Segundo Cuatrimestre
Segundo Cuatrimestre
Prácticas
del
Lenguaje
2° CUATRIMESTRE
CURSO:
PROFESORA:
ESTUDIANTE:
AÑO:
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Los crímenes
de la calle
Morgue
Edgar Allan Poe
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LOS CRÍMENES
DE LA CALLE MORGUE
Edgar Allan Poe
Mientras residía en París, durante la primavera y parte del
verano de 18..., conocí a un cierto Auguste Dupin. Este joven
caballero procedía de una familia excelente –y hasta ilustre–, pero
una serie de desdichadas circunstancias lo habían reducido a tal
pobreza que su carácter sucumbió ante la desgracia, llevándolo a
alejarse del mundo y a no preocuparse por recuperar su fortuna.
Los libros constituían su único lujo, y en París es fácil adquirirlos.
Nuestro primer encuentro tuvo lugar en una oscura
biblioteca de la calle Montmartre, donde la casualidad de que
ambos anduviéramos en busca de un mismo libro –tan raro como
notable– sirvió para aproximarnos. Volvimos a encontrarnos
una y otra vez. Me asombró la extraordinaria amplitud de su
cultura; pero, sobre todo, sentí encenderse mi alma ante el
exaltado fervor y la vívida frescura de su imaginación. Dadas mis
investigaciones en ese entonces en París, sentí que la compañía
de un hombre semejante me resultaría un tesoro inapreciable,
y no vacilé en decírselo. Acordamos que viviríamos juntos
durante mi permanencia en la ciudad, y, como mi situación
financiera era mejor que la suya, logré que quedara a mi cargo
alquilar y amueblar una decrépita mansión abandonada a causa
de supersticiones sobre las cuales no quisimos averiguar.
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Si nuestra manera de vivir en esa casa hubiera llegado al conocimiento del
mundo, éste nos hubiera considerado como locos –aunque probablemente como
locos inofensivos–. Nuestro aislamiento era perfecto. No admitíamos visitantes.
El lugar de nuestro retiro era un secreto celosamente guardado para mis antiguos
EXTRAÑOS ASESINATOS
amigos; en cuanto a Dupin, hacía muchos años que había dejado de ser conocido en
París. Sólo vivíamos para nosotros.
Una rareza de mi amigo (¿qué otro nombre darle?) consistía en estar Esta madrugada, los habitantes del barri o Saint-Roch fueron arrancados de
enamorado de la noche. A las primeras luces del alba, cerrábamos las pesadas su sueño por los espantosos alaridos procedentes del cuarto piso de una casa
persianas de nuestra vieja casa y encendíamos un par de bujías que, fuertemente situada en la calle Morgue, ocupada por la señora L’Espanaye y su hija Camille.
perfumadas, solo lanzaban débiles y mortecinos rayos. Ocupábamos nuestros
espíritus en soñar, leyendo, escribiendo o conversando, hasta que el reloj nos Como fuera imposible lograr el acceso a la de metal plateado y dos sacos que contenían
advertía la llegada de la verdadera oscuridad. Salíamos entonces a la calle,
casa, después de perder algún tiempo, se forzó casi cuatro mil francos en oro. Los cajones de
finalmente la puerta con una ganzúa y ocho o una cómoda situada en un ángulo habían sido
continuando la conversación del día o vagando al azar hasta muy tarde, mientras diez vecinos penetraron en compañía de dos abiertos y aparentemente saqueados, aunque
buscábamos entre las luces y las sombras de la populosa ciudad esa infinidad de gendarmes. Por ese entonces los gritos habían quedaban en ellos numerosas prendas. Se
excitantes espirituales que puede proporcionar la observación silenciosa. cesado, pero cuando el grupo llegaba al primer encontró también una pequeña caja fuerte de
rellano de la escalera se oyeron dos o más voces hierro debajo de la cama. Estaba abierta y con
En esas situaciones, no dejaba yo de admirar una peculiar aptitud analítica de que discutían violentamente y que parecían la llave en la cerradura. No contenía más que
Dupin. En aquellos momentos su actitud era fría y abstraída; sus ojos miraban como proceder de la parte superior de la casa. unas cuantas cartas viejas y otros papeles sin
sin ver, mientras su voz, habitualmente de un rico registro de tenor, subía a un importancia.
Al llegar al segundo piso, las voces callaron
falsete que hubiera parecido petulante de no mediar lo deliberado y lo preciso de y reinó un profundo silencio. Los vecinos No se veía rastro alguno de la señora L’Espanaye,
sus palabras. se separaron y empezaron a recorrer las pero al notarse la presencia de una insólita
habitaciones. Al llegar a una gran cámara cantidad de hollín al pie de la chimenea se
Cierta tarde, estábamos leyendo una edición nocturna de la Gazette des situada en la parte posterior del cuarto piso procedió a registrarla, encontrándose –y
Tribunaux 1 y los siguientes párrafos atrajeron nuestra atención: (cuya puerta, cerrada por dentro con llave, horroriza decirlo– el cadáver de su hija, cabeza
debió ser forzada), se vieron en presencia de un abajo, el cual había sido metido a la fuerza en la
espectáculo que les produjo tanto horror como estrecha abertura. Al examinarlo se advirtieron
asombro. arañazos en el rostro, y en la garganta aparecían
contusiones y profundas huellas de uñas, como
El aposento se hallaba en el mayor desorden: si la víctima hubiera sido estrangulada.
los muebles, rotos, habían sido lanzados en Luego de una cuidadosa búsqueda en toda la
todas direcciones. El colchón del único lecho casa sin que apareciera nada nuevo, los vecinos
aparecía tirado en mitad del piso. Sobre una se dirigieron a un patio pavimentado de la parte
silla había una navaja manchada de sangre. posterior del edificio y encontraron el cadáver
Sobre la chimenea aparecían dos o tres largos mutilado de la anciana señora.
y espesos mechones de cabello igualmente
empapados en sangre. Se encontraron en el Hasta el momento no se ha encontrado el
piso cuatro napoleones, un aro de topacio, tres menor indicio que permita solucionar tan
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Gaceta de los Tribunales. cucharas grandes de plata, tres más pequeñas horrible misterio.
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La edición del día siguiente contenía los
siguientes detalles adicionales: Isidore Muset, gendarme, declara que fue llamado Odenheimer, restaurador. Este testigo se ofreció
hacia las tres de la mañana y que, al lleg la
casa, encontró a unas veinte o treinta perarsonaas voluntariamente a declarar. Como no habla
reunidas que se esforzaban por entrar. Violentó francés, testimonió mediante un intérprete. Es
finalmente la entrada con una bayoneta. No le originario de Amsterdam. Pasaba fren
costó mucho abrirla, pues se trataba una casa cuando se oyeron los gritos. Durarontevaraios la
puerta de dos batientes que no tenía pasde minutos, probablemente diez. Eran prolongados
E M O R G U E
adores
C A LL
y agudos, tan horribles como penosos
G E D IA D E LA
ni arriba ni abajo. Los alaridos continu
LA rdinario
hasta que se abrió la puerta, cesando luegoaroden
golpe. Eran gritos agudos y prolongados. Fue
el primero en trepar las escaleras. Al lleg
primer descanso oyó dos voces que discutíanarcon al
Corroboró las declaraciones anteriores en todos.
sus detalles, salvo uno. Estaba seguro de que
la voz más grave pertenecía a un hombre y se
ficio
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buhardillas. Una trampa que da al techo Nuevamente interrogados, varios testigos contundente, en manos de un hombre sumamente
William Bird, sastre, declara que formaba parte del estaba asegurada con clavos y no parece certificaron que las chimeneas de todas robusto, podía haber producido esos resultados.
grupo que entró en la casa. Es inglés. Vive en haber sido abierta durante años. Los las habitaciones eran demasiado angostas Imposible que una mujer pudiera infligir tales
París hace dos años. Fue uno de los primeros en testigos no están de acuerdo sobre el para admitir el paso de un ser humano. heridas con cualquier arma que fuese. Era
subir las escaleras. Oyó voces que disputaban. La tiempo transcurrido entre el momento en Se pasaron cepillos por todos los tubos evidente que la garganta había sido seccionada
más gruesa era la de un francés. Pudo distinguir que escucharon las voces que disputaban y existentes en la casa. No existe ningún con un instrumento muy afilado, probablemente
varias palabras, pero ya no las recuerda. Se la apertura de la puerta de la habitación. pasaje en los fondos por el cual alguien una navaja».
oía un ruido de forcejeo, como si algo fuese Algunos sostienen que transcurrieron tres hubiera podido descender mientras el
Alexandre Etienne, cirujano, fue llamado al mismo
arrastrado. La voz aguda era muy fuerte, mucho minutos; otros calculan cinco. grupo subía las escaleras. El cuerpo de la
tiempo que el doctor Dumas para examinar los
más que la voz grave. Está seguro de que no se joven estaba tan firmemente encajado
trataba de la voz de un inglés. Parecía la de un Alfonso García, empresario de pompas fúnebres, en la chimenea que no pudo ser extraído cuerpos. Confirmó el testimonio y las opiniones
alemán. Podía ser una voz de mujer. El testigo no habita en la calle Morgue. Es español. Formaba de allí hasta que cuatro o cinco personas de este último.
comprende el alemán. parte del grupo que entró en la casa. No subió unieron sus esfuerzos.
las escaleras. Tiene los nervios delicados y
teme las consecuencias de cualquier emoción.
