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Musa

divinidades inspiradoras de las artes en la mitología griega

En la mitología griega, las musas (en griego antiguo Μοῦσα, μοῦσαι «mousai»; en neogriego Μούσα,
Μούσες; en latín Musae [deae]) son diosas de las artes y proclamadoras de héroes. Según los
escritores más antiguos están relacionadas con una concepción filosófica acerca de la primacía de
la música en el universo. Son las cantoras divinas, cuyos coros e himnos deleitan a Zeus y a los
otros dioses. De igual manera presiden el pensamiento en todas sus formas: elocuencia,
persuasión, sabiduría, poesía, historia, matemáticas o astronomía.[1] ​Las musas tenían muchas
advocaciones, dependendiendo del lugar del culto y así se las denominan como apoloides,
castálidas, emátides, heliconíades, hipocrénides, mnemónides, moisas, pegásides, piérides o
tespíades.[2] ​

Apolo y las Nueve musas, John Singer Sargent, 1921.

Son hijas de Zeus y de Mnemósine, señora de las colinas de Eleuter («libertad»), compañeras del
séquito de Apolo, dios olímpico de la música y patrón de las bellas artes, quien tuvo romances con
algunas de ellas, dejando descendientes. Las musas alientan e inspiran a aedos y poetas, con el
hechizo de su canto, concediéndoles memoria, creatividad y persuasión en sus palabras y letras. En
la época más arcaica eran las ninfas inspiradoras de las fuentes (cf. camenas), en las cuales eran
adoradas. Finalmente, alrededor del siglo viii-siglo vii a. C., prevaleció en todo el territorio de la
Hélade la adoración de las nueve musas, que son Calíope, Clío, Erató, Euterpe, Melpómene,
Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania.[3] ​

El culto a las musas era originalmente de Tracia y Beocia, y fueron de vital importancia para el
desarrollo artístico en la Antigua Grecia. La distribución más o menos fija, de actividades entre las
musas, se encuentra en la Antigüedad solo de manera esporádica; se entendía que cualquiera de
ellas podía patrocinar la música, la lírica y demás expresiones artísticas. Fue a partir del
Renacimiento cuando a las musas ya se les adjudicaron atributos individualizados. De todas
formas sus atribuciones son variables dependiendo del poeta en ciernes; sólo hay unanimidad para
asignar la Astronomía a Urania, la Comedia a Talía y la Historia a Clío. En un escolio se nos dice que
«todas escuchan cuando se pronuncia el nombre de una».[4] [5]
​ ​

Lista de musas

Hesíodo es el primer autor que da los nombres de las nueve, que a partir de entonces pasaron a ser
reconocidos.[3] ​Plutarco afirma que en algunos lugares las nueve eran llamadas por el nombre
común de Mneiae, ‘recuerdos’. Existían dos grupos principales de musas, las Piérides (Pieria) de
Tracia[6] ​y las Heliconíadas (Helicón) de Beocia.[7] [1]
​ ​Las nueve musas clásicas son:
Musa Atribuciones

Musa de la poesía épica[1] ​o la poesía en general. Fue la inventora del canto.[8] ​Es
Calíope representada con una corona de laurel y portando una lira. Calíope preside la razón del
gobernante. Da a los poetas las coronas de laureles y otorga la sabiduría en general.[5] ​
Καλλιόπη,
Es la más importante de todas, pues ella asiste a los venerables reyes.[9] ​Calíope fue la
‘La de la bella voz’ madre de Orfeo,[10] ​Lino,[10] ​Yálemo,[11] ​Reso,[12] ​los coribantes,[13] ​las sirenas[14] ​e
incluso se la cita como la madre fabulosa del poeta Homero.[15] ​

Clío Musa de la historia[1] ​(y de la epopeya y el epilión). Inventó la retórica.[8] ​Se la


representa con una trompeta y un libro abierto. Clío preside el amor a la gloria. También
Κλειώ,
preside la adivinación oracular y el arte de pulsar la cítara.[5] ​Clío fue la madre de
‘La que da fama’ Himeneo,[16] ​Reso,[16] ​Jacinto[17] ​y Yálemo.[18] ​

Musa de la lírica coral[1] ​y de la amorosa o erótica. O bien es la inventora de la poesía.[8] ​


Erató
Es representada coronada con rosas y portando cítara. Erató elimina del deseo sexual
Ἐρατώ, los elementos incontrolados y abusivos y lo convierte en afecto y fidelidad. Erató es la
‘La deliciosa’ inventora de los himnos, de la danza, maneja la lira y enseña geometría.[5] ​Erató fue la
madre de Cleofeme, la esposa de Flegias[19] ​y de Támiris.[18] ​

Euterpe Musa del arte de tocar la flauta[1] [8] ​y de la poesía cantada. Se la representaba
coronada de flores. A Euterpe se le asigna el estudio de la Naturaleza. Es la inventora de
Εὐτέρπη,
la tragedia (o al menos de los coros trágicos), de la flauta y de las matemáticas.[5] ​
‘La muy encantadora’ Euterpe fue la madre de Reso.[20] ​

