Tesis Final Maikol
Tesis Final Maikol
ESCUELA DE ZOOTECNIA
Tesis presentada para optar por el título en el grado académico de Licenciatura en Ingeniería
Agronómica con énfasis en Zootecnia
2019
HOJA DE APROBACIÓN
Esta tesis fue aceptada por la Comisión de Trabajos Finales de Graduación de la Escuela
de Zootecnia de la Universidad de Costa Rica, como requisito parcial para optar por el
grado de Licenciatura en Ingeniería Agronómica con énfasis en Zootecnia.
_________________________ Sustentante
Maikol Astua Ureña
ii
DEDICATORIA
A mis padres, mi abuela y mi estimada tía. A ustedes les debo este logro.
iii
AGRADECIMIENTOS
Al personal tanto administrativo (en especial a Agueda Serrano) como docente de la Escuela
de Zootecnia por haberme guiado en esta carrera tan hermosa.
A la familia Cortés-Muñoz por haberme abierto las puertas de su finca y casa para realizar este
proyecto.
Al profesor y amigo, Carlos Campos, por ser incondicional en su apoyo y a Don Augusto Rojas
que siempre estuvo para guiarme al igual que Don Gilberto Cabalceta.
A mis colegas, Keylor, André, Cava, Erick, Marco. Muchas gracias por venirse a sudar la
camisa sin esperar nada a cambio.
iv
ÍNDICE GENERAL
Contenido Página
PORTADA ........................................................................................................... i
AGRADECIMIENTOS ......................................................................................... iv
RESUMEN ........................................................................................................... xi
1. INTRODUCCIÓN............................................................................................. 1
2.1.1. Adaptabilidad.............................................................................. 3
v
2.5. Curvas de absorción........................................................................ 13
3. OBJETIVOS..................................................................................................... 18
vi
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN........................................................... 27
5.10.2. Micronutrimentos...................................................................... 51
5.11.1. Dosis......................................................................................... 56
6. CONCLUSIONES ............................................................................................ 64
7. RECOMENDACIONES ................................................................................... 65
vii
ÍNDICE DE CUADROS
Cuadro Página
1 Rendimientos del botón de oro, en biomasa seca por hectárea por año,
según la edad de corte………………………………………………………… 5
viii
12 Descripción de los tratamientos evaluados según los factores de edad y
nivel de fertilización……………………………………………………………. 23
ix
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura Página
x
RESUMEN
xi
1. INTRODUCCIÓN
Las características del suelo influyen en la producción de los cultivos por unidad de
área. Los factores que intervienen se categorizan en químicos, físicos, morfológicos, biológicos
y climáticos, los cuales determinan la disponibilidad de nutrientes en el sistema (Navarrete
2005).
Las plantas requieren de 13 nutrientes esenciales, que son suplidos por el suelo y
fertilizantes orgánicos e inorgánicos (Silva y Uchida 2000). El nitrógeno (N) y el fósforo (P) son
los nutrientes que limitan la productividad en forrajes (Salas y Cabalceta 2010). La respuesta
óptima al N no se obtiene sin cantidades adecuadas de P, potasio (K), y otros nutrimentos
como el C, H y O aportados por el agua y aire (Mathews et al. 2004).
La absorción de nutrimentos por parte de los cultivos se utiliza como herramienta para
calcular los requerimientos y el consumo total de nutrientes que efectúa un cultivo para
completar el ciclo productivo. Las curvas de absorción permiten conocer la acumulación de
nutrimentos en los diferentes tejidos durante el ciclo y determinar los momentos de mayor
absorción. El diseño del plan de fertilización con base en la absorción, permite establecer un
programa gradual a lo largo del ciclo y maximizar la eficiencia del fertilizante en el tiempo
(Bertsch 2003). La absorción efectiva de nutrimentos varía según el tipo de planta, por ejemplo,
las poáceas tienen afinidad con el nitrógeno y las fabáceas prefieren fósforo, potasio, calcio y
magnesio (Cerdas y Vallejos 2012).
1
En Costa Rica, por sus condiciones tropicales, la producción bovina está basada en la
utilización de forrajes (Rojas-Bourrillon y Campos-Granados 2015). El botón de oro (Tithonia
diversifolia), es una planta forrajera de alto potencial en la producción animal (Mejía-Díaz et al.
2016). El potencial de este arbusto forrajero se basa en la producción de biomasa de alta
calidad nutricional (Savón et al. 2008); principalmente niveles de proteína de 14-28% y una
degradabilidad ruminal que oscila entre 50-90% (Medina et al. 2009).
En Costa Rica ha venido en crecimiento el uso del botón de oro para combatir los
costos de producción y mitigar los efectos del cambio climático, sin embargo, hay escasez de
trabajos sobre la nutrición del cultivo. Por tal razón, este trabajo tiene como objetivo determinar
la curva de absorción de nutrimentos de la T. diversifolia, la extracción total de nutrimentos del
forraje y el efecto en los niveles de extracción del cultivo, a partir de la aplicación de tres planes
de fertilización durante la etapa productiva.
2
2. REVISIÓN DE LITERATURA
Es una planta perenne, arbustiva de la familia Asteraceae, su altura oscila entre 1,5 a
4 metros, tallo erecto, ramificado y posee hojas alternas y pecioladas (Pérez et al. 2009). Se
considera originaria de México y Centroamérica, sin embargo, se ha extendido a América del
Sur, África, Asia y algunas islas del Pacífico (González-Castillo et al. 2014). El botón de oro,
posee gran volumen de raíces y habilidad especial para extraer los escasos nutrientes del
suelo (Pérez et al. 2009), particularmente una gran capacidad de movilizar fósforo (Medina
et al. 2009).
2.1.1 Adaptabilidad
El botón de oro se considera una planta elástica, por su gran potencial de adaptabilidad,
debido a que se puede establecer desde los 0 a 2700 msnm, en suelos de baja o alta fertilidad,
y con precipitaciones que oscilan entre 600 a 6000 mm/año (Medina et al. 2009). Esta planta
es tolerante a la sequía, y soporta la cosecha a nivel de suelo con una recuperación rápida
(Pérez et al. 2009; Medina et al. 2009).
2.1.2 Propagación
La semilla sexual presenta una baja germinación en esta planta, en viveros se han
reportado valores entre 40-50% (Rodríguez et al. 2019). Además, se debe tomar en cuenta
que la T. diversifolia produce de un 15,26 % del fruto en vano y a la vez entre un 50-60 % de
la semilla es inviable, considerando esto se tiene que solamente un 18-22 % del total de semilla
producida tiene la capacidad de germinar (Saavedra-Porras 2016).
3
La semilla asexual se obtiene del primer tercio del tallo de la planta (Pérez et al. 2009),
sin embargo, se debe considerar que el uso de semilla asexual conlleva algunos
inconvenientes, por ejemplo, se debe transportar gran volumen de material vegetativo y se da
una pérdida de viabilidad como consecuencia del tiempo transcurrido entre el corte y la
siembra de las estacas (Romero et al. 2014). Las estacas deben tener dimensiones de 30-40
cm de longitud, 1 a 4,9 cm de diámetro y 5 yemas, para así generar mejores indicadores morfo-
estructurales (Medina et al. 2009).
2.1.3 Rendimiento
La cosecha del botón de oro se debe realizar a una altura entre 10-15 cm sobre el nivel
del suelo, para que no se afecte la recuperación del cultivo (Ruiz et al. 2012), y mantener los
rendimientos. En el Cuadro 1 se reportan los rendimientos del botón de oro en distintos
ensayos.
4
Cuadro 1. Rendimientos del botón de oro, en biomasa seca por hectárea por año, según la
edad de corte.
5
Cuadro 2. Composición bromatológica (%) del botón de oro (T. diversifolia). Media, mínimos y
máximos.
Materia seca 19,7 12,9 24,0 Lezcano et al. 2012; Gualberto et al.
2011 y Gallego-Castro et al. 2014.
Proteína cruda 19,0 12,0 24,0 Medina et al. 2009; Gualberto et al.
2011 y Lezcano et al. 2012.
FDN= Fibra detergente neutro, FDA= Fibra detergente ácida, CNE= Carbohidratos no estructurales,
DIVFDN= Digestibilidad in vitro de la FDN, TND= Total de nutrientes digestibles, ND= No disponible
6
2.1.5 Usos en producción animal
Cuadro 3. Niveles de inclusión y sus respectivos modos de empleo del botón de oro, según
especie productiva.
Forraje fresco
Cabras 30
Dietas integrales cabritos
Búfalos ND Silvopastoril
Harina de hojas
Gallinas 15
Fuente de carotenoides
ND= No disponible
Fuente: Rodríguez (2017).
