La Unión Soviética (en ruso: Советский Союз, romanizado: Sovetskiy Soyuz),
oficialmente denominada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS, en
ruso: Союз Советских Социалистических Республик, romanizado: Soyuz
Sovetskikh Sotsialisticheskikh Respublik; CCCP),[n. 1] fue un Estado socialista
federal que se extendió por Europa del Este y Asia del Norte (Eurasia), compuesto
por varias Repúblicas Socialistas Soviéticas (RSS). Inicialmente creada por la RSFS
de Rusia, RSS de Ucrania, RSS de Bielorrusia y la RSFS de Transcaucasia, llegó a ser
conformada por un total de quince RSS. Fundada el 30 de diciembre de 1922, la
Unión Soviética permaneció hasta su disolución el 26 de diciembre de 1991.[12]
Fue considerado el primer país con un estado comunista y de sistema socialista,
así como una superpotencia, dada su influencia social, política, económica y
militar a nivel global. Desempeñó un papel principal durante la Segunda Guerra
Mundial contra la Alemania nazi, así como también en la Guerra Fría, liderando el
bloque socialista en confrontación con Estados Unidos, donde iniciaría su
desintegración interna y posterior disolución.
Luego de la Revolución de Febrero de 1917, la cual puso fin al Imperio ruso, se
asentó el Gobierno provisional ruso, que luego fue derrocado por la Revolución de
Octubre del mismo año, se estableció el gobierno de los bolcheviques llamado
Sovnarkom. Tras la supresión de la Asamblea Constituyente Rusa por los
bolcheviques, se desencadenó la guerra civil rusa que fue ganada por el nuevo
régimen soviético. El 30 de diciembre de 1922, fue creada la Unión Soviética con la
fusión de Rusia, Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia.
Tras el deceso del primer líder soviético, Vladímir Lenin, en 1924, Iósif Stalin ganó la
lucha por el poder[13] y dirigió el país a través de una industrialización a gran escala,
con una economía centralizada y una extrema represión política.[13][14] En junio
de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi junto a sus aliados
invadió la Unión Soviética, un país con el que había firmado un pacto de no agresión
llamado luego Pacto Ribbentrop-Mólotov. Al cabo de cuatro años de una guerra
brutal, la Unión Soviética emergió victoriosa como una de las dos superpotencias
del mundo, junto a los Estados Unidos.
La Unión Soviética y sus Estados aliados de Europa Oriental, denominados bloque
del Este, estuvieron involucrados en la Guerra Fría, que fue una prolongada lucha
ideológica y política mundial contra los Estados Unidos y sus aliados del Bloque
Occidental; finalmente la Unión Soviética cedió ante los problemas económicos y
los disturbios políticos internos y externos.[15][16] Durante este período, la Unión
Soviética llegó a ser el modelo de referencia para futuros Estados socialistas. Desde
1945 hasta 1991, la Unión Soviética y los Estados Unidos dominaron la agenda
global de la política económica, asuntos exteriores, operaciones militares,
intercambio cultural, progresos científicos incluyendo la iniciación de la
exploración espacial, y deportes (incluidos los Juegos Olímpicos). A finales de la
década de 1980, el último mandatario soviético, Mijaíl Gorbachov, trató de reformar
el Estado con sus políticas de la perestroika y glásnost, pero la Unión Soviética se
derrumbó y fue disuelta formalmente el 26 de diciembre de 1991 tras el fallido
intento de golpe de Estado de agosto.[17] Luego de esto, la Federación de Rusia
asumió sus derechos y obligaciones.[11]
Los límites geográficos de la Unión Soviética variaron con el tiempo, pero tras sus
últimas anexiones territoriales, incluyendo la anexión de los estados bálticos
(Lituania, Letonia y Estonia) y la del este de Polonia (Ucrania occidental y Bielorrusia
occidental), Besarabia y algunos otros territorios durante la Segunda Guerra
Mundial, desde 1945 hasta la disolución, los límites correspondieron
aproximadamente a aquellos del extinto Imperio ruso, con las exclusiones notables
de Polonia, la mayor parte de Finlandia y Alaska; abarcaba así algo más de la
séptima parte de la superficie emergida de la Tierra.
