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TEMA 1 FIL Alumnos

La filosofía se define como el estudio de cuestiones fundamentales sobre la existencia, el conocimiento y la moral, buscando un conocimiento sistemático a través de un método crítico. Se origina del asombro humano ante la realidad y plantea preguntas radicales y abiertas que trascienden las respuestas cotidianas y científicas. A lo largo de la historia, los mitos ofrecieron respuestas a estas inquietudes, pero la filosofía surgió como un enfoque racional que busca entender el mundo a través de la razón y la observación.

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TEMA 1 FIL Alumnos

La filosofía se define como el estudio de cuestiones fundamentales sobre la existencia, el conocimiento y la moral, buscando un conocimiento sistemático a través de un método crítico. Se origina del asombro humano ante la realidad y plantea preguntas radicales y abiertas que trascienden las respuestas cotidianas y científicas. A lo largo de la historia, los mitos ofrecieron respuestas a estas inquietudes, pero la filosofía surgió como un enfoque racional que busca entender el mundo a través de la razón y la observación.

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Tema 1 APROXIMÁNDONOS A LA FILOSOFÍA

1.1 ¿QUÉ ES FILOSOFÍA?

Al encontrarte con una asignatura con el nombre “Filosofía” es posible que te hayas sentido
algo desorientado respecto a sus contenidos; mientras el resto de las materias establecen
con claridad su ámbito de estudio (los números, el mundo natural, el lenguaje, etc.), la
palabra filosofía no parece dirigirse al estudio de nada concreto...
Si intentas comprender el concepto por su representación visual, al poner en un buscador
de imágenes de Internet la palabra “filosofía” te aparecerán numerosas figuras de seres
pensantes; te puede surgir esta duda: ¿en qué piensan los filósofos? Tu desconcierto no
sería casual, la misma filosofía sigue preguntándose hasta hoy por su propia naturaleza y
su sentido.
A la pregunta por la filosofía le iremos buscando una respuesta a lo largo de todo el curso;
de momento podemos considerar que el ámbito de cuestiones que se plantea se
extiende a todo aquello que incumbe al conocimiento humano: la existencia, el
mundo material, el conocimiento humano, el lenguaje, la moral, la política, la belleza,
etc. Para ir acotando el terreno digamos que la filosofía se ocupa de la totalidad de lo
existente, no quedando nada fuera de su alcance, pero más que acumular datos pretende
ser un saber que dé unidad al conocimiento. Se caracteriza por el modo en que ésta se
enfrenta a su objeto de estudio, buscando un conocimiento sistemático de lo real a
través de un método racional y crítico.

1.2 EL AFÁN POR LA PREGUNTA

"Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por
sí solas". Jostein Gaarder

“Los hombres empiezan en la actualidad y empezaron la primera vez a filosofar por


obra de la admiración. Desde un principio se admiraron de las cosas al alcance de la
mano en que no hallaban salida. Luego fueron progresando poco a poco en el mismo
sentido viendo que no hallaban salida en cosas mayores, como en las fases de la
luna y las cosas referentes al sol, y en las estrellas y en el origen del universo. Ahora
bien, el que no halla salida y se admira, se siente ignorante (es por lo que filómito es
en cierto modo filósofo, ya que el mito se compone de cosas que causan admiración);
de suerte que, si precisamente por huir de la ignorancia, se pusieron a filosofar, es
evidente que perseguían la ciencia por el conocimiento y no por ninguna utilidad”
Aristóteles.