Melpómene Musa e inventora[8] ​de la tragedia.[1] ​Se la representa ricamente vestida y portando una
máscara trágica como su principal atributo. Melpómene embellece el placer de lo
Μελπομένη,
acústico eliminando su atractivo irracional. Es la inventora del bárbito, de la oda o
‘La que canta’ poesía lírica, de la épica y de la tragedia.[5] ​Melpómene fue la madre de las sirenas.[21] ​

Musa de la pantomima,[1] ​los cantos sagrados y la poesía sacra (himnos). Inventora de


Polimnia
la geometría.[8] ​Se la representaba vestida de blanco. Polimnia corresponde al afán de
Πολυμνία, saber. Inventó la danza y la armonía, la retórica y la lira. «Habla con la mano y el gesto»,
‘La de variados himnos’ lo que quiere decir la pantomima o ballet.[5] ​Polimnia es la madre de Triptólemo[22] ​y
Orfeo.[23] ​

Talía Musa e inventora[8] ​de la comedia[1] ​y de la poesía bucólica. Talía hace que el deseo de
la comida y la bebida se convierta, de salvaje e inhumano, en algo adecuado a la
Θάλεια o Θαλία,
convivencia social. Inventó la agricultura y la botánica.[5] ​Talía es la madre de los
‘La festiva’ coribantes.[24] ​

Musa de la poesía ligera, la danza[1] ​y el coro en el teatro. Es representada con


Terpsícore
guirnaldas. Terpsícore embellece el placer visual eliminando su atractivo irracional. A
Τερψιχόρη, ella se le debe la flauta, inventó el arte de tocar la cítara[8] ​y la educación.[5] ​Terpsícore
‘La que ama la danza’ es la madre de las sirenas,[25] ​de Himeneo[26] ​de Lino,[27] ​de Reso,[28] ​y del rey tracio
Bistón, epónimo de los bistones.[29] ​

Urania Musa de la astronomía[1] [5]


​ ​y de la poesía didáctica o de enseñanza. Se la representa
portando un globo terráqueo, que mide con un compás. Urania es la madre de Lino[30] ​e
Οὐρανία, Himeneo.[31] ​

‘La celestial’

Homero nombra unas veces a una Musa (singular) y otras a unas musas (plural), pero solo una
vez[32] ​dice que eran nueve. Sin embargo, no menciona ninguno de sus nombres.

Las nueve musas

Calíope Clío Erató

Euterpe Melpómene Polimnia


Talía Terpsícore Urania

Genealogía

Apolo y las musas, (Neue Pinakothek, Múnich)

La genealogía de las musas no es la misma en todas las fuentes. La noción más común es que
eran hijas de Zeus, rey de los olímpicos, y Mnemósine, diosa de la memoria, y que nacieron en Pieria
(Tracia), al pie del monte Olimpo, por lo que a veces se les llamaba Piérides, pero algunos autores
como Alcmán, Mimnermo y Praxila las consideraban más primordiales, hijas de Urano y Gea.[33] ​
Pausanias explica que había dos generaciones de musas, siendo las primeras y más antiguas hijas
de Urano y Gea y las segundas de Zeus y Mnemósine.

Otras versiones afirmaban que eran hijas de Píero y una ninfa de Pimplea[34] ​(por lo que a veces se
les llama Pimpleas o Pimpleides) a la que Cicerón llama Antíope.[35] ​Otros las refieren como hijas
de Apolo sin especificar la consorte,[36] ​o bien de Zeus y Plusia;[34] ​de Zeus y Moneta,
probablemente una simple traducción de Mnemósine o Mneme, de donde son llamadas
Mnemónides.[37] ​También se las describen como hijas de Zeus y Minerva.[38] ​

Mimnermo, que compuso versos elegíacos referentes a la batalla de los esmirneos con Giges y los
lidios, dice en el proemio que las musas más antiguas fueron hijas de Urano y otras más jóvenes
que éstas hijas de Zeus. El río Termeso corre junto al Helicón, yendo por el camino directo hacia el
bosque sagrado hay un retrato de Eufeme esculpido en una piedra. Dicen que Eufeme era la nodriza
de las musas.[39] ​Clemente alega que las musas en realidad eran sirvientas misias de Megaclo, la
hija de Macar, y que las llamó moisas en dialecto eolio.[40] ​

Recopilación de nombres

Apolo y las musas (Museo Borgogna)

Esta es una lista de todos los nombres individuales que los poetas nos han legado de las musas:

Aede, Aqueloide, Arque, Asopo, Boristénide, Calícore, Calíope, Cefiso, Clío, Día,
Enope, Erató, Eucélade, Eunice, Euterpe, Hélice, Heptápora, Hípate, Melpómene,
Mélete, Mese, Mneme, Nete, Nilo, Polimatía, Polimnia, Rodía, Talía, Telxínoe,
Terpsícore, Tipoplo, Tritone y Urania.

y estas son las fuentes de donde proceden los nombres adicionales:

Por Pausanias sabemos que originalmente se adoraba a tres musas en el monte Helicón en
Beocia: Meletea o Mélete (‘meditación’), Mnemea o Mneme (‘memoria’) y Aedea o Aede (‘canto’,
‘voz’). Se decía que su culto y nombres habían sido introducidos por vez primera por Efialtes y
Oto. Juntas formaban el retrato completo de las precondiciones para el arte poético en las
prácticas religiosas. Dicen que Píero de Macedonia vino a Tespias y estableció nueve musas y les
cambió sus nombres, poniéndoles los actuales.[41] ​
Plutarco nos dice que «Polimnia se ocupa del amor al saber y de la buena memoria del alma, por
lo cual también los sicionios de las tres musas a una la llaman Polimatía» —esto es, «que posee
muchos conocimientos»—.[42] ​
El mismo autor dice que los delfios «disponen conforme a razones armónicas, de cada una de las
cuales una musa es su guardiana, de la primera Hípate, de la última Neate, y de la de en medio
Mese, que agrupa al tiempo y reúne, como le es posible, lo mortal con lo divino y lo terrestre con
lo celeste». Estos nombres eran idénticos a los de las tres cuerdas de la lira.[43] ​

Tzetzes narra, sucintamente, que «Eumelo de Corinto dice que son tres las musas hijas de Apolo:
Cefiso, Aqueloide y Boristénide»; obviamente estos nombres se derivan de ríos (Cefiso, Aqueloo
y Borístenes)[36] ​
Tradiciones tardías modificaron su número de nuevo. Cicerón alega que las primeras musas eran
cuatro, nacidas del segundo Júpiter (Zeus): Telxínoe (‘deleite del corazón’), Arque (‘comienzo’),
Aede y Mélete; las segundas eran nueve, procreadas del tercer Júpiter y de Mnemósine; las
terceras, a las que suelen llamar los poetas Piérides o Pierias, son las nacidas de Píero y de
Antíope, con los mismos nombres y en el mismo número que las inmediatamente anteriores.[35] ​
Otros dicen que Zeus y una tal Plusia fueron los padres de las cuatro musas antes citadas por
Cicerón.[34] ​

Otros más dicen que son siete en número, hijas de Píero y una ninfa de Pimplea (llamada Antíope
por Cicerón): Nilo (Νειλώ), Tritone (Τριτώνη), Asopo (Ἀσωπώ), Heptápora (Ἑπτάπορα),
Aqueloide, Tipoplo (Τιποπλώ) y Rodía (Ῥοδία); estos nombres corresponden a formas femeninas
de ríos y dioses acuáticos.[34] ​

Finalmente también se citarán otros nombres en un escolio: Calícore (Καλλιχόρη), Hélice


(Ελίκη), Eunice (Εὐνίκη), Telxínoe (Θελξινόη), Terpsícore (Τερψιχόρη), Euterpe (Εὐτέρπη),
Eucélade (Εὐκελάδη), Día (∆ῖα) y Enope (Ενόπη);[18] ​como curiosidad algunas de ellas dieron sus
nombres para denominar algunos satélites de Júpiter.

Representaciones artísticas

En las obras de arte más antiguas se encuentran sólo tres musas y sus atributos son instrumentos
musicales, tales como la flauta, la lira o el barbitón.

En el arte romano, renacentista y neoclásico, cada una de las nueve musas recibían al ser
representadas en esculturas o pinturas atributos y aptitudes diferentes, en función de la disciplina
artística o científica con la que eran asociadas, lo que permitía distinguirlas.

En algunas representaciones las musas aparecen con plumas sobre sus cabezas, aludiendo a la
competición con las Sirenas. También aparecían en ocasiones acompañadas de Apolo.
Mitos

Apolo y las Nueve musas (G, Moreau)

En los poemas homéricos se considera a las musas diosas de la música y la poesía que viven en el
Olimpo. Allí cantan alegres canciones en las comidas de los dioses, y en el funeral de Patroclo
cantaron lamentos. De la estrecha relación existente en Grecia entre la música, la poesía y la danza
puede también inferirse que una de las ocupaciones de las musas era el baile. Como se las adoraba
en el monte Helicón eran naturalmente asociadas con Dioniso y la poesía dramática, y por esto eran
descritas como sus acompañantes, compañeras de juego o niñeras.

El poder que se les atribuye con más frecuencia es el de traer a la mente del poeta mortal los
sucesos que ha de relatar, así como otorgarle el don del canto y dar elegancia a lo que recita. No
hay razón para dudar de que los poetas más antiguos eran sinceros en su invocación a las musas y
que realmente se creían inspirados por ellas, pero en épocas posteriores, al igual que en la
actualidad, tal invocación es una mera imitación. (Véase «Funciones en la literatura» más adelante).

Al ser diosas del canto, están naturalmente relacionadas con Apolo, el dios de la lira, quien también
instruía a los bardos y era mencionado junto a ellas incluso por Homero. En épocas posteriores
Apolo es situado en muy estrecha relación con ellas, pues se le describe como jefe del coro de las
musas con el epíteto Musageta (Μουσαγέτης).