Cuatro de los testigos nombrados más Oyó las voces que disputaban. La más ruda Paul Dumas, médico, declara que fue llamado al
arriba fueron nuevamente interrogados pertenecía a un francés. No pudo comprender amanecer para examinar los cadáveres de las
y declararon que la puerta del aposento lo que decía. La voz aguda era la de un inglés; víctimas. El cuerpo de la joven aparecía lleno
donde se encontró el cadáver de la joven está seguro de esto. No comprende el inglés, de contusiones y excoriaciones. El hecho de que
estaba cerrada por dentro cuando llegaron pero se basa en la entonación. hubiese sido metido en la chimenea bastaba
hasta ella. Reinaba un profundo silencio; para explicar tales marcas. Varios profundos
no se escuchaban quejidos ni rumores. No Alberto Montani, confitero, de nacionalidad arañazos aparecían debajo del mentón,
se vio a nadie en el momento de forzar la italiana, declara que fue de los primeros en conjuntamente con una serie de manchas lívidas
puerta. Las ventanas estaban cerradas y subir las escaleras. Oyó dos voces. La voz grave resultantes, con toda evidencia, de la presión
firmemente aseguradas por dentro. Entre las era la de un francés. Pudo distinguir varias de unos dedos. El rostro estaba horriblemente
dos habitaciones había una puerta cerrada, palabras. El que hablaba parecía reprochar pálido. En la región del estómago se descubrió
pero sin llave. La puerta que comunicaba la algo. En cambio, no pudo comprender nada de una gran contusión, aparentemente producida
habitación del frente con el corredor había lo que decía la voz aguda. Piensa que se trata por la presión de una rodilla. Según opinión del
sido cerrada con llave por dentro. Un cuarto de un ruso pero nunca habló con nadie de esa doctor Dumas, la joven había sido estrangulada
pequeño situado en el frente del cuarto piso, nacionalidad. por una o varias personas.
al comienzo del corredor, apareció abierto, «El cuerpo de la madre estaba horriblemente No se ha obtenido ningún otro dato de
con la puerta entornada. La habitación mutilado. Todos los huesos de la pierna y el importancia, a pesar de haberse interrogado
estaba llena de camas viejas, cajones y brazo derechos se hallaban fracturados en a varias otras personas. Jamás se ha cometido
otros objetos. Se procedió a revisarlos mayor o menor grado. El cuerpo aparecía en París un asesinato tan misterioso y tan
uno por uno, no se dejó sin examinar cubierto de contusiones y estaba descolorido. enigmático, si es que en realidad se trata
una sola pulgada de la casa. Se enviaron Resultaba imposible precisar el arma con que de un asesinato. La policía está perpleja,
deshollinadores para que exploraran las se habían inferido tales heridas. Un pesado lo cual no es frecuente en asuntos de esta
chimeneas. La casa tiene cuatro pisos, con garrote de mano, o una ancha barra de hierro, naturaleza. Pero resulta imposible hallar la
quizá una silla, cualquier arma grande, pesada y más pequeña clave del miste
rio.
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En la edición vespertina, el periódico afirmaba que en el barrio Saint-Roch habitaciones y al patio; un gendarme nos acompañaba a todas partes. El examen
reinaba una intensa excitación, que se había practicado un nuevo y minucioso nos tuvo ocupados hasta que oscureció, y era de noche cuando salimos. En el
examen del lugar del hecho, mientras se interrogaba a nuevos testigos, pero que camino de vuelta, mi amigo se detuvo algunos minutos en las oficinas de uno de los
no se sabía nada nuevo. Un párrafo final agregaba, sin embargo, que un tal Adolphe diarios parisienses.
Lebon acababa de ser arrestado y encarcelado, aunque nada parecía acusarlo, a
juzgar por los hechos detallados.
Dupin se mostraba singularmente interesado en el desarrollo del asunto,
aunque no hizo el menor comentario. No pude sino sumarme al de todo París y
declarar que lo consideraba un misterio insoluble. No veía modo alguno de seguir el
rastro al asesino.
—No debemos pensar en los modos posibles que surgen de una investigación
tan rudimentaria –dijo Dupin–. La policía de París es muy astuta pero nada más.
No hay más método en sus pesquisas que el que las circunstancias sugieren. Toma
muchas disposiciones ostentosas, pero con frecuencia poco apropiadas a los fines
propuestos. Los resultados obtenidos son a menudo sorprendentes, pero en su
mayoría se logran por simple diligencia y actividad. Cuando estas son insuficientes,
todos sus planes fracasan. En cuanto a los asesinatos, hagamos algunas
investigaciones por nuestra cuenta antes de dar una opinión. Iremos a estudiar el
terreno con nuestros propios ojos. Conozco a G..., el prefecto de policía, y no será
difícil conseguir el permiso necesario.
Apenas nos concedieron la autorización, nos dirigimos a la calle Morgue.
Atardecía cuando llegamos, pues el barrio estaba considerablemente distanciado
del de nuestra residencia. Encontramos fácilmente la casa, ya que aún había varias
personas mirando las persianas cerradas desde la acera opuesta. Era una típica
casa parisiense, con una puerta de entrada y una casilla de cristales con ventana
corrediza. Antes de entrar recorrimos la calle, doblamos por un pasaje y, volviendo Dupin rehusó toda conversación vinculada con los asesinatos, hasta el día
a doblar, pasamos por la parte trasera del edificio. Dupin examinaba tanto la
siguiente a mediodía. Entonces, súbitamente, me preguntó si había observado algo
casa como los alrededores con una atención tan cuidadosa que me era imposible
peculiar en el escenario de aquellas atrocidades.
comprender su finalidad.
Algo había en su manera de acentuar la palabra «peculiar» que me hizo
Retornamos a la parte delantera y, luego de llamar y mostrar nuestras estremecer, sin saber por qué.
credenciales, fuimos admitidos por los agentes de guardia. Subimos las escaleras, —No, nada peculiar —dije—. Por lo menos, nada que no hayamos leído antes
hasta llegar a la habitación donde se había encontrado el cuerpo de la señorita en el periódico.
L’Espanaye. Como es natural, el desorden del aposento había sido respetado. —Me temo —repuso Dupin— que la Gazette no haya penetrado en el insólito
No vi nada que no estuviese detallado en el periódico. Pasamos luego a las otras horror de este asunto. Pero dejemos de lado las necias opiniones de ese diario.
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Creo que este misterio se considera insoluble por las mismísimas razones que
deberían inducir a considerarlo fácilmente solucionable; me refiero a lo excesivo
de sus características. La policía se muestra confundida por la aparente falta de
móvil, y no por el asesinato en sí, sino por su atrocidad. Está asimismo perpleja por
la aparente imposibilidad de conciliar las voces que se oyeron disputando con el
hecho de que en lo alto sólo se encontró a la difunta Camille L’Espanaye, además
de que era imposible escapar de la casa sin que el grupo que ascendía la escalera
lo notara. El salvaje desorden del aposento; el cadáver metido, cabeza abajo, en la
chimenea; la mutilación del cuerpo de la anciana, son elementos que han bastado
para paralizar la acción de los investigadores policiales y confundir por completo
su tan alabada perspicacia. En investigaciones como la que ahora efectuamos no
debería preguntarse tanto «qué ha ocurrido», como «qué hay en lo ocurrido que no
se parezca a nada ocurrido anteriormente». En una palabra, la facilidad con la cual
llegaré o he llegado a la solución de este misterio se halla en relación directa con la
aparente imposibilidad de resolverlo según la policía.
