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Preliminar II

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Alumna:Maricielo Alessandra Bruno Rueda

DOCENTE: LUIS FERNANDO FALLA SAYAVERDI

CICLO: XII – DERECHO

SEMESTRE: 2025
•SENTENCIA CASACIÓN Nro. 3458 – 2019. ICA‌‌
•‌DIVORCIO POR CAUSAL DE ADULTE‌
Recurso de casación interpuesto por el demandante con‌
•‌

fecha 10 de septiembre de 2019, en contra de la‌


sentencia de vista emitida por la Sala Civil Permanente‌
de la Corte Superior de Justicia de Ica el 23 de mayo de‌
2019, la cual confirmó la sentencia de primera instancia‌
del 17 de diciembre de 2018 que declaró improcedente‌
la demanda de divorcio por la causal de adulterio.‌
Antecedentes
• El recurrente presentó en primera instancia una demanda de divorcio por la causal de
adulterio contra su cónyuge y el Ministerio Público, con el objetivo de obtener la
disolución del vínculo matrimonial y, en consecuencia, la disolución de la sociedad de
gananciales. De manera accesoria, solicitó la tenencia y custodia de la hija menor de
ambos, así como una pensión de alimentos mensual de 600 soles a favor de la menor.‌
• ‌El demandante expuso que contrajo matrimonio civil con la demandada y que, en un‌
inicio, la convivencia matrimonial transcurrió con normalidad. Sin embargo, con el‌
tiempo, su esposa comenzó a mostrar un cambio de actitud en la relación, negándose a‌
mantener relaciones sexuales. Posteriormente, la demandada abandonó el hogar‌
conyugal, aunque regresó tiempo después, lo que despertó sospechas en el‌
demandante sobre una posible infidelidad. Estas sospechas se confirmaron cuando‌
encontró mensajes de contenido íntimo provenientes de un tercero en el teléfono móvil‌
de su esposa. Al confrontarla, ella admitió haberle sido infiel.‌
Posteriormente, el demandante presentó como prueba del
adulterio que la demandada realizó un viaje al extranjero,
específicamente a España, acompañada de su amante. Este hecho
fue acreditado mediante los registros migratorios de ambos, los
cuales muestran que salieron e ingresaron al Perú en las mismas
fechas. Asimismo, el demandante presentó como medio probatorio
fotografías obtenidas de la red social Facebook, en las que se
observa a la demandada en compañía de dicha persona.

Al verse descubierta, la demandada inició diversas acciones


judiciales en contra del demandante, tales como una demanda de
pensión de alimentos y otra de autorización judicial para el viaje de
la hija menor de ambos, las cuales aún se encuentran en trámite y
sin resolución definitiva.

Respecto a la solicitud de autorización judicial para el viaje, esta


también ha contribuido a confirmar que la demandada mantiene
una relación extramatrimonial.
El demandante, con base en las pruebas presentadas durante el
proceso, manifestó sentirse decepcionado y traicionado,
considerando que el vínculo matrimonial se encuentra
irremediablemente roto. Respecto a la pensión alimentaria
solicitada por la suma de S/600 mensuales, sostuvo que la
demandada cuenta con los recursos suficientes para asumir
dicha obligación, dado que posee la capacidad económica para
realizar viajes internacionales, como el efectuado a España.

En cuanto a la patria potestad, señaló que esta debe ser ejercida


de manera compartida por ambos padres. Sobre la sociedad de
gananciales, afirmó que no existen bienes en común que deban
ser divididos.

Finalmente, respecto al daño moral, invocó el artículo 351 del


Código Civil y solicitó una indemnización económica por el
perjuicio sufrido a su dignidad y bienestar emocional.
CONTESTACIÓN DE DEMANDA Y RECONVENCIÓN
La demandada intentó justificar su conducta alegando que existían situaciones de‌
maltrato e incompatibilidad de caracteres, las cuales habrían hecho imposible la‌
convivencia conyugal.‌

Asimismo, argumentó que desde que abandonó el hogar, el demandante no ha‌


cumplido adecuadamente con la manutención de la hija menor de ambos, afirmando‌
además que ella ejerce la tenencia de hecho. También sostuvo que no se configura el‌
adulterio, ya que el demandante no ha presentado la partida de nacimiento del‌
segundo hijo que, según él, habría sido concebido fuera del matrimonio como‌
resultado de una relación extramatrimonial de la demandada.‌

Dentro del mismo proceso, la demandada presentó una contrademanda, basándose‌


en una supuesta conducta agresiva y desleal por parte del demandante. En cuanto a‌
la patria potestad, sostuvo que la custodia de la hija debe ser otorgada únicamente‌
a ella.‌
Como medio probatorio extemporáneo, se admitió en el proceso una partida‌
de nacimiento de un menor nacido en el año 2017, respecto del cual el‌
demandante afirmó que no es su hijo.‌

