12 Ceppero
12 Ceppero
Introducción
343
sus herramientas fundamentales.
La intención de establecer las relaciones entre el
hombre, el medio y sus logros a través del tiempo, permiten
clasificar al espacio en grandes tipologías según la semejanza
de los elementos que entran en juego, la contigüidad en el
espacio y la evolución histórica común.
344
con valores m uy inferiores a los que recibieron Buenos Aires,
Santa Fé, Córdoba y Mendoza.1 En consecuencia, es en la
Patagonia donde tuvo un peso fundamental el aporte
inmigratorio por. decisión espontánea o individual. Las
provincias que recibieron menos ayuda oficial en pobladores,
fueron las que acogieron mayor cantidad de inmigrantes
incorporados por cuenta propia.
Esta situación adquiere mayor relevancia si se tiene en
cuenta que la población nativa que residía en la región en
1914, representaba un porcentaje inferior al de la no nativa, ya
que era del orden del 1 % . Por otra parte si se considera
solamente la población total de la Patagonia para los censos
de 1985 y 1914, el 4 4 % de la misma era extranjera, valor que
disminuyó a un 2 8 % en 1947, manteniéndose así en 1960.
Cifra aún más elevada que el porcentaje de inmigrantes en el
país que era del 1 3 % . Para 1970, el peso relativo de los
extranjeros en la Patagonia disminuyó al 1 6 % , tendencia que
continuó hasta la actualidad.
Estos valores adquieren más importancia si se considera
el número de extranjeros sobre el total de la población de cada
provincia patagónica a lo largo de los censos nacionales.
Excepto Río Negro, el resto de las provincias tuvieron valores
que superaron el 5 0 % de inmigrantes sobre el total de la
población en los dos primeros censos considerados para luego
descender a un porcentaje aproximado al 2 0 % . Santa Cruz y
Tierra del Fuego se destacaron por sus altos valores de
población foránea mientras Río Negro, por su posición más
próxima al área pampeana, fue la más favorecida para recibir
mano de obra nacional.
345
vista de la difusión de su poblamiento, está intimamente
relacionada con la historia de los movimientos, inmigratorios y
sus comportamientos particulares. En efecto,'^cada corriente
poblacional demostró tener diferentes actitudes o própositos
con respecto al espacio y según el momento en que le tocó
actuar. Estos comportamientos se reflejaron en el paisaje de
acuerdo a las actividades que desarrolló cada grupo
poblacional. Los diversos frentes pioneros experimentaron la
misma atracción por los vacíos espacios patagónicos, posibles
de ser aprovechados a través de las actividades primarias,
especialmente la agricultura sobre los valles del norte y oeste
de la región; y la ganadería sobre el resto.
El incremento demográfico de la Patagonia estuvo en
directa relación con las posibilidades de obtener tierras para
dedicarlas a esas actividades. A pesar de que la legislación
argentina sobre la venta de tierras fiscales no cumplió del todo
con su objetivo colonizador en la Patagonia, y que la íntima
correlación de factores ambiéntales y de decisión, habían
moldeado su situación marginal, igualmente se puede trazar en
el espacio la dirección de las diferentes ondas poblacionales
que avanzaron, se asentaron y modificaron su paisaje original.
Fig. 1.
346
Los corrientes nacidas en tas penetraron para dar origen
de población 'tiudades mache? a
de: 0
dileranas
347
I
I
I
348
corrientes poblacionales provenientes del norte del país.
Aunque la que penetró en Río Negro lo hizo por el este, más
precisamente por Carmen de Patagones-Viedma, su origen
estaba en Buenos Aires. Las dos provincias mencionadas
fueron exploradas y ocupadas, casi totalmente, por las
divisiones del ejército durante las Campañas al Desierto, con
anterioridad a 1884. El espacio del triángulo neuquino y el del
valle del río Negro, se vieron sembradas en pocos años de
puestos militares de diferente jerarquía que, según las
condiciones favorables de sus sitios y posiciones, lograron
atraer más pobladores y prosperar.