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El holandés sostiene que se trata de un francés, pero nos enteramos de que como Pero como no me fío de sus ojos, miré el lugar con los míos. Efectivamente, no
no habla francés, testimonió mediante un intérprete. El inglés piensa que se trata había salidas secretas. Las dos puertas que comunican las habitaciones con el
de la voz de un alemán, pero el testigo no comprende el alemán. El español «está corredor estaban bien cerradas, con las llaves por dentro. Veamos ahora las
seguro» de que se trata de un inglés, pero «juzga basándose en la entonación», ya chimeneas. Aunque de diámetro ordinario en los primeros ocho o diez pies por
que no comprende el inglés. El italiano cree que es la voz de un ruso, pero nunca encima de los hogares, los tubos no permitirían más arriba el paso del cuerpo de un
habló con un nativo de Rusia. Otro testigo francés difiere del primero y está seguro gato grande. Está establecida entonces la total imposibilidad de escape por las vías
de que se trata de la voz de un italiano. No está familiarizado con la lengua italiana, mencionadas. Nos quedan las ventanas. Nadie podría haber huido por la del cuarto
pero al igual que el español, «está convencido por la entonación». Ahora bien: delantero, ya que la muchedumbre reunida lo hubiese visto. Los asesinos tienen
¡cuán extraña tiene que haber sido esa voz para que pudieran reunirse semejantes que haber pasado, pues, por las de la pieza trasera. Llevados a esta conclusión de
testimonios! ¡Una voz en cuyos tonos los ciudadanos de cinco naciones europeas manera tan inequívoca, no nos corresponde, en nuestra calidad de razonadores,
no pudieran reconocer nada familiar! Me dirá usted que podía tratarse de la voz rechazarla por su aparente imposibilidad. Lo único que cabe hacer es probar que
de un asiático o un africano. Ni unos ni otros abundan en París, pero, sin negar esa esas aparentes «imposibilidades» no son tales en realidad.
posibilidad, me limitaré a señalarle que ninguno de los testigos se refirió a palabras
reconocibles, a sonidos que parecieran palabras.
Ignoro —continuó Dupin— qué impresión puedo haber causado en su
entendimiento, pero cabe extraer deducciones legítimas de esta parte del
testimonio, suficientes para crear una sospecha que debe de orientar todos los
pasos futuros de la investigación. Digo «deducciones legítimas», sin expresar
plenamente lo que pienso. Quiero dar a entender que las deducciones son las
únicas que corresponden, y que la sospecha surge inevitablemente como resultado
de las mismas. No le diré todavía cuál es esta sospecha. Pero tenga presente que a
mí me bastó para orientar mis pesquisas en el lugar del hecho.
Transportémonos ahora con la fantasía a esa habitación. ¿Qué buscaremos en
primer lugar? Los medios de evasión utilizados por los asesinos. No hay necesidad
de decir que ninguno de los dos cree en acontecimientos sobrenaturales. La
señora y la señorita L’Espanaye no fueron asesinadas por espíritus. Los autores del
hecho eran de carne y hueso, y escaparon por medios materiales. ¿De qué modo?
Afortunadamente, solo hay una manera de razonar sobre este punto, y esa manera
debe conducirnos a una conclusión precisa. Examinemos uno por uno los posibles
medios de escape. Resulta evidente que los asesinos se hallaban en el cuarto donde
se encontró a la joven, o por lo menos en la pieza contigua, en momentos en que
el grupo subía las escaleras. Por lo tanto, debemos buscar las salidas en esos dos
aposentos. La policía ha levantado los pisos, los techos y la mampostería de las
paredes en todas partes. Ninguna salida secreta pudo escapar a sus observaciones.
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Hay dos ventanas en la alcoba. Contra una de ellas no hay ningún mueble
que la obstruya, y es claramente visible. La primera ventana apareció firmemente
asegurada desde dentro. Resistió los más violentos esfuerzos de quienes trataron
de levantarla. En el marco, a la izquierda, había una gran perforación y un solidísimo
clavo hundido en ella casi hasta la cabeza. Al examinar la otra ventana se vio que
había un clavo colocado en forma similar; todos los esfuerzos por levantarla fueron
igualmente inútiles. La policía, pues, se sintió plenamente segura de que la huida
no se había producido por ese lado. Y, por tanto, consideró superfluo extraer los
clavos y abrir las ventanas.
Mi examen fue algo más detallado, y eso por la razón que acabo de darle:
había que probar que todas las aparentes imposibilidades no eran tales en realidad.
Seguí razonando en la siguiente forma... Los asesinos escaparon desde
una de esas ventanas. Por tanto, no pudieron asegurar nuevamente los marcos
desde el interior, tal como fueron encontrados –consideración que interrumpió la Pensará usted que me sentí perplejo, pero no había perdido la pista un solo
búsqueda de la policía en ese terreno–. Los marcos estaban asegurados. Debían instante. Los eslabones de la cadena no tenían ninguna falla. Había perseguido el
tener, entonces, una manera de asegurarse por sí mismos. Me acerqué a la ventana secreto hasta su última conclusión: y esa conclusión era el clavo. Ya he dicho que
que tenía libre acceso, extraje con alguna dificultad el clavo y traté de levantar el tenía todas las apariencias de su vecino de la otra ventana; pero el hecho, por más
marco. Tal como lo había anticipado, resistió a todos mis esfuerzos. Comprendí concluyente que pareciera, resultaba de una absoluta nulidad comparado con la
entonces que debía de haber algún resorte oculto, y la corroboración de esta idea
consideración de que allí, en ese punto, se acababa el hilo conductor. «Tiene que
me convenció de que por lo menos mis premisas eran correctas, aunque el detalle
haber algo defectuoso en el clavo», pensé. Al tocarlo, su cabeza quedó entre mis
referente a los clavos continuara siendo misterioso. Un examen detenido no tardó
en revelarme el resorte secreto. Lo oprimí y, satisfecho de mi descubrimiento, me dedos junto con un cuarto de pulgada de la espiga. El resto de la espiga se hallaba
abstuve de levantar el marco. dentro del agujero, donde se había roto. La fractura era muy antigua, pues los
bordes aparecían herrumbrados, y parecía haber sido hecho de un martillazo, que
Volví a poner el clavo en su sitio y lo observé atentamente. Una persona había hundido parcialmente la cabeza del clavo en el marco inferior de la ventana.
escapando por la ventana podría haberla cerrado nuevamente, y el resorte habría Volví a colocar cuidadosamente la parte de la cabeza en el lugar de donde la
asegurado el marco. Pero, ¿cómo reponer el clavo? La conclusión era evidente y había sacado, y vi que el clavo daba la exacta impresión de estar entero; la fisura
estrechaba una vez más el campo de mis investigaciones. Los asesinos tenían que resultaba invisible. Apretando el resorte, levanté ligeramente el marco; la cabeza
haber escapado por la otra ventana. Suponiendo, pues, que los resortes fueran del clavo subió con él. Cerré la ventana, y el clavo dio otra vez la impresión de
idénticos en las dos ventanas, como parecía probable, necesariamente tenía estar dentro.
que haber una diferencia entre los clavos, o por lo menos en su manera de estar
colocados. Trepando al armazón de la cama, miré minuciosamente el marco de Hasta ahora, el enigma quedaba explicado. El asesino había huido por la
sostén de la segunda ventana. Pasé la mano por la parte posterior, descubriendo ventana que daba a la cabecera del lecho. Cerrándose por sí misma la ventana
en seguida el resorte que, tal como había supuesto, era idéntico a su vecino. Miré había quedado asegurada por su resorte. Y la resistencia ofrecida por éste había
luego el clavo. Era tan sólido como el otro y aparentemente estaba fijo de la misma inducido a la policía a suponer que se trataba del clavo, dejando así de lado toda
manera y hundido casi hasta la cabeza. investigación suplementaria.
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La segunda cuestión era saber cómo había bajado el asesino. Mi paseo con Tenga usted en cuenta que me refiero a un insólito grado de vigor, capaz
usted por la parte trasera de la casa me satisfizo al respecto. A unos cinco pies y de llevar a cabo una hazaña tan arriesgada y difícil. Mi intención consiste en
medio de la ventana en cuestión corre una varilla de pararrayos. Desde esa varilla demostrarle, primeramente, que el hecho pudo ser llevado a cabo; pero, en
hubiera resultado imposible alcanzar la ventana, y mucho menos introducirse por segundo lugar, y muy especialmente, insisto en llamar su atención sobre el
ella. Observé, sin embargo, que las persianas del cuarto piso pertenecen a esa carácter extraordinario, casi sobrenatural, de ese vigor y de la agilidad que se
curiosa especie que se ve con frecuencia en casas muy viejas de Lyon y Bordeaux. necesitan para hacerlo. Quiero que usted relacione esto con esa voz tan extraña
Se las fabrica como una puerta ordinaria (de una sola hoja), con la diferencia de que para todos los testigos que no pudieron distinguir ningún vocablo articulado.
la parte inferior tiene tablillas que ofrecen excelente asidero para las manos. En
este caso las persianas alcanzan un ancho de tres pies y medio. Cuando las vimos Al oír estas palabras me pareció estar a punto de entender, pero sin
desde la parte posterior de la casa, ambas estaban entornadas. Es probable que llegar a la comprensión, así como a veces nos hallamos a punto de recordar
también los policías hayan examinado los fondos del edificio; pero, si así lo hicieron, algo que finalmente no se concreta. Pero mi amigo seguía hablando.
