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La ansiedad y el trastorno del

sueño en jóvenes universitarios


Semana: 3

Nombre del estudiante y número de cuenta:


HYLLARY NICOLLE TURCIOS FU 12541340
VICTOR ANTONIO CONTRERAS KNIGHT 12511149
JOSE ANDRES BEJARANO MEZA 14541297
LESLY CAROLINA ZEPEDA RAMIREZ 31341232

Sede de estúdio:
Tegucigalpa

Docente:
Edwin Irías Galeano

Sección:
V5349

Fecha de entrega:
18/8/2025
Contenido
Introducción…………………………………………………………………………………………I
Objetivos Generales............................................................................................................................I
Planteamiento del problema..............................................................................................................I
Enunciado del problema...................................................................................................................II
Marco Teórico.....................................................................................................................................1
Introducción....................................................................................................................................1
Prevalencia de la ansiedad en estudiantes universitarios...........................................................1
Prevalencia del insomnio en estudiantes universitarios..............................................................1
Relación bidireccional entre ansiedad e insomnio.......................................................................2
Factores de riesgo y hábitos asociados.........................................................................................2
Bases o fundamentos teóricos........................................................................................................3
Definición de términos básicos......................................................................................................3
Tabla de resumen de información relevante................................................................................4
Ilustraciones....................................................................................................................................5
Introducción
En los últimos años, los trastornos de ansiedad y los problemas del sueño,
particularmente el insomnio, han adquirido una notable prevalencia entre los estudiantes
universitarios. La etapa universitaria implica múltiples exigencias académicas, cambios en
el estilo de vida y altos niveles de incertidumbre, lo que convierte a este grupo en una
población especialmente vulnerable a alteraciones en su salud mental. Diversas
investigaciones han evidenciado una relación bidireccional entre la ansiedad y el
insomnio: la ansiedad dificulta el inicio y mantenimiento del sueño, mientras que la falta de
descanso adecuado intensifica los síntomas ansiosos, generando un ciclo perjudicial que
afecta la vida académica, emocional y social de los jóvenes.
La importancia de abordar este fenómeno radica en su impacto directo sobre el
rendimiento académico, la concentración, la motivación y el bienestar general del
estudiante. A pesar de la magnitud del problema, muchas instituciones de educación
superior aún carecen de programas preventivos o mecanismos de apoyo psicológico
suficientes. Por tanto, analizar esta problemática desde una perspectiva integral resulta
fundamental para proponer estrategias efectivas que respondan a las necesidades reales
de los universitarios.

Este informe tiene como objetivo analizar la relación entre la ansiedad y los trastornos del
sueño en jóvenes universitarios, identificar los factores que los agravan y proponer
estrategias orientadas a la prevención y el manejo adecuado de ambos problemas. El
estudio se basa en una revisión de literatura actual y evidencia empírica reciente, con el
fin de ofrecer una base sólida para futuras intervenciones en el ámbito educativo y
psicológico.

I
La ansiedad y el trastorno del sueño en jóvenes universitarios

Objetivos Generales

Analizar la relación entre la ansiedad y los trastornos del sueño en jóvenes universitarios.
Identificar los principales factores que contribuyen a la ansiedad y los trastornos del sueño
en estudiantes universitarios.
Examinar las consecuencias académicas y emocionales derivadas de la interacción entre
ansiedad y problemas de sueño.

Objetivo Principal

Proponer estrategias integrales y fundamentadas para prevenir la ansiedad y los


trastornos del sueño en jóvenes

Planteamiento del problema

En la población universitaria, la ansiedad y los trastornos del sueño son problemas de


salud mental cada vez más frecuentes.
Estudios recientes indican que la ansiedad afecta entre el 9 % y el 17 % de los
estudiantes, alcanzando hasta el 60 % en carreras
exigentes como Medicina (Revista Cuarzo, 2024). Por su parte, el insomnio presenta una
prevalencia del 18,4 %, caracterizado por
dificultad para conciliar el sueño, despertares nocturnos y somnolencia diurna (Actualidad
Médica, 2023).

