MÓDULO 1–
Desarrollo psicomotor
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Niños de riesgo neurológico
La importancia del diagnóstico precoz y la intervención temprana
El desarrollo es un proceso complejo, continuo y dinámico de interacción entre el
organismo y el medio que da como resultado la maduración orgánica y funcional del
sistema nervioso, el desarrollo de funciones psíquicas y la estructuración de la
personalidad.
El desarrollo es un proceso dinámico donde el niño adquiere y perfecciona conductas.
En los primeros años ocurre una progresiva adquisición de funciones tan importantes
como el control postural, la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje
verbal y la interacción social.
Esta evolución está ligada al proceso de maduración del sistema nervioso, ya iniciado en
la vida intrauterina, plasticidad cerebral y a la organización emocional y
mental. Requiere una estructura genética adecuada y la satisfacción de los
requerimientos básicos para el ser humano a nivel biológico y a nivel psicoafectivo.
Desarrollo es el proceso de diferenciación continuo, ordenado, secuencial (progresivo e
irreversible) por el que se elaboran patrones de comportamiento que acompañan a las
modificaciones de estructura y masa.
Es el resultado de efectos interactivos de la naturaleza (genético) y ambiental.
Establecer el concepto de desarrollo infantil no es sencillo porque hay muchísimas
definiciones y varía según las referencias teóricas que se quieran adoptar y según los
aspectos que se quieran abordar.
Por ejemplo, para el pediatra, se dispone de la definición clásica de Marcondes y col.1)
que dice que “el desarrollo es el aumento de la capacidad del individuo para la ejecución
de funciones cada vez más complejas”. El neuropediatra, en cambio, pensará en la
maduración del sistema nervioso central; el psicólogo, pensará en los aspectos
cognitivos, en la inteligencia, la adaptación y la interrelación con el medio ambiente.
Para Mussen y col. (3) el desarrollo es definido como cambios de estructuras físicas y
neurológicas, cognitivas y del comportamiento, que emergen de manera ordenada y son
relativamente permanentes. Su fundamento consiste en detectar cómo y porqué el
organismo humano crece y cambia durante la vida, en base a tres aspectos: el primero
es comprender los cambios que parecen ser universales y que ocurren en todos los
niños, sin importar la cultura en que crezcan o las experiencias que tengan; el segundo
es explicar las diferencias individuales y el tercero, comprender cómo el
comportamiento de los niños es influenciado por el contexto o situación ambiental.
Estos tres aspectos: patrones universales, diferencias individuales e influencias
contextuales, son necesarias para entender el desarrollo infantil.
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Dependiendo de la orientación teórica del profesional y de qué quiere evaluar, el énfasis
puede ser colocado en cualquiera de estos aspectos.
Otro modelo del desarrollo humano parte del concepto ecológico, a través del cual los
ambientes (micro y macro sociales) y entornos interactúan.
Dentro de esta visión, los ambientes y entornos están representados por el Estado, la
comunidad y la familia y cada uno de ellos posee sus normas y valores; el Estado a través
de formulación de políticas y marcos institucionales; la comunidad, mediante sus
modelos de organización y participación; y las familias, en su papel trascendente de
protección, cuidado y satisfacción de necesidades inmediatas de la niñez.
Según Piaget el desarrollo es un proceso integral, dinámico y continuo donde existe
una sucesión de etapas y una organización basada en los niveles anteriores.
Determina patrones de comportamiento y aprendizaje, que acompañan a las
modificaciones de maduración y crecimiento.
No hay correlación exacta entre la aparición de cada etapa y la edad cronológica.
Resumiendo, el desarrollo infantil es un proceso que comienza desde la concepción y
envuelve aspectos que van desde el crecimiento físico, hasta la maduración neurológica,
de comportamiento, cognitiva, social y afectiva del niño. El resultado es un niño
competente para responder a sus necesidades y a las de su medio, considerando su
contexto de vida.
Dependiendo de la orientación teórica del profesional y de qué quiere evaluar, el énfasis
puede ser colocado en cualquiera de estos aspectos.
