Resumen Administrativo
1er Parcial
Capítulo 1.
El derecho administrativo nace como un conjunto sistemático de privilegios a favor
del Estado -expropiar- y, a su vez, limites a este apoyándose en el reconocimiento,
respeto y goce de los derechos individuales.
Luego, en el Estado de bienestar exigió reconocer más poder y no solo en términos de
ordenación, limitaciones y abstenciones sino de reconocimiento de derechos sociales y
acciones estatales con el objeto de extender el bienestar a toda la comunidad.
La finalidad es regular el poder y su ejercicio (limitar) con el objeto de garantizar
los derechos y reequilibrar las desigualdades estructurales (incluir e igualar).
Principio de división de poderes: Con la Rev. Liberal surgen 2 modelos para
interpretar el principio de división de poderes. Se debate la relación entre el PE. Y PJ.:
Modelo anglosajón: el principio de división de poderes no impide el control judicial
sobre el gobierno y sus decisiones.
Modelo europeo: El PJ no puede revisar las actividades del PE por que así se
desconocería el principio de división de poderes. Por esto se crearon tribunales
administrativos ubicados dentro del propio ámbito del PE para juzgar las conductas de
éste. El derecho administrativo comenzó a construirse como un conjunto de herramientas
de exclusión del control judicial sobre el PE.
El modelo de doble derecho: 2 Subsistemas jurídicos: Derecho privado que se
construye desde la igualdad entre las partes y sus respectivos intereses individuales y
regula el contorno de tales situaciones jurídicas pero no su contenido - lo deja librado a
la voluntad de las partes-. Y derecho público que parte del interés público y cuyo criterio
es la disparidad entre las partes y a su vez comprende el contorno como el contenido de
las relaciones jurídicas.
Capítulo 2.
Es necesario dividir el poder para controlarlo y garantizar así los derechos de las
personas ya que el mismo tiende a desbordarse y a concentrarse en perjuicio de los
derechos individuales.
Hay 3 funciones que se diferencian por su contenido material– legislar, juzgar,
administrar- y 3 poderes -PL, PE, PE- que ejercen que cada una de estas competencias
con carácter exclusivo. Sin embargo, estos poderes pueden avanzar sobre las
competencias de los otros, pero con limites (potestades ajenas o extrañas a él, ya que en
principio son de los otros poderes). Pueden avanzar con carácter complementaria (para
ejercer sus funciones materialmente propias) o con carácter excepcional con el propósito
de reequilibrar los poderes.
Cada uno de los poderes es titular de un núcleo esencial o irrenunciable de funciones
estatales propias que coincide con el concepto clásico material, aunque con alcance
menor y, a su vez, avanza sobre las competencias de los otros poderes y con límites
evidentes.
1. Competencias materialmente administrativas del PE: administración general,
concede jubilaciones, pensiones, retiros, declara estado de sitio con acuerdo del
senado y decreta la intervención federal en caso de receso del congreso.
2. Competencias materialmente legislativas del PE: por razones de
concurrencia: dictado de decretos internos y reglamentarios que sean necesarios
para la ejecución de las leyes cuidando de no alterar su espíritu. Por razones de
excepción: dicta DNU y decretos delegados.
3. Competencias materialmente judiciales del PE: tribunales administrativos sin
perjuicio del control judicial posterior y suficiente.
Principios instrumentales de la división de poderes
Legalidad: Hay determinadas cuestiones sustanciales que solo pueden ser
reguladas por el congreso (ley) por medio de debates públicos y con la
participación de las minorías en el propio seno del PL. Además, el PE está
sometido a la ley, entonces debe relacionarse con las leyes según los criterios de
sujeción y subordinación y no en términos de igualdad. Lo mismo respecto al
bloque de juridicidad.
Reserva legal: El poder de regulación del núcleo de las situaciones jurídicas
es propio del PL y además le está reservado a él por lo que el poder ejecutivo no
puede meterse en ese terreno aunque éste no hubiese ejercido dicho poder.
Los casos controvertidos del principio de división de poderes:
1. El alcance de las sentencias: La corte exige el planteo de un caso judicial como
condición de intervención de los jueces y del ejercicio de su poder jurisdicción.
Sin embargo, hay 2 técnicas de ampliación del campo del juez que cuestiona el
ppio de división de poderes: a) el ingreso en el proceso de sujetos no titulares de
derechos subjetivos (efecto expansivo de las personas habilitadas o
legitimadas); b) el alcance de las decisiones sobre todos y no solamente entre las
partes (efecto absoluto)
2. El caso de los tribunales administrativos: órganos que integran el PE y que
ejercen funciones materialmente judiciales toda vez que resuelven conflictos
entre partes.
Se sostuvo que si bien el P.E. (ppio. División de poderes) sólo ejerce la potestad de
reglamentar y ejecutar las leyes que dicte el Congreso, se debe interpretar de forma más
flexible. La Constitución prohíbe el ejercicio de funciones judiciales (juzgar conflictos
judiciales con carácter de verdad legal) al P.E., pero no el desarrollo de funciones
materialmente jurisdiccionales (art. 109, CN).
Fallos: Funciones judiciales del Poder Ejecutivo.
“Fernández Arias”:
Balbín: La Corte convalidó los tribunales administrativos con la condición de que
sus decisiones estén sujetas al control de los jueces/juezas y siempre que, además, el
contralor sea suficiente. Así el tribunal sostuvo que el P.E. no solo ejerce funciones
administrativas, sino también judiciales, aunque con límites:
1- El control judicial debe ser suficiente, debe extenderse sobre todos los hechos y
las pruebas, y no solamente sobre el derecho controvertido respecto de los actos
jurisdiccionales dictados por el Poder Ejecutivo, o en su caso;
2- La ley debe prever la opción a favor del recurrente entre la vía judicial o
administrativa, sin perjuicio de que en este último caso no sea posible luego recurrir
judicialmente.
En este precedente la Corte declaró la inconstitucionalidad de la ley porque solo
preveía el recurso judicial extraordinario frente a las decisiones judiciales del Poder
Ejecutivo. Es decir, la ley incorporó el control judicial, pero de modo insuficiente.
“Ángel Estrada”:
Hechos y conflicto: La firma Ángel Estrada S.A. sufrió daños por cortes e
interrupciones del suministro eléctrico brindado por EDESUR. Reclamó una
indemnización ante el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad), que rechazó
el reclamo. El caso escaló judicialmente.
Conflicto principal: La controversia giró en torno a dos ejes:
1. Si EDESUR debía responder por daños además de pagar las multas contractuales.
2. Si el ENRE tenía competencia para resolver reclamos de daños y perjuicios entre
usuarios y distribuidoras.
Decisión de la Corte:
La Corte confirmó que EDESUR debía responder por daños, ya que las multas
previstas en el contrato no excluyen el derecho a reclamar una indemnización.
Pero revocó la decisión que otorgaba al ENRE competencia para resolver sobre
esos daños, por considerar que esas decisiones corresponden a los jueces
ordinarios, no a un ente administrativo.
Balbín: La Corte ratifica el criterio expuesto en Fernández Arias, pero agregó que
el reconocimiento de facultades judiciales a favor de órganos de la Administración
debe hacerse con carácter restrictivo (resolvió que el ente regulador es incompetente
para dirimir controversias entre las distribuidoras y los usuarios en materia de
responsabilidad por daños y perjuicios basados en derecho común). El P.E. puede
ejercer funciones judiciales siempre que:
A- El órgano haya sido creado por ley y revista de carácter imparcial e
independiente;
B- El objetivo económico y político tenido en cuenta por el legislador en su creación
haya sido razonable y;
C- Las decisiones estén sujetas al control judicial amplio y suficiente.
Conclusión: La Corte sí reconoce casos excepcionales donde se permite a órganos
administrativos (dependientes del Ejecutivo) ejercer funciones cuasi-jurisdiccionales.
Pero impone límites y requisitos estrictos, especialmente en Ángel Estrada.
Creación por ley del Congreso: el ente debe estar expresamente creado por ley y
con facultades específicas.
Independencia e imparcialidad: debe garantizarse la autonomía del ente frente a
presiones externas (por ejemplo, mediante requisitos de designación y remoción, reglas
de funcionamiento, etc.).
Razonabilidad de la delegación: el Congreso debe tener un motivo razonable para
delegar esas facultades al ente (por ejemplo, por su expertise técnica).
Control judicial posterior: las decisiones administrativas deben ser revisables por
el Poder Judicial en forma amplia y suficiente.
Naturaleza de la materia: debe tratarse de cuestiones técnicas o reguladas dentro
del marco específico del servicio público en cuestión, no de controversias típicas del
derecho civil o comercial.
El principio constitucional de los derechos fundamentales. El otro pilar básico del
derecho administrativo:
¿Cómo resolver el conflicto poder vs derechos? Cuál de los dos debe prevalecer y
qué cabe decidir cuando el legislador guarde silencio sobre el reconocimiento y
exigibilidad de los derechos o el ejecutivo altere los mismos. Se resuelve por medio de
una clausula a favor de las personas (autonomía personal y no alteración de
derechos). El estado no solo debe abstenerse de meterse en el círculo propio e íntimo de
las personas, sino que debe garantizar el goce de los derechos fundamentales.
La exigibilidad de los derechos: Los derechos sociales son operativos, exigibles y
justiciables. Que sean operativos significa que pueden ser ejercidos sin necesidad de
reglamentación o intermediación de los poderes estatales. También son exigibles
judicialmente.
El estado debe avanzar de modo inmediato y reconocer cierto estándar mínimo o
esencial de derechos. Además, hay un carácter progresivo por el cual el estado debe
reconocer cada vez más el disfrute de los derechos por medio de las políticas públicas que
amplíen o mejoren ese status de goce de reconocimiento. Por otro lado, el carácter no
regresivo de las conductas estatales en las que una vez reconocido un derecho y
efectivizado su goce, el nivel alcanzado no puede luego eliminarse, recortarse sin el
reconocimiento por parte del Estado.
El nuevo paradigma del derecho administrativo:
El criterio básico es el de poder vs derechos, el equilibrio supone reducir el conflicto
en términos de más derechos y menos poder. Pero, sin embargo, los pilares que sostienen
este paradigma deben reconstruirse ya que no es posible pensar y reconstruir el derecho
administrativo desde el campo de los derechos individuales, sino que hay que redefinir
ese pilar en términos de derechos sociales y colectivos y también repensar las reglas e
institutos del derecho administrativo desde este nuevo contenido. De modo que el nuevo
paradigma es conflicto entre derechos vs derechos, ya que el fundamento del derecho
administrativo es el reconocimiento activo de los derechos y en tal sentido debe
explicarse el poder del estado y sus reglas especiales (interés público). El equilibrio
de poder ahora es entendido como el conjunto de prerrogativas que persiguen el
reconocimiento de derechos. El derecho administrativo no debe analizarse desde el poder
y sus prerrogativas sino desde los derechos fundamentales, y éstos últimos no solo como
límites sino como justificación del propio poder.
