0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas3 páginas

Los Cientificos Pueden Ser Acientificos

Cargado por

lprivato
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas3 páginas

Los Cientificos Pueden Ser Acientificos

Cargado por

lprivato
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los científicos pueden ser acientíficos

Por John Palo, F.R.C.


Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.

Uno de los primeros requisitos de la ciencia es la evidencia. Dicha evidencia prueba


que algo es o no es. Las conclusiones de este proceso inductivo acumulativo, han
reunido un depósito inmenso de información con validez científica para la sociedad.
Tal información es precisa, en especial en los campos de la química y la física.

Recientemente, diferentes facciones del mundo científico están estudiando el


mundo de los fenómenos paranormales. Estos estudios pueden abarcar desde los
ovnis hasta la proyección psíquica y la reencarnación. No obstante, parece que estos
grupos han estado más preocupados por tratar de negar los fenómenos
paranormales y condenar a los creyentes. Este tipo de crítica puede ser sumamente
acientífica; no debe confundirse con los descubrimientos de las investigaciones
científicas. Debemos darnos cuenta que aun los científicos, llegan a conclusiones
acientíficas.

En vista de tales críticas que provienen de fuentes que normalmente merecen


nuestra confianza, nos parece adecuado exponer de nuevo algunos principios
básicos de la ciencia; uno de ellos es que tenemos que producir evidencias para
demostrar que una cosa es así. Por otro lado, debemos producir evidencia para
demostrar que una cosa no es así. Este último principio es el que algunos científicos
han olvidado, pues sin la evidencia, ¿cómo puede alguna persona afirmar
científicamente que una cosa no es así? Hasta los científicos pueden caer en la
trampa de Spencer: "Condenación antes de la investigación".

Felizmente, en los últimos años han habido oleadas en el mundo científico que están
a favor de la disminución de la condenación y en pro de una mayor investigación.
Por mucho tiempo esta ha sido la forma de pensar de la Orden Rosacruz, AMORC y
de su Consejo Internacional de Investigación y del Personal de Investigación.

A principios del siglo, el doctor H. Spencer Lewis, Imperator anterior de la Orden


Rosacruz, siendo presidente de uno de los primeros grupos de investigación
psíquica en los Estados Unidos, se dio cuenta de que la investigación científica
ayudaría a erradicar lo espurio de lo válido.

Sabía que había mucha charlatanería preparándose en el campo de los fenómenos


psíquicos. Pero en lugar de recurrir a la condenación en masa, seleccionó los
elementos verdaderos. La ciencia, pensó, nos ayudará a desenmascarar lo falso.

El problema de la demostración

La investigación de los fenómenos para-normales no es la más fácil. En


retrospección, la ciencia ha creado su fama gracias a fenómenos físicos controlados,
hasta cierto punto, en una forma sencilla, por ejemplo en la química, física, y en
otras áreas evidentemente físicas. Pero al extendernos a mundos que obviamente
son menos físicos, tales como la psicología, la sociología, la parapsicología, etc., los
instrumentos de medición científicos no nos otorgan la misma cantidad de datos
definitivos.

Entramos a un mundo de investigación en el que, con mucha frecuencia, se trata


simplemente de demostraciones de posibilidad y de porcentajes de probabilidad.
Por ejemplo, la verdad del amor que un hombre siente por su esposa puede ser muy
difícil de establecer científicamente.

Pero, ¿es por ello menos verdadero? De toda la investigación excelente en


parapsicología llevada a cabo por el doctor Rhine en la Universidad Duke, ¿qué
conclusiones podemos obtener? Se suma al hecho de que la proyección psíquica y la
recepción del pensamiento son ocurrencias que llegan más allá de la simple
casualidad. En otras palabras, son posibles. Los místicos han conocido esto durante
siglos: para ellos no es ninguna novedad. Han estudiado y usado estos principios una
y otra vez en sus vidas personales y en su preocupación por la humanidad.

En el sentido iniciador del misticismo, una gran parte de la demostración de esos


fenómenos paranormales yace en el campo de la revelación personal. La experiencia
iniciadora en sí no es muy distinta al concepto Gestalt de la conclusión de que las
experiencias de la vida toman la forma de un nuevo discernimiento. En su carácter
de una organización iniciática ante todo, una de las funciones principales de AMORC
es la de ayudar a los aspirantes a místicos en su evolución a través de los destellos
de un estado consciente superior. A través de los ejercicios y de los rituales de
iniciación, AMORC establece el medio para el desarrollo de la personalidad del alma.
Este crecimiento es asistido con frecuencia por experiencias personales del tipo
llamado paranormal.

Muchas personas todavía no tienen una experiencia paranormal. Por lo tanto, tales
sucesos son difíciles de probar en una forma amplia que tan frecuentemente se
exige en los diseños experimentales. Sin embargo, la universalidad no es un criterio
cierto de la validez de estos sucesos. Esperamos que se construyan diseños
experimentales más refinados, y que estos nuevos enfoques den por resultado un
estudio científico más productivo de las fuerzas parapsicológicas, psicológicas y
fisiológicas. Tal vez, como dijo Einstein: “las preguntas correctas están esperando
que se les formule”.

La Orden Rosacruz jamás se ha dedicado exclusivamente a un área de investigación.


Sir Francis Bacon, padre del método científico y uno de los imperatores de la Orden
en el pasado, emprendió el método inductivo eh la adquisición de conocimientos.

Subsecuentemente, la sociedad se esparció en las investigaciones científicas


prácticamente en todas las áreas. La Orden Rosa-cruz estimula y procura estar a la
vanguardia de los últimos descubrimientos científicos. Y también trata de hacer su
propia contribución a ese conjunto de información válida.

La Orden Rosacruz desconoce si el conocimiento que tiene acerca de los fenómenos


paranormales, podrá ser accesible al sistema científico en el porvenir. Sin embargo,
debemos tener en mente que la ciencia no debe equipararse completamente con la
verdad. La ciencia es un enfoque de la verdad. Existe un mundo inmenso de verdad
que yace más allá de las limitaciones de la ciencia. Aquello que desconocemos vale
más que lo conocido. Además, aun lo conocido siempre está sujeto a enmiendas
constantes. Así pues, es despreciable y poco digno que alguien, en especial un
científico, condene campos de conocimiento y de conocimiento potencial sin una
investigación completa. Esto incluye las experiencias paranormales de naturaleza
psíquica.

La próxima vez que se enfrente a alguien que le critique por algo que usted sabe que
es cierto por experiencia personal, pregúntele cuáles son sus conocimientos al
respecto. Con frecuencia no tendrá fundamento: la persona desaprueba sus actos a
la ligera, sin una base racional. Si se trata de un científico, pregúntele cuál ha sido la
labor experimental que él ha realizado para demostrar que usted está equivocado.
Por lo general no existe dicha labor: lo está censurando sin investigar. Esto no es
científico. Es la antítesis del enfoque científico. Dicha “censura antes de la
investigación”, es una muestra del razonamiento que no es científico.

Si bien todos admiramos a una persona que tiene grandes conocimientos en una de
las ciencias, pongamos ciertos limites a esta admiración. Recuerden, a pesar de que
puede haber excepciones, es muy cierta la idea de que un científico sabe cada vez
más acerca de menos en menos. Por lo tanto, es probable que su experiencia sea
mínima en el área de lo paranormal.

Después de todo, ¿qué tan valioso puede ser cualquiera de nuestros juicios en áreas
que conocemos muy poco? Así pues, cuando un científico critica un área fuera de su
rama, es exactamente igual que el resto de nosotros. Hasta los científicos pueden ser
acientíficos.

También podría gustarte