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12 Ceppero

El documento analiza el proceso de ocupación de la Patagonia entre 1885 y 1925, destacando la influencia de la migración en el crecimiento poblacional de la región. Se enfatiza que la llegada de inmigrantes fue crucial para el desarrollo económico, a pesar de que la Patagonia recibió menos apoyo estatal en comparación con otras regiones del país. A través de un enfoque histórico y geográfico, se exploran las corrientes migratorias y su impacto en la organización del espacio patagónico.
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12 Ceppero

El documento analiza el proceso de ocupación de la Patagonia entre 1885 y 1925, destacando la influencia de la migración en el crecimiento poblacional de la región. Se enfatiza que la llegada de inmigrantes fue crucial para el desarrollo económico, a pesar de que la Patagonia recibió menos apoyo estatal en comparación con otras regiones del país. A través de un enfoque histórico y geográfico, se exploran las corrientes migratorias y su impacto en la organización del espacio patagónico.
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LA S M O D A LID A D ES DE OCUPACION DE LA P A TA G O N IA

S E G U N LA D IFUSION DE LAS O N D A S DE POBLAM IENTO.


1885 - 1925 .

María Eugenia Cepparo de Grosso

Introducción

Espacio y tiempo se han amalgamado para poner de


relieve el proceso de desplazamiento de las diferentes ondas
difusoras de población y las grandes modalidades de ocupación
en la Patagonia. El descubrimiento del grado de la influencia del
medio natural, de ios núcleos que dieron origen a los flujos
poblacionales y de las decisiones que retardaron los
movimientos de avance sobre la región, son los objetivos %
principales de éste trabajo. Se resolvieron gracias al manejo de
dos tipos de documentos: el bibliográfico que permite detectar
los caracteres estructurales temporo-espaciales del proceso;
y el cartográfico, con el cual se logra mostrar las diferentes
corrientes de población con sus consecuencias fundacionales
y colonizadoras. Este aporte es importante y muestra la
fructífera combinación entre la Historia y la Geografía, y entre

343
sus herramientas fundamentales.
La intención de establecer las relaciones entre el
hombre, el medio y sus logros a través del tiempo, permiten
clasificar al espacio en grandes tipologías según la semejanza
de los elementos que entran en juego, la contigüidad en el
espacio y la evolución histórica común.

1. La migración : el factor más importante en el crecimiento


pobladonal patagónico

Es necesario considerar el proceso migratorio que vivió


el país a fines del siglo pasado y principios del presente, para
comprender la importancia que tuvieron los contingentes de
extranjeros en el crecimiento poblacional de la Patagonia. Se
promovió la entrada de inmigrantes como una condición
indispensable para el logro del crecimiento económico. Su
llegada al país en el período 1885-1915 fue relevante porque,
en varios años, el aumento de población por inmigración fue
superior al crecimiento vegetativo. Las cifras que se dieron en
ese período no volverán a repetirse en el país.
Esa época, también, fue la de mayores aportes
migratorios en la Patagonia, aunque tan sólo fue un eco
empobrecido de lo que sucedió en el resto del país, más
precisamente en la región en expansión cercana al Atlántico.
Ya en el primer censo nacional aparecían más de 210.000
extranjeros en la Argentina, de los cuales sólo 153 habitaban
el valle inferior del Chubut, única población patagónica que
apareció en ese censo.
De los 2.357.952 extranjeros que vivían en el país en
1914, solamente el 2 % se repartía entre las provincias
patagónicas. Y de ellas, las que recibieron menos inmigrantes
incorporados por el Estado, según las pautas de las políticas
del momento, fueron Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego,

344
con valores m uy inferiores a los que recibieron Buenos Aires,
Santa Fé, Córdoba y Mendoza.1 En consecuencia, es en la
Patagonia donde tuvo un peso fundamental el aporte
inmigratorio por. decisión espontánea o individual. Las
provincias que recibieron menos ayuda oficial en pobladores,
fueron las que acogieron mayor cantidad de inmigrantes
incorporados por cuenta propia.
Esta situación adquiere mayor relevancia si se tiene en
cuenta que la población nativa que residía en la región en
1914, representaba un porcentaje inferior al de la no nativa, ya
que era del orden del 1 % . Por otra parte si se considera
solamente la población total de la Patagonia para los censos
de 1985 y 1914, el 4 4 % de la misma era extranjera, valor que
disminuyó a un 2 8 % en 1947, manteniéndose así en 1960.
Cifra aún más elevada que el porcentaje de inmigrantes en el
país que era del 1 3 % . Para 1970, el peso relativo de los
extranjeros en la Patagonia disminuyó al 1 6 % , tendencia que
continuó hasta la actualidad.
Estos valores adquieren más importancia si se considera
el número de extranjeros sobre el total de la población de cada
provincia patagónica a lo largo de los censos nacionales.
Excepto Río Negro, el resto de las provincias tuvieron valores
que superaron el 5 0 % de inmigrantes sobre el total de la
población en los dos primeros censos considerados para luego
descender a un porcentaje aproximado al 2 0 % . Santa Cruz y
Tierra del Fuego se destacaron por sus altos valores de
población foránea mientras Río Negro, por su posición más
próxima al área pampeana, fue la más favorecida para recibir
mano de obra nacional.

2. Las Corrientes de Población

La organización del espacio patagónico desde el punto de

345
vista de la difusión de su poblamiento, está intimamente
relacionada con la historia de los movimientos, inmigratorios y
sus comportamientos particulares. En efecto,'^cada corriente
poblacional demostró tener diferentes actitudes o própositos
con respecto al espacio y según el momento en que le tocó
actuar. Estos comportamientos se reflejaron en el paisaje de
acuerdo a las actividades que desarrolló cada grupo
poblacional. Los diversos frentes pioneros experimentaron la
misma atracción por los vacíos espacios patagónicos, posibles
de ser aprovechados a través de las actividades primarias,
especialmente la agricultura sobre los valles del norte y oeste
de la región; y la ganadería sobre el resto.
El incremento demográfico de la Patagonia estuvo en
directa relación con las posibilidades de obtener tierras para
dedicarlas a esas actividades. A pesar de que la legislación
argentina sobre la venta de tierras fiscales no cumplió del todo
con su objetivo colonizador en la Patagonia, y que la íntima
correlación de factores ambiéntales y de decisión, habían
moldeado su situación marginal, igualmente se puede trazar en
el espacio la dirección de las diferentes ondas poblacionales
que avanzaron, se asentaron y modificaron su paisaje original.
Fig. 1.

