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Corea

La Guerra de Corea fue un conflicto bélico entre 1950 y 1953 entre Corea del Sur, apoyada por Estados Unidos y otros países, y Corea del Norte, respaldada por China y la Unión Soviética. La guerra, que resultó en más de 3 millones de civiles muertos, culminó en un armisticio que restauró la frontera cerca del paralelo 38 y estableció una Zona desmilitarizada. La intervención de la ONU, aunque cuestionada por la URSS, fue clave para la respuesta militar contra la invasión norcoreana.
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La Guerra de Corea fue un conflicto bélico entre 1950 y 1953 entre Corea del Sur, apoyada por Estados Unidos y otros países, y Corea del Norte, respaldada por China y la Unión Soviética. La guerra, que resultó en más de 3 millones de civiles muertos, culminó en un armisticio que restauró la frontera cerca del paralelo 38 y estableció una Zona desmilitarizada. La intervención de la ONU, aunque cuestionada por la URSS, fue clave para la respuesta militar contra la invasión norcoreana.
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LA GUERRA DE COREA (en hangul, 한 국 전 쟁 ; en hanja, 韓 國 戰 爭 ; romanización revisada del

coreano, Hanguk Jeonjaeng; McCune-Reischauer, Hankuk Chǒnchĕng) fue un conflicto bélico


que ocurrió en la península de Corea entre 1950 y 1953,a donde se enfrentaron la República
de Corea (o Corea del Sur), apoyada por las fuerzas armadas de varios países comandados
por Estados Unidos, y la República Popular Democrática de Corea (o Corea del Norte), apoyada
por la República Popular China y la Unión Soviética. La guerra constituyó uno de los tempranos
episodios de la Guerra Fría. Con más de 3 millones de civiles y casi el 15 % de la población del
norte muerta, constituye una de las guerras más sanguinarias de la historia.13

Cinco años antes, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética
acordaron dividir Corea en dos. Trazaron la frontera en el paralelo 38, quedando la franja
Norte a cargo de la Unión Soviética y la franja Sur a cargo de Estados Unidos. Cada
superpotencia controló en su área respectiva la constitución de dos nuevos Estados que
quedaron bajo sus correspondientes órbitas: la República Popular Democrática de Corea en el
norte y la República de Corea en el sur.

Aunque se realizaron negociaciones para la reunificación de Corea en los meses anteriores a la


guerra, la tensión se intensificó con escaramuzas transfronterizas e incursiones en el paralelo
38. La escalada de tensión degeneró en una guerra abierta cuando Corea del Norte invadió
Corea del Sur el 25 de junio de 1950.

Los Estados Unidos acudieron en ayuda de Corea del Sur para repeler la invasión. En solo dos
meses los defensores fueron empujados al Perímetro de Pusan, un área pequeña en el
extremo sur de la península, antes de que los norcoreanos fueran detenidos. Una rápida
contraofensiva de las tropas de Estados Unidos y otras naciones bajo mandato de la ONU,
repelió a las fuerzas norcoreanas e invadió a su vez el territorio de Corea del Norte, más allá
del paralelo 38, casi hasta el río Yalu. Entonces entró en el conflicto la República Popular China
del lado del Norte, con apoyo armamentístico de la Unión Soviética. El Ejército chino lanzó
una ofensiva que obligó a las fuerzas del Sur, Estados Unidos y las Naciones Unidas a volver a
ubicarse al otro lado del paralelo 38. En 1953, la guerra cesó con un armisticio que restauró la
frontera entre las Coreas cerca del paralelo 38 y creó la Zona desmilitarizada de Corea, una
franja de 4 km de ancho entre ambos países. Desde entonces siguieron produciéndose
periódicos rebrotes conflictivos entre ambas partes.