no la tomaron en cuenta. Sin duda, seguros de que por esa parte era imposible toda —Habrá notado usted —dijo— que he pasado de la cuestión de la salida de
fuga, se limitaron a un examen muy sumario. Para mí, sin embargo, era claro que si la casa a la del modo de entrar en ella. Mi intención es mostrar que ambas cosas se
se abría del todo la persiana correspondiente a la ventana situada sobre el lecho, cumplieron en la misma forma y en el mismo lugar. Volvamos ahora al interior del
su borde quedaría a unos dos pies de la varilla del pararrayos. También era evidente cuarto. Se ha dicho que los cajones de la cómoda habían sido saqueados, aunque
que, desplegando tanta agilidad como coraje, se podía llegar hasta la ventana quedaron en ellos numerosas prendas. Esta conclusión es absurda. Es una simple
trepando por la varilla. Estirándose hasta una distancia de dos pies y medio (ya que conjetura, bastante tonta por lo demás. ¿Cómo podemos asegurar que las ropas
suponemos la persiana enteramente abierta), un ladrón habría podido sujetarse halladas en los cajones no eran las que estos contenían habitualmente? Las dos
firmemente de las tablillas de la celosía. Abandonando entonces su sostén en la víctimas llevaban una vida muy retirada. No veían a nadie, salían raras veces, y
varilla, afirmando los pies en la pared y lanzándose vigorosamente hacia adelante pocas ocasiones se les presentaban de cambiar de tocado. Si un ladrón se llevó
habría podido hacer girar la persiana hasta que se cerrara; si suponemos que la una parte..., ¿por qué no se llevó todo? En una palabra: ¿por qué abandonó cuatro
ventana estaba abierta en este momento, habría logrado mil francos en oro, para cargarse con un hato de ropa? La suma mencionada por
entrar así en la habitación. el señor Mignaud, el banquero, apareció en su casi totalidad en los sacos tirados
por el suelo. Le pido, por tanto, que descarte la desatinada idea de un móvil,
nacida en el cerebro de los policías por esa parte del testimonio que se refiere al
dinero entregado en la puerta de la casa. Si el oro hubiese sido robado, el hecho
de que la suma hubiese sido entregada tres días antes habría constituido algo
más que una coincidencia, hubiera corroborado la noción de un móvil. Pero,
dadas las circunstancias del caso, si hemos de suponer que el oro era el móvil
del crimen, también tenemos que admitir que quien ha cometido el crimen
ha sido tan idiota como para olvidar el oro y el móvil al mismo tiempo.
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Teniendo, pues, presentes los puntos sobre los cuales he llamado su Arranqué este pequeño mechón de entre los dedos rígidamente apretados
atención –la voz peculiar, la insólita agilidad y la sorprendente falta de móvil de la señora L’Espanaye. ¿Puede decirme qué piensa de ellos?
en un asesinato tan atroz como este–, examinemos la carnicería en sí. Estamos —¡Dupin... este cabello es absolutamente extraordinario...!
ante una mujer estrangulada por la presión de unas manos e introducida en el ¡No es cabello humano!—grité, trastornado por completo.
cañón de la chimenea. Normalmente, los criminales no emplean semejantes —No he dicho que lo fuera —repuso mi amigo—. Pero antes de que
métodos. Y mucho menos esconden al asesinado en esa forma. En el hecho de resolvamos este punto, le ruego que mire el bosquejo que he trazado
introducir el cadáver en la chimenea admitirá usted que hay algo excesivo, algo por en este papel. Es un facsímil de lo que en una parte de las declaraciones
completo inconciliable con nuestras nociones sobre los actos humanos, incluso si de los testigos se describió como «contusiones y profundas huellas
suponemos que su autor es el más depravado de los hombres. Piense, asimismo, de uñas» en la garganta de la joven L’Espanaye, y en otra (declaración
en la fuerza prodigiosa que hizo falta para introducir el cuerpo hacia arriba, de los señores Dumas y Etienne) como «una serie de manchas lívidas
cuando para hacerlo descender fue necesario el esfuerzo de varias personas. que, evidentemente, resultaban de la presión de unos dedos».
—Notará usted —continuó mi amigo, mientras desplegaba el papel— que este
Volvámonos ahora a los restantes indicios que dejó ese extraordinario
diseño indica una presión firme y fija. No hay señal alguna de deslizamiento. Cada
vigor. La garganta de la anciana señora estaba cortada y el instrumento era una dedo mantuvo, probablemente hasta la muerte de la víctima, su terrible presión
simple navaja. Lo invito a considerar la brutal ferocidad de estas acciones. No en el sitio donde se hundió primero. Le ruego ahora que trate de colocar todos
diré nada de las contusiones que presentaba el cuerpo de la señora L’Espanaye. sus dedos a la vez en las respectivas impresiones, tal como aparecen en el dibujo.
El Dr. Dumas y su valioso ayudante han decidido que fueron producidas
por un instrumento contundente, y hasta ahí su opinión es muy correcta.
El instrumento contundente fue evidentemente el pavimento de piedra del
patio, sobre el cual cayó la víctima desde la ventana que da sobre la cama. Por
simple que sea, esto escapó a la policía por la misma razón que se les escapó
el ancho de las persianas: frente a la presencia de clavos se quedaron ciegos
ante la posibilidad de que las ventanas hubieran sido abiertas alguna vez.
Si ahora, por añadidura, ha reflexionado usted sobre el extraño desorden
del aposento, hemos llegado al punto de poder combinar las nociones de
una asombrosa agilidad, una fuerza sobrehumana, una ferocidad brutal, una
carnicería sin motivo, y una voz de tono extranjero para los oídos de hombres
de distintas nacionalidades y privada de todo silabeo inteligible. ¿Qué se
deduce de todo esto? ¿Qué impresión he producido en su imaginación?
Al escuchar las preguntas de Dupin sentí que
un estremecimiento recorría mi cuerpo.
—Un maníaco es el autor del crimen —dije—. Un loco
furioso escapado de algún hospital psiquiátrico cercano.
—El cabello de un loco no es como el que ahora tengo en la mano.
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Lo intenté en vano. Me alcanzó un papel, donde leí:
—Quizá no estemos procediendo debidamente —dijo Dupin—. El papel es
una superficie plana, mientras que la garganta humana es cilíndrica. Pero aquí
CAPTURADO
tenemos un pequeño tronco cuya circunferencia es aproximadamente la de una ñana del
en la mañana del... (la ma
garganta. Envuélvala con el dibujo y repita el experimento. En el Bois de Boulogne, un gran orangután leonado
de
at o), se ha ca pt ur ad o
asesin e es un
Así lo hice, pero las dificultades eran aún mayores. dueño (de quien se sabe qu arlo,
la especie de Borneo. Su rco maltés) puede reclam
—Esta marca —dije— no es la huella de una mano humana. marine ro pe rt en ec ie nt e a un ba
s gastos
tisfactoria y pago de lo
—Lea ahora —replicó Dupin— este pasaje de Cuvier 2. previa identificación sa a y cuidado. Presentars
e al
na do s po r su ca pt ur
ocasio so
Era una minuciosa descripción anatómica y descriptiva del gran orangután Saint-Germain... tercer pi
número... calle... Faubourg
leonado de las islas de la India oriental. La gigantesca estatura, la prodigiosa fuerza
y agilidad, la terrible ferocidad y las tendencias imitativas de estos mamíferos
son bien conocidas. Instantáneamente comprendí todo el horror del asesinato.
—Pero, ¿cómo es posible —pregunté— que sepa usted que el
—La descripción de los dedos —dije al terminar la lectura—
hombre es un marinero y que pertenece a un barco maltés?
concuerda exactamente con este dibujo. Solo un orangután, entre todos
—No lo sé —dijo Dupin— y no estoy seguro de ello. Pero he aquí un
los animales existentes, es capaz de producir las marcas que aparecen
trocito de cinta que, a juzgar por su forma y su grasienta condición, debió de
en su diseño. Y el mechón de pelo coincide con el pelaje de la bestia
ser usado para atar el pelo en una de esas largas coletas de que tan orgullosos
descrita por Cuvier. De todas maneras, no alcanzo a comprender los
se muestran los marineros. Además, el nudo pertenece a esa clase que pocas
detalles de este aterrador misterio. Además, se escucharon dos voces
personas son capaces de hacer, salvo los marinos, y es característico de los
que disputaban y una de ellas era, sin duda, la de un francés. malteses. Encontré esta cinta al pie de la varilla del pararrayos. Imposible que
—Cierto. Y recordará usted que, casi unánimemente, los testigos declararon perteneciera a una de las víctimas. De todos modos, si me equivoco al deducir
haber oído decir a esa voz las palabras: «¡Dios mío!». Uno de los testigos (Montani, de la cinta que el francés era un marinero perteneciente a un barco maltés, no
el confitero) acertó al sostener que la exclamación tenía un tono de reproche. he causado ningún daño al estamparlo en el aviso. Pero si estoy en lo cierto,
Sobre esas dos palabras, pues, he apoyado mis esperanzas de una solución total habremos dado un paso importante. Conocedor, aunque inocente de los
del enigma. Un francés estuvo al tanto del asesinato. Es posible –e incluso muy asesinatos, el francés vacilará, como es natural, antes de responder al aviso
probable– que fuera inocente de toda participación en el sangriento episodio. El y reclamar el orangután. Razonará así: «Soy inocente y pobre; mi orangután
orangután pudo habérsele escapado. Quizá siguió sus huellas hasta la habitación; es muy valioso y para un hombre como yo representa una verdadera fortuna.