Historia
Artículo principal: Historia de la Unión Soviética
Se piensa tradicionalmente que la Unión Soviética es la sucesora del Imperio ruso;
no obstante, pasaron cinco años entre el último Gobierno de los zares y la
instauración de la Unión Soviética. El último zar, Nicolás II, gobernó el Imperio ruso
hasta su abdicación en marzo de 1917 en la Revolución de Febrero, en parte debido
a la presión de los enfrentamientos en la Primera Guerra Mundial, luego un breve
Gobierno provisional ruso tomó el poder, para ser derrocado en la Revolución de
Octubre de ese mismo año por revolucionarios encabezados por el líder
bolchevique Vladímir Lenin.
La Unión Soviética fue establecida en diciembre de 1922, mediante la firma del
Tratado de Creación de la URSS como la unión de las repúblicas socialistas
soviéticas de RSFS de Rusia (o RSFSR, conocida como Rusia bolchevique), RSS de
Ucrania, RSS de Bielorrusia y RSFS de Transcaucasia gobernadas por partidos
bolcheviques. A pesar de la fundación del Estado soviético como una entidad
federativa de muchas repúblicas constituyentes, cada una con sus propias
entidades políticas y administrativas, a menudo se aplicó incorrectamente el
término «Rusia Soviética» —estrictamente aplicable solo a la República Socialista
Federativa Soviética de Rusia (RSFS de Rusia)— a todo el país por políticos y
escritores no soviéticos.
Revolución y fundación del Estado soviético
Véase también: Revolución rusa de 1917
Artículos principales: Historia de la Rusia Soviética y la URSS (1917-1927), Terror
Rojo (Rusia) y Terror Blanco (Rusia).
Vladímir Lenin junto a varios comandantes en la Plaza Roja de Moscú durante una
inspección a las tropas, el 25 de mayo de 1919
La actividad revolucionaria moderna en el Imperio ruso comenzó con la Revuelta
decembrista de 1825, y aunque la servidumbre fue abolida en 1861, lo fue en
términos desfavorables para los campesinos y sirvió para animar a los
revolucionarios. Un parlamento, la Duma Imperial de Rusia, fue establecido en
1906, después de la Revolución de 1905. A pesar de la resistencia del zar a los
intentos de pasar de una monarquía absoluta a una constitucional, finalmente fue
promulgada la Constitución rusa de 1906, la primera constitución del país. Sin
embargo, la agitación social continuó y se agravó durante la Primera Guerra Mundial
por el fracaso militar y la escasez de alimento en las principales ciudades.
Un levantamiento popular espontáneo en Petrogrado, en respuesta al decaimiento
de la economía y la moral en tiempo de guerra, culminó con el derrocamiento del
Gobierno imperial en marzo de 1917 (véase Revolución de Febrero). La autocracia
zarista fue reemplazada por el Gobierno provisional ruso, cuyos líderes pensaron
en establecer una democracia liberal en Rusia y continuar participando en el lado
de la Triple Entente en la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, para asegurar
los derechos de la clase obrera, las asambleas de trabajadores, conocidas como
sóviets, nacen a lo largo de todo el país. Los bolcheviques, dirigidos por Vladímir
Lenin, presionaron a favor de una revolución socialista tanto en dichas asambleas
como en las calles, derrocó al Gobierno Provisional el 7 de noviembre (25 de
octubre según el calendario juliano) de 1917 (véase Revolución de Octubre), y
entregándose el poder a los sóviets de obreros, soldados y campesinos. Pocas
semanas después se convocó a elecciones democráticas, que tras la derrota de
Lenin provocó que el nuevo gobierno bolchevique disolviera la Asamblea
Constituyente Rusa pocos meses después. En diciembre de 1917, los bolcheviques
firmaron un armisticio con las Potencias Centrales, aunque en febrero de 1918, los
combates se habían reanudado. En marzo, los soviéticos abandonaron la guerra
definitivamente y firmaron el Tratado de Brest-Litovsk.
A partir de 1917, se produjo una larga y sangrienta guerra civil rusa entre los Rojos y
los Blancos, terminó en 1923 con la victoria de los Rojos e incluyó la intervención
extranjera, la ejecución del zar Nicolás II y su familia y la hambruna de 1921, que
mató a cerca de cinco millones de personas.[18] Tras la guerra polaco-soviética de
1919-1921 y la guerra de independencia de Ucrania de 1917-1921, se firmó la «Paz
de Riga» que a principios del año 1921 dividió los territorios disputados de
Bielorrusia y la República Popular Ucraniana entre la Segunda República polaca y
la RSFS de Rusia. La Unión Soviética tuvo que resolver conflictos similares con las
recién independizadas Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania.