Estos asentamientos se vieron benficiados por las leyes
agrarias que comenzaron a dictarse en 1875, las que permitían
la adjudicación de 100 has en un primer momento, luego
ampliadas a 4 0 0 has. Favorecieron la creación de las colonias
agrícolas que en general, eligieron como centro algunos de los
poblados que surgieron con las Campañas.
Las corrientes poblacionales que se difundieron por estas
tierras penetraron siguiendo el recorrido de los soldados y no
harán más que engrosar los caseríos que rodeaban a los fuertes
y fortines. Es así, que siguiendo el camino que habían dejado
las tropas de la Cuarta División, ingresó a Neuquén un
contingente de pobladores mendocinos atraídos por el primer
gobernador del territorio, Manuel O. Olascoaga. Esta corriente
se ubicó en los alrededores de los fuertes de Chos Malal y
Ñorquín.
Desde sus comienzos, los habitantes, reimplantaron las
actividades que desarrollaron en su provincia natal, iniciando''
las plantaciones de vid y frutales regadas por un sistema de
acequias que también construyeron los vecinos.2 De los dos
fuertes, el que logró mayor desarrollo fue Chos Malal debido a
su posición estratégica y a las características favorables de
su sitio. Este crecimiento se vió fortalecido cuando se la
nombró capital del territorio y cuando
349
- "se favoreció la entrada de numerosos
contingentes de pobladores rurales, argentinos
.■ y chilenos, atraídos por las buenas disposiciones
de las autoridades, la bondad del clima y la
posibilidad de contar con buenos rebaños. Estos
pobladores sentaron las bases de un sistema
rural, criollo y tradicional. . . ”3
351
unas tierras que el presidente Figueroa Alcorta le había
concedido ai este de la citada población. Un año después de
instalados, comenzaron las obras de riego. Los fracasos fueron
continuos provocando el éxodo de los colonos hacia otros
lugares más prósperos del valle o hacia Buenós Aires. En 1913
se desmanteló la colonia, sin embargo, en el mismo lugar a
partir de 1921, gracias al sistema de riego más organizado y
con los. servicios del ferrocarril, comenzó a surgir la Colonia
Agrícola Cervantes.6 Por el contrarío, un intento que realmente
prosperó fue el que organizó la Compañía Italo-Argentina de
Colonización que fundó la Colonia Agrícola Regina, en 1922.
Núcleo compuesto por un centenar de familias, casi en su
totalidad italianas, que hicieron de la colonia una floreciente
población.
En el curso medio del río Negro y en la isla del mismo
nombre se encuentra Choele Choel. Su trayectoria es más
antigua que los demás asentamientos ya que su sitio era lugar
de reunión de las tribus indígenas y para invernada de sus
caballadas. Por su posición estratégica, las divisiones de jas
Campañas al Desierto instalaron un fuerte en la isla. Luego de
conocer sus aptitudes naturales, se decidió destinar sus
35.000 has a las actividades agrícolas. En 1901 se entregaron
sus tierras a la colonización que fueron aprovechadas en su
mayoría por un grupo de familias galesas que llegaron de la
Colonia Chubut. Con ellos surgió la Colonia Fray Luis Beltrán.
Construyeron- un sistema de riego y comenzaron las
plantaciones de alfalfa, frutales, hortalizas y vid. Sin embargo,
el ritmo de su progreso no fue el mismo que General Roca,
sobre todo por las deficiencies en las técnicas en el uso del
agua.
Efectivamente, el riego fue una motivación esencial para
el progreso de las colonias agrícolas a lo largo del valle. Otro
elemento fundamental para el desarrollo fue el ferrocarril que
llegó a la confluencia en 1902.