pero, dadas las terribles circunstancias que se sucedieron, le fue imposible ¿Por qué perderlo a causa de un tonto temor? Está ahí, a mi alcance. Lo han
capturarlo otra vez. El animal anda todavía suelto. Si el francés en cuestión es, encontrado en el Bois de Boulogne, a mucha distancia de la escena del crimen.
como lo supongo, inocente de tal atrocidad, este aviso que dejé anoche cuando ¿Cómo podría sospechar alguien que ese animal es el culpable? La policía está
volvíamos a casa en las oficinas de Le Monde (un diario consagrado a cuestiones desorientada y no ha podido encontrar la más pequeña huella. Si llegaran a seguir
marítimas y muy leído por los navegantes) lo hará acudir a nuestra casa. la pista del mono, les será imposible probar que supe algo de los crímenes o
echarme alguna culpa. Además, soy conocido. El redactor del aviso me designa
como dueño del animal. Ignoro hasta dónde llega su conocimiento. Si renuncio
2
Georges Cuvier (1769-1832) fue un naturalista y zoólogo francés. Sus aportes a la ciencia a reclamar algo de tanto valor, que se sabe de mi pertenencia, las sospechas
permitieron establecer los cimientos de la paleontología moderna y el estudio de la anatomía recaerán, por lo menos, sobre el animal. Contestaré al aviso, recobraré el
comparada durante el siglo XIX. orangután y lo tendré encerrado hasta que no se hable más del asunto.»
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En ese momento oímos pasos —Por supuesto que sí, señor.
en la escalera. —Lamentaré separarme de él —dijo Dupin.
—Prepare las pistolas —dijo —No quisiera que usted se hubiese molestado por nada —declaró el
Dupin—, pero no las use ni las exhiba marinero—. Estoy dispuesto a pagar una recompensa por el hallazgo del animal.
hasta que le haga una seña. Una suma razonable, se entiende.
—Pues bien —repuso mi amigo—, eso me parece muy justo. Déjeme pensar:
La puerta de entrada de la casa ¿qué le pediré? ¡Ah, ya sé! Esta será mi recompensa: me contará usted todo lo que
había quedado abierta y el visitante sabe sobre esos crímenes en la calle Morgue.
había entrado sin llamar, subiendo
algunos peldaños de la escalera. Dupin pronunció las últimas palabras en voz muy baja y con gran tranquilidad.
Pero, de pronto, pareció vacilar y Después, con igual calma, fue hacia la puerta, la cerró y guardó la llave en el bolsillo.
lo oímos bajar. Dupin corría ya a la Sacando luego una pistola, la puso sin la menor prisa sobre la mesa.
puerta cuando advertimos que volvía
El rostro del marinero enrojeció como si un acceso de sofocación se hubiera
a subir. Esta vez no vaciló, sino que,
luego de trepar decididamente la apoderado de él. Se levantó y empuñó su bastón. Pero enseguida se dejó caer
escalera, golpeó en nuestra puerta. sobre la silla, temblando violentamente y pálido como la muerte. No dijo una
—¡Adelante! —dijo Dupin con palabra. Lo compadecí desde lo más profundo de mi corazón.
voz cordial y alegre. —Amigo mío, se alarma usted sin necesidad —dijo cordialmente Dupin—.
No tenemos intención de causarle el menor daño. Le doy mi palabra de caballero
El hombre que entró era, y de francés. Sé perfectamente que es usted inocente de las atrocidades de la
con toda evidencia, un marino. calle Morgue. Pero sería inútil negar que, en cierto modo, se halla implicado
Alto, robusto y musculoso, con en ellas. El caso se plantea de la siguiente manera: usted no ha cometido
una expresión de arrogancia no nada que no debiera haber cometido, nada que lo haga culpable. Ni siquiera
del todo desagradable. Su rostro, se le puede acusar de robo, cosa que pudo llevar a cabo impunemente. No
muy atezado, aparecía en gran parte oculto por las patillas y los bigotes. Traía tiene nada que ocultar ni razón para hacerlo. Por otra parte, el honor más
consigo un grueso bastón de roble, pero al parecer esa era su única arma. Inclinóse elemental lo obliga a confesar todo lo que sabe. Hay un hombre inocente en
torpemente, dándonos las buenas noches. la cárcel, acusado de un crimen cuyo perpetrador puede usted denunciar.
—Siéntese, amigo —dijo Dupin—. Supongo que viene en busca del orangután.
Palabra, se lo envidio un poco. Es un magnífico animal y presumo que debe tener Mientras Dupin pronunciaba estas palabras, el marinero había recobrado
gran valor. ¿Qué edad le calcula usted? en buena parte su compostura, aunque su aire decidido del comienzo habíase
desvanecido por completo.
El marinero respiró profundamente, como quien se siente aliviado de un peso —¡Que Dios me ampare! —dijo, después de una pausa—. Le diré todo lo
intolerable, y contestó con tono reposado: que sé sobre este asunto, aunque no espero que crea ni la mitad de lo que voy a
—No podría decirlo, pero no tiene más de cuatro o cinco años. ¿Lo tiene contarle... ¡Estaría loco si pensara que van a creerme! Y, sin embargo, soy inocente,
usted aquí? y lo confesaré todo aunque me cueste la vida.
—¡Oh, no! Carecemos de lugar adecuado. Podría usted llevárselo mañana por
la mañana. Supongo que estará en condiciones de probar su derecho de propiedad.
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En resumen, lo que nos dijo fue lo siguiente: Desesperado, el francés corrió tras él. Navaja en mano, el mono se detenía
Poco tiempo atrás, había hecho un viaje al archipiélago Índico. Un grupo del para mirarlo y hacerle muecas, dejándolo acercarse casi hasta su lado. Entonces
que formaba parte desembarcó en Borneo y penetró en el interior a fin de hacer echaba a correr otra vez. Siguió así la caza durante largo tiempo. Las calles estaban
una excursión placentera. Entre él y un compañero capturaron al orangután. Su tranquilas, pues eran casi las tres de la madrugada. Al atravesar el pasaje de los
compañero murió y él quedó dueño único del animal. Después de considerables fondos de la calle Morgue, la atención del fugitivo se vio atraída por la luz que
dificultades, ocasionadas por la indomable ferocidad de su cautivo durante el viaje salía de la ventana abierta de la habitación de la señora L’Espanaye, en el cuarto
de vuelta, logró finalmente encerrarlo en su casa de París, donde, para aislarlo piso. Precipitándose hacia el edificio, descubrió la varilla del pararrayos, trepó
de la incómoda curiosidad de sus vecinos, lo mantenía cuidadosamente recluido, por ella con inconcebible agilidad, aferró la persiana que se hallaba
mientras el animal curaba de una herida en la pata que se había hecho con una completamente abierta y pegada a la pared, y en esta forma
astilla a bordo del buque. Una vez curado, el marinero estaba dispuesto a venderlo. se lanzó hacia adelante hasta caer sobre la cabecera de
la cama. Todo esto había ocurrido en menos de un
Una noche, o más bien una madrugada, al volver de una pequeña juerga de
minuto. Al saltar en la habitación, las patas
marineros, nuestro hombre se encontró con que el orangután había entrado en
del orangután rechazaron nuevamente
su dormitorio. Se había escapado de la habitación donde él había creído tenerlo
la persiana, la cual quedó abierta.
sólidamente encerrado. Navaja en mano y embadurnado de jabón, se había sentado
frente a un espejo y trataba de afeitarse, tal como sin duda había visto hacer a
su amo espiándolo por el ojo de la cerradura. Aterrado al ver arma tan peligrosa
en manos de un animal feroz y sabiéndolo muy capaz de usarla, el marinero
se quedó un instante sin saber qué hacer. Pero al verlo, el orangután se
lanzó de un salto a la puerta, bajó las escaleras y,
desde ellas, saltando por una ventana que
desgraciadamente estaba abierta,
se dejó caer a la calle.
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El marinero estaba tranquilo y preocupado al mismo tiempo. Tenía esperanzas
de volver a capturar a la bestia, ya que le sería difícil escapar de la trampa en que
acababa de meterse. Por otra parte, le inquietaba pensar en lo que podría estar
haciendo en la casa. Esta última reflexión indujo al hombre a seguir al fugitivo.
Para un marinero no es difícil trepar por una varilla de pararrayos; pero, cuando
hubo llegado a la ventana, no pudo seguir adelante. Todo lo que pudo hacer
fue observar el interior del aposento. Apenas hubo mirado, estuvo a punto
de caer a causa del horror que lo sobrecogió. Fue en ese momento cuando
empezaron los espantosos alaridos que arrancaron de su sueño a los vecinos.