El desarrollo infantil es un proceso que comienza desde la concepción y envuelve
aspectos que van desde el crecimiento físico, hasta la maduración neurológica, de
comportamiento, cognitiva, social y afectiva del niño. El resultado es un niño
competente para responder a sus necesidades y a las de su medio, considerando su
contexto de vida”. (Manual para la vigilancia del desarrollo infantil (0 a 6 años) en el
contexto de AIEPI).
Guía Nacional para la Vigilancia del Desarrollo del niño y de la niña menores de 5 años”
Manual vigilancia OPS - OMS
Este manual fue elaborado para complementar el material didáctico del Curso de
Vigilancia del Desarrollo Infantil en el contexto de la estrategia de Atención Integrada
de las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI). Como en la primera edición, está
destinado a los profesionales de la red básica de salud, por lo que su contenido no está
elaborado con la profundidad que necesitan los especialistas en desarrollo infantil. Se
trata de un material con conocimientos básicos sobre el desarrollo durante los primeros
seis años de vida, que todo profesional de atención primaria de salud debe tener, y
también para poder orientar adecuadamente a los padres sobre cómo acompañar el
desarrollo normal de su hijo, detectar retrasos o desvíos y saber qué decisiones tomar.
3
No consiste en una prueba diagnóstica, pero sí un instrumento de evaluación más
amplio y de fácil aplicación. Su objetivo es estimular al profesional de atención primaria
de salud en el acompañamiento del desarrollo de los niños hasta los 6 años, y a entender
por qué esto es importante. Un diagnóstico precoz ciertamente dará más oportunidades
a un niño con retraso, pues posibilita el acceso a la atención oportuna y adecuada, lo
que conlleva a su mejor calidad de vida.
Esta versión fue presentada a técnicos y profesionales referentes nacionales en
desarrollo infantil de diferentes disciplinas: Neuropediatría, Psiquiatría infantil,
Licenciados en Fonoaudiología, Psicología, Maestra especializada, Psicopedagogía,
Licenciados en Psicomotricidad y Pediatría. Los aportes se recogieron para elaborar la
versión final de la GNVD Versión 2. La GNVD V2 desarrollada en Uruguay posee
propiedades psicométricas adecuadas e índices fijos similares a la Prueba Nacional de
Pesquisa, Parents’ Evaluation of Developmental Status y a las últimas versiones del
Denver II DevelopmentalScreening,
Durante la infancia la progresivaadquisición y perfeccionamiento defunciones son
tarea primordial del SN, y por lo tanto, una perturbación del desarrollo es el signo más
trascendente de una disfunción del SN. Por ello es importante el adecuado conocimiento
de las características normales para la detección temprana de sus trastornos a fin de
instaurar un tratamiento precoz y prevenir defectos sobreañadidos.
Hay conceptos importantes a tener en cuenta:
Muchas características del desarrollo se basan en el complejo proceso demaduración
del sistema nervioso. Maduración es un proceso genéticamente determinado de
organización progresiva de estructuras morfológicas, programación innata que
responde a cambios biológicos. La maduración física se mide con la edad ósea, el grado
de desarrollo puberal, etc.
El comportamiento psíquico normal de la infancia se basa en la integridad de
determinadas estructuras neurológicas, por lo tanto, existe una base orgánica de la
conducta que condiciona el modo de ser del individuo, y que en los primeros años tiene
la característica fundamental de estar en continua modificación y evolución.
El desarrollo es un proceso ordenado en etapas o fases previsibles. Cada etapa es la base
para la siguiente. Puede haber correlación entre la aparición de cada etapa y la edad
cronológica pero no es estricto. Puede variar en ritmo e intensidad y es característica de
cada individuo.
La dirección escéfalo-caudal y próximo-distal.
Los movimientos evolucionan de gruesos a finos y de globales a selectivos.
Desarrollo del área motora:
Sostén cefálico: 2 a 3 meses. 4
En decúbito prono:
- RN descansa sobre la mejilla
- 1 mes gira la cabeza en el plano
- 3 mes apoyado sobre los
antebrazos alinea y eleva
- 4 a 5 mes se incorpora sobre sus
brazos extendidos, cabeza en
hiperextensión.
