Introducción
¿Qué es la oratoria?
La oratoria es el arte de hablar con elocuencia ante cualquier auditorio o público y en cualquier
circunstancia. Es una habilidad fundamental que se ha utilizado desde los albores de la civilización
para comunicar ideas, influir en las opiniones y motivar a las personas. A lo largo de la historia, los
grandes oradores han dejado una huella indeleble, inspirando movimientos sociales, liderando
naciones y dando forma a la cultura y el pensamiento humano.
Orígenes de la oratoria
La antigua Grecia y la retórica
Los antiguos griegos fueron los pioneros en el desarrollo de la oratoria como un arte formal. En la
Antigua Grecia, la retórica era considerada una disciplina esencial, enseñada y practicada por
filósofos y oradores prominentes como Demóstenes, Isócrates y Aristóteles. La retórica griega se
centraba en la persuasión a través de la lógica, las emociones y el carácter del orador.
La antigua Roma y el arte de la elocuencia
En la Antigua Roma, la oratoria alcanzó nuevas alturas. Oradores como Cicerón y Marco Antonio
dejaron su huella en la historia con sus habilidades oratorias excepcionales. Los romanos
enfatizaron la elocuencia, la claridad y la elegancia en el discurso, y la oratoria se convirtió en una
herramienta indispensable para el éxito político y legal.
La Edad Media y la oratoria religiosa
Durante la Edad Media, la oratoria se centró principalmente en la predicación religiosa. Figuras
como San Agustín y Santo Tomás de Aquino fueron oradores prominentes que utilizaron la
elocuencia para difundir las enseñanzas cristianas y guiar a las multitudes.
El Renacimiento y el resurgimiento de la oratoria
Con el Renacimiento, la oratoria experimentó un renacimiento. Los humanistas renacentistas
redescubrieron los antiguos textos griegos y romanos sobre retórica, y la oratoria se convirtió en
una vez más en un arte apreciado. Oradores como Pico della Mirandola y Erasmo de Rotterdam
fueron figuras destacadas en este periodo.
La Ilustración y la oratoria política
Durante la Ilustración, la oratoria política cobró un nuevo impulso. Los filósofos y pensadores de la
época, como Voltaire y Rousseau, utilizaron la oratoria para difundir ideas revolucionarias sobre la
libertad, la igualdad y la democracia.
Los grandes oradores de la Revolución Francesa
La Revolución Francesa fue un momento crucial para la oratoria política. Oradores como
Mirabeau, Danton y Robespierre utilizaron su elocuencia para inspirar a las masas y moldear el
curso de los acontecimientos históricos.
La oratoria en el siglo XIX
La oratoria en los movimientos sociales
En el siglo XIX, la oratoria desempeñó un papel fundamental en los movimientos sociales.
Oradores como Frederick Douglass, Susan B. Anthony y Sojourner Truth utilizaron su voz para
defender la abolición de la esclavitud y los derechos de las mujeres.
Abraham Lincoln y la oratoria presidencial
Abraham Lincoln es considerado uno de los más grandes oradores de la historia estadounidense.
Sus discursos, como el Discurso de Gettysburg, son ejemplos imperecederos de la elocuencia y la
persuasión.
La oratoria en el siglo XX
Los discursos políticos y sociales
En el siglo XX, la oratoria continuó siendo una herramienta poderosa en la política y los
movimientos sociales. Líderes como Winston Churchill, Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela
utilizaron su elocuencia para inspirar a las naciones y promover cambios sociales significativos.
La oratoria en los medios de comunicación
Con el advenimiento de los medios de comunicación modernos, la oratoria se adaptó a nuevas
plataformas. Oradores y presentadores de noticias utilizaron la radio y la televisión para llegar a
audiencias más amplias y transmitir sus mensajes de manera efectiva.
La oratoria contemporánea
El impacto de las nuevas tecnologías
En la era digital actual, la oratoria ha evolucionado para adaptarse a las nuevas tecnologías. Las
redes sociales y las plataformas en línea han brindado nuevas oportunidades para que los
oradores compartan sus ideas y lleguen a audiencias globales.
Las conferencias TED y la oratoria inspiradora
Las conferencias TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) han sido un catalizador para la
oratoria inspiradora en la era contemporánea. Oradores de diversos ámbitos han utilizado esta
plataforma para compartir ideas innovadoras y motivar a las audiencias a través de presentaciones
cautivadoras.