Seguro que desde muy pequeño has sentido asombro y a veces inquietud ante las cosas
que te rodean; te habrás planteado innumerables preguntas, casi siempre suponiendo que
para ellas tendrían una respuesta certera aquellas personas que te rodeaban y te inspiraban
seguridad: tus padres, tus hermanos mayores, los maestros. Serían preguntas del tipo:
¿cómo ha nacido el universo?, ¿por qué amanece todos los días?, ¿por qué sentimos
dolor?, ¿por qué los seres vivos envejecen y mueren?, ¿hay vida después de la muerte?
Se trata de un proceso común, esos mismos interrogantes y muchos más forman parte de
la realidad del ser humano desde que éste tiene capacidad para el pensamiento racional, y
el género humano, a falta de unos padres o maestros que suponíamos conocedores de
todo, no ha tenido más remedio que buscar las respuestas a sus preguntas a través de sus
propios medios.
Pues, precisamente, la grandeza de la filosofía radica, más que en las respuestas que
ofrece, en las preguntas que plantea. Dichas preguntas poseen unas características
específicas que permiten diferenciarlas de las que nos planteamos de forma cotidiana o de
las que se formula la ciencia. Son preguntas: radicales, abiertas, y poseen un alto grado de
generalidad y abstracción
RADICALES: Van a la raíz de los temas que abordan, en este sentido son también
fundamentales.
ABIERTAS: Nunca se cierran de forma definitiva, cada cual debe encontrar sus propias
respuestas.
GENERALES Y ABSTRACTAS: Nuestras preguntas cotidianas suelen ser muy concretas
(¿qué hay de comer? ¿qué hora es?...) las de la ciencia, aunque más generales tratan de
explicar fenómenos u objetos determinados. La filosofía va más allá se pregunta por las
propiedades del ser, es decir de todos los seres, vivos o muertos, reales o imaginarios.

1) Preguntas que importan.


Aquí tienes una lista con algunas de las preguntas que se han planteado los filósofos a lo
largo del tiempo. ¿Te has preguntado tú alguna vez algo parecido? Elige una de estas
preguntas y trata de darle tu contestación. (DISERTACIÓN)*

¿Debemos obedecer siempre a los que mandan?


¿Puede haber normas que sean válidas para todo el mundo?
¿Debemos decir siempre la verdad?
¿Está justificado en algún caso recurrir a la violencia?
¿Está el destino escrito en las estrellas?
¿Qué debemos hacer con los criminales y los delincuentes?
¿Somos verdaderamente libres de hacer lo que queramos?
¿Existe Dios? ¿cómo puedo saberlo?
¿Es posible distinguir lo verdadero de lo falso?
¿Tuvo el universo alguna vez un comienzo?
¿Tiene la vida algún sentido?

2) Fotografía filosófica. La filosofía surge del asombro que provoca la realidad, de la


necesidad de darle sentido o darle vueltas al sentido inmediato que hemos aprendido y
nunca nos hemos cuestionado. Chema Madoz es un famoso fotógrafo español que trabaja
casi siempre en blanco y negro y que juega con el sentido de los objetos consiguiendo que
las imágenes que elabora nos sorprendan y llenen de perplejidad. Te ofrecemos una
pequeña selección de sus fotos para que las titules, con una condición: cada título debe ser
una pregunta digna de ser llamada filosófica. Si quieres, puedes encontrar más fotos en la
web: [Link].

1.3 LAS PRIMERAS RESPUESTAS: EL MITO

Aunque la filosofía se encuentra vinculada a la pregunta, lo cierto es que ese afán de saber
y hallar respuesta a esas inquietudes fundamentales se encuentran en el ser humano desde
sus orígenes, antes incluso del nacimiento de la filosofía propiamente dicha.
Precisamente algunas de las diferencias entre el comportamiento humano y la conducta
animal consisten en que los animales se comportan de forma instintiva, siguiendo sus
impulsos naturales, mientras las personas podemos (aunque no siempre lo hagamos)
dominar esos impulsos y decidir nuestros actos, en esto se entrelazan la libertad y la
racionalidad como dos aspectos fundamentales de nuestra humanidad. Podríamos decir
que los animales viven en la realidad, pero los seres humanos podemos tomar distancia y
reflexionar acerca del mundo y acerca de nosotros mismos, en ese sentido no vivimos sin
más, sino que nos planteamos preguntas sobre nuestra vida. Algunas de estas preguntas
se han venido formulando desde la Antigüedad y son consideradas preguntas
fundamentales, son por ejemplo la pregunta por el sentido de la vida, sobre si hay algo
después de la muerte, por qué debemos hacer el bien, qué nos empuja a cumplir las normas
que nos imponen los demás, etc.
La cuestión es ¿cómo respondían los seres humanos a esas preguntas?
Esta necesidad de dar respuesta a las preguntas fundamentales, mediante las que
orientarnos en el mundo y hallar sentido a la realidad aparece en todas las culturas y en
origen esas respuestas han sido ofrecidas por los mitos.

El rapto de Perséfone

Perséfone es hija de Zeus y


Deméter (diosa de la
fertilidad y el trigo). Su tío
Hades (hermano de Zeus y
dios de los Infiernos), se
enamoró de ella y un día la
raptó.

