FACULTAD DE ARQUITECTURA, INGENIERIAS CIVIL Y DEL AMBIENTE
ESCUELA PROFESIONAL DE ARQUITECTURA
TEORÍA E HISTORIA CRÍTICA
DE LA ARQUITECTURA II
ESPACIO Y LUGAR
Mg. Arq. Karen Villanueva Paredes
Gottfried Semper había
señalado que entre las
distintas artes y técnicas
tectónicas, la arquitectura era
la técnica y el arte del
espacio.
El Espacio
Riegl presenta como paradigma del
espacio arquitectónico el interior
delimitado y perfecto del Panteón de
Roma. La conquista del espacio
interior en una obra tardorromana
como el Panteón de Agrippa es el
resultado de un laborioso proceso de
búsqueda de un espacio interior libre,
vaciando la masa construida de los
edificios de valor simbólico.
El Espacio interior
La cultura técnica romana se basó en la asimilación de las
culturas griega y etrusca, contraponiendo al origen
constructivo de los órdenes griegos el uso ornamental de las
pilastras en la arquitectura romana. La conquista del espacio
pudo conseguirse a partir de las nuevas técnicas
constructivas romanas: la cohesión máxima de las masas de
los muros; el desarrollo de la arquitectura de arcos,
superando los límites de la arquitectura arquitravada griega;
y el recurso a los cementos ligeros obtenidos de piedra
volcánica como la puzolana. La evolución de la arquitectura
romana tendió hacia la disminución del peso y el tamaño de
los elementos constructivos: el ladrillo y los cementos ligeros.
Espacio y antiespacio
La concepción que desarrollan las vanguardias (siglo XX) se
basa en un espacio libre, fluido, ligero, continuo, abierto,
infinito, secularizado, transparente, abstracto,
indiferenciado, newtoniano, en total contraposición al
espacio tradicional (el espacio romano y renacentista) que
está diferenciado volumétricamente, de forma identificable,
discontinuo, delimitado, específico, cartesiano y estático.
A esta nueva modalidad de espacio unos la denominaron
“espacio-tiempo”, con relación a la teoría de la relatividad de
Einstein y a la introducción de la variable del movimiento, y
otros la calificaron como “antiespacio” por generarse como
contraposición y disolución del tradicional espacio cerrado,
delimitado por muros.
Espacio y antiespacio
El espacio tradicional (originado en
Roma) encuentra su máxima
expresión en el mundo unitario del
Renacimiento, en el que no hay
separación analítica entre los
elementos del espacio y de la forma y
en el que la perspectiva cónica
expresa la imagen del hombre como
centro, la revolución copernicana de la
ciencia del siglo XVII está en el origen
del anti-espacio.
Espacio y antiespacio
Todo ello culminará en un paso trascendental en la evolución
de la arquitectura: la concepción internacional del espacio
conformado sobre un plano horizontal libre, con fachada
transparente. El vacío fluido gira en torno a los elementos
puntuales y verticales de los pilares de hormigón armado o
acero y queda dinamizado por planos recortados que no
cierran recintos ortogonales y que muchas veces no llegan
hasta el techo.
Espacio y antiespacio
Todo el espacio moderno gira en torno a un protagonista
estructural y formal a la vez: el pilar. Ya sea el pilar de
hormigón en Le Corbusier, de sección cuadrada, más
cartesiano; el pilar de hormigón del Ministerio de Educación
y Sanidad en Río de Janeiro, de Lucio Costa y Oscar
Niemeyer, de sección circular, más sensual; o los pilares de
acero de Mies van der Rohe, en los que la planta en cruz
persigue una solución isótropa al máximo, asegurando la
presencia de dos ejes de simetría hasta en los menores
detalles. Con ello, Mies consigue la máxima ligereza y
desmaterialización del pilar.
La construcción del espacio
Para la arquitectura el espacio tiene la
característica de ser un vacío, el
espacio arquitectónico es un vacío
definido por la materia y dentro del
cual los hombres se protegen, se
expresan y pueden desarrollar sus
actividades, simplemente habitar.
Pero la relación entre el vacío y la
materia da dos formas de hacer
arquitectura, la tectónica y la
estereotómica.
La construcción del espacio
La estereotómica es la condición en la cual la materia es
continua y el vacío o espacio arquitectónico es discontinuo,
para poder habitar este vacío es necesario que la materia
continua sea sustraída. La emoción en el espacio está en el
muro, lo cual tiene carácter de particular.