7
En un estudio en vacas lecheras en pastoreo y suplementadas con 3 kg de MS de
concentrado, se realizó una sustitución del concentrado en un 25 y 35 % por botón de oro y se
concluyó que no hay diferencias significativas en producción de leche y calidad de la misma
(Mahecha et al. 2007), en otro estudio con una inclusión de 25 % de harina de botón de oro
lograron el mejor costo:beneficio en cuanto a producción y calidad de leche (Gallego Castro
et al. 2017).
Por otro lado, la inclusión de botón de oro en un 20, 30 y 50 % del consumo total de
materia seca, mejoró el consumo y la digestibilidad aparente de la materia seca en ovejas con
una dieta a base de pasto Taiwán (Ramírez-Rivera et al. 2010).
El suelo, la planta y el clima son los factores de un sistema de producción agrícola, por
lo tanto, lo que determina la producción es la mejor interacción que se logre entre estos tres,
mediante la intervención del ser humano. Los manejos a nivel de planta son: mejoramiento
genético, escogencia del cultivar, marcos de siembra, entre otros; a nivel de clima se debe
conocer el comportamiento de las lluvias, temperatura y humedad, uso de sombra,
rompevientos, y a nivel de suelo se debe tomar en cuenta la preparación de terreno, utilización
de riego, drenajes, aplicación de fertilizantes y enmiendas (Bertsch 1998).
❖ La textura, que puede ser arcillosa, limosa, arenosa o sus combinaciones, lo cual, se
relaciona con la capacidad de retener nutrimentos y el movimiento del agua.
8
❖ Estructura, esta característica asociada con el espacio poroso y la organización de los
materiales sólidos, por lo tanto, indica el comportamiento que va a tener el agua y el aire.
Desde el punto de vista de la fertilidad de suelos, la solución del suelo es el eje central
en la dinámica nutricional del sistema. Allí es donde las plantas principalmente absorben
nutrimentos. Además, los procesos que conducen a disponibilidad o no de nutrimentos
involucran a la solución del suelo. El aumento de nutrientes en la solución del suelo se dan por
medio de la solubilización de minerales primarios, adición de fertilizantes, mineralización de la
materia orgánica, y desadsorción del enjambre iónico, mientras que la disminución se da por
absorción de las plantas, lixiviación, inmovilización causada por los microorganismos, fijación
y adsorción del enjambre iónico (Bertsch 1998).
2.3 Fertilización
El N, P y K, son los nutrientes de mayor demanda por parte de las plantas. Debido a
esto, se han estudiado los criterios que afectan su aprovechamiento, que puede fluctuar entre
50-70 % (N), 30-50 % (P) y 60-80 % (K). Estos criterios son: propiedades del nutriente,
9
características del suelo, características de la fuente del fertilizante y condiciones climáticas (Bertsch 1998). En el Cuadro 4, se
resumen las causas de pérdida de eficiencia de aplicaciones de macronutrientes.
Lixiviación Dosis altas, suelos de textura gruesa, suelos ácidos y de baja CICE, zonas de
Potasio
Lixiviación Cuando se aplica como NO3, altas dosis sin fraccionar, suelos de baja CICE,
suelos con buen drenaje.
Nitrógeno
10
En las fincas lecheras es común el uso de efluentes para la fertilización, los cuales se
conocen como purines, estos corresponden a una mezcla entre excretas, orina y agua que
provienen del lavado de las salas de ordeño y espera. Esta mezcla es recolectada en pozos,
se separa la sección más gruesa y esta posteriormente es aplicada a los forrajes (Salas-
Camacho y Hernández-Salas 2008), se espera que un 25 % del purín corresponde a heces y
orina (Salazar et al. 2003).
11
Otros minerales como el Zn, Fe, B y Mn presentan concentraciones de 2, 13, 1 y 1
mg/L, respectivamente. En un estudio realizado en una finca lechera de Costa Rica, se
concluyó que al aplicar un volumen de 3.300.836 L de purín por año se lograba un aporte de
320 kg N, 226 kg P2O5 y 792,2 kg K2O (Arguedas-Sanchez 2014), por ende, se puede observar
que es una fuente de buen aporte de K, lo cual, coincide con lo mencionado por Demanet et al.
(1999).
Por otro lado, Arce-Cordero (2008) menciona valores de 0,06, 0,01, 0,02, 0,01, 0,03,
0,002 % de N, P, Ca, Mg, K y S, respectivamente, estos valores provienen de una finca de
Costa Rica, a pesar de ello, se encuentra en el rango presentado en el Cuadro 5, pero difieren
del promedio. Al igual, en dicha investigación se indican valores de micronutrientes entre ellos
resalta el Zn con 2,9 ppm, lo cual indica que el purín constituye una fuente importante para
retribuir estos nutrientes que generalmente no se aplican en el manejo de forrajes.
12
Peso Foliar (RPF), la cual muestra el cambio en la proporción del peso seco de las hojas
respecto al peso seco total de la planta (Molina et al. 1993, Dambreville et al. 2015).
El ICR varía en las distintas especies vegetales y está sujeta a la capacidad de la planta
para realizar fotosíntesis con los recursos disponibles, la cual se ve afectada por condiciones
del medio ambiente y en caso que no sea el óptimo para para la planta ese efecto de estrés
conlleva a una depresión de la tasa fotosintética. Otro factor es a nivel de suelo, por ejemplo,
una baja disponibilidad de N provoca una limitante para dicho mecanismo (Poorter 2002).
13
Cuadro 6. Niveles de nutrientes esenciales para un normal crecimiento en muchas plantas y
la forma química de absorción.
% en la materia seca
Potasio 1,0 K+
mg/kg MS
Manganeso 50 Mn+2
Zinc 20 Zn+2
Cobre 6 Cu+2
Los nutrientes utilizados por las plantas para su desarrollo suelen clasificarse en macro
y micronutrimentos, esto debido al nivel de extracción de los mismos, sin embargo, se deja de
lado el rol a nivel fisiológico, lo cual puede ser contraproducente. Por esta razón, algunos
investigadores describen la clasificación de nutrientes por medio de grupos según su función
14
principal a nivel fisiológico (Taiz et al. 2015). En el Cuadro 7 se puede observar dicha
clasificación.
Nutriente
Funciones
mineral
15
Continuación Cuadro 7.
Nutriente
Funciones
mineral
16
En las curvas de absorción se puede determinar las épocas más idóneas para la
aplicación de fertilizantes, debido a que dicho manejo se debe realizar en los momentos
previos a los picos de absorción. De igual modo permiten conocer un aproximado de la
cantidad total de nutrientes que necesita la planta para su desarrollo total y, por ende, realizar
un ajuste en los planes de fertilización para maximizar su eficiencia (Sancho 1999).
Según Bertsch (2003) para construir una curva de absorción se deben de seguir los
siguientes pasos:
3. Definir las etapas fenológicas más importantes del ciclo del cultivo.
5. Tomar mínimo 3 repeticiones por etapa y tejido a estudiar y medir, peso fresco,
seco y concentración de nutrientes en el tejido.
De igual forma, Bertsch (2003) menciona las distintas utilidades que tiene las curvas
de absorción, las cuales se detallan a continuación:
1. Permite conocer los nutrimentos que se acumulan en cada tejido en cada etapa de
crecimiento.
17
2. Se pueden determinar los puntos de máxima absorción, y con ellos las épocas
precisas de aplicación de fertilizantes.
3. Se puede determinar los tejidos en los que se acumulan nutrientes con el fin de
poder reciclarlos, volviéndolos a incorporar al suelo.
3. OBJETIVOS
a) Describir la curva de crecimiento del forraje T. diversifolia con base a los datos de
peso fresco y seco a tres edades de rebrote y 3 niveles de fertilización nitrogenada.
b) Obtener las curvas de absorciónpara los nutrimentos N, P, K, Ca, Mg, S, Fe, Cu,
Zn, Mn y B.
c) Cuantificar la concentración de los nutrimentos en el follaje a 3 edades de rebrote
y 3 niveles de fertilización nitrogenada.
d) Proponer un plan de fertilización que sea acorde a los requerimientos de la T.
diversifolia y a las características de la finca.
18
4. MATERIALES Y MÉTODOS
4.3. Pluviometría
19
Cuadro 8. Régimen pluviométrico presentado en el periodo experimental de septiembre 2018-
abril 2019.
Noviembre
Setiembre
Diciembre
Octubre
Febrero
Marzo
Enero
Total
Abril
Ítem
Precipitaciones
343 903 182 0 0 0 0 60 1488
(mm)
4.4. Cultivo
20
Agropecuaria (INTA), dichas estacas provienen del ecotipo INTA-Quepos, evaluado y
reproducido en la estación experimental de Quepos. La siembra se realizó en forma vertical a
una profundidad de 10 centímetros, en un terreno previamente mecanizado por medio de 2
pases de rastra a una profundidad de 30 cm, el marco de siembra corresponde a un 1 x 1 m,
con una densidad de siembra de 10.000 plantas/ha.