Capítulo 3.
El concepto del derecho administrativo
El derecho administrativo tiene por objeto las funciones administrativas y es el P.E.
el que las ejerce.
Criterio objetivo: El sujeto es irrelevante –no interesa si interviene el PE, PL,
PJ- sino el contenido material de las funciones administrativas.
1. Funciones legislativas: dictado de normas de carácter general, abstracto y
obligatorio, con el objeto de reconocer y garantizar los derechos y regular las
conductas de las personas. Son entonces, las potestades materialmente
regulatorias del congreso, PE y PJ.
2. Función judicial: resolver controversias entre partes. El juez juzga habitualmente
y los otros poderes de manera excepcional.
3. Función administrativa: actividades que satisface de modo directo, concreto y
particular los intereses colectivos y a su vez las otras actividades que no estén
comprendidas en los conceptos objetivos de funciones legislativas y judiciales.
Criterio subjetivo: es irrelevante el contenido de que se trate, lo relevante es el
sujeto titular de las funciones, es decir, las funciones estatales son el conjunto de
competencias que ejerce el PL, PE, PJ según el caso. Así, cualquier acto que
dicte el PE es un acto administrativo, aunque sea materialmente legislativo o
judicial.
Criterio mixto: está integrado por elementos objetivos y subjetivos entrelazados.
Las funciones administrativas son todas las actividades del PE + las actividades
materialmente administrativas de los otros poderes.
Cualquier criterio es válido siempre que respete los derechos y garantías
constitucionales y por ello el modelo a seguir por el legislador o el intérprete va a ser el
más simple y practico posible. El modelo más conveniente es el Subjetivo.
Concepto del derecho administrativo:
El objeto del derecho administrativo son las funciones estatales administrativas es
decir el conjunto de potestades estatales que ejerce el PE de contenido materialmente
ejecutivo, legislativo y judicial. Así el derecho administrativo es un concepto
subjetivo ya que comprende tanto al PE y al conjunto de sus competencias (poderes)
y a su vez al nexo con las personas (derecho subjetivo).
El derecho administrativo es un subsistema jurídico que regula la resolución de
conflictos entre derechos (D. vs. D.), con intervención del poder ejecutivo,
reconociéndole prerrogativas en su aplicación (aspecto formal) y recomponiendo las
desigualdades preexistentes entre los titulares de éstos (aspecto sustancial).
Este derecho comprende a) las regulaciones sobre el propio PE (organización,
procedimiento y bienes) b) regulaciones sectoriales –salud, educación y energía- c)
regulaciones de las situaciones jurídicas entre las personas y el Estado.
Capítulo 4.
Autónomo: Es un conocimiento con principios, reglas, conceptos, institutos y
técnicas de integración e interpretación propias. Sin embargo, se cruza con otras ramas
del derecho Ej.: con el derecho laboral en el marco de las relaciones con sus agentes
(empleo público);
Derecho local: Las provincias conservaron en sus propios ámbitos la ordenación y
regulación de las funciones estatales administrativas. Sin embargo, los estados
provinciales a través de un acuerdo constitucional delegaron en el estado federal ciertas
funciones estatales administrativas. Pero, las competencias de regulación y ejercicio de
las cuestiones de contenido administrativo -e/ estado federal y provincias- son en
principio de carácter exclusivo y no concurrente por esto en caso de conflicto
normativo, éste debe resolverse por el criterio de competencias materiales.
En conclusión, el derecho administrativo es un derecho esencialmente local, es decir
provincial, sin perjuicio de las competencias que la propia CN reconoce al Estado federal.
Instrumento de ejecución de políticas públicas: El derecho administrativo
comprende por un lado el detalle de las políticas públicas (planificación y regulación)
y por el otro su ejecución. En ambos casos, en el ámbito de las competencias propias del
PE. Es decir, es un instrumento jurídico del Estado para el cumplimiento de sus fines.
Dinámico: Es un derecho dinámico y cambiante que está ubicado entre la ley dictada
con espíritu de continuidad y permanencia en el tiempo, y la realidad y las respuestas
inmediatas del poder político ante las necesidades sociales, económicas y culturales.
Capítulo 5.
Fuentes del Derecho Administrativo:
1- Constitución Nacional + Tratados Internacionales de Derechos Humanos con
jerarquía Constitucional (Art. 75 inc. 22).
2- Los restantes tratados y normas que dicten los órganos supranacionales.
3- Las leyes (administrativas) + DNU y Decretos Delegados.
4- Los demás decretos.
5- Reglamentos.
6- Actos Administrativos.
En ciertos casos cabe aplicar el criterio de competencias materiales o
procedimentales. Esto ocurre cuando las leyes reconocen competencias materiales
propias y específicas en los órganos inferiores.
Con la CN además se incorporan los principios generales del derecho (reglas de
carácter general, abstracto y de estructura abierta). Cumplen la función de ordenar el
modelo jurídico, integrarlo con un criterio armónico y coherente, salvar las
indeterminaciones y orientar a la labor del intérprete. Es decir, van a ser las
prerrogativas a tener en cuenta al momento de tomar decisiones que resuelvan conflictos,
y orientarán en caso de duda respecto de la norma aplicable en una situación determinada.
Ej. En caso de dudas se debe interpretar la norma a favor de las personas.
La constitución
Es la fuente principal del derecho administrativo y en ningún caso puede prescindir
de los principios y cláusulas de la CN. Como es una rama del derecho público, la CN
debe ser su soporte, y el estado debe actuar según las facultades que se deduzcan de ella,
no pudiendo arrogarse mayores facultades de las conferidas. Por esto es importante la
interpretación que se haga de la CN: objetiva (sentido que tiene los términos normativos
al momento de su aplicación); subjetiva (tiene en miras la intención del legislador).
Entonces, en relación al método de interpretación, el criterio a seguir debe ser dinámico
y hay que considerar: a) el texto (interpretación gramatical o literal); b) antecedentes
(interpretación histórica); c) su sentido lógico (interpretación lógica); d) su integración
con el resto de las normas jurídicas (interpretación integral); e) su finalidad
(interpretación teleológica)
La Corte dijo que dicha interpretación debe ser realizada de forma armoniosa y no
aislada de las normas, es decir considerando el cuerpo normativo en su conjunto para
llegar a una solución. El derecho de defensa, es uno de los valores que la constituyen
específicamente en una fuente del derecho administrativo y es una garantía constitucional
que hace al debido proceso. Otro elemento que atraviesa el derecho administrativo son:
el principio de legalidad, el principio de igualdad; el principio de participación pública; y
todos los elementos que integran al concepto de la organización del estado argentino.
Tratados con jerarquía constitucional.
Los tratados deben entenderse como complementarios de los derechos y garantías
de la CN. Éstos al incorporarse generaron garantías para los particulares completando
las garantías de la constitución. Esto permite afianzar el nuevo paradigma del derecho
administrativo que discute la pugna de un derecho por sobre otro, permitiéndonos
determinar hasta dónde puede llevarse la exigibilidad de los derechos. La función de
estos tratados es proporcionarles a los particulares una base que el estado no debe
suprimir, cercenar o socavar. A partir de ella, siempre pueden incrementarse, pero en
ningún caso disminuirse esos derechos. "Principio de progresividad y prohibición del
estado de regresar sobre sus pasos"
Balbín dice que los tratados se incorporan a nuestro derecho interno “en las
condiciones de su vigencia”, es decir, según el modo y términos en que son aplicados en
el Derecho administrativo internacional. Entonces las normas que surgen de los tratados
se receptan como fuente junto con las opiniones, las sentencias, las distintas disposiciones
que expresan cómo deben aplicarse las diversas garantías del tratado.
Tratados sin jerarquía constitucional
Caracteres similares a los anteriores. La única diferencia es que no tienen jerarquía
constitucional, pero sí supra legal, no pudiendo entonces, la ley derogar o modificar un
tratado suscripto por el Estado.
Las leyes.
Son reglas de carácter general, abstracto y obligatorio. Las cuestiones sustanciales
sobre la planificación de las políticas públicas deben ser reguladas por ley. Pero, además,
aún en el ámbito de actuación que la Constitución le atribuye al P.E., el legislador puede
avanzar más y regular así dichos detalles o por menores y desplazar al presidente en el
ejercicio de su poder regulatorio complementario.
El legislador debe necesariamente regular el núcleo de las materias (círculo central)
y puede o no regular, según su discreción, el detalle o pormenores que completen ese
núcleo (círculo periférico). El ejecutivo no puede inmiscuirse en el círculo central o
núcleo, campo reservado exclusivamente al legislador. La ley prevalece sobre el
reglamento y, por tanto, este no puede contradecir la ley; también puede indicarle al
presidente en qué términos o con qué alcance ejercer el poder regulatorio reglamentario.
Reglamentos.
Son los actos de alcance general, abstracto y obligatorio que dicta el PE con
efectos jurídicos directos sobre las personas en virtud de una atribución
constitucional. Comprende el poder regulatorio complementario, sólo puede abarcar el
ámbito secundario regulatorio que dejó librado la ley, y no puede contradecir o
derogar las disposiciones legales o suplir la ley en caso de omisión del PL. El reglamento
debe ser dictado por el órgano constitucionalmente competente y con absoluta
observancia de las normas de rango superior y, además, su validez depende del respeto
a los principios generales del derecho.
La potestad reglamentaria del PE.
Es el poder del Ejecutivo de dictar los reglamentos –los pormenores de las leyes-
. Entonces, la ley es el núcleo, y el reglamento los detalles y complementos. En nuestro
país la CN reconoce poderes reglamentarios propios en el presidente y no
condicionado por una habilitación del legislador. Sin embargo, el congreso puede
avanzar sobre ese poder secundario o reglamentario e inhibir al presidente en el
ejercicio de dicho poder.
A su vez, su facultad está limitada por: La Constitución, en tanto el P.E. no puede
avanzar sobre el núcleo (aspectos centrales) de las materias (ni alterar su espíritu), aun
cuando el legislador hubiese omitido regular (principio de reserva legal); Las leyes,
ya que el Ejecutivo debe sujetarse a la ley del Congreso y no puede contradecirla so
pretexto de reglamentación, y; el ejercicio que, en cada caso particular, hiciese el
legislador, pues si este regulase los detalles, el Ejecutivo ya no puede hacerlo.
Tipos de decretos.