2.1 La Corriente del Norte. Su difusión siguió las huellas de


la Campaña al Desierto

Sobre las provincias de Neuquén y Río Negro actuaron

346
Los corrientes nacidas en tas penetraron para dar origen
de población 'tiudades mache? a

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dileranas

Fuente: elaboración propia

347
I
I
I

Fuente; elaboración propia

348
corrientes poblacionales provenientes del norte del país.
Aunque la que penetró en Río Negro lo hizo por el este, más
precisamente por Carmen de Patagones-Viedma, su origen
estaba en Buenos Aires. Las dos provincias mencionadas
fueron exploradas y ocupadas, casi totalmente, por las
divisiones del ejército durante las Campañas al Desierto, con
anterioridad a 1884. El espacio del triángulo neuquino y el del
valle del río Negro, se vieron sembradas en pocos años de
puestos militares de diferente jerarquía que, según las
condiciones favorables de sus sitios y posiciones, lograron
atraer más pobladores y prosperar.
Estos asentamientos se vieron benficiados por las leyes
agrarias que comenzaron a dictarse en 1875, las que permitían
la adjudicación de 100 has en un primer momento, luego
ampliadas a 4 0 0 has. Favorecieron la creación de las colonias
agrícolas que en general, eligieron como centro algunos de los
poblados que surgieron con las Campañas.
Las corrientes poblacionales que se difundieron por estas
tierras penetraron siguiendo el recorrido de los soldados y no
harán más que engrosar los caseríos que rodeaban a los fuertes
y fortines. Es así, que siguiendo el camino que habían dejado
las tropas de la Cuarta División, ingresó a Neuquén un
contingente de pobladores mendocinos atraídos por el primer
gobernador del territorio, Manuel O. Olascoaga. Esta corriente
se ubicó en los alrededores de los fuertes de Chos Malal y
Ñorquín.
Desde sus comienzos, los habitantes, reimplantaron las
actividades que desarrollaron en su provincia natal, iniciando''
las plantaciones de vid y frutales regadas por un sistema de
acequias que también construyeron los vecinos.2 De los dos
fuertes, el que logró mayor desarrollo fue Chos Malal debido a
su posición estratégica y a las características favorables de
su sitio. Este crecimiento se vió fortalecido cuando se la
nombró capital del territorio y cuando

349
- "se favoreció la entrada de numerosos
contingentes de pobladores rurales, argentinos
.■ y chilenos, atraídos por las buenas disposiciones
de las autoridades, la bondad del clima y la
posibilidad de contar con buenos rebaños. Estos
pobladores sentaron las bases de un sistema
rural, criollo y tradicional. . . ”3

Su jerarquía de capital le duró poco más de una década


ya que al llegar el Ferrocarril del Sud a la Confluencia, en 1902,
el gobernador de la provincia decidió el traslado de la capital a
ese sitio. Chos Malal perdió sus funcionés políticas y
administrativas, pero se convirtió en un importante centro de
abastecimiento de las zonas vecinas ganaderas y mineras.
Siguiendo el recorrido que trazaron la Primera y Segunda
División de la Campaña, penetraron al sector septentrional
patagónico, grupos de pobladores venidos desde Buenos Aires
entre los que se destacaban los españoles e italianos. La
entrada general fue por Viedma, antigua Mercedes de
Patagones y vecina de Carmen de Patagones, capital de la
Patagonia desde 1878 y de Río Negro a partir de 1884. Los
que decidieron poblar el valle eligieron como medio de
penetración la ruta fluvial. La Escuadrilla del Río Negro
trasladaba hombres y materiales a todo lo largo del curso de
agua con un costo más bajo que el del viaje terrestre, realizado
por carretas. La primera actividad realizada por los pioneros fue
la ganadería ovina, desplazada desde las tierras pampeanas,
convirtiendo a Río Negro en el territorio patagónico con mayor
cantidad de cabezas de ganado ovino a fines del siglo pasado,
lugar que posteriormente ocuparon los territorios más
australes.
El río Negro se transformó durante los primeros años de
colonización en una importante vía de penetración y de
desarrollo, ya que gracias a su caudal, no sólo permitió su
. navegación sino también su aprovechamiento hídrico. Los
contingentes poblacionales que penetraron siguiendo el valle,
constituyeron la mano de obra que convirtió a los
campamentos militares en incipientes colonias agrícolas, las
que comenzaron a prosperar cuando sé utilizaron las aguas del
río para la irrigación.
Las más beneficiadas de todas las colonias creadas sobre
el río Negro fueron General Roca y Choele-Choel. General Roca
fue la primera en contar con un canal de riego. El técnico
sanjuanino, don Hilarión Furque, junto a 22 peones, también
sanjuaninos, construyeron el canal, inaugurado en 1885 y que
se extendía desde la confluencia con el Neuquén hasta el
pueblo de General Roca. Eran 55 kilómetros de largo por 12 m
de ancho y 1 de profundidad y durante mucho tiempo cubrió
las necesidades del riego local.4 Se nombró un Administrador
del Canal, el que incentivó el cultivo de alfalfa, maíz y vid. De
zona de invernada para las caballadas, pasó a ser una colonia
agrícola-ganadera que atrajo a una considerable cantidad de
colonos nacionales y extranjeros.5
Una serie de obstáculos retardaron el afincamiento
definitivo y estable; la vigencia de la Ley de Premios que
benefiaba a todos aquellos que habían participado de las
Campañas, manifestada por la presencia de grandes explota­
ciones sin ocupar y que eran motivo de especulación por parte
de sus dueños; el aislamiento y la desconexión con respecto a
los mercados regionales que les obligaba a vender su
producción en Chile; la falta de protección contra la creciente
de los ríos y la necesidad urgente de mejorar el sistema de
riego.
En las proximidades de General Roca, se dieron otros
intentos poblacionales con diferentes resultados. El que intentó
el escritor español Vicente Blasco Ibañez en la primera década
del presente siglo con un contingente de valencianos sobre