Otra característica más de las musas es su poder profético, que les pertenece en parte porque eran
consideradas como ninfas inspiradoras y en parte por su relación con Apolo, el dios profético de
Delfos. De ahí que instruyeran, por ejemplo, a Aristeo en el arte de la profecía.
Como los poetas y los bardos obtenían su poder de las musas, y aunque la idea más general es
que, como las demás ninfas, eran divinidades virginales, algunos eran con frecuencia llamados sus
discípulos o hijos. Se dice que Apolo fue padre, con una de las «madres celestes (las musas)», de
Lino («canto de lamento»), Himeneo («canto nupcial») y Yálemo («canción de suma tristeza»); cada
uno fue hijo de una musa diferente pero sus identidades no se han conservado.[44] ​Otros aedos y
cantores célebres que resultaron ser hijos de alguna de las musas fueron Orfeo, Homero o las
sirenas.[45] ​

Fresco intitulado Apolo. dios de la luz,


elocuencia, poesía, y la bellas artes, con
Urania, musa de la astronomía (Museo de
Arte de Cleveland)

Aunque las musas no tienen ciclo legendario propio, sí se les atribuyen algunos mitos menores:

Marsias era un pastor frigio (en otras versiones, un sátiro) que desafió a Apolo a un concurso de
música. Había encontrado un aulós inventado por Atenea que esta había tirado porque le hacía
hinchar sus mejillas. Apolo tocó su lira y Marsias esta flauta, y ambos lo hicieron tan bien que ni
Midas, al que habían invitado como juez, ni las musas pudieron decretar un vencedor. Entonces
Apolo retó a Marsias a tocar el instrumento del revés: él giró su lira y tocó, pero el aulos no podía
tocarse del revés. Entonces las musas declararon vencedor a Apolo, pero Midas objetó contra
este veredicto. Las musas estaban en mayoría y se negaron a ceder. Apolo, para castigar a
Marsias por su soberbia y audacia al retar a un dios, le ató a un árbol y lo desolló vivo, dando su
sangre origen al río Marsias (en otras versiones, los faunos, los sátiros y las dríades le lloraron
tanto que fueron sus lágrimas las que engendraron el río). Seguidamente tocó la cabeza de
Midas y las orejas de este crecieron hasta ser como las de un burro.[46] ​

Las Piérides (Πιερίδες) eran nueve doncellas hijas del rey Píero de Pieria, en Tracia, muy hábiles
en el arte del canto que, orgullosas de su talento, desafiaron a las musas. Las ninfas del Parnaso
fueron nombradas como jueces, y como era de esperar fallaron a favor de las musas. Estas
castigaron a las Piérides transformándolas en urracas, tornando así sus voces en graznidos.[47] ​

Emulando el mito anterior, Antonino Liberal llama a las muchachas como las Emátides
(Ἠμαθίδες). Estas formaron un coro para competir contra las musas en un concurso de canto en
el monte Helicón. Se dice que por haberse atrevido a rivalizar contra las diosas, las nueve
Emátides fueron convertidas, por la cólera de las musas, en nueve tipos de pájaros cantores
diferentes (algunos de ellos no identificados), a saber: somormujo, torcecuello, kenkrís, urraca,
verderón, jilguero, pato, picoverde y drakontis.[48] ​

Tras ser asesinado por Dioniso, las musas recogieron los trozos del cadáver de Orfeo, hijo de
Calíope, y los enterraron al pie del sagrado monte Olimpo, donde se dice desde entonces que los
ruiseñores cantan con más dulzura que en ningún otro lugar.[49] ​

Támiris, hijo de Filamón, fue el primero en enamorarse de varones. Támiris, notable por su
hermosura y por su destreza con la cítara, rivalizó con las musas en un certamen lírico,
conviniendo que si triunfaba podría yacer con todas, pero si era vencido le quitarían lo que ellas
quisieran; al resultar ganadoras las musas, lo privaron de la vista y del arte musical.[50] ​

Las Sirenas, que igualmente se atrevieron a competir con ellas, fueron privadas de las plumas de
sus alas, que las propias musas se pusieron como adorno.[51] ​

Funciones en la sociedad

La palabra griega mousa es un sustantivo común además de un tipo de diosa: significa literalmente
‘canción’ o ‘poema’. La palabra deriva probablemente de la raíz indoeuropea *men-, que es también
el origen del griego Mnemósine, del latín Minerva, y de las palabras castellanas mente y museo. O,
alternativamente, de *mont-, ‘montaña’, debido a su residencia en el monte Helicón, que es menos
probable en significado, pero más probable lingüísticamente.

Las musas eran por tanto las personificaciones y las patrocinadoras de las representaciones de
discursos en verso o mousike (de donde proviene «música»), ‘arte de las musas’. En el periodo
arcaico, antes de que los libros estuviesen ampliamente disponibles, esto incluía casi todas las
formas de enseñanza: el primer libro griego de astronomía, escrito por Tales de Mileto, estaba
compuesto en hexámetros dactílicos, igual que muchas otras obras de la filosofía presocrática.
Tanto Platón como los pitagóricos incluían explícitamente la filosofía como un subgénero de
mousike. Heródoto, cuyo principal medio de expresión era la recitación pública, llamó a cada uno de
los nueve libros de sus Historias con el nombre de una musa diferente.
Para el poeta y legislador Solón, las musas era «la clave de la buena vida», pues traían tanto la
prosperidad como la amistad. Solón buscó la perpetuación de sus reformas políticas a través del
establecimiento de la declamación de su poesía (completada con invocaciones a sus musas
prácticas) por parte de chicos atenienses en los festivales de cada año.

Funciones en la literatura

Atenea junto a las musas, de Frans Floris (c.


1560).

Las musas son invocadas típicamente al principio, o cerca, de un poema épico o historia clásica
griega. Servían de ayuda a un autor, o como auténtico orador del que el autor no era más que la voz.
Originalmente la invocación a las musas era una indicación de que el orador se movía en la
tradición poética, de acuerdo a las fórmulas establecidas.