Unificación de las repúblicas soviéticas
El 29 de diciembre de 1922, en una conferencia de delegaciones plenipotenciarias
de Rusia, Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia se aprobó el Tratado de Creación de
la Unión Soviética y la Declaración de la Creación de la Unión Soviética,[19] se
formó la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas.[20] Estos dos documentos
fueron confirmados por el primer Congreso de los Sóviets de la Unión Soviética y
firmados por los cabezas de las delegaciones[21] Mijaíl Kalinin, Mijaíl Tsjakaya,
Mijaíl Frunze, Grigori Petrovski y Aleksandr Cherviakov[22] respectivamente el 30 de
diciembre de 1922.
El 1 de febrero de 1924, la Unión Soviética fue reconocida por el Imperio
británico,[23][24] siendo primer ministro el laborista Ramsay MacDonald, y en ese
mismo año se aprobó una Constitución soviética, que legitimaba la unión de
diciembre de 1922.
La reestructuración intensiva de la economía, la industria y la política del país
empezaron desde los primeros días del poder soviético en 1917. Una gran parte se
realizó según los Decretos Iniciales Bolcheviques, documentos del Gobierno
soviético, firmados por Vladímir Lenin. Uno de los adelantos más prominentes era
el plan GOELRÓ, que propugnaba una reestructuración profunda de la economía
soviética basada en la electrificación total del país. El plan se inició en 1920, se
desarrolló durante un período de 10 a 15 años. Incluyó la construcción de una red
de 30 centrales eléctricas regionales, incluyendo diez grandes centrales
hidroeléctricas, y la electrificación de numerosas empresas industriales.[25] El
Plan llegó a ser el prototipo para el subsiguiente Plan Quinquenal y finalizó
prácticamente en 1931.[26]
Stalin (1927-1953)
Véanse también: Historia de la Unión Soviética (1927-1953), Holodomor y Gran
Purga.
Lavrenti Beria con Svetlana Alilúyeva y Iósif Stalin detrás
Desde el comienzo de la Unión Soviética su Gobierno estuvo basado en un
unipartidismo administrado por el Partido Comunista de la Unión Soviética.[27]
Después de la política económica del comunismo de guerra llevada a cabo durante
la Guerra Civil, el Gobierno soviético permitió que algunas empresas privadas
coexistieran con la industria nacionalizada durante los años 1920. Del mismo
modo, la requisa total de los excedentes alimentarios en el campo fue reemplazado
por impuestos sobre los alimentos (véase Nueva Política Económica).
Los líderes soviéticos sostuvieron que un Gobierno de un único partido era
necesario para asegurar que la «explotación capitalista» no regresara a la Unión
Soviética y que los principios del centralismo democrático representaran la
voluntad del pueblo. El debate sobre el futuro de la economía constituyó el telón de
fondo en la lucha por el poder que se desencadenó entre los líderes soviéticos tras
la muerte de Lenin en 1924. En un principio, Lenin iba a ser reemplazado por un
liderazgo colectivo compuesto por Grigori Zinóviev de Ucrania, Lev Kámenev de
Rusia y Stalin de Georgia.
El 3 de abril de 1922, Iósif Stalin fue nombrado secretario general del Partido
Comunista de la Unión Soviética y Lenin lo había nombrado jefe de inspección de
los trabajadores y campesinos. Al consolidar gradualmente su influencia y aislar o
limitar a sus rivales dentro del partido, Stalin se convirtió en el principal dirigente
soviético. En octubre de 1927, Grigori Zinóviev y León Trotski fueron expulsados del
Comité Central. Tras el inicio de la Gran Purga, Zinóviev fue ejecutado en 1936,
mientras Trotski fue expulsado de la URSS en 1929 y asesinado en 1940.
En 1928, Stalin introdujo el Primer Plan Quinquenal destinado a construir una
economía socialista. Esto, a diferencia del internacionalismo proletario expresado
por Lenin y Trotski a través del curso de la Revolución, apuntó al socialismo en un
solo país. En la industria, el Estado asumió el control de todas las empresas
existentes y emprendió un programa intensivo de industrialización y en la
agricultura fueron establecidas las granjas colectivas (koljós) por todas partes en el
país.