352
"Desde entonces han pasado por esas sendas de
acero miles de hombres que iban de cara al
oeste a labrar su fortuna, han pasado millones
de fardos de lana, millones de cajones de fruta
y de bordalezas de vino. El riel ofreció a Río
Negro el instrumento primordial para elaborar su
grandeza. . . Por éso se dice que con el tren se
hizo la segunda conquista del desierto"7
353
con la Ley 1862 / 63 por la cual se les concedía gratuitamente
a cada extranjero que llegaba al país la cantidad de 25
manzanas para dedicarlas a la agricultura. Posteriormente en
1875, se estableció la entrega de un lote de 100 has en forma
gratuita y la posibilidad de comprar otros tres con buenas
posibilidades de pago, como nuevas medidas para incentivar la
población sobre el río Chubut. Los primeros granjeros galeses
se instalaron en 1865 en la pequeña villa de Trerawson.
Durante la semana trabajaban en sus chacras ubicadas sobre
el valle del río Chubut. Paulatinamente fueron construyendo
refugios y viviendas en sus lotes para instalarse
definitivamente con sus familias. Surgió, de esa forma, un
habitat disperso ya que las construcciones se agrupaban
generalmente de a dos en las proximidades de las parcelas
cultivadas. Sucesivamente se fueron extendiendo las explota
ciones a medida que fueron llegando nuevos Contingentes que
adquirían las tierras y qué lograban las primeras victorias contra
el clima hostil mediante el riego racional. ~
El sistema de riego comenzó con un improvisado sistema
de diques y represas y con la excavación de kilómetros de
canales. A partir de 1875, la agricultura avanzó notablemente,
hecho que motivó el encadenamiento de factores propicios al
poblamiento como la construcción de una línea férrea, el
futuro Ferrocarril Central del Chubut, para transportar los
cereales a Puerto Madryn y de allí a Buenos Aires por barco; la
formación de compañías de chacareros y cooperativas; y la
compra de maquinarias de labranza.9 Asociada con esta
expansión, se construyeron varias capillas que se convirtieron
en centro de la vida social y religiosa de los alrededores, hecho
que demostraba la intención de perdurar en el espacio elegido
para vivir. Fig. 2.
En 1871, el poblamiento se había extendido 12 millas. En
1875 el valle, que tenía cerca de 3 8 0 habitantes, recibió un
grupo de 500 galeses que comenzaron a empujar la frontera de
354
lo colonizado hasta ese año alcanzando las 24 millas desde la
desembocadura del río. Además de las primeras villas galesas
que fueron Rawson y Gaiman, el ferrocarril contribuyó en crear
nuevas poblaciones en los extremos de la vía: Puerto Madryn
y Trelew. Más tarde apareció Dolavon. Todas crecieron sobre
el borde septentrional de la barranca por encima de lo
inundable.9
El río, los canales y el ferrocarril fueron organizando el
espacio del valle con poblaciones intimamente relacionadas y
jerárquicamente organizadas. Mientras Puerto Madryn fue el
puerto de salida de la producción local; Rawson fue el centro
político; Trelew , el centro comercial, industrial y de mayor
atracción de población; Gaiman y Dolavon, sedes de
Sociedades Cooperativas y centros de redistribución de los
servicios para las zonas rurales vecinas. Los núcleos urbanos,
los rurales y las parcelas cultivadas llegaron a cubrir una franja
alargada de aproximadamente 90 km de largo por 8 km de
ancho, ocupada y explotada intensamente gracias al riego. La
tendencia a la subdivisión de las parcelas continuó, llegando
a ser un factor negativo para la productividad de las
propiedades.
Esta fue la etapa inicial de una corriente de difusión que
venció las dificultades naturales y que convirtió al curso inferior
del Chubut, no sólo en un importante valle de regadío sino
también en un verdadero foco dispersor de poblamiento.
La segunda fase de la colonización galesa es una lógica
consecuencia de la primera. La dispersión hacia afuera del valle
se produjo por diferentes motivos: el paulatino mejoramiento
económico, la ocupación de todo el suelo productivo y el
impulso innato por encontrar nuevas tierras para ocupar y
explotar no sólo con cultivos sino también con ganado.
