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Generaciones

El documento aborda la transmisión de iniquidades y bendiciones a través de generaciones, enfatizando que los padres pueden romper ciclos de maldad y establecer un futuro bendecido para sus hijos. Se argumenta que la idea de 'maldiciones generacionales' carece de fundamento bíblico, ya que la Escritura destaca la misericordia de Dios y la responsabilidad individual por los pecados. Además, se reflexiona sobre la importancia de honrar a los padres y las consecuencias de las malas actitudes hacia ellos en el contexto de las enseñanzas bíblicas.

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Generaciones

El documento aborda la transmisión de iniquidades y bendiciones a través de generaciones, enfatizando que los padres pueden romper ciclos de maldad y establecer un futuro bendecido para sus hijos. Se argumenta que la idea de 'maldiciones generacionales' carece de fundamento bíblico, ya que la Escritura destaca la misericordia de Dios y la responsabilidad individual por los pecados. Además, se reflexiona sobre la importancia de honrar a los padres y las consecuencias de las malas actitudes hacia ellos en el contexto de las enseñanzas bíblicas.

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Es obvio que el aspecto “generacional” de toda esta enseñanza se basa en el segundo andamiento el decálogo y unos

textos más en Éxodo y Deuteronomio: “La Iniquidad es transmitida al ser humano desde su concepción y se hacen (sic)
más fuertes en cada generación, se robustece de maldición, pero que los padres tienen la potestad de establecer
herencia de bendición para los hijos cortando estas raíces de iniquidad. Debemos de entender que estamos marcando
una generación futura a partir de hoy al romper estos ciclos de iniquidad, porque mientras estas raíces estén activadas
en nosotros afectará nuestra vida y la de nuestras generaciones futuras. Dios es un Dios de Generaciones y las
iniquidades de nuestros ancestros seguirán en nosotros hasta que logremos cortarlas; estas raíces que constituyen el
elemento oculto en nuestro ser, en nuestras emociones más íntimas y del apego que podamos tener con la realidad a la
que estemos atado, cortando con estas iniquidades les damos así a nuestros hijos un futuro libre, un camino allanado,
un destino profético que Dios nos ha heredado, le daremos las llaves que triunfen en todo siempre cuando ellos no
activen estas raíces.” …yo soy Jehová tu Dios,[1] (#_ftn1) fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares [de generaciones],[2]
(#_ftn2) a los que me aman y guardan mis mandamientos. Éxodo 20:5 (cf. Deut 5:9) …¡Jehová! fuerte, misericordioso y
piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la
iniquidad, la rebelión y el pecado… que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta
la tercera y la cuarta generación. (Ex 34:6-7) Jehová tu Dios es Dios, Dios 􀀻el, que guarda el pacto y la misericordia a los
que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece,
destruyéndolo. (Deut 7:9) Aunque el idioma hebreo tiene varias palabras para “maldición”, estos textos no mencionan
ninguna de ellas. Dicen más bien que Dios “visita” los pecados sobre las sucesivas generaciones. El sentido principal de
este verbo hebreo es igual que “visitar” en castellano. Su sentido básico es “preocuparse por”; la NVI lo traduce bien con
“estar pendiente de” (Sal 8:4 “tomarlo en cuenta”; cf. Job 7:17). Dios visita la tierra y la riega (Sal 65:9). Muchas veces
este mismo verbo hebreo signi􀀢ca visitar para salvar (Ex 3:16; 4:31; ¡el relato del éxodo! Cf. Gén 50:24-25; Rut 1:6), pero
en otros textos, como los que acabamos de citar, signi􀀢ca visitar para castigar (Isa 13:11; Jer 5:9,29 hebreo).[3] (#_ftn3)
Además, los textos básicos, en Éx 5 y Deut 20, no hablan de “iniquidad” sino de “maldad”, y Exod 34:7, que menciona la
iniquidad, la rebelión y el pecado (como sinónimos funcionales), no a􀀢rma que Dios los convierte en maldiciones
generacionales sino que en su misericordia los perdona. ¿Cómo es, entonces, que Dios visita la iniquidad hasta la tercera
y la cuarta generación, si ya la perdonó? La respuesta está en el concepto bíblico de la persona humana como ser social,
en una solidaridad corporativa. La Biblia no conoce el individualismo de nuestro pensamiento moderno, de personas
como entes en sí, independientes de la comunidad a que pertenecen. Entonces, la maldad tiene consecuencias morales
y sociales sobre la familia y la sociedad, y en esas consecuencias Dios está “visitando” a su pueblo.
Es claro que estos pasajes no dicen absolutamente nada que podría signi􀀢car “maldiciones generacionales”. No habla de
maldiciones en ninguna parte, sino del amor y la justicia de Dios con que se preocupa por nosotros (“nos visita”). Ni
mucho menos indica algo de un ADN programado con maldiciones de antepasados. Especulaciones de este tipo revelan
una muy grave falta de respeto hacia el texto inspirado. Es obvio que estos pasajes no destacan la maldición de los
malvados sino la primacía de la misericordia de Dios. Si las consecuencias del pecado se extienden hasta cuatro
generaciones, el amor y la misericordia de Dios llegan hasta mil generaciones. Es posible que “cuatro generaciones”, más
que una frase literal de una maldición matemática, sea un modismo para expresar las consecuencias del pecado sobre la
familia y la sociedad.[4] (#_ftn4) De cualquier forma, “donde el pecado abundó [cuatro generaciones], la gracia
sobreabundó [mil generaciones]”. Si existieran “maldiciones generacionales”, tiene que haber también “bendiciones
generacionales”, y eso acumuladas sobre mil generaciones. El teórico ADN de esta teoría tendría que codi􀀢car
centenares de pecados y muchos miles de bendiciones, y sin duda el saldo sería a favor de la bendición y las
misericordias de Dios. Para concluir, debemos mencionar que otros textos bíblicos refutan la idea de un castigo divino