1) Los autónomos: Norma de alcance general que dicta el P.E. sobre materias que
son de su exclusiva competencia de ordenación y regulación y que excluye la
intervención del legislador. En tal caso, el PE regula el núcleo y los detalles de tales
materias constituyéndose así una zona propia de él (zona de reserva de la
Administración) en el ámbito regulatorio. Existen quienes sostienen que el P.E. tiene
esta zona propia para reglar tanto el núcleo como los detalles siempre que se trate de
cuestiones inherentes y propias de él. Sin embargo, el ejercicio de la Administración
general del país no reconoce esto y, por lo tanto, el PE no puede dictar decretos
autónomos (principio de reserva legal, las potestades legislativas del P.E. son
reconocidas por la CN en circunstancias excepcionales).
2) Los internos: Son decretos meramente formales porque no regulan situaciones
jurídicas y, por tanto, no incluyen proposiciones jurídicas –solo tiene efectos dentro
del propio ámbito del PE-. Regulan la propia organización del Poder Ejecutivo.
Recaen sobre aspectos internos de la organización y funcionamiento del Estado, que,
en ningún caso, recae sobre situaciones jurídicas. Su ámbito material es limitado,
situado por debajo de las leyes y sujeto al bloque normativo. Comprende las potestades
regulatorias del P.E. sobre cuestiones de organización propia que no tiene efectos sobre
terceros y siempre que, además, la materia de que se trate no se encuentre reservada al
legislador por mandato constitucional o haya sido objeto de regulación por el Congreso.
3) De ejecución o reglamentarios: Art. 99 inc. 2. Son los actos que dicta el P.E. con
el propósito de fijar los detalles o pormenores de las leyes sancionadas por el P.L.
Esto tiene un límite dado por la CN: prohibición de alterar el espíritu de las leyes
mediante excepciones reglamentarias. El titulo normativo de habilitación es la propia CN,
pero el ejercicio de la potestad reglamentaria sólo es posible si la ley no reguló el círculo
periférico del ordenamiento jurídico.
El reglamento solo puede incluir aquello que fuese imprescindible para la aplicación,
ejecución, desarrollo o interpretación de la propia ley. No puede modificar, derogar o
sustituir la ley, ni invadir la zona del legislador y el presidente debe observar el trámite
que prevé la constitución.
La potestad de dictar normas de ejecución que compete, en principio, al presidente y
jefe de gabinete, puede ejercerse por sí o trasladarse a los órganos inferiores. El
legislador puede delegar el ejercicio del poder regulatorio reglamentario en los órganos
inferiores de la Administración.
4) Los decretos delegados: Son los actos de alcance general que dicta el Presidente
sobre materias legislativas, previa autorización del congreso. El legislador traspasa
al Ejecutivo materias propias que, en vez de ser regladas por ley son reguladas por
el Presidente por medio de decretos. Regulan cuestiones sustanciales de acuerdo con
las bases que fije el PL-, no se detiene en el campo de las periferias, sino que irrumpe
en el ámbito central- . La CN dice que "se prohíbe la delegación legislativa en el PE,
salvo en materias determinadas de administración o emergencia pública, con plazo fijado
para su ejercicio dentro de las bases de la delegación que el congreso establezca" (art.
76 CN). A su vez, estos decretos deben ser refrendados por el Jefe de Gabinete, los que
quedarán sujetos al control de la comisión bicameral permanente (art 100 inc. 12).
Por último, el Art. 99 inciso 3 establece que "una ley especial sancionada con la mayoría
absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara regulará el trámite y los
alcances de la intervención del congreso".
La CN establece en su Art. 76 como principio la prohibición del legislador de
transferir potestades regulatorias propias en el Ejecutivo. A su vez, prevé como
excepción que el legislador delegue y que el P.E. dicte decretos delegados si se cumple
con los requisitos:
-Requisito material: Debe tratarse de materias determinadas de administración o
emergencia pública. Las materias prohibidas son: las cuestiones penales, tributarias,
electorales y de partidos políticos; supuestos que se necesitan mayorías especiales,
facultades materialmente administrativas del Congreso; entre otras. No puede transferir
las atribuciones de gobierno, administración, jurisdiccional, control y constituyentes.
Las materias permitidas en cuanto a la administración son las relativas a las
estructuras administrativas, los procedimientos administrativos, los agentes del
sector público y las contrataciones del Estado. En cambio, para el caso de emergencia
pública (estado de hecho, extraordinario e imprevisible, creador de situaciones graves y
de necesidad), que autoriza la delegación en situaciones de hecho excepcionales y
extraordinarias, comprende cualquier materia -salvo las vedadas-, tiene un carácter
residual.
- Requisito subjetivo y de formas: El órgano competente para delegar es el P.L. y
el delegado es el P.E. A su vez, el Presidente no puede delegar en sus órganos
inferiores las potestades legislativas, ni siquiera con autorización del Congreso. La ley
de delegación debe seguir el trámite de formación y sanción de leyes. En cuanto a los
decretos delegados deben ser firmados por el Presidente con refrendo del Jefe de
Gabinete y los ministros del ramo. A su vez, el jefe de gabinete debe elevarlo a la
Comisión Bicameral –la CN no establece el plazo en el que debe hacerlo-.
- Requisito de admisibilidad: Las leyes de delegación deben comprender las bases y
el plazo para el ejercicio de las potestades delegadas. En cuanto a las bases, el legislador
debe fijar el objeto (materias) y el alcance de éste. Dichas bases se fijan por medio de
reglas para el ejercicio de las competencias delegadas – mandatos de hacer y no hacer-
. Éstas configuran el criterio para el ejercicio de las competencias legislativas y para el
control parlamentario y judicial de los decretos delegados. Las bases son el contenido,
extensión y, además, el fin mismo del traspaso. El P.L. también debe precisar las
materias y aspectos puntuales, fijar el modo de regulación de las materias delegadas y
el fin que persigue. La ley de delegación también debe contener el plazo y el P.E. solo
podrá dictar decretos delegados dentro de ese término. Éste puede ser expreso o tácito,
pero en ambos casos debe ser preciso con respecto al inicio y fin del tiempo de su
ejercicio – en este plazo el P.L. puede continuar ejerciendo esas competencias-.
-Requisito de control: La intervención de la Comisión permanente y el pleno de las
cámaras. La CN dice que la Comisión bicameral permanente es quien ejerce el control
de los decretos delegados; asimismo, "una ley especial sancionada con la mayoría
absoluta de la totalidad de los miembros de cada cámara regulará el trámite y los alcances
de la intervención del Congreso". La CSJN dijo que la falta de constitución o
reglamentación legal de la CBP no es obstáculo para que el P.E. ejerza las facultades;
el segundo aspecto es que el control del congreso (que es posterior) debe ser lo más
amplio posible.
La ley 26122 establece que el decreto delegado tiene plena vigencia desde su
publicación y desde el día que determinen. SI no designan tiempo, serán obligatorios
desde los 8 días siguientes al de su publicación oficial. El PE debe elevar el decreto a la
CBP en el plazo de 10 días desde su dictado. Ésta debe expedirse y elevar el dictamen
sobre la "validez o invalidez" del decreto -en cuanto a la procedencia formal y la
adecuación del decreto a la materia y a las bases de la delegación, y al plazo fijado para
su ejercicio"-. La Comisión sólo ejerce potestades de asesoramiento ante el pleno de las
cámaras, y por lo tanto, compete a éstas aprobar o rechazar los decretos legislativos. Las
cámaras, en última instancia, deben darle tratamiento expreso e inmediato,
pronunciándose mediante sendas resoluciones, y cada cámara comunicará a la otra su
pronunciamiento de forma inmediata. El pleno no tiene plazo para pronunciarse, por
lo que el decreto continúa vigente salvo que fuese rechazado en términos expresos
por ambas cámaras. - tanto rechazo o aprobación debe ser expreso y contar con el voto
de la mayoría absoluta de los miembros presentes de cada cámara-. El rechazo por ambas
cámaras supone derogar el decreto (pero éste solo tiene efectos a futuro, quedando a salvo
los derechos ya adquiridos). Las cámaras no pueden introducir modificaciones en el
decreto.
Fallo Decretos Delegados: Colegio Público de Abogados.
-Hechos y conflicto en cuestión:
El Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF) interpuso una acción
de amparo contra el Decreto 1204/01, dictado por el Poder Ejecutivo Nacional en el
marco de la ley de emergencia 25.414. Dicho decreto:
Eximía a los abogados del Estado de matricularse en el Colegio y de pagar el bono de
derecho fijo; y creaba un Registro de Abogados del Estado bajo la Procuración del Tesoro,
habilitándolos a litigar sin necesidad de matriculación ante el Colegio.
El conflicto se centró en si el Presidente de la Nación estaba habilitado
constitucionalmente a dictar normas que contradecían la ley nacional 23.187 (que regula
el ejercicio de la abogacía en CABA), invocando facultades delegadas por el Congreso.
El Estado alega que el decreto reglamenta el ejercicio de la abogacía pública (y la
ley, la privada), entonces el asunto forma parte de la zona de reserva de la
administración. Además que el presidente dictó el decreto en el marco de una ley
(25414) que le delegaba ciertas atribuciones.
La Cámara de Apelaciones confirmó la sentencia de primera instancia en cuanto
había hecho lugar a la acción de amparo promovida por el Colegio Público de Abogados
de la Capital Federal y declarado que quienes ejercen la abogacía en favor del Estado
Nacional en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires están obligados a cumplir con la ley
23.187 que ordena la instalación y funciones del referido Colegio. Para llegar a esa
conclusión, el fallo consideró que eran inválidos los artículos 3° y 5° del decreto
1204/01. El Presidente no se encontraba habilitado por el Congreso para dictar
disposiciones de carácter legislativo contrarias a la ley nacional 23.187 y tampoco quedó
demostrada en qué afecta la eficiencia de la administración que los abogados del estado
cumplan con la ley 23187.
-Decisión de la Corte:
Confirma el fallo de la Cámara de Apelaciones. El ejercicio de la abogacía ha sido
materia del Congreso y no es materia cuya regulación es facultad propia y exclusiva
de la Administración. (Se descarta el argumento de que se trata de un decreto autónomo).
Con relación a la delegación, 1°) la delegación sin bases está prohibida y 2°) cuando
las bases estén formuladas en un lenguaje demasiado genérico e indeterminado, la
actividad delegada será convalidada por los tribunales. La Corte sostuvo que la
habilitación legislativa no incluía la derogación de cualquier ley, sino algunas
específicas que afectaran el eficaz funcionamiento de la administración, y que el
decreto se encuentra por fuera de esa habilitación ya que no dispone ninguna derogación,
sino la aprobación de un régimen alternativo para los abogados del estado.