Posterior a la preparación del terreno se procedió a tomar una muestra de suelo a una
profundidad de 20 cm utilizando un barreno. Para obtener dicha muestra se realizó un
muestreo en zig-zag que comprendió un total de 20 submuestras, que posteriormente se
homogenizaron, se cuarteó y se generó la muestra compuesta (1 kg de suelo), la cual se
analizó en el Laboratorio de Suelos y Foliares del Centro de Investigaciones Agronómicas de
la Universidad de Costa Rica (CIA-UCR). Los resultados de dicho análisis se muestran el
Cuadro 10.
pH cmol(+)/L % mg/L
KCl-Olsen
Modificado
H2 O Acidez Ca Mg K CICE SA P Zn Cu Fe Mn
21
diferencia entre el nivel del nutriente en el suelo y el nivel crítico de referencia. Además, se
analizaron otros parámetros del suelo que se muestran en el Cuadro 11.
mS/cm % Relación
Ítem
CE C N MO C/N
Referencia 1,5
22
4.6. Tratamientos evaluados
Cuadro 12. Descripción de los tratamientos evaluados según los factores de edad y nivel de
fertilización.
(días) (kg/N/ha/año)
1 20 0
2 20 100
3 20 200
4 40 0
5 40 100
6 40 200
7 60 0
8 60 100
9 60 200
Una vez demarcadas las parcelas con sus respectivos tratamientos se realizó un corte de
uniformización. Durante el período experimental se realizaron 4 cosechas a cada parcela.
23
4.8. Variables a evaluar
Se midió la altura de las plantas de cada parcela con una cinta métrica, la medición se
realizó desde el corte anterior hasta el ápice de un rebrote al azar. Teniendo 4 mediciones por
parcela en cada muestreo, sin embargo, la altura reportada por parcela consistió en el
promedio de las cuatro plantas.
Los datos de esta variable se obtuvieron en materia fresca, para generar dicha relación
se seleccionaba al azar una planta por parcela, la cual se separaba las hojas + peciolo del
tallo, posteriormente se pesaron en una balanza (Brecknell Electro Samson®) y el cociente de
dicha relación se reportaba por parcela.
Para obtener dicha variable se siguió la metodología reportada por (Holguin et al.
2015), tomando una planta al azar por parcela, posteriormente se seleccionaron 5 hojas de la
parte superior y 5 hojas de la parte inferior. Las cuales fueron fotografiadas y posteriormente
analizadas siguiendo el protocolo del software libre ImageJ® 1.47v, para obtener el área foliar
por hoja, posteriormente se promediaron las 10 mediciones para obtener un valor de área/hoja
por planta.
4.8.4. Biomasa
En los muestreos se pesó el material disponible por parcela con una balanza (Brecknell
Electro Samson®), dicho material se cosechó a 30 cm del suelo, por medio de la paliación de
regla de 3 se obtuvo la biomasa fresca en kg MF/ha. Posteriormente con el valor de materia
seca cuantificado en laboratorio del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA), se procedió
a multiplicar por biomasa fresca para obtener los kg MS/ha.
Para obtener el porcentaje de materia seca se realizó una muestra compuesta por
tratamiento en cada muestreo, esta muestra consistió en un kg de muestra fresca compuesta
24
de 250 g por parcela correspondiente a cada tratamiento, la cual se llevó al laboratorio del CIA.
Posteriormente se calculó los kg de forraje por hectárea mediante la siguiente fórmula:
𝑀𝑆
𝑘𝑔 𝑑𝑒 = 𝑘𝑔 𝑏𝑖𝑜𝑚𝑎𝑠𝑎 𝑓𝑟𝑒𝑠𝑐𝑎 ∗ % 𝑑𝑒 𝑀𝑆
ℎ𝑎
Al final del período experimental se tomaron las muestras ingresadas para materia seca
y se realizó una muestra compuesta por tratamiento, que posteriormente ingresaron al
Laboratorio de Suelos y Foliares del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA), el cual por
medio de un análisis químico foliar permite conocer las concentraciones de N, P, K, Ca, Mg,
Fe, Cu, Zn, Mn, B y S a nivel foliar.
Las variables, altura, área foliar, relación hoja: tallo y biomasa, se analizaron por medio
del programa estadístico Infostat®, utilizando la función de modelos generalizados mixto
(GML) con una distribución de Poisson, en cuanto a los valores de materia seca se evaluaron
mediante un análisis de covarianza. Ambos análisis a partir de un diseño factorial 3x3, donde
se evaluó el efecto de cada factor y las interacciones entre factores.
25
Donde:
Ecorti * Nfertj: efecto de la interacción entre el i-ésimo tratamiento edad de corte y el j-ésimo
tratamiento nivel de fertilización.
ésimo tratamiento.
26
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Cuadro 13. Media y desviación estándar del contenido de materia seca de la Tithonia
diversifolia según edades de cosecha.
Edad (días)
Variable 20 40 60
27
Cuadro 14. Medias de la relación hoja:tallo de la Tithonia diversifolia según edades de
cosecha.
Edad (días)
Variable 20 40 60
Las relaciones H:T a diferentes edades de cosecha se aprecian en el Cuadro 14, las
cuales fueron diferentes (p<0,001) entre la edad de 20 días respecto a 40 y 60 días, sin
embargo, no existe diferencia entre estas dos últimas edades de corte. La relación H:T a 60
días es mayor al valor reportado por Gallego-Castro et al. (2015) de 0,95 a 56 días. Sin
embargo, se encuentra cercano al valor informado por Holguin et al. (2015) de 1,70 a 60 días.
La relación H:T del botón de oro se encuentra en el rango reportado para otras
arbustivas como Morus alba, Cratylia argentea, Trichantera gigantea, que presentan
relaciones H:T en el rango de 1,3 a 2,31 (Boschini et al. 1998). Ahora bien, si se compara con
gramíneas de corte, se encuentra que los valores reportados para las arbustivas son mayores.
En el caso de las variedades de Pennisetum purpureum presentan valores de relación H:T de
0,54-0,65 (Araya y Boschini 2005).
La tendencia de los datos de relación H:T (Cuadro 14) indica que a mayor edad se
presenta una menor relación, en otras palabras, del peso total de la planta un mayor porcentaje
corresponde al tallo. Este es el comportamiento habitual de las plantas, debido a que su tallo
es un reservorio de nutrientes, además de ser la estructura encargada de mantener su porte
erecto. Esto coincide con la información reportada en otros forrajes (Elizondo y Boschini 2001).
28
En las hojas se concentran nutrientes de mayor digestibilidad. En el caso de la T.
diversifolia las hojas presentan mayores contenidos de proteína que el tallo (Lezcano et al.
2012). Los tallos presentan mayor contenido de lignina y cenizas en los forrajes en general, lo
cual involucra menores porcentajes de digestibilidad y menor contenido energético (Elizondo
y Boschini 2001), por ende es preferible relaciones H:T altas.
Las medias de la altura fueron superiores (p<0,005) en los tratamientos con fertilización
comparados a los no fertilizados (Cuadro 15). Sin embargo, no se encontraron diferencias
significativas de acuerdo con el nivel de 100 y 200 kg N, a excepción de los 60 días, donde la
altura fue mayor al agregar 200 kg de N. Esta respuesta es congruente con lo reportado por
Cerdas-Ramírez (2015), ya que menciona que un efecto de la fertilización es el aumento en
altura de la plantas. Al igual, López-Hidalgo et al. (2017) y Sotomayor-Alvarez et al. (2017)
concluyeron que el nivel de nitrógeno aumenta la altura en Centrosema pubescens
(leguminosa) y Zea mays (gramínea). En términos numéricos, se refleja un incremento de la
altura según el nivel de fertilización nitrogenada (100 y 200 kg de N), el mayor aumento se
observó a la edad de 60 días de cosecha con un cambio de 14 cm.
29
Se encontraron diferencias (p<0,005) en el área foliar entre los diferentes tratamientos
a excepción de T2 (20d:100 kg N) y T3 (20d:200 kg N), T7 (60d:0 kg N) y T8 (60d:100 kg N)
(Cuadro 15). Por otro lado, con el objetivo de ejemplificar el cambio de área foliar, en la Figura
1 se muestra la tendencia de los datos.
El incremento de área foliar a través del ciclo (Figura 1), corresponde a 1,5 cm2/día en
promedio, sin embargo, desde el punto de vista porcentual, el mayor aumento se da de 20-40
días con un 47%, seguido por 0-20 días con un 36%. Este crecimiento coincide con lo
reportado por Gallego-Castro et al. (2015) donde se le atribuye un rebrote inicial lento por falta
de área foliar, seguido de un crecimiento acelerado de la parte foliar de la planta.