Según parece, la señora L’Espanaye y su hija, vestidas con sus camisones, estaban
arreglando papeles en la caja fuerte. Se hallaba abierta y los papeles que contenía
esparcidos en el suelo. Las víctimas debían haber estado sentadas de espaldas a
la ventana, y, a juzgar por el tiempo transcurrido entre la entrada de la bestia y
los gritos, parecía probable que en un primer momento no hubieran advertido
su presencia. El golpear de la persiana pudo ser atribuido por ellas al viento.
Cuando el marinero miró hacia el interior del cuarto, el gigantesco animal
había aferrado a la señora L’Espanaye por los cabellos (los tenía sueltos porque
seguramente se estaba peinando), y agitaba la navaja cerca de su cara imitando
los movimientos de un barbero. La hija yacía inmóvil en el suelo, desvanecida. Los
gritos y los esfuerzos de la anciana tuvieron por efecto convertir los propósitos
probablemente pacíficos del orangután en otros llenos de furor. Con un solo golpe
de su musculoso brazo cortó el cuello de la señora. La vista de la sangre transformó
su cólera en frenesí. Rechinando los dientes y echando fuego por los ojos, saltó
sobre el cuerpo de la joven y le hundió las terribles garras en la garganta. Las
furiosas miradas de la bestia cayeron entonces sobre la cabecera del lecho, sobre Al ver que el mono se acercaba a la ventana con su mutilada carga, el
el cual el rostro de su amo, paralizado por el horror, alcanzaba apenas a divisarse. marinero se echó aterrorizado hacia atrás y, deslizándose sin precaución alguna
La furia del orangután se transformó instantáneamente en miedo. Seguro de hasta el suelo, corrió inmediatamente a su casa, temeroso de las consecuencias
merecer un castigo, pareció deseoso de ocultar sus sangrientas acciones. Se lanzó de semejante atrocidad y olvidando en su terror toda preocupación por la suerte
por el cuarto con nerviosa agitación, echando abajo y rompiendo los muebles a del orangután. Las palabras que los testigos oyeron en la escalera fueron sus
cada salto y levantando los colchones del lecho. Finalmente se apoderó del cadáver exclamaciones de espanto, mezcladas con los sonidos que profería el animal. Poco
de la señorita L’Espanaye y lo metió en el cañón de la chimenea, tal como fue me queda por añadir. El orangután debió de escapar por la varilla del pararrayos un
encontrado. Luego, tomó el cuerpo de la anciana y lo tiró de cabeza por la ventana. segundo antes de que la puerta fuera forzada. Sin duda, cerró la ventana a su paso.
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El inocente Lebon fue puesto en libertad inmediatamente después que
Un personaje bajo la lupa: el detective
hubimos narrado todas las circunstancias del caso –con algunos comentarios por Hoy en día es muy frecuente
parte de Dupin– en la oficina del prefecto de policía. El funcionario, aunque muy ¿Quién es Edgar Allan Poe?
encontrarse con novelas, series
bien dispuesto hacia mi amigo, no pudo ocultar el fastidio que le producía el giro y películas protagonizadas por Es un escritor estadounidense nacido en 1809 y
que había tomado el asunto, y deslizó uno o dos sarcasmos sobre la conveniencia detectives que resuelven casos fallecido en 1849. Sentó las bases del cuento mo-
de que cada uno se ocupara de sus propios asuntos. de esos que parecen imposibles. derno, particularmente del relato corto fantástico
—Déjelo usted hablar —me dijo Dupin, que no se había molestado en Sin embargo, estos personajes y de terror. Algunos
replicarle—. Deje que se desahogue; eso aliviará su conciencia. Me doy por no siempre existieron, sino que
de sus cuentos –ta-
satisfecho con haberlo derrotado en su propio terreno. De todos modos, el hecho les como «El gato
tienen una «fecha de nacimiento»
de que haya fracasado en la solución del misterio no es razón para asombrarse. negro», «El corazón
precisa: 1841. En efecto, ese año delator» y «El entie-
Nuestro amigo el prefecto es demasiado astuto para ser profundo. Pero después aparece publicado por primera
de todo es un buen hombre. rro prematuro»– son
vez el cuento «Los crímenes de la para lectoras y lec-
Tiempo después, el orangután fue capturado por su mismo dueño, quien lo calle Morgue» de Edgar Allan Poe, tores realmente va-
vendió al Jardin des Plantes 3 en una elevada suma. texto que es considerado como lientes.
el iniciador del género policial.
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LENGUA | LIBRO
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
1 | LIBRO 1
34 LA
¿QUÉ
CRÓNICA
ES UN TEXTO?
PERIODÍSTICA El universo
lenguaje de
enlos
el ámbito
textos social
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La sintaxis
C A P Í T U L O 02
Tipos de oraciones
Notas al margen
• Lean los siguientes titulares de diarios.
más información La última semana, la primera votación “Esta generación no se calla”
Para analizar una oración Después de los veganos, Hay 94.000 nuevos
unimembre, el primer paso es Greenpeace conmocionó a la Rural pobres en la Ciudad
identificar su núcleo. Si el núcleo
es un verbo o un verboide,
a. Redondeen los verbos conjugados e identifiquen el sujeto de cada uno.
entonces tendrá todos los
complementos de la construcción
b. Comenten entre ustedes con qué problemas se encontraron. ¿Todas las
verbal (objeto directo e indirecto, oraciones tienen verbos? ¿Pudieron identificar el sujeto de todos los verbos?
circunstanciales, predicativo
objetivo), salvo aquellos que Una oración es un conjunto de palabras relacionadas sintácticamente que
solo aparecen en las oraciones construyen un significado; además, es gramaticalmente independiente y tiene
bimembres (predicativo una entonación propia. En la escritura, sus límites suelen ser la mayúscula en
subjetivo, complemento agente). la primera letra y el punto al final. Se clasifican en bimembres, unimembres,
Cuando la oración tiene como compuestas y complejas según su estructura interna.
núcleo a un sustantivo, un
adjetivo o un adverbio, este Oraciones bimembres
llevará los modificadores propios
de esas construcciones. Las oraciones bimembres (OB) son aquellas en las que se identifican dos
partes: sujeto y predicado. El sujeto puede ser expreso y estar compuesto por
un pronombre o una construcción sustantiva, o tácito y se lo repone por la
desinencia verbal o el contexto oracional. El predicado puede ser verbal o no
¡!¡atención!
verbal. Ambas estructuras son simples si tienen un solo núcleo o compuestas si
presentan más de uno.
S P
Los verbos ser y hacer
[Greta Thunberg dio una entrevista.] OB
relacionados con el clima o
n nv P Ambos verbos
el tiempo, y el verbo haber
cuando funciona como núcleo [Lucha por el cambio climático y desafía a los políticos.] OB corresponden
nv nv gramaticalmente
impersonal de una oración
al mismo sujeto:
/// Prácticas del Lenguaje 3
206
64
oracionessujetopredicadobimembres
unimembres compuestas complejas
Oraciones compuestas por coordinación
Notas al margen
Las oraciones compuestas por coordinación (OCC) son aquellas en las que se
pueden diferenciar dos o más suboraciones, también llamadas proposiciones, uni-
das a través de una conjunción que funciona como nexo coordinante (n/c) {m}.
Cada verbo concuerda más información
Ella le había explicado todo, pero él igual tenía dudas. con un sujeto
Las proposiciones de las
gramatical distinto
oraciones compuestas pueden
estar unidas por distintos tipos
La diferencia entre una oración compuesta y una oración simple con predi-
de nexos coordinantes:
cado compuesto es que en la oración compuesta cada verbo tiene su propio
sujeto; en cambio, en la oración simple con predicado compuesto, el sujeto es • Copulativo (y, e, ni): No llegué a
uno solo para todos los verbos coordinados. Por ejemplo: hacer los trámites ni me enviaron
Los verbos la información que necesitaba.
Oraciones complejas por adjunción. Presentan adjuntos oracionales: elemen- Si el elemento que une las
proposiciones no es un nexo sino
tos que agregan información, pero no son necesarios para comprender el senti-
una coma, dos puntos o un punto
do de la oración principal. Los adjuntos pueden ser parentéticos (comentarios
y coma, se trata de proposiciones
secundarios, distinguidos gráficamente mediante comas, paréntesis o rayas);
yuxtapuestas: Tengo varias frutas:
vocativos (palabras o construcciones destinadas a interpelar al receptor del mandarinas, naranjas, melones;
enunciado, separadas mediante una coma); o interjectivos (expresiones que elegí la que quieras.
manifiestan emociones, propias del discurso oral y también separadas de la
oración principal mediante comas). Por ejemplo:
P S P
[¡Me encantó tu show, /Meli/!] OCplA [/¡Ay!/, ¡me golpeé el dedo!] OCplA
oi nv md n adj voc adj int oi nv md n
od
Oraciones complejas por subordinación. Incluyen una proposición que depende
de una de las estructuras de la oración principal. Se analizará en profundidad
/// BLOQUE III | Capítulo 02
este tipo de oraciones más adelante. Según qué función sintáctica cumpla la
proposición dentro de la oración principal, se clasifican en tres grupos.