Las numerosas tentativas frustradas para dedicar
estas tierras a la agricultura obligaron a dictar leyes y decretos
que propiciaron la venta de tierras para destinarlas a la
355
ganadería. A sí por medio de la Ley de Rematés de 1882 y
la Ley del Hogar de
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356
1884, se propició el poblamiento de estos sectores con la
venta de tierras en lotes de 625 has en zonas propicias para el
pastoreo con aguadas permanentes y buenos pastos. De esta
forma se crearon las Colonias pastoriles ubicadas en su
mayoría en las nacientes de los ríos patagónicos o apoyadas en
las cuencas lacustres.10
Entre 1870 y 1885 se hicieron 12 expediciones en todas
las direcciones, siguiendo las huellas de las rastrilladas o
sendas indígenas ya que éstas cruzaban las zonas más
abrigadas o irrigadas. La más importante de todas las entradas
hacia el interior fue la de 1885 en la que intervino el
Gobernador Jorge L. Fontana y que fue organizada con el fin de
encontrar nuevas tierras aptas para sus cultivos.
Después de tres semanas de viaje, llegaron al
piedemonte andino, a un lugar con muy buenas posibilidades
de asentamiento: tierra fértil y numerosas corrientes de agua.
Lo llamaron primero, Valle Encantado, luego Colonia 16 de
Octubre, futuro origen de la ciudad de Esquel. En 1888, a cada
uno de los expedicionarios que intervino se le premió con una
legua cuadrada de terreno. Formaban parte de las 50 leguas
que Fontana obtuvo del gobierno nacional para poblar y
explotar económicamente en la región. A pesar de que el
objetivo era convertir a este nuevo asentamiento en una
colonia mixta agrícola-ganadera, en sus comienzos fue
esencialmente pastoril, con predilección por las ovejas. El
cultivo de hortalizas y trigo ocupaba el resto del tiempo de los
colonos.
En corto tiempo surgieron dos pequeños núcleo^'
separados entre si por sólo 20 km, Trevelfn y Esquel. Los
favoreció su sitio ya que se hallaban sobre tierras que
prometían buenas cosechas, que solamente en parte requerían
trabajos de irrigación y cercanas a zonas con buenos pastos.
En 1904 se mensuraron las tierras para el pueblo de Esquel,
un año más tarde aparecieron los primeros colonos y ya en
357
I
359
vocación por las tareas agrícolas y cierta preparación cultural,
lograron adaptarse más rápidamente. Los galeses pasaron años
de penurias intentando cultivos y sistemas de riego, sin
embargo, gracias a ellos, el vasto Territorio d$l Chubut quedó
sembrado de pueblos en sus cuatro confines.
360
Primero, la decisión-de ejecutar una serie de medidas
políticas y económicas que propiciaron la atracción de mano de
obra extranjera, especialmente a partir de 1870 cuando en la
Patagonia Austral no había tenido éxito ningún intento
fundacional. Comenzaron a llegar contingentes de extranjeros
que provocaron el surgimiento en pocos años de una pequeña
ciudad donde hoy se erige la de Punta Arenas. Entre los
inmigrantes que más se destacaron por el poderío económico
que lograron, se encontraban José Nogueira, José Menendez
y Mauricio Braun.
361
océano. Sin embargo, no era el momento de solicitar tierras
debido a los problemas limítrofes que mantenían los dos países.
Hubo que esperar hasta 1881, cuando se firmó el Tratado de
Límites, pero más precisamente hasta 1884 cuando se crearon
las gobernaciones, ya que sus mandatarios tenían la
autorización de propiciar el poblamiento a través de la venta de
extensos campos a muy buenos precios. Fue una fuerte
atracción para los pobladores de Punta Arenas y de las Islas
Malvinas. Especiales contratos de arrendamientos de lotes de
hasta 40.000 has; el precio de los mismos, considerablemente
más bajos que los de la zona magallánica; y la facilidad de
compra definitiva contribuyeron a establecer los primeros
pobladores.