30
almacenar más compuestos a nivel de pared celular, mientras que a mayor área tienden a
presentar mayor contenido celular (Poorter 2002).
Numéricamente, las áreas foliares en las tres edades evaluadas fueron superiores al
fertilizar con 200 kg N/ha (Figura 1). En un estudio realizado por Betancourt-Yanez et al. (1998)
concluyeron que el aumento del N a nivel de la fertilización conlleva a mayor área foliar en
maíz. Por otro lado, Poorter et al. (1995) evidencian la importancia de la disponibilidad de N
en el desarrollo de área foliar en plantas de lento y rápido crecimiento por igual.
Tratamiento
Variable T1 T2 T3 T4 T5 T6 T7 T8 T9
Edad : kg
20:0 20:100 20:200 40:0 40:100 40:200 60:0 60:100 60:200
N/ha
Área foliar 23,1a 33,2b ± 35,9b ± 64,5c 74,3d ± 85,3e ± 82,0ef 84,0f ± 102,4g
(cm2) ± 12,6 31,9 39,1 ± 49,0 52,4 66,7 ± 65,6 68,9 ± 85,2
Biomasa 2,2a ± 3,1b ± 3,9b ± 4,9c ± 8,9d ± 9,9de ± 9,5ef ± 10,3ef 12,4f ±
(t/ha/año) 1,9 3,1 3,5 4,8 7,6 9,6 10,6 ± 9,2 10,0
a,b. Letras diferentes en la misma fila indican diferencias significativas (p<0,05).
5.5. Biomasa
31
Figura 2. Disponibilidad de producción de biomasa de la Tithonia diversifolia a diferentes
edades de cosecha y niveles de fertilización nitrogenada.
32
La mayor biomasa (11,37 t MS/año) se reportó a la edad de cosecha de 60 días, en
otros estudios se ha reportados producciones similares para el botón de oro (Zavala et al.
2007; González et al. 2013 y Castillo-Mestre et al. 2016). Por otro lado, Ruiz et al. (2012)
informan producciones de un 20% menores al del presente estudio, sin embargo Gallego-
Castro et al. (2016) mencionan producciones de 16-20 t/año, al igual Arias-Gamboa (2018)
señala producciones de 30 t MS/año, este último valor correspondió a la época lluviosa. Estas
variaciones en biomasa se pueden ver afectadas por aspectos como la fertilidad del suelo, el
nivel de fertilización y factores climáticos (Gallego-Castro et al. 2014), y el ecotipo de la planta
(Holguin et al. 2015). En Costa Rica, según el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) se
han descrito 34 variedades de botón de oro (Arronis-Díaz 2015).
Un análisis más exhaustivo del crecimiento de las plantas involucra el uso de índices
fisiológicos como el Índice de Crecimiento Absoluto (ICA) y el Índice de Crecimiento Relativo
(ICR). Con dichos parámetros se puede evidenciar el crecimiento de la planta en términos de
peso/tiempo y peso/peso tiempo-1, respectivamente (Soledad-Hernández et al. 1995), la Figura
3 muestra el comportamiento del crecimiento de la T. diversifolia.
Figura 3. Comportamiento del ICA (A) y del ICR (B) de la Tithonia diversifolia a diferentes
edades de cosecha y niveles de fertilización nitrogenada
La tendencia del ICA señala que la fertilización causa un crecimiento inicial (0-20 días)
con una caída en dicha velocidad al alcanzar una madurez (40-60 días), como lo mencionan
Rincón et al. (2007). Sin embargo, los tratamientos no fertilizados no presentan la misma
tendencia (Figura 3A), no obstante, si la evaluación hubiese comprendido mayores edades,
posiblemente revelaría el mismo comportamiento. Por otro lado, el crecimiento máximo diario
33
en los tratamientos no fertilizados fue de 19 g y en los fertilizados 29 g, evidenciando un
incremento en su crecimiento diario en respuesta a la fertilización, resultados congruentes con
lo reportado en otros forrajes (Del Pozo et al. 2001, Torres-Moya et al. 2016).
La capacidad de la planta para producir nuevo material foliar, está relacionada con su
capacidad fotosintética y su tasa de respiración. Se puede evaluar con el ICR, la tendencia
mostrada corresponde a valores altos iniciales y una disminución al aumentar la edad (Rincón
et al. 2007), lo cual coincide con el comportamiento de la Figura 3B. Por otro lado, esta
disminución es más abrupta en los tratamientos fertilizados, lo cual coincide con lo reportado
por Torres-Moya et al. (2016), atribuyéndolo a que la planta presenta un crecimiento inicial en
mayor medida, posiblemente alcanzando su óptimo desarrollo con mayor prontitud.
El ICR a 20-40 días de edad en el botón de oro mostró valores superiores en los
tratamientos fertilizados respecto a no fertilizados, evidenciando que el nitrógeno provocó un
efecto de desarrollo más eficiente del sistema fotosintético en la planta (Montejo-Martínez et al.
2018).
𝑅𝑒𝑛𝑑𝑀𝑆𝐶𝐹−𝑅𝑒𝑛𝑑 𝑀𝑆𝑆𝐹
Eficiencia de fertilización=
𝐾𝑔 𝑁 𝑎𝑝𝑙𝑖𝑐𝑎𝑑𝑜
Donde:
34
Cuadro 16. Eficiencia de producción de biomasa (kg MS kg N aplicado) de la Tithonia
diversifolia a diferentes edades de cosecha.
Nivel de fertilización
Eficiencia kg MS/ha/kg N
20 9,20 8,55
40 39,60 25,10
60 8 29
La mayor eficiencia de fertilización se da a los 40 días (Cuadro 16), lo cual coincide con
el comportamiento de la Figura 3A, donde la tasa de crecimiento se ve disminuida después de
sobrepasar los 40 días de edad. Del mismo modo, las mejores eficiencias se obtienen al aplicar
100 kg de N al obtener 39 kg de MS/ha/kg de N aplicado a los 40.
35
Al realizar fertilizaciones nitrogenadas, la planta tiene mayores extracciones anuales
sin importar la edad (Figura 4). Sin embargo, la eficiencia de la aplicación refleja valores
porcentuales de 31,6, 86,9 y 13,1 al aplicar 100 kg N a las edades de 20, 40 y 60 días,
respectivamente, mientras que al aplicar 200 kg N y a estas mismas edades se obtiene
eficiencias de 31,2, 69,8 y 26,8 %, respectivamente. Al igual que lo mencionado anteriormente,
se evidencia el mayor porcentaje de eficiencia a los 40 días en ambas dosis de N, pero en
general aplicar 100 kg N/ha resulta una mayor eficiencia. En una evaluación realizada por
Cerdas-Ramírez (2018), se encontró diferencias al aplicar 200 kg de N respecto a 100 kg en
cortes de 45 días de edad, sin embargo, no hubo respuesta significativa a dosis mayores.
36
Cuadro 17. Coeficiente de correlación de Pearson para la variables y factores estudiados.
Biomasa 1,00
**valores de p<0001
La biomasa presentó alta correlación (>0,80) con la altura y el área foliar de la planta,
mientras que con las precipitaciones, una correlación media, al igual que con la relación H:T,
sin embargo esta última es negativa. La precipitación presentó una correlación media con
todas las variables evaluadas, siendo el área foliar la más beneficiada con las mayores
precipitaciones (Cuadro 17).
Ramírez et al. (2011) informan una correlación de 0,96 y 0,67 para el factor de
precipitaciones totales respecto a rendimiento en el período lluvioso y poco lluvioso,
respectivamente, en una evaluación de rendimiento y calidad de un Pennisetum purpureum,
los resultados coinciden con lo mostrado en el Cuadro 17.
37
Figura 5. Biomasa de la Tithonia diversifolia a 40 días de rebrote según disponibilidad pluvial.
38
Cuadro 18. Concentración foliar de macroelementos de la Tithonia diversifolia según los
distintos tratamientos evaluados.
g nutriente/kg de MS
Tratamiento
N P Ca Mg K S
39
17,6 g N/kg MS en plantas usadas como abono verde en Nigeria. Cerdas-Ramírez (2018)
realizó una investigación en el Pacífico Norte de Costa Rica, donde evaluó niveles de
fertilización nitrogenada de 100 a 400 kg/ha, y reportó valores de 16-21 g N/kg MS a 49 días,
lo cual se aproxima más a los valores del Cuadro 18. Esta similitud puede orientar a que el
material usado en nuestro país presenta una menor capacidad de extracción de N.
40
ambas investigaciones se presentaron altos niveles de Ca en el suelo y debido al antagonismo
con el K (Taiz et al. 2015) pudo haber afectado estos valores, ya que, otros investigadores
reportan valores muy superiores, de hasta 39,2 g K/kg MS (Olabode et al. 2007). Por otro lado,
Botero-Londoño et al. (2019) reportan valores de 20,7 g K/kg MS a una edad de 50 días y a 0
fertilización.