Prisioneros del Gulag trabajando en la construcción de la Autopista de Kolymá.
Tras la deskulakización, los kuláks sobrevivientes fueron perseguidos y muchos
enviados al Gulag a realizar trabajos forzados.[28] Los trastornos sociales
continuaron a mediados de la década de 1930. La Gran Purga de Stalin resultó en la
ejecución de muchos «viejos bolcheviques», que habían participado en la
Revolución de Octubre. La cifra de muertos es incierta, con una amplia gama de
estimaciones. Según los archivos soviéticos desclasificados, entre 1937 y 1938 la
NKVD arrestó a 1 500 000 personas, de las cuales fueron fusiladas 681 692.[29] El
exceso de muertes durante la década de 1930 en su conjunto estaban en el rango
de 10 a 11 millones de personas.[30] A pesar de la confusión de mediados a finales
de la década de 1930, la Unión Soviética desarrolló una poderosa economía
industrial en los años precedentes a la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndole en
una potencia industrial a nivel internacional.
Duración: 7 minutos y 4 segundos.7:04
Desfile militar en la Plaza Roja el 7 de noviembre de 1941, conmemorando el 24.º
aniversario de la Revolución de Octubre.
La década de 1930 vio la cooperación más cercana entre los países occidentales y
la Unión Soviética. En 1933, se establecieron relaciones diplomáticas entre los
Estados Unidos y la Unión Soviética. Cuatro años más tarde, la Unión Soviética
apoyó a la República Española en la guerra civil española contra el golpe de Estado
de los sublevados, apoyados por la Italia fascista y la Alemania nazi. No obstante,
después de que el Reino Unido y Francia concluyesen los Acuerdos de Múnich con
la Alemania nazi, la Unión Soviética realizó tratos con este último país concluyendo
el Pacto Ribbentrop-Mólotov (pacto de no agresión nazi-soviético) y el Tratado
Alemán-Soviético de Amistad, Cooperación y Demarcación. Esto desencadenó la
invasión soviética de Polonia de 1939 y la anexión de Lituania, Letonia y Estonia en
1940. A finales de noviembre de 1939, al verse incapaz de forzar a Finlandia a mover
su frontera 25 kilómetros de Leningrado por medios diplomáticos, Stalin ordenó la
intervención del Ejército Rojo en dicho país, lo cual provocó la llamada Guerra de
invierno.
En el este, el Ejército Rojo ganó varias batallas decisivas durante los
enfrentamientos fronterizos con el Imperio del Japón en 1938 y 1939. Sin embargo,
en abril de 1941, la Unión Soviética firmó el Pacto de Neutralidad con los japoneses,
reconociendo la integridad territorial de Manchukuo, un Estado títere japonés.
Participación en la Segunda Guerra Mundial
Artículo principal: Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial
Artículo principal: Frente Oriental (Segunda Guerra Mundial)
Alemania una vez que se consideró lo suficientemente fuerte,[31] rompió el pacto
de no agresión que había firmado con la Unión Soviética, en Moscú el 23 de agosto
de 1939, e invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, inició lo que se conocía
en la Unión Soviética (y en la Rusia actual y en el resto de países que antiguamente
conformaban la Unión Soviética) como la «Gran Guerra Patria». El Ejército Rojo
detuvo al aparentemente invencible ejército alemán en la Batalla de Moscú. La
Batalla de Stalingrado, que duró desde finales de 1942 hasta principios de 1943,
asestó un duro golpe a los alemanes y sus aliados del cual nunca se recuperaron
completamente y lo convirtió en un punto de inflexión de la guerra. Después de
Stalingrado, las fuerzas soviéticas avanzaron a través de Europa Oriental hasta
Berlín y forzaron la rendición de Alemania en mayo de 1945. El ejército alemán sufrió
el 80 % de sus bajas militares en el Frente Oriental.[32]
Duración: 18 minutos y 22 segundos.18:22Subtítulos disponibles.CC
Desfile de la Victoria en Moscú el 24 de junio de 1945, tras la victoria soviética sobre
la Alemania nazi en la Gran Guerra Patria.
El líder soviético Iósif Stalin, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y
el primer ministro británico Winston Churchill (de izquierda a derecha) reunidos en
Teherán en 1943.