351
unas tierras que el presidente Figueroa Alcorta le había
concedido ai este de la citada población. Un año después de
instalados, comenzaron las obras de riego. Los fracasos fueron
continuos provocando el éxodo de los colonos hacia otros
lugares más prósperos del valle o hacia Buenós Aires. En 1913
se desmanteló la colonia, sin embargo, en el mismo lugar a
partir de 1921, gracias al sistema de riego más organizado y
con los. servicios del ferrocarril, comenzó a surgir la Colonia
Agrícola Cervantes.6 Por el contrarío, un intento que realmente
prosperó fue el que organizó la Compañía Italo-Argentina de
Colonización que fundó la Colonia Agrícola Regina, en 1922.
Núcleo compuesto por un centenar de familias, casi en su
totalidad italianas, que hicieron de la colonia una floreciente
población.
En el curso medio del río Negro y en la isla del mismo
nombre se encuentra Choele Choel. Su trayectoria es más
antigua que los demás asentamientos ya que su sitio era lugar
de reunión de las tribus indígenas y para invernada de sus
caballadas. Por su posición estratégica, las divisiones de jas
Campañas al Desierto instalaron un fuerte en la isla. Luego de
conocer sus aptitudes naturales, se decidió destinar sus
35.000 has a las actividades agrícolas. En 1901 se entregaron
sus tierras a la colonización que fueron aprovechadas en su
mayoría por un grupo de familias galesas que llegaron de la
Colonia Chubut. Con ellos surgió la Colonia Fray Luis Beltrán.
Construyeron- un sistema de riego y comenzaron las
plantaciones de alfalfa, frutales, hortalizas y vid. Sin embargo,
el ritmo de su progreso no fue el mismo que General Roca,
sobre todo por las deficiencies en las técnicas en el uso del
agua.
Efectivamente, el riego fue una motivación esencial para
el progreso de las colonias agrícolas a lo largo del valle. Otro
elemento fundamental para el desarrollo fue el ferrocarril que
llegó a la confluencia en 1902.

352
"Desde entonces han pasado por esas sendas de
acero miles de hombres que iban de cara al
oeste a labrar su fortuna, han pasado millones
de fardos de lana, millones de cajones de fruta
y de bordalezas de vino. El riel ofreció a Río
Negro el instrumento primordial para elaborar su
grandeza. . . Por éso se dice que con el tren se
hizo la segunda conquista del desierto"7

La colonización agrícola y la conquista por parte del


ferrocarril se vieron aún más fortalecidas después de la gran
inundación del río Negro en 1899, cuando quedó gran parte de
lo edificado y sembrado sobre el valle totalmente destruido.
Ante el desastre se decidió la construcción sistemática del
sistema de regulación de las aguas de los ríos Negro, Neuquén,
Limay y Colorado y la realización de las obras de riego en el
Alto Valle. Se iniciaron en 1910 desde el Dique Contralmirante
Cordero llegando a Chichínales en 1928. A lo largo de todo su
recorrido se sucedieron poblaciones, se subdividieron las
parcelas, prosperaron las chacras con frutales, las bodegas y
cooperativas. Estos establecimientos hoy se completan con
frigoríficos, galpones de empaque, fábricas de pulpa de fruta y
jugos.

2.2 La Corriente del este. Los galeses siguieron el recorrido


de los ríos

Entre todas las corrientes poblacionales patagónicas, se


destaca la representada por los galeses por su mentalidad
expansionista, su fuerza difusora y fundacional a lo largo de
todo el Territorio del Chubut. Este contingente se benefició

353
con la Ley 1862 / 63 por la cual se les concedía gratuitamente
a cada extranjero que llegaba al país la cantidad de 25
manzanas para dedicarlas a la agricultura. Posteriormente en
1875, se estableció la entrega de un lote de 100 has en forma
gratuita y la posibilidad de comprar otros tres con buenas
posibilidades de pago, como nuevas medidas para incentivar la
población sobre el río Chubut. Los primeros granjeros galeses
se instalaron en 1865 en la pequeña villa de Trerawson.
Durante la semana trabajaban en sus chacras ubicadas sobre
el valle del río Chubut. Paulatinamente fueron construyendo
refugios y viviendas en sus lotes para instalarse
definitivamente con sus familias. Surgió, de esa forma, un
habitat disperso ya que las construcciones se agrupaban
generalmente de a dos en las proximidades de las parcelas
cultivadas. Sucesivamente se fueron extendiendo las explota­
ciones a medida que fueron llegando nuevos Contingentes que
adquirían las tierras y qué lograban las primeras victorias contra
el clima hostil mediante el riego racional. ~
El sistema de riego comenzó con un improvisado sistema
de diques y represas y con la excavación de kilómetros de
canales. A partir de 1875, la agricultura avanzó notablemente,
hecho que motivó el encadenamiento de factores propicios al
poblamiento como la construcción de una línea férrea, el
futuro Ferrocarril Central del Chubut, para transportar los
cereales a Puerto Madryn y de allí a Buenos Aires por barco; la
formación de compañías de chacareros y cooperativas; y la
compra de maquinarias de labranza.9 Asociada con esta
expansión, se construyeron varias capillas que se convirtieron
en centro de la vida social y religiosa de los alrededores, hecho
que demostraba la intención de perdurar en el espacio elegido
para vivir. Fig. 2.
En 1871, el poblamiento se había extendido 12 millas. En
1875 el valle, que tenía cerca de 3 8 0 habitantes, recibió un
grupo de 500 galeses que comenzaron a empujar la frontera de

354
lo colonizado hasta ese año alcanzando las 24 millas desde la
desembocadura del río. Además de las primeras villas galesas
que fueron Rawson y Gaiman, el ferrocarril contribuyó en crear
nuevas poblaciones en los extremos de la vía: Puerto Madryn
y Trelew. Más tarde apareció Dolavon. Todas crecieron sobre
el borde septentrional de la barranca por encima de lo
inundable.9
El río, los canales y el ferrocarril fueron organizando el
espacio del valle con poblaciones intimamente relacionadas y
jerárquicamente organizadas. Mientras Puerto Madryn fue el
puerto de salida de la producción local; Rawson fue el centro
político; Trelew , el centro comercial, industrial y de mayor
atracción de población; Gaiman y Dolavon, sedes de
Sociedades Cooperativas y centros de redistribución de los
servicios para las zonas rurales vecinas. Los núcleos urbanos,
los rurales y las parcelas cultivadas llegaron a cubrir una franja
alargada de aproximadamente 90 km de largo por 8 km de
ancho, ocupada y explotada intensamente gracias al riego. La
tendencia a la subdivisión de las parcelas continuó, llegando
a ser un factor negativo para la productividad de las
propiedades.
Esta fue la etapa inicial de una corriente de difusión que
venció las dificultades naturales y que convirtió al curso inferior
del Chubut, no sólo en un importante valle de regadío sino
también en un verdadero foco dispersor de poblamiento.
La segunda fase de la colonización galesa es una lógica
consecuencia de la primera. La dispersión hacia afuera del valle
se produjo por diferentes motivos: el paulatino mejoramiento
económico, la ocupación de todo el suelo productivo y el
impulso innato por encontrar nuevas tierras para ocupar y
explotar no sólo con cultivos sino también con ganado.
Las numerosas tentativas frustradas para dedicar
estas tierras a la agricultura obligaron a dictar leyes y decretos
que propiciaron la venta de tierras para destinarlas a la

