución Política de la República de Nicaragua, Decreto No.
974, "Ley de Seguridad Social", y demás normas jurídicas vigentes del país, son beneficios del
Adulto Mayor los siguientes:

1. En base a lo establecido en la Ley No. 160, "Ley que Concede Beneficios Adicionales a las
Personas Jubiladas", el Adulto Mayor pensionado por el Instituto Nicaragüense de Seguridad
Social, tendrá descuento del 50% en el pago sobre el monto total de las facturas de los servicios de
energía eléctrica, el 30% en el pago por servicios de agua potable y el 20 % en el pago por servicios
telefónicos convencionales.

2. Gratuidad en el transporte urbano colectivo y un descuento no menor del 30% del valor del
pasaje de transporte interurbano, aéreo o marítimo nacional. Todas las unidades de transporte
deberán garantizar a los Adultos Mayores, trato preferencial en el uso de los asientos.

3. Las unidades de transporte colectivo de servicio público procurarán contar con plataformas
hidráulicas o facilidades para el abordaje y desabordaje de los Adultos Mayores con capacidades
diferentes.

4. Descuento de un 50% para ingresar a centros de recreación, turísticos, culturales y deportivos,


bajo administración gubernamental o municipal, debiendo presentar su carnet de Adulto Mayor.

5. Recibir atención de calidad en salud, suficiente y preferencial, en las unidades hospitalarias,


centros de salud y su domicilio, mediante programas de promoción, prevención, curación y
rehabilitación.

6. Recibir atención gerontológica y geriátrica en las unidades de salud pública y privada, contando
con un personal especializado.

Todas las medidas tendientes a establecer la gratuidad o descuentos especiales a favor del Adulto
Mayor y que impliquen el otorgamiento de estos servicios por parte del sector privado, deberán
ser asumidas en el marco de la política de responsabilidad social empresarial. Los beneficios sobre
la gratuidad o descuentos aquí establecidos son intransferibles y en su caso las facturas por
servicios deberán estar a nombre del Adulto Mayor beneficiario de la ley.

Art. 8 Deberes.

El Adulto Mayor tiene los deberes siguientes:


1. Practicar normas de buena conducta y de convivencia social en el seno de la familia, la
comunidad y la sociedad.

2. Contribuir a la conservación de la propiedad del Estado, sociedad, familia y la comunidad.

3. Transmitir sus conocimientos y experiencias en la sociedad, en el seno familiar, y en la


comunidad.

4. Colaborar según su capacidad en los menesteres propios del núcleo familiar.

Capítulo II

Del Estado, el Sector Privado y la Sociedad

Art. 9 Norma General.

El Estado, el sector privado y la sociedad deben promover, resguardar y garantizar las condiciones
óptimas de salud, educación, trabajo, seguridad alimentaria, vivienda y seguridad social a favor del
Adulto Mayor.

Art. 10 Deberes del Estado.

Corresponde al Estado, por medio de sus instituciones:

1. Promover y fomentar en los servidores públicos la cultura de atención preferencial al Adulto


Mayor.

2. Proporcionar atención al Adulto Mayor en los servicios de salud, mediante programas de


promoción, prevención y rehabilitación

3. Impulsar la formulación y ejecución de programas para la formación profesional en geriatría y


gerontología en los niveles de pre y postgrado de la Educación Superior.

4. Implementar servicios en gerontología y geriatría en las unidades de salud pública contando con
personal especializado para garantizar una atención de calidad al Adulto Mayor.

5. Promover la participación del Adulto Mayor en programas educativos a todos los niveles.

6. Garantizar programas que estimulen el desarrollo de las potencialidades y capacidades


intelectuales, físicas, culturales, deportivas y recreativas del Adulto Mayor.

7. Las Alcaldías y las diferentes instituciones públicas y privadas en coordinación con el CONAM
desarrollarán planes y programas para el fomento de la actividad micro empresarial, productiva y
de servicios, con la participación del Adulto Mayor.

8. Promover la aplicación de todas las políticas a favor del Adulto Mayor en coordinación con el
CONAM.
9. Promover a nivel nacional, por medio de los gobiernos municipales y con la cooperación de
organismos no gubernamentales sin fines de lucro, la creación de casas hogares para el Adulto
Mayor.

10. Desarrollar otras acciones necesarias que permitan garantizar el alcance de los fines y objetivos
de la presente Ley.

Art. 11 Responsabilidad de la Sociedad y las Organizaciones Sociales sin Fines de Lucro.

Es responsabilidad de la sociedad, además de velar por el cumplimiento de la presente Ley,


fomentar en coordinación con las entidades del Estado correspondientes y asociaciones sociales,
programas y actividades dentro de su comunidad que permitan la inserción social de manera
integral y activa del Adulto Mayor.