Algunos ejemplos clásicos son:

Comencemos nuestro canto por las Musas Heliconíadas, que habitan la montaña
grande y divina del Helicón, donde forman bellos y deliciosos coros en la cumbre,
lanzando al viento su maravillosa voz, con himnos a Zeus, portador de la égida, a
Hera, a Atenea, a Apolo, a Artemisa, a Poseidón,a Afrodita, y a la restante estirpe
sagrada de sempiternos inmortales. Este mensaje a mi, en primer lugar, me
dirigieron las diosas, las Musas Olímpicas, hijas nacidas del poderoso Zeus: Clío,
Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erató, Polimnia, Urania y Calíope (...) ¡Tan
sagrado es el don de las Musas para los hombres! ¡Salud, hijas de Zeus! Otorgadme
el hechizo de vuestro canto.
Hesíodo, Teogonía, siglo VII-VIII a. C.

Cuéntame, Musa, la historia del hombre de muchos senderos,


que, después de destruir la sacra ciudad de Troya,
anduvo peregrinando larguísimo tiempo
Homero, Odisea I
Cuéntame, Musa, las causas; ofendido qué numen
o dolida por qué la reina de los dioses a sufrir tantas penas
empujó a un hombre de insigne piedad, a hacer frente
a tanta fatiga. ¿Tan grande es la ira del corazón de los dioses?
Virgilio, Eneida I

¡Oh musas, oh altos genios, ayudadme!


¡Oh memoria que apunta lo que vi,
ahora se verá tu auténtica nobleza!
Dante, La Divina Comedia, Infierno II

Canta, celeste Musa, la primera desobediencia del hombre. Y el fruto de aquel


árbol prohibido cuyo funesto manjar trajo la muerte al mundo y todos nuestros
males con la pérdida del Edén, hasta que un Hombre, más grande, reconquistó
para nosotros la mansión bienaventurada
John Milton, El paraíso perdido I

Quién me diera una musa de fuego que os transporte al cielo más brillante de la
imaginación; príncipes por actores, un reino por teatro, y reyes que contemplen
esta escena pomposa
William Shakespeare, prólogo de Enrique V

Estas que me dictó rimas sonoras, culta sí, aunque bucólica, Talía
Luis de Góngora, primeros versos de la Fábula de Polifemo y Galatea

Culto de las musas

El Valle de las musas visto desde el monte


Helicón.

La adoración de las musas señala originalmente a Tracia y Pieria sobre el monte Olimpo, desde
donde fue introducido a Beocia, de tal forma que los nombres de las montañas, grutas y fuentes
relacionados con su culto fueron igualmente transferidos del norte al sur. Cerca del monte Helicón,
se decía que Efialtes y Oto (los Alóadas) les ofrecieron los primeros sacrificios, y en el mismo lugar
había un santuario con sus estatuas, las fuentes Hipocrene y Aganipe (por la que a veces eran
llamadas Aganípedas), y sobre el monte Leibethrion, que está relacionado con el Helicón, había una
gruta consagrada a ellas. Se decía que Píero, un macedonio, fue uno de los primeros en introducir la
adoración a las nueve musas desde Tracia a Tespias, al pie del Helicón. Allí había un templo y
estatuas, y los tespios celebraban un solemne festival de las musas en el Helicón, llamado Museia
(Μουσεῖα). El monte Parnaso estaba de igual forma consagrado a ellas, con la fuente de Castalia,
cerca de la cual tenían un templo, y la cueva Coricia, por las que eran a veces llamadas Castálidas,
Corícides o Coricianas.

Desde Beocia, que se convirtió por tanto en el centro de adoración de las nueve musas, se extendió
más tarde en las regiones adyacentes y más distantes de Grecia. Por esto se encuentra un templo
de las musas en la Academia de Atenas; se les ofrecían sacrificios en Esparta antes de ir a la
batalla; en Trecén, donde su culto fue introducido por Ardalo, se les ofrecían sacrificios junto con
Hipnos, el dios del sueño; en Corinto tenían consagrada la fuente Pirene, la fuente de Pegaso; en
Roma tenían un altar en común con Hércules, quien también era considerado un Musageta
(Μουσαγέτας) y poseían un templo en Ambracia adornado con sus estatuas.

La adoración a las musas solía estar también relacionado con el culto heroico de poetas: tanto la
tumba de Arquíloco en Paros como las de Hesíodo y Tamiris en Beocia albergaban festivales en los
que las declamaciones poéticas eran acompañadas de sacrificios a las musas.

Los sacrificios que se les ofrecían consistían en libaciones de agua o leche y de miel. Las diversos
epítetos con las que eran designadas por los poetas proceden en su mayor parte de los lugares que
les estaban consagrados o en los que eran adoradas, aunque algunos aluden a la dulzura de sus
canciones.

Cuando Pitágoras llegó a Crotona, su primer consejo a los crotonienses fue que construyeran un
altar a las musas en el centro de la ciudad, para impulsar la armonía cívica y el aprendizaje.

La biblioteca de Alejandría y su círculo de investigadores se formaron alrededor de un Mouseîon


(‘museo’ o altar de las musas) cercano a la tumba de Alejandro Magno.