355
ganadería. A sí por medio de la Ley de Rematés de 1882 y
la Ley del Hogar de

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Rg.2 Difusión de la población y proceso fundacional a partir del


valle inferior del Chubut
Fuente: elaboración propia

356
1884, se propició el poblamiento de estos sectores con la
venta de tierras en lotes de 625 has en zonas propicias para el
pastoreo con aguadas permanentes y buenos pastos. De esta
forma se crearon las Colonias pastoriles ubicadas en su
mayoría en las nacientes de los ríos patagónicos o apoyadas en
las cuencas lacustres.10
Entre 1870 y 1885 se hicieron 12 expediciones en todas
las direcciones, siguiendo las huellas de las rastrilladas o
sendas indígenas ya que éstas cruzaban las zonas más
abrigadas o irrigadas. La más importante de todas las entradas
hacia el interior fue la de 1885 en la que intervino el
Gobernador Jorge L. Fontana y que fue organizada con el fin de
encontrar nuevas tierras aptas para sus cultivos.
Después de tres semanas de viaje, llegaron al
piedemonte andino, a un lugar con muy buenas posibilidades
de asentamiento: tierra fértil y numerosas corrientes de agua.
Lo llamaron primero, Valle Encantado, luego Colonia 16 de
Octubre, futuro origen de la ciudad de Esquel. En 1888, a cada
uno de los expedicionarios que intervino se le premió con una
legua cuadrada de terreno. Formaban parte de las 50 leguas
que Fontana obtuvo del gobierno nacional para poblar y
explotar económicamente en la región. A pesar de que el
objetivo era convertir a este nuevo asentamiento en una
colonia mixta agrícola-ganadera, en sus comienzos fue
esencialmente pastoril, con predilección por las ovejas. El
cultivo de hortalizas y trigo ocupaba el resto del tiempo de los
colonos.
En corto tiempo surgieron dos pequeños núcleo^'
separados entre si por sólo 20 km, Trevelfn y Esquel. Los
favoreció su sitio ya que se hallaban sobre tierras que
prometían buenas cosechas, que solamente en parte requerían
trabajos de irrigación y cercanas a zonas con buenos pastos.
En 1904 se mensuraron las tierras para el pueblo de Esquel,
un año más tarde aparecieron los primeros colonos y ya en

357
I

1906 comenzó a funcionar la oficina del telégrafo, en torno a


la cual se fue aglutinando la población. Posteriormente se
convirtó en la punta de rieles de la línea Sen Antonio Oeste -
Ingeniero Jacobacci, la que tenía otro ramal hacia Bariloche. El
movimiento ferroviario que sé produjo aumentó su población y
jerarquía urbana. En esta zona cordillerana se considera a
Esquel como el segundo foco difusor de corrientes pobladoras.
La difusión estuvo incentivada por el buen desarrollo de las
actividades iniciales que impulsaba aventurarse hacia otros
parajes en busca de las mismas posibilidades. Es lo que
sucedió en 1909 cuando los habitantes de estas poblaciones
solicitaron más tierras en los parajes de Cholila, El Bolsón,
Epuyen, José de San Martín, Tecka y Gobernador Costa.
Surgieron como Colonias Agrícola-ganaderas, pero posterior­
mente, algunas de ellas supieron convertirse en centros de
atracción turística.
El tercer ramal difusor de poblamiento surgió otra vez del
valle inferior del Chubut, y sobre todo de Gaiman, cuyos
habitantes solicitaron al gobierno la concesión de tierras a
orillas de los lagos Colhué Huapí y Musters en el centro sur del
Territorio del Chubut, con el fin de formar una colonia pastoril.
La Colonia Ideal, hoy la ciudad de Sarmiento, tuvo el mismo
origen legal que las demás colonias. A través de un decreto
nacional se establecía la concesión de 50 leguas cuadradas,
subdivididas en lotes de 625 has cada uno, otorgadas
gratuitamente a todo poblador natural o extranjero que
estuviera decidido a colonizar estas regiones y a naturalizarse
dentro de los dos años de concesión, en el caso de los
inmigrantes.11 La primera finalidad de la colonia fue la
dedicación pastoril, pero debido a la buena provisión de agua,
desde un principio se implantó un sistema de riego que permitió
el cultivo de alfalfa, cereales y hortalizas.
. El grupo pionero de este paraje, pretendió encontrar una
salida al mar, con un recorrido más corto que el que realizaban
hasta Camarones. De esa forma surgió una nueva corriente
pobladora y de ella la fundación de Comodoro Rivadavia. Los
propietarios y arrendatarios del sur del Territorio de Chubut y
del norte del de Santa Cruz solicitaron al gobierno la creación
formal de un pueblo en donde se instalara una subprefectura
que facilitara las operaciones comerciales de un puerto que
también necesitaban. La Dirección de Tierras y Colonias fundó
el pueblo de Comodoro Rivadavia y en 1901 dispuso su
trazado al pie del "chenque", cerca de la playa en un sitio apto
para atracar embarcaciones y desde donde partía un camino
que pasaba por Colonia Sarmiento, José de San Martín y
culminaba en Colonia 16 de Octubre. Relaciones que
beneficiaron la permanencia de la población en este sitio.
En los primeros años de su existencia fue un quieto y
desparramado caserío hasta que comenzó el auge de las
exploraciones petroleras, a fines de la primera década. Estas
provocaron el aumento paulatino de la población y su
expansión urbanística. Como consecuencia de la actividad
extractiva, surgieron en el área de influencia da Comodoro
Rivadavia, cuatro embarcaderos de petróleo: Caleta Córdoba,
Caleta Olivares, Kilómetro 3 y Caleta Olivia. Este último, que
comenzó tímidamente como un puerto pequeño donde los
cargueros retiraban la lana, se convirtió en la cabecera de la
poderosa cuenca petrolífera sur cuando se descubrieron los
yacimientos de Cañadón Seco.
Completan el poblamiento del sector central de la
Patagonia, un grupo de inmigrantes sudafricanos, los boers,
que decidieron instalarse hacia el norte de Comodoro
Rivadavia. Surgió así, a partir de 1902 la Colonia Escalante,
dedicada a la actividad ganadera y al cultivo de cereales.
Quesos, manteca, huevos y verdura encontraron fácil salida en
los mercados de Comodoro Rivadavia.
Es interesante destacar la diferencia entre este grupo
poblacional y la de los galeses ya que los boers, debido a su

359
vocación por las tareas agrícolas y cierta preparación cultural,
lograron adaptarse más rápidamente. Los galeses pasaron años
de penurias intentando cultivos y sistemas de riego, sin
embargo, gracias a ellos, el vasto Territorio d$l Chubut quedó
sembrado de pueblos en sus cuatro confines.