El decreto 1204/01 viene a modificar la ley 23.187 en un aspecto que no afecta
directamente a la administración ni se refiere específicamente a ella.
El voto en disidencia dice que los abogados del estado se rigen por el Derecho
Público, es por ello que todos los aspectos que hacen a la organización del Cuerpo de
Abogados del Estado pertenecen a la zona de reserva de la Administración en tanto se
trata de una materia inherente y consustancial a las funciones que tiene adjudicadas el
Poder Ejecutivo. (Se trata de un decreto autónomo, no un delegado).
5) Decretos de Necesidad y Urgencia: Son las normas de alcance general que dicta
el PE sobre materias legislativas, sin autorización previa del congreso, de carácter
extraordinario y provisorio que solo procede cuando están presentes los supuestos
de hecho trazados en la CN y además debe ser aprobado inmediatamente por el
Congreso.
La CN en su artículo 99 inciso 3 establece que: “El PE no podrá en ningún caso bajo
pena de nulidad absoluta, emitir disposiciones de carácter legislativo. Salvo
circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos
por la CN para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal,
tributaria, electoral o de régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por
razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros
que deberán refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros. Y agrega
"El jefe de gabinete de ministros dentro de los diez días someterá la medida a
consideración de la CBP la cual elevará su despacho en un plazo de 10 días al plenario
de cada Cámara para su expreso tratamiento, el que de inmediato considerarán las
Cámaras. Una ley especial sancionada con la mayoría absoluta de la totalidad de los
miembros de cada Cámara regulará el trámite y los alcances de la intervención del
Congreso". Si bien el principio es la prohibición del Ejecutivo de dictar normas de
contenido legislativo, el convencional autorizo el dictado de DNU en determinados
casos y sobre determinadas materias.
-Requisito de admisibilidad: Una circunstancia excepcional que haga imposible
seguir los trámites ordinarios previstos por la CN para la sanción de leyes (deben ser
concurrentes). Es decir, un hecho no habitual, imprevisible o difícilmente previsible.
Este estado de emergencia debe ser transitorio. La CSJN estableció dos supuestos que
hacen que sea imposible seguir el trámite parlamentario y por ende los DNU quedan
habilitados: la imposibilidad de reunir al Congreso para sesionar -ej. Desastres
naturales- y la necesidad de que la medida legislativa tenga carácter rápido y expedito
para que resulte eficaz. Además, las medidas estatales dictadas deben ser necesarias y
urgentes. Son necesarias cuando la crisis es de suma gravedad y el DNU es el único
medio institucional idóneo para superar la situación excepcional. Y es urgente cuando
el Estado debe responder de modo rápido, y en caso de no hacerlo causaría un daño
sumamente grave. Ahora, si el Congreso ante tales circunstancias y habiendo podido
expedirse no lo hizo, el PE no puede arrogarse potestades legislativas y dictar DNU.
Los DNU solo pueden comprender las cuestiones que fuesen imprescindibles e
impostergables para superar el estado excepcional y solo por un tiempo determinado.
-Requisito material: Hay materias vedadas expresamente por la CN. Además, hay
prohibiciones implícitas que surgen del sistema constitucional o aquellos temas que
exigen leyes en términos expresos, específicos y formales; mayorías o procedimientos
especiales; entre otros.
-Requisito subjetivo: El órgano competente para dictar DNU es el Presidente, y
solo es válido si está acompañado por el refrendo del Jefe de Gabinete de Ministros,
y, además, es aprobado en acuerdo general de ministros. -El presidente puede
transferir al Jefe de Gabinete la potestad de DNU-.
-Requisito de forma y de control: El trámite constitucional consiste en que el Jefe
de Gabinete, luego del refrendo del decreto –firmado en acuerdo general de ministros-
debe elevarlo en el plazo de 10 días a la comisión. A su vez, ésta -en igual plazo- debe
dictaminar y elevar el informe al pleno de ambas Cámaras. Por último, las Cámaras
deben tratar el decreto legislativo. El Congreso debe observar: la existencia de
circunstancias excepcionales; la explicación de cómo tales circunstancias hicieron
imposible seguir el trámite ordinario para la formación y sanción de leyes; el carácter
necesario y urgente; la proporcionalidad entre las medidas y el fin que persigue; es
cumplimiento del resto de requisitos constitucionales; y la conveniencia o mérito del
decreto. El rechazo del decreto es válido sólo en el caso que es hecho por ambas cámaras.
Si una rechaza y la otra aprueba, el DNU sigue vigente.
La ley 26122 dispone que en caso de que el Jefe de Gabinete no remita en el plazo
establecido a la Comisión los decretos, ésta se abocará de oficio a su tratamiento. La
comisión tiene un plazo de 10 días hábiles contados desde la presentación efectuada por
el jefe de gabinete, para expedirse y elevar el dictamen al plenario de cada cámara, el
cual debe ser una pronunciación expresa sobre la adecuación del DNU a los requisitos
formales y sustanciales establecidos en la CN. Vencido el plazo sin que la comisión
haya elevado el despacho del decreto, las cámaras se abocarán al expreso e inmediato
tratamiento. Ahora si la comisión elevo el dictamen al plenario de cada cámara, éstas
deben darle inmediato y expreso tratamiento. Las cámaras no pueden modificar el
DNU solo se circunscriben a su rechazo o aprobación mediante el voto de la mayoría
absoluta de los miembros presentes – las cámaras se pronuncian mediante sendas
resoluciones y el rechazo o aprobación debe ser expreso-. El rechazo por ambas cámaras
implica su derogación. Los derechos nacidos en el contexto del DNU deben
considerarse incorporados, adquiridos y consolidados.
Fallos DNU: “Peralta”, “Verrocchi” y “Consumidores Argentinos”.
Peralta (1990)
Hechos y conflicto: La causa se originó en el contexto de la emergencia económica
que enfrentaba el país a fines de los años 80. El Estado dictó el DNU 36/90, disponiendo
la reestructuración de depósitos bancarios, lo que fue impugnado por los afectados.
Conflicto: ¿Puede el Poder Ejecutivo disponer medidas que afectan derechos
patrimoniales amparándose en una situación de emergencia, sin intervención previa del
Congreso?
Decisión de la Corte: La Corte convalidó el DNU, invocando la emergencia pública
y la gravedad de la situación económica, adoptando una postura amplia y deferente
hacia el Poder Ejecutivo, dando lugar a la doctrina del “silencio del Congreso como
convalidación”. El Congreso no debe necesariamente pronunciarse a favor del decreto
en sentido expreso o implícito, sino que es suficiente con el consentimiento tácito o
presunto de este por silencio. Por otro lado, el hecho de que no existía ningún otro
remedio que hubiese permitido superar la grave crisis económica del país.
Verrocchi (1999).
Hechos y conflicto: Verrocchi impugna los DNU 770/96 y 771/96 que eliminaron
asignaciones familiares para trabajadores con sueldos mayores a $1.000, por ende, dejó
de percibir ese beneficio. Alegó violación de derechos constitucionales.
Conflicto: ¿Son válidos los DNU que suprimen beneficios sociales sin acreditarse
urgencia extrema, y sin la debida intervención del Congreso?
Decisión de la Corte: Art. 99 inc. 3 (excepcionalidad y limitación de los DNU).
Para que el Poder Ejecutivo pueda ejercer legítimamente facultades legislativas que, en
principio, le son ajenas, es necesaria la concurrencia de algunas de estas dos
circunstancias (además de la situación excepcional, urgente y grave): 1) Que sea
imposible dictar la ley mediante trámite ordinario (el Congreso no se puede reunir por
razones de fuerza mayor); o, 2) que la situación que requiere solución sea de urgencia
tal que debe ser subsanada inmediatamente (plazo incompatible con el trámite normal
de las leyes). Se realizó énfasis también en el control de constitucionalidad del poder
judicial. Surge doctrina firme: Los DNU están sujetos al control de constitucionalidad,
en particular, su presupuesto fáctico y las razones y circunstancias de su dictado
(necesidad, urgencias, motivaciones y proporcionalidad); Las razones de conveniencia y
discrecionalidad entre la ley y el decreto legislativo no son suficientes para el
ejercicio de esta potestad excepcional y, por último, el presidente puede dictar los
decretos incluso sin ley reglamentaria.
Declaró la invalidez de los DNU, porque no ha existido ninguna de las
circunstancias fácticas que la norma constitucional describe. Además, la Corte
repudia la doctrina del caso Peralta, sobre esto menciona una subetapa legislativa de
los DNU, donde primero se da la intervención de la Comisión Bicameral y segundo, la
elevación del despacho a las Cámaras. Esto reglamentado por una ley especial que a esa
fecha no existía, la Corte dice que al no haber ley, no se cumple con esta etapa lo que
implicaría desnaturalizar la CN.
Voto en disidencia: establece que los DNU son una facultad constitucional del
Presidente, que la omisión del Congreso de crear la ley especial no debería tener
efecto en esta facultad del P.E. (principio de división de poderes y equilibrio). Realiza
una interpretación práctica de la C.N.
Fallo Consumidores Argentinos (2010).
Hechos y conflicto: La asociación impugnó el DNU 558/02, que modificaba
sustancialmente la Ley de Entidades Aseguradoras (20.091), permitiendo a aseguradoras
excluir activos sin control judicial. Alegaron que el DNU lesionaba derechos y garantías
constitucionales.
Conflicto: ¿Es constitucional un DNU que introduce regulaciones permanentes y
modifica leyes del Congreso, sin prueba suficiente de urgencia?
Decisión de la Corte: La Cámara confirmó la sentencia de primera instancia la
cual en su decisión sostuvo que no basta que la situación sea de emergencia, sino que
debe haber una circunstancia excepcional en grado tal de hacer imposible el trámite
legislativo, y que en el caso, si bien se había dado lo primero, no se cumplía con lo
segundo, toda vez que el Congreso Nacional se encontraba en sesiones. La Corte
invalidó el DNU por no cumplirse los requisitos del Art. 99 Inc. 3° CN. Afirmó que no
se trataba de una situación que impidiera el trámite legislativo, ni se probó urgencia
inminente.
Balbín: El tribunal ratificó el criterio según el cual le corresponde al P.J. evaluar
los presupuestos fácticos que justifican el dictado de los DNU. Así, si la Corte verificó
la concurrencia de las situaciones excepcionales ante el dictado de leyes de emergencia
del Congreso, con mayor razón debe realizar esa evaluación respecto de circunstancias
de excepción invocadas por el Poder Ejecutivo. Según este “la crítica situación de
emergencia económica y financiera del país configura una circunstancia excepcional”,
sin embargo, las modificaciones introducidas a la ley no traducen una decisión de tipo
coyuntural destinada a paliar una supuesta situación excepcional en el sector. El fallo
afirma que la Constitución no habilita a elegir entre la sanción de una ley o el dictado
de un DNU.