La construcción del espacio
La tectónica es la condición en la cual la materia es
discontinua y el vacío o espacio arquitectónico es continuo,
para poder habitar este vacío es necesario que la materia
continua sea adicionada. La emoción en el espacio está en
el vacío, es decir en el paisaje circundante, lo cual tiene
característica de universal.
LO ESTEREOTÓMICO
la arquitectura de la cueva
Arquitectura pétrea, masiva, pesante.
Se asienta sobre la tierra como si de ella naciera.
La continuidad constructiva es completa.
LO TECTÓNICO
la arquitectura de la cabaña
Arquitectura ósea, leñosa, ligera.
Se posa sobre la tierra alzándose sobre puntillas.
Sistema estructural con nudos.
La gravedad se transmite de manera discontinua.
• Arquetipo: Cueva
• Pétreo
• Idea universal es el muro y
Estereotómico espacio interior
• Desvinculante del exterior
• Arquetipo: La cabaña
• Ligereza/ flotabilidad
• Sublimación de la materia
Tectónico (muro y espacio exterior)
• Se incorpora la
naturaleza/ el contexto
• Materialidad de la
Masa
Estereotómico • Tiende a la tierra –
la oscuridad
• Inmaterialidad de
la Trama
Tectónico • Tiende al aire - la
luz
Espacio y lugar
La concepción de espacio infinito
como continuum natural, receptáculo
de todo lo creado y lo visible, tiene
una raíz ideal, platónica. Platón habla
en el Timeo del chora como el
espacio eterno e indestructible,
abstracto, cósmico, que provee de una
posición de todo lo que existe. Se trata
del tercer componente básico de la
realidad, junto al Ser y al Devenir.
Espacio y lugar
Aristóteles, en cambio, identifica en su
Física el concepto genérico de
“espacio” con otro más empírico y
delimitado que es el de “lugar”,
utilizando siempre el término “topos”.
Es decir, Aristóteles considera el
espacio desde el punto de vista del
lugar.
Cada cuerpo ocupa su lugar concreto
y el lugar es una propiedad básica y
física de los cuerpos; según
Aristóteles “el lugar es algo distinto de
los cuerpos y todo cuerpo sensible
está en el lugar... El lugar de una cosa
es su forma y límite... La forma es el
límite de la cosa, mientras el lugar es
el límite del cuerpo continente... Así
como el recipiente es un lugar
transportable, el lugar es un
recipiente no trasladable”
Espacio y lugar
Las vanguardias enfatizan el proceso
de aislamiento de los elementos fuera
de su contexto usual e incluso un
proyecto teóricamente organicista de
Le Corbusier como la Capilla de
Ronchamp (1950-1954) mantiene
una relación genérica y no empírica
con el contexto. De hecho, la metáfora
del barco, que está presente en buena
parte de la obra de Le Corbusier, va
estrechamente relacionada con la
idea de una arquitectura autónoma,
que puede anclarse sin ninguna
relación con el entorno.
Espacio y lugar
Precisamente los templos griegos
fueron una manifestación de esta
capacidad para reconciliar el hombre
con la naturaleza, otorgando formas
distintas en relación con el significado
del lugar y en función del carácter de
la divinidad a la que estaba dedicado.
Espacio y lugar
Los conceptos de espacio y de lugar,
por lo tanto. se pueden diferenciar
claramente. El primero tiene una
condición ideal, teórica, genérica e
indefinida (espacio) y el segundo
(lugar) posee un carácter concreto,
empírico, existencial, articulado,
definido hasta los detalles.
Espacio y lugar
El espacio moderno se basa en medidas, posiciones y
relaciones. Es cuantitativo; se despliega mediante
geometrías tridimensionales, es abstracto, lógico, científico y
matemático; es una construcción mental. Aunque el espacio
quede siempre delimitado -tal como sucede de manera tan
perfecta en el espacio tradicional del Panteón de Roma o en
el espacio dinámico del Museo Guggenheim en Nueva York
de Frank Lloyd Wright-, por su misma esencia tiende a ser
infinito e ilimitado.
Espacio y lugar
En cambio, el lugar viene definido por
sustantivos, por las cualidades de las
cosas y los elementos, por los valores
simbólicos e históricos; es ambiental y
está relacionado
fenomenológicamente con el cuerpo
humano.
Introducción a la Arquitectura
Ignasi de Solà-Morales, Marta Llorente,
Josep M. Montaner, Antoni Ramon, Jordi Oliveras
Espacio y lugar
El pabellón de Barcelona (1929) constituye el máximo
manifiesto del espacio moderno: abierto, fluido, sin barreras
entre el interior y el exterior, abstracto. En el caso de este
proyecto, Mies define una secuencia emocionante de
espacios que conduce al pequeño patio con la escultura
femenina y el estanque. Según definición de Mies van der
Rohe “la arquitectura es la voluntad de una época traducida
al espacio”.