Mientras tanto Punta Arenas continuaba creciendo como
ciudad y como cabecera regional, no tanto por las divisas que
dejaban las explotaciones de carbón y de arenas auríferas, la
caza de lobos marinos o los aserraderos, sino por la incipiente
cría de ganado ovino que se aclimató perfectamente después
de su traslado desde las islas Malvinas. El éxito de esta
explotación provocó su difusión por las costas del estrecho de
Magallanes y por las mesetas patagónicas más cercanas a
Punta Arenas.
Por lo tanto, cuando arribó Carlos M . Moyano a la
Gobernación de Santa Cruz, decidido a poblarla con hombres
malvineros o magallánicos, no tardó en recibir solicitudes de
tierras para ser dedicadas a la cría de la oveja. Fue el
comienzo de la actuación de los dos frentes pioneros más
australes y que se beneficiaron con las concesiones de las
mejores tierras santacruceñas y .fueguinas: desde el río Santa
Cruz al sur y desde la costa al piedemonte ocupando ambas
márgenes del estrecho. Eran los campos que casi una década
antes, las expediciones magallánicas de reconocimiento habían
previsto como m uy buenas para la ganadería en gran escala .
Para la corriente que provino de las Islas Malvinas, la
separación del mar no constituyó ninguna barrera para la
difusión hacia Santa Cruz, ya que era frecuente la
comunicación marítima con Punta Arenas, y el interés del
gobernador Moyano por los malvineros facilitó aún más el
traslado habilitando veleros especiales para el viaje a Río
Gallegos. Por otra parte, tampoco existía el obstáculo del
desconocimiento del medio ni de la actividad que iban a iniciar.
Estaban acostumbrados a estas características ambientales y
eran experimentados ganaderos. Es así que a partir de 1886,
no sólo llegó un importante plantel de ovejas, sino también los
hermanos Felton, Williams Halliday, John Rudd y George Mac
George que fueron lo primeros pioneros malvineros que se
trasladaron desde las islas a la zona del río Gallegos.14 Este
contingente se caracterizó por formar grupos cerrados con
poca adaptación al resto de la población y con un importante
contacto comercial con Europa, especialmente con Londres,
permitiéndoles un mayor progreso económico.
En cuanto a Punta Arenas, la expansión no encontró
ninguna barrera natural ya que tanto hacia el este como hacia
el norte se extendía el mismo paisaje: l$s mesetas patagónicas.
Tam poco fue problema el obstáculo representado por las
grandes distancias que reinaban en toda la Patagonia porque
Punta Arenas contaba con una flota de cabotaje que facilitó los
traslados de animales, hombres y materiales de construcción
hacia los puertos patagónicos argentinos. Entre los primeros
magallánicos que llegaron a Santa Cruz a partir de 1886,
ubicándose entre los ríos Gallegos, Coyle y Chico, se
encontraban Henry Wood y Williams Waldron, los hermanos
Montes, John Hamilton y Sara Braun, cuyos establecimientos
se convirtieron en verdaderas empresas ganaderas.15
Entre los puertos más frecuentados por las empresas
navieras magallánicas se encontraba el ubicado en la
desembocadura del río Grande en el Territorio de Tierra del
Fuego, que sirvió de puerta de entrada de la corriente
363
colonizadora desde Punta Arenas. La llegada de los ganaderos
desde Chile se produjo en la última década del siglo' pasado, y
en forma de un verdadero monopolio familiar se ubicaron sobre
ambas márgenes del río Grande hacia el norte. Por matrimonios
y por contactos comerciales, se relacionaron los Reynolds, los
Behety, los tres hermanos Braun, los que se colocaron bajo la
autoridad de José Menéndez y formaron la Sociedad
Explotadora de Tierra del Fuego, cuyos miembros se
convirtieron en los grandes representantes de la ganadería
fueguina, y también patagónica, por la cantidad de hectáreas
y cabezas de ganado que llegaron a tener.16 Esta sociedad fue
una de las tantas que se crearon y que confirma el carácter
empresarial de esta corriente difusora con importantes
inversiones para hacer de los establecimientos ganaderos
verdaderos modelos de explotación en su género.
