Bolilla 1
Bolilla 1
Criterios sistemáticos:
1) Criterio de los bienes jurídicos protegidos como pauta clasificatoria:
A partir de Carmignani este ha sido el criterio elegido como pauta para agrupar los distintos tipos, viendo
en modos particulares de su ataque el elemento unificador para separar los grupos principales en
subgrupos y los códigos han seguido tal sistemática, parece inconveniente que la doctrinase esfuerce por
arrancar pautas distintas.
Es cierto que, muchas veces, en un mismo tipo se conjuga la protección de varis bienes jurídicos, pero la
idea del legislador al incluirlo en un titulo que agrupa a los delitos referidos a un determinado bien jurídico,
indica lo predominante de la protección de este dentro de aquel espectro, y aunque su criterio pueda
merecer censuras de política legislativa, no puede dejar de ser el fundamento de la interpretación.
Lo mismo puede decirse de otras clasificaciones como las que se formulaban basadas en las
motivaciones del autor (Sauer), o en criterio apoyados en otras pautas diferentes (el sujeto activo,
individuos privados o funcionarios, los resultados, el sujeto pasivo, individuo familia sociedad, etc.)
a) Delitos materiales (o de resultado): requieren para su consumación un resultado. Ej. Homicidio requiere
la muerte, el robo el desapoderamiento, y al requerir resultado admiten tentativa.
b) Delitos formales: No requieren resultado. Ej. La instigación, ya que aunque el instigado no cumpla la
conducta, el instigador ya cometió el delito. No admiten tentativa.
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Libro Segundo
De los delitos
Punto 2: Delitos contra las personas. Desarrollo. Delitos contra la vida (la vida humana
como bien jurídico protegido).
a) Homicidio simple.
Art. 79 : “Se aplicara reclusión o prisión de 8 a 25 años al que matare a otro, siempre que en este
código no se estableciere otra pena”.
- Es un delito de RESULTADO.
- Admite TENTATIVA.
Según al Corte Interamericana de Derechos Humanos el homicidio es “La privación arbitraria de la vida de
una persona”. Así establece una diferencia con la legítima defensa.
- Elemento subjetivo. La acción típica. Subsidiariedad legal del tipo: Según el Art. 79 el Código Penal
castiga “al que matare a otro siempre que en este código no se estableciere otra pena”. La acción típica es
la de matar, es decir, extinguir la vida de una persona. Esta figura, se dará siempre que el acto de atar no
este sancionado por la ley con una pena diferente a la que prevé el artículo.
En primer lugar quedan fuera de la figura los casos en que la muerte del sujeto pasivo constituye un
aborto, en segundo lugar, tampoco se aplica la norma citada en los casos en que la muerte constituye
alguno de los homicidios agravados o atenuados que contemplan las disposiciones siguiente y por fin, tal
cosa ocurre también cuando el homicidio (aun el causado con dolo eventual en algunas hipótesis) esta
contemplado por la ley como resultado (normalmente agravatorio) de otros delitos.
Parto.
(Antes el Art. 81 Inc. 2º calificaba a la Muerte por causas
Concepción naturales.
muerte producida durante el nacimiento
como infanticidio)
El ser humano comienza a nacer en el momento en que comienza el parto, si muere durante el parto, es
homicidio (ya que la figura del infanticidio ha sido derogada por ley 24410), si muere antes es aborto, y si
muere después es homicidio. Es decir que el momento del nacimiento es el que marca la división entre
aborto y homicidio. Según la doctrina (Varela) el momento del nacimiento esta determinado con el
comienzo del parto, lo que puede ocurrir con los primeros dolores que indican el comento del parto natural
o cuando faltan esos dolores con el inicio del procedimiento de provocación artificial de aquel o de
extracción quirúrgica del feto, a diferencia de la doctrina civil, que afirman que el delito de homicidio solo
se da cuando ocurre la completa separación del nacido del cuerpo de la madre, inclusive con el corte del
cordón umbilical. En conclusión, la figura del homicidio protege la vida adquirida, cualquiera sea el grado
de viabilidad de la persona.