Conclusión
La historia de la oratoria es una épica que abarca milenios de civilización humana. Desde los
antiguos griegos hasta los oradores contemporáneos, la capacidad de comunicar ideas de manera
persuasiva y convincente ha sido una habilidad invaluable. La oratoria ha sido una fuerza
impulsora detrás de movimientos sociales, revoluciones políticas y la difusión del conocimiento. A
medida que avanzamos en el siglo XXI, la oratoria seguirá evolucionando y adaptándose a las
nuevas tecnologías y plataformas, pero su esencia fundamental permanecerá: la capacidad de
inspirar, persuadir y transformar a través del poder de las palabras.
¿Quiénes fueron algunos de los oradores más influyentes de la historia?
Algunos de los oradores más influyentes de la historia incluyen a Demóstenes, Cicerón, Winston
Churchill, Martin Luther King Jr., Abraham Lincoln y Nelson Mandela.
La oratoria es la habilidad de hablar en público, mientras que la oratoria jurídica es el uso de esa
habilidad en el ámbito legal.
Oratoria
Es la capacidad de expresarse, relacionarse e influir en el público. Se busca crear estímulos
cognitivos en los oyentes a través de la voz, el lenguaje corporal y la palabra.
Se puede aplicar en diferentes ámbitos, como el social, pedagógico, político, empresarial, artístico,
entre otros.
Oratoria jurídica
Es el uso de técnicas de dicción y lenguaje corporal en el ámbito legal. Su objetivo es expresar
argumentos e información de manera clara y natural en un proceso jurídico.
Se aplica en situaciones como defender a un cliente o argumentar en los tribunales.
Es una herramienta que facilita la resolución de casos.
La oratoria jurídica es el conjunto de técnicas de dicción y lenguaje corporal aplicadas a la
comunicación dentro de los procedimientos asociados a la abogacía. Su objetivo es que se puedan
expresar de manera clara, directa y natural los argumentos e información necesaria en un proceso
jurídico.
La oratoria del abogado debe ser directa y convincente. Es importante que el abogado se proyecte
como una persona segura y capaz. Emplear un lenguaje accesible facilita la comprensión y
fomenta la confianza en quienes lo escuchan.
Las claves de la oratoria jurídica
Si bien algunas personas cuentan con dotes comunicativas naturales, la oratoria es una
herramienta que se puede trabajar y mejorar. Los abogados que deseen llevar su oratoria a un
nuevo nivel deben tener en cuenta las siguientes claves:
—Dominio del tema. El abogado debe conocer en profundidad el caso que va a tratar en todas sus
vertientes, desde la personal hasta sus implicaciones jurídicas. Es ese conocimiento el que
apuntalará su confianza y le permitirá construir un discurso estructurado y claro y con vocación de
persuadir para lograr los objetivos marcados.
—Experto jurídico. Más allá del caso concreto, un abogado debe mantenerse al tanto de los
cambios jurídicos que afecten a sus sectores para saber cómo reaccionar ante cada situación.
—Estructura e improvisación controlada. La clave de un buen orador es construir el esquema de
un discurso claro que será capaz de seguir al tiempo que improvisa las palabras concretas evitando
leer directamente un documento. Para esto es necesario tener un claro dominio del tema que se
aborda y ser un experto en la materia jurídica que le afecta.
Habilidades argumentativas. El orador debe ser capaz de construir argumentos sólidos para
defender su posición y, a la vez, debilitar la postura del rival refutando sus ideas y argumentos.
—Atención a la comunicación verbal y no verbal. Más allá de las palabras que configuran un
mensaje, el orador sabe y domina los gestos y el tono de voz con los que debe desarrollar su
discurso en función del público y el objetivo que persiga.
La atención a estas claves ayudará a que un abogado mejore su retórica, pero la maestría solo se
logra con práctica y más práctica. A la hora de preparar una intervención o un discurso, el
profesional tendrá que trabajar en privado para pulir las palabras que mejor se adapten a su forma
de expresarse y que no le supongan una traba para lograr su objetivo. Otra recomendación que
hacen los expertos para mejorar la oratoria jurídica es acudir a los tribunales para ver cómo se
desenvuelven otros profesionales y aprender así de su experiencia.
Se dice que la profesión más antigua del mundo es la prostitución, pero lo curioso es que las
primeras referencias la sitúan junto a la abogacía. En efecto, si damos un salto temporal hacia la
Grecia clásica podemos recordar el abogado de la bella Friné, acusada de inmoralidad ante un
Jurado popular. El abogado envolvió a Friné desnuda en una gran manta roja y la presentó de esa
guisa ante el Jurado; mientras desarrollaba sus alegatos de defensa fue desenrollando la manta
para mostrar la belleza de la acusada, que determinó su inmediata absolución por unos jueces
dulcemente asombrados.