Capítulo 7.
Ejercicio discrecional o reglado de las funciones administrativas.
Las funciones estatales se ejercen según reglas predeterminadas de modo
específico por el ordenamiento o, conforme a ese ordenamiento pero según los
estándares de oportunidad o merito integrado por el interés público.
La discrecionalidad es la potestad del Poder Ejecutivo de elegir entre dos o más
soluciones igualmente posibles dentro del ordenamiento jurídico, cualquiera de ellas
es razonable y por ende puede optar por cualquiera de ellas según su propio criterio
o arbitrio. Éstas son un "plus de libertad" ya que no existe un poder absolutamente
libre porque siempre habrá que cumplir reglas existentes.
Las potestades de legislar y administrar pueden ser discrecionales, pero en las
potestades de juzgar no existe discrecionalidad porque el acto de juzgamiento es
"justo o injusto" no "oportuno o inoportuno".
A su vez las potestades del ejecutivo son regladas cuando no puede optar entre dos
o más consecuencias legalmente posibles e iguales de validas en termino de derecho,
sino que debe limitarse a aplicar cierto consecuente preciso y predeterminado (es
decir a un hecho determinado se aplica consecuencias prefijadas por el ordenamiento
jurídico).
Ciertos aspectos deben estar regulados si o si por las leyes del congreso: "el qué"-
las competencias del PE (lo que puede o no puede hacer)- ya que el PE no puede
reconocerse competencias, pero el legislador si puede reconocerle la facultad de decidir
el cómo y cuándo del ejercicio de aquellas. Por tanto, concluimos que el "qué" del PE es
siempre reglado, y el "como"/"cuando" puede ser reglado (si el ordenamiento prevé
reglas específicas para su ejercicio) o discrecional (no existen reglas preestablecidas y de
alcance especifico).
No existen potestades íntegramente discrecionales porque como mínimo lo que
puede o no hacer el ejecutivo, debe estar reglado por el legislador. Si el PL también
regulo los otros aspectos (cuando y como) el asunto es reglado y el acto que dicte el PE
también – el PE debe comprobar el hecho previsto en la norma y si es cierto aplicar la
regla-. Pero si el órgano competente solo reglo algunos aspectos, las potestades y el acto
dictado son en parte discrecionales.
La distinción entre potestades regladas y discrecionales es el contenido de las
reglas. Las reglas específicas con contenido denso en relación al caso a resolver
describen a los poderes reglados y las reglas generales e inespecíficas (vagas,
imprecisas) se corresponden con los poderes discrecionales ya que permiten al
Ejecutivo optar entre dos o más soluciones jurídicamente posibles.
Situaciones según las reglas preexistentes:
A. La existencia de una regla clara y detallada sobre el ejercicio del PE (potestad
reglada)
B. La inexistencia de reglas específicas (discrecional)
C. La existencia de una regla imprecisa e incompleta (parcialmente discrecional)
¿Cuál es el criterio que debe seguir el ejecutivo para ejercer sus facultades
discrecionales? La oportunidad, el mérito y la conveniencia. El PE puede elegir
legítimamente entre 2 o más opciones válidas y el criterio o móvil de aquel para resolver
el caso es el mérito u oportunidad. Este "motivo" es por el cual el PE decide de un
modo y no de otro.
La oportunidad o mérito es el modo en el que el PE decide interpretar y rellenar el
concepto de interés público en el caso concreto, según su criterio y de conformidad
al marco jurídico general (principios y ordenamiento).
Ahora bien, la ley debe decir si el PE puede actuar y reconocerle el grado de libertad.
Es decir, el carácter discrecional nace de modo expreso o implícito del marco jurídico y
con ciertos límites: las reglas inespecíficas que surgen del ordenamiento Jurídico. Los
límites son:
A. La propia ley que reconoce el ejercicio de potestades discrecionales constituye
ese límite;
B. El bloque jurídico -cualquier mandato de mayor o menor densidad que este en el
ordenamiento jurídico y que resulte aplicable al caso: Normas Jurídicas y
principios generales del derecho-;
C. El principio de razonabilidad, es decir, el carácter razonable, el contenido no
arbitrario de las decisiones estatales. Estas son razonables cuando:
a. El acto y sus consecuencias son adecuadas al fin que persigue el estado
b. Los medios proporcionados y conducentes a ese fin.
c. No es posible elegir otras decisiones menos gravosas sobre los
derechos.
d. Las ventajas son mayores que las desventajas.
En cuanto a la motivación del acto estatal discrecional es un presupuesto básico
porque si no está motivado no es posible controlarlo, o el control es más difuso y débil.
Por lo tanto el PE debe explicar por qué opto por una de las tantas soluciones
jurídicamente posibles y el juez deberá controlar si aquel cumplió con los límites
que prevé el ordenamiento. Se trata de explicar las razones que, a partir de los hechos
y según el derecho, el PE considero relevantes cuando decidió como lo hizo y tal
explicación debe ser justificada, razonable y explicitada.
En particular el PE debe explicar a) el marco normativo; b) el interés público
comprometido; c) los antecedentes del caso; d) las opciones posibles; e) cual es el nexo,
según su criterio, entre antecedentes, el interés público y su decisión.
La zona de discrecionalidad estatal está dentro del marco jurídico y del control
judicial con el límite de que el juez no puede sustituir al PE cuando este elige una de
las soluciones normativamente posibles en términos justificados y razonables, siendo la
decisión del PE valida e irremplazable salvo en casos de violación de principios
generales o cualquier regla del ordenamiento jurídico, en cuyo caso el juez deberá
declarar nulidad de las decisiones estatales. Este acto es nulo cuando no esté motivado
o cuando, a pesar de estar motivado, sea arbitrario o irrazonable. El juez puede anular
y dictar el acto respectivo siempre que fuese reglado ya que debe limitarse a la ley;
por el contrario, si el acto es discrecional, el juez deberá anularlo o modificar ciertos
aspectos, pero no puede sustituirlo por otro.
En el ejercicio de una potestad discrecional ¿hasta dónde puede llegar el control
judicial? El juez analiza a) si los hechos son ciertos; b) si el operador omitió analizar
otros hechos relevantes en el caso; c) si justifico debidamente su decisión; d) el
cumplimiento del ordenamiento jurídico, en particular el carácter razonable de las
decisiones estatales.
Los conceptos excluidos de la discrecionalidad estatal:
El concepto jurídico indeterminado: es aquel que nos permite construir una
única solución justa. Por lo tanto, el PE debe interpretar el concepto y luego
decidir la solución jurídicamente correcta (que es una sola).
Los conceptos técnicos: aquellos que las ciencias o las técnicas definen de un
modo univoco y por tanto existe una única solución posible ante el caso concreto.
La discrecionalidad técnica solo debe excluirse del concepto de discrecionalidad
estatal cuando el conocimiento científico ofrece el procedimiento, método y
resultado único, de modo que no se trata de un criterio libre sino reglado por el
ámbito científico.
Fallos Discrecionalidad.
Arenzón:
-Hechos:
El caso trata de Gabriel Darío Arenzón, quien presentó una acción de amparo contra
el Estado Nacional (Ministerio de Educación) debido a la negativa de la Dirección
Nacional de Sanidad Escolar de otorgarle el certificado de aptitud psicofísica necesario
para ingresar al Instituto Nacional Superior del Profesorado Joaquín V. González. La
negativa se basó en que Arenzón no cumplía con el requisito de estatura mínima de
1,60 metros establecido por la resolución 957/81 del Ministerio de Educación. Arenzón
mide 1,48 metros.
-Conflicto:
El conflicto radica en determinar si la exigencia de una estatura mínima para ingresar
a la carrera docente es razonable y compatible con los derechos constitucionales de
enseñar y aprender, consagrados en el artículo 14 de la Constitución Nacional. Arenzón
argumenta que esta restricción es arbitraria y discriminatoria, mientras que el
Ministerio de Educación defiende la norma como necesaria para garantizar el desempeño
docente.
-Resolución de la Corte:
La Corte Suprema confirmó la sentencia que ordenó al Ministerio de Educación
matricular a Arenzón en el Instituto Nacional Superior del Profesorado, pese a no cumplir
con el requisito de estatura mínima. La Corte consideró que:
1. La negativa basada únicamente en la estatura del actor no guarda una relación
razonable con el objetivo de estudiar el profesorado de matemáticas y
astronomía.
2. La restricción impuesta por la resolución 957/81 es arbitraria y afecta los
derechos constitucionales de enseñar y aprender.
3. La norma es manifiestamente irrazonable y conculca las garantías consagradas
en los artículos 14, 16, 19 y 28 de la Constitución Nacional.
-Fundamentación sobre las funciones discrecionales del Poder Ejecutivo:
La Corte señaló que el ejercicio de facultades discrecionales por parte del Poder
Ejecutivo no puede justificar conductas arbitrarias. La razonabilidad en el ejercicio
de dichas facultades es el principio que otorga validez a los actos de los órganos del
Estado. Los jueces tienen la función de verificar el cumplimiento de este principio
cuando se presentan planteos concretos. En este caso, la Corte concluyó que la norma
impugnada carece de fundamentos técnicos suficientes y refleja una discriminación
impropia, incompatible con los valores democráticos y republicanos.
Fallo Consejo de Presidencia de la Delegación Bahía Blanca:
-Hechos:
El Consejo de Presidencia de la Delegación Bahía Blanca de la Asamblea Permanente
por los Derechos Humanos interpuso una acción de amparo contra LRA 13 Radio
Nacional Bahía Blanca, solicitando la reposición de un espacio radial semanal titulado
"Por la vida y la libertad". Este programa fue levantado por decisión del director de
la emisora sin aviso previo ni expresión de causa, y posteriormente se justificó la
medida por "razones de programación". Los actores alegaron que esta decisión
vulneraba su derecho constitucional a la libertad de expresión.
-Conflicto:
El conflicto radica en determinar si el levantamiento del programa radial constituye
una violación al derecho constitucional de libertad de expresión y si el acto administrativo
que lo revocó fue arbitrario o estuvo viciado de causa y desviación de poder. Además, se
cuestiona si el carácter precario del derecho otorgado permite su revocación discrecional
por parte de la emisora.
-Resolución por parte de la Corte:
La Corte Suprema declaró procedente el recurso extraordinario interpuesto por LRA
13 Radio Nacional Bahía Blanca, revocó la sentencia apelada y rechazó la acción de
amparo. Argumentó que:
1. No se acreditaron debidamente los vicios de causa ni la desviación de poder en el
acto administrativo.