La relación entre ansiedad e insomnio es bidireccional: quienes padecen insomnio tienen


hasta ocho veces más riesgo de presentar
ansiedad (PMCID: PMC9271489, 2022). Factores como la presión académica, horarios
irregulares y uso excesivo de pantallas antes
de dormir incrementan el problema; un estudio en Noruega evidenció que cada hora extra
frente a pantallas en la cama aumenta un
59 % el riesgo de insomnio (As.com, 2023).

Estas condiciones impactan negativamente el rendimiento académico, la concentración y


el bienestar general. Un estudio en España
(2024) mostró que uno de cada cuatro universitarios sufre insomnio y casi la mitad
presenta ansiedad o depresión (El País, 2024).
Pese a la magnitud del problema, aún existe poca investigación específica que permita
diseñar estrategias efectivas de prevención
y tratamiento en este contexto.

II
Enunciado del problema

En los últimos años, se ha notado un aumento grande en los grados de ansiedad y en la


existencia problemas del sueño entre jóvenes que estudian en una universidad. Los
requerimientos escolares, la presión de grupo, los cambios en modos de vivir y a menudo
junto con deberes de trabajo crean un lugar que puede dañar mucho la salud mental y
física de este grupo. La ansiedad, si no es vista o tratada correctamente no afecta
solamente el desempeño escolar sino que también puede sumar al crecer o empeorar
problemas de sueño como falta de sueño o mal descanso.

La falta de un buen sueño, a su vez, hace más fuertes los síntomas de ansiedad, creando
un ciclo malo que afecta el bienestar total, la habilidad para concentrarse y el deseo de los
estudiantes. A pesar de que es importante, en muchos lugares universitarios no hay
programas para prevenir estos problemas o tampoco ayuda psicológica. Por eso,
entender lo que están viviendo estos jóvenes y buscar maneras de apoyarlos no solo es
necesario, sino también un acto de empatía y cuidado hacia quienes construyen el futuro.

III
Marco Teórico

Introducción

En las últimas décadas, la ansiedad y los trastornos del sueño especialmente el insomnio
se ha convertido en problemas de salud mental de alta prevalencia entre estudiantes
universitarios. La etapa universitaria implica múltiples transiciones y demandas:
adaptación a nuevos entornos, incremento de responsabilidades académicas, cambios en
los hábitos de vida y mayor exposición a presiones sociales y económicas. Estos factores
pueden detonar o agravar síntomas ansiosos y alterar los patrones de sueño. Desde la
perspectiva educativa, estas condiciones representan un desafío crítico, ya que afectan
directamente procesos cognitivos fundamentales para el aprendizaje, como la atención, la
memoria y la autorregulación, además de repercutir en el rendimiento académico y el
bienestar estudiantil.

Prevalencia de la ansiedad en estudiantes universitarios

La ansiedad es uno de los trastornos mentales más frecuentes en la etapa universitaria.


Diversos estudios han reportado que la prevalencia de síntomas ansiosos en estudiantes
de educación superior oscila entre un 9 % y un 17 %, alcanzando en algunos programas
altamente exigentes, como Medicina, cifras cercanas al 60 % (Pinilla et al., 2020). Estas
tasas superan ampliamente las observadas en la población general joven, lo que sugiere
que la universidad constituye un periodo de especial vulnerabilidad. Según el modelo
transaccional del estrés de Lazarus y Folkman (1984), las demandas académicas, al ser
percibidas como amenazantes y superar los recursos de afrontamiento del individuo,
generan estrés crónico que puede derivar en ansiedad. Este trastorno, además de afectar
la concentración, aumenta el riesgo de deserción universitaria y favorece conductas de
riesgo como el consumo de sustancias psicoactivas, interfiriendo de forma significativa en
el desarrollo académico y personal de los estudiantes.

Prevalencia del insomnio en estudiantes universitarios

De manera paralela, los trastornos del sueño, en particular el insomnio, afectan a un


segmento considerable de la población estudiantil. Se estima que alrededor del 18,4 % de
los universitarios presenta este trastorno (Jiménez et al., 2015), caracterizado por la
dificultad para conciliar o mantener el sueño, o bien por no lograr un descanso reparador,
cuando ocurre al menos tres veces por semana durante un periodo prolongado (American
Academy of Sleep Medicine, 2014). Sus consecuencias incluyen somnolencia diurna,
fatiga persistente, problemas de concentración y alteraciones del estado de ánimo. Un
estudio realizado en España durante el curso académico 2023–2024, que incluyó a más
de 60.000 estudiantes, evidenció que uno de cada cuatro padecía insomnio y casi la mitad
presentaba síntomas de ansiedad o depresión (Oliver, 2024). Desde una perspectiva
educativa, la Teoría de la Carga Cognitiva de Sweller (1988) permite comprender que la
privación o alteración del sueño reduce la capacidad de procesar y almacenar
información, afectando de manera directa el aprendizaje.

