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Documento 6

El documento aborda la imposibilidad de alegar nulidad absoluta o repetir lo pagado en casos donde el representante conocía el vicio del acto. También se discuten los requisitos de la representación, incluyendo la necesidad de que el representante actúe en nombre del representado y tenga poder de representación. Además, se explican las consecuencias del exceso o defecto de poder, así como la figura de la ratificación como medio para validar actos realizados sin la debida autorización.
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Documento 6

El documento aborda la imposibilidad de alegar nulidad absoluta o repetir lo pagado en casos donde el representante conocía el vicio del acto. También se discuten los requisitos de la representación, incluyendo la necesidad de que el representante actúe en nombre del representado y tenga poder de representación. Además, se explican las consecuencias del exceso o defecto de poder, así como la figura de la ratificación como medio para validar actos realizados sin la debida autorización.
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En relación con la disposición legal que impide demandar la nulidad

absoluta al que sabía o debía saber el vicio que invalidaba al acto y con
aquella que impide repetir lo pagado por objeto y causa ilícita a
sabiendas: Respecto del representado, no puede pedir alegar la nulidad absoluta
o repetir lo pagado.
Si el representante es quien sabía o debía saber el vicio que invalidaba el
contrato o quien contrató a sabiendas del objeto o causa ilícita, la doctrina se
inclina por restar relevancia a su mala fe, en virtud del principio de que la persona
que es parte en un acto jurídico debe sufrir los perjuicios que emanen de su propia
ciencia, y no de la de otros34.

En relación con las impugnaciones de las enajenaciones del deudor: Si


existe fraude pauliano -que consiste en el conocimiento que tiene el deudor en el
mal estado de sus negocios- en el deudor representado, los acreedores podrán
deducir la acción pauliana para revocar la enajenación efectuada por el
representante del deudor.
Si el fraude pauliano existe en el representante que enajenó los bienes del
deudor, se dice que dicho fraude debe perjudicar al representado. Es justo que el
representado se vea privado de las ventajas que el negocio pudiera reportarle, sin
que los acreedores deban soportar el perjuicio.

98. Requisitos de la representación.


Para que haya representación se requiere la concurrencia de los siguientes
requisitos:

a. El representante debe declarar su propia voluntad: Este requisito se


advierte con especial claridad en la representación legal, pues el único que
puede manifestar la voluntad indispensable para que el acto nazca a la vida del
derecho es el representante.
Por su parte, en la representación voluntaria también es indispensable
que la voluntad la manifieste el representante, pues ello permite saber si se atiene
a las instrucciones recibidas y comprobar si actuó o no dentro de los límites de sus
poderes.

b. El representante debe actuar a nombre del representado: Es lo que se


denomina la “contemplatio domini”, lo que significa que tiene que manifestar, de
alguna manera, que su declaración se refiere a otra persona, a nombre de la cual
está obrando.
Si falta la contemplatio domini, el acto jurídico va a surtir efectos para el
representante y no para el representado, obligando a aquél y no a éste.

34
Este criterio es acogido por la Corte Suprema, toda vez que permite al representado alegar la
nulidad absoluta, aun cuando el representante sabía o debía saber el vicio que invalidaba el
contrato o la existencia del objeto o causa ilícita, porque el dolo es un acto personalísimo.

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La manifestación de la contemplatio domini no está sujeta a formalidades
especiales, por lo que se aplican las reglas generales en lo relativo a la
manifestación de voluntad.
Finalmente, es la contemplatio domini lo que hace diferenciar
sustancialmente el mandato de la representación, pues no es de la esencia de
aquél, lo que permita que exista mandato sin representación.

c. El representante debe tener poder de representación: La autorización para


actuar a nombre del representado debe ser anterior a la celebración del acto en
que se ejerce dicho poder.
No obstante ello, existen las siguientes excepciones:

1- Cuando el acto jurídico ha sido celebrado por un agente oficioso o gestor de


negocios ajenos, en que si la gestión realizada ha sido útil para el interesado, la
ley presume que éste la ha autorizado en el mismo momento en que se
realizó35.
2- Cuando con posterioridad a la celebración del acto el interesado lo ratifica.

Extinción del poder de representación: El poder de representación se extingue


por las siguientes causales:

1- Por la revocación del mismo.


2- Por la muerte del representado.
3- Por la muerte del representante.
4- Por la incapacidad sobreviniente del representante.

Exceso o defecto de poder de representación: El exceso o defecto de poder


tiene lugar cuando la actividad en nombre de otro no sea conforme al poder de
representación, porque, respectivamente, el poder sea más reducido o falte
completamente.
En tales casos, el acto no puede producir efectos para aquel en cuyo nombre
se ha realizado, pero tampoco puede para el agente, porque no lo ha realizado en
su nombre.
La solución a este problema la encontramos en el Código Civil, que establece
reglas para el caso que el mandatario actúe excediendo los límites del poder o
faltando el mismo.

Art. 2160. El mandante cumplirá las obligaciones que a su nombre ha contraído el mandatario
dentro de los límites del mandato.
Será, sin embargo, obligado el mandante si hubiere ratificado expresa o tácitamente
cualesquiera obligaciones contraídas a su nombre.

35
El cuasicontrato de agencia oficiosa se tratará con más detalles en fuentes de las
obligaciones.

192
Art. 2173. En general, todas las veces que el mandato expira por una causa ignorada del
mandatario, lo que éste haya hecho en ejecución del mandato será válido y dará derecho a
terceros de buena fe contra el mandante.
Quedará asimismo obligado el mandante, como si subsistiera el mandato, a lo que el
mandatario sabedor de la causa que lo haya hecho expirar, hubiere pactado con terceros de buena
fe; pero tendrá derecho a que el mandatario le indemnice.
Cuando el hecho que ha dado causa a la expiración del mandato hubiere sido notificado al
público por periódicos, y en todos los casos en que no pareciere probable la ignorancia del tercero,
podrá el juez en su prudencia absolver al mandante.

Art. 2154. El mandatario que ha excedido los límites de su mandato, es sólo responsable al
mandante; y no es responsable a terceros sino,
1º. Cuando no les ha dado suficiente conocimiento de sus poderes;
2º. Cuando se ha obligado personalmente.

99. La ratificación.
Dijimos que una de las excepciones de que el poder de representación debe
otorgarse antes del acto representativo es la ratificación.
La ratificación es el acto mediante el cual el interesado por sí hace eficaz el
acto que ha sido concluido en su nombre, o como se suele decir, se apropia los
efectos del acto.
La ratificación tiene las siguientes características:

1- Es un acto jurídico unilateral, el cual debe emanar del interesado o, si fallece,


de sus herederos.
2- Es un acto jurídico irrevocable.
3- La ratificación interesa tanto a la persona que contrató con el falso
representante como a éste.
4- No está sujeta a formalidades especiales36.
5- Puede ser expresa o tácita. Será tácita por medio de un comportamiento que
permita desprender dicha intención.
6- Opera con efecto retroactivo, es decir, que por una ficción legal se supone que
el acto obliga a quien ratifica desde la fecha de celebración del mismo, y no
desde la fecha en que se ratifica.

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Algunos opinan que la ratificación debe ser solemne si el acto al cual accede tiene tal carácter.
La jurisprudencia se acoge a este criterio.

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