La participación de las Naciones Unidas (ONU) en la guerra se materializó con varias


resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a favor de Corea del Sur,
avalando incluso el uso de la fuerza armada. La legitimidad de las resoluciones de las Naciones
Unidas con motivo de la guerra de Corea fue cuestionada por la Unión Soviética y otros países
no alineados con los Estados Unidos, que apoyaban la intervención china. La URSS intentó
bloquear la votación ausentándose, pero la ONU no computó como veto la ausencia de la
URSS de las reuniones del Consejo de Seguridad en las que se sancionaron las resoluciones
cuestionadas. Según los estándares actuales, la operación no habría sido clasificada como
operación de las Naciones Unidas mediante el uso de la fuerza (art. 42 de la Carta de la ONU),
debido a que no fue conducida por el secretario general (ya que fue dirigida directamente por
los Estados Unidos, aunque encuadrase fuerzas de otras naciones). Se acusó que el Consejo de
Seguridad no dio la oportunidad a ambas partes de explicar su postura (solo lo hizo Corea del
Sur) y se procedió al uso directo de la fuerza armada, sin tener en cuenta que Corea del Norte
usó la fuerza unilateralmente y había conquistado el 90% de Corea del Sur cuando las Naciones
Unidas reaccionaron.

Antecedentes
Desde 1910, Corea era una colonia del Imperio Japonés.1415 El 8 de agosto de 1945, dos días
después del lanzamiento de la bomba atómica de Hiroshima, los soviéticos lanzan la Operación
Tormenta de Agosto, la invasión de Manchukuo, un Estado títere japonés creado
en 1932 en China, donde todavía se encontraban numerosas fuerzas del Ejército Imperial
Japonés.16 No pasa mucho tiempo hasta que las tropas soviéticas, ayudadas por soldados de
la República Popular de Mongolia, penetren en Corea, donde colaborarán con partisanos
comunistas, como es el caso de Kim Il-sung. El 8 de septiembre, los estadounidenses
desembarcan en el sur de Corea, en la llamada Operación Cuarenta Lista Negra, evitando así
que caiga en manos soviéticas. La zona de ocupación americana y la soviética se encuentran
divididas por el Paralelo 38. La ocupación soviética terminó en 1948, naciendo así Corea del
Norte, gobernada por Kim Il-sung. La ocupación estadounidense finalizó ese mismo
año. Syngman Rhee, líder del gobierno coreano en el exilio, se hace con el poder en Corea de
Sur.17 Ambos líderes buscan unificar Corea bajo su mando.

El triunfo de la revolución comunista en China el 1 de octubre de 1949 alteró completamente


el equilibrio geoestratégico de Asia Oriental. Stalin, que venía de sufrir serios reveses en
Europa (como el fracaso del bloqueo de Berlín o el cisma yugoslavo), quiso recuperar terreno
en Asia y dio su aprobación a un ataque norcoreano a Corea del Sur. Mientras tanto, la
campaña de desestabilización en Corea del Sur contra el presidente, acusado de dictador,
generó revueltas en los sectores procomunistas del campesinado y sindicatos, que iniciaron
una ola de asesinatos y atentados que fueron duramente reprimidos por el gobierno,
desatando una oleada de violentos combates dentro del país.

Aprovechando el clima de inseguridad y la inestabilidad del Sur, el 25 de junio de 1950, las


tropas norcoreanas atravesaron el paralelo 38, avanzando rápidamente hacia el sur y
arrasando prácticamente a las fuerzas surcoreanas hasta Pusan. La respuesta norteamericana
fue prácticamente inmediata. Washington pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la
ONU y consiguió un mandato para ponerse al frente de una fuerza que respondiera a la
agresión norcoreana. La resolución fue tomada sin la presencia de la URSS, que había
rechazado asistir a las reuniones del Consejo como protesta por la negativa estadounidense a
reconocer a la República Popular [Link], 2000, p. 250 Las Naciones Unidas reconocían
como legítimo representante de la nación china al derrocado gobierno del Kuomintang, que
tras su derrota en la Guerra civil china hubo de exiliarse en Taiwán.

Con el amparo legal de la Resolución del Consejo de Seguridad, Estados Unidos formó una
fuerza expedicionaria bajo el mando del general Douglas MacArthur, que recuperó
rápidamente el terreno perdido, apoyado por el bombardeo a gran escala de cualquier ruta,
centro logístico o núcleo de Corea del Norte, con uso masivo de armamento convencional y del
potente agente incendiario napalm. El 19 de octubre, tras intensos combates en su progresión
hacia el norte, tomaron Pionyang, la capital de Corea del Norte.