Punta Arenas y las Islas Malvinas fueron los "centros
madres" de las ondas poblacionales que actuaron sobre la
Patagonia Meridional, pero mientras la que provino de las islas
se asentó y permaneció en sus explotaciones, la de Punta
Arenas logró una mayor expansión espacial y comercial. Es así
que en Santa Cruz, de los. 3 0 establecimientos ganaderos que
existían a fines dei siglo pasado y que en conjunto tenían
380.00 0 cabezas, 18 pertenecían a ganaderos o empresas
venidas desde Punta Arenas con una cantidad de 2 5 4 .0 0 0
cabezas. En Tierra del Fuego, también las mejores tierras
estaban en manos de hombres magallánicos.17 Este enorme
progreso y expansión del ganado ovino fue consecuencia no
sólo de la buena adaptabilidad de ese rústico animal a las
desérticas tierras patagónicas, sino también de la reducción y
desplazamiento del ganado lanar en la región pampeana para
dedicar sus tierras a otro tipo de modelo económico basado en
la agricultura de cereales.
La expansión magallánica no terminó en los límites de los
dos territorios más australes, sino que por intermedio del
364
tráfico marítimo, llevado a cabo por sus empresas navieras
como las dé Braun y Blanchard, la difusión económica de esta
ciudad penetró por la mayoría de los puertos patagónicos
argentinos y a partir de ellos se internó en sus amplios
hínterlands donde se originó un intercambio de productos muy
fructífero: maderas, ovejas y materiales de construcción a
cambio de lana, pieles, cuero o grasa. Es así, y como se puede
apreciar en la Fig. 1, que la expansión magalláriica, dibujó en
el espacio dos corrientes. 1) La pastoril, que a través de la
compra de extensas superficies de tierra, se extendió a lo largo
de las márgenes del estrecho, de la naciente de los ríos
santacruceños y fueguinos, en las proximidades de las cuencas
lacustres al pie de Los Andes hasta la zona del Lago Fontana
en Chubut, en algunos sectores de la costa cercanos a San
Julián y al norte de Santa Cruz. 2) La comercial y empresarial
con base en los puertos atlánticos, los que le permitieron
expandirse hasta Puerto Madryn y desde allí penetraron por el
valle inferior del Chubut hasta la precordillera del Río Negro.
Este último tipo de difusión consistía no sólo en el
servicio mercantil sino también en la apertura de sucursales de
los más importantes comercios magallánicos en la compra y
venta de productos. Por ejemplo de la Sociedad Anónima de
Importación y Exportación de la Patagonia y la de Menendez,
Braun y Blanchard Cia. Ltda., que acrecentaron aún más la
expansión económica ya que creó filiales en diversos puntos
estratégicos dentro de la región. Las sucursales se ubicaron en
zonas de plena colonización pastoril y mixta, y con esos
negocios se abastecía a un importante número de pobladores
rurales.18 m
La fuerza expansiva de la corriente colonizadora
proveniente de Punta Arenas, comenzó a declinar durante la
década del '2 0 , cuando las empresas extranjeras que actuaban
en nuestro país debieron nacionalizarse y e s así como la ciudad
magallánica perdió sus contactos comerciales más importantes
365
con la Patagonia argentina ya que, desde ese momento
comenzaron a actuar otras empresas desde Buenos Aires.
367
productos de la zona, los que por otra parte tenían mejor salida
en los mercados chilenos. El lago se convirtió en la vía de
intercambio que facilitó el poblamiento y el comercio entre las
dos vertientes. \
Carlos y Germán Wierderhold formaron parte del primer
contingente de alemanes que llegó a esta zona en 1896.
instalaron una casa comercial, un aserradero y una curtiembre,
rodeadas de otras viviendas. Todos juntos serán el origen de la
futura ciudad de San Carlos de Bariloche. El gobierno
argentino ante el inminente problema limítrofe y el auge que
estaba tomando este sector de la región, decidió crear la
Colonia Agrícola-ganadera Nahuel Huapí en 1902, sobre la
base de uno de los caseríos que se había levantado a orillas del
lago, el-llamado San Carlos.