2. La naturaleza precaria del derecho otorgado permitía su revocación por
razones de oportunidad, mérito o conveniencia.
3. No se configuró una lesión al derecho constitucional de libertad de expresión,
ya que este no implica un derecho adquirido a un espacio radial financiado por el
Estado.
-Funciones discrecionales del poder ejecutivo:
La Corte analizó los límites de las funciones discrecionales del poder ejecutivo y
señaló que:
1. Discrecionalidad regulada por ley: La estimación subjetiva o discrecional de los
entes administrativos debe estar expresamente autorizada por la ley,
configurándose como una libertad de apreciación legal, nunca extralegal o
autónoma.
2. Control judicial: Aunque los actos discrecionales tienen un núcleo de libertad,
están sujetos a control judicial en sus elementos reglados, como la
competencia, forma, causa y finalidad del acto. Este control busca garantizar
la legitimidad del acto administrativo, sin revisar motivos de oportunidad, mérito
o conveniencia.
3. Presunción de legitimidad: Los actos administrativos gozan de presunción de
legitimidad, y corresponde a quien los impugna demostrar la existencia de vicios
como la desviación de poder.
En este caso, la Corte concluyó que no se acreditaron los vicios alegados y que el
levantamiento del programa radial fue válido dentro de las facultades discrecionales
del director de la emisora.
-Balbín: el tribunal adujo que “mientras en algunos supuestos el ordenamiento jurídico
regula la actividad administrativa en todos sus aspectos, en otras ocasiones el legislador
autoriza a quien debe aplicar la norma en el caso concreto para que realice una
estimación subjetiva que completará el cuadro legal.”
La corte dijo –respecto del alcance del control de los jueces sobre competencias
regladas y discrecionales del P.E.- que “frente al reconocimiento de que no existen
actos reglados ni discrecionales cualitativamente diferenciables, sino únicamente
actos en los que la discrecionalidad se encuentra cuantitativamente más acentuada que la
regulación y a la inversa. Al no poder hablarse hoy en día de dos categorías
contradictorias y absolutas como si se tratara de dos sectores autónomos y opuestos sino
más bien de una cuestión de grados, no cabe duda de que el control judicial de los actos
discrecionales encuentra su ámbito de actuación en los elementos reglados de la
decisión, entre los que cabe encuadrar, esencialmente, a la competencia, la forma, la
causa y la finalidad del acto.
Schnaiderman:
-Hechos y conflicto:
Ernesto Schnaiderman fue designado como asesor técnico del Estado por concurso.
Durante el período de prueba, su designación fue cancelada sin expresión de motivos,
mediante resolución de la Secretaría de Cultura. El actor ingresó a la Secretaría como
asesor y al año siguiente fue designado agente Nivel A, por concurso, para desempeñar
la función de asesor técnico. Dicha designación fue cancelada mediante una resolución
del Secretario de Cultura y Comunicación.
-Resolución del tribunal:
La Cámara confirmo la sentencia en primera instancia la cual Consideró que, al
momento del dictado de la aludida resolución, el actor carecía de estabilidad en el
empleo, debido a que se encontraba en período de prueba y que dicho acto había sido
emitido dentro de los límites de la competencia asignada a la autoridad administrativa
por el Art. 25 de la CCT (establece que durante el período de prueba la designación del
agente podrá ser cancelada en cualquier momento) y la ley 25.164 (Art. 42 Inc. A,
extinción de la relación de empleo público, puede cancelar el nombramiento de personal
sin estabilidad).
No puede sostenerse válidamente que el ejercicio de las facultades discrecionales,
por parte del órgano administrativo, para cancelar la designación de un agente durante
el período de prueba (según le autoriza el art. 25 del CCT) lo eximan de verificar los
recaudos que para todo acto administrativo exige la ley 19.549, como así también
respetar el sello de razonabilidad que debe acompañar a toda decisión de las autoridades
públicas.
El Tribunal ha reconocido que el control judicial de los actos denominados
tradicionalmente discrecionales o de pura administración encuentra su ámbito de
actuación, por un lado, en los elementos reglados de la decisión -entre los que cabe
encuadrar, esencialmente, a la competencia, a la forma, a la causa y a la finalidad del acto
(Fallos: 315:1361)- y por otro, en el examen de su razonabilidad, tal como se ha señalado
supra.
Si se descarta que lo que motivó el dictado del acto fue la ausencia de idoneidad
para desempeñar el cargo o la eventual reestructuración organizativa de la
dependencia -o cualquier otro motivo- aquél aparece desprovisto de un elemento
esencial para su validez, cuál es su causa.
Desde otro punto de vista, es dable reparar que la resolución impugnada omite invocar
fundamento alguno que, además, torne razonable la revocación del nombramiento
efectuado. Por ello, el acto atacado carece de otro de sus requisitos esenciales, en este
caso, el de motivación. Si se toma en cuenta que las normas, como se dijo, supeditan la
adquisición de la estabilidad en el empleo a que se acrediten condiciones de idoneidad
durante el período de prueba, ello constituye un aspecto que limita la decisión
discrecional de la Administración. Desde esa perspectiva no se podía revocar el
nombramiento de un agente, menos aún de un empleado designado por concurso,
sin expresar las razones que lo justifican. Tal omisión torna ilegítimo el acto, sin que
quepa dispensar dicha ausencia por haberse ejercido potestades discrecionales, las que -
por el contrario imponen una observancia más estricta de la debida motivación.
La Corte declara la nulidad del acto administrativo ya que la resolución no cumplió
con los requisitos de legitimidad necesarios. Y que obrare en ejercicio de sus
facultades discrecionales no justifica, de ningún modo, la omisión de los recaudos que
se exige por ley para todos los actos administrativos.
Balbín: El control judicial de los actos discrecionales encuentra su ámbito de
actuación, por un lado, en los elementos reglados de la decisión (competencia, forma,
causa y finalidad) y, por el otro, en el examen de su razonabilidad.
Capítulo 8
-Organización Administrativa.
El Estado posee personalidad jurídica, lo cual introduce varias ventajas: permite
construir relaciones jurídicas entre el estado y los particulares; responsabilizar al
estado por sus conductas; garantizar las obligaciones estatales con el patrimonio estatal
y posibilita la organización interna del Estado.
El Estado es un sujeto de derecho con personalidad jurídica propia, capaz de
adquirir derechos y contraer obligaciones y que ésta integrada por órganos (personas
humanas que son quienes dicen directamente cuál es su voluntad). El órgano es una
unidad (compuesta por el factor humano y material) dentro del aparato estatal que
tiene un conjunto de competencias y particularmente la virtualidad de imputar su
voluntad al propio Estado.
Así nace la teoría del órgano en cuyo marco no cabe distinguir entre las personas
humanas y las jurídicas, sino que ambas (por decisión del legislador) se superponen y
entremezclan sus voluntades. No es posible discernir entre la voluntad del Estado
(persona jurídica) y la del agente (persona física), sino que la ley ha creado un hecho
ficticio al sostener que la voluntad del agente es la voluntad estatal. Por tanto, no es
necesario trasladar ni imputar conductas porque el centro decisor es uno solo. En efecto,
el agente es propio del Estado. Así cualquier conducta que realice aquel es lisa y
llanamente estatal (acciones u omisiones). Vadell (1985)
-Las competencias estatales
La competencia es la suma de potestades que surge del ordenamiento jurídico, es
decir, la aptitud de los poderes públicos para obrar y cumplir así con sus fines. El principio
básico es que el Estado no puede actuar, salvo que la ley lo autorice a hacerlo-el
principio es la prohibición y las excepciones las permisiones-
Por su parte, la LPA establece que "la competencia de los órganos administrativos
será la que resulte, según los casos, de la CN, de las leyes y de los reglamentos dictados
en su consecuencia" y agrega "el ejercicio de las competencias es obligatorio e
improrrogable".
Las competencias son expresas cuando las permisiones nacen del propio texto
normativo –cn, ley y reglamentos-.
Sin embargo, es imposible que el PL establezca con carácter previo y en el propio texto
legal, todas las potestades propias y necesarias del PE. Entonces también se reconocen
las facultades que surgen de modo implícito del bloque de legalidad sin que éste las
mencione. Balbín reconoce las facultades expresas e implícitas (estas últimas
entendidas como necesarias para el ejercicio razonable de las expresas).
-Tipos de competencia
1. En razón de materia: depende del contenido de las facultades estatales
(sustancia).
2. En razón del territorio: la competencia es definida por el ámbito físico. (EJ. Las
normas de tránsito que corresponde a un gobierno u otro en razón de la
jurisdicción municipal, provincial o nacional)
3. En razón de tiempo: Es un modo atributivo de facultades por un plazo
determinado (Ej. La Cn dice que el PE puede nombrar jueces con acuerdo del
senado hasta 370 después de la reforma del 94, luego solo los puede designar con
intervención del Consejo de la Magistratura)
4. En razón de grado: Su eje distintivo es el nivel jerárquico de los órganos
administrativos. Si comparamos 2 órganos estatales puede ocurrir que ambos
tengan igual competencia en razón de materia, tiempo y territorio, pero no así
respecto del grado jerárquico.
Es de nulidad absoluta e insanable cuando el acto administrativo fuese emitido
mediando incompetencia en razón de materia, territorio, tiempo o grado, salvo en
este último caso si la delegación o sustitución estuvieran permitidas.
Ahora, el legislador reconoce potestades estatales a veces de modo claro y expresos y
en otros casos confusamente. Consecuentemente existen dudas y conflictos
interpretativos. Cuando dos o más órganos creen que son competentes, entonces existe
un conflicto positivo e/ ellos. El otro conflicto ocurre cuando los órganos entienden
que no deben reconocer sobre el asunto. Ahora, ¿Cómo y quién deben resolverse los
conflictos normativos? La LPA establece que el MINISTRO va a resolver las siguientes
controversias competenciales:
a. Los conflictos e/ órganos que dependen de él
b. Los conflictos e/ entes que actúen en el ámbito de su competencia
c. Los conflictos e/ órganos y entes que actúen en el ámbito de su competencia
Por su parte, el PTE debe resolver los conflictos competenciales entre:
a. Los ministros
b. Los órganos o entes que actúen en el ámbito de distintos ministerios
¿Cómo es el procedimiento? Cuando un órgano se declare incompetente, remitirá las
actuaciones al que reputare competente; si éste a su vez las rehúsa deberá someterlas a la
autoridad habilitada para resolver el conflicto –negativo-
Y en caso de conflictos positivo: si dos o más órganos se considerasen competentes,
el último que hubiera conocido el caso someterá la cuestión a la autoridad que deba
resolverla.