2.3 La Corriente del sur. Colonización pastoril y empresarial


atraída por los pastizales y la costa

Sobre las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, se


expandió una corriente poblacional de características muy
particulares y diferente a las demás ya que fue protagonizada
por hombres con una mentalidad eminentemente empresarial
y de objetivos económicos y no fundacionales. Este tipo de
comportamiento expansionista nació en Punta Arenas y en las
Islas Malvinas.
El tema de la difusión, especialmente, económica desde
Punta Arenas hacia los territorios de la Patagonia Austral, ha
sido ampliamente estudiada por el historiador chileno Mateo
Martinic Beros y según sus palabras:

"al arribar el siglo. X X , la antigua colonia


magallánica ejercía por medio de la expansión
de sus empresas, capitales, servicios, un rol
hegemónico económicamente visible e incos-
trastable sobre los vecinos territorios argentinos,
en particular desde el río Santa Cruz, haciendo
sentir una influencia positivamente favorable
para su desarrollo".12

Esa enérgica onda difusora surgió de un modesto fortín.


Sin embargo, la conjunción de dos hechos fundamentales
provocaron el origen de su organización actual.

360
Primero, la decisión-de ejecutar una serie de medidas
políticas y económicas que propiciaron la atracción de mano de
obra extranjera, especialmente a partir de 1870 cuando en la
Patagonia Austral no había tenido éxito ningún intento
fundacional. Comenzaron a llegar contingentes de extranjeros
que provocaron el surgimiento en pocos años de una pequeña
ciudad donde hoy se erige la de Punta Arenas. Entre los
inmigrantes que más se destacaron por el poderío económico
que lograron, se encontraban José Nogueira, José Menendez
y Mauricio Braun.

"Este aumento de población permitió la


colonización de la campaña estableciéndose
colonias agrícolas y pastoriles, y puestos
dedicados a la crianza de ganado mayor o a la
caza del avestruz y guanaco, no sólo al sur de
Punta Arenas sino también hacia el norte, de tal
modo que en 1875 existían caminos vecinales
que conducían a Vaquería del Norte en la región
de Skyring, y a Río Gallegos".’3

Segundo, a ese fortín también lo favoreció su posición,


ya que el estrecho de Magallanes se convirtió en el paso
obligado de buques internacionales. Situación que motivó la
creación de importantes empresas navieras que hicieron más
corta aún la distancia entre Punta Arenas con los terrenos
patagónicos que la rodeaban, facilitando y apresurando su
influencia.
Ya en esa época, 1875, la expansión, solamente
representada por expediciones de reconocimiento, llegó hasta
la zona de Puerto Santa Cruz, Río Gallegos, Coy Inlet y San
Gregorio, consideradas potencialmente aptas para ser
explotadas con ganadería por la abundancia de pastos, la
presencia de numerosas aguadas y la proximidad con el

361
océano. Sin embargo, no era el momento de solicitar tierras
debido a los problemas limítrofes que mantenían los dos países.
Hubo que esperar hasta 1881, cuando se firmó el Tratado de
Límites, pero más precisamente hasta 1884 cuando se crearon
las gobernaciones, ya que sus mandatarios tenían la
autorización de propiciar el poblamiento a través de la venta de
extensos campos a muy buenos precios. Fue una fuerte
atracción para los pobladores de Punta Arenas y de las Islas
Malvinas. Especiales contratos de arrendamientos de lotes de
hasta 40.000 has; el precio de los mismos, considerablemente
más bajos que los de la zona magallánica; y la facilidad de
compra definitiva contribuyeron a establecer los primeros
pobladores.
Mientras tanto Punta Arenas continuaba creciendo como
ciudad y como cabecera regional, no tanto por las divisas que
dejaban las explotaciones de carbón y de arenas auríferas, la
caza de lobos marinos o los aserraderos, sino por la incipiente
cría de ganado ovino que se aclimató perfectamente después
de su traslado desde las islas Malvinas. El éxito de esta
explotación provocó su difusión por las costas del estrecho de
Magallanes y por las mesetas patagónicas más cercanas a
Punta Arenas.
Por lo tanto, cuando arribó Carlos M . Moyano a la
Gobernación de Santa Cruz, decidido a poblarla con hombres
malvineros o magallánicos, no tardó en recibir solicitudes de
tierras para ser dedicadas a la cría de la oveja. Fue el
comienzo de la actuación de los dos frentes pioneros más
australes y que se beneficiaron con las concesiones de las
mejores tierras santacruceñas y .fueguinas: desde el río Santa
Cruz al sur y desde la costa al piedemonte ocupando ambas
márgenes del estrecho. Eran los campos que casi una década
antes, las expediciones magallánicas de reconocimiento habían
previsto como m uy buenas para la ganadería en gran escala .
Para la corriente que provino de las Islas Malvinas, la
separación del mar no constituyó ninguna barrera para la
difusión hacia Santa Cruz, ya que era frecuente la
comunicación marítima con Punta Arenas, y el interés del
gobernador Moyano por los malvineros facilitó aún más el
traslado habilitando veleros especiales para el viaje a Río
Gallegos. Por otra parte, tampoco existía el obstáculo del
desconocimiento del medio ni de la actividad que iban a iniciar.
Estaban acostumbrados a estas características ambientales y
eran experimentados ganaderos. Es así que a partir de 1886,
no sólo llegó un importante plantel de ovejas, sino también los
hermanos Felton, Williams Halliday, John Rudd y George Mac
George que fueron lo primeros pioneros malvineros que se
trasladaron desde las islas a la zona del río Gallegos.14 Este
contingente se caracterizó por formar grupos cerrados con
poca adaptación al resto de la población y con un importante
contacto comercial con Europa, especialmente con Londres,
permitiéndoles un mayor progreso económico.
En cuanto a Punta Arenas, la expansión no encontró
ninguna barrera natural ya que tanto hacia el este como hacia
el norte se extendía el mismo paisaje: l$s mesetas patagónicas.
Tam poco fue problema el obstáculo representado por las
grandes distancias que reinaban en toda la Patagonia porque
Punta Arenas contaba con una flota de cabotaje que facilitó los
traslados de animales, hombres y materiales de construcción
hacia los puertos patagónicos argentinos. Entre los primeros
magallánicos que llegaron a Santa Cruz a partir de 1886,
ubicándose entre los ríos Gallegos, Coyle y Chico, se
encontraban Henry Wood y Williams Waldron, los hermanos
Montes, John Hamilton y Sara Braun, cuyos establecimientos
se convirtieron en verdaderas empresas ganaderas.15
Entre los puertos más frecuentados por las empresas
navieras magallánicas se encontraba el ubicado en la
desembocadura del río Grande en el Territorio de Tierra del
Fuego, que sirvió de puerta de entrada de la corriente