La joven se encontraba
recogiendo flores en
compañía de sus amigas
las ninfas y hermanas de
padre, Atenea y Artemisa, y en el momento en que va a tomar un lirio, (según otras
versiones un narciso), la tierra se abre y por la grieta Hades la toma y se la lleva.

De esta manera, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos. Aparentemente,


el rapto se realizó con la cómplice ayuda de Zeus, pero en la ausencia de Deméter,
por lo que ésta inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija, durante
los cuales la tierra se volvió estéril.

Al tiempo, Zeus se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto
ya no era posible pues la muchacha había comido un grano de granada, mientras
estuvo en el Infierno, no se sabe si por voluntad propia o tentada por Hades. El
problema era que un bocado de cualquier producto del Tártaro implicaba quedar
encadenado a él para siempre.

Para suavizar la situación, Zeus dispuso que Perséfone pasara parte del año en los
confines de la Tierra, junto a Hades, y la otra parte sobre la tierra con su madre,
mientras Deméter prometiera cumplir su función germinadora y volviera al Olimpo.

3. Cuestiones:

a) ¿De qué tipo de texto se trata?

b) ¿Qué pretende explicar?

c) ¿Qué características tiene este tipo de relato?

---- Y tú, ¿te atreves a crear tu propio mito? Fíjate en un fenómeno natural e inventa una
explicación fantástica del mismo.

1.3.1 Características del mito frente a la filosofía

Un mito es un relato fantástico protagonizado por dioses y seres sobrenaturales que


pretenden dar explicación a algún fenómeno natural y/o aportar sentido a algún suceso
humano.
Los mitos griegos son quizá los más conocidos en la cultura occidental, pero además de
éstos han existido leyendas parecidas en todos los pueblos de la Tierra, puesto que ofrecen
explicaciones sobre temas como el origen del mundo, el sentido de la vida, la aparición de
los seres humanos, los ciclos de la Naturaleza o la posibilidad de vida tras la muerte.

Te preguntarás por qué eran aceptados estos relatos como argumentos verdaderos siendo
explicaciones fantásticas construidas por la imaginación humana; qué diferencia había
entre estas narraciones, los mitos, y aquéllas otras, los cuentos, para que fuese común la
creencia en los primeros y se reconociera el carácter fantástico de los segundos...
Los mitos son relatos que se apoyan en la tradición. Estos han sido comunicados
oralmente a lo largo del tiempo aunque, en ciertas ocasiones, las obras escritas de
determinados poetas fueron un vehículo esencial para la transmisión del legado mitológico.
Es el caso de la Antigua Grecia, donde las obras de Homero y de Hesíodo permitieron la
sistematización de la mitología heredada en un conjunto de relatos escritos. Al
estar vinculados a una tradición cultural, los mitos difieren de unos pueblos a otros,
si bien es cierto que existen características comunes a las distintas tradiciones
mitológicas, con arquetipos que se repiten bajo diversas denominaciones y en contextos
diferentes.
Estas narraciones que explican una realidad suponen la adopción de una determinada
actitud intelectual, de una especie de esquema mental que se aplica por igual a todos los
casos en los que un mito es utilizado con el fin de justificar por qué ocurre algo o por qué
se actúa de una determinada manera.
Según el objetivo que persigan, los mitos pueden ser cosmogónicos (el origen del mundo),
teogónicos (el origen de los dioses), antropogénicos (la aparición del ser humano), morales
(el surgimiento del bien y del mal), fundacionales (cómo se fundaron las ciudades) o
escatológicos (el fin del mundo).

Esta actitud mental presenta tres características fundamentales:


• Asigna un papel esencial a los dioses y vincula los fenómenos naturales a su
capricho.
• Afirma la existencia del destino concebido como una fuerza cósmica que se
encuentra por encima de hombres y dioses, y que impone una necesidad a los
acontecimientos. Esta necesidad es irracional y no puede ser comprendida o
anticipada por el entendimiento humano.
• Cree que la voluntad divina puede ser alterada mediante la celebración
de ritos en honor al dios correspondiente.

1.4 ORIGEN DE LA FILOSOFÍA

1.4.1Del mito al logos.