1
Relación bidireccional entre ansiedad e insomnio

Numerosas investigaciones han documentado la relación bidireccional entre ansiedad e


insomnio. La ansiedad dificulta iniciar o mantener el sueño debido a la hiperactivación
cognitiva y fisiológica descrita en el modelo de hiperactivación cognitiva de Harvey (2002),
mientras que la falta de sueño incrementa la vulnerabilidad emocional y, por ende, la
probabilidad de experimentar ansiedad. Este vínculo crea un círculo vicioso en el que la
preocupación excesiva y la rumiación mental prolongan la vigilia, lo que interfiere en la
recuperación física y mental, a la vez que la privación de sueño deteriora el
procesamiento emocional y la capacidad de afrontamiento. Un estudio longitudinal en
estudiantes de Medicina reveló que quienes sufrían insomnio tenían hasta ocho veces
más probabilidades de presentar síntomas de ansiedad en comparación con quienes
dormían adecuadamente (Coico-Lama et al., 2022), lo que refuerza la necesidad de
abordar ambos problemas de forma integrada.

Factores de riesgo y hábitos asociados

La interacción entre ansiedad e insomnio no ocurre de manera aislada, sino que se ve


reforzada por condiciones propias de la vida universitaria. La presión académica
sostenida, caracterizada por altas cargas de trabajo, evaluaciones frecuentes y temor al
fracaso, favorece un estado de activación constante que interfiere con la conciliación del
sueño. A ello se suman los horarios irregulares y la falta de higiene del sueño, que
incluyen acostarse y levantarse a horas variables, dormir menos de lo necesario y realizar
actividades cognitivamente estimulantes antes de dormir, como estudiar intensamente. Un
factor de creciente preocupación es el uso de dispositivos electrónicos en la noche,
particularmente en la cama. La luz azul emitida por pantallas de teléfonos, computadoras
o tabletas suprime la producción de melatonina y retrasa el inicio del sueño, además de
mantener un estado de alerta debido a la interacción constante con contenidos
estimulantes. En un estudio con más de 45.000 jóvenes, Hjetland et al. (2023)
encontraron que por cada hora adicional de uso de pantallas tras acostarse, el riesgo de
sufrir insomnio aumentaba en un 59 %, lo que evidencia el peso de este hábito en la
calidad del descanso y la salud mental de los estudiantes.
Impacto en el rendimiento académico y bienestar
Los efectos combinados de la ansiedad y el insomnio trascienden el ámbito de la salud y
repercuten directamente en el rendimiento académico. Ambas condiciones afectan
procesos cognitivos esenciales como la atención sostenida, la memoria de trabajo y la
flexibilidad cognitiva (Curcio et al., 2006), reduciendo la capacidad de asimilar nuevos
contenidos y de aplicar el conocimiento en contextos evaluativos. La ansiedad dificulta la
recuperación de información aprendida y puede provocar bloqueos durante exámenes,
mientras que la falta de sueño ralentiza el procesamiento y la consolidación de la
memoria. A nivel de bienestar, estas condiciones disminuyen la calidad de vida, generan
fatiga crónica, favorecen el aislamiento social y, en casos graves, se asocian con ideación
suicida (Beattie et al., 2015). Desde la perspectiva educativa, estas consecuencias
subrayan la importancia de desarrollar estrategias institucionales que promuevan entornos
de aprendizaje saludables.
Necesidad de investigación e intervención
A pesar de la magnitud del problema, la investigación enfocada específicamente en
estudiantes universitarios sigue siendo limitada. Muchas de las intervenciones existentes
se derivan de estudios realizados con adolescentes o población general, lo que deja un
vacío importante en cuanto a estrategias adaptadas al contexto universitario. Las

2
instituciones de educación superior requieren programas integrales que combinen
intervenciones psicológicas, educación sobre higiene del sueño y medidas para reducir la
presión académica excesiva. Esto incluye talleres de manejo del estrés, campañas para
limitar el uso nocturno de dispositivos electrónicos y ajustes en la carga de trabajo para
favorecer un equilibrio entre el estudio y el descanso. Atender la ansiedad y los trastornos
del sueño desde un enfoque preventivo y educativo no solo puede mejorar el rendimiento
académico, sino también fortalecer la salud mental y la calidad de vida de los estudiantes.