Muchas figuras de la Ilustración buscaron restablecer un «Culto a las musas» en el siglo xviii. Una
famosa logia masónica en el París prerrevolucionario era llamada Les Neuf Sœurs (‘las nueve
hermanas’, es decir, las nueve musas), y a ella asistieron Voltaire, Benjamín Franklin, Danton y otros
personajes influyentes de la época. Un efecto secundario de este movimiento fue el uso de la
palabra museo (originalmente, ‘lugar de culto a las musas’) para referirse a un lugar destinado a la
exhibición pública de conocimiento.

Culto en la actualidad

Templo de las musas, Instituto


Neopitagórico (Curitiba, Brasil)

Las musas son hoy en día inspiradoras de figuras en fuentes y salas de arte. En los últimos años se
ha dado un fenómeno religioso conocido como helenismo, en Grecia y otras partes del mundo,
cuyos seguidores practican el culto a las divinidades olímpicas y las escrituras antiguas, como las
de Hesíodo y Homero.

Miscelánea

Las poetisas Safo de Lesbos y Sor Juana Inés de la Cruz han sido apodadas como la «Décima
Musa», en sus respectivas épocas.

Sor Juana Inés de la Cruz fue una religiosa jerónima y escritora novohispana,[52] ​quien fue
llamada «Fénix de México» y «Décima musa» por don Juan Ignacio de Castoreua y Ursua en el
volumen recopilatorio de su obra Fama y Obras póstumas del Fénix de México, décima musa,
poetisa americana Sor Juana Inés de la Cruz.[53] ​Desde entonces Sor Juana es popularmente
conocida (o apodada a menudo) como «La décima musa».[54] ​

Actualmente, las Ciencias rinden honor a las musas, nombrando a su mayoría en especies de
mariposas y plantas.

La Constitución de 1920 de Gabriele D'Annunzio para el Estado libre de Fiume estaba basado en
torno a las 9 musas e invocaba a Energeia (‘energía’) como «la décima Musa».

En Nueva Orleans (EE. UU.) y Guadalajara (México) hay calles llamadas en honor de las musas.

Las musas tienen su equivalencia en la mitología romana, «camenas» (aunque estas tenían otro
significado).
El grupo µ's de la franquicia Love Live! encuentra su nombre inspirado en las nueve musas de la
mitología griega.

Extensas listas de videojuegos se inspiraron sobremanera en las musas; un ejemplo destacable


de ello es Fortnite, el cual permite utilizar "Skins" que en gran cantidad hacen referencia a las
musas.

El grupo humorístico argentino Les Luthiers creó un hilarante diálogo en el que se confunde a la
musa Terpsícore con una fingida «Esther Píscore».[55] ​

Las musas en el arte

A lo largo de la historia, las musas han sido objeto de inspiración en pinturas y esculturas,
especialmente a partir del Renacimiento, en la pintura mitológica.

El Parnaso, Apolo y El Parnaso o Apolo y Apolo y las nueve


las musas, de Andrea las Musas, de Simon musas en el Monte
Appiani, 1811. Vouet, ca. 1640. Helicón, de Jan van
Balen, mediados del
siglo XVII.

La Sala de las Musas del Museo del Prado reúne un conjunto de ocho esculturas (romanas, copias
de un modelo ático y realizadas en dos talleres distintos) procedentes de Villa Adriana (donde
habría nueve), que se conocían en la Roma del Renacimiento (las cita Pirro Ligorio) y que en el
siglo xvii fueron propiedad de Cristina de Suecia (que mandó restaurarlas de forma completa a
Ercole Ferrata). Hay otro grupo de musas, procedente de la Villa de Cassius en Tívoli en los Museos
Vaticanos. Estilísticamente, las de Madrid se han identificado, por su pose sedente, como
intermedias entre las del segundo cuarto (más dinámicas) y finales del siglo ii a. C. (más
estáticas).[56] ​
Vista parcial de la Musa Clío, Musa Thalía, Musa Melpómene,
Sala de las Musas del procedente de Villa procedente de Villa procedente de la Villa
Museo del Prado. Adriana, actualmente Adriana, actualmente de Casio en Tívoli,
en el Museo del en el Museo del actualmente en los
Prado. Prado. Museos Vaticanos.

Estatuas de musas,
copias de época
romana de modelos
helenísticos, en el
Jardín de Bóboli
(Florencia).

Véase también

Dioses olímpicos

Religión de la antigua Grecia

Teatro de la antigua Grecia

Egeria

Carmentes

Referencias

1 Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana s v «Musas» Ediciones Paidós 2018
1. Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, s. v. «Musas». Ediciones Paidós, 2018,
ISBN: 978-84-493-2457-4.

2. Diferentes sinónimos de las musas (https://dle.rae.es/musa) , según el Diccionario de la


lengua de la Real Academia Española.

3. Hesíodo: Teogonía 77 y ss. a partir del v. 77.

4. Riano de Creta fr.19, en escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas, III, 1.

5. Antonio Ruiz de Elvira: Mitología clásica, págs. 101-104. (Editorial Gredos, 2011); ISBN: 978-84-
249-2900-8. En un trabajo exhaustivo Ruiz de Elvira recopila numerosas fuentes donde cita las
atribuciones individuales de cada musa. Cita como referencias, entre ellas Diodoro Sículo:
Biblioteca histórica IV 7, 3-4; Cornuto, Compendio de teología griega 14; Plutarco, Cuestiones
griega, IX, 14, 746d, 747a; escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas III,1; cinco epigramas
griegos, varios de ellos anónimos (AP IX 504 y 505); y la Antología latina, 84 y 664.