* En decúbito supino: la cabeza se halla hacia un lado (RTCA), y poco a poco, va pasando
al plano sagital, hacia los 3 meses, fase simétrica. A los 5 a 6 meses es capaz de
despegar la cabeza del plano.
Sedestación:
- RN cifosis global de la espalda
- 4 mes comienza a enderezarse,
persiste cifosis lumbar
- 5 a 6 mes trípode, puede
mantenerse sentado, MMII
extendidos, MMSS apoyados,
equilibrio precario.
- 7 a 8 mes posee dominio de la
posición sentada, se inclina hacia
adelante y vuelve a la posición
vertical, puede girar alrededor de su eje corporal.
- 11 a 12 meses pasa de decúbito supino a sentado y a la inversa, lordosis
lumbar.
Posición de pie:
- RN reflejo de enderezamiento.
- 3 a 6 mes puesto de pie no sostiene el peso.
- 8 a 9 meses es capaz de mantenerse un rato, pero con apoyo.
- 10 a 11 meses puede mantenerse con mínimo apoyo.
- 12 meses el peso del cuerpo cae sobre toda la planta del pie.
Gateo:
- 4 mes principio del crawl, estira hacia delante uno de sus MMSS, teniendo el tronco y
tórax completamente planos; no logra progresión, a veces rola; más adelante
aparecerán movimientos asociados del MI contralateral.
- 6 a 7 messe inicia el levantamiento del abdomen.
- 8 a 9 meses logra la posición de gateo sobre manos y rodillas, cruzándose los
movimientos sucesivos de MMII y MMSS.
- fin del 1° año en algunos se observa la marcha del oso 5
Marcha:
- 9 a 10 meses camina sujeto de ambas manos.
- dos a tres semanas más y podrá caminar tomado de una mano.
- 12 a 18 meses marcha liberada.
- 18 meses mejora el equilibrio, se acercan los pies, MMSS pegados al cuerpo, con
codos semiflexionados; caminan hacia atrás y a los costados, comienza a apoyar toda
la planta del pie.
- 21 meses corre, sube escalón por escalón con apoyo.
- 24 meses marcha segura y rápida, puede rotar la cabeza y girar el tronco mientras
camina.
- 2 a 3 años la marcha se hace automática, sube escaleras alternando los pies, se para
sobre un pie.
- 4 años baja escaleras alternando los pies, salta sobre 1 pie.
- 5 años salta alternando sobre cada pie.
Miembros:
* Prensión: la mano es un órgano cortical. Para que la mano inicie el proceso que ha de
llevarla a alcanzar su función como órgano motriz, sensorial, de comunicación, etc.,
debe antes:
a) liberarse del reflejo de prensión palmar
b) liberarse del RTCA
c) superar la etapa de hipertonía flexora de las extremidades
d) establecer una coordinación con el sentido de la vista (óculo-manual)
- 3 meses se manifiesta la iniciativa ideomotriz, cuando el niño ve el objeto, agita los
brazos, pero todavía es incapaz de tomarlo (mano cerrada).
- 4 meses aproximación lateral, esta, así como el rastrillo se acompañan de un grasp
cúbito-palmar.
- 5 mes movimientos claros que llegan a contactar con el objeto, primero con ambas
manos y luego con una sola.
- 6 meses pasa el objeto de una mano a la otra, levanta el objeto si se le cae, prensión
palmar simple
- 7 a 8 meses aproximación trayecto más o menos parabólico, prensión palma-pulgar.
- 9 a 10 meses aproximación directa, pone la pinza pulgar-índice en contacto con el
objeto, pero abre desmesuradamente la mano antes de alcanzarlo.
- 11 a 12 meses realiza la pinza pulgar-índice.
Desarrollo del lenguaje:
Incluye toda forma de comunicación visible y audible (gestos, posturas, vocalizaciones,
palabras, frases u oraciones), así como la imitación y comprensión de lo que expresan
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otras personas.
- 1 mes sonidos guturales, atiende un sonido fuerte.