Pero tres días antes, el 16 de octubre, China decide intervenir, y con masivo apoyo militar
soviético, mediante una hábil operación de infiltración, consiguen poner tropas suficientes en
la retaguardia de las fuerzas de la ONU como para poner en peligro sus líneas de
abastecimiento, con lo que los norteamericanos y el resto de las fuerzas de Naciones Unidas se
ven obligadas a retroceder. Las fuerzas combinadas chinas y norcoreanas logran empujar a las
de la ONU hacia el sur, hasta volver a ocupar la capital surcoreana de Seúl el 4 de enero de
1951.

DESARROLLO DE LA GUERRA
Ataque norcoreano
La desestabilización de Corea del Sur la llevó a una virtual guerra civil, cuando la represión de
la dictadura capitalista dio al traste con el plan de subvertir el orden en el sur (con un más que
notable apoyo estadounidense). Las fuerzas convencionales de Corea del Norte cruzaron el
paralelo 38, con un fuerte apoyo de la artillería, el 25 de junio de 1950, siendo más de 100.000
hombres. El 1° Cuerpo del Ejército norcoreano (53.000 hombres) condujo la ofensiva principal,
al cruzar el río Imjin rumbo a la capital surcoreana, Seúl, mientras que el 2° Cuerpo de Ejército
(54.000 hombres) avanzaba en dos direccionesː por un lado, a través de las ciudades de Inje y
de Ch'unch'on, rumbo a Hongch'on y, por otro, pasando por la ruta en la costa oriental rumbo
a Kangnung. Gracias al equipamiento soviético y a sus enormes reservas, su ataque sorpresa
fue un éxito aplastante, entrando en Seúl en la tarde del 28 de junio. En pocos días, las fuerzas
militares de Corea del Sur estaban en total retirada y, junto al pequeño número de
estadounidenses, formaron una línea defensiva al sur del río Han, mientras que en la costa
oriental el repliegue fue ordenado. Tuvieron que concentrarse en una pequeña área alrededor
de la ciudad de Pusan. Con el apoyo logístico y las acciones de interdicción de la Fuerza Aérea
estadounidense, las tropas de Corea del Sur consiguieron estabilizar el llamado Perímetro de
Pusan. Parecía que toda la península iba a ser ocupada por el Norte.

Reacción de Estados Unidos


La invasión por parte de Corea del Norte pareció tomar por sorpresa a Estados Unidos y a las
otras potencias occidentales; Dean Acheson, del Departamento de Estado, había manifestado
al Congreso el 20 de junio que la guerra no era probable, pero un informe de la CIA, de
principios de marzo, había previsto la invasión para junio.

En audiencia pública por la invasión, el presidente de [Link], Harry S. Truman estuvo de


acuerdo con sus consejeros en usar la fuerza aérea estadounidense, unilateralmente, contra
las fuerzas de Corea del Norte. También ordenó a la Séptima Flota proteger a Taiwán. Los
Estados Unidos también mantenían fuerzas sustanciales en Japón, lo cual permitió margen
para una intervención rápida. Las acciones estaban puestas bajo el mando de MacArthur,
quien estaba a cargo de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico. Las demás potencias
occidentales mostraron inmediatamente su acuerdo con las acciones estadounidenses y
ofrecieron su ayuda en el conflicto. La acción estadounidense se llevó a cabo por varias
razones. Truman estaba bajo una fuerte presión interna, ya que era considerado demasiado
suave con el comunismo. Especialmente elocuentes fueron aquellos que acusaron a
los demócratas de contar simplemente con la "derrota china". La intervención era también una
forma excelente de poner en marcha la nueva Doctrina Truman, la cual abogaba por la
oposición al comunismo en cualquier lugar al que este intentara expandirse. Más tarde,
Truman recibiría críticas por no obtener una declaración de guerra del Congreso antes de
enviar tropas a Corea, pero la situación requería decisión y acciones inmediatas y ese fue su
acierto.

