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Periodos Historia de Roma

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LA FUNDACIÓN DE ROMA Y LA

MONARQUÍA (753 a.C.- 509 a.C.)

A) ANTECEDENTES

Los orígenes de muchos pueblos antiguos aparecen envueltos en leyendas y


mitos. No resulta fácil separar la realidad de la ficción. La tradición romana nos ha
transmitido la historia de sus orígenes relacionada con ciertas ficciones más o menos
míticas: después que los griegos consiguieron ocupar Troya, Eneas, hijo de Venus y
Anquises, recibió un mensaje de Venus: "Reúne a tu familia y amigos y huye. Encontrarás
una nueva patria". Eneas tras huir con su padre, hijo y algunos amigos, se dirigió a
muchos lugares, pero no encontraba la patria prometida. En un sueño los Penates
comunicaron a Eneas que su patria estaba en un lugar llamado Hesperia o Italia, que allí
vivirían en paz y fundarían su ciudad.
Atracó con sus naves en innumerables costas, llegó a Cartago, en donde vivió
una apasionada historia de amor con la reina Dido, que acabó suicidándose ante el
abandono de Eneas. Pero por fin llegó a Italia, a una región en la desembocadura del
Tíber, el Lacio, donde gobernaba Latino. Este rey tenía una hija llamada Lavinia, que
según un oráculo debía casarse con Turno, rey de los rútulos.
Eneas vence a Turno y funda, junto con su hijo Iulo y Lavinia, la ciudad de
Alba Longa, hacia el s. XII a.C. La dinastía de monarcas que sigue a Eneas desemboca en
Numitor. Éste es destronado y expulsado de la ciudad por su hermano Amulio, que
además obliga a Rea Silvia, hija de Numitor, a entrar en la orden de las Vestales,
sacerdotisas vírgenes de la diosa Vesta. Pero el dios Marte la hace madre de dos gemelos:
Rómulo y Remo. Amulio, al enterarse de la descendencia, manda que los dos niños sean
arrojados al Tíber, pero la corriente los deposita en la orilla, en donde una loba* los
encuentra y amamanta.
Los años pasan y los dos hermanos se acaban enterando de su historia. Vuelven a
Alba Longa, matan a su tío, el rey Amulio, y reponen en el trono a su abuelo Numitor.
Tras haber hecho justicia, deciden fundar una nueva ciudad: Roma.
Para decidir quién de los dos sería el rey, convinieron consultar los auspicios: el que
viera mayor número de buitres. Rómulo se colocó en el Palatino y Remo en el Aventino;
Remo fue el primero en recibir el augurio viendo 6 buitres; Rómulo más tarde vio 12. De
aquí y del traspaso de los límites sagrados de la nueva ciudad de Rómulo se suscitó una
violenta discusión entre los hermanos que acabó con la vida de Remo y el nombramiento
de Rómulo como rey.
B) LA FUNDACIÓN DE ROMA

La fundación de la nueva ciudad se data en el año 753 a.C.

Es difícil separar la realidad de la ficción, pero la arqueología ha demostrado que


existían pobladores en el territorio que luego sería Roma dos siglos antes de su fundación
mítica. Lo que sí parece ser cierto es que sobre mitad del siglo VIII a.C. hubo un nuevo
asentamiento en ese territorio, probablemente fueran los latinos.
A menudo las leyendas encubren hechos históricos deformados. La leyenda que
entronca a los romanos con los troyanos sirvió al primer emperador, Octavio Augusto,
para emparentar su familia, gens Iulia, con una estirpe heroica, la del héroe Eneas, a
través de su hijo Iulo. El poeta Virgilio se encargó de contar en forma de epopeya, Eneida,
los gloriosos orígenes de esta gens que en su tiempo llevaba las riendas de la vida política
de Roma.

De nuevo la leyenda acude a explicar estos primeros episodios de la historia de Roma:


Fundada la ciudad, Rómulo acogió en ella a gente procedente de las regiones vecinas.
Formó un cuerpo senatorial con 100 miembros, cuyos descendientes recibieron el título
de patricios.

No obstante, para poblar el territorio, tenían que nacer hijos, y la tradición cuenta que
estos primeros habitantes no tenían mujeres. Rómulo inventó un plan para conseguirlas:
invitó a una fiesta a los habitantes de las montañas sabinas y les robó sus esposas e hijas
mientras los hombres se divertían en los Juegos. Por esta razón los sabinos declararon la
guerra, que acabó con la fusión de los dos pueblos. (Rapto de las sabinas)
Lo cierto es que, hasta donde la realidad histórica puede explicar, los primeros años
de la historia de la ciudad recién fundada fueron años de lucha. El nuevo pueblo, los
romanos, debieron de luchar por el territorio de su asentamiento con los pueblos vecinos
que ya estaban allí. La primera lucha fue contra los sabinos, que vencieron a los romanos
y les impusieron su monarquía. Esta es la realidad, aunque Virgilio en su Eneida y los
primeros historiadores nos hablen de raptos de mujeres y alianzas.
C) LA MONARQUÍA