6. Hesíodo: Trabajos y días, 1 s.

7. Hesíodo: Teogonía, 1 s.

8. Escolio a Hesíodo: Trabajos y días, III, 76

9. Hesíodo: Teogonía, 80

10. Apolodoro: Biblioteca mitológica, I 3, 2

11. Grimal, Pierre (1981). Diccionario de mitología griega y romana. Paidós. ISBN 84-7509-053-2.

12. Apolodoro: Biblioteca mitológica I 3, 4; Eurípides: Reso 347

13. Estrabón: Geografía X 3,19.

14. Servio, comentario sobre la Eneida de Virgilio V, 864

15. Certamen de Hesíodo y Homero, 25

16. Escolio a Eurípides, Reso, 346.

17. Biblioteca mitológica, I, 3, 3.

18. Tzetzes, citado en escolio a Hesíodo, II, 1, 67, 95.

19. Isilo: Himno a Asclepio 128.37 y ss.

20. Apolodoro: Biblioteca mitológica I 3.4

21. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome VII, 18

22. Escolio a Hesíodo, Trabajos y días, 1, p. 28


23. Escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas I, 23

24. Biblioteca mitológica I 3, 4

25. Apolonio de Rodas, Argonáuticas IV, 893

26. Tzetzes, Quilíadas 13, 586

27. Suda, voz «Lino»

28. Eustacio, sobre Homero, Ilíada p. 817; Reso, vv. 885-889

29. Etymologicum Magnum, 197,59 (p. 179).

30. Suda, s.v. «Linos»

31. Catulo, LXI, 2; Nono: Dionisíacas, XXXIII, 67

32. Odisea, xxiv.60.


Canto XXIV; texto español en Wikisource. Véanse los vv. 57 - 70 (en el texto griego, 56 -
69).
Texto griego.

33. Cornuto, Compendio de teología griega 18

34. Epicarmo, citado en Tzetzes, sobre la Teogonía de Hesíodo. 23

35. Cicerón: De Natura Deorum III 21, 54

36. Tzetzes a Hesíodo, Trabajos y Días, 1

37. Ovidio: Las metamorfosis V, 268

38. Isidoro de Sevilla: Orig. III, 14

39. Pausanias: Descripción de Grecia IX 29, 4-5

40. Clemente de Alejandría: Protréptico II 31 1-4

41. Pausanias: Descripción de Grecia IX, 29, 1 y ss.


Libro IX (http://www.historia-del-arte-erotico.com/Pausanias/libro9.htm) ; texto español.
Libro IX. 29 (http://remacle.org/bloodwolf/erudits/pausanias/beotie.htm#XXIX) ;
texto francés.
Texto griego (http://remacle.org/bloodwolf/erudits/pausanias/beotiegr.htm#XXI
X) .

42. Plutarco, Charlas de sobremesa, IX 14, 7

43. Plutarco, Charlas de sobremesa, IX 745B


44. Píndaro, fragmento 139; escolio a Píndaro, odas píticas IV, 313. El fragmento conservado dice
que Orfeo es hijo de Eagro.

45. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I 3, 2

46. Biblioteca mitológica, 1-4-2, citado en Antonio Ruiz de Elvira, Mitología clásica.

47. Ovidio: Las metamorfosis V, 300 y s.

48. Antonino Liberal: Metamorfosis IX

49. Pausanias: Descripción de Grecia, IX, 30, 5 -6 .

50. Biblioteca mitológica I 3,3

51. John Lemprière (1827): A Classical Dictionary;.... New York: Evert Duyckinck, Collins & Co.,
Collins & Hannay, G. & C. Carvill, and O. A. Roorbach. as mentioned in the scriptures, 768

52. Galeano, Carlos E. «Respuesta de la poetisa a la muy ilustre Sor Filotea de la Cruz, algunos
comentarios acerca del más importante documento autobiográfico de la poetisa mexicana Sor
Juana Inés de la Cruz» (https://etd.ohiolink.edu/acprod/odb_etd/etd/r/1501/10?clear=10&p10
_accession_num=osu1302722480) . Ohio Link.

53. Conoce más acerca de Sor Juana Inés de la Cruz (https://www.gob.mx/segob/articulos/conoc


e-mas-acerca-de-sor-juana-ines-de-la-cruz) 30 de marzo de 2020, Gob.mx

54. Fama y obras posthumas del Fenix de Mexico, decima musa, poetisa americana, sor Juana Ines
de la Cruz... / consagralas... Don Juan Ignacio de Castoreua y Ursua... (https://www.cervantesvi
rtual.com/obra/fama-y-obras-posthumas-del-fenix-de-mexico-decima-musa-poetisa-americana
-sor-juana-ines-de-la-cruz/) Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

55. Video del diálogo Esther Píscore (https://www.youtube.com/watch?v=d8N3JjdZpQY) , 2:50


minutos.