Las fuerzas de Estados Unidos estaban sufriendo en aquel momento problemas originados por
la desmovilización que había empezado en 1945, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, lo
cual en los inicios de la guerra le dio la ventaja a Corea del Norte; a su vez Corea del Sur no
disponia de tanques. Los estadounidenses enviaron el Grupo de Operaciones Especiales Smith,
y el 5 de julio tuvo lugar el primer choque de la guerra entre norcoreanos y estadounidenses,
la Batalla de Osan. Por ocho semanas, además de Osan, otras acciones de combate de los
estadounidenses se produjeron a lo largo del Río Kum, a través de Taejon y al sur de Taegu,
donde aun las fuerzas de [Link] estaban en desventaja numerica y de equipamiento. Además,
fueron sobrepasados por constantes columnas de refugiados, lo cual en la creencia de
militares de entonces, aumentaba el riesgo de que se infiltraran guerrilleros norcoreanos entre
ellos. Esto llevó a los desafortunados ataques a columnas de refugiados y, en otras
circunstancias, a civiles en general, llevando a que fuerzas de [Link] fusilaran a unos 400
refugiados cerca de la villa de Nogun-ri, al oeste del Río Nakdong, durante la última semana de
julio.

Las potencias lideradas por Estados Unidos obtuvieron un mandato de acción de las Naciones
Unidas pese al intento de los soviéticos de bloquear la votación al no presentarse en el Consejo
de Seguridad como protesta ante el rechazo de que la República Popular China entrara en el
mismo, mientras la República de China (Nacionalista) mantenía el escaño chino, la intención
era ganar tiempo para una total derrota de las fuerzas de Corea del Sur y de Estados Unidos y
presentar la unión de Corea bajo un régimen comunista como un hecho consumado. La ONU
reaccionó interpretando que la ausencia soviética no equivalía a un veto, y únicamente con la
abstención de Yugoslavia, el Consejo de Seguridad resolvió apoyar a Corea del Sur,
recomendando a los países miembros organizar una fuerza militar bajo el mando de Estados
Unidos, con autorización de usar la bandera de las Naciones Unidas (Resolución 83). A las
fuerzas estadounidenses se unieron durante el conflicto tropas de otros 15 países miembros
de la ONU: Australia, Bélgica, Canadá, Colombia, Filipinas, Francia, Reino de Grecia, Países
Bajos, Nueva Zelanda, Luxemburgo, el Reino Unido, Unión Sudafricana, Reino de
Etiopía, Turquía y Tailandia. Los chinos nacionalistas, que tras la guerral civil en su país se
hallaban confinados a Taiwán, solicitaron participar en la guerra, pero su petición fue
denegada por los estadounidenses, quienes sospechaban que detrás de ese interés
únicamente se ocultaba la motivación de trasladar el conflicto a la China comunista.

No fue hasta las primeras semanas de agosto que el avance norcoreano fue detenido. El 8.º
Ejército de Estados Unidos, comandado por el Teniente General Walton Walker, destacado
comandante durante la Segunda Guerra Mundial, y el Ejército de Corea del Sur, al mando del
Mayor General Chung il Kwon, tuvieron un buen desempeño. La ayuda comenzó a llegar a
través del puerto de Pusan, donde estaba la logística del 8.º Ejército, ayudada por mano de
obra coreana y japonesa; allí Walker recibió nuevos blindados, artillería, armas antitanque,
etc., al tiempo que la 5.ª Fuerza Aérea y los escuadrones navales basados en los portaaviones,
atacaban blancos en tierra, como también en la costa oriental lo hacían destructores y
cruceros. Consciente de que suministros y refuerzos llegaban al puerto de Pusan, el
comandante norcoreano que dirigía la ofensiva, General Kim Chaek, ordenó un avance sobre la
línea del río Naktong-Taegu-Yongdok, que pronto sería conocido como el Perímetro de Pusan.
En la batalla de Tabu-dong (18-26 de agosto), tropas de la 1.ª División de Corea del Sur y del
27.° Equipo de Combate estadounidense detuvieron el principal ataque blindado contra Taegu,
y para el 12 de septiembre, los dos cuerpos de Ejército de Corea del Norte contaban tan solo
60.000 hombres, su fuerza blindada había sido considerablemente reducida y habían
retrocedido en la mayoría de las posiciones hacia el oeste del Naktong y lejos de Taegu y
P'ohang. En ese momento, la iniciativa quedó en manos de la coalición de la ONU.