El magnesio no presentó una tendencia clara entre los diferentes tratamientos (Cuadro
18). Por su parte, Cerdas-Ramírez (2018) reportó un aumento significativo de Mg al agregar
200 kg respecto a 100 kg de N/ha, lo cual coincide con lo obtenido en la actual investigación.
Sin embargo, Botero-Londoño et al. (2019) reportan mayores contenidos de Mg sin fertilización
que al agregar dosis crecientes de NPK.
41
El contenido de Mg en la actual investigación se mantienen en un rango de 6,4 a 8,2
g/kg MS, en las edades de 40 a 60 días, lo cual es muy superior a los 2,6 a 3,3 g Mg/kg MS
reportados a una edad de rebrote de 49 días por Cerdas-Ramírez (2018), al igual, Olabode
et al. (2007) mencionan un contenido de 5 g Mg/kg MS, Botero-Londoño et al. (2019) señalan
datos de 5,5 a 6,3 g Mg/kg MS. En la actual investigación los niveles de Mg en el suelo eran
de 15 cmol/L muy superiores a los 0,39 y 7,82 cmol/L presentes en las investigaciones de
Botero-Londoño et al. (2019) y Cerdas-Ramírez (2018) respectivamente, además, el K se
presentaba en bajas concentraciones (Cuadro 10) y no provocó ninguna interferencia.
El azufre presentó una tendencia a disminuir con el aumento de los días de rebrote,
además, en los tratamientos fertilizados disminuyó la concentración a excepción de los
correspondientes a 60 días de edad (Cuadro 18). El azufre es necesario en la formación de
aminoácidos (Taiz et al. 2015), por ende, el comportamiento mencionado a los 60 días se debe
a un decaimiento en el crecimiento de la planta lo cual se ha mencionado anteriormente, los
tratamientos restantes son explicado por un efecto de dilución del S por el crecimiento extra al
fertilizar.
Los micronutrimentos en las plantas tienen funciones muy relevantes, ya que, muchos
intervienen como catalizadores (Taiz et al. 2015, Fassbender 1975). En la actual investigación
el Mn y Fe presentaron las mayores concentraciones a nivel foliar (Cuadro 19). Botero-
Londoño et al. (2019) reportan para T. diversifolia mayores concentraciones de Fe seguido de
Zn, coincidiendo con lo mencionado por Aye (2016).
42
Cuadro 19. Concentración foliar de micronutrimentos de la Tithonia diversifolia según los
distintos tratamientos evaluados.
mg de nutriente/kg MS
Tratamiento
Fe Cu Zn Mn B
El Fe, al igual que el Cu, Zn y Mn se comportan como un catión, por ende, tiene las
interacciones mencionada anteriormente, tanto a nivel planta como en el suelo. En esta
investigación el comportamiento del Fe representa una reducción en la concentración acorde
se incrementa la fertilización posiblemente debido al efecto de disolución. Los contenidos a
nivel foliar varían de 141 a 256 mg Fe/kg (Cuadro 19), lo cual está por encima de los 142 mg
reportados por Botero-Londoño et al. (2019). Un aspecto a resaltar es que las mayores
concentraciones se presentaron en los tratamientos de 60 días, esto debido a que este
nutriente las plantas lo absorben en mayores cantidades cuando van a entrar en fase
reproductiva (Molina y Hernán 2012), lo cual coincide con un mayor contenido de Fe (363
mg/kg) en la Tithonia diversifolia a una edad de 80 días (Reis et al. 2016).
43
tasa de fotosíntesis al acercarse los 60 días, sin embargo, se debe tomar en cuenta que estos
tratamientos tuvieron menos disponibilidad de precipitaciones (Cuadro 8 y 9). El valor
reportado de 40 a 60 días se mantiene en un rango de 9 a 13 mg Cu/kg MS, lo cual se
encuentra muy inferior a los 20,1 mg/kg MS a los 50 días reportado por Botero-Londoño et al.
(2019), al igual en otra investigación se reportan 20 mg/kg MS (Aye 2016), los contenidos
menores en esta investigación pueden estar asociados a efectos de antagonismo de otros
cationes como el Mn y Ca, los cuales se encontraban en gran cantidad en el suelo (Cuadro10).
El zinc presentó mayores concentraciones a los 40 días lo cual coincide con la etapa
en que la planta se encuentra en mayor crecimiento, como se ha mencionado anteriormente
esto puede estar relacionado con la intervención de este mineral en la síntesis de hormona de
crecimiento (Bertsch 1998), el contenido a los 40 a 60 días fluctúa entre 45 a 76 mg Zn/kg, lo
cual se encuentra por debajo de los 124 mg reportados por Botero-Londoño et al. (2019) a los
50 días de rebrote. Al igual que el Cu, el Zn pudo verse afectado por el antagonismo del Mn y
Ca.
44
5.10. Extracción de nutrimentos
5.10.1. Macronutrimentos
45
Figura 6. Extracción total de N (A), P (B) y K (C) de la Tithotia diversifolia a diferentes edades
de cosecha y niveles de fertilización nitrogenada.
46
En la presente investigación se obtuvo extracciones de 119, 206 y 259 kg N/ha/año a
las dosis de fertilización de 0, 100 y 200 kg N/ha/año, respectivamente y a una edad de 40
días. A la edad de 60 días las extracciones correspondieron a 204, 217 y 258 kg/N,
respectivamente según los niveles de fertilización mencionados (Figura 6, A). Por otro lado,
Cerdas-Ramírez (2018) reporta una absorción de 421 y 821 kg N/ha/año a una edad de 49
días y a un nivel de fertilización de 100 y 200 kg N/ha, respectivamente, además Botero-
Londoño et al. (2019) mencionan extracciones de 211 kg N/ha/año a una edad de 50 días en
condiciones de 0 fertilización, sin embargo, al aplicar una fertilización de N:P205:K20 (94:43:34
y 209:83:78),obtuvieron valores de 528 y 829 kg N/ha/año, respectivamente.
47
obtiene una distribución de 47, 53 y 0%, y 47,46 y 7%, respectivamente. Esto demuestra que
la planta extrae más del 90% del P en los primeros 40 días de rebrote, a excepción de
condiciones de 0 fertilización.
48
en condiciones que se aplicaron 100 y 200 kg N/ha, se obtienen una distribución de 27, 45 y
28%; y de 24, 37 y 39% respectivamente en los rangos de edades mencionados.
49
Figura 7. Extracción total de Ca (A), Mg (B) y S (C) de la Tithonia diversifolia a diferentes
edades de cosecha y niveles de fertilización nitrogenada.
50
Porcentualmente las extracciones de Mg a través del ciclo en condiciones de 0
fertilización es un 23, 29 y 48% de 0-20, 20-40 y 40-60 días, respectivamente, mientras que
en condiciones que se aplicaron 100 y 200 kg N/ha, se obtienen una distribución de 28, 40,
32, 30, 36 y 34% correspondientemente a las edades mencionadas. La planta tiene una
extracción de Mg muy constante en los rangos de edades evaluados.
5.10.2. Micronutrimentos
La extracción total de Fe corresponde a 988, 1295 y 1402 g a los 40 días con un nivel
de 0,100 y 200 kg N/ha, mientras que, a 60 días se extrae 2305, 2644 y 2858 g en los
parámetros de fertilización mencionados, respectivamente. Por otro lado, Botero-Londoño
et al. (2019) mencionan extracciones de 620 g Fe a una edad de 50 días con condiciones de
51
0 fertilización, sin embargo, al aplicar una fertilización de N:P205:K20 (94:43:34 y 209:83:78)
obtuvieron valores de 1600 y 1790 g de Fe, respectivamente.
La extracción de zinc mostró un gran cambio entre los tratamientos fertilizados respecto
a los no fertilizados (Figura 8, C), este cambio correspondió a un 42, 79 y 80%, y 100, 8 y 30%
a la edad de 20, 40 y 60 días y a un nivel de 100 y 200 kg N/ha, respectivamente. Demostrando
una mayor respuesta a la fertilización en edades tempranas.
La extracción total de Zn a los 40 correspondió a 339, 612 y 686 g Zn con los niveles
de 0, 100 y 200 kg N/ha respectivamente, mientras que, a 60 días se registró una extracción
de 657, 712 y 857 g Zn en los parámetros de fertilización mencionados. Por otro lado, Botero-
Londoño et al. (2019) mencionan extracciones de 590 g Zn a una edad de 50 días con
condiciones de 0 fertilización, sin embargo, al aplicar una fertilización de N:P 205:K20 (94:43:34
y 209:83:78) obtuvieron valores de 1540 y 1640 g de Zn, respectivamente.