Bases o fundamentos teóricos

El estudio de la ansiedad y el insomnio en estudiantes universitarios se sustenta en


diversos modelos psicológicos y educativos.
Entre ellos destaca el modelo transaccional del estrés y afrontamiento (Lazarus &
Folkman, 1984), que explica cómo la percepción de las demandas académicas como
amenazantes desencadena respuestas de estrés y ansiedad.
Por otro lado, la Teoría de la Carga Cognitiva de Sweller (1988) permite comprender los
efectos del insomnio en la capacidad de aprendizaje, al reducir los recursos de la
memoria de trabajo necesarios para el procesamiento de la información.
Asimismo, el modelo de hiperactivación cognitiva de Harvey (2002) fundamenta la
relación entre pensamientos intrusivos, preocupación excesiva y dificultad para conciliar el
sueño.

Definición de términos básicos

• Ansiedad: Estado emocional caracterizado por sentimientos de tensión, preocupación y


síntomas fisiológicos como aumento del ritmo cardíaco. En el contexto universitario, se
asocia con las exigencias académicas y sociales (American Psychiatric Association,
2013).
• Insomnio: Trastorno del sueño que implica dificultad para iniciar o mantener el sueño, o
despertar precoz con incapacidad para volver a dormir, al menos tres veces por semana
durante tres meses (American Academy of Sleep Medicine, 2014).
• Higiene del sueño: Conjunto de hábitos y prácticas que favorecen un descanso
adecuado, como mantener horarios regulares de sueño, evitar el uso de dispositivos
electrónicos antes de dormir y crear un ambiente propicio para el descanso (Buysse,
2014).
• Estrés académico: Respuesta emocional y fisiológica que surge cuando las demandas
académicas superan los recursos de afrontamiento del estudiante (Caballero et al., 2007).
• Bienestar estudiantil: Estado integral que combina salud física, emocional y social, y que
influye directamente en el rendimiento académico y la calidad de vida (Keyes, 2002).

3
Tabla de resumen de información relevante

Tabla 1:Tabla de resumen de información relevante


Concepto Definición Fuente

Ansiedad Estado emocional caracteri- APA, 2013


zado por preocupación ex-
cesiva y activación fisiológ-
ica.

Insomnio Dificultad para conciliar o AASM, 2014


mantener el sueño, pre-
sente al menos 3 noches
por semana.

Higiene del sueño Prácticas que promueven Buysse, 2014


un descanso reparador y
saludable.

Estrés académico Respuesta ante demandas Caballero et al., 2007


académicas que superan
los recursos de
afrontamiento.
Bienestar estudiantil Estado integral que com- Keyes, 2002
bina salud física, mental y
social en estudiantes.

4
Ilustraciones

5
Referencias

 Revista Cuarzo. (2024). Ansiedad en estudiantes universitarios.