Desembarco de Incheon
El general MacArthur, como comandante en jefe de las fuerzas de la ONU, creía que era
necesario un desembarco detrás de las líneas enemigas y había comenzado a planearlo ya en
julio de 1950, por lo que ordenó, para aliviar la presión en el perímetro de Pusan, una
operación de desembarco en Incheon, por su puerto clave, situado en la costa occidental de
Corea del Sur. Esta fue una operación extremadamente arriesgada, pero también fue exitosa.
Para la misión se había designado al 10.º Cuerpo, comandado por el Mayor General Edward M.
Almond, y constaba de varias divisiones, tanto estadounidenses como surcoreanas. Luego del
bombardeo naval y aéreo efectuado el 14 de septiembre, los marines asaltaron la isla de
Wolmi, situada frente a la costa, y en los días 15 y 16, las tropas de las Naciones
Unidas consiguieron llegar hasta Incheon, enfrentándose únicamente con una leve resistencia
y empezando a progresar rápidamente para recapturar Seúl. Los norcoreanos tuvieron que
retirarse rápidamente de sus líneas de abastecimiento hacia el norte, y las fuerzas de la ONU y
la RDC, que habían estado confinadas en el sur, pudieron entonces moverse hacia el norte y
enlazar con las tropas recientemente desembarcadas. Tropas de la 1.ª División de Marines de
[Link], junto a unidades del Ejército de Corea del Sur y de Estados Unidos, entraron a Seúl el
25 de septiembre; MacArthur y el presidente de Corea del Sur, Syngman Rhee, marcharon a la
capital y declararon la liberación del país.

Según fuentes estadounidenses, el Ejército de Corea del Norte tuvo cerca de 13.000 soldados
hechos prisioneros y unas 50.000 bajas en los meses de agosto-septiembre, lo cual dejaba a
esa fuerza muy reducida; sin embargo, 25.000 de sus mejores soldados se habían replegado a
las montañas y quedaban 10.000 partisanos en territorio de Corea del Sur. Al replegarse,
tomaron miles de civiles surcoreanos como rehenes y mano de obra forzada, a la vez que se
produjeron matanzas (la más famosa de este periodo de la guerra es la sucedida en Taejeon,
donde unos 5.000 civiles fueron masacrados).

Las tropas de la ONU habían logrado que sus enemigos retrocedieran al otro lado del paralelo
38. El objetivo (salvar a Corea del Sur) se había cumplido, pero el éxito y la perspectiva de
reunificar toda Corea bajo el mando de Syngman Rhee impulsaron a los estadounidenses a
continuar más allá e invadir Corea del Norte. Muchos en Occidente, incluyendo a MacArthur,
tenían el pensamiento generalizado de que la guerra debía ahora reorientarse para atacar
también a China. Truman y los otros líderes no estuvieron de acuerdo, por lo cual MacArthur
tenía la orden de ser muy cauteloso cuando se acercara a la frontera con China.

Intervención china
La República Popular China tenía planeado intervenir directamente en la guerra desde julio de
1950, cuando los primeros soldados estadounidenses desembarcaron en Corea del Sur. China
ya había transferido 69.200 soldados del EPL, que eran de etnia coreana, al ejército de Corea
del Norte en 1949 y 1950. Estos ex soldados chinos constituían el 47% del ejército de Corea del
Norte en junio de 1950. La República Popular China había advertido que reaccionaría si las
fuerzas de la ONU sobrepasaban el límite de la frontera en el río Amnok. Mao buscó la ayuda
soviética y presentó la intervención como esencialmente defensiva. «Si permitimos que
Estados Unidos ocupe toda Corea... debemos estar preparados para que Estados Unidos
declare... la guerra a China», fue lo que le dijo a Stalin. Zhou Enlai fue enviado a Moscú para
agregar contundencia a los argumentos de Mao, que habían sido enviados por cable. Mao
retrasó sus fuerzas mientras esperaba la ayuda soviética y, por lo tanto, el ataque planeado fue
pospuesto del 13 de octubre al 19 de octubre. La asistencia soviética se limitó a apoyo logístico
y apoyo aéreo a 96 km del frente de batalla. Los MiG-15 con los colores de la RPC fueron una
desagradable sorpresa para los pilotos de la ONU y consiguieron mantener la superioridad
aérea local contra los F-80 Shooting Star hasta que fueron desplegados los nuevos F-86 Sabre.
La intervención de los soviéticos fue conocida por Estados Unidos, pero prefirieron guardar
silencio para evitar cualquier incidente internacional y potencialmente nuclear.