Espacio y lugar
En las últimas décadas, la idea de lugar ha tenido un peso
específico muy variable y se ha interpretado de distintas
maneras. En la pequeña escala se entiende como una
cualidad del espacio interior que se materializa en la forma,
la textura, el color, la luz, los objetos y los valores simbólicos.
Espacio y lugar
En la gran escala se interpreta como
genius loci, como capacidad para
hacer aflorar las preexistencias
ambientales, como objetos reunidos
en el lugar, como articulación de las
diversas piezas urbanas -plaza, calle,
avenida.
Es decir, como paisaje característico.
Una ulterior y más profunda relación
entendería el concepto de lugar,
precisamente, como la adecuada
relación entre la pequeña escala del
espacio interior y la gran escala de la
implantación.
Espacio y lugar
En las obras de arquitectos de la
llamada tercera generación -Luís
Barragán, José Antonio Coderch,
Fernando Távora, Jörn Utzon, Roberto
Burle Marx- renace el interés por la
arquitectura vernacular al unísono de
esta sensibilidad por el lugar.
En todos estos casos se produce una
resonancia respecto a las
concepciones de Martin Heidegger,
pasándose de una arquitectura
basada en la idea de espacio a una
basada en la idea de lugar. Según el
texto crucial de Heidegger, Construir,
habitar, pensar (1951), “los espacios
reciben su esencia no del espacio sino
del lugar (...) los espacios donde se
desarrolla la vida han de ser lugares.”
Espacio y lugar
Christian Norberg-Schulz, seguidor de estas concepciones,
se opone a toda teoría de la movilidad, de los espacios
transitorios, y defiende que “si se elimina el lugar se elimina
al mismo tiempo la arquitectura... El espacio existencial
consiste siempre en lugares”.
Espacio y lugar
Marc Augé ha calificado como no lugares a los espacios de la
sobremodernidad y el anonimato, definidos por la
sobreabundancia y el exceso. Son siempre espacios
relacionados con el transporte rápido, el consumo y el ocio
que se contraponen al concepto de lugar de las culturas
basadas en una tradición etnológica localizada en el tiempo
y en el espacio, radicadas en la identidad entre cultura y
lugar, en la noción de permanencia y unidad.
Espacio y lugar
Al concepto central de lugar le ha surgido recientemente la
contraposición del no lugar. De todas formas, los conceptos y
experiencias del espacio y el lugar están en continua
transformación e, incluso, disolución. El lugar y el no lugar -
como el espacio y el antiespacio- son polaridades límite. El
espacio casi nunca es delimitadamente perfecto de la misma
manera que el antiespacio casi nunca es infinitamente puro.
Tampoco el lugar podrá nunca ser completamente borrado ni
el no lugar se cumple nunca radicalmente. En nuestra
condición presente, espacios, antiespacio, lugares y no-
lugares se entrelazan, complementan, interpenetran y
conviven.
Enfoque fenomenológico
El espacio arquitectónico también
está definido por el cuerpo y la
experiencia del ser humano; esta
experiencia está asociada al espacio
interior, el espacio que se habita
cotidianamente.
Enfoque fenomenológico
El filosofo alemán Martín Heidegger se ocupa e interpreta el
ser a partir de “construir, habitar, pensar” teniendo como
ejemplo a la arquitectura, no podemos imaginar “ser” sin
estar en un “lugar”.
Todos los seres necesitar un lugar para ser para existir o
para estar, y este estar en un lugar es los que Heidegger
llama habitar; el hombre habita y construye al mismo tiempo.
Enfoque fenomenológico
Es espacial y estructural porque es la expresión de unos
seres que sólo pueden experimentar y comprender el mundo
a través de su cuerpo espacial y estructural. El único mundo
que podemos conocer directamente es el mundo subjetivo
del cuerpo y la mente, el mundo de nuestra vivienda y es
este mundo el que la arquitectura configura y modifica.
Enfoque fenomenológico
Habitar y construir son en cierto sentido lo mismo, son
inseparables de pensar mismo. El pensamiento mismo
parece ser espacial y estructural como la arquitectura
misma.
El espacio es el fin primario
de la arquitectura.
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BIBLIOGRAFÍA
FACULTAD DE ARQUITECTURA, INGENIERIA CIVIL Y DEL AMBIENTE
Universidad Católica de Santa María