Nos podemos preguntar, ¿qué cambia de modo tan tajante para poder afirmar que el
nacimiento de la filosofía supone el paso del mito al logos?, ¿se abandonó un modo de
explicación y comenzó otra completamente distinta en el siglo VI a.C.? Sería difícil
comprender un cambio así de un día a otro, indudablemente la presencia del mito es una
constante en este periodo en el que nace la filosofía, sin embargo, algunos rasgos del
pensamiento filosófico supondrán una novedad absoluta respecto al anterior modo de
resolver las cuestiones. Partiendo de la admiración ante la realidad del mundo y del ser
humano, así como del reconocimiento de su misterio, la filosofía se caracterizará por
una actitud contemplativa y reflexiva, que buscará dar una respuesta a los enigmas, no
desde las explicaciones mitológicas, sino desde la propia racionalidad.
En el seno de la filosofía las divinidades mitológicas pasarán a ser sustituidas por
fenómenos naturales. El centro de la reflexión filosófica pasará a ser la Physis,
concepto que traducimos por naturaleza y que hace referencia al cosmos, aluniverso
ordenado. El empleo de esta noción conlleva el concepto de la realidad gobernada por
un orden necesario, frente a la anterior interpretación de un mundo dirigido por las
decisiones de los dioses. Los primeros filósofos entenderán que su misión es desvelar o
descubrir la verdad oculta en lo que se nos aparece (en griego aletheia, des-cubrir). Desde
la idea de un mundo en el que los fenómenos suceden según una regularidad marcada por
las leyes que rigen el cosmos, buscarán los elementos primeros y comunes a todas las
cosas.

1.4.2 Comienzos del pensamiento racional.


El pensamiento filosófico surgió casi al mismo
tiempo, en torno al siglo VI a C. en tres lugares
muy apartados entre sí: China (Confucio) India
(Buda) Grecia (Tales) en estas tres zonas
surgió por primera vez un cuestionamiento
racional que pretendía ir más allá de las
tradicionales explicaciones míticas y sobrenaturales.

Sin embargo, las filosofías orientales se diferencian de la occidental tanto por su concepción
del ser humano y de la mente como por su visión de la naturaleza. El carácter del
pensamiento oriental, a menudo muy influido por la tradición, el misticismo y la religión, hizo
que evolucionase de una forma muy distinta a la filosofía occidental. Por eso cuando
hablamos de filosofía solemos referirnos específicamente a la filosofía occidental que
apareció por primera vez en Grecia.
Precisamente la etimología del término filosofía nos conduce a dos palabras griegas filo
(amor) y sofía (sabiduría) Según una antigua tradición, la primera persona en emplear este
término fue Pitágoras, que le dio este nombre porque creía que la filosofía no consiste en
poseer la verdad, sino en sentirse atraído por ella y en tratar de alcanzarla.

2. LAS DISCIPLINAS FILOSÓFICAS

Búsqueda de información. Completa el siguiente cuadro.


Ramas de la filosofía ¿Qué estudian? ¿Qué preguntas se
plantean?
Metafísica

Conocimiento

¿Qué es el hombre?

Busca el fundamento racional


de nuestra conducta
Estética

3. LA FILOSOFÍA Y OTROS SABERES

3.1 Ciencia y filosofía

Estamos viendo el nacimiento de esa forma de conocimiento de la realidad a través del


pensamiento que es la filosofía. Sin duda la noción de ciencia estará para ti ligada a una
representación de la realidad más próxima en el tiempo; una forma de conocer en la que
se experimenta, se emplean instrumentos tecnológicos, etc. Sin embargo, la palabra ciencia
no es nueva, y su empleo está ligado al nacimiento mismo de la filosofía y su compromiso
por un conocimiento verdadero de la realidad. Veremos que en su interpretación original, la
ciencia se entendía en un sentido mucho más racional y teórico que en nuestros días, sin
embargo es en aquel momento cuando comienza la historia de un modo de conocer, el
científico, que a pesar de todas las variaciones habidas, tendrá continuidad hasta nuestro
tiempo.
Durante mucho tiempo la
filosofía no se distinguía de la
ciencia, por lo que es habitual
encontrar razonamientos
filosóficos y científicos sobre
temas como el universo, la
naturaleza o el ser humano en
muchos autores de la
Antigüedad y la Edad Media.
Sin embargo Durante los siglos XVI y XVII se produce en Europa la Revolución científica y
el trabajo de autores como Kepler, Galileo y Newton permitió establecer un nuevo método
para estudiar las leyes de la naturaleza. Aplicando la experimentación, los científicos son
capaces de establecer las leyes matemáticas que gobiernan el comportamiento de la
naturaleza, de este modo surgen las ciencias empíricas (por ejemplo la física, química)