363
colonizadora desde Punta Arenas. La llegada de los ganaderos
desde Chile se produjo en la última década del siglo' pasado, y
en forma de un verdadero monopolio familiar se ubicaron sobre
ambas márgenes del río Grande hacia el norte. Por matrimonios
y por contactos comerciales, se relacionaron los Reynolds, los
Behety, los tres hermanos Braun, los que se colocaron bajo la
autoridad de José Menéndez y formaron la Sociedad
Explotadora de Tierra del Fuego, cuyos miembros se
convirtieron en los grandes representantes de la ganadería
fueguina, y también patagónica, por la cantidad de hectáreas
y cabezas de ganado que llegaron a tener.16 Esta sociedad fue
una de las tantas que se crearon y que confirma el carácter
empresarial de esta corriente difusora con importantes
inversiones para hacer de los establecimientos ganaderos
verdaderos modelos de explotación en su género.
Punta Arenas y las Islas Malvinas fueron los "centros
madres" de las ondas poblacionales que actuaron sobre la
Patagonia Meridional, pero mientras la que provino de las islas
se asentó y permaneció en sus explotaciones, la de Punta
Arenas logró una mayor expansión espacial y comercial. Es así
que en Santa Cruz, de los. 3 0 establecimientos ganaderos que
existían a fines dei siglo pasado y que en conjunto tenían
380.00 0 cabezas, 18 pertenecían a ganaderos o empresas
venidas desde Punta Arenas con una cantidad de 2 5 4 .0 0 0
cabezas. En Tierra del Fuego, también las mejores tierras
estaban en manos de hombres magallánicos.17 Este enorme
progreso y expansión del ganado ovino fue consecuencia no
sólo de la buena adaptabilidad de ese rústico animal a las
desérticas tierras patagónicas, sino también de la reducción y
desplazamiento del ganado lanar en la región pampeana para
dedicar sus tierras a otro tipo de modelo económico basado en
la agricultura de cereales.
La expansión magallánica no terminó en los límites de los
dos territorios más australes, sino que por intermedio del

364
tráfico marítimo, llevado a cabo por sus empresas navieras
como las dé Braun y Blanchard, la difusión económica de esta
ciudad penetró por la mayoría de los puertos patagónicos
argentinos y a partir de ellos se internó en sus amplios
hínterlands donde se originó un intercambio de productos muy
fructífero: maderas, ovejas y materiales de construcción a
cambio de lana, pieles, cuero o grasa. Es así, y como se puede
apreciar en la Fig. 1, que la expansión magalláriica, dibujó en
el espacio dos corrientes. 1) La pastoril, que a través de la
compra de extensas superficies de tierra, se extendió a lo largo
de las márgenes del estrecho, de la naciente de los ríos
santacruceños y fueguinos, en las proximidades de las cuencas
lacustres al pie de Los Andes hasta la zona del Lago Fontana
en Chubut, en algunos sectores de la costa cercanos a San
Julián y al norte de Santa Cruz. 2) La comercial y empresarial
con base en los puertos atlánticos, los que le permitieron
expandirse hasta Puerto Madryn y desde allí penetraron por el
valle inferior del Chubut hasta la precordillera del Río Negro.
Este último tipo de difusión consistía no sólo en el
servicio mercantil sino también en la apertura de sucursales de
los más importantes comercios magallánicos en la compra y
venta de productos. Por ejemplo de la Sociedad Anónima de
Importación y Exportación de la Patagonia y la de Menendez,
Braun y Blanchard Cia. Ltda., que acrecentaron aún más la
expansión económica ya que creó filiales en diversos puntos
estratégicos dentro de la región. Las sucursales se ubicaron en
zonas de plena colonización pastoril y mixta, y con esos
negocios se abastecía a un importante número de pobladores
rurales.18 m
La fuerza expansiva de la corriente colonizadora
proveniente de Punta Arenas, comenzó a declinar durante la
década del '2 0 , cuando las empresas extranjeras que actuaban
en nuestro país debieron nacionalizarse y e s así como la ciudad
magallánica perdió sus contactos comerciales más importantes

365
con la Patagonia argentina ya que, desde ese momento
comenzaron a actuar otras empresas desde Buenos Aires.