• Proposiciones subordinadas adjetivas:
207
65
construcciones sustantivasconstrucciones adjetivas
núcleo modificador directo
Las construcciones
Notas al margen
sustantivas y adjetivas
•carpeta.
Lean el siguiente fragmento. Luego, respondan las preguntas en su
Llegamos a Arezzo un poco antes del medio día, y perdimos más de dos
horas buscando el castillo renacentista que el escritor venezolano Miguel
Otero Silva había comprado en aquel recodo idílico de la campiña toscana.
Era un domingo de principios de agosto, ardiente y bullicioso, y no era fácil
encontrar a alguien que supiera algo en las calles abarrotadas de turistas.
Al cabo de muchas tentativas inútiles volvimos al automóvil, abandonamos
la ciudad por un sendero de cipreses sin indicaciones viales, y una vieja
pastora de gansos nos indicó con precisión dónde estaba el castillo.
Antes de despedirse nos preguntó si pensábamos dormir allí, y le
contestamos, como lo teníamos previsto, que solo íbamos a almorzar.
—Menos mal —dijo ella— porque en esa casa espantan.
Mi esposa y yo, que no creemos en aparecidos del medio día, nos
burlamos de su credulidad. Pero nuestros dos hijos, de nueve y siete
años, se pusieron dichosos con la idea de conocer un fantasma de cuerpo
presente.
Gabriel García Márquez, “Espantos de agosto”.
209
66
modificador indirecto preposición
aposición comparativo término
Modificador indirecto preposicional
Notas al margen
El modificador indirecto preposicional (mip) está mediado por una preposición
que funciona como nexo subordinante e introduce un término.
Dado que el término (t) es a su vez una construcción sustantiva, su núcleo
puede tener otros modificadores. Es importante diferenciar los distintos niveles
de las construcciones, ya que en cada nivel habrá al menos un núcleo.
Aposición
La aposición (apos) es un sustantivo o una construcción sustantiva que modi-
fica al sustantivo núcleo de la construcción, y aporta información equivalente a
la del núcleo al que modifica. Las aposiciones se caracterizan por la posibilidad
de reemplazar al núcleo de la construcción. En algunos casos, no en todos, las
aposiciones se escriben entre comas.
más información
ns
t
mip
apos
En casos como su compañero
Ron y mi vecina Hermione, el su compañero Ron mi vecina Hermione
sustantivo común funciona md n apos md n apos
/// Prácticas del Lenguaje 3
210
67
verbo conjugado complementos
objeto directo predicado
La construcción verbal
Notas al margen
• Lean el siguiente fragmento y respondan las preguntas a continuación.
Tanto ella como el esposo tenían. En la casa de Cartagena de Indias había.
En cambio aquí en Madrid vivían. Pero al final ni él ni ella se negaron, porque
les habían prometido si se ganaban, y se lo habían ganado.
¡!¡atención!
Así que el papá compró. Era.
Gabriel García Márquez, “La luz es como el agua” (adaptación).
Los verbos que llevan objeto a. ¿Les parece que el fragmento tiene sentido? ¿Cuál es el problema?
directo se llaman transitivos. b. ¿Piensen cómo se podrían completar esas oraciones? ¿Cuántas
Algunos pueden llevarlo de
construcciones distintas le podrían agregar a cada verbo?
forma optativa (Ellos comieron
empanadas) y otros lo necesitan
La construcción verbal tiene como núcleo a un verbo conjugado. Cada verbo,
de forma obligatoria (Yo lo
compré). en función de su significado, puede tener complementos que especifiquen o
completen ese significado y conforman la estructura argumental de los verbos.
Para asegurarse de que un Algunos serán obligatorios (necesarios para completar el sentido del núcleo)
verbo es transitivo y corroborar
y otros serán optativos. Estos complementos son el objeto directo (od), el objeto
que una de las estructuras que
indirecto (oi), los circunstanciales (circ), el complemento agente (comp ag) y los
lo modifica es un od, pueden
predicativos (PSO, PSnO, PO). Todos ellos son modificadores del núcleo verbal,
imaginar oraciones sencillas
como las siguientes: por lo que no aparecerán modificando una construcción sustantiva en oracio-
nes con predicado verbal.
Verbo comprar
G
od t
circ lugar
SES PVS
[G] [Los niños lo subieron por las escaleras.] OB
Revisen las diferencias entre md n od nv / md
ns
n
voz pasiva y voz activa en la t
circ lugar
/// Prácticas del Lenguaje 3
página 216.
SES PVS
[El bote fue subido por los niños por las escaleras.] OB
md n fvp / md n
ns
/ md
ns
n
t t
comp ag circ lugar
212
68
núcleo verbal objeto indirecto
circunstancial agente régimen
Objeto indirecto
El objeto indirecto designa al destinatario de la acción del verbo, y también puede Notas al margen
ser requerido por este para completar su significado. Es una construcción encabe-
zada por la preposición a. Se puede reemplazar por los pronombres le o les {m}.
SES
md n nv md n
PVS
/ md n
ns
SES
md n
PVS
[El padre reveló el secreto a los niños.] OB [El padre les reveló el secreto.] OB
oi nv md n
más información
od t od Cuando el od y el oi se
od reemplazan pronominalmente
en una misma oración, el oi se
Circunstanciales reemplaza por se. Por lo tanto, la
oración Leí cuentos a los niños se
Los circunstanciales son construcciones que aportan datos sobre las circuns- convertiría en Se los leí.
tancias en las que se desarrolla la acción verbal (dónde fue realizada, cuándo,
etcétera) {¡!}. Están compuestos por adverbios o construcciones encabezadas
por preposiciones; el circunstancial de tiempo, por su parte, también puede ser
¡!¡atención!
una construcción sustantiva.
SES PVS
[Los padres fueron al cine la noche del miércoles.] OB
md n nv n/s md n md n n/s md n Algunos circunstanciales se
t t pueden reconocer realizándole
circ lugar mip preguntas al verbo. Por
circ tiempo ejemplo, en la oración Esa
noche paseamos por la plaza,
De acuerdo a la información que aporten, los circunstanciales pueden ser de
se puede preguntar “¿Por
lugar, tiempo, modo, cantidad, causa, fin, instrumento, compañía, afirmación, dónde paseamos esa noche?”
negación o duda. y “¿Cuándo paseamos por la
plaza?”. Sin embargo, para otros
Complemento circunstancial de régimen circunstanciales, como los de
afirmación, negación o duda, no
Algunos verbos exigen determinadas construcciones para completar su sig- existen preguntas adecuadas.
nificado, llamadas complementos. El complemento circunstancial de régimen
(circ régimen) es una construcción encabezada por una preposición regida o
exigida por el verbo.
SES PVS
[Ellos confían en su trabajo.] OB
n nv / md n
ns
t
circ régimen /// BLOQUE III | Capítulo 02
Complemento agente
El complemento agente es una construcción preposicional encabezada úni-
camente por la preposición por, e indica quién realiza la acción del verbo en las
oraciones en voz pasiva (es decir, remite al sujeto en la voz activa). El comple-
mento, por lo tanto, solo puede aparecer en oraciones en voz pasiva.
SES PVS
[Los chicos rescataron el tesoro.] OB
md n nv md n
od
SES PVS
[El tesoro fue rescatado por los chicos.] OB
md n fvp / md n
ns
t
comp ag
213
69
predicativo subjetivo obligatorio
no obligatorio objetivo adjetivo
Predicativo subjetivo
Notas al margen
El predicativo subjetivo es una construcción del predicado que modifica al
núcleo verbal y al del sujeto simultáneamente. Puede estar compuesto por una
construcción sustantiva o adjetiva. Si es un adjetivo o construcción adjetiva,
debe concordar en género y número con el sustantivo núcleo del sujeto.
Obligatorio
Si el verbo de la oración es copulativo, entonces el predicativo subjetivo es
obligatorio, es decir que sin esa construcción el sentido del verbo no se completa.