El desarrollo de la ciencia moderna ha permitido ofrecer respuestas a muchas preguntas,


¿significa eso que la filosofía ha quedado superada?, ¿podemos prescindir de ella? La
filosofía se ocupa de cuestiones que no pueden abordarse empíricamente, sin embargo no
podemos prescindir de ellas porque el ser humano no puede dejar de planteárselas, forman
parte de nosotros porque se refieren a los grandes problemas que siempre han inquietado
a la humanidad

3.2 Arte y filosofía


Desde su nacimiento en las costas de Grecia, la
filosofía ha intentado responder las grandes
preguntas que todos nos planteamos empleando
para ello el lenguaje. Como ya hemos visto en
griego pensamiento, razón y palabra se dicen
utilizando el mismo término: Logos
La razón de la filosofía es discursiva porque para
hacer filosofía necesitamos el lenguaje. Con las
palabras elaboramos conceptos, argumentaciones, teorías con las que aclarar las
cuestiones que nos preocupan.
Por su parte, la palabra literatura proviene del latín “littera”, que significa letra, es pues el
arte que crea y recrea mediante el lenguaje escrito situaciones fantásticas o vinculadas a
algún ámbito de la realidad, produciendo en los lectores emociones diversas y goce estético
Pero muchos de esos textos son también de una gran belleza, por lo que en ocasiones no
sabemos si nos encontramos ante una obra filosófica o literaria, quizá tampoco haga falta
y debamos aprender a que algo puede ser a la vez dos cosas distintas….
El objetivo del arte es emocionar, producir sentimientos. En la poesía, la literatura, el arte
en general lo que buscamos es disfrutar con la belleza del lenguaje, entretenernos, vibrar
con las emociones que el texto nos evoca. Esto es lo que permite distinguir la literatura de
la filosofía, ya que el objetivo de esta es encontrar respuestas a las grandes preguntas. Sin
embargo, conviene recordar que en ocasiones ambos aspectos-filosófico y literario-
aparecen unidos en obras de autores que son igualmente excepcionales como pensadores
y como artistas.

3.3 Religión y filosofía


Al igual que con el Mito, la filosofía comparte con la religión aquellas preguntas existenciales
que tiene todo ser humano. Las grandes cuestiones sobre la existencia, el ser, la idea de
Dios o la cuestión sobre el bien y el mal, preocupan y ocupan a ambas.
Si bien la Religión y la Filosofía tienen preocupaciones comunes como la ontología y la
moral, “hay una diferencia fundamental entre la ética filosófica y la de las religiones, que es
la referencia a una voluntad sagrada, a una voluntad divina.” Esta diferencia procede de la
existencia en la Religión de un principio de autoridad exterior. Por el contrario, el filósofo
trata de comprender la verdad que le es propuesta y de constatarla en sí mismo para
integrarla a través de una progresión de pensamiento y acción.

Para las religiones, la verdad es dogmática y absoluta. No se la puede refutar. Una verdad
absoluta puede existir en este plano de la existencia. Para las filosofías, por el contrario,
ninguna verdad absoluta puede existir en este plano. En consecuencia, no se puede hablar
más que de verdades relativas, y de un acceso a lo verdadero por una ascensión progresiva,
a través de la toma de conciencia de nuestra propia ignorancia.

Los filósofos antiguos habían descubierto también que, aunque no se llegase a una verdad,
esta ascensión indica una experiencia de orden individual intransmisible, pues la vivencia
puede tan sólo vivirse pero no transmitirse. En cambio, el método para que cada cual pueda
tener acceso a ella por sus propios esfuerzos sí es transmisible.
No se puede llegar a la verdad ni por la moral, ni
por recetas de verdades prefabricadas, ni por ritos.
Es el enfoque sobre la verdad el que diferencia a
la religión de la filosofía.

Existe un nexo entre la religión y la filosofía: la


teología, que pretende ser el estudio o el conocimiento de la divinidad. Se trata de una
disciplina que emplea conceptos y razonamientos propios del discurso racional (filosofía)
pero los subordina a la demostración de la existencia de Dios, pues en lugar de mantenerse
en una posición crítica y escéptica como la filosofía, asume que existen verdades reveladas
e incuestionables (dogmas de fe) ante los que la razón debe plegarse.