2 .4 La Corriente del oeste: los pasos cordilleranos fueron la


puerta de entrada

Las condiciones favorables de sitio y posición de los


valles cordilleranos argentinos y la mentalidad expansionista
del país trasandino, originaron un tipo de onda difusora con un
peso muy importante en el poblamiento de nuestro país. Las
deficientes comunicaciones entre la costa atlántica y los
bloques montañosos fracturados del oeste en contraposición a
la proximidad y relativamente fácil acceso al Pacífico gracias a
los pasos cordilleranos que comunican a los dos países; la
atracción por los inmensos espacios vacíos pero sumamente
fértiles de los valles intermontaños y del piedemonte argentino;
y la escasísima población argentina asentada sobre esa
vertiente, provocaron el surgimiento de una corriente
poblacional con diferentes centros de origen según el cruce
más cercano que tuvieran para atravesarla.
(Fig.1)
La Cordillera de Los Andes era una barrera desde el
punto de vista político porque separa dos países que además
tenían problemas limítrofes, sin embargo, en la práctica no
significaba ningún obstáculo: los araucanos ya utilizaban estos
parajes para transportar el ganado robado en las pampas
argentinas, Cruce que también realizaron los excedentes de
extranjeros instalados en Chile, especialmente alemanes, como
también los pobladores rurales chilenos que trasladaban su
ganado a nuestros campos en busca de alimentos.
A mediados del siglo pasado, Chile inició una política que
propiciaba la atracción y el arraigo de extranjeros para
incorporarlos a las actividades y los recursos de sus provincias
australes, mantenidas al margen del resto del país debido a la
frontera agresiva que significaron los araucanos al Sur del río
Bio-Bio. Es así que en tiempos de Manuel Montt, cuando era
presidente de Chile, se promovió la colonización alemana de
clase media, educada y laboriosa ya que contaban con el total
apoyo del gobierno: la entrega de parcelas de campo con la
posibilidad de comprarlas después de 5 años, los instrumentos
de labranza y los materiales de construcción que no se
hicieron esperar.19
La política chilena con respecto a su Patagonia fue muy
distinta a la argentina. Mientras la primera fomentaba la
colonización de familias alemanas, suizas y noruegas al sur del
río Bio-Bio, la Argentina, sin una efectiva política inmigratoria,
ocupó a los europeos especialmente en el centro de su país.
Este hecho explica el desnivel demográfico, ya que én 1895,
la Patagonia argentina contaba con 28.564 habitantes y la
chilena con 734.351 pobladores. Esta gran diferencia en la
densidad demográfica incentivó la dispersión de los colonos
chilenos dando forma a una corriente migratoria que sé
proyectó sobre nuestras tierras vacías a través de los caminos
chilenos que llegaban hasta los pasos cordilleranos.20
Las primeras familias chilenas que llegaron a Chile
integraron la población de Valdivia y contribuyeron con la
fundación de Puerto Varas. De los núcleos de alemanes
radicados en Chile provino el mayor número de esos
inmigrantes que se instalaron en nuestra Patagonia. A sí por
ejemplo, los primeros pobladores efectivos de la zona del lago
Nahuel Huapf, llegaron de Valdivia a través del paso de Perez
Rosales. A las buenas condiciones de accesibilidad se le
unieron factores económicos de peso como las condicionas
climáticas y de suelo propicias para instalar sus chacras y
obtener buenas cosechas como fue la zona de la margen
sudeste del lago. Además de estos pobladores llegaron
capitales y mercancías que se intercambiaron con los

367
productos de la zona, los que por otra parte tenían mejor salida
en los mercados chilenos. El lago se convirtió en la vía de
intercambio que facilitó el poblamiento y el comercio entre las
dos vertientes. \
Carlos y Germán Wierderhold formaron parte del primer
contingente de alemanes que llegó a esta zona en 1896.
instalaron una casa comercial, un aserradero y una curtiembre,
rodeadas de otras viviendas. Todos juntos serán el origen de la
futura ciudad de San Carlos de Bariloche. El gobierno
argentino ante el inminente problema limítrofe y el auge que
estaba tomando este sector de la región, decidió crear la
Colonia Agrícola-ganadera Nahuel Huapí en 1902, sobre la
base de uno de los caseríos que se había levantado a orillas del
lago, el-llamado San Carlos.
Hacia el norte, por los pasos ubicados entre los lagos
Riñihue-Pirehueico y Lácar se trasladaron en caravana otros
alemanes quienes se dedicaron a la actividad pastoril cerca de
las zonas de Junín de Los Andes y San Martín de Los Andes.
También en Chubut el aporte alemán fue destacado por su
aporte poblacional como por su dedicación a la colonización
ganadera y a la actividad maderera. Es el caso de los
contingentes ubicados en la zona de la Colonia 16 de Octubre,
del río Pico o en el alto río Senguerr. Más al sur, a orillas del
lago Buenos Aires, los alemanes contribuyeron en acrecentar
la población del pueblo llamado Nacimiento, hoy la ciudad de
Perito Moreno.21
De la cosmopolita ciudad de Punta Arenas también
llegaron los alemanes a la zona meridional del territorio de
Santa Cruz dando vida a numerosas estancias, desde los valles
cordilleranos hasta la costa del río Gallegos.
La inmigración chilena que comenzó a principios del
presente siglo tuvo como objetivo cruzar la cordillera y utilizar
los ricos potreros naturales intermontanos para veranada de su
ganado mayor ya que los propios los utilizaban para la siembra.

368
"No se hacían ya malones, pero los altos valles
subandinos que estaban detrás de la
precordillera neuquina y que eran desconocidos
por los acantonamientos militares (que
solamente ocupaban los valles bajos} eran muy
ricos en pastos y aguadas y por consiguiente
eran guaridas seguras contra la vigilancia de
nuestras fuerzas. Todos los veranos aquellos
valles estaban repletos de hacienda de
ganaderos chilenos que no pagaban
arrendamiento ni talaje".22

Como consecuencia del uso de estas tierras surgieron


varios problemas: Chile dejó de ser comprador de nuestras
haciendas desde Santiago al sur, los ganaderos argentinos no
podían utilizar esos terrenos para sus animales y era una
actividad que no dejaba divisas porque no se les cobraba
alquiler por utilizar los suelos, los que además talaban. Por tal
motivo, Olascoaga, primer gobernador de Neuquén advirtió
permanentemente al gobierno nacional sobre el peligro que
representaba esta invasión y sobre la necesidad de iniciar una
sistemática colonización de la zona. El capital y el poblamiento
chileno dominaban esa zona ya que existían centros de
población formados y sostenidos por capitales chilenos. Esta
dependencia convertía a los valles andinos argentinos en
hinterlands tributarios de la vertiente del Pacífico.23
A pesar de todos los intentos locales por acrecentar la
población nativa, los pobladores chilenos continuaron
creciendo, entre 1895 y 1 9 1 4 aumentaron 1 2 2 % . Sobretodo
significaron un importante peso en Neuquén porque
representaron el 61 % de sus inmigrantes en 1895 y el 4 0 %
en 1914. Por el contrario, tenían bajos índices de
permanencia, generalmente venían para la época de la cosecha