La distribución porcentual de la extracción total a través del ciclo muestra que, a la edad
de 20 días y con los niveles de fertilización de 0, 100 y 200 kg N/ha representa un 23, 28 y
52
9%, mientras que, a 40 y 60 días representa un 30, 56, 14, 31, 49 y 20% en los niveles de
fertilización mencionados, respectivamente.
53
La extracción de cobre presentó una tendencia creciente en los tratamientos fertilizados
respecto a los no fertilizados a través del ciclo evaluado (Figura 9A), este aumento
correspondió a un 18 y 49 % a 20 días y con niveles de 100 y 200 kg N/ha respectivamente,
mientas que a 40 y 60 días correspondió a un 25, 56, 8 y 30% en los niveles de fertilización
mencionados, respectivamente.
54
presente investigación se encontraron valores de 64, 80 y 99 g, y 95, 103 y 124 g Cu a la edad
de 40, 60 días y a un nivel de 0,100 y 200 kg N/ha, respectivamente.
Las extracciones de boro fueron mayores en los tratamientos fertilizados respecto a los
no fertilizados (Figura 9, B), este incremento correspondió a un 29 y 54, y 50 y 43% con los
niveles de 100 y 200 kg N/ha y en las edades de 20 y 40 días, respectivamente. A la edad de
a 60 días la respuesta fue de -3 y 4% en los niveles de fertilización mencionados,
respectivamente.
55
5.11.1. Dosis
Definir la dosis a utilizar corresponde al primer paso para elaborar una fertilización
eficiente. Para determinar dicha dosis se debe tomar en cuenta lo que el cultivo requiere, lo
que hay en el suelo y la eficiencia de la fertilización (Bertsch 1998). Los requerimientos de la
T. diversifolia cuantificados bajo las condiciones de la presentes investigación y
correspondientes a las dosis de fertilización de 100 kg N/ha se muestran en el Cuadro 20.
Cuadro 20. Extracción de nutrientes de la Tithonia diversifolia según edades de corte y un nivel
de fertilización de 100 kg N/ha.
Extracción (kg/ha/año)
Nutriente
40 días 60 días
N 206 217
P 27 25
K 213 185
Ca 168 234
Mg 57 83
S 14 16
Mn 1,6 1,5
Fe 1,3 2,6
Zn 0,6 0,7
Cu 0,08 0,1
B 0,4 0,4
56
producción de materia seca del forraje, en este caso como se citó anteriormente la misma fue
afectada por un déficit hídrico. Rivera (2008) evaluó la exportación de nutrientes (fracción de
la absorción que es removida del potrero en su totalidad) de Kikuyo (Kikuyochloa
clandestimun), Toledo (Brachiaria brizantha cv. Toledo) y Estrella Africana (Cynodon
nlenfluensis), los cuales se muestran en el Cuadro 21.
57
valores de extracción del botón de oro (Cuadro 20) no se aleja del todo de estos pastos y
sobresale sus valores de extracción de Ca y Mg los cuales son superiores. La concentración
foliar de los pastos de Ca y Mg se consideran óptimos los rangos de 0,43-0,80 y 0,20-0,40%
(CIA 2002), respectivamente. El botón de oro mostró concentraciones foliares de 1,9-2,3% de
Ca y 0,6-0,8% de Mg.
A partir del orden que se debe seguir para interpretar un análisis de suelo mencionadas
por Méndez y Bertsch (2012), el suelo no presenta problemas de acidez. Por otro lado, el
análisis de las bases intercambiables consiste en valores absolutos (Cuadro 10) y las
relaciones entre estas, la cuales se observan en el Cuadro 22.
Los valores absolutos de las bases, en especial el Ca y Mg son los esperables debido
a que, son características de suelos aluviales, por otro lado, el K se encuentra inferior al valor
crítico (Cuadro 10) lo cual no es común en la zona, sin embargo, si se esperan niveles bajos
debido a las características de las arcillas fijadoras. Por otro lado, las relaciones entre bases
evidencia problemas del potasio respecto al Ca y Mg (Méndez y Bertsch 2012), lo cual coincide
58
con lo mostrado en el Cuadro 22, a raíz de esta característica se ve afectado la absorción de
K tanto por un efecto de poca disponibilidad como por un antagonismo de las otras bases.
59
Figura 10. Promedio del régimen pluvial del año 2013-2018 de la finca La Florita expresado en
mm/mes.
El plan de fertilización sugerido acorde a las necesidades del cultivo, las características
del suelo y las condiciones ambientales (precipitación) presentes en la finca, se puede
observar en el Cuadro 21.
60
Cuadro 23. Plan de fertilización sugerido para la Tithonia diversifolia en las condiciones del ensayo.
Enero *1500 6 2,25 3,6 1,7 0,03 2,8 0,2 0,02 90 14,8 44,8 15,3 0,15 29,8 3 0,3
Febrero *1500 6 2,25 3,6 1,7 0,03 2,8 0,2 0,02 90 14,8 44,8 15,3 0,15 29,8 3 0,3
Marzo *1500 6 2,25 3,6 1,7 0,03 2,8 0,2 0,02 90 14,8 44,8 15,3 0,15 29,8 3 0,3
Mayo 90 18 11 6,3 5 0,4 6,6 16,2 4,4 4,7 2,7 0,11 5,9
Junio 90 46 41,4
Noviembre 90 18 11 6,3 5 0,4 6,6 16,2 4,4 4,7 2,7 0,11 5,9
61
El plan de fertilización sugerido para la finca La Florita consiste en parte orgánica e
inorgánica (Cuadro 23), para la primera se recomienda su aplicación en los meses de menor
precipitación con el objetivo de un aporte de nutrientes y paralelamente, se ofrezca agua al
cultivo y así obtener mejores producciones en esa época, además, que al realizar en
momentos de poca disponibilidad pluvial se disminuye la posibilidad de contaminación de
aguas subterráneas (Arguedas-Sanchez 2014), sin embargo, alrededor del 50% del N
presente en los purines es de índole amoniacal (Arguedas-Sanchez 2014; Demanet et al.
1999) por lo que se va a presentar cierto nivel de volatilización debido a la época, y a la vez,
dicha época da el tiempo adecuado para que se mineralice el P, estando disponible al
momento de la entrada del periodo lluvioso.
Los purines son fuentes importantes de K, debido a que, los animales desechan
(excretas y orina) al sistema alrededor del 85% K consumido (Cabalceta 1999), por otro lado,
como se mencionó anteriormente el suelo presenta características de deficiencia por los
factores ya mencionados. El tipo de suelo de la finca tiene una alta capacidad fijadora, hasta
un 50% y en promedio un 33% (Henríquez et al. 1994), por lo tanto, toma mucha importancia
este nutriente, además se busca mejorar las relaciones entre bases, lo cual va de la mano que
no se cumpla los requerimientos del cultivo de Ca, sin embargo, al ser un suelo alto en el
mismo, no se esperan efectos adversos, sino beneficiosos al contemplar mejores valores de
Ca/K.
62
debido a que la planta en las diferentes curvas de extracción de nutrientes se observar una
mayor demanda de 20-40 días de edad.
63
6. CONCLUSIONES
La fertilización nitrogenada demostró tener un impacto positivo en el área foliar del cultivo, esto
toma mucha relevancia debido a la alta correlación que presenta esta variable respecto al
rendimiento en biomasa. Sin embargo, el área foliar, deprime su crecimiento después de los
40 d de edad, lo cual puede orientar que la planta llega a su óptimo desarrollo cercano a esta
edad, en las condiciones del presente estudio.
La eficiencia en cuanto a la fertilización nitrogenada se encuentra entre valores de 100 y < 200
kg N/ha/año en las características del presente estudio, demostrando una respuesta menor a
este nutriente a lo reportado en otras latitudes para este cultivo.
64
7. RECOMENDACIONES
El botón de oro se encuentra distribuido en gran parte del país, por ende, se recomienda que
se realicen trabajos similares en otras zonas para tener mayor claridad sobre el potencial y las
absorciones de nutrimentos de este cultivo.
Con el fin de poder comparar con otras latitudes e incluso con investigaciones en nuestro país,
es de suma importancia tener una caracterización genética del material usado en nuestro país,
debido a que pueden ser otros ecotipos que varíen en sus características.
65
8. LITERATURA CITADA
Álvarez, A; Herrera, R.; Díaz, L; Noda, A. 2013. Influencia de las precipitaciones y la temperatura en
la producción de biomasa de clones de Pennisetum purpureum. Revista Cubana de Ciencia
Agrícola 47(4):413-417.
Arce-Cordero, JA. 2008. Práctica dirigida realizada en la Finca de Ganado Lechero Estabulado «La
Georgina» ubicaba en Vara Blanca de Heredia.Práctica dirigida Lic. Costa Rica. Universidad
de Costa Rica. 51 p.
