TRABAJO PRÁCTICO N°1
DERECHO PENAL ECONÓMICO
MÓDULO 1
ALUMNO: FERNANDA NAHIR GUTIERREZ
DNI:45.712.110
MATRICULA: VABG134583
FECHA DE ELABORACIÓN: 22/8/2025
DESARROLLO
1 Introducción
En este trabajo se analizará un caso donde una sociedad de responsabilidad
limitada (S.R.L.) es investigada por evasión tributaria, recayendo la imputación en
uno de los socios gerentes encargado del área administrativa y financiera. A partir
de ello, se abordarán dos ejes: la importancia de la división del trabajo en las
estructuras empresariales para determinar la responsabilidad penal individual, y la
posible aplicación de la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria (Ley 27.401) a
la persona jurídica involucrada.
1) Formas de división del trabajo en estructuras empresariales y su importancia
para la imputación penal Las estructuras empresariales complejas se organizan
sobre la base de distintas formas de división del trabajo, que permiten delimitar
responsabilidades dentro dela organización. Entre ellas, cabe destacar:
•División horizontal: refiere a la especialización de funciones entre diferentes
áreas de la empresa (producción, administración, finanzas, comercialización,
etc.).
•División Vertical: alude a la jerarquización de cargos, que establece distintos
niveles de decisión y control (directores, gerentes, empleados, operarios).
•Delegación funcional: supone la asignación de competencias específicas a
determinadas personas, quienes actúan en nombre y representación de la
sociedad.
La importancia de estas divisiones para la imputación penal es decisiva: permiten
identificar a la persona que tenía el poder de decisión y control efectivo en el área
donde se cometió el ilícito.
De este modo, se evita imputar a quienes no tenían posibilidad real de intervenir
en la conducta típica, centrándose la responsabilidad en los órganos de dirección
que pudieron y debieron evitar el hecho.
Aplicación al caso:
En la S.R.L. analizada se observa claramente una división horizontal de tareas: el
padre se ocupaba del área productiva, mientras que el hijo ejercía la
administración y las finanzas. A su vez, existía una delegación funcional y vertical
de la gestión societaria, ya que el hijo, en su carácter de socio gerente, respondía
los requerimientos de la AFIP y llevaba la gestión directa del negocio.
Por esta razón, la imputación recayó exclusivamente sobre él, pues tenía la
responsabilidad directa de controlar las operaciones económicas y garantizar la
veracidad de las declaraciones fiscales. El padre, que se limitaba al área
productiva sin intervenir en la administración, carecía de la posición de garante
necesaria para ser considerado penalmente responsable.
2) Responsabilidad penal de la empresa y aplicación de la Ley 27.401
El segundo punto a considerar es si la empresa como persona jurídica podría ser
responsabilizada penalmente por la evasión tributaria.
Fundamentos para responsabilizar a la empresa:
•El ilícito fue cometido en el marco de la actividad empresarial, en beneficio de la
sociedad.
•El socio gerente actuaba como órgano de la empresa, lo que permite extender su
conducta a la persona jurídica.
•La evasión tributaria afecta un bien jurídico supraindividual (la hacienda pública),
que trasciende el interés individual de los socios.
Fundamentos para excluir la responsabilidad de la empresa:
•El Régimen Penal Tributario (Ley 24.769) centra la responsabilidad en las
personas físicas responsables de la gestión, no en la sociedad como sujeto activo.
•La Ley 27.401 de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas no resulta
aplicable al caso, ya que su alcance se limita a ciertos delitos contrala
administración pública y corrupción empresarial (cohecho, tráfico de influencias,
negociaciones incompatibles, enriquecimiento ilícito, balances falsos, etc.).
En ningún momento incluye los delitos tributarios
.•La imputación, por tanto, debe recaer en el socio gerente que tenía el deber
jurídico de garantizar la legalidad de las declaraciones fiscales.
Conclusión de este punto:
La empresa podría ser pasible de sanciones administrativas y civiles (multas,
clausuras, sanciones fiscales), pero no de responsabilidad penal en los términos
dela Ley 27.401. El sujeto penalmente responsable es el socio gerente (hijo),
quien detentaba la administración y actuó con dolo eventual al presentar
declaraciones fiscales falsas, consciente de la posible producción del resultado
lesivo.
Conclusiones
Del análisis del caso se desprenden dos conclusiones centrales:
1. La división del trabajo en las organizaciones empresariales permite delimitar la
imputación penal individual. En este supuesto, el hijo, como socio gerente
encargado de la administración, era quien se encontraba en posición de garante y
tenía el deber de impedir la evasión.
2. La responsabilidad penal de la empresa no es aplicable en este caso, ya que
la Ley 27.401 no abarca los delitos tributarios. La imputación debe recaer en el
socio gerente como persona física, mientras que la sociedad solo podría enfrentar
consecuencias administrativas o civiles. De este modo, se observa cómo la
estructura organizativa empresarial y el marco legal vigente en Argentina permiten
precisar el alcance de la responsabilidad penal en delitos fiscales, distinguiendo
entre las personas físicas responsables y la persona jurídica en cuyo beneficio se
actuó.