-Medios: La ley no ha limitado los medios de la acción típica: cualquier medio es típico en cuanto pueda
designárselo como causa de la muerte. Esto resuelve la cuestión de los impropiamente llamados medios
morales que, por oposición a los medios materiales (que operan físicamente sobre el cuerpo o la salud de
la victima), son los que obran sobre el psiquismo del agraviado afectando su salud y produciéndole la
muerte (la mala noticia dada al cardiaco, el suscitamiento de situaciones de terror, etc.).
Aunque en la doctrina se ha querido rechazar la tipicidad del medio moral, la mayor parte de la doctrina
admite que en cuanto el medio oral pueda señalarse como causa de la muerte, es típico y fundamenta la
responsabilidad por homicidio, si el autor lo utilizo de ese modo, es decir, como medio par alcanzar el
resultado, o acepto el riesgo de causarlo al hacer uso de el.
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- Es un delito de COMISIÓN, sin embargo puede ser realizado por medio de OMISIONES (COMISIÓN
POR OMISIÓN) en todos los casos en que el autor ha construido o tiene la obligación de preservar la vida
del sujeto pasivo (Ej. el cirujano que deja de cerrar la incisión hecha al paciente, la madre que deja de
amamantar a su hijo, el guía que no advierte al turista lo peligroso de un vado, etc.)
La acción del agente es compatible con la propia actividad de la victima que se auto infiere la lesión letal
cuando esta actividad provino directamente de aquella acción, como ocurre cuando el sujeto pasivo actúa
siendo instrumento del agente que, con ese fin, despliega sobre aquel violencia de cualquier genero,
coacción o lo induce al error sobre el resultado de su actividad, o cuando el agente mueve a un
inimputable a actuar sobre si mismo. Todos esos son supuestos de homicidio, como lo son aquellos en
que la misma victima se causa la muerte al tratar de eludir o repeler la agresión del autor (arrojarse al río
para evitar el ataque y ahogarse, clavarse el arma del atacante al lanzarse sobre el para quitársela, o
herirse con el arma propia que se utiliza para defenderse del ataque).
- Relación de causalidad. Consumación y Tentativa: Al estar ante un delito de resultado (la muerte),
este debe haber sido causado por la acción del autor, lo cual ocurre tanto cuando el ataque infligido es
normalmente letal (Ej. una herida de bala que atraviesa el corazón), como cuando sin ser letal,
normalmente ha resultado letal en el caso concreto al unirse con las circunstancias que han contribuido a
la causación, sin haber interrumpido la secuencia causal entre la acción del agente y el resultado (Ej. una
pequeña herida de arma blanca en la piel que produce una septicemia), esto ultimo integra el tema de las
concausas (correspondiente a la parte general).
Cuando la muerte puede considerarse causada por la acción del agente, el tiempo transcurrido entre la
realización de esta y la producción de aquella no altera jurídicamente la relación causal, salvo en los casos
en que el derecho tiene en cuenta otro resultado intermedio para asignar responsabilidad penal al autor
por el, con lo cual descarta su responsabilidad por la posterior muerte de la victima (Ej. cuando se han
inferido lesiones que produjeron una enfermedad cierta o probablemente incurable, el autor responderá
por lesiones gravísimas, aunque después de su juzgamiento el sujeto pasivo muera a consecuencia de
aquella enfermedad).
Como en cualquier delito de resultado la acción del agente puede detenerse en tentativa.
-Culpabilidad: El dolo propio de este delito se llena tanto con el directo como con el eventual. En nuestro
derecho cabe en el homicidio básico del Art. 79 aun el llamado homicidio premeditado, o sea el que ha
sido objeto de una prolongada deliberación del agente, lo cual no ocurre en otros sistemas, en los que
esto es considerado homicidio agravado.
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Las figuras agravadas se contemplan en el Art. 80 del Código Penal, que ha sufrido muchos cambios
legislativos. Para su estudio, es conveniente agruparlas teniendo presente las razones principales que
fundamentan las agravaciones, y según las cuales podemos distinguir:
1) Las que toman en cuenta el vínculo que une al agente con la victima:
Art. 80 Inc.1º: Ascendiente, descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son, aquí la ley toma en cuenta el
menosprecio que el autor ha tenido para con el vinculo de sangre, siempre y cuando este sea en las líneas
ascendiente o descendiente, ya sean vínculos legalmente constituidos o vínculos de carácter natural.
Art. 80 del Código Penal. Enumeración y análisis de cada una de las agravantes. Ejemplos.
Art.80: “Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua pudiendo aplicarse lo dispuesto en el
Art. 52 (accesorias de reclusión por tiempo indeterminado) al que matare:
Inc.1: A su ascendiente descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son.
Esta figura contempla:
- Parricidio: Ascendientes
- Filicidio: Descendientes
- Uxoricidio: Cónyuges.
ASPECTO OBJETIVO:
- ASCENDIENTES Y DESCENDIENTES: Lo que la ley toma en cuenta es el menosprecio que el autor ha
tenido para con el vinculo de sangre, siempre y cuando este sea en las líneas ascendiente o
descendiente, ya sean vínculos legalmente constituidos o vínculos de carácter natural. Por ende quedan
fuera de esta agravante y encuadrados en el Art. 79 demás parientes como primos, hermanos, etc.
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Tampoco quedan comprendido en la agravante los adoptantes y los adoptados, ya que pese al vinculo de
familia que la ley crea entre ellos, no pueden considerase ascendientes y descendientes en el sentido del
Art. 80 Inc.1º (Creus).
- CÓNYUGES: se funda en el menosprecio del respeto que se deben mutuamente los cónyuges (Nuñez).
Requiere la existencia de un matrimonio valido, es decir que si media divorcio vincular, la agravante no
será aplicada. Si el matrimonio es anulable y el homicidio se comete antes de la anulación, se aplica la
agravante, ya que permanece entre ellos el deber de respeto que da fundamento a la norma. En cambio si
el matrimonio es absolutamente nulo, no habrá agravante en los términos del Art. 80, ya que no hay ni
hubo nunca matrimonio valido, sean los contrayentes de buena o mala fe, encuadrándose la figura en
caso de homicidio en el Art. 79: No hay vinculo, no hay matrimonio actualmente valido ni lo hubo nunca,
por lo cual cualquiera que sea el agente o el sujeto pasivo (ya sea de buena o mala fe) el homicidio será
calificado de simple (Creus).
En contra opinan Fontan Balestra , que sostiene que en caso de que ambos cónyuges sean de buena fe,
la muerte de cualquier de ellos por el otro es homicidio en los términos del Art. 80 Inc. 1º, cuando uno es
de buena fe y el otro es de mala fe, solo el homicidio perpetrado en la persona que es cónyuge de buena
fe por el de mala fe es calificado, ya que para la ley civil el que es cónyuge es el de buena fe: el de mala fe
verdaderamente mata al conyuge sabiendo que lo es, mientras que el de buena fe no mata al conyuge
sino a quien cree erróneamente que lo es, faltara pues en este ultimo caso, el sustento objetivo del tipo
que es el vinculo, y estaremos en presencia de un homicidio simple.
ASPECTO SUBJETIVO:
Cognoscitivo: El conocimiento del agente del vínculo que lo une al sujeto pasivo “Sabiendo que lo son” es
un saber objetivo y no un deber de saber. Por lo cual si el agente no ha reconocido legalmente el vinculo
que lo unía al sujeto pasivo, pero tenia conocimiento del mismo al tiempo del homicidio, se aplica la
agravante del Art. 80 Inc.1º.
PARTICIPACIÓN:
Si el participe tenia conocimiento del vinculo, se extiende a él también la agravante, aunque no este
vinculado con la victima por ninguno de los parentescos enunciados en el texto legal.
Los demás casos deberán resolverse según las reglas generales de la participación (Art. 48 in fine).
CULPABILIDAD:
Esta figura admite el dolo directo, pues quien comete el hecho lo hace sabiendo la relación lo une con la
victima. También el dolo eventual, pues el agente puede actuar aceptando la causación del resultado en
una de esas personas, ante la probabilidad de que tal resultado ocurra a raíz de su actividad (Fontan
Balestra).
El error sobre la existencia del vínculo excluye el tipo agravado por la ausencia del elemento subjetivo que
requiere. El tiempo tampoco rige por falta del elemento objetivo, cuando el autor cree matar a quien es su
ascendiente, descendiente o cónyuge pero mata a quien en realidad no lo es.
la agravante, aun cuando haya existido un sufrimiento extraordinario de la victima como consecuencia del
medio utilizado, Ej.: quien al disparar sobre su contrincante lo hiere en el abdomen y el herido muere tras
larga agonía. Es decir que para que se de la agravante, a la voluntad de matar debe sumársele la de
hacerlo de modo cruel.
2) ALEVOSÍA: En este tipo la figura se agrava por las menores posibilidades que tiene la victima de
defenderse. Es un “obrar a traición y sobre seguro” entendiendo que “a traición” significa aprovechando la
indefensión de la victima y “sobre seguro” la intención del agente de obrar sin riesgos para si.
ASPECTO OBJETIVO:
Indefensión de la victima. Ausencia de riesgos para el victimario. Objetivamente la victima debe
encontrarse en una situación de indefinición, que le impida oponer resistencia que se transforme en un
riesgo para el agente. No es indispensable que haya total ausencia de resistencia, sino que la alevosía es
compatible con una resistencia mínimamente riesgosa para el ofensor, procedente de la actividad de la
victima misma o de terceros que deban o puedan oponerse a la acción y no que simplemente puedan
reacción después de su ocurrencia Ej.: quien en un bar concurrido aprovecha el estado de ebriedad de
una persona para darle muerte, puede hacerlo con alevosía, aunque afronte el riesgo de la reacción
posterior de los contertulios (Creus).
La indefensión puede proceder de:
- La inadvertencia de la victima o de los terceros respecto del ataque. Ej.: disparar por la espalda.
- Las condiciones en que se encuentra la victima. Ej.: parálisis, desmayo, sueño, ebriedad, etc.
- Puede haber sido procurada por el autor. Ej.: ocultándose en acecho u ocultando sus intenciones
criminales por medio de un acercamiento amistoso hacia la victima.
- Puede ser aprovechada por el autor, Ej.: quien mata a una persona que esta dormida.
ASPECTO SUBJETIVO:
Obrar sin riesgos. Preordenación y premeditación. Además de la indefensión de la victima, subjetivamente
el autor debe obrar sobre seguro, esto es sin riesgo que puede implicar la reacción de la victima o de
terceros dirigida a oponerse a su acción. No se tiene en cuenta aquí tampoco la reacción posterior al
ataque que pueden asumir los terceros sino simplemente el riesgo que procede del rechazo del ataque
mismo, lo que requiere una preordenación de la actividad del agente para actuar con esa seguridad, es
decir la procuración o el aprovechamiento del estado de indefensión, lo cual no implica necesariamente,
una premeditación (serena y fría deliberación del contexto del hecho a realizar) puesto que si la
premeditación importa preordenación, esta puede darse sin aquella (como ocurre en el caso de quien al
encontrar dormida a la victima, decide en ese momento darle muerte, sin haberlo premeditado), y aunque
los casos en que el autor ha procurado la situación de indefensión de la victima son supuestos de
premeditación, ya vimos que ellos no cubren todo el espectro de la alevosía. La premeditaron a diferencia
de lo que ocurre en otros derechos, no es una agravante en nuestro ordenamiento.
Para que se de alevosía, debe ser el móvil alevoso (Nuñez), lo que decida al agente a actuar, que por
supuesto no desaparece cuando aquel ha corrido un riesgo originario en una circunstancia con la que no
había contado en su plan, Ej.: quien entra en el dormitorio de la victima para darle muerte mientras
duerme y encuentra a un tercero que circunstancialmente estaba en aquel lugar.
La calificante desaparece cuando habiendo el agente premeditado su obrar alevoso, al llevar a cabo el
hecho lo hace voluntariamente de un modo tal que implica afrontar el riesgo de la reacción de la victima o
de un tercero, Ej.: quien habiendo decidido aprovechar la parálisis de la victima para darle muerte la
encuentra cuidada por un tercero, pero igualmente afronta la acción; quien acecha a su enemigo y
habiendo sido descubierto por el decide atacarlo en esas condiciones.
No son veneno las sustancias introducidas en el cuerpo humano o en contacto con el, que matan por
procesos que no tienen ese carácter, como serian los mecánicos (ingestión de vidrio molido o de levadura
tomada en gran cantidad) o térmicos( sustancias que producen calor al ser introducidas en el cuerpo),
como así tampoco aquellas que no son normalmente letales, pero que puedan llegar a serlo en virtud de
las particulares condiciones de la victima, como lo seria el azúcar administrada a un diabético., aunque
unas y otras pueden integrar un procedimiento agravatorio cuando se las administra insidiosamente.
Para que la suministración del veneno entre en la agravante, debe ser administrada insidiosamente, ya
que lo que agrava no es el carácter de la sustancia, sino el modo en que el autor la utiliza para matar, por
ende solo agrava la muerte producida por veneno administrado insidiosamente o sea ocultando a la
victima la calidad de la sustancia, induciéndola al error sobre ella para que se la introduzca, o se la deje
introducir o poner en contacto con su cuerpo. Si tal insidia no esta presente en la acción del agente, se
tratara de un homicidio simple Ej.: el que por medio de violencia hace tomar a la victima una pócima, o de
un homicidio calificado por distinta razón, como la alevosía, por ejemplo quien aprovechando el desmayo
de la victima le inyecta veneno.
PROCEDIMIENTO INSIDIOSO: Es aquel procedimiento que sin constituir administración de veneno,
implica un engaño o artificio que no permite a la victima conocer su dañosidad. Hay un ocultamiento
material del acto homicida del agente respecto de aquella, y tal ocultamiento se concentra en la naturaleza
misma del medio empleado.
Diferencia entre la alevosía y los venenos y procedimientos insidiosos: En la alevosía lo que se toma en
cuenta es la insidia en el modo de matar, mientras que en esta ultima agravante lo que se tiene en
consideración es la insidia en el medio con que se mata.
En esta agravante también, al igual que en la alevosía, hay un desdoblamiento de la voluntad del autor, el
agente quiere matar, y debe querer hacerlo insidiosamente, por medio de veneno u otro procedimiento
que permita la insidia.
2) POR CODICIA: Aquí al igual que en el caso anterior, la agravante se fundamenta en la mayor
perversidad del agente revelada en el bajo motivo de su obra.
La codicia es el afán de lograr ganancias o provecho material mediante la obtención de dinero, bienes o
librándose de cargas u ocupando posiciones que puedan suministrar ventajas patrimoniales. Creus,
explica que la agravante tanto puede darse en el caso de que el agente ha esperando una ganancia
considerable, como por ejemplo la herencia de una importante suma de dinero por medio de la muerte de
un hermano, como cuando el objetivo es una pequeña retribución, en ambos casos el autor a obrado con
codicia, por ende no es necesario hacer (como parte de la doctrina ha pretendido) una distinción entre la
codicia y el animo de lucro. Sin embargo, hay que destacar que las ventajas sin contenido económico en si
mismas Ej. Un titulo honorífico, no quedan comprendidas por la tipicidad, a menos que le autor haya
obrado teniendo primordialmente en cuenta los beneficios de esa índole que ellas puedan suministrarle,
como lo seria por ejemplo el aumento de su crédito, el acceso a sociedades comerciales exclusivas, etc.
ASPECTO SUBJETIVO:
La ventaja económica debe ser el móvil que ha decidido al agente a actuar. Si su obra se vio impulsada
primordialmente por otras motivaciones (como el odio), no se dará la agravante, aunque el autor haya
deliberado sobre la posibilidad de obtener ventajas de dicho carácter a consecuencia del hecho.
CONSUMACION:
Basta con que el agente obre con la esperanza de obtener una ventaja patrimonial (finalidad) aunque esta
no se logre aunque sea ella imposible en el caso concreto, como lo seria en el caso de que se mate en
espera de una herencia y el causante de quien se espera heredar haya dilapidado su fortuna y el autor
ignorara tal situación, puesto que en tal situación, el agente ha obrado igualmente por codicia.
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3) POR ODIO RACIAL O RELIGIOSO: Esta agravante se fundamenta en la perversidad del agente y en
el gran peligro social que implican esta clase de hechos.
El odio es la aversión que el agente siente por una persona o grupo de personas, pero en la especie, debe
tratarse de un odio que tenga como motivación la aversión o la adhesión a una raza o religión. Así como
no se califica el homicidio por odio que no sea racial o religioso, tampoco se califica la muerte de una
persona que pertenece a una determinada raza o religión, si es que esa pertenencia no ha sido la razón
por la cual el autor se decidió a obrar.
ASPECTO SUBJETIVO:
El odio racial o religioso debe ser la motivación principal de la muerte, si fue por otras causas, la calificante
no se aplica, aunque ese odio haya estado presente en la deliberación del autor.
La ley 23592 (sanciones sobre actos discriminatorios) no incide en la medida de la punibilidad del Art.
80 Inc. 4, pero hay que hacer una aclaración, mientras que el Código Penal solo habla de “odio racial o
religioso” la mencionada ley dispone genéricamente el aumento de las escalas penales cuando el delito de
que se trate sea cometido por “odio a una raza, religión o nacionalidad”, el odio a la “nacionalidad” no esta
comprendido en la agravante del Art. 80 Inc.4º, por lo que en principio solo podrá ser incluido en ella
cuando pueda coincidir con el odio a la raza representativa de la nacionalidad.
El error in personam no excluye la agravante, siempre y cuando el hecho se haya cometido por odio
racial o religioso, aunque la persona no pertenezca a la raza o religión que el agente creía.
El fundamento de esta agravante son las menores posibilidades de defensa de la victima ante la acción de
varios atentes.
Para que se configure este tipo se requieren como mínimo tres personas: El agente y dos o más, ya sea
que realicen actos materiales como golpear todos ellos a la victima, o no, como alcanzar el arma, o bien
sea de ejecución de violencia física o moral sobre la victima.
Los que concurren pueden actuar como co autores o como cómplices necesarios (dando aviso de la
presencia de terceros por ejemplo).
El instigador y demás participes que no intervienen en el hecho no quedan comprendidos en el tipo, pues
lo que se pena aquí es la situación de menor defensa de la víctima.
ASPECTO SUBJETIVO:
Premeditación del concurso. Además de la participación múltiple el tipo requiere la convergencia
intencional de los unos respecto de la acción de los otros. Debe haber acuerdo, no solo para matar, sino
para hacerlo de ese modo. No se requiere gran premeditación, sino simplemente que el acuerdo haya sido
inmediatamente anterior al hecho.
Se requiere en todos los participes, como mínimo, capacidad para conocer cual es el hecho y la
circunstancia de hacerlo voluntariamente.
Inc. 7º Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o
procurar la impunidad para si o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar
otro delito.
El homicidio criminis causa se conecta ideológicamente con otro delito y esa conexión puede ser final o
impulsiva (Nuñez):
- CONEXIÓN FINAL: cuando otro delito ha sido el motivo que ha inducido al agente a actuar, ya sea para:
- Preparar
- Facilitar Para el mismo agente
- Asegurar Otro delito; o para procurar la impunidad
los resultados Para otro que ha cometido
- Consumar un delito.
- Ocultar
- CONEXIÓN IMPULSIVA (o propiamente causal): cuando el otro delito ha sido la razón por la que el
agente actuó. El agente mata por no haber podido lograr el fin propuesto al intentar otro delito.
pertenencia de los beneficios que se han obtenido del otro delito ya consumado, o de lo que se piensa
obtener del delito que se va a cometer. Ej.: Para asegurar los resultados del asalto a un banco, el delincuente
mata al policía que lo persigue mientras se escapa con el dinero.