Ese mismo año, la Unión Soviética, en el cumplimiento de su acuerdo con los
aliados en la Conferencia de Yalta, denunció el Pacto de Neutralidad soviético-
japonés en abril de 1945[33] e invadió Manchukuo y otros territorios controlados
por Japón el 9 de agosto de 1945.[34] Este conflicto terminó con una decisiva
victoria soviética, que contribuyó a la rendición incondicional de Japón y al fin de la
Segunda Guerra Mundial.
La Unión Soviética fue el país con más víctimas mortales durante la Segunda
Guerra Mundial
La Unión Soviética sufrió enormemente durante la guerra, perdiendo
aproximadamente 27 millones de personas.[35] A pesar de ello, surgió del conflicto
como una superpotencia militar. Una vez que negó el reconocimiento diplomático
del mundo occidental, la Unión Soviética tuvo relaciones oficiales con
prácticamente todas las naciones en la década de 1940. Como miembro de las
Naciones Unidas durante su fundación en 1945, se convirtió en uno de los cinco
miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU, que le dio el derecho
de veto a cualquiera de sus resoluciones (véase Unión Soviética y las Naciones
Unidas).
La Unión Soviética mantuvo su estatus como una de las dos superpotencias del
mundo durante cuatro décadas a través de su hegemonía en Europa oriental
derivada de su fuerza militar, su fuerza económica, su ayuda a países en vías de
desarrollo y de sus investigaciones científicas, especialmente en tecnología
espacial y armamento.
Inicio de la Guerra Fría
Los misiles balísticos nucleares R-12 soviéticos en un desfile militar en la Plaza
Roja, a finales de la década de 1950.
Artículo principal: Guerra Fría
Durante la inmediata posguerra, la Unión Soviética reedificó y expandió su
economía, al mantener su control estrictamente centralizado. La Unión Soviética
ayudó a la reedificación de los países del bloque del Este en la posguerra, mientras
los convertía en Estados satélite con la fundación de la alianza militar del Pacto de
Varsovia en 1955 y con la formación del Consejo de Ayuda Mutua Económica o
COMECON de 1949 a 1991, este último un equivalente a la Comunidad Económica
Europea.[36] Más tarde, el COMECON suministró ayuda a la eventual victoria del
Partido Comunista de China y vio crecer su influencia en otras partes del mundo.
Por temor a sus ambiciones, el Reino Unido y los Estados Unidos, aliados de la
Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtieron en sus
enemigos y, en la subsiguiente Guerra Fría, los dos bloques se enfrentaron
indirectamente utilizando la mayor parte de sus fuerzas.
Jrushchov (1953-1964)
Nikita Jrushchov.
Artículo principal: Historia de la Unión Soviética (1953-1985)
Iósif Stalin murió el 5 de marzo de 1953. En ausencia de un sucesor comúnmente
aceptado, los funcionarios más altos de Partido Comunista optaron por gobernar la
Unión Soviética en comité. Nikita Jrushchov, que se había impuesto en esa lucha
por el poder a principios de la década de 1950, denunció en su discurso secreto al
XX Congreso del PCUS de 1956 la represión política en la Unión Soviética y ordenó
la liberación de los presos políticos del Gulag. Además de esa denuncia, procedió
a relajar los controles de tipo represivo que hasta entonces ejercía el Partido sobre
la sociedad. Todo esto se conoce como el proceso de desestalinización.
Moscú consideró a Europa oriental como una zona tapón para la defensa preventiva
de sus fronteras occidentales y aseguró su control de la región transformando los
países de esta parte de Europa en Estados satélites. Al mismo tiempo, la fuerza
militar soviética fue utilizada para reprimir sublevaciones anticomunistas en
Hungría y Polonia en 1956 (véanse Protestas de Poznań de 1956, octubre polaco y
Revolución húngara de 1956).
Nikita Jrushchov y John F. Kennedy en Viena, 1961
A finales de 1950, tuvo lugar una confrontación con China relacionada con el
acercamiento de la Unión Soviética a Occidente que Mao Zedong percibió como un
acto de revisionismo, lo cual condujo a la ruptura sino-soviética. Esto dio lugar a un
cisma en todo el movimiento comunista mundial, haciendo que los Gobiernos
comunistas en Albania, Camboya y Somalia prefirieran aliarse con China en lugar
de la Unión Soviética.