369
de la fruta en el norte de la región y de la esquila en el sur.
Aún existen lugares cercanos a la frontera donde la población
chilena es mayoría como en el campamento minero de Río
Turbio ál sudoeste de Santa Cruz o en algunos sectores de
Tierra de Fuego. Mientras los primeros censos demostraron que
Neuquén era la provincia patagónica que acaparaba mayor
número de chilenos, los censos de 1947 y 1960 reflejaron que
esa posición fue reemplazada por Tierra del Fuego, con un
porcentaje de 4 0 % de chilenos entre su población extranjera.24

Conclusión

Del resultado del análisis de los diferentes procesos de


poblamiento y ocupación económica, y de la correlación de
todos los factores que entraron en juego, se obtiene la
diferenciación de cada onda expansiva según las siguientes
tipologías.
La difusión del poblamiento en el sector patagónico
septentrional siguió sucesivamente tres ejes: 1) el camino de
las Campañas al Desierto, 2) los cursos de agua y 3) el
trayecto del ferrocarril. Cada uno dejó en su recorrido un
importante número de pobladores y creó diferentes tipos de
asentamientos. Los tres juntos y un elemento fundamental para
el poblamiento como fue el riego, permitieron la formación en
el espacio de una franja alargada y totalmente ocupada y
explotada a lo largo del Alto Valle, y en menor medida sobre el
curso medio e inferior del río Negro y sobre los ríos Neuquén y
Limay.
En las provincias de Río Negro y Neuquén, la
colonización agrícola adquirió su máximo perfeccionamiento y
representatividad. La idiosincracia e interés de sus primeros
pobladores, nativos o extranjeros, las bondades del clima y del
suelo, junto a la abundancia de agua aprovechada por el

370
regadío, influyeron en este tipo de organización del espacio,
totalmente diferente a las demás subregiones patagónicas,
constituyéndose en un tipo de modalidad espacial de
características únicas.
En relación a la onda poblacional que surgió de la "ciudad
madre" de Rawson, necesitó varios años para extenderse por
la zona aprovechable del valle del río Chubut. La difusión siguió
el recorrido de dos ejes fluviales, que eran a su vez paralelos a
las rastrilladas indígenas: el del río Chubut hacia las vegas
cordilleranas del oeste; y el del río Chico hacia las cuencas
lacustres mediterráneas de Musters y Colhué Huapí. La
expansión hacia la Colonia 16 de Octubre demoró
aproximadamente 25 años, y mucho más hacia el sur del
Territorio desde el establecimiento del primer asentamiento
galés. Los grandes vacíos que quedaron sin ocupar coinciden
con los campos de escasa o nula productividad y que no
atraían pobladores.
Por otra parte, este frente pionero contribuyó
ampliamente con la organización económica de este espacio
patagónico: un valle de regadío intensamente ocupado y
formado por núcleos intimamente relacionados en cuanto a sus
funciones; pequeños oasis ubicados en los valles cordilleranos
y que sirven de centros de abastecimiento de las zonas
ganaderas vecinas; el núcleo agrícola-ganadero del sur, Colonia
Sarmiento, proveedor de Comodoro Rivadavia. Centro que
cierra la serie de fundaciones y que a diferencia de los demás,
debe su desarrollo a la riqueza de su subsuelo. El
descubrimiento del petróleo fue el resultado insospechado de
la trayectoria colonizadora galesa que pobló la Patagúnia
Central.
La onda expansiva que se originó en los dos "centros
madres" más australes, Punta Arenas y las Islas Malvinas, no
provocó un aumento considerable de población, por el contrario
a partir del asentamiento definitivo de los pioneros reinó el

371
subpoblamiento, por otra parte necesario para el desarrollo de
una actividad que necesitaba grandes extensiones para obtener
una buena rentabilidad. Tam poco dieron origen a ninguna
fundación, sin embargo el movimiento de animales, capitales
e inversiones que provocaron, especialmente la magallánica,
fue el impulso y promoción que necesitaron las poblaciones
existentes, como los puertos, para crecer en habitantes y
desarrollo económico. No fue una corriente poblacional con
propósitos fundacionales, sino más bien de objetivos
económicos, comerciales y empresariales. Con esta corriente
no se ocupó de asentamientos a la Patagonia, pero sí se la
incorporó a la explotación económica a través de la ganadería,
y se reavivó la costa con las transacciones comerciales que
surgieron gracias al movimiento mercantil de sus empresas
navieras y de las sucursales de los más importantes negocios
de compra y venta de productos.
Por último, los pasos cordilleranos favorecieron la
expansión de dos ondas poblacionales de características y
objetivos diferentes. Una de ellas estuvo representada por los
contingentes alemanes que cruzaron Los Andes y se instalaron
en nuestros campos. Eran escasos en número de personas pero
significativos en cuanto a la especialización de sus actividades
y fomento colonizador: dieron origen a núcleos poblados,
contribuyeron con la colonización pastoril y crearon empresas
comerciales innovadoras que abastecían a las poblaciones
patagónicas fomentando también el comercio de sus materias
primas.
La otra se refiere a los pobladores chilenos que
representaron la mano de obra que a pesar del carácter ilegal
de su permanencia en la mayor parte de los casos, vinieron a
suplir un vacío de trabajadores en las actividades
fundamentales de la región, como son las cosechas, la esquila
y la minería. Cumplieron y cumplen, aún, la misma función que
los braceros paraguayos y bolivianos en el norte y centro oeste

372
del país. Por eso, parte de los que llegaron se los puede
clasificar como inmigrantes golondrina, cuyos ingresos al país
■ aumentaban en la época estival. Algunos legalizaron su
situación y se quedaron en la región aumentando la población,
especialmente, de las localidades fronterizas, e integrándose
totalmente a la vida de la Patagonía argentina. Hoy constituyen
la mayoría de extranjeros residentes en las provincias
patagónicas seguidos por los españoles e italianos.
En fin, la Patagonía continúa siendo una frontera al
poblamiento, un espacio casi vácío. Para confirmarlo sirve
tener en cuenta la densidad de sus habitantes, menos de 1
habitante / km2, y la distribución de sus centros poblados y
ejes de circulación, dispersos, aislados y periféricos. El marco
natural no es el único factor que puede explicar este panorama.
A pesar de ser importante no todo se debe al medio. En la
Patagonía, el hombre se ha enfrentado según sus posibilidades
y su número, a las dificultades que le ofrecían las
características naturales. Hasta que no se encuentren las
técnicas y decisiones mejores a ese desafío, la situación no
cambiará o el progreso será muy paulatino.

373
Notas y bibliografía ■ .r
• ■ . .1 .

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376

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