-Los modelos de organización estatal
El Estado incorporo cada vez más competencias y agentes en un cuadro de
organización más complejo; cuyos caracteres son el principio jerárquico de las
estructuras (de corte piramidal con rasgos unipersonales) y el principio de la división
del trabajo entre órganos o departamentos.
El criterio de distinción entre centralización y descentralización de las estructuras
es el grado de autonomía de las unidades de organización en relación al poder central
(PTE). Así, el más cercano es concentrado y el más lejano descentralizado. ¿Cuándo
un cuerpo deja de ser centralizado y pasa a ser descentralizado? Cuando el
Ordenamiento Jurídico le reconoce personalidad (capacidad para adquirir derechos y
contraer obligaciones). Entonces, hay 2 modelos de organización estatal: uno de corte
jerárquico y vertical y otro más horizontal y autónomo.
En nuestro país, el convencional recogió el principio jerárquico (creando 3 órganos
en el esquema institucional: Presidente, Jefe de Gabinete y los Ministros) y el principio
de división del trabajo plasmado en la distribución de competencias entre esos
órganos. Entonces, el modelo está integrado por la Administración central compuesta
por órganos y la Administración descentralizada (entes). Por último, la CN incluyo
entes autónomos. Ej.: BRCA. Nuestro sistema es centralizado con matices o técnicas de
descentralización
-Las estructuras estatales
La teoría de la organización estatal debe construirse con el uso de dos instrumentos:
El órgano -surge de la CN y de la Ley de Ministros- y El ente –nacen de la CN y de las
leyes o decretos de creación-.
Los ÓRGANOS no tiene personalidad jurídica propia, sino que forman parte del
Estado que sí es sujeto de derecho; Los ENTES si revisten carácter de PJ y son capaces
de establecer relaciones jurídicas por sí mismos.
El estado es centralizado cuando está integrado por órganos estatales y es
descentralizado cuando está compuesto por entes estatales.
1. Órganos estatales
El órgano es el centro de imputación de competencias estatales que está integrado
por personas físicas y dispone de ciertos recursos. Es parte de la estructura del estado y
no tiene personalidad jurídica propia, pero si tiene cierto grado de subjetividad que le
permite interactuar con otros órganos. Consecuencias: a) los órganos pueden
relacionarse entre si pero siempre que estén contenidos por un mismo sujeto jurídico
-Estado Nacional-; b) Se puede trasladar e imputar su voluntad al Estado. El órgano
está compuesto por personas físicas, el conjunto de funciones o poderes públicos y los
elementos materiales con los que el titular se vale para ejercer dichas funciones. Son
parte de la Administración pública CENTRALIZADA (≠descentralizada compuesta
por entes con personalidad jurídica propia)
¿Qué permite a los órganos articularse entre sí? El criterio de jerarquía. El Estado
está estructurado por distintos órganos ubicados en distintos niveles, en posiciones
relativas de poder y de modo piramidal y en la cúspide está el Presidente. La jerarquía
supone identidad de materias y superioridad de uno sobre otros en razón a los fines
públicos que persigue cada uno. El superior jerárquico debe dirigir, controlar y
ordenar al inferior. Según la LPA el órgano superior podrá: 1) dirigir o impulsar la
acción de sus inferiores mediante ordenes, instrucciones, circulares y reglamentos
internos; 2) delegarle facultades; 3) intervenirlos; 4) avocarse al conocimiento y decisión
de los asuntos que tramiten ante ellos. El limite a esto es cuando el órgano inferior tiene
potestades exclusivas.
Esto es diferente cuando se trata de órganos con funciones materialmente distintas,
en cuyo caso los órganos van a interactuar según el principio de cooperación
(colaboración e/ órganos y entes) y el de coordinación (ejercicio de competencias propias
de c/ órgano en términos no contradictorios con los otros, sin duplicidad de esfuerzos y
recursos, y en cumplimiento de fines convergentes).
El Congreso es quien ejerce la potestad de organización del Estado, ósea el poder de
crear, ordenar y regular los órganos estatales.
2. Entes estatales
Es un centro de imputación de competencias desempeñado por un sujeto jurídico
con personalidad propia e inserta en las estructuras del Estado. Clasificación:
Autárquico: fines estatales específicos. Tiene el poder de administrarse a sí
mismo. Se aplica el derecho público
no autárquico: fines industriales o comerciales Se aplica el derecho público y
privado.
Autónomo: Supone la potestad de dictar sus propias normas e incluso, en ciertos
casos, elegir sus autoridades. Ej. BRCA.
Elementos comunes de los entes: 1) personalidad jurídica; 2) asignación legal de
recursos; 3) patrimonio estatal; 4) gobierno, conducción y administración propias;
5) control estatal.
¿Cómo están organizados? Están estructurados internamente de modo reflejo al
Estado central. Es decir, su estructura es un conjunto de órganos con subjetividad y
sin personalidad jurídica que están relacionados entre sí por el nexo jerárquico.
¿Cuál es el vínculo entre los entes descentralizados y los órganos centralizados?
No es un vínculo jerárquico porque se rompería el distanciamiento entre el ente y el
Presidente. Sin embargo, es necesario unir las piezas para rescatar el principio de
unidad del Estado y de su actuación. La manera de hacerlo es a través del control del
órgano central sobre el ente descentralizado, esto es conocido como control o tutela
administrativa que comprende atribuciones del poder central (Presidente. y órganos)
sobre el ente estatal:
a. Designar a los agentes que integran los órganos máximos del ente
b. Dar directivas generales
c. Controlar los actos a instancia de parte
d. Intervenir al ente en casos extremos, es decir, remover sus agentes de conducción.
El CONGRESO es el poder competente para crearlos. Sin embargo, en el desarrollo
de nuestras instituciones fueron creados indistintamente por leyes del Congreso y
decretos del PE.
-Técnicas de distribución de competencias
Las técnicas de distribución de competencias en el propio aparato del PE son la
centralización y la descentralización. Ambas tienen por objeto distribuir las funciones
estatales en razón del principio de división de trabajo.
Desconcentración: Es la herramienta de distribución de competencias estatales
entre los órganos que integran el Estado central. Es decir, el Estado transfiere
potestades en sujetos sin personalidad jurídica.
Descentralización: Instrumento de traslado de competencias en los entes estatales
que componen el estado descentralizado. El Estado transfiere potestades en sujetos
con personalidad jurídica.
En ambos, se transfiere la titularidad y ejercicio
Las características de la desconcentración son:
a. Su fuente es una norma de alcance general y no particular –CN, ley o
reglamento-.
b. El traslado es decisión del convencional, legislador o PE pero en ningún caso
del propio órgano.
c. Instrumento de traslado y reconocimiento de titularidad y no solo de ejercicio
de competencias.
d. Es de carácter permanente y no transitorio.
e. Se puede dejar sin efecto el traslado de competencias por derogación o
modificación de las normas atributivas de carácter general.
La descentralización tiene las mismas características, pero tiene una distinción
sustancial: por un lado, se distribuye la competencia y por el otro se reconoce de modo
inseparable personalidad jurídica al ente estatal sobre el que se asientan tales
facultades.
-Técnicas de redistribución de competencias
Estas nos permiten volver a distribuir las competencias ya transferidas, pero con un
alcance limitado (singular). Así, una vez que el legislador atribuyo las competencias con
carácter permanente en el marco estructural estatal repartiéndolas entre órganos
(desconcentraciones) y entes (descentralizaciones) la ley permite que los propios
órganos modifiquen ese cuando con un alcance restringido o particular.
Delegación:
transferencia de una competencia especifica desde un órgano a otro (de
superior a inferior) y con carácter transitorio.
El órgano no traslada la titularidad de sus potestades sino su ejercicio, y por
eso el órgano delegante sigue siendo responsable por su ejercicio junto al
órgano delegado.
Solo es posible si existe igual competencia material y vinculo jerárquico entre
los órganos delegante y delegado.
El órgano delegante puede reasumir las competencias de modo expreso o
implícito.
Pues bien, en la desconcentración el traspaso de potestades es: a) de titularidad y no
solo de ejercicio; b) general; c) permanente; d) se lleva a cabo por medio de
disposiciones de alcance general.
En cambio, la delegación supone: a) traslado de competencias y no de titularidad;
b) especificas; c) no permanente; d) por medio de actos de alcance particular y no
general.
La LPA establece como principio que las delegaciones están prohibidas (porque las
competencias son improrrogables). Pero está permitida, con carácter excepcional, y solo
es posible cuando este expresamente autorizado. El ordenamiento jurídico permite que
los órganos superiores deleguen en los inferiores sus competencias dictando el acto
de traslado. En nuestro ordenamiento jurídico el modelo es el de permisión de
delegación.
Hay otra técnica vigente en nuestro derecho de traslado de competencias específicas
e/ órganos, esta es la sustitución (reemplazo de un agente físico por otro, pero no hay
traslado de competencias);
Avocación: Es el conocimiento de asuntos por el superior jerárquico que en
principio son competencias del inferior, es decir, el superior atrae o llama ante sí un
asunto que está sometido a examen y decisión del inferior. Tiene las mismas
características que la delegación, esto es:
a. Es un medio de traslación del ejercicio de competencias y no de titularidad
b. Es un medio de traslación de competencias específicas y no generales
c. Es de carácter transitorio y no permanente
d. Es realizado x medio de actos de alcance particular y no general.
La LPA establece que la avocación será procedente a menos que una norma
expresa disponga lo contrario (el principio es la permisión). A su vez, la avocación no
procede cuando una norma atribuyo competencia exclusiva al inferior.
-Órganos en particular
1. Presidente: Competencias según la CN: 1) la jefatura de Estado y de las FFAA;
2) la jefatura de gobierno; 3) la responsabilidad política de la administración
general del país; 4) dictar decretos reglamentarios; 5) dictar decretos delegados y
DNU; 6) designar y remover al jefe de gabinete;6) la delegación de facultades
propias en el Gabinete; 7) supervisión del ejercicio de la facultad del Jefe de
Gabinete de ministros de recaudar las rentas e invertirlas; 8) el pedido de informes
al Jefe de Gabinete; etc. (VER ARTICULO 99 INC. 1)
Actualmente, el modelo institucional distribuye competencias entre Presidente y
Jefe de Gabinete con el objeto de descargar sobre este último mayores poderes de
ejercicio para resolver así los asuntos cotidianos de la gestión gubernamental. De modo
que el deslinde de competencias entre ambas jefaturas es el siguiente:
Jefatura de gobierno: competencias exclusivas del Presidente.
Jefatura de la administración pública: competencias compartidas e/ ambos
órganos constitucionales (responsabilidad y ejercicio).