[Link] RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

La historia de la Filosofía comienza con el filósofo y matemático griego Tales de Mileto, en


el siglo VI a.C.

La primera etapa (Filosofía Antigua) abarca desde el siglo VI a.C. hasta la irrupción del
cristianismo en el Imperio Romano —la cual, dado que fue gradual y progresiva, no puede
ser fechada de modo preciso, pero se ubica entre los siglos II y IV—. Esta etapa se
caracterizó por la actitud de asombro de los pensadores ante la Naturaleza. Los antiguos
creían que el mundo existía desde siempre y que tanto los dioses (inmortales) como los
hombres (mortales) formaban parte de él. Los dos filósofos más destacados de esta época
fueron: Platón (427-347 a.C.) y Aristóteles (384-322 a.C.). A ellos deben sumarse los
presocráticos (Heráclito, Parménides, Pitágoras, etc.), el propio Sócrates, los sofistas
(Protágoras, Gorgias, etc.), los epicúreos y los estoicos, entre otros.

La segunda etapa (Filosofía Medieval) se extiende desde que la cosmovisión cristiana se


impone en el ámbito cultural griego y romano hasta la crisis de la humanidad europea en el
siglo XVI. Se caracteriza por la fe que, siendo compartida de modo casi unánime, genera
una nueva unidad en torno a la temática y a los criterios desde los cuales abordarla. En
esta etapa se entiende que el único que existe por derecho propio es Dios y que el mundo
y los hombres somos porque Dios nos da el ser. Hace su aparición (en la Filosofía) el
concepto de Creación. Los dos filósofos más destacados de este período fueron: Agustín
de Hipona(354-430) y Tomás de Aquino (1225-1274).
La tercera etapa (Filosofía Moderna) comienza con el intento de superación de la crisis de
la cultura europea del siglo XVI, llevada a cabo por Descartes, y culmina con la muerte de
Hegel, acaecida en 1831. La caracteriza la duda como actitud desconfiada y exigente del
filósofo que busca la certeza. El centro de la atención lo ocupa el hombre, y todos los demás
temas pasan a ser secundarios respecto de éste, ya que nada puede decirse de Dios o del
mundo si no se define antes con claridad qué es capaz de conocer el hombre con seguridad.
Sus figuras más destacadas fueron: Kant (1724-1804) y Hegel (1770-1831) Además de
Descartes, Leibniz, Hume, Spinoza.

La cuarta etapa (Filosofía Contemporánea)


abarca el período que va desde la muerte de
Hegel (1831) hasta nuestros días. Es un tiempo
de incertidumbre y ambigüedad. Mientras
Nietzsche hablaba en el siglo XIX de la "muerte
de Dios", hoy los estructuralistas hablan de la
"muerte del hombre". Se extiende la
desconfianza sobre la posibilidad de llegar a conocimientos absolutos ya sea respecto de
Dios, del hombre o del mundo. Sus principales exponentes han sido: Nietzsche (1844-1900)
y Heidegger (1889-1876). Junto a ellos se destacan Schopenhauer, Marx,
Kierkegaard, Husserl, los existencialistas (Sartre, Jaspers, Marcel), la Escuela
de Frankfurt (Marcuse,Habermas), entre otros.

4) Construye un eje cronológico en el que aparezcan las etapas, los siglos, los temas y
autores más relevantes de la Historia de la Filosofía.

5. ¿PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA?

La Filosofía como actividad de búsqueda racional de respuestas ha existido en nuestra


cultura desde hace más de 2500 años, durante todo ese tiempo los pensadores han
ofrecido todo tipo de teorías y discursos acerca de la realidad y del ser humano. Sin
embargo, esa ingente cantidad de respuestas no son definitivas ni concluyentes, sino que
dan lugar a discusiones, debates y controversias que terminan por conducir a otras
preguntas, cabe entonces la pregunta ¿sirve de algo la filosofía? ¿tiene algún sentido?
La respuesta es sí, precisamente porque renunciar a la filosofía sería renunciar a algo que
nos constituye nuestra necesidad de plantear preguntas y el afán de conocimiento.
“¿Para qué sirven los filósofos? Como ya hemos apuntado antes (...)hay que atreverse a
responder con rotundidad “para nada”puesto que lo que tiene de interesante la filosofía es
precisamente lo que tiene de interesante lo desinteresado, esto es, lo que, por definición,
no nos sirve para nada. Porque la filosofía no sirve para nada, es capaz de recordarnos que
hay cosas más importantes que servir para algo”.
Carlos Fernández Liria ¿Para qué servimos los filósofos?