56. Ficha en la web del Prado (https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/musas-


de-la-villa-adriana-anonimo-clasico/9a981277-7085-46b9-97c7-cf250f6f9645) - Imagen de la
Sala en la web del Prado (https://content3.cdnprado.net/imagenes/Documentos/imgsem/94/
9441/94413ed1-bb55-4e2e-88a4-f7d65a52b7ee/0c97c670-f8cf-bc97-2066-4f7356db5f6a.jp
g) - Imagen de la sala (https://bp0.blogger.com/_SBXkhocNlQ8/RyZF7kpmDdI/AAAAAAAAA
pg/-X7deHVmbdI/s1600-h/27+Sala+de+las+Musas.JPG) - Las ocho esculturas (https://blog
ger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiqbwG6W4NxVZZ9Nxzisd8uMKahwCJL
M-nL53wEyfHfunsi4ucobETkDOiwwsPykswgMc-h5grd0qGnuOthEdx46PLgXezFTVgTVOZ8Tb5
NngsFr1md-K7YmGCRfWK9NwxgTxQ96L3IadQ/s1600/2018-01-25+Musas.jpg) .
Bibliografía

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Enlaces externos

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«Mousai canónicas» (http://theoi.com/Ouranios/Mousai.html) y «Mousai arcaicas» (http://theo


i.com/Titan/Mousai.html) en Theoi Project (http://theoi.com/) (en inglés).
Las musas del Olimpo (http://www.cnice.mecd.es/eos/MaterialesEducativos/bachillerato/arte/ar
te/vocabula/voc-mit3.htm) .
Las musas cuentan a Atenea el ultraje de que han sido objeto por parte de Pireneo; en Las
metamorfosis, de OVIDIO: Libro V, 269 - 293 (en el texto latino, 269 - 294). Texto español en
Wikisource.
V: texto latino en Wikisource.
Himno homérico (XXV) a las musas y a Apolo (Εις Μούσας και Απόλλωνα).
Texto español (https://web.archive.org/web/20130306100542/http://es.scribd.com/doc/224
90346/Homero-Himnos) en Scribd; pág. 78.
Traducción (https://fr.wikisource.org/wiki/Hymnes_hom%C3%A9riques/Aux_Muses_et
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Texto inglés (http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus%3Atext%3A1999.


01.0138%3Ahymn%3D25) , con índice electrónico, en el sitio (http://www.perseus.tufts.
edu) del Proyecto Perseus; en la parte superior derecha se encuentran los rótulos
activos "focus" (para cambiar al texto griego) y "load" (para el texto bilingüe).

Texto bilingüe griego - inglés (http://archive.org/stream/hesiodhomerichym00hesiuoft#p


age/450/mode/2up) en Internet Archive; facsímil electrónico de la ed. de 1914 de
Hugh Gerard Evelyn-White de obras de Hesíodo y de Homero en la Loeb Classical
Library.
Texto griego en Wikisource.

Comentario en inglés (http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus%3Atext%3A1


999.04.0029%3Atext%3Dcomm%3Apoem%3D25%3Acommline%3D3) , con índice
electrónico, en el Proyecto Perseus.
Himnos órficos.
A las musas.
Texto inglés (http://www.theoi.com/Text/OrphicHymns1.html#0) en Theoi; trad. de
1792 de Thomas Taylor.
Thomas Taylor (1758 - 1835): neoplatónico inglés, el primero en traducir a su idioma
las obras de Platón, las de Aristóteles y los fragmentos órficos.

Texto inglés (http://www.sacred-texts.com/cla/hoo/hoo05.htm) : otra edición, en el


sitio (http://www.sacred-texts.com/) Sacred Texts.

75: A las musas.


Texto inglés (http://www.theoi.com/Text/OrphicHymns1.html#0) en Theoi; trad. de
1792 de Thomas Taylor.

Texto inglés (http://www.sacred-texts.com/cla/hoo/hoo80.htm) : otra edición, en el


sitio Sacred Texts.
Apolo y las musas (https://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-antigua/musica-antigua-020312/13
38488/) : emisión del 2 de marzo del 2012 de Música antigua, programa de Radio Clásica.
Apolo y las musas (II) (https://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-antigua/siglo-21-bobby-womack
-09-03-12-escuchar-ahora/1344841/) : emisión del 9 de marzo del 2012 de Música antigua.
Apolo y las musas (y III) (https://www.rtve.es/alacarta/audios/musica-antigua/musica-antigua-apol
o-musas-iii-16-03-12/1351105/) : emisión del 16 de marzo del 2012 de Música antigua.
Imágenes de las musas (https://iconographic.warburg.sas.ac.uk/vpc/VPC_search/results_basic_
search.php?p=1&var_1=Muses) , en el sitio (https://iconographic.warburg.sas.ac.uk) del
Instituto Warburg.
Las musas, en el sitio del Proyecto Perseus: 1 (http://www.perseus.tufts.edu/hopper/searchresult
s?q=Muse) ; 2 (http://www.perseus.tufts.edu/hopper/searchresults?q=Muses) .

Datos: Q66016
Multimedia: Muses (https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Muses) / Q66016 (http
s://commons.wikimedia.org/wiki/Special:MediaSearch?type=image&search=%22Q66016%22)
Citas célebres: Musa

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