Los verbos copulativos son ser, estar, parecer, yacer, volverse, tornarse, resul-
tar, semejar. En particular, los verbos ser, estar y parecer permiten el reemplazo
por el pronombre invariable lo como prueba de reconocimiento de este predi-
cativo. En todos los casos, si se elimina el predicativo subjetivo obligatorio, la
oración pierde sentido. Veamos algunos ejemplos:
¡!¡atención!
t
mip
PSO
No confundan el predicativo
Es importante tener en cuenta que el verbo estar puede funcionar como ver-
subjetivo con el circunstancial de
bo no copulativo cuando se refiere a un lugar: Estoy en mi casa.
modo. Los predicativos subjetivos
son siempre construcciones,
generalmente sustantivas o No obligatorio
adjetivas, que modifican al Si el verbo de la oración no es copulativo, entonces el predicativo subjetivo
núcleo verbal y al del sujeto es no obligatorio. En este caso la oración no pierde sentido si se lo quita {¡!}.
en simultáneo, mientras que SES PVS SES PVS
el circunstancial de modo es [Bruno leía concentrado en la biblioteca.] OB [Bruno leía en la biblioteca.] OB
una construcción adverbial o n nv PSnO / md
ns
n n nv n/s md n
preposicional que solo brinda t t
información sobre el predicado.
circ lugar circ lugar
Corrieron apresuradamente. recer con verbos como considerar, imaginar, creer, notar, juzgar, etcétera. Se lo
(ST: 3.a p. p.) reconoce al reemplazar pronominalmente el objeto directo, ya que no forma
parte de la pronominalización.
El adverbio solo modifica
PVS
al núcleo verbal
[A su regreso, encontraron cerrada la puerta.] OB
/ md n
ns nv PO md n ST: 3.a p. p.
t od
circ tiempo
PVS
[A su regreso, la encontraron cerrada.] OB
/ md n
ns
od nv PO ST: 3.a p. p.
t
circ tiempo
214
70
voz activa voz pasiva
pronombre se agente paciente
Voz oracional, pronombre se
Notas al margen
y oraciones impersonales
• Lean los siguientes títulos de notas periodísticas y resuelvan.
Se estrena el documental
PASO 2019:
más información ya se vota
en todo el pa
ís
Santiago, Italia
¡!¡atención!
objeto directo. En muchos verbos transitivos, el sujeto realiza la acción y se lo
denomina agente. La entidad que recibe la acción se denomina paciente {m}.
La frase verbal pasiva debe SES PVS
mantener el tiempo y el modo [Los fiscales saludaron a la presidenta de mesa.] OB
del verbo de la voz activa. md n nv / md
ns
n / n
ns
Voz activa
t
Estas categorías se expresan
mip
en el verbo auxiliar ser; la frase
t
verbal pasiva se completa con od
el participio del verbo, cuyo
significado indica la acción. Esta oración se encuentra en voz activa y el sujeto coincide con el agente. Sin
Los oficiales ordenarán las filas embargo, esa no es la única forma de expresar la misma idea.
de votación. SES PVS
futuro simple, [La presidenta de mesa fue saludada por los fiscales.] OB
modo indicativo md n / n
ns
fvp / md n
ns
Voz pasiva
t t
mip comp ag
Las filas de votación serán
/// Prácticas del Lenguaje 3
ordenadas por los oficiales. El sujeto de esta oración es la presidenta de mesa, pero la acción de saludar
sigue siendo realizada por los fiscales. Como vemos, la voz pasiva se construye
futuro simple,
con una frase verbal pasiva y colocando al paciente (en este caso, el od en la
modo indicativo
voz activa) como sujeto sintáctico {¡!}. El agente aparece como complemento
agente, aunque es optativo (La urna fue cerrada).
El pronombre se
El pronombre se tiene diferentes usos. En términos generales, se puede dis-
tinguir el se pasivo, otra estrategia para construir la voz pasiva, los casos en los
que cumple la función de od u oi, y el impersonal, para oraciones en las que el
sujeto no puede identificarse.
216
71
pasiva con se
reflexivo se agente
recíproco
Pasiva con se
Notas al margen
En términos de sentido, las oraciones en voz pasiva permiten a los hablantes
destacar el objeto de la acción al tomarlo como sujeto sintáctico. En algunos
casos, esto permite borrar el agente de la acción.
SES PVS
[Los primeros números serán presentados desde las 20 horas.] OB
md md n fvp / md
ns
n Voz pasiva
t
circ tiempo
más información
sp nv md n n/s md n Voz pasiva
t
circ tiempo
• Se recíproco: se utiliza cuando el sujeto tiene una referencia múltiple (ya sea
*Ellos le abrazaron con cariño.
plural o compuesto) y se lo puede identificar agregando “mutuamente” a la ora- Ellos lo abrazaron con cariño.
ción (Ellos se abrazaron mutuamente). Cumple la función sintáctica de objeto objeto directo
directo u objeto indirecto {m}.
SES PVS
[Ellos se abrazaron con cariño.] OB
n od nv /
ns
n
t
circ modo
217
72
se unimembres impersonalesatmosféricosdesconocido
concordancia
Oraciones impersonales
Notas al margen
Las oraciones impersonales son aquellas en las que no hay sujeto gramatical.
Existen distintos tipos de oraciones impersonales, y en todos los casos confor-
Con verbos atmosféricos. Se construyen con verbos que se refieren a estos fe-
Las oraciones impersonales nómenos, como amanecer, nevar, refrescar, tronar, etcétera.
se utilizan como estrategia
discursiva. En el discurso
[Mañana refrescará un poco.] OU
académico, por ejemplo, es
circ tiempo nv md n
frecuente encontrar este tipo circ cant
de construcciones en textos
que requieren dar impresión de
objetividad: Con verbos impersonales. Se construyen con los verbos ser, hacer y haber en
tercera persona del singular.
Se advierte que el autor pone en
práctica muchas de las técnicas
[Había muchísima gente en mi mesa.] OU
de la novela experimental…
nv md n / md n
ns
Errores frecuentes
En las oraciones impersonales no hay concordancia de número entre el verbo
y su complemento. En las oraciones bimembres, por el contrario, el verbo debe
concordar con el sujeto. En el siguiente cuadro pueden comparar las realizacio-
nes correctas de las oraciones impersonales con sus variantes erróneas, que
constituyen errores frecuentes.
218
73
proposiciones subordinación
suboraciones funciones adjetivas
Proposiciones subordinadas
Notas al margen
adjetivas
• Lean el siguiente fragmento y realicen de a dos las actividades.
A la tarde, cuando el mar fósil yacía inmóvil y tibio (…) y en el distante
y recogido pueblito marciano nadie salía a la calle, se podía ver al señor K
en su cuarto, que leía un libro de metal con jeroglíficos en relieve, sobre
los que pasaba suavemente la mano como quien toca el arpa. Y del libro,
al contacto de los dedos, surgía un canto, una voz antigua y suave que
hablaba del tiempo en que el mar bañaba las costas con vapores rojos y
los hombres lanzaban al combate nubes de insectos metálicos y arañas
eléctricas. El señor K y su mujer vivían desde hacía ya veinte años a orillas
del mar muerto, en la misma casa en que habían vivido sus antepasados, y
que giraba y seguía el curso del sol, como una flor, desde hacía diez siglos.
Ray Bradbury, “Ylla”.
G
modifiquen, pueden funcionar como sustantivos, adjetivos o adverbios.
Las subordinadas adjetivas cumplen la función de un adjetivo, por lo que
[G] siempre modifican a un sustantivo o construcción sustantiva de la oración prin-
Repasen los pronombres cipal. A este sustantivo se lo denomina antecedente. Por ejemplo:
relativos para reconocer SES PVS
fácilmente las proposiciones [Marte era un planeta (que hospedaba grandes ciudades).] OCplS
subordinadas adjetivas en la n nv md n
página 192. md (PSA)
PSO
74
antecedente jerarquía relativo
niveles análisis
Análisis interno de la proposición
Notas al margen
La diferencia jerárquica que se establece entre la oración principal y la
proposición subordinada se debe explicitar en el análisis. Para esto, en un
primer nivel de análisis se marca la proposición subordinada entre paréntesis y
se señala la función que está cumpliendo en la oración principal. Por ejemplo:
SES PVS
[Hernando podía oír el río, (que seguía fluyendo suavemente).] OCplS
n nv md n md (PSA)
od
Los pronombres relativos reemplazan a la construcción sustantiva a la que
modifican; por consiguiente, cumplirán las funciones de una construcción sus-
tantiva. Teniendo esto en cuenta, en un segundo nivel de análisis se copia solo
la proposición subordinada y se la analiza de manera independiente:
SES PVS
(que seguía fluyendo suavemente). El pronombre reemplaza al
n nv circ modo antecedente: el río
Casos especiales
Lo que identifica a una proposición subordinada adjetiva es la presencia de
un pronombre relativo que conecta la proposición con el sustantivo al cual mo-
¡!¡atención!
difica. Sin embargo, existen algunos casos en los que este pronombre no es la
primera palabra de la proposición. Por ejemplo:
Recordó claramente el día en que compró esos zapatos. En los casos en que los
pronombres relativos se forman
con más de una palabra (el que,
Es necesario entonces pensar qué función está cumpliendo la preposición en. en la que, los cuales, etcétera),
todas ellas constituyen el
En este caso, encabeza un circunstancial de tiempo, cuyo término es el pronom-
relacionante y se marcan como
bre relativo {¡!}. De esta forma, el análisis sintáctico completo es el siguiente:
un solo elemento.
/// BLOQUE III | Capