MISION DE LA BIBLIA PEREGRINA, MES DE SEPTIEMBRE, MES DE LA BIBLIA.
Ambientación. Prepara un altar donde se colocará la Biblia, con una imagen de Jesús, la
Virgen María, encender la veladoras y colocar también flores (de ser posible un atril para
colocar la Biblia).
1. Motivación
Guía: Queridos hijos (esposa, hermanos, amigos, etc.) esta vez nuestra familia se ha
reunido alrededor de la Palabra de Dios, porque queremos que sea la luz que ilumine a
nuestra familia. Al igual que en el antiguo Pueblo de Dios somos peregrinos, seguidores
del Señor que sigue hablándonos en las Escrituras.
Hoy vamos a entronizar la Biblia: así manifestamos que la Palabra del Señor será la
brújula y el timón para esta familia; será la maestra que nos enseñe los caminos del
Señor.
Preparemos un corazón sencillo y abierto, atento al mensaje del Señor.
En el nombre del Padre…
2. Cantamos
“Tu Palabra me da vida”, o algún otro canto.
Entronización de la Biblia
La biblia es introducida solemnemente por algún miembro, llevándola en alto, pueden
acompañar 2 personas más con velas.
Otra posibilidad: la Biblia abierta va pasando de mano en mano. Cada uno la recibe con
veneración y le da un beso.
3. Oración
(Después de colocar la biblia en el lugar destinado)
Guía: Dios nuestro, Padre bondadoso que nos amas, envíanos tu Espíritu Santo, para que nos
ayude a leer la Biblia desde el corazón. Sabemos que en las Sagradas Escrituras resuena la voz
de Jesús, tu Hijo Amado y Hermano nuestro. Crea en nosotros el silencio para escuchar su voz:
para que también nosotros seamos sus discípulos Misioneros, para que podamos testimoniar a
los demás que Jesús está vivo y presente en medio de nosotros como fuente de amor, de
esperanza y de paz. Que en esta familia resuene siempre tu Palabra. Amén.
4. Proclamación de la Palabra de Dios
Leemos: Lucas 4,14-21.
Meditamos un momento y después compartimos lo que nos dice personalmente la
Palabra de Dios.
5. Peticiones
Guía: Pidamos a Dios, que su Palabra que hemos entronizado en nuestro hogar, sea semilla que
dé muchos frutos en nosotros y nuestros hermanos. Y digamos: “Señor a quién iremos, sólo Tú
tienes palabras de vida eterna”.
Para que la Palabra de Dios sea el “Pan de cada día” que nos alimenta en el camino de
la fe y del amor, especialmente en el “Año Jubilar”, que estamos viviendo. Roguemos
al Señor.
Para que la Biblia no sea sólo adorno en esta casa, sino luz, maestra de vida, a quien
escuchemos con frecuencia. R.
Para que el Señor bendiga nuestro hogar con el amor y el perdón de cada día. Que en
eso se note que somos una familia de discípulos misioneros de Jesús. R.
Para que la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de
María, que seguramente hemos hecho alguna vez en la vida, dé frutos de conversión
para nuestra querida Parroquia. R.
Guía: Que María, madre de Jesús y madre nuestra, primera discípula misionera del Evangelio,
nos eduque en la escucha de la Palabra de Dios. Amén.
Oración de toda la familia
Todos: Señor, Padre de Jesús y Padre Nuestro, mira con bondad esta familia reunida en tu
nombre, que desea acercarse a Ti, escuchado tu voz en la Biblia. Enséñanos, Padre, con tu
Palabra. Queremos ser discípulos, caminar junto a Jesús, aprender a vivir como verdaderos
hijos tuyos. Danos fuerza, Señor y anima nuestro caminar. Tu Palabra es la fuente viva,
acércanos a ella. Señor, queremos que esta familia sea un templo donde resuene tu Palabra, y
nuestros corazones sean el lugar donde ella germine, porque la llevemos a la vida y la
expresemos en el amor que nos tenemos y que donamos a todos. Amén.
Rezamos: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
6. Bendición Final
Guía: Dios, Padre bondadoso, de quien proviene toda paternidad y amor, bendiga
nuestra familia, y nos siga alimentando con la Palabra que sale de su boca. Todos:
Alabado seas por siempre, Señor.
Que el Evangelio de Jesús, nuestro Señor, resuene siempre en este hogar, irradiando luz
y esperanza. Todos: Alabando seas por siempre, Señor.
Que el Espíritu Santo, Maestro y Amigo interior, nos enseñe a leer y orar la Palabra que
palpita en las Escrituras Santas. Todos: Alabado sean por siempre, Señor.
(Nos persignamos diciendo) Que el Señor nos bendiga y nos proteja, que el Señor nos muestre
su rostro y nos conceda la Paz. Amén.
Canto Final. “El Señor es mi luz”, o algún otro.