Queridos maestros:
Hoy es un día que encierra sentimientos encontrados. Nos encontramos al borde de una
despedida que, aunque inevitable, está cargada de gratitud, admiración y profundo cariño. No es
fácil decir adiós a quienes han sido más que guías académicos; ustedes han sido faros que
iluminaron nuestro camino, sosteniéndonos con paciencia, dedicación y amor cuando más lo
necesitábamos.
Cada clase que compartimos, cada corrección, cada palabra de aliento y también cada llamado
de atención, han dejado una huella imborrable en nosotros. Nos enseñaron mucho más que
fórmulas, fechas y conceptos; nos enseñaron a creer en nosotros mismos, a luchar por nuestros
sueños, a ser responsables, a tener valores y a no rendirnos ante la primera dificultad.
Fueron ustedes quienes nos vieron crecer, no solo en estatura o conocimiento, sino en espíritu y
en confianza. Nos ofrecieron no solo educación, sino tiempo, comprensión y un afecto genuino.
Convirtieron el aula en un refugio, en un espacio donde aprendimos a ser, a pensar, a sentir.
Hoy, al mirar hacia atrás, comprendemos que muchas de las lecciones más importantes no
estuvieron escritas en los libros, sino en su ejemplo, en su entrega silenciosa, en su constancia
día tras día. Nos enseñaron el poder de la palabra, la fuerza del respeto, la magia de la
curiosidad, y el valor de la empatía.
Decir adiós no es fácil, pero nos reconforta saber que lo que ustedes sembraron en nosotros
seguirá creciendo allá donde vayamos. Sus enseñanzas vivirán en cada decisión que tomemos,
en cada reto que enfrentemos, en cada éxito que logremos.
Gracias por habernos enseñado con el corazón. Gracias por creer en nosotros incluso cuando
nosotros no lo hacíamos. Gracias por ser parte fundamental de nuestras vidas.
Hoy nos despedimos, pero esta despedida no es un final, sino un nuevo comienzo. Y en ese
nuevo camino que recorreremos, ustedes siempre estarán con nosotros, porque un verdadero
maestro nunca se va, simplemente vive para siempre en cada uno de sus alumnos.
Con eterna gratitud y profundo afecto,
Gracias, maestros.