Preparación
En los casos de Facilitación El otro delito debe ser doloso
Consumación
Ocultamiento Doloso
En los casos de El otro delito puede ser Culposo
Procuración Preterintencional
de impunidad
La agravante se configura aunque el otro delito haya sido cometido o vaya a ser cometido por un extraño
al agente, no se requiere que haya connivencia delictiva. Hay una conexión ideológica entre ambos
delitos.
ASPECTO SUBJETIVO:
Se mata para conseguir una de las finalidades previstas en el tipo, tiene que haber una conexión subjetiva
en el agente, entre el homicidio y el otro delito.
La circunstancia de que el homicidio haya servido para preparar, facilitar, consumar, etc. otro delito, se ha
dado por razones extrañas al agente, no configura el tipo, así como tampoco si se mata sin dolo directo,
como seria el caso del dolo eventual.
CONSUMACION:
Basta con que exista aquella conexión subjetiva para que funcione la agravante, aun cuando en los planes
del autor no se haya cumplido realmente su finalidad Ej.: que la muerte haya sido inútil a los fines
propuestos. Es una agravante estrictamente subjetiva, es suficiente que el agente actúe con aquellos fines
para que se configure el tipo.
ASPECTO OBJETIVO:
La acción que constituye el delito debe haber sido emprendida por el agente. El Código Penal utiliza la
palabra “intentar” por ende basta que haya realizado aquella actividad aunque efectivamente no se haya
consumado el otro delito.
Aquí la ley utiliza el término intentar no en el sentido de la tentativa sino en el de emprender la acción que
a diferencia de los casos de conexión final, puede darse por el agente o por terceros.
En estos casos de conexión impulsiva, al igual que en los de conexión final, el agente debe verse
movilizado a la realización del hecho, por despecho o frustración de otro delito.
PARTICIPACIÓN:
Esta agravante es pasible de participación, siempre que haya conocimiento de la motivación del agente.
Diferencia con el Homicidio en Ocasión de Robo (Art. 165 CP): la diferencia radica en que supone que resultare un
homicidio con motivo u ocasión de robo, esto es, que la muerte de una persona se produce accidentalmente por tal
hecho y sin que el autor tuviera la intención de causarla.
El sujeto pasivo incluye miembros de cualquier fuerza de seguridad pública, policial, penitenciaria, de
prefectura, policía aeronáutica, bomberos, etc. Aun cuando estuvieren retirados, ya que no pierden su
carácter de policías, no así en el caso en que hayan sido “dados de baja” puesto que en tal caso pierden
tal calidad.
ASPECTO SUBJETIVO:
El agente tiene que tener conocimiento de la calidad del sujeto pasivo, debe existir una conexión entre la
muerte y la condición que revestía la victima. Ej.: el ladrón que mata al policía que lo persigue; el preso que
mata al carcelero, etc.
Inc. 9º: Abusando de su función o cargo, cuando fuere miembro integrante de las fuerzas de
seguridad, policiales o del servicio penitenciario. (Texto según ley 25816 B.O 09/12/2003)
Este inciso surge como consecuencia del llamado “gatillo fácil”.
El sujeto activo es cualquier miembro de las fuerzas armadas o de seguridad, que en abuso de sus
funciones comete el delito de homicidio. El fundamento de la agravante esta dado por ese abuso y por el
quebrantamiento del deber policial de seguridad a la comunidad.
Ej.: Por ejemplo: policía que obliga al detenido a tirarse de noche al Riachuelo.
Inc. 10: A su superior militar frente a enemigo o tropa formada con armas. (Agregado por ley
26394)
Este inciso surge como consecuencia de la derogación del código de justicia militar.
del derecho y de subsunción de los hechos en el, sino de una verdadera facultad que tiene para optar por
una u otra pena, aunque por supuesto deba fundamentar esa opción, lo cual constituye una cuestión
eminentemente procesal.