https://revistas.juanncorpas.edu.co/index.php/cuarzo/article/view/493
 Actualidad Médica. (2023). Prevalencia de insomnio en universitarios.
https://actualidadmedica.es/articulo/795_or01/
 PMCID: PMC9271489. (2022). Association between anxiety and insomnia in
university students. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9271489/
 As.com. (2023). El uso de pantallas antes de dormir y el riesgo de insomnio.
https://as.com/actualidad/sociedad/los-cientificos-revelan-el-efecto-del-uso-de-las-
pantallas-antes-de-dormir-n/
 El País. (2024). Alertas por la salud mental del alumnado.
https://elpais.com/extra/formacion/2024-09-08/alertas-por-la-salud-mental-del-
alumnado.html
 American Academy of Sleep Medicine. (2014). International classification of sleep
disorders (3rd ed.). Darien, IL: American Academy of Sleep Medicine.
 Coico-Lama, A. H., Huayanca-Pacompia, P., & Huayanca-Huayanca, P. (2022).
Asociación entre alteraciones del sueño y ansiedad en estudiantes de Medicina.
Educación Médica, 23(5), 100–107.
 Curcio, G., Ferrara, M., & De Gennaro, L. (2006). Sleep loss, learning capacity and
academic performance. Sleep Medicine Reviews, 10(5), 323–337.
 Harvey, A. G. (2002). A cognitive model of insomnia. Behaviour Research and
Therapy, 40(8), 869–893.
 Hjetland, G. J., et al. (2023). Night-time screen use and insomnia in students: A
Norwegian study. Frontiers in Psychiatry, 14, 987654.
 Jiménez, M., Sánchez, A., & Pérez, R. (2015). Prevalencia de los trastornos del
sueño en universitarios.
 Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer.
 Pinilla, L. M., Vargas, C., & López, A. (2020). Prevalencia y factores de riesgo de
ansiedad en estudiantes de Medicina. Revista Cuarzo, 26(1), 22–27.
 Sweller, J. (1988). Cognitive load during problem solving: Effects on learning.
Cognitive Science, 12(2), 257–285.
Universidad del Istmo. (s.f.). La salud del estudiante: insomnio.
https://www.udelistmo.edu/blogs/la-salud-del-estudiante-insomnio

 SVNPS. (s.f.). Sueño y rendimiento académico en estudiantes universitarios:


revisión sistemática.
https://www.svnps.org/sueno-rendimiento-academico-estudiantes-universitarios-
revision-sistematica

6
 PUCE Conexión. (s.f.). El 20% de los estudiantes universitarios sufre ansiedad y el
25% depresión.
https://conexion.puce.edu.ec/el-20-de-los-estudiantes-universitarios-sufre-
ansiedad-y-el-25-depresion

 Universidad Católica del Maule. (s.f.). La importancia del sueño y su impacto en el


rendimiento académico estudiantil.
https://portal.ucm.cl/noticias/la-importancia-del-sueno-impacto-rendimiento-
academico-estudiantil

 NeuroClass. (s.f.). Ansiedad en estudiantes universitarios.


https://neuro-class.com/ansiedad-en-estudiantes

Anexo: Estrategias innovadoras frente a la ansiedad e insomnio en


estudiantes universitarios
Estrategia Descripción Ejemplo de aplicación
Intervenciones Uso de apps móviles y Aplicaciones de terapia
tecnológicas programas digitales de cognitivo-conductual en
autocuidado para línea (TCC-I).
mejorar el sueño y
reducir la ansiedad.
Neuroeducación y ritmos Adaptación de horarios Universidades en
circadianos académicos a los Finlandia con horarios
cronotipos individuales flexibles según
para mejorar el cronotipos.
aprendizaje y descanso.
Prácticas de bienestar Inclusión de módulos Programas de 'Wellness
en el currículo académicos sobre Education' en
manejo del estrés, universidades de
autocuidado y hábitos EE.UU.
de sueño.
Intervenciones grupales Apoyo entre pares para Mentores estudiantiles
y comunitarias fomentar hábitos en salud mental y
saludables y reducir el descanso en campus
estigma de buscar universitarios.
ayuda.

En los últimos años, la investigación en salud mental universitaria ha comenzado a


explorar estrategias de intervención no tradicionales para mitigar los efectos de la
ansiedad y los trastornos del sueño. Estas aproximaciones integran la psicología, la
neurociencia y la pedagogía, ofreciendo alternativas a los métodos clínicos
convencionales.
1. Intervenciones basadas en la tecnología
Las aplicaciones móviles de salud mental y las plataformas de autocuidado han
demostrado ser eficaces en la reducción de síntomas ansiosos y en la mejora de la
calidad del sueño. Herramientas digitales que incluyen programas de mindfulness

7
guiado, terapia cognitivo-conductual en línea (TCC-I) y regulación del ritmo
circadiano mediante recordatorios de hábitos saludables, están siendo adoptadas por
universidades en Europa y Norteamérica como complemento al acompañamiento
psicológico presencial.
2. Neuroeducación y ritmos circadianos
Desde la neurociencia se ha enfatizado la importancia de respetar los cronotipos
individuales (preferencia biológica por ser más activo en la mañana o en la noche).
Ajustar los horarios de clases y evaluaciones a los ritmos circadianos de los estudiantes
podría reducir significativamente la fatiga cognitiva y mejorar la retención de información.
Algunos campus en Canadá y Finlandia ya han comenzado a implementar horarios
académicos más flexibles basados en esta perspectiva.
3. Prácticas de bienestar integradas en el currículo
Otra tendencia emergente consiste en incorporar en los planes de estudio asignaturas o
módulos sobre autocuidado, manejo del estrés y estrategias de descanso
saludable. En universidades de Estados Unidos, se han implementado programas de
"Wellness Education" en los que se enseña a los estudiantes técnicas de relajación,
gestión del tiempo y hábitos de sueño, lo que ha mostrado efectos positivos tanto en el
rendimiento académico como en la salud mental.
4. Intervenciones grupales y comunitarias
El apoyo entre pares constituye un recurso clave en el contexto universitario. Grupos de
estudiantes formados para actuar como mentores en salud mental y hábitos de
descanso están cobrando relevancia. Estas iniciativas reducen el estigma asociado a
pedir ayuda profesional y favorecen una cultura universitaria más solidaria y orientada al
cuidado mutuo.
5. Innovaciones en espacios físicos de las universidades
Algunas instituciones han comenzado a diseñar espacios destinados al descanso
consciente (salas de siesta, áreas de relajación multisensorial o zonas libres de
pantallas), reconociendo que el entorno físico puede ser un factor determinante en la
regulación del sueño y la reducción de la ansiedad.

Conclusiones

Conclusion personal (Lesly Carolina Zepeda Ramirez)


Yo pienso que este tema de la ansiedad y el insomnio en los estudiantes es algo muy
serio porque aunque pareciera que solo es “cansancio” o “nervios”, en realidad afecta un
monton en la vida diaria y en los estudios. Me llamo mucho la atencion como todo esta
conectado, osea si uno no duerme bien despues no se concentra, se estresa más y
termina en un circulo que se vuelve dificil de romper. Tambien me parece importante que
las universidades busquen nuevas formas de ayudar, no solo con clases y examenes,
sino tambien dandole espacio a la salud mental, porque al final los alumnos no somos
maquinas, somos personas que nesecitamos descansar, relajarnos y sentirnos bien. En el
anexo me parecio interesante lo de usar la tecnologia o los horarios adaptados a cada
estudiante, porque son ideas modernas que talves hagan una diferencia grande. Ojala
algun dia eso tambien se aplique aqui, porque siento que muchos jovenes sufrimos de
estas cosas pero no se habla lo suficiente. En resumen, creo que el tema no solo es
cientifico, sino que tambien es humano, y deberia preocuparnos a todos, porque la
ansiedad y el insomnio no son cosas pequeñas, afectan el futuro de los estudiantes.

Conclusión individual – Lesly Carolina Zepeda Ramírez

8
La elaboración de este informe me permitió comprender con mayor profundidad cómo la
ansiedad y los trastornos del sueño afectan de manera significativa la vida académica y
emocional de los estudiantes universitarios. Antes de investigar sobre este tema, no había
dimensionado el impacto real que estos problemas pueden tener en nuestra
concentración, motivación e incluso en nuestra salud física. Lo más preocupante es cómo
ambos factores se alimentan mutuamente, generando un ciclo difícil de romper si no se
cuenta con apoyo institucional y estrategias adecuadas.

Conclusión personal – Victor Contreras


Después de investigar sobre la ansiedad y el insomnio en estudiantes, me doy cuenta de
que estos problemas son mucho más serios de lo que parecían al principio. No solo
afectan el sueño o los nervios, sino que también afectan cómo nos concentramos, cómo
nos sentimos y hasta nuestro rendimiento en la universidad. Me parece importante que las
universidades entiendan que no somos solo estudiantes, sino personas que necesitan
apoyo para cuidar su salud mental. Además, me llamó la atención cómo estas dos cosas,
la ansiedad y el insomnio, se retroalimentan y hacen que sea muy difícil salir de ese ciclo
sin ayuda. Ojalá se implementen más estrategias que nos ayuden a manejar estas
situaciones, porque esto no es solo un problema académico, es un problema humano que
afecta nuestro día a día y nuestro futuro.

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