Hacia el norte, por los pasos ubicados entre los lagos
Riñihue-Pirehueico y Lácar se trasladaron en caravana otros
alemanes quienes se dedicaron a la actividad pastoril cerca de
las zonas de Junín de Los Andes y San Martín de Los Andes.
También en Chubut el aporte alemán fue destacado por su
aporte poblacional como por su dedicación a la colonización
ganadera y a la actividad maderera. Es el caso de los
contingentes ubicados en la zona de la Colonia 16 de Octubre,
del río Pico o en el alto río Senguerr. Más al sur, a orillas del
lago Buenos Aires, los alemanes contribuyeron en acrecentar
la población del pueblo llamado Nacimiento, hoy la ciudad de
Perito Moreno.21
De la cosmopolita ciudad de Punta Arenas también
llegaron los alemanes a la zona meridional del territorio de
Santa Cruz dando vida a numerosas estancias, desde los valles
cordilleranos hasta la costa del río Gallegos.
La inmigración chilena que comenzó a principios del
presente siglo tuvo como objetivo cruzar la cordillera y utilizar
los ricos potreros naturales intermontanos para veranada de su
ganado mayor ya que los propios los utilizaban para la siembra.
368
"No se hacían ya malones, pero los altos valles
subandinos que estaban detrás de la
precordillera neuquina y que eran desconocidos
por los acantonamientos militares (que
solamente ocupaban los valles bajos} eran muy
ricos en pastos y aguadas y por consiguiente
eran guaridas seguras contra la vigilancia de
nuestras fuerzas. Todos los veranos aquellos
valles estaban repletos de hacienda de
ganaderos chilenos que no pagaban
arrendamiento ni talaje".22
369
de la fruta en el norte de la región y de la esquila en el sur.
Aún existen lugares cercanos a la frontera donde la población
chilena es mayoría como en el campamento minero de Río
Turbio ál sudoeste de Santa Cruz o en algunos sectores de
Tierra de Fuego. Mientras los primeros censos demostraron que
Neuquén era la provincia patagónica que acaparaba mayor
número de chilenos, los censos de 1947 y 1960 reflejaron que
esa posición fue reemplazada por Tierra del Fuego, con un
porcentaje de 4 0 % de chilenos entre su población extranjera.24
Conclusión
370
regadío, influyeron en este tipo de organización del espacio,
totalmente diferente a las demás subregiones patagónicas,
constituyéndose en un tipo de modalidad espacial de
características únicas.
En relación a la onda poblacional que surgió de la "ciudad
madre" de Rawson, necesitó varios años para extenderse por
la zona aprovechable del valle del río Chubut. La difusión siguió
el recorrido de dos ejes fluviales, que eran a su vez paralelos a
las rastrilladas indígenas: el del río Chubut hacia las vegas
cordilleranas del oeste; y el del río Chico hacia las cuencas
lacustres mediterráneas de Musters y Colhué Huapí. La
expansión hacia la Colonia 16 de Octubre demoró
aproximadamente 25 años, y mucho más hacia el sur del
Territorio desde el establecimiento del primer asentamiento
galés. Los grandes vacíos que quedaron sin ocupar coinciden
con los campos de escasa o nula productividad y que no
atraían pobladores.
Por otra parte, este frente pionero contribuyó
ampliamente con la organización económica de este espacio
patagónico: un valle de regadío intensamente ocupado y
formado por núcleos intimamente relacionados en cuanto a sus
funciones; pequeños oasis ubicados en los valles cordilleranos
y que sirven de centros de abastecimiento de las zonas
ganaderas vecinas; el núcleo agrícola-ganadero del sur, Colonia
Sarmiento, proveedor de Comodoro Rivadavia. Centro que
cierra la serie de fundaciones y que a diferencia de los demás,
debe su desarrollo a la riqueza de su subsuelo. El
descubrimiento del petróleo fue el resultado insospechado de
la trayectoria colonizadora galesa que pobló la Patagúnia
Central.