Asimismo, los organismos no gubernamentales sin fines de lucro, que tengan entre sus objetivos y
fines el apoyo a las personas de la tercera edad, deben desarrollar programas que permita
reconocer al Adulto Mayor como miembro importante dentro de la sociedad y la familia, para lo
cual deben brindársele las facilidades y atenciones que requieren para su desarrollo humano y
satisfacción personal. Estos Organismos deberán estar acreditados ante la Secretaría Ejecutiva del
CONAM.

Art. 12 Responsabilidad Social Empresarial.

Las empresas públicas o privadas dentro de su política de responsabilidad social empresarial


deberán destinar recursos económicos y promover acciones que garanticen la aplicación de los
beneficios y derechos contenidos en la presente Ley a favor del Adulto Mayor, todo en base a lo
establecido en el párrafo final del artículo 7 de la presente Ley.

TÍTULO III

ÓRGANO DE GOBIERNO, MEDIDAS DE PROTECCIÓN Y DISPOSICIONES FINALES

Capítulo I

Del Consejo Nacional y de la Secretaría Ejecutiva

Art. 13 Creación.
Créase el Consejo Nacional del Adulto Mayor designado por las siglas CONAM, como órgano
deliberativo, consultivo y resolutivo con las facultades establecidas en la presente Ley.

Art. 14 Integración del Consejo.

El Consejo Nacional del Adulto Mayor (CONAM), estará integrado en forma permanente por la
máxima autoridad de las Instituciones y Entidades siguientes:

1. Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, quien lo preside;

2. Ministerio de Salud;

3. Instituto Nicaragüense de Seguridad Social;

4. Asociación de Municipios de Nicaragua;

5. Un representante de las Asociaciones legalmente constituidas vinculadas al tema del Adulto


Mayor;

6. Un Representante del Consejo Superior de la Empresa Privada;

7. Un Representante del Consejo Nacional de la Micro Pequeña y Mediana Empresa; y

8. Un Representante del Consejo Nacional de Universidades.

Serán invitadas, con voz pero sin voto, otras Instituciones o Entidades que decida este Consejo
cuando el tema así lo requiera.

Los miembros del CONAM tendrán un suplente con las mismas facultades en ausencia del titular,
quien será nombrado por las instituciones o entidades correspondientes.

En caso de empate en las decisiones de este Consejo, el Presidente tendrá voto dirimente.

Art. 15 Atribuciones del Consejo.

El Consejo Nacional del Adulto Mayor tendrá las atribuciones siguientes:

1. Proponer al Poder Ejecutivo políticas y planes en materia de protección y atención integral al


Adulto Mayor.

2. Promover capacitaciones sobre políticas dirigidas a la protección y atención integral del Adulto
Mayor.
3. Promover y difundir los derechos y deberes a favor del Adulto Mayor.

4. Velar por el cumplimiento de declaraciones, convenios, leyes, reglamentos y demás


disposiciones conexas, referentes a la protección de los derechos del Adulto Mayor.

5. Promover la suscripción y ratificación de los convenios y tratados internacionales a favor del


Adulto Mayor.

6. Velar por la implementación y cumplimiento de los programas, proyectos y servicios que


ejecutan las instituciones públicas y privadas a favor del Adulto Mayor, principalmente el Instituto
Nicaragüense de Seguridad Social, el Ministerio de Salud, Ministerio de la Familia, Adolescencia y
Niñez y demás carteras del sector social.

7. Promover la actualización y armonización de la legislación nacional, para el cumplimiento


efectivo de los derechos y deberes del Adulto Mayor.

8. Promover la realización de investigaciones, estudios y diagnósticos relacionados a la temática


del Adulto Mayor.

9. Gestionar recursos ante organismos públicos y privados, nacionales e internacionales, para


fortalecer el Fondo Nacional del Adulto Mayor, que garantice la ejecución de programas y
proyectos específicos a favor del Adulto Mayor.

10. Promover y fomentar la participación de la sociedad y la familia en las acciones de inserción


que se ejecuten a favor del Adulto Mayor.

11. Conocer el contenido de los informes anuales de las instituciones del Estado y Organismos No
Gubernamentales que ejecutan programas y servicios del Adulto Mayor.

12. Aprobar su reglamento interno.

13. Las demás atribuciones que establezca el Reglamento de la presente Ley y se consideren
necesarias para el desarrollo de las actividades en beneficio del bienestar y la protección del
Adulto Mayor.

Art. 16 Sesiones.

El Consejo Nacional del Adulto Mayor (CONAM), sesionará ordinariamente una vez cada dos meses
y extraordinariamente, cuando lo soliciten por escrito al menos tres de sus miembros o el
Presidente del Consejo. La convocatoria deberá hacerse con un mínimo de cuarenta y ocho horas
de antelación. Las sesiones se harán en las instalaciones del Ministerio de la Familia, Adolescencia
y Niñez o en cualquier otro lugar que designe el Presidente del Consejo.