Fidel Castro y Yuri Gagarin en 1961.
Durante este período, la Unión Soviética continuó avanzando científica y
tecnológicamente, lo que le permitió lanzar el primer satélite artificial Sputnik 1 y
conseguir la hazaña de llevar por primera vez un ser vivo al espacio exterior: la perra
Laika. El 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en
viajar al espacio exterior a bordo de la nave Vostok 1. Valentina Tereshkova fue la
primera mujer en ir al espacio a bordo del Vostok 6 el 16 de junio de 1963, Alekséi
Leónov se convirtió en la primera persona en caminar en el espacio el 18 de marzo
de 1965, y los primeros vehículos exploradores lunares, Lunojod 1 y Lunojod 2.[37]
Jrushchov inició «el deshielo» conocido como el Deshielo de Jrushchov, un
complejo cambio en la vida política, cultural y económica de la Unión Soviética.
Este incluyó la apertura y el contacto con otras naciones y nuevas políticas sociales
y económicas con mayor énfasis en los productos básicos y en la construcción de
la vivienda, permitiendo que los niveles de vida aumentaran de una manera
espectacular y manteniendo altos niveles de crecimiento económico. La censura
también fue suavizada, aunque seguía la prohibición de publicación de novelas que
no se ajustaban a los preceptos del realismo socialista como, por ejemplo, la
novela Doctor Zhivago cuyo autor, Borís Pasternak, se vio forzado a rechazar el
Premio Nobel de Literatura en 1958. Sin embargo, ese mismo año los físicos
soviéticos Pável Cherenkov, Iliá Frank e Ígor Tamm fueron galardonados con el
Premio Nobel de Física.
Las reformas de Jrushchov en la agricultura y la administración, sin embargo, fueron
generalmente improductivas. En 1962, se desencadenó una crisis con los Estados
Unidos por el despliegue soviético de misiles nucleares en Cuba. La Unión
Soviética retrocedió después de que los Estados Unidos iniciase un bloqueo naval
y ello provocó la caída del prestigio de Jrushchov, siendo destituido en 1964.
Brézhnev (1964-1982)
Artículo principal: Estancamiento brezhneviano
Miembros del liderazgo colectivo entre 1965 y 1977
Leonid Brézhnev:
Secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética
Alekséi Kosyguin:
Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética
Nikolái Podgorni:
Presidente del Presidium del Sóviet Supremo de la Unión Soviética
Tras la salida de Jrushchov, se produjo otro período de liderazgo colectivo,
conformado por Leonid Brézhnev como Secretario general del Partido Comunista,
Alekséi Kosyguin como presidente del Consejo de Ministros y Nikolái Podgorni
como presidente del Presidium del Sóviet Supremo, que duró hasta la década de
1970 cuando Brézhnev se estableció como la personalidad soviética más
importante. En 1968, la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia
invadieron Checoslovaquia para detener las reformas de la Primavera de Praga.
Brézhnev presidió un período de Détente o distensión con Occidente (véase SALT I,
SALT II y Tratado sobre Misiles Antibalísticos) sin dejar al mismo tiempo de
incrementar la fuerza militar soviética; la concentración armamentística contribuyó
a la desaparición de la Détente a finales de los años 1970. Otro factor que
contribuyó al fin de la distensión fue la guerra de Afganistán en diciembre de 1979,
con el objeto de apoyar a un Gobierno comunista local que se hallaba en graves
dificultades.
En octubre de 1977, fue aprobada por unanimidad la tercera constitución soviética,
pero el estado de ánimo predominante en el mando soviético durante el momento
de la muerte de Brézhnev en 1982, era la aversión al cambio. El largo período de
Gobierno a cargo de Brézhnev había comenzado a ser denominado como uno de
inmovilismo (застой), con un envejecido y estancado directorio político.
En el ámbito deportivo, la Unión Soviética organizó los Juegos Olímpicos de Moscú
1980, con sede en Moscú. Hubo un intento de boicot del evento por parte de
Estados Unidos: en el marco de la Guerra Fría y en protesta por la presencia
soviética en Afganistán, los estadounidenses decidieron no asistir a los Juegos
Olímpicos, tratando al mismo tiempo de persuadir a sus aliados para que tampoco
asistieran. En total, 65 países se abstuvieron de participar, principalmente debido a
la iniciativa estadounidense.