En la actualidad muchos se formulan esta pregunta. Parece que la filosofía fuera algo del
pasado, como si hoy día la ciencia y la tecnología coparan los ámbitos del saber y la filosofía
tuviera que retirarse ¿es realmente así?

NECESITAMOS FILOSOFAR
Así ese hecho, al fin y al cabo vital, que es filosofar. ¿Es necesario? ¿No es necesario? Si
por necesario se entiende «ser útil» para otra cosa, la filosofía no es, por lo menos
primariamente, necesaria. Pero la necesidad de lo útil es sólo relativa, relativa a su fin. La
verdadera necesidad es la que el ser siente de ser lo que es, el ave de volar, el pez de
bogar y el intelecto de filosofar. Esta necesidad de ejercitar la función o acto que somos es
la más elevada, la más esencial.
Ortega y Gasset

Cuando en un momento histórico o en una sociedad los seres humanos renunciamos a


preguntar y preguntarnos, caemos en la desorientación y aceptamos sin crítica acciones o
informaciones de dudosa índole.
¿Cómo hacer una Disertación filosófica?

¿Qué es?
• exposición y valoración objetiva de los argumentos que se consideran más relevantes para re-
solver un tema o cuestión.
• Toda disertación tiene que tener una introducción, un desarrollo y una conclusión.
• Todos los argumentos, ya estemos personalmente de acuerdo o en desacuerdo con ellos, deben
ser expuestos con el máximo rigor y fuerza.

Pasos para redactar una disertación filosófica


I. Introducción (debe ocupar un 15% del texto, aproximadamente)
1. Se expone el tema o cuestión a tratar de manera objetiva y con todos los matices, interpretacio-
nes u otras cuestiones relacionadas que se consideran relevantes para su discusión posterior.
2. Se elige, de manera justificada, una respuesta tentativa o tesis.
3. Se avanzan brevemente los pasos que se van a dar a continuación: el desarrollo y la conclusión.
II. Desarrollo (debe ocupar un 70% del texto, aproximadamente)
1. Se dan argumentos objetivos a favor de la tesis elegida. Para ello se puede hacer uso de ejem-
plos, supuestos, inferencias, valoración de consecuencias, etc.
2. Se dan argumentos objetivos en contra de la tesis elegida. Para ello se puede hacer uso de ejem-
plos, supuestos, inferencias, valoración de consecuencias, etc.
3. Se valoran y contrastan los argumentos de ambas posiciones para identificar los más sólidos.
4. Se resumen las posiciones a favor y en contra, señalando los argumentos que se consideran que
apoyan una y otra opción de una manera más sólida.
III. Conclusión (debe ocupar un 15% del texto, aproximadamente)
1. De forma razonada, en la medida de lo posible, se toma partido por una posición.
2. Se valoran las consecuencias, ventajas e inconvenientes, así como la relevancia para el mundo
actual de la posición adoptada.

Criterios de corrección de una disertación filosófica


1. ESTRUCTURA INTERNA (3 puntos). Se valora la pertinencia de la respuesta con el tema pro-
puesto, la existencia de una introducción clara que exponga la tesis central, si existe una conti-
nuidad y progresión en la disertación y, finalmente, si existe una conclusión avalada por la ar-
gumentación.
2. REFLEXIÓN ORIGINAL (2 puntos). Se valora si el enfoque es original y se utilizan ejemplos pró-
ximos en vez de limitarse a reproducir estereotipos o conocimientos ajenos. Se valora igual-
mente la espontaneidad, frescura y viveza del trabajo.
3. ARGUMENTACIÓN (4 puntos). Se valora la coherencia y la calidad de los argumentos utilizados,
si son suficientes, variados y, sobre todo, si están bien fundamentados y elaborados, intentando
ser objetivo, sin dejarse llevar por los prejuicios o por afirmaciones poco probadas.
4. ORTOGRAFÍA Y PRESENTACIÓN (1 punto). Se valora la ortografía y la sintaxis, así como una
presentación y caligrafía estéticamente adecuados.

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