- 2 meses dice ajó, luego gorgeo.
- 4 meses vocaliza, ríe.
- 7 meses laleo, vocaliza ávidamente, escucha sus propias vocalizaciones.
- 10 meses balbuceo, dice 1 palabra, atiende su nombre.
- 12 meses dice por lo menos 10 palabras.
- 20 meses palabras-frases.
- 2 años usa frases, comprende órdenes sencillas.
- 3 años frases más complejas.
- 5 años habla sin articulación infantil, pregunta porqué, comprende ordenes más
complejas.
Desarrollo personal social:
Comprende las reacciones personales del niño ante la cultura social del medio en el
que vive. También implica factores intrínsecos del crecimiento y maduración.
- 1 mes mira los rostros de quienes lo observan.
- 4 meses juega con las manos y la ropa, reconoce el biberón, se pone ansioso cuando
lo van a alimentar.
- 7 meses juega con sus pies, con juguetes; expectante a la hora de comer.
- 10 meses come una galletita solo.
- 12 meses come con los dedos, alcanza los juguetes, come con los dedos, imita juegos
sencillos.
- 18 meses usa la cuchara, construye torres con 3 cubos.
2 años control esfinteriano, construye torres con 6 cubos, juego simbólico.
- 3 años usa bien la cuchara, se pone los zapatos, etc.; construye torres con 8 a 10
cubos.
- 4 años se higieniza solo, se lava los dientes, juega en grupo, etc.
- 5 años se viste solo, juegos con reglas sencillas, espera su turno, etc.
Conceptos:
Desarrollo: Conductas esperadas para la edad
Desarrollo enlentecido: Desfasaje de conductas no significativo, global o especifico.
Retraso en el desarrollo: desfasaje de conductas significativo, global o especifico.
Desvío del desarrollo. Conductas no esperadas a ninguna edad.
Trastorno en el desarrollo motriz: Se aplica este diagnóstico cuando consideramos se
presenta una patología a nivel de vías, centros o circuitos nerviosos implicados en la
motricidad. Se incluyen las diferentes formas y grados de parálisis cerebral, espina
bífida, miopatías, etc. y también diferentes disfunciones motrices menores (retardo
motriz, hipotonía, dificultades en la motricidad gruesa o fina...).
Trastorno en el desarrollo cognitivo: Se incluye en este grupo a los trastornos referidos 7
a diferentes grados de discapacidad mental, funcionamiento intelectual límite y
disfunciones específicas en el procesamiento cognitivo.
Trastorno en el desarrollo sensorial: Se incluyen en este grupo los déficits visuales o
auditivos de diferente grado.
Trastorno en el desarrollo del lenguaje: Se incluyen en este grupo las dificultades en el
desarrollo de las capacidades comunicativas y verbales tanto a nivel de comprensión
del lenguaje como de sus capacidades expresivas o de articulación.
Trastorno generalizado del desarrollo: Este grupo comprende los niños que presentan
alteraciones simultáneas y graves de las diferentes áreas del desarrollo psicológico
(autismo y formas menores relacionadas con el autismo y la psicosis).
Trastorno de la conducta: Se incluye en este grupo a aquellos niños que presentan
formas de conducta inapropiadas y a veces perturbadoras.
Trastornos emocionales: Se incluyen aquí a los niños que presentan manifestaciones
de angustia, de inhibición, síntomas y trastornos del humor, etc...
Trastorno en el desarrollo de la expresión somática: En este grupo se incluyen los niños
que presentan patologías funcionales en la esfera oral alimentaria, respiratoria, del
ciclo sueño-vigilia, en el control de esfínteres, etc.
Retraso evolutivo: En este grupo consideramos aquellos niños que presentan un
retardo evolutivo y no se sitúan en ninguno de los apartados anteriores. Constituye
a menudo un diagnóstico provisional, que evoluciona posteriormente hacia la
normalidad (evolución frecuente en el caso de niños que han padecido o padecen
enfermedades crónicas, hospitalizaciones, atención inadecuada), y otros casos a
diferentes disfunciones, siendo la más frecuente el trastorno en el ámbito cognitivo.