Desde entonces los juristas han proliferado en la historia. Allí donde hay sociedad, hay
colaboración pero también conflicto (ubi societas, ibi ius; ibi litis). Allí donde el poder se manifiesta
no falta la resistencia ni quien domina las artes de la persuasión y el conocimiento de la Ley. La
comunidad que vive del Derecho en el mundo es inmensa: abogados, jueces, procuradores y
profesores de derecho, junto a profesiones aledañas.
Si los suprimiésemos la máquina de la justicia se paralizaría y la anarquía conduciría a la
destrucción del mundo porque confiar en la defensa de la propia razón o derecho por los propios
medios del afectado, conduce al atropello, el escarnio y a la implantación de la fuerza física, la
coacción o el poder de los grupos.
Sería tarea inagotable pretender establecer un ranking de los mejores o más grandes juristas de la
historia ya que es difícil medir la productividad o aportación de un jurista: ¿se valoran sus méritos
académicos y legado teórico o sus victorias en el foro?, ¿cuestión de número de obras o litigios o
de calidad en los mismos?, ¿depende o no de su ideología?, ¿se toma en cuenta lo que significaron
en su tiempo o su legado actual?, ¿importan mas las cuestiones dogmáticas que la relevancia
histórica del caso que les ocupó?, ¿pueden compararse méritos jurídicos de distintos mundos y
modelos de Derecho, variables según países y tiempos?, ¿es más relevante la labor del abogado
grandilocuente o la discreta?, ¿prima el abogado de tribunales de mayor rango que sobre los
modestos?, ¿es mejor abogado quien mas convence o quien sabe ceder para satisfacer la justicia?,
¿importa el tamaño del bufete para encumbrar al abogado responsable?. ¿Es mejor abogado
quien llega a transacciones que evitan el litigio o quien prefiere la lucha en el foro?, ¿es mejor
abogado quien gana sin tener razón o quien gana por saber demostrar que la tiene?, ¿o resulta
mas admirable quien gana con armas procesales que quien gana con la persuasión del derecho
sustantivo?…
Sin embargo, expondré a modo de cuadro impresionista, los treinta nombres de quienes, ya
fallecidos, se han ganado letras de oro en el muro de la historia del Derecho, con la advertencia de
su carácter necesariamente incompleto y necesariamente subjetivo.
1. En la antigua Roma debemos comenzar con Marco Tulio Cicerón (106 a.c. – 43 a.c), orador y
abogado modélico e innovador, caracterizado por su antiformalismo (eludía fórmulas
sacramentales), flexibilidad (adaptaba el discurso según la naturaleza civil, penal o política del
litigio) y vehemente. Con nobleza afirmó que “La ciencia que se aparte de la justicia mas que
ciencia debe llamarse astucia”.
2. Sin embargo, el mejor jurista académico era Ulpiano (170) quien comentaba las fuentes de
derecho de la época: leyes, senadoconsultos, edictos de pretores y ediles y ofrecía guías para los
magistrados imperiales. Su obra “Las Instituciones” fue el punto de arranque del Derecho Romano
hasta el punto que la tercera parte de la Compilación de Justiniano bebe de su labor.
3. Al menos en la Edad Media el considerado mejor jurista era Bártolo de Sassoferrato (1313-
1357), doctorado en Bolonia, y cuyas enseñanzas superaron el criterio literal de las leyes hacia la
metodología crítica, combinando letra y espíritu. De hecho la expresión “bártulos” de los
estudiantes trae origen en los “Bartolos” o textos facilitados por el maestro. Numerosos reyes
posteriores, entre ellos los Reyes Católicos, decretaron que en caso de discrepancia doctrinal se
aplicará el criterio interpretativo de Bartolo.
A partir de la Edad Moderna comienzan a alzarse juristas relevantes que dejan huella en la Ciencia
del Derecho. Unos como abogados, otros como Catedráticos y otros como jueces (e incluso
algunos sumando ambas condiciones). En un repaso necesariamente rápido y a modo de pincelada
podemos señalar los siguientes. Además siempre es útil ponerle rostro a los maestros que
admiramos o a los que tanto debemos.
4. Edward Coke (1552-1634)Best British judge in History
Abogado de la Corona británica y primer juez del Tribunal Supremo, no sólo fue defensor de los
derechos de la persona sino que se enfrentó al Rey Jacobo I para defender la independencia
judicial y negarle la posibilidad de asumir competencias judiciales cuando quisiese, llegando a
afirmar en sentencia que: “El Rey mismo no debe estar sujeto al hombre, sino a Dios y a la ley,
porque la ley lo hace Rey”.