Reformas de Gorbachov y disolución de la Unión Soviética
Artículos principales: Historia de la Unión Soviética (1985-1991), Intento de golpe
de Estado en la Unión Soviética, Desfile de Soberanías, Disolución de la Unión
Soviética y Comunidad de Estados Independientes.
Gorbachov manteniendo discusiones con el presidente estadounidense Ronald
Reagan en la primera cumbre de Ginebra (1985).
Dos fenómenos caracterizaron la siguiente década: el desmoronamiento cada vez
más evidente de las estructuras económicas y políticas de la Unión Soviética, y un
conjunto poco coherente de reformas enfocadas a revertir ese proceso. Kenneth S.
Deffeyes argumentó en Beyond Oil que la administración Reagan había alentado a
Arabia Saudita a bajar el precio del petróleo hasta el punto en que los soviéticos no
lograran obtener beneficios vendiendo su petróleo, por lo que se agotaron las
reservas de divisas de la Unión Soviética.[38]
Los siguientes dos sucesores de Brézhnev, serían figuras de transición con
profundas raíces en la tradición brezhnevita, que no duraron mucho. Cuando
asumieron el poder, Yuri Andrópov tenía 68 años y Konstantín Chernenko 72; ambos
murieron en menos de dos años. En un intento de evitar un tercer mandatario
efímero, en 1985 los soviéticos se volcaron en la siguiente generación y
seleccionaron a Mijaíl Gorbachov.[39]Gorbachov comenzó a aplicar cambios
significativos en la economía y en el liderazgo del partido con la perestroika. Su
política glásnost permitió el acceso público a la información después de décadas
de fuerte censura por parte del gobierno.[39]
Gorbachov también se movió para ponerle fin a la Guerra Fría. En 1988, la Unión
Soviética abandonó sus nueve años de guerra en Afganistán y comenzó a retirar sus
tropas. En la década de 1980, retiró el apoyo militar a los antiguos Estados satélites
de la Unión Soviética, lo que resultó en la caída de varios Gobiernos comunistas.
Con el derribo del Muro de Berlín y con Alemania Oriental y Occidental persiguiendo
la unificación, el telón de acero se vino abajo.[39]
A finales de los años 1980, las repúblicas que componían la Unión Soviética
incorporaron legalmente movimientos hacia la declaración de soberanía sobre sus
territorios, citando el artículo 72 de la Constitución de la Unión Soviética, que
indicaba que cualquier república integrante de la Unión Soviética era libre de
separarse.[40] El 7 de abril de 1990, fue aprobada una ley en virtud de la cual una
república podía salirse de la unión si más de dos terceras partes de los residentes
de la misma votaban a favor de ello en un referéndum.[41] Muchas repúblicas
celebraron sus primeras elecciones libres en la era soviética a fin de crear sus
propias legislaturas nacionales hacia 1990. Muchas de estas legislaturas
procedieron a elaborar una legislación que contradecía las leyes de la Unión en lo
que se conoció como «La Guerra de Leyes».
Borís Yeltsin en 1989.
En 1989, la RSFS de Rusia, que era entonces la república más grande (con cerca de
la mitad de la población) convocó unas nuevas elecciones para elegir el Congreso
de los Diputados del Pueblo de Rusia. Borís Yeltsin fue elegido presidente del
Congreso. El 11 de marzo de 1990, Lituania proclama la restitución de la
independencia y el fin de ocupación por parte de la Unión Soviética. El 12 de junio
de 1990, el Congreso de Diputados del Pueblo declaró la soberanía de Rusia sobre
su territorio y tomó la delantera en la elaboración de leyes que trataban de
reemplazar algunas de las leyes de la Unión Soviética.[42] El período de
incertidumbre legal continuó a lo largo de 1991 así como las repúblicas
constituyentes fueron lentamente independizándose de facto (véase Desfile de
Soberanías).
El 17 de marzo de 1991, se celebró un referéndum que buscaba preservar la Unión
Soviética, en el que la mayoría de la población votó por su conservación en nueve
de las quince repúblicas soviéticas. Este referéndum dio a Gorbachov un respiro y,
en el verano de 1991, se diseñó un Nuevo Tratado de la Unión, en un intento de llegar
a acuerdos que convirtieran a la Unión Soviética en una federación mucho más laxa
y de disminuir el centralismo político.