Arias-Gamboa, L. 2018. Evaluación del uso de botón de oro (Tithonia diversifolia) como suplemento
de vacas Jersey en etapa productiva. Tesis Lic. Heredia, Costa Rica, Universidad Nacional de
Costa Rica. 74 p.
Arronis-Díaz, V. 2015. Validación de la utilización del forraje botón de oro (Tithonia diversifolia), en
sistemas intensivos de producción de carne en la Región Brunca. Costa Rica, s.e.
Aye, P. 2016. Comparative nutritive value of Moringa oleifera, Tithonia diversifolia and Gmelina
arborea leaf meals (en línea). American Journal of Food and Nutrition 6(1):23-32. DOI:
https://doi.org/10.5251/ajfn.2016.6.1.23.32.
Barraza, FV.; Fischer, G; Cardona, CE. 2004. Estudio del proceso de crecimiento del cultivo del tomate
(Lycopersicon esculentum Mill.) en el Valle del Sinú medio, Colombia (en línea). Agronomía
Colombiana 22(1):81-90. Disponible en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180317823011.
Bertsch, F. 1998. La fertilidad de los suelos y su manejo. 1a ed. San José, Costa Rica, Asociación
Costaricense de la Ciencia del Suelo. 157 p.
Bertsch. 2003. Absorción de nutrimentos por los cultivos. 1a ed. San José, Costa Rica, Asociación
Costarricense de la Ciencia del Suelo. 307 p.
66
Betancourt-Yanez, P; González-Ríos, J; Figueroa-Sandoval, B; González-Cossio, F. 1998. Cobertura
vegetativa y fertilización nitrogenada en la producción de maíz. Terra latinoamericana
16(3):231-237.
Castells, X. 2012. Tipología de los residuos en orden a su reciclaje: Reciclaje de residuos industriales.
Ediciones Díaz de Santos. Madrid, España. 90 p.
67
Cerdas-Ramirez, R. 2015. Comportamiento productivo del pasto maralfalfa (Pennisetum sp.) con
varias dosis de fertilización nitrogenada (en línea). Intersedes XVI(33):124-145. Disponible en
http://www.scielo.sa.cr/pdf/is/v16n33/a07v16n33.pdf.
Cerdas, R; Vallejos, E. 2012. Revista Electrónica de las Sedes Regionales de la Universidad de Costa
Rica (en línea). Revista Intersedes XIV(26):6-22. Disponible en http://www.scielo.
sa.cr/pdf/is/v14n28/a05v14n28.pdf.
Del Pozo, PP; Herrera, RS; García, M; Cruz, AM; Romero, A. 2001. Análisis del crecimiento y
desarrollo del pasto estrella con y sin adición de fertilizante nitrogenado (en línea). Revista
Cubana de Ciencia Agrícola 35(1):51-58. Disponible en http://www.redalyc.
org/articulo.oa?id=193014947010.
Demanet, R; Aguilera, M; Mora, M. 1999. Efecto de la aplicación de purines sobre el sistema suelo-
planta. Frontera Agrícola 5(1 y 2):87-94.
Elizondo, J; Boschini, C. 2001. Efecto de la densidad de siembra sobre el rendimiento y calidad del
forraje de maíz. Agronomia Mesoamericana 12(737):181-187.
68
Epstein, E. 1972. Mineral Nutrition of Plants: Principles and Perspectives. Wiley, New York.
Epstein, E. 1999. Silicon. Annu. Rev. Plant Physiol. Plant Mol. Biol. 50: 641–664.
Evans, H. J; Sorger, G.J. 1966. Role of mineral elements with emphasis on the univalent cations.
Annu. Rev. Plant Physiol. 17: 47–76.
Fassbender, H. 1975. Quimica de suelos con énfasis en suelos de Ámera Latina. 1 ed. Turrialba,
Costa Rica, IICA. 309 p.
69
González-Torres, A; Figueroa-Viramontes, U; Preciado-Rangel, P; Núñez-Hernández, G; Luna-
Ortega, G; Antuns-Grijalva, O. 2016. Uso eficiente y recuperación aparente de nitrógeno en
maíz forrajero en suelos diferentes (en línea). Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas
7(2):301-309. Disponible en http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=
S2007-09342016000200301.
González, D; Ruiz, TE; Díaz, H. 2013. Sección del tallo y forma de plantación: su efecto en la
producción de biomasa de Tithonia diversifolia. Revista Cubana de Ciencia Agrícola 47(4):425-
429.
Gualberto, R; Souza Júnior, O; Costa, RN; Braccialli, DC; Gaion, L. 2011. Influência do espaçamento
e do estádio de desenvolvimento da planta na produção de biomassa e valor nutricional de
Tithonia diversifolia (Hemsl.) gray. Nucleus 8(1):241-256.
Henríquez, C; Bertsch, F; Cabarceta, G. 1990. Efecto de la variación del Potasio disponible en el suelo
sobre la absorción de Ca, Mg y K y sus interraciones foliares. Agronomía Costarricense
14(2):223-230.
IPNI (International Plant Nutrition Institute, Colombia). 2003. Manual de Nutrición y Fertilización de
Pastos. 1 ed. Bernal, J; Espinosa, J (eds.). International Plant Nutrition Institute (IPNI). 93 p.
La, OO; González, H; Orozco, A; Castillo, Y; Ruiz, O; Estrada, A; Ríos, F; Gutiérrez, E. 2012.
Composición química, degradabilidad ruminal in situ y digestibilidad in vitro de ecotipos de
Tithonia diversifolia de interés para la alimentación de rumiantes. Révista Cubana de Ciencia
Agrícola 42(1):47-54.
Lezcano, Y; Soca, M; Ojeda, F; Roque, E; Fontes, D; Montejo, IL; Santana, H; Martinez, J; Cubillas,
N. 2012. Caracterización bromatológica de Tithonia diversifolia (Hemsl.) A. Gray en dos etapas
de su ciclo fisiológico. Pastos y Forrajes 35(3):275-282.
70
López-Hidalgo, HB; Martínez-González, JC; Salcán-Guamán, HC; Gusqui-Vilema, LW; Balseca-
Guzmán, DG; Cienfuegos-Rivas, EG. 2017. Crecimiento de Centrosema pubescens Benth
bajo fertilización nitrogenada más azufre en Ecuador. CienciaUAT 12(1):84-95. DOI:
https://doi.org/10.29059/cienciauat.v12i1.826.
Mahecha, L; Escobar, JP; Suárez, JF; Restrepo, LF. 2007. Tithonia diversifolia (hemsl.) Gray (botón
de oro) como suplemento forrajero de vacas F1 (Holstein por Cebú) (en línea). Livestock
Research for Rural Development 19(02). Disponible en
http://www.lrrd.cipav.org.co/lrrd19/2/mahe19016.htm.
Martín, GM; Rivera, R. 2015. Influencia de la inoculación micorrízica en los abonos verdes. Efecto
sobre el cultivo principal. Estudio de caso: El Maíz (en línea). Cultivos Tropicales 36:34-50.
Disponible en http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0258-593620150005
00004.
Mathews, BW; Miyasaka, SC; Tritschler, JP. 2004. Mineral Nutrition of C 4 Forage. s.l., s.e. p. 217-
265.
Medina, MG; García, DE; González, ME; Cova, LJ. 2009. Variables morfo-estructurales y de calidad
de la biomasa de Tithonia diversifolia en la etapa inicial de crecimiento. Zootecnia Tropical
27(2):121-134.
Mengel, K; Kirkby, E.A. 2001. Principles of Plant Nutrition. 5th ed. Kluwer Academic Publishers,
Dordrecht. 849 p. https://doi.org/10.1007/978-94-010-1009-2
Mendes-Reis, M; De Paiva-Ferreira, G.; Roncha, L.; Moura-Junior, R.; Tuffi-Santos, L.; Arruda-
Sampaio, R; Goncalves-Oliviera, F; Cruz, L. 2015. Crescimento de Tithonia diversifolia
submetida a doses de biofertilizante bovino na presenca e ausencia de irrigacao. In Congreso
Nacional de Irrigacao e Drenagem. São Cristóvão, Brasil, s.e. p. 1405-1410.
Méndez, JC; Bertsch, F. 2012. Guía para la interpretación de la fertilidad de los suelos de Costa Rica.
1 ed. San José, Costa Rica, Asociación Costaricense de la Ciencia del Suelo. 108 p.
71
Méndez, Y; Suárez, FO; Verdecia, DM; Herrera, RS; Labrada, JA; Murillo, B; Ramírez, JL. 2018.
Caracterización bromatológica del follaje de Moringa oleifera en diferentes estadios de
desarrollo (en línea). Cuban Journal of Agricultural Science 52(3):1-11. Disponible en
https://cibnor.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1001/1561/1/PUB-ARTICULO-
4155.PDF.