5. Hugo Grocio (1583-1645)Padre del Derecho internacional
Filósofo y jurista flamenco que sentó las bases del Derecho Internacional (“De iure belli at pacis”,
1625), afirmando que se asienta sobre el Derecho de Gentes y este deriva de la razón y “existiría
aunque Dios no existiese”.
6. Charles Luis de Secondat, Barón de Montesquieu (1689-1755)División de poderes
Pensador político francés y magistrado es considerado el padre de la teoría de la división de
poderes del Estado que inspira las Constituciones modernas (“El espíritu de las leyes”, 1748).
7. Cesare Beccaria (1738-1794)Delitos y penas
Filósofo y jurista italiano inspiró el derecho penal moderno introduciendo racionalidad en la
definición de los delitos y humanidad en la ejecución de las penas, frente a la crueldad de etapas
precedentes. Para él, “la sociedad tiene derecho a defenderse de los delincuentes con penas
proporcionales que nunca deben alcanzar la privación de la vida”. (De los delitos y las penas,
1764).
8. Jean-Étienne-Marie Portalis (1746-1807)Jurista mas grande de la historia
Un brillante abogado francés que apoyó la Revolución francesa aunque criticó los excesos del
Terror. Fue nombrado miembro del Consejo de Estado por Napoleón y responsable del Código
Civil francés, ejemplo de armonía de Derecho Romano, Derecho Canónico, y Derecho
consuetudinario francés, bajo los principios revolucionarios de libertad e igualdad que rechazaban
los privilegios.
9. Jeremy Bentham (1748-1832)Best lawyer in the word
Pensador inglés cuyos estudios sobre pruebas judiciales (Fundamento de la evidencia judicial,
1827) son la base del derecho procesal en materia probatoria. Igualmente postuló el concepto
utilitario de la pena, tanto en cuanto a su utilidad para prevenir el delito como para corregir al
delincuente.
10. Friedrich Karl von Savigny (1779-1861)Mejor jurista de Derecho Romano
Catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Berlín que sentó las bases para el análisis del
Derecho como “Ciencia del Derecho” con objeto, método y principios propios, aunque de
inspiración fuertemente romanista. Defendía la ley como producto de la razón y no de la voluntad
del legislador.
11. John Marshall (1755-1835)Best judge in the history
Abogado y juez del Tribunal Supremo de EEUU fue ponente de la sentencia Marbury vs. Madison
(1803) que sentó la vinculación de jueces y legisladores a la Constitución.
12. Alexis de Tocqueville (1805-1859)padre de la democracia
Magistrado y pensador francés, heredero de las enseñanzas de las revoluciones francesa y
americana, expuso la esencia de la democracia (“La democracia en América”, 1835-40) como
camino hacia la igualdad y alertó de los riesgos de la tiranía democrática pues “concibo entonces
una sociedad en la que todos, mirando a la ley como obra suya, la amen y se sometan a ella sin
esfuerzo”.
13. Theodor Momsem (1817-1903)Mejor profesor de Derecho romano de la historia
Catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Berlín y Premio Nobel de Literatura por su
Historia de Roma, ofreció la base para conocer el derecho y sociedad clásicas que dieron lugar al
Derecho civil europeo.
14. Rudolf von Ihering (1818-1892)sociologist of law better world
Catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Viena es considerado padre de la Sociología
jurídica. Afirmaría que “El Derecho que no lucha contra la injusticia, se niega a sí mismo” (Der
Kampf ums Recht , 1872-o “La lucha por el Derecho”).
15. Paul Magnaud (1848-1926)
Magistrado francés conocido como “el buen juez” por su sensatez en las sentencias y clemencia al
humanizar el derecho penal.
16. Maurice Hauriou (1856-1929)
Catedrático de la Universidad de Tolouse combinó el Derecho Natural y el Derecho Positivo, y
elaboró sus célebres “Principios de Derecho Constitucional” que traspasaron fronteras.
17. León Duguit (1859-1928)Hauriou y Duguit
Catedrático de Derecho Público de la Universidad de Burdeos que legó la visión del Derecho y del
Estado desde la perspectiva de la solidaridad social así como novedosos enfoques de las categorías
iuspublicistas (el servicio público). Un bonito ejemplo fue su adhesión activa a la campaña de Émile
Zola contra el affaire Dreyfus (“Yo acuso”).
18. Hans Kelsen (1881-1973)
Miembro del Tribunal Constitucional austriaco alzó su “Teoría Pura del Derecho” en el pilar del
Derecho Positivo actual, como sistema cerrado y sin recurrir a hipótesis ni valores propios del
Derecho Natural.