Signos de alerta en el Neurodesarrollo:
Son aquellas manifestaciones que nos pueden hacer sospechar que estamos frente a un
niño con un Trastorno del Neurodesarrollo y que nos permite realizar un diagnóstico
precoz. Constituyen la expresión clínica de un retraso o desvío del desarrollo normal,
aunque no supone necesariamente la presencia de una patología neurológica. Se
establecen en relación a la etapa evolutiva del niño en las diferentes áreas del
desarrollo.
El trastorno del desarrollo debe considerarse como la desviación significativa de su
“curso” como consecuencia de acontecimientos de salud o de relación que
comprometen la evolución biológica, psicológica y social. Algunos retrasos en el
desarrollo pueden compensarse o neutralizarse de forma espontánea, siendo a menudo
la intervención la que determina la transitoriedad del trastorno.
Recién nacido de riesgo:
Niño que como consecuencia de sus antecedentes durante el embarazo y/o parto, tiene
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más probabilidades de presentar, en los primeros años de vida, problemas de desarrollo,
ya sean cognitivos, motores, sensoriales o de comportamiento, pudiendo ser
transitorios o definitivos. En la actualidad el concepto de riesgo debe ser ampliado al
período postnatal y lactante pues en muchas ocasiones el factor que pone en riesgo el
desarrollo actúa tras el nacimiento. Mayor frecuencia de anomalías del desarrollo.
El progreso tecnológico y científico de últimos años ha reducido la mortalidad neonatal
(tasa de mortalidad infantil en Uruguay: 8,9 por mil nacidos vivos).46707 nacidos vivos
por año en Uruguay, última estadística 2011, 4400 prematuros. El aumento de sobrevida
del recién nacido de cada vez menor peso y con patologías complejas aumentando el
número de niños que requieren seguimiento y/o cuidados especializados a largo plazo.
2011 5,2% nacidos menores 1000 grs. Y 8,3% menores de 2500 grs. 1 de cada 2 niños
que fallecen menores de 1 año son prematuros. Los recién nacidos de riesgo tienen el
triple o más de posibilidades de reinternaciones por patologías múltiples y pueden
presentar secuelas de difícil tratamiento (PC, ceguera, sordera, etc.). Las secuelas
pueden prevenirse con un seguimiento adecuado.
Factores de riesgo de problemas en el desarrollo infantil:
La mayoría de las veces en los problemas de desarrollo de los niños no se puede
establecer una sola causa, existiendo una asociación de diversas etiologías posiblemente
asociadas con el problema. Siendo el desarrollo del niño, como vimos, el resultado de
una interacción entre las características biológicas y las experiencias ofrecidas por el
medio ambiente, factores adversos en estas dos áreas pueden alterarlo y producir un
daño. A la probabilidad de que esto ocurra se la denomina “riesgo para el desarrollo”.
Por ejemplo, la primera condición para que un niño se desarrolle bien es el afecto de su
madre o de la persona encargada de su cuidado. La falta de afecto y de amor en los
primeros años de vida dejará marcas definitivas, constituyendo uno de los riesgos más
importantes para un buen desarrollo.
La mayoría de los estudios clasifica los riesgos de ocurrencia de problemas en el
desarrollo del niño como riesgos biológicos y riesgos ambientales. Los riesgos biológicos
son eventos pre, peri y postnatales, que resultan en la probabilidad de daño en el
desarrollo. Los riesgos biológicos pueden separarse de aquellos ya establecidos,
refiriéndose a problemas médicos definidos, especialmente los de origen genético.
Como ejemplo de riesgos establecidos estarían los errores innatos del metabolismo, las
malformaciones congénitas, el síndrome de Down y otros síndromes genéticos.
Entre los riesgos biológicos estarían la prematurez, la hipoxia cerebral grave, el
kernícterus, la meningitis, la encefalitis, etc.
Las experiencias adversas de la vida ligadas a la familia, al medio ambiente y a la
sociedad, son consideradas como riesgos ambientales. Como ejemplos de estos estarían
las malas condiciones de salud, la falta de recursos sociales y educacionales, la
desintegración familiar y las prácticas inadecuadas de cuidado, entre otros.
