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Los Subjetivemas

Los subjetivemas son palabras o expresiones que reflejan la subjetividad del autor, como adjetivos, adverbios, sustantivos y verbos que expresan juicios de valor. Un texto argumentativo de Matthias Erlandsen discute cómo la ortografía en Internet se ha deteriorado debido a la rapidez de la comunicación y el uso de anglicismos, lo que afecta la calidad del lenguaje. Se plantea la cuestión de si los errores ortográficos son una forma de personalización del mensaje, a pesar de que pueden confundir al lector.
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Los Subjetivemas

Los subjetivemas son palabras o expresiones que reflejan la subjetividad del autor, como adjetivos, adverbios, sustantivos y verbos que expresan juicios de valor. Un texto argumentativo de Matthias Erlandsen discute cómo la ortografía en Internet se ha deteriorado debido a la rapidez de la comunicación y el uso de anglicismos, lo que afecta la calidad del lenguaje. Se plantea la cuestión de si los errores ortográficos son una forma de personalización del mensaje, a pesar de que pueden confundir al lector.
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“INSTITUTO DE EDUCACIÓN AUSTRO”

ÁREA: Lengua y Literatura.

LOS SUBJETIVEMAS
Los modalizadores o subjetivemas son palabras o expresiones en las que se transparenta la
subjetividad del autor. Por ejemplo, no es lo mismo decir: "en la ceremonia estuvieron
presentes los gobernadores de tres provincias" que decir "en la polémica ceremonia
estuvieron presentes los gobernadores de tres provincias".
En ese ejemplo, el adjetivo "polémica" permite percibir una perspectiva del autor sobre la
ceremonia (está dando a entender que la ceremonia es cuestionable y genera posiciones
encontradas entre las personas).
Ahora bien, si la expresión hubiera sido la siguiente: "en la largamente
anhelada ceremonia estuvieron presentes los gobernadores de tres provincias", la
expresión subrayada también indica una visión subjetiva, pero diferente a la anterior, en
este caso indica que la ceremonia era algo muy esperado y deseado por las personas.
Entonces, palabras y expresiones como "polémica" o "largamente anhelada" son
modalizadores o subjetivemas, es decir, expresan la subjetividad del autor, sus juicios de
valores, opiniones o comentarios.
Los subjetivemas o modalizadores no son una clase de palabra, sino que este concepto
agrupa a varias clases de palabras, porque son todas aquellas expresiones en las que se
transparenta la subjetividad. Pueden ser:
Adjetivos: moderado, inentendible, acertado, genial, ansiado, excelente, nefasto, entre
otros.
Adverbios y frases adverbiales: satisfactoriamente, largamente anhelado,
lamentablemente.
Sustantivos: corrupción, delincuente, sabiduría, error.
Verbos: violentaron, infringió, tergiversó, manipularon, celebraron, ignoraron, lamentaba
(por supuesto pueden ser muchos otros, dependiendo del contexto en el que se los utilice).
“INSTITUTO DE EDUCACIÓN AUSTRO”
ÁREA: Lengua y Literatura.

Ejemplo de un texto argumentativo: Identificación de subjetivemas.


Ortografía en Internet: ¿llegó el fin de las reglas?
Por Matthias Erlandsen.
La mensajería instantánea, la rapidez de publicación y un excesivo uso de anglicismos son
los determinantes de que la ortografía en Internet esté cada vez más deteriorada.
Internet le está ganando al buen uso del lenguaje. No es un fenómeno que se esté dando
unicamente en el Español, sino que se ha trasladado a la mayoría de los idiomas. La rapidez
con que se deben publicar los contenidos, la aparición de las redes sociales, los softwares
de mensajería instantánea y - para el caso del castellano - la lucha por introducir palabras
inglesas a como dé lugar en el léxico ya existente han hecho que la calidad de los
contenidos en línea se vaya deteriorando.
El fenómeno lleva mucho tiempo. De hecho, Gabriel García Márquez, en el I Congreso
Internacional de la Lengua Española, hizo notar la inutilidad de la existencia de ciertas
reglas ortográficas plasmándolas en un polémico discurso que proponía “jubilar la
ortografía” y que algunos catalogaron de una burla, una broma o una decisión frívola del
Premio Nobel.
Escribir de la forma correcta es un ejercicio que dejó de practicarse con la introducción
masiva de los programas de mensajería instantánea y ahora, más recientemente con las
redes sociales. En un nuevo escenario donde la rapidez y la efectividad en la entrega del
mensaje prima, se pierde la calidad del mismo, pasando por alto reglas y convenciones.
Muchos abogan que la razón para acortar palabras o cambiar una letra por otra es la manera
que se tiene de “personalizar el mensaje” cuando no se entrega cara a cara.
Pero, los errores ortográficos, ¿también son una personalización? Aunque a veces podemos
cometer errores de tipeo, o simplemente saltarnos una tilde, los errores ortográficos más
frecuentes vistos en Internet corresponden a la confusión de letras V-B, C-S-Z, Q-K, o
algunas faltas de H. Estas son muchas veces inofensivas, pero pueden confundir al lector.
Las tildes son, sin duda, uno de los grandes baches en la web. Dado que los buscadores
reconocen su falta o su mala ubicación dentro de la palabra, mucha gente ha optado por
suprimirlos de su gramática, lo que a la larga genera posibles problemas para el lector al no
poder comprender fácilmente el mensaje.

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