Art. 17 Quórum.
El quórum se constituye con la mitad más uno de todos los integrantes del Consejo y las decisiones
se tomarán con la mayoría absoluta de los presentes.

Art. 18 Secretaria Ejecutiva.

La Secretaría ejecutiva es la instancia que ejecuta y da seguimiento a las diferentes resoluciones,


acuerdos y decisiones del Consejo Nacional del Adulto Mayor (CONAM). Tendrá su sede en
Managua y formará parte de la estructura administrativa del Ministerio de la Familia, Adolescencia
y Niñez, quien deberá asignarle de su presupuesto los recursos financieros y humanos necesarios
para su funcionamiento

La Secretaría Ejecutiva deberá contar con el personal suficiente y apropiado que permita el
desempeño óptimo de sus funciones, incluyendo la atención, apoyo y orientación al Adulto Mayor.

Art. 19 Funciones de la Secretaría Ejecutiva.

Son funciones de la Secretaría Ejecutiva las siguientes:

1. Cumplir y velar por el cumplimiento de los acuerdos y resoluciones emanadas del CONAM.

2. Preparar informe bimensual de seguimiento y evaluación sobre la ejecución de los acuerdos y


resoluciones del CONAM y someterlos a su consideración.

3. Convocar y organizar por instrucciones del Presidente del CONAM las reuniones ordinarias o
extraordinarias que se realicen.

4. Promover y canalizar la comunicación del CONAM con las entidades respectivas.

5. Servir de enlace entre el CONAM y las entidades públicas y privadas.

6. Coordinar con la Dirección de Atención al Adulto Mayor y Personas con discapacidad del
Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, las acciones y actividades que se desarrollen a favor
del Adulto Mayor.

7. Las demás funciones que se deriven del Reglamento de la presente Ley.

Capítulo II

Medidas de Protección y Sanciones

Art. 20 Protección Legal del Adulto Mayor.

Todos los actos de violencia institucional o intrafamiliar, física, psicológica, económica, sexual u
otros, en contra del Adulto Mayor serán sancionados administrativa o penalmente de acuerdo con
la legislación nacional vigente.
Art. 21 Infracciones y Sanciones.

Las infracciones por violaciones por parte de los servidores públicos a lo establecido en la presente
Ley, serán tenidas como falta grave y serán sancionados conforme al régimen laboral aplicable que
le corresponda.

En el caso que la infracción sea cometida por parte de las empresas pertenecientes al sector
privado, las mismas serán del conocimiento y sanción por parte de la Dirección de Atención al
Adulto Mayor y Personas con discapacidad del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, en
base a disposiciones reglamentarias que se desarrollen para tal efecto.

Art. 22 Cuido del Adulto Mayor.

Toda persona natural o jurídica que por el desarrollo de sus funciones tenga a su cargo de manera
directa o indirecta, el cuido y trato de un Adulto Mayor, está en la obligación de velar por la buena
atención, trato respetuoso y cuido especializado. Asimismo está en la obligación de denunciar ante
el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, cualquier maltrato físico, inhumano o descuido
deliberado en la atención del Adulto Mayor. Este Ministerio ante cualquier denuncia deberá
proceder a la respectiva investigación y hacer el expediente que permita aplicar las sanciones que
correspondan.

Capítulo III

Disposiciones Finales

Art. 23 Suministro de información.

Las instituciones públicas o privadas están en la obligación de suministrar al CONAM cualquier


información relacionada con este tema y que sea requerida de acuerdo a la Ley No. 621, "Ley de
Acceso a la Información Pública".

La negativa o el retraso injustificado de brindar esta información, se considerará falta grave por
parte de la institución o el funcionario responsable.

Art. 24 Acreditación de las Instituciones que atienden al Adulto Mayor.

Las instituciones públicas o privadas que brinden atención o servicios al Adulto Mayor o que
tengan programas y proyectos de apoyo para con la tercera edad, tendrán un plazo no mayor de
cuatro meses, contados a partir de la entrada en vigencia de la presente Ley, para acreditarse ante
la Secretaria Ejecutiva del CONAM del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez. Asimismo,
anualmente o cuando el CONAM se lo solicite, deberán informar y rendir cuentas de la ejecución
de sus programas y proyectos relacionados con el Adulto Mayor.

Art. 25 Derogaciones.

Se deroga el Decreto No. 93-2002, Creación del Consejo Nacional del Adulto Mayor, publicado en
La Gaceta, Diario Oficial No. 187 del 3 de octubre del año 2002.

Art. 26 Reglamento.

La presente Ley será reglamentada por el Presidente de la República.

Art. 27 Vigencia.

La presente Ley entrará en vigencia tres meses posteriores a su publicación en la Gaceta Diario
Oficial.

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