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Signos de alerta en el examen físico:
Existen dos signos de peligro o alerta en el examen físico rutinario del niño que se asocia
a un mayor riesgo de presentar trastornos o retraso del desarrollo: las alteraciones
fenotípicas y las alteraciones del perímetro cefálico, ambas fáciles de ver y medir.
Se entiende por fenotipo a cualquier característica física determinada por la interacción
entre su geno-tipo (carga genética) y su medio. Dentro de las características físicas se
encuentran las anomalías mayores y menores. Las primeras representan un compromiso
en la función del órgano o en la salud del paciente (Ej: cardiopatía congénita,
mielomeningocele) y las anomalías menores se definen como rasgos morfológicos no
frecuentes que pueden representan un problema médico serio o no, con o sin
consecuencias cosméticas graves para el paciente. (Ej: hipertelorismo, implantación baja
de orejas). El valor de su reconocimiento sirve como indicadores de una morfogénesis
globalmente alterada. La presencia de tres o más de estas alteraciones menores tiene
altas probabilidades de que el individuo tenga alteraciones mayores y que estén
asociadas a alguna alteración genética que curse con trastorno del desarrollo.
En el examen físico sabemos que el perímetro cefálico es la medida del tamaño del
cráneo que nos indica el índice de su volumen (encéfalo y líquido cefalorraquídeo). La
medición periódica es de suma importancia porque nos permite mediante su
seguimiento y comparación, valorizar desvíos y predecir alteraciones en el desarrollo del
sistema nervioso central. Desvío en el perímetro cefálico mayor a +2DS o menor a –2DS,
se asocia a mayor riesgo de trastorno en el desarrollo, utilizando como referencia las
curvas de crecimiento del perímetro cefálico de la OMS.
Factores de riesgo:
Prenatales:
- Presencia de una alteración que conducirá a un trastorno en el desarrollo y/o
discapacidad posterior: malformaciones, cromosomopatías, síndromes genéticos
severos, etc.
- Factores maternos: infecciones intrauterinas (toxoplasmosis, CMV, etc.), edad,
coagulopatías, malformaciones uterinas, EHE, diabetes gestacional, incompatibilidad
sanguínea, tóxicos, entre otros.
- Antecedentes familiares: RN con hermano con patología neurológica no aclarada o
con riesgo de recurrencia. Gemelo, si el hermano presenta riesgo neurológico.
- Condiciones de elevado riesgo psico-afectivo y social: madre adolescente,
enfermedad mental de los padres, patología en salud mental, escasos recursos
familiares, familia en situación de vulnerabilidad social, violencia de género, consumo
problemático de drogas.
Perinatales:
- Complicaciones obstétricas.
- Bajo peso al nacer (menor a 1500gr). 10
- Prematuro severo (menor de 32 semanas).
- Depresión neonatal severa (APGAR < 3 al minuto o < 7 a los 5 minutos).
- Asistencia respiratoria mecánica (mayor a 24h). Hipoxia.
- Infecciones: sepsis, meningitis.
- Disfunción Neurológica persistente (más de siete días).
- Daño cerebral evidenciado por ECO o TAC (HIC).
- Convulsiones.
- Trastornos metabólicos graves.
- Patologías quirúrgicas complejas.
- Permanencia de estos niños en la unidad neonatal, precisando a menudo de cuidados
intensivos y de aislamiento prolongado en incubadora, añade otros factores de riesgo,
de carácter ambiental y psicoafectivo, a los ya previos.
Postnatales:
- Infecciones
- Traumáticas: TEC, Maltrato, caídas, entre otras.
- Vasculares: ACV.
- Hipoxias
- Tumorales SNC.
- Epilepsia.
- Desnutrición.
I- Intoxicaciones.
Seguimiento del niño de alto riesgo neurológico:
Durante el primer año se podrán diagnosticar la mayoría de los trastornos más graves
del desarrollo: formas severas y medias de parálisis cerebral, de retraso mental y déficits
sensoriales.