2. Jefe de Gabinete de Ministros: (lo incorpora la cn en el 94) El propósito de
incorporar esta figura es limitar las potestades presidenciales y fortalecer al
Congreso y al PJ, pero también, crear mecanismos institucionales capaces de
resolver las crisis gubernamentales y el bloqueo e/ los poderes políticos. Es
nombrado por el Pte. y removido x éste o x el Congreso. Sus funciones son:
Administrativas: ejercer la administración general del país; hacer recaudar las
rentas y ejecutar el presupuesto; preparar y convocar las reuniones de gabinete;
nombrar a los empleados estatales; dictar los actos en el ejercicio de sus funciones
Legislativas: Expedir los reglamentos en el ejercicio de las facultades propias o
de las que le delegue el Pte. con refrendo del ministro del área; remitir el proyecto
de ley de ministerios y presupuesto; refrendar los decretos reglamentarios;
delegados y DNU y vetos parciales
Institucionales: concurrir al Congreso y dar explicaciones; presentar informes y
la memoria anual ante el Congreso; ejercer otras facultades que le delegue el Pte.
El Jefe de Gabinete es responsable político ante el Congreso
Relación e/ el Pte. Y el Jefe de Gabinete: El Presidente no es el superior jerárquico,
sino que entre éste y el Jefe de Gabinete existe una relación de coordinación.
3. Órgano ministro: Son nombrados por el Presidente y removidos por éste o por
el Congreso mediante juicio político. Deben refrendar los actos del Presidente y
son los responsables de los actos que legalizan; no pueden por sí solos tomar
resoluciones excepto los asuntos sobre el régimen económico y administrativo de
sus departamentos. Balbín considera que el Jefe de Gabinete es el superior
jerárquico de los ministros esto es porque por un lado ejerce la
administración general del país y, por el otro, porque es el responsable
político del gobierno ante el PL. Pero el PE resolvió mediante un decreto que
el Jefe de Gabinete es igual que cualquier otro ministro (y mediante otro
decreto dispuso que el Presidente es el superior jerárquico del mismo).
Capítulo 10.
-Empleo público.
El legislador es quien debe reglar el empleo público (situaciones jurídicas entre el
Estado y sus agentes). Las relaciones entre los agentes y el Estado están regladas en el
régimen de empleo público. Es necesario distinguir:1) las relaciones entre el Estado y
los terceros –en donde el Estado y el agente constituyen un mismo sujeto frente a
aquéllos-; y, 2) relaciones entre el Estado y sus agentes –en donde el agente es un 3ro
respecto al Estado- Entonces, si bien la relación de empleo público reviste distintas
formas, el aspecto sustancial en cualquier caso es el objeto o contenido de las tareas que
realiza el agente.
Los agentes públicos son las personas físicas de que se vale el Estado para el
cumplimiento de sus fines y, consecuentemente, sus conductas constituyen
actuaciones del propio Estado. -permanentes y temporarios-
La relación entre el Estado y sus agentes es contractual ya que es necesario el
consentimiento del agente para el perfeccionamiento del vínculo. Así para el ingreso en
el cargo se exige voluntad y acuerdo entre las partes.
-El régimen del empleo público
Éste es la Ley de Marco de Regulación del empleo Público que establece los derechos,
garantías y deberes de los agentes (ley 25.164). Su ámbito de aplicación comprende al
personal que presta servicios en el PE. Quedan excluidos: Jefe de Gabinete, ministros,
secretarios, subsecretarios, autoridades máximas de entes desc., personal militar, policía,
seguridad, personal diplomático, personal de entes reguladores de servicios públicos
(LCT), personal del PL y PJ.
Los requisitos para ingresar en la función pública son: 1) ser argentino; 2) reunir
condiciones de conducta, idoneidad y aptitud psicofísica.
-Los derechos de los agentes son: estabilidad; retribución justa; igualdad de
oportunidades en el desarrollo de su carrera; capacitación permanente; libre afiliación
sindical; licencias; renuncias y participación en los procedimientos de calificaciones y
disciplinarios.
En particular, la Estabilidad es el derecho del trabajador a no ser despedido por
su empleador, salvo cusa justificada e imputables a él (≠estabilidad impropia en el
dcho. privado en el que el empleador puede despedir sin causa al trabajador sin
perjuicio de que deba indemnizarlo). La estabilidad comprende al empleo, cargo,
nivel y grado del agente, pero NO las funciones. El agente adquiere estabilidad en el
cargo cuando: 1) ingrese al cargo por los respectivos procesos de selección (concursos
de oposición y antecedentes o curso-concurso); 2) transcurra el periodo de 12 meses
desde su incorporación; 3) apruebe las evaluaciones periódicas; 4) obtenga el
certificado de aptitud psicofísica; 5) que sea ratificado por acto expreso dictado por
autoridad competente.
Sin embargo, la CSJN sostuvo que si el agente es despedido durante el periodo
previo o transcurrido éste no se lo incorpora, el Estado debe motivar el acto
respectivo –explicar por qué actuó de ese modo en perjuicio de los derechos del
trabajador (fallo schaiderman)-
Sin embargo, puede suceder que el personal con estabilidad resulta afectado por
medidas de reestructuración, y que éstas comporten la supresión de organismos,
dependencias o de las funciones asignadas a las mismas, con la eliminación de su cargo,
dicho personal será reubicado. Y si eso no es posible, el agente pasa a estar en situación
de disponibilidad por un periodo no inferior a 6 meses ni mayor a 12 meses, según su
antigüedad -en caso de vacantes se deben privilegiar a estos trabajadores-. Concluido
dicho periodo y sin que se haya reubicado, el Estado dispone el cese del garante,
pagándole una indemnización correspondiente.
A su vez, los organismos o dependencias suprimidas y los cargos o funciones
eliminadas no podrán ser creados nuevamente en el plazo de 2 años.
El derecho de la estabilidad de los agentes es relativo porque excluimos las
funciones ejecutivas y jefaturas (estabilidad por tiempo determinado) y los despidos
por supresión de cargo y funciones.
(Caso Modorran: Tenía estabilidad propia de empleo público, y fue despedida sin
expresión de causa, incumpliendo así lo dispuesto en el art 14 bis que impide al Estado
excluir a sus agentes sin invocar causas justificadas y razonables, la Corte ordeno
incorporar a la agente en su cargo)
En cuanto al marco legal disciplinario prevé los principios a aplicar: 1) el
procedimiento debe garantizar el derecho de defensa; 2) el agente no puede ser
sancionado más de una vez por el mismo hecho; 3) la sanción debe graduare según la
gravedad del hecho y los antecedentes del agente; 4) la sustanciación de los sumarios es
independiente al proceso penal; 5) las imposiciones de las sanciones menores no
requieren instrucción de sumario; 6) los plazos de prescripción son de 6 meses a 2 años
según el hecho del que se trate y debe contarse desde el momento en que se produjo el
hecho; 7) el plazo de resolución del sumario debe fijarse por vía reglamentaria, pero no
puede exceder el termino de 6 meses contados desde la comisión del hecho.
Los hechos tipificados son: incumplimiento del horario; inasistencias injustificadas,
incumplimiento de los deberes; el concurso civil o quiebra no causal; la comisión de delito
doloso; calificaciones deficientes durante 3 años consecutivos o 4 alternados, en los
últimos 10 años de servicios; la falta grave que perjudique la administración nacional; la
perdida de ciudadanía; la violación de las prohibiciones que establece la ley, etc.
Las sanciones a aplicar son: apercibimiento (advertencia de una próxima sanción en
caso de persistir un error o falta); suspensión de hasta 30 días en 1 año; cesantía
(situación de la persona que es privada de su empleo); exoneración (acción de privar a
una persona de un empleo, de una dignidad u honor).
Sucede que hay agentes que no gozan del "derecho de estabilidad", como en el caso
de contratos de locación de servicios, donde los agentes contratados realizan tareas
propias y habituales del personal permanentes y no otras de carácter "excepcional o
transitorio" que ahí sí sería razonable contratarlos en vez de incorporarlos a las plantas
del personal. Estos pueden ser despedidos por el Estado empleador, respetando solo
el plazo del contrato y sin derecho a indemnizarlo. La catedra considera que se lo
deberá incorporar y reconocerle estabilidad de dichos agentes para evitar incurrir en
fraude laboral. De todos modos, el estado puede contratar legítimamente personal
sin estabilidad pero solo para: a) tareas inusuales o excepcionales por sus
características o exceso de trabajo; b) carácter transitorio o temporal del contrato.
Fallo Empleo Público. Madorrán.
Hechos
Marta Cristina Madorrán ingresó a trabajar en la Administración Nacional de
Aduanas (ANA) en abril de 1970.
Se desempeñó en esa condición, bajo régimen de estabilidad, hasta noviembre de
1996, cuando fue despedida por presuntos incumplimientos de deberes en su
cargo.
El despido se basó en el art. 7° del Convenio Colectivo de Trabajo 56/92 “E”,
que permitía el cese sin causa mediante el pago de una indemnización (es decir,
una estabilidad impropia).
Conflicto planteado
¿Puede un empleado público de planta permanente ser despedido sin causa
justificada mediante el pago de una indemnización?
Concretamente, el debate se centró en:
Si el art. 7° del CCT 56/92 “E” era constitucional a la luz del art. 14 bis de la
Constitución Nacional.
Si la estabilidad garantizada a los empleados públicos era propia (protección
contra el despido arbitrario con derecho a reinstalación) o impropia (sólo derecho
a indemnización).
-Resolución del Tribunal
La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió:
Declarar la inconstitucionalidad del art. 7° del Convenio Colectivo 56/92 “E”.
Confirmar que la estabilidad del empleado público es propia, no impropia.
Ordenar la reincorporación de Marta Madorrán a su cargo, declarando nulo su
despido.
"La estabilidad consagrada por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional en
beneficio de los empleados públicos es la llamada absoluta: su violación acarrea la
nulidad de la cesantía y la reincorporación forzosa del empleado.
El CCT que establecía la posibilidad de despedir sin causa era inconstitucional. Ningún
convenio colectivo puede derogar derechos garantizados constitucionalmente: "La
Constitución Nacional es ley suprema, y todo acto que se le oponga resulta inválido
cualquiera sea la fuente jurídica de donde provenga”.
La estabilidad del empleado público en Argentina es un derecho fundamental
garantizado por el artículo 14 bis CN. Esta estabilidad:
Exige causa justificada y debido proceso para el despido.
No puede ser sustituida por indemnizaciones establecidas en convenios
colectivos.
Impone la nulidad del despido arbitrario y la obligación de reincorporar al
agente afectado.
Tiene sustento no solo en la Constitución Nacional, sino también en los tratados
internacionales de derechos humanos incorporados a la Constitución (art. 75
inc. 22 CN).