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Khaled Perez

La actividad física regular mejora la función endotelial, reduce la presión arterial, mejora el perfil lipídico y disminuye la inflamación sistémica, lo que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El ejercicio combinado de resistencia y fuerza es el más efectivo para prevenir la diabetes tipo 2, ya que mejora la captación de glucosa y la sensibilidad a la insulina. Las adaptaciones musculares al ejercicio previenen la obesidad al aumentar la sensibilidad a la insulina, la biogénesis mitocondrial y la tasa metabólica basal, mientras que las respuestas hormonales al ejercicio promueven la salud integral y el bienestar mental.

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La actividad física regular mejora la función endotelial, reduce la presión arterial, mejora el perfil lipídico y disminuye la inflamación sistémica, lo que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El ejercicio combinado de resistencia y fuerza es el más efectivo para prevenir la diabetes tipo 2, ya que mejora la captación de glucosa y la sensibilidad a la insulina. Las adaptaciones musculares al ejercicio previenen la obesidad al aumentar la sensibilidad a la insulina, la biogénesis mitocondrial y la tasa metabólica basal, mientras que las respuestas hormonales al ejercicio promueven la salud integral y el bienestar mental.

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NOMBRE : KHALED DAVID PEREZ MELEDEZ

[Link] la fisiología del ejercicio, ¿cuáles son los principales mecanismos por los que
la actividad física reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares?

La actividad física regular ejerce múltiples efectos fisiológicos que reducen el riesgo
cardiovascular:

• Mejora de la función endotelial: el ejercicio estimula la liberación de óxido nítrico


(NO), lo que favorece la vasodilatación y disminuye la rigidez arterial.
• Reducción de la presión arterial: a través de adaptaciones en el sistema nervioso
autónomo (menor tono simpático y mayor actividad parasimpática), se produce una
disminución de la presión arterial en reposo.
• Perfil lipídico más saludable: incrementa el colesterol HDL y reduce triglicéridos y
LDL oxidados.
• Mejor control glucémico e insulínico: disminuye la resistencia a la insulina, factor
clave en la aterogénesis.
• Disminución de la inflamación sistémica: el ejercicio crónico reduce citoquinas
proinflamatorias (TNF-α, IL-6) y eleva adiponectina y miocinas protectoras.
• Mejora de la función cardíaca: aumenta el gasto cardíaco máximo y la eficiencia del
miocardio, reduciendo la probabilidad de isquemia.
En conjunto, estas adaptaciones reducen el desarrollo de aterosclerosis, hipertensión y
arritmias.

2. ¿Qué tipo de ejercicio (resistencia, fuerza o combinado) consideras más efectivo


para prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2? Justifica tu respuesta con argumentos
fisiológicos.
El ejercicio combinado (resistencia + fuerza) es el más efectivo para prevenir la diabetes
tipo 2.
Razones fisiológicas:

• Ejercicio aeróbico (resistencia): aumenta la captación de glucosa por el músculo a


través de la translocación del transportador GLUT-4, mejora la oxidación de ácidos
grasos y eleva la densidad mitocondrial, reduciendo la resistencia a la insulina.
• Ejercicio de fuerza: incrementa la masa muscular activa, lo que expande el principal
reservorio para la captación y almacenamiento de glucosa, además de mejorar la
sensibilidad a la insulina en reposo.
• Combinado: al integrar ambos, se potencian los efectos:
• Resistencia = mejora cardiovascular y metabólica.
• Fuerza = aumento de la masa muscular que favorece la homeostasis glucémica.
Evidencia científica muestra que el entrenamiento combinado reduce en mayor medida la
hemoglobina glicosilada (HbA1c) y el riesgo de progresión a diabetes tipo 2 comparado
con modalidades aisladas.

3. ¿Cómo influyen las adaptaciones crónicas del músculo esquelético (como la


mejora en la sensibilidad a la insulina y el aumento de mitocondrias) en la
prevención de la obesidad?
Las adaptaciones musculares al ejercicio regular previenen la obesidad mediante varios
mecanismos:

• Mayor sensibilidad a la insulina: los músculos entrenados requieren menos insulina


para captar glucosa, lo que reduce la hiperinsulinemia y el almacenamiento excesivo
de grasa.
• Aumento de la biogénesis mitocondrial: más mitocondrias permiten una mayor
capacidad oxidativa, lo que facilita la utilización de ácidos grasos como fuente de
energía, reduciendo su acumulación en tejido adiposo y órganos (prevención de
lipotoxicidad).
• Secreción de mioquinas (como irisina y IL-6 en forma antiinflamatoria): que regulan
el metabolismo energético, favorecen la oxidación de grasas y mejoran la
comunicación músculo-adipocito.
• Incremento de la tasa metabólica basal: al aumentar masa muscular, el organismo
gasta más energía en reposo, lo que contribuye al balance energético negativo.
En resumen, el músculo entrenado se convierte en un órgano metabólicamente activo que
regula glucosa y lípidos, previniendo obesidad y sus comorbilidades.

4. ¿Qué papel desempeñan las respuestas hormonales al ejercicio en la promoción


de la salud integral?

• Endorfinas: mejoran el estado de ánimo, reducen la percepción del dolor y actúan


como analgésicos naturales.
• Catecolaminas (adrenalina/noradrenalina): aumentan la lipólisis y el gasto energético,
favoreciendo el control de peso.
• Insulina: el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina y favorece su liberación post-
ejercicio para funciones metabólicas.
• Mioquinas e inflamación: se liberan mioquinas antiinflamatorias (como IL-10) que
ayudan a reducir la inflamación sistémica asociada a enfermedades crónicas.
En conjunto, estas respuestas hormonales promueven metabolismo saludable, bienestar
mental y resiliencia inmunológica.
5. ¿Qué limitaciones existen en el uso del ejercicio como única estrategia preventiva
de enfermedades crónicas, y cómo debería complementarse con otros factores de
estilo de vida?
Limitaciones del ejercicio por sí solo:

• Adherencia difícil: muchas personas no mantienen la constancia necesaria.


• Estado inflamatorio persistente o sarcopenia: en envejecimiento o enfermedades
crónicas puede reducirse la efectividad.
• Ausencia de nutrientes clave: solo hacer ejercicio sin dieta adecuada limita los
beneficios.
Complemento necesario:

• Alimentación balanceada (ej. dieta mediterránea).


• Intervenciones adaptadas a condiciones específicas (ej. programas en adultos
mayores).
• Monitoreo continuo y apoyo profesional.

Asunto Impacto del ejercicio Necesita complementarse


con
Metabolismo / obesidad Mejora sensibilidad Dieta adecuada, adherencia
insulínica, capacidad constante
mitocondrial, liberación de
miocinas

Salud hormonal / bienestar Liberación de endorfinas, Estilo de vida integral


mental catecolaminas, mioquinas (nutrición, descanso)
antiinflamatorias
Limitaciones Baja adherencia, condiciones Programas personalizados,
crónicas limitantes apoyo multidisciplinario
Referencias

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