A lo largo del segundo año, pueden detectarse las formas moderadas o leves de los
trastornos anteriores, así como los correspondientes al espectro autista.
Entre los dos y los cuatro años se van a poner de manifiesto los trastornos y retrasos del
lenguaje. Los trastornos motrices menores y los de conducta, a menudo ya presentes en
etapas previas, se hacen más evidentes y se constituyen en motivo de consulta.
A partir de los 5 años se hacen evidentes en la escuela, si no se han detectado
previamente cómo es posible y deseable, la deficiencia mental leve, las disfunciones
motoras finas, las dispraxias, etc., al ocasionar dificultades en los aprendizajes
escolares.
INTERVENCIÓN TEMPRANA
La evolución de los niños con alteraciones en su desarrollo dependerá en gran medida 11
de la fecha de la detección y del momento de inicio de la Atención Temprana. Cuanto
menor sea el tiempo de deprivación de los estímulos mejor aprovechamiento habrá de
la plasticidad cerebral y potencialmente menor será el retraso. En este proceso resulta
crucial la adhesión familiar, elemento indispensable para favorecer la Interacción
afectiva y emocional así como para la eficacia de los tratamientos.
Atención Temprana: conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6
años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto
posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con
trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones,
que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de
profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.
Objetivo general de la Atención Temprana:
Potenciar la capacidad de desarrollo y bienestar del niño con un enfoque biopsico social,
con el fin de facilitar su integración familiar, escolar y social y su autonomía personal
Objetivos específicos:
1. Reducir los efectos de una deficiencia.
2. Optimizar el curso del desarrollo del niño.
3. Introducir los mecanismos de compensación, eliminación de barreras y adaptación a
necesidades específicas.
4. Evitar o reducir la aparición de efectos secundarios.
5. Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno.
6. Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.
La detección precoz de las alteraciones del desarrollo permite optimizar las posibilidades
de intervención en momentos críticos del mismo. Los objetivos generales de la
evaluación sistemática del desarrollo infantil se centran en:
• Prevención primaria de discapacidad neuro sensorial, alteraciones conductuales y/o
dificultades posteriores en el aprendizaje.
• Adecuación de las pautas de estimulación en aquellos niños que presenten
alteraciones psicomotoras secundarias a factores ambientales corregibles. •Identificar
los niños con alteraciones del desarrollo, intervenir sobre sus causas en forma oportuna
y adecuada, evitando déficits secundarios.
Las estrategias para lograr un adecuado control implican una red de atención que
involucra a los padres, educadores, pediatras y especialistas trabajando en forma
coordinada y eficaz. Actividades de promoción y prevención de salud a nivel de
atención primaria y educación inicial.
Bibliografía:
• (Manual para la vigilancia del desarrollo infantil (0 a 6 años) en el
12
contexto de AIEPI)
• Guía Nacional para la Vigilancia del Desarrollo del niño y de la niña
menores de 5 años OPS-OMS
• Desarrollo normal del lactante y sus desviaciones. Diagnóstico y
tratamiento tempranos. INGE FLEHMIG 3era ed. Ed. Panamericana.
• Manual de Rehabilitación infantil, Sociedad Española de Rehabilitación y
Medicina Física, Ed. Panamericana, 2012, Cap. 2 Desarrollo psicomotor del
niño y Cap. 3 Atención temprana y rehabilitación infantil
• Libro blanco de la Atención temprana: Madrid 2005
• "Atención Temprana Centrada en la Familia": Francisco A. García Sánchez (1),
C.T. Escorcia Mora (2), M.C. Sánchez López (1), N. Orcajada Sánchez (1), E.
Hernández Pérez (1). Grupo de Investigación en Educación, Diversidad y Calidad.
Universidad de Murcia (1) y Católica de Valencia (2)
• "Jugar, Amar, Compartir": Guía para acompañar el desarrollo desde el
nacimiento hasta los 5 años -UNICEF- bibliotecaunicef.uy
Compendio elaborado por la Dra Magdalena Cibils en el marco de esta formación.