La ofensiva china iniciada el 19 de octubre de 1950, bajo el mando del general Peng Dehuai,
con 380.000 soldados del Ejército Popular de Liberación repelió las tropas de la ONU y las llevó
hasta el paralelo 38, la frontera previa al conflicto. Entre los voluntarios chinos se
encontraba Mao Anying, hijo mayor del presidente Mao Zedong, que moriría en los combates.

La Batalla del embalse de Chosin en el invierno fue un duro golpe para las tropas de las
Naciones Unidas, compuestas principalmente por Marines de Estados Unidos. La situación fue
tal que MacArthur solicitó el envío de 26 armas atómicas, alarmando al mundo, razón por la
cual el presidente Truman negó la solicitud primero y luego relevaría a MacArthur.

El asalto chino tomó por sorpresa a las tropas de la ONU, ya que no había sido declarada la
guerra entre la RPC y los Estados Unidos. La retirada del X Cuerpo de Ejército de Estados
Unidos fue la más larga retirada de una unidad estadounidense en la historia. Los marines, en
el lado oriental de la península, retrocedieron de manera más organizada, debido
principalmente a su mejor entrenamiento y disciplina. El 4 de enero de 1951, las fuerzas de
China y Corea del Norte recapturaron Seúl, que a su vez fue recuperada por las fuerzas
lideradas por Estados Unidos el 14 de marzo siguiente.

Tras negociaciones fallidas de cese al fuego en enero, la Asamblea General de las Naciones
Unidas aprobó el 1 de febrero la Resolución 498, condenando a la República Popular China
como agresora y exhortando a sus tropas a que salieran de Corea. El general MacArthur fue
relevado del mando por el presidente Truman en 1951 y reemplazado por el general Matthew
Ridgway. Las razones de esta decisión fueron múltiples: MacArthur se había entrevistado
con Chiang Kai-shek, presidente de la República de China exiliado en la isla de Taiwán,
desempeñando una función diplomática para la que no estaba autorizado; MacArthur también
se equivocó en Guam, al informar erróneamente a Truman sobre las tropas chinas
estacionadas cerca de la frontera con Corea; finalmente, el plan de MacArthur de
desencadenar un ataque nuclear sobre China, precipitó su caída.

Estancamiento (julio de 1951-julio de 1953)


Desde que representantes de ambos bandos se reunieron por primera vez para negociar en
julio de 1951, hasta la firma del armisticio (27 de julio de 1953), la guerra de Corea estuvo en
una fase estancada. Esta fase tuvo dos características muy puntuales:

 Ambos bandos habían comprendido la imposibilidad de unificar Corea por la fuerza.


 El movimiento de los ejércitos de ambos bandos nunca tuvo la intensidad del primer
año de la guerra.

El resto de la guerra solo tuvo pequeños cambios de territorio y largas negociaciones de paz
(las cuales empezaron en Kaesong el 10 de julio del mismo año). Mientras las negociaciones
iniciales se realizaban, los generales Ridgeway y Van Fleet creían que las mismas no
prosperarian sin otras nuevas ofensivas de las Naciones Unidas cruzando el parapelo 38; en
particular, se lanzó la Ofensiva de Otoño (31 de agosto-12 de noviembre) en la cual se libraron
batallas como Bloody Ridge, Heartbreak Ridge, The Punchbowl y Kanmubong Ridge. En las
mismas intervinieron los I y X Corps (cada uno con unas cinco divisiones), a los que se sumaban
unidades británicas y surcoreanas; hubo 60.000 bajas, de las cuales 22.000 eran
norteamericanas. En este punto de la guerra, la coalición de la ONU cedió la iniciativa a las
tropas chinas, que lanzaron contraataques en varias zonas; las mismas sufrieron entre 100 y
150.000 bajas.