Después de la muerte de Rómulo, el senado, habiendo pactado una alianza entre los
dos pueblos, nombró rey al sabino Numa Pompilio, hombre justo y piadoso, que organizó
el sistema religioso y el calendario. También fueron reyes sabinos: Tulio Hostilio, rey
belicoso que destruyó Alba Longa, y Anco Marcio, que agrandó la ciudad construyendo
numerosos edificios.
Durante el reinado de Anco Marcio llegó a Roma un rico etrusco, Lucio Tarquinio, que
se hizo muy popular por su carácter y por su riqueza. A la muerte de Anco llegó a ser
nombrado rey. Su reinado fue provechoso para los romanos, puesto que introdujo la
cultura etrusca, mucho más avanzada: construyó el Foro, el Gran Circo, la Cloaca
Máxima...etc. Fue asesinado por los hijos de Anco Marcio, en un intento de recuperar el
poder para los Sabinos. No lo consiguieron, y el siguiente rey fue Servio Tulio, etrusco y
también un gran organizador. Murió asesinado por su yerno, Tarquinio el Soberbio, un
rey despótico, odioso para el pueblo.
El poder en época monárquica recaía en el rey, que, a su vez tenía un consejo asesor
formado por los jefes de las principales familias patricias, el senado. Durante la
monarquía, la sociedad se dividía en patricios y plebeyos: los patricios dominaban todos
los aspectos de la vida política, social y religiosa de Roma, mientras que los plebeyos
quedaban relegados a un papel subordinado, sin acceso real al poder. Esta situación sería
uno de los factores que, más adelante, provocaría el conflicto entre ambas clases en la
época republicana.

D) VIOLACIÓN DE LUCRECIA Y FIN DE LA MONARQUÍA

Uno de los hijos de Tarquinio el Soberbio, Sexto, enamorado de Lucrecia, hija


de patricio y esposa del general Colatino, consiguió ultrajarla (** episodio de la violación
de Lucrecia) y ella acabó suicidándose, no sin antes haber contado a su marido y a su
padre lo ocurrido. Este hecho hizo que Colatino apoyado por el ejército, instigara al
pueblo a la rebelión, hasta que consiguieron terminar con la monarquía en el 509 a.C.
REPÚBLICA (27 d.c.-476 d.C.)

Al iniciarse el nuevo sistema de gobierno, el poder estaba a cargo de dos


cónsules que se elegían anualmente. A su vez, existía también el Senado, que se
encargaba de la política exterior, económica y de algunos aspectos legislativos), los
magistrados, que se organizaban en distintos cargos públicos que se encargaban del
gobierno de la ciudad) y las asambleas, constituidas por el pueblo para elegir
magistrados y votar leyes.

Así pues, es en este período en el que se ponen en uso las célebres siglas SPQR, que
constituían los pilares del régimen republicano.

Durante esta etapa de a historia de Roma tienen lugar importantes


acontecimientos en lo que respecta a la política exterior. Sucede una expansión
territorial a distintos niveles:

- Guerras defensivas: Afianzamiento del Lacio. Roma lucha contra los


pueblos vecinos y acaba convirtiéndose en la ciudad hegemónica de la
región.
- Guerras de conquista: Primero se hace con el poder de toda la Península
Itálica y después amplía sus territorios por el norte de África (Guerras
Púnicas contra Cartago), Grecia, Hispania, La Galia…El Mar Mediterráneo
se convierte en un lago entre los territorios conquistados.

En cuanto a la política interior, este periodo es convulso debido a las grandes


y continuas tensiones entre las distintas capas de la sociedad. El empobrecimiento
del pueblo, el abuso del poder y su corrupción, la compra de votos y cargos, incluso
el recurso de la violencia, desacreditaron completamente el sistema republicano.
Durante este periodo los plebeyos consiguen más derechos en ámbito político
(Tribuno de la plebe) y, a su vez, consiguen que se redacte el primer código
legislativo para evitar abusos por parte de los patricios a la hora de aplicar las leyes
y las penas. Se graban en bronce las leyes de las XII Tablas y se exponen en el Foro.

Por otra parte, se suceden distintas revoluciones plebeyas y de esclavos, pero


son importantes las tres guerras civiles que dan lugar, de forma intercalada, al primer
y segundo triunvirato (s. I a.C.), formados por Craso, Pompeyo y Júlio César, y
Octavio, Marco Antonio y Lépido. Este último terminará con el ascenso al poder de
Octavio.
IMPERIO (27 d.c.-476 d.C.)
Fue el período caracterizado por un gobierno unipersonal y autocrático, en el
que el poder residía en la persona del emperador, cuyas decisiones no estaban sujetas
a leyes. Octavio, quien adoptó el nombre de Augusto, fue el primer emperador de
Roma (desde 27 a. C. hasta su muerte en 14 d. C.). Estableció cierta paz y estabilidad
interna (conocida como pax augusta) que duró alrededor de 200 años, aunque
continuaron los enfrentamientos fronterizos.

Tras la muerte de Augusto, se sucedieron diversos emperadores, que


consiguieron alcanzar la máxima expansión del Imperio (Trajano en el s.I d.C.) y
establecieron el cristianismo como religión oficial (Teodosio en el s. IV d.C.), hasta la
disgregación del Imperio romano de Occidente en 476 d. C., cuyo último emperador
fue Rómulo Augústulo. En el 395, el emperador Teodosio instauró el cristianismo
como religión oficial del Imperio. El Imperio romano de Oriente (o Imperio
bizantino), que se había constituido como una subdivisión del Imperio romano a fines
del siglo IV d. C., perduró hasta el siglo XV d. C.

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