19. Albert Venn Dicey (1835-1922)best teacher commom law
Constitucionalista británico popularizó el rule of law (“An Introduction to the Study of the Law of
the Constitution”, 1885).
20. Oliver Wendell Holmes, JR (1841-1935)Best judge in the history
Abogado y juez del Tribunal Supremo de EEUU, luchó contra la rigidez del Derecho para postular
su adaptación al contexto social. Una de sus frases más célebres fue: “La vida del Derecho no ha
sido la lógica, sino la experiencia” (“The Path of the Law”, 1897). Era conocido como “El Gran
Disidente” ya que prodigaba votos particulares en el Tribunal Supremo para defender sus
convicciones.
21. Giussepe Chiovenda (1872-1937)Mejor procesalista
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad de Roma es uno de los padres de las garantías
procesales, que dotó de fuerza y autonomía las piezas del proceso (jurisdicción, acción,
procedimiento); no en vano le llamaban “El gran Chiovenda”, y fue el Maestro de otros tres
grandes Maestros: Francesco Carnelutti, Piero Calamandrei y Salvatore Satta.
22. Rudolf Smend (1882-1975)
Profesor y Rector de la Universidad de Göttingen, donde impartió Derecho constitucional,
encabezó la escuela integradora que propicia la Constitución como todo unitario que unifica la
sociedad y que impone una interpretación armónica (cada precepto en su contexto), incorporando
el principio de lealtad institucional para garantizar la supervivencia del Estado, en abierta
oposición al decisionismo del también prestigioso Carl Schmitt (la superioridad del Estado sobre la
validez de la norma legal y la emergencia como pauta que doblega las normas), aunque este
último mancillado por su servicio activo y teórico al nacionalsocialismo.
23. Alfred Thompson Denning (1899-1999)Best judge in the world
Uno de los abogados y jueces británicos más creativos del Reino Unido. De cultura enciclopédica,
verbo fluido e insobornable tutela a los débiles, fue un férreo defensor de la primacía de la Ley y
de su interpretación para defender las libertades, hasta el punto de intentar apartarse de los
caducos precedentes. Parafraseó a Thomas Fuller en una sentencia: “no importa cuan elevado
estés, la ley siempre estará por encima”.
24. Robert Schuman (1886-1963)best lawyer in the world
Abogado de estilo sobrio y elegante, y ministro francés de asuntos exteriores, fue el artífice de la
Unión Europea, proporcionando las bases para su nacimiento, pese al colosal reto de intereses en
conflicto.
25. Karl Loewenstein (1891-1973)mejor constitucionalista aleman
Profesor alemán de la Universidad de Munich que tras su exilio en EEUU por la amenaza nazi,
sentó las bases del constitucionalismo contemporáneo.
26. Eduardo Juan Couture (1904-1956)
Abogado uruguayo y Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad de Montevideo ofreció
una visión del Derecho Procesal al servicio de las garantías del justiciable.
27 y 28. Joaquín Garrigues Díaz Cañabate (1899-1980) y Rodrígo Uría González (1906-2001)bufete
uría menendezBufete de garrigues walker
Ambos Catedráticos de Derecho Mercantil de las Universidades Complutense de Madrid así como
de Salamanca, respectivamente, fundaron la Revista de Derecho Mercantil (1946) y sentaron los
pilares de la disciplina, además de encabezar los despachos con su nombre, de reconocido
prestigio e influencia en el panorama mundial de la abogacía.
29. Federico de Castro y Bravo (1903-1983)Mejor civilista español
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad Complutense de Madrid y juez del Tribunal
Internacional de Justicia de la ONU, cuyo legado conceptual, entre el que destaca su teoría del
negocio jurídico, está plasmado en leyes civiles de España e Iberoamérica.
30. Eduardo García de Enterría (1923-2013)Mejor profesor de Derecho Administrativo
Abogado y Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid, y
miembro de la Real Academia de la Lengua Española, recientemente fallecido, fue el artífice de la
construcción del Derecho Público en España e hispanoamérica aportando unas sus sólidas tesis y
modelo para el control del poder público, nutriéndose del Derecho alemán y francés.
Finalmente no hay que olvidar aquéllos que fueron eminentes abogados que prestaron valiosos
servicios a la Justicia en el foro (y no en la academia o Universidad). Es el caso de Tomás Moro
(consejero de Enrique VIII), Thomas Jefferson (padre de la Declaración de Independencia
Americana), Abraham Lincoln (el liberador de la esclavitud), Mahatma Gandhi (el apóstol de la no
violencia) o Nelson Mandela (abogado que sería encarcelado antes de ser Presidente de
Sudáfrica).