Desde septiembre a noviembre de 1952, la fuerza expedicionaria china llevó a cabo su sexta
ofensiva, forzando a los aliados definitivamente a regresar a territorio surcoreano. En
particular se caracterizó por ataques nocturnos y un gran uso de artillería, dando lugar a
batallas libradas en colinas, con nombres como White Horse Mountain, Old Baldy, Sniper
Ridge, Capitol Hill, Triangle Hill, Pike's Peak, Jackson Heights y Jane Russell Hill. Al tiempo que
los combates se disiparon a mediados de noviembre de 1952, el 8.º Ejército de Estados Unidos
había perdido 10.000 hombres, y las fuerzas chinas unos 15.000. Los comandantes chinos
creían que el sacrificio realizado había persuadido al entonces recién electo presidente Dwight
Eisenhower a no realizar más cruces del paralelo 38; pero en verdad tanto Eisenhower como
su Secretario de Estado, John Foster Dulles, creían que la continuidad de la guerra era
incompatible con los intereses de Estados Unidos. Esto se había decidido a pesar de que el
presidente de Corea del Sur, Syngman Rhee, quien en 1952 había forzado una cuestionable
reelección para un nuevo periodo, estaba en desacuerdo con tal decisión. Las fuerzas armadas
chinas realizaron su séptima y última ofensiva en mayo de 1953, contra tropas de [Link] y de
la Commonwealth en el sector del río Imjin. El último acto de guerra fue la batalla de la
saliente de Kumsong.

Campaña aérea
Estados Unidos puso en marcha una dura campaña de bombardeos aéreos contra Corea del
Norte que causó severos daños al país. Los aviones B-29 Superfortress enviados al norte
utilizaron armas incendiarias como el napalm. Estados Unidos lanzó 635.000 toneladas de
explosivos sobre Corea y 32.557 toneladas de napalm, una cantidad que supera todas las
bombas que cayeron sobre el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

En marzo de 1953, el comité de la FEAF comenzó a estudiar la posibilidad de atacar el sistema


de irrigación para 422.000 acres de plantaciones de arroz, en los complejos agriculturales del
sur de Pionyang y de Hwanghae. El hecho de que estuvieran defendidos por unidades
norcoreanas, convenció de la importancia de ese objetivo. Estimaban que, al atacar la
producción de arroz, se produciria escasez y la necesidad de importarlo desde China,
sobrecargando así las rutas de transporte terrestres, así como desviaria tropas para
reparaciones y seguridad. El 13 de mayo de 1953, veinte cazabombarderos F-84
Thunderjet atacaron la presa Toksan, causando una inundación que destruyó 700 edificios en
Pionyang y miles de hectáreas de arroz. Del 15 al 16 de mayo, dos grupos de F-84
bombardearon la presa de Chasan. Las presas de Kuwonga, Namsi y Taecho fueron igualmente
atacadas. El bombardeo de estas cinco represas y las inundaciones subsiguientes amenazaron
a varios millones de norcoreanos con el hambre. Según Charles K. Armstrong, solo la asistencia
de emergencia de China, la URSS y otros países socialistas pudo evitar la hambruna
generalizada.

Los gobiernos de la República Popular China, la Unión Soviética y Corea del Norte acusaron a
las fuerzas armadas de Estados Unidos de llevar a cabo ataques con armas biológicas durante
la contienda.

Campaña naval
Debido a que ninguna de los dos Coreas tenía una armada importante, la guerra contó con
pocas batallas navales. Una escaramuza entre Corea del Norte y el Comando de la ONU ocurrió
el 2 de julio de 1950ː el crucero estadounidense USS Juneau, el crucero de la Royal Navy HMS
Jamaica y la fragata también británica HMS Black Swan lucharon contra cuatro torpederos
norcoreanos y dos cañoneras y los hundieron. El USS Juneau hundió luego varios barcos de
municiones que habían estado presentes. La última batalla naval de la guerra de Corea sucedió
en Inchon, días antes de la batalla de Incheon.
Cinco barcos de la Armada de los Estados Unidos fueron hundidos durante la guerra, todos
por minas navales.