En el Nuevo Tratado de la Unión ya no se hacía mención de la Unión Soviética y no
se utilizaba más la palabra socialista. Este Nuevo Tratado fue realizado en secreto
y cuando el primer ministro Pávlov encontró un borrador de este, los dirigentes
conservadores del partido y de la KGB lo interpretaron como la base de la disolución
de la Unión Soviética y por esa razón optaron por filtrarlo a la prensa. Según el
contenido de dicho tratado, la Unión Soviética estaba a punto de dividirse en varios
Estados soberanos. Por ello decidieron enfrentarse a Gorbachov y reafirmar el
control del Gobierno central sobre las repúblicas de la Unión Soviética.
Tanques en la Plaza Roja durante el intento de golpe de agosto de 1991.
El tratado se firmaría el 20 de agosto, pero la firma fue interrumpida por el intento
de golpe de Estado de agosto de 1991 contra Gorbachov, por parte de los
conservadores en un intento de preservar el sistema soviético. Los conservadores
habían creado el Comité Estatal para el Estado de Emergencia,y movilizaron a las
tropas soviéticas para proteger las instituciones del Estado, pero desistieron
cuando se produjo la muerte accidental de tres jóvenes que cayeron bajo los
tanques.
Tras el fracaso del intento de golpe de Estado, Yeltsin, luego de permanecer oculto
en su residencia, apareció en el público y desacreditó al Comité de Estado de
Emergencia presidido por Yanáyev declarándolo inconstitucional; mientras tanto,
el poder de Gorbachov disminuyó vertiginosamente, hecho que Yeltsin aprovechó
para consolidar su poder y deslegitimar de una vez por todas el control del Partido
Comunista sobre el Gobierno. El equilibrio político se inclinó apreciablemente
hacia las repúblicas secesionistas, empezando por la RSFS de Rusia. De hecho,
inmediatamente y todavía en agosto de 1991, Letonia y Estonia declararon la
restauración de la independencia plena (siguiendo el ejemplo que había dado
Lituania en 1990), mientras que las otras 12 repúblicas soviéticas continuaban
discutiendo posibles modelos para una Unión cada vez más débil.
Los jefes de Estado de la RSFS de Rusia, RSS de Ucrania y RSS de Bielorrusia
firmando el Tratado de Belavezha y declarando oficialmente la disolución de la
Unión Soviética.
El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron
el Tratado de Belavezha que declaró oficialmente la disolución de la Unión Soviética
y el establecimiento de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en su
lugar.[43] Como quedaban dudas sobre la autoridad del Tratado de Belavezha para
disolver la Unión, el 21 de diciembre de 1991, los representantes de todas las
repúblicas soviéticas excepto Georgia y las repúblicas bálticas, incluso las tres
repúblicas que habían firmado el Tratado de Belavezha, firmaron el Protocolo de
Almá-Atá, que confirmó el desmantelamiento consecuente de la Unión Soviética y
volvió a plantear el establecimiento de la CEI. La cumbre de Almá-Atá convino
también en varias otras medidas prácticas como consecuencia de la extinción de
la Unión Soviética.[44] El 25 de diciembre de 1991, Gorbachov presentó su dimisión
como Presidente de la Unión Soviética declaró el cargo como extinto y transfirió los
poderes que habían sido creados en la presidencia a Borís Yeltsin, el Presidente de
Rusia.[45]
Al día siguiente, el Sóviet Supremo de la Unión Soviética, el cuerpo legislativo más
alto de la Unión Soviética, se disolvió a sí mismo. Este hecho es reconocido
generalmente como la disolución final de la Unión Soviética como Estado. Muchas
organizaciones como el Ejército Soviético y las fuerzas policiales continuaron
ocupando sus respectivos puestos hasta principios del año 1992, pero fueron
retirados progresivamente y absorbidos por los nuevos Estados constituidos.[46]
Tras la disolución de la Unión Soviética el 26 de diciembre de 1991, Rusia fue
reconocida internacionalmente[47] como su sucesor legal en la escena
internacional. Para ello, Rusia aceptó voluntariamente todas las deudas externas
soviéticas y reclamó las propiedades soviéticas en ultramar como propias. Desde
entonces, la Federación de Rusia ha asumido los derechos y obligaciones de la
Unión Soviética.