La onda expansiva que se originó en los dos "centros
madres" más australes, Punta Arenas y las Islas Malvinas, no
provocó un aumento considerable de población, por el contrario
a partir del asentamiento definitivo de los pioneros reinó el
371
subpoblamiento, por otra parte necesario para el desarrollo de
una actividad que necesitaba grandes extensiones para obtener
una buena rentabilidad. Tam poco dieron origen a ninguna
fundación, sin embargo el movimiento de animales, capitales
e inversiones que provocaron, especialmente la magallánica,
fue el impulso y promoción que necesitaron las poblaciones
existentes, como los puertos, para crecer en habitantes y
desarrollo económico. No fue una corriente poblacional con
propósitos fundacionales, sino más bien de objetivos
económicos, comerciales y empresariales. Con esta corriente
no se ocupó de asentamientos a la Patagonia, pero sí se la
incorporó a la explotación económica a través de la ganadería,
y se reavivó la costa con las transacciones comerciales que
surgieron gracias al movimiento mercantil de sus empresas
navieras y de las sucursales de los más importantes negocios
de compra y venta de productos.
Por último, los pasos cordilleranos favorecieron la
expansión de dos ondas poblacionales de características y
objetivos diferentes. Una de ellas estuvo representada por los
contingentes alemanes que cruzaron Los Andes y se instalaron
en nuestros campos. Eran escasos en número de personas pero
significativos en cuanto a la especialización de sus actividades
y fomento colonizador: dieron origen a núcleos poblados,
contribuyeron con la colonización pastoril y crearon empresas
comerciales innovadoras que abastecían a las poblaciones
patagónicas fomentando también el comercio de sus materias
primas.
La otra se refiere a los pobladores chilenos que
representaron la mano de obra que a pesar del carácter ilegal
de su permanencia en la mayor parte de los casos, vinieron a
suplir un vacío de trabajadores en las actividades
fundamentales de la región, como son las cosechas, la esquila
y la minería. Cumplieron y cumplen, aún, la misma función que
los braceros paraguayos y bolivianos en el norte y centro oeste
372
del país. Por eso, parte de los que llegaron se los puede
clasificar como inmigrantes golondrina, cuyos ingresos al país
■ aumentaban en la época estival. Algunos legalizaron su
situación y se quedaron en la región aumentando la población,
especialmente, de las localidades fronterizas, e integrándose
totalmente a la vida de la Patagonía argentina. Hoy constituyen
la mayoría de extranjeros residentes en las provincias
patagónicas seguidos por los españoles e italianos.
En fin, la Patagonía continúa siendo una frontera al
poblamiento, un espacio casi vácío. Para confirmarlo sirve
tener en cuenta la densidad de sus habitantes, menos de 1
habitante / km2, y la distribución de sus centros poblados y
ejes de circulación, dispersos, aislados y periféricos. El marco
natural no es el único factor que puede explicar este panorama.
A pesar de ser importante no todo se debe al medio. En la
Patagonía, el hombre se ha enfrentado según sus posibilidades
y su número, a las dificultades que le ofrecían las
características naturales. Hasta que no se encuentren las
técnicas y decisiones mejores a ese desafío, la situación no
cambiará o el progreso será muy paulatino.
373
Notas y bibliografía ■ .r
• ■ . .1 .
9. BOWEN, E. Th e W eish C o io n y in P a ta g o n ia : 1 8 6 5 -1 8 8 5 . A s tu d y
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15. Ibidem.
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y 1914. En Tra b a jo s y C o m u n ic a c io n e s , Nro. 23 ob. cit., 1978.
■ '' A'
24. Censos Nacionales de Población y Vivienda. Buenos Aires.
INDEC.
376