Navarrete, R. 2005. Curvas de absorción de nutrientes en el cultivo de pepino (Cucumis sativus L.)
bajo condiciones de campo. (en línea). s.l., s.e. 169-178 p. Disponible en
https://bdigital.zamorano.edu/bitstream/11036/5242/1/CPA-2005-T061.pdf.
Olabode, O.; Ogunyemi, S; Akanbi, W.; Adesina, G.; Babajide, P. 2007. Evaluation of Tithonia
diversifolia ( Hemsl .) A Gray for Soil Improvement (en línea). World Journal of Agricultural
Sciences 3(4):503-507. DOI: https://doi.org/10.1097/SLE.0b013e3182a83493.
Pacheco, BI. 2013. Curva de absorción de nutrimentos en cebolla Allium cepa cv. Aquarius y ajo
Allium sativum cv. Criollo. s.l., Universidad de Costa Rica. 75 p.
Palma-López, DJ; García, SS; Olán, JJO; Narcía, AT; Espinoza, LDCL; Cruz, JZ; Bello, AR; Martel, M
a C. 2002. Sistema Integrado Para Recomendar Dosis De Fertilizacion En Caña De Azucar
(Sirdf). Terra 20(1):347-358.
72
Pereira, M; Gándara, L; Gándara, F. 2018. Acumulación de biomasa aérea de Tithonia diversifolia:
efectos de la frecuencia de corte y la fertilización Producción y Utilización de Pasturas. In
Congreso Argentino de Producción animal. Mar de la plata, Asoiación Argentina de Producción
Animal. p. 2.
Pérez, A; Montejo, I; Iglecias, J; López, O; Martin, D; García, D; Milian, I; Hernandez, A. 2009. Tithonia
diversifolia ( Hemsley ) A . Gray. Pastos y Forrajes 32(1):1-5.
Poorter, H. 2002. Plant Growth and Carbon Economy (en línea). Encyclopedia of Life Sciences. . s.l.,
Nature Publishing Group. 1-6. p. DOI: https://doi.org/10.1038/npg.els.0003200.
Poorter, H; van de Vijver, C; Boot, RGA; Lambers, H. 1995. Growth and carbon economy of a fast-
growing and a slow-growing grass species as dependent on nitrate supply. Plant and Soil
171(2):217-227. DOI: https://doi.org/10.1007/BF00010275.
Ramírez, J.; Herrera, R.; Leonard, I; Cisneros, M; Verdecia, D; Álvarez, Y. 2011. Relación entre
factores climáticos, rendimiento y calidad de Pennisetum purpureum vc. Cuba CT 169 en el
Valle del Cauto, Cuba. Revista Cubana de Ciencia Agrícola 45(3):293-297.
Reis, MM; Santos, LDT; Pegoraro, RF; Colen, F; Rocha, LM; Ferreira, GA de P. 2016. Nutrition of
Tithonia diversifolia and attributes of the soil fertilized with biofertilizer in irrigated system (en
línea). Revista Brasileira de Engenharia Agrícola e Ambiental 20(11):1008-1013. DOI:
https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1590/1807-1929/agriambi.v20n11p1008-1013 Nutrition.
Restelatto, R; Pavinato, PS; Sartor, LR; Einsfeld, SM; Baldicera, FP. 2015. Nitrogen Efficiency and
Nutrient Absorption by a Sorghum-Oats Forage Succession. Advances in Agriculture 2015:1-
12.
Rincón, Á; Ligarreto, GA; Sanjuanelo, D. 2007. Crecimiento del maíz y los pastos (Brachiaria sp.)
establecidos en monocultivo y asociados en suelos ácidos del piedemonte llanero colombiano.
Agronomía Colombiana 25(2):264-272.
73
Rivera, GA. 2008. Curvas de absorción de nutrimentos durante el establecimiento de potreros:
Absorción total de nutrimentos y efecto de las excretas, durante el Pastoreo Rotacional con
Ganado Lechero, en los pastos Kikuyo (Kikuyochloa clandestinum), Estrella Africana (Cynodon
nlenfuensis). Tesis MSc. Costa Rica. Universidad de Costa Rica. 89 p.
Rivera, JE; Chará, J; Gómez-Leyva, J.; Ruíz, T; Barahona, R. 2018. Variabilidad fenotípica y
composición fitoquímica de Tithonia diversifolia A . Gray para la producción animal sostenible.
Livestock Research for Rural Development 30(12).
Romero, MO; Galindo, OA; Murgueito, RE; Calle, DZ. 2014. First experiences in the spread of boton
oro (Tithonia diversifolia, Hemsl. Gray) from planting seeds for intensive systems sylvopastoral
in Colombia (en línea). Tropical and Subtropical Agroecosystems 17(3):525-528.
Disponible en https://www.scopus.com/inward/record.uri?eid=2-s2.0-8492060528&partnerI
D=40&md5=6f6bcea58bd5da0fbb775360ade0fff7.
Ruiz, TE; Febles, G; Díaz, H. 2012. Distancia de plantación, frecuencia y altura de corte en la
producción de biomasa de Tithonia diversifolia colecta 10 durante el año. Revista Cubana de
Ciencia Agrícola 46(4):423-426.
Ruiz, TE; Febles, G; Torres, V; González, J; Achang, G; Sarduy, L; Díaz, H. 2010. Evaluación de
materiales recolectados de Tithonia diversifolia (Hemsl.) Gray en la zona centro-occidental de
Cuba. Revista Cubana de Ciencia Agrícola. 44(3):291-296.
Saavedra-Porras, SY. 2016. Fenología y fisiología de semillas de Boton de oro Tithonia diversifolia
(Hemsl.) Gray (en línea). s.l., Universidad Nacional de Colombia. 61 p. Disponible en
74
http://www.bdigital.unal.edu.co/55663/.
Salas, RE; Cabalceta, CG. 2010. Manejo del Sistema Suelo – Pasto: partida para la producción de
forrajes DOI: https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004.
Salazar, F.; Dumont, J.; Santana, M.; Pain, B.; Chadwick, D.; Owen, E. 2003. Prospección del manejo
y utilización de efluentes de lecherías en el sur de Chile (en línea). Archivos de medicina
veterinaria 35(2). Disponible en https://sci lo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_ar
ttext&pid=S0301-732X2003000200009.
Savón, L; Mora, LM; Dihigo, LE; Rodríguez, V; Scull, I; Hernández, Y. 2008. Efecto de la harina de
follaje de Tithonia diversifolia en la morfometría del tracto gastrointestinal de cerdos en
crecimiento-ceba (en línea). Zootecnia Tropical 26(3):387-390. Disponible en http://www.
bioline.org.br/pdf?zt08071.
Sharrock, RA; Sinclair, FL; Gliddon, C; Rao, IM; Barrios, E; Mustonen, PJ; Smithson, P; Jones, DL;
Godbold, DL. 2004. A global assessment using PCR techniques of mycorrhizal fungal
populations colonising Tithonia diversifolia (en línea). Mycorrhiza 14(2):103-109. DOI:
https://doi.org/10.1007/s00572-003-0243-8.
Silva, J; Uchida, R. 2000. Essential Nutrients for Plant Growth : s.l., s.e. p. 31-55.
75
Soledad-Hernández, M; Casa, A; Martínez, O; Galvis, J. 1995. Análisis y estimación de párametros e
ídeces de crecimiento del árbol de Maraco (Theobroma bicolor H.B.K.) a primera floración.
Agronomia Colombiana 12(1):182-191.
Taiz, L; Zeiger, E. 2002. Water and Plant Cells (en línea). s.l., Sinauer Associates. p. 33-34 DOI:
https://doi.org/10.1093/aob/mcg079.
Taiz, L; Zeiger, E; Max-Moller, I; Murphy, A. 2015. Plant Physiology and Development. 6ta ed.
California, Sinauer Associates. 354 p.
Verdecia, DM; Ramírez, JL; Leonard, I; Álvarez, Y; Bazán, Y; Bodas, R; Andrés, S; Álvarez, J;
Giráldez, F; López, S. 2011. Calidad de la Tithonia diversifolia en una zona del Valle del Cauto
(en línea). REDVET. Revista electrónica de Veterinaria 12(5):1-13. Disponible en
http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n050511/051113.pdf.
Warnock, R; Valenzuela, J; Trujillo, A; Madriz, P; Gutiérrez, M. 2006. Área foliar, componentes del
área foliar y rendimiento de seis genotipos de Caraota. Agronomia Tropical 56(1):21-42.
Zavala, Y; Rodríguez, J.; Cerrato, M. 2007. Concentración de carbono y nitrógeno a seis frecuencias
de poda de Tithonia diversifolia y Morus alba. Tierra Tropical 3(2):149-159.
76