Sentencia de primera instancia:‌


En esta etapa del proceso, el juzgado resolvió declarar improcedente la‌
demanda de divorcio por causal de adulterio. Asimismo, se declaró infundada‌
la demanda reconvencional interpuesta por la demandada, que solicitaba el‌
divorcio por la causal de separación de hecho.‌

En cuanto a la improcedencia de la demanda de divorcio por adulterio, el‌


juzgado consideró que, si bien se presentaron pruebas de la infidelidad, el‌
demandante no interpuso la demanda dentro del plazo legal de seis meses que‌
establece el artículo 339 del Código Civil, contados desde que tuvo‌
conocimiento del adulterio.‌

Respecto a la causal de separación de hecho invocada por la demandada, esta‌


fue desestimada debido a que las pruebas ofrecidas por el demandante —‌
particularmente fotografías— muestran a ambos cónyuges sonriendo y‌
compartiendo momentos junto a su hija menor durante el período en que‌
supuestamente ya estaban separados. Estas evidencias contradicen la‌
afirmación de la demandada sobre la existencia de una separación de hecho,‌
debilitando su pretensión.‌
También se logró demostrar que la reconviniente incurría en constantes abandonos del hogar‌
conyugal, hechos que fueron registrados en actas policiales. No obstante, tras cada‌
alejamiento, ella regresaba al domicilio familiar al poco tiempo.

Apelación – Segunda instancia:‌


El demandante interpuso recurso de apelación, argumentando que se había vulnerado su‌
derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales. Sin embargo, la Sala, en‌
segunda instancia, resolvió declarar improcedente la demanda de divorcio por causal de‌
adulterio.‌

Recurso de casación:‌
Posteriormente, se declaró procedente el recurso de casación presentado por el demandante,‌
alegando la infracción de los artículos 395, inciso 5 de la Constitución Política del Perú y 339‌
del Código Civil. En la revisión del recurso, se concluyó que la sentencia de vista adolecía de‌
una motivación aparente, basada en una fundamentación genérica que no examinó de manera‌
adecuada el contenido de la demanda ni los medios probatorios ofrecidos por el demandante.‌
Se concluyó que la demandada incurrió en adulterio y que la demanda fue presentada dentro del‌
plazo legal establecido.‌
Asimismo, se determinó que durante el proceso y en las resoluciones emitidas se vulneró el artículo‌
335 del Código Civil, dado que el demandante indicó de forma clara que recién había tomado‌
conocimiento de los hechos que motivaron la demanda. Además, las acciones judiciales iniciadas por la‌
demandada, así como su recusación, ocurrieron con posterioridad a la interposición de la demanda de‌
divorcio por adulterio. La falta de consideración de estos aspectos evidenció un tratamiento‌
parcializado a favor de la demandada en las instancias anteriores.‌
Por su parte, la Fiscalía Suprema de Familia emitió dictamen declarando fundado el recurso de‌
casación interpuesto por el demandante, en conformidad con la normativa vigente que reconoce el‌
adulterio como causal de divorcio. Esta causal se entiende en su forma estricta, es decir, como la‌
existencia de relaciones sexuales entre una persona casada y alguien que no es su cónyuge.‌
La Corte Suprema, considerando los argumentos presentados y el contexto del‌
caso, determinó que aunque el cónyuge demandante había tenido sospechas‌
sobre una posible infidelidad por parte de su esposa años antes de interponer su‌
demanda, este hecho no invalidaba la validez de su demanda. Esto se debe a‌
que, en ese momento, el demandante no tenía certeza de que su esposa hubiera‌
mantenido relaciones sexuales con su amante. Por lo tanto, las resoluciones de‌
primera y segunda instancia, que indicaban que la causal de adulterio había‌
caducado, fueron incorrectas.‌

La sentencia de vista concluyó que no se había demostrado la existencia de‌


relaciones sexuales previas al inicio del proceso, sin embargo, no tomó en cuenta‌
la fecha del nacimiento del hijo producto de la relación extramatrimonial, cuyo‌
origen fue confirmado como anterior a la presentación de la demanda de divorcio‌
por adulterio. Esto constituye una prueba fehaciente de la infidelidad y de la‌
existencia de la causal de divorcio al momento de interponer la demanda.‌

En consecuencia, la Corte Suprema, conforme al artículo 396 del Código Procesal‌


Civil, declaró fundado el recurso de casación interpuesto por el demandante,‌
ordenando la emisión de una nueva sentencia, teniendo en cuenta lo expuesto‌
por la Corte Suprema en el presente caso.‌

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