Luego de la invasión norcoreana (25 de junio de 1950), la Flota Estadounidense del Pacífico (US
Pacific Fleet) había sido puesta en alerta. Su base en la isla de Okinawa (Japón) fue el lugar
desde donde salió la Task Force 77 (TF 77). El primer ministro del Reino Unido, Clement Attlee,
informó que las fuerzas navales inglesas destacadas en aguas japonesas (el portaaviones ligero
HMS Triumph, el crucero HMS Jamaica, algunos destructores y fragatas, además de un buque
hospital) apoyarían la resolución de las Naciones Unidas, a lo que se sumaron el 29 de junio los
gobiernos de Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Los primeros ataques aéreos lanzados desde
portaaviones se produjeron los días 3 y 4 de julio con los portaaviones USS Valley Forge y
HMS Triumph operando juntos. Sus jets atacaron Pionyang y otros blancos, como la Base
Aérea de Haeju, buques pequeños en el Estuario de Taedong, vías de ferrocarril entre Haeju y
Yonan y columnas de tropas enemigas. El control marítimo ejercido por los Aliados permitió
proteger el sector de Pusan, lugar donde se replegaban las fuerzas terrestres, y de donde
posteriormente saldría la ofensiva que recuperaría terreno.

Las aeronaves embarcadas en el portaaviones inglés HMS Theseus, realizaron 3.500 salidas de
ataque hasta abril de 1951, cuando el buque fue relevado por el portaaviones HMS Glory; la
aviación de este buque participó en misiones en apoyo del [Link] Batallón del Regimiento
Gloucestershire, cuando esa unidad fue casi aniquilada en su posición en el río Imjin, en el
contexto de la ofensiva china de primavera. También en la lucha en Kapyong, donde tropas
inglesas y estadounidenses combatieron juntas.

Durante la reconquista de Seúl (Segunda Batalla de Seúl), los marines de la 1.ª División
contaron con apoyo de aeronaves del Cuerpo de Marines (USMC). Hubo 6 escuadrones
asignados para apoyar a los marines durante la reconquista de la capital surcoreana; en
particular destacaron los escuadrones VMF-214 (Black Sheep) y VMF-323 (Death Rattlers). Los
pilotos del VMF-214 operaron desde el portaaviones USS Sicily (CVE-118) en apoyo a los
combates en el cerco de Pusan, el desembarco de Inchon y la ya mencionada reconquista de
Seúl. Por su parte, el VMF-323 actuó desde el portaaviones Baedong Strait (CVE-116),
realizando un total de 784 misiones de combate. A su vez, se dio un hecho histórico cuando el
escuadrón de helicópteros VM0-6 se destacó a Pusan en agosto de 1950, junto con la 1.ª
Brigada de Marines, inaugurando la era de los helicópteros.

Armisticio
El presidente estadounidense Dwight Eisenhower, elegido el 29 de noviembre de 1952,
prometió en su campaña viajar a Corea para ver qué se podría hacer para finalizar el conflicto.

El 27 de julio de 1953, Estados Unidos y Corea del Norte firmaron el armisticio. Dicho
armisticio fue establecido para asegurar el cese total de las hostilidades y de los actos bélicos
en la península de Corea hasta que se alcance un acuerdo de paz definitivo, que hasta la fecha
aún no se ha alcanzado y, por ende, ambas naciones se encuentran técnicamente en guerra.

La firma de este armisticio también fijó la actual zona desmilitarizada de Corea tomando como
referencia el paralelo 38 norte; esta línea entre ambas naciones sirve como frontera, una de
las más fortificadas militarmente del mundo. Dicha zona desmilitarizada aún hoy en día es
defendida por las tropas de Corea del Norte, por un lado, y por las de Corea del Sur y de los
Estados Unidos, por el otro.

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