contra familiares inocentes. El mismo libro de Deuteronomio aclara que “los padres no morirán por los hijos, ni los hijos
por los padres; cada uno morirá por su pecado” (Dt 24:16; cf. 2R 14:6). El profeta Ezequiel se opone enérgicamente a
esta doctrina de castigos y méritos heredados e insiste en la responsabilidad personal de cada uno:
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice:
Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?… He aquí que todas las almas son mías;
como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere
según el derecho y la justicia… éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor… El que guardare mis decretos y anduviere
en mis ordenanzas, éste no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá… Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el
pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia… el alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará
el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será
sobre él. (Ezq 38:1-5,9,17-20).[5] (#_ftn5)
Las 4 Generaciones en los Proverbios
Bíblicamente el significado de la palabra “Generación” no difiere mucho de las definiciones anteriores: “Generación”
viene del hebreo “Dor” que significa “círculo”. Se refiere a un grupo de personas o descendientes, que nació
aproximadamente en un mismo tiempo (Génesis 7:1, Job 42:16). Hace también referencia a la gente que posee una
forma similar de ser, generalmente heredada de sus antecesores. En la Biblia se refleja tanto la generación de malos
(Deuteronomio 32:5-6, Mateo 17:17), como la generación de justos (Salmos 14:5, Salmos 112:2). Esto quiere decir que
“Generación” siempre se refiere a “personas”: Descendientes, familias, grupos, pueblos, naciones, etc. que ocuparon,
ocupan, y ocuparán un espacio y un tiempo en el planeta tierra.
El profeta Isaías, inspirado por el Espíritu de Dios, dijo: “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios
nuestro permanece para siempre.” (Isaías 40:8). Esto fue confirmado por nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: “El cielo
y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)
En el capítulo 30 del libro de los Proverbios, hay 4 versículos que hablan de las generaciones, los cuales inician con la
frase “Hay generación” (en otras versiones de la Biblia dice: “Hay quienes” o “Hay personas que”). Estos versículos me
impactan mucho, porque describen con gran exactitud la generación de personas que existe actualmente en la tierra;
demostrando así la eternidad de las Sagradas Escrituras, su imperecedera vigencia, y su admirable precisión como la
Palabra profética más segura (2 Pedro 1:19-21). El primero de estos versículos de los Proverbios dice:
“Hay generación que maldice a su padre Y a su madre no bendice.” (Proverbios 30:11)
Este versículo habla de una generación que maldice a sus progenitores. Son individuos que no aman, respetan, honran,
ni bendicen al hombre que los engendró, ni a la mujer que los concibió y los dio a luz. Humanamente es difícil
comprender cómo puede haber individuos así sobre la tierra, tan gobernados por Satanás en sus mentes y corazones,
que ni a sus propios padres pueden hacerles bien; pero la verdad es que este versículo de Proverbios refleja una cruda
realidad que desde tiempos antiguos se vivía, y se sigue viviendo con mucha más intensidad en nuestros días: Una
generación de hijos ingratos.
Sabemos por la Biblia que el Señor le dio a Israel un mandamiento con promesa: “Honra a tu padre y a tu madre, para
que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.” (Éxodo 20:12)
Este mandamiento también nos es dado a nosotros, la Iglesia, en el Nuevo Testamento en Efesios 6:2-3. Es de vital
importancia entender que delante de Dios, la honra de los hijos hacia los padres es algo de gran valor, a tal punto que
bajo la ley, en el Antiguo Testamento, dice: “Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá.” (Éxodo
21:17)
Ciertamente nosotros, si somos guiados por el Espíritu Santo, no estamos bajo la ley (Gálatas 5:18). Ningún padre en la
actualidad es mandado por Dios a matar a su hijo si éste lo maldice. La razón por la cual mencioné ese versículo de
Éxodo, es para demostrarte la gravedad que tienen ante Dios las malas actitudes de los hijos hacia sus padres; y que no
se puede agradar al Señor si no honramos a nuestros progenitores (Proverbios 30:17). Todo hijo que maldice a sus
padres está en pecado, y la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), y aunque estemos bajo la gracia y no bajo la ley;
el hijo que maldice a sus padres y no los bendice, tiene que saber que sus días no serán alargados aquí en la tierra. Todo
lo contrario, es muy probable que su vida se apague (esto es: que termine antes de tiempo) como consecuencia de su
pecado: “Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.” (Proverbios 20:20)
Es alarmante la cantidad de hijos que continuamente, en medio de sus enojos y malacrianzas, maldicen a sus padres sin
ni siquiera sentirse mal por haberlo hecho. Pareciera increíble que en países como México, entre el año 2009 y 2010,
hayan acontecido 8 casos de matricidios (Hijos que matan a sus propias madres). Muchos hijos dirán: “Pero yo no
maldigo a mis padres verbalmente, y nunca pensaría en matarlos”; pero varios de estos hijos, aun siendo cristianos, les
sirven más de maldición que de bendición a sus padres, por medio de sus malas actitudes y falta de amor hacia ellos. Por
eso la Biblia dice: “El hijo necio es pesadumbre de su padre, Y amargura a la que lo dio a luz.” (Proverbios 17:25)

Por lo tanto, cuando leemos la palabra "generación" en la biblia, tenemos que considerar el
contexto. Normalmente, una generación en la biblia es aproximadamente treinta años o las
personas que viven durante ese tiempo, que es lo mismo que entendemos respecto a una
generación en una conversación cotidiana. Pero hay veces que la generación se usa
poéticamente para referirse a una clase de personas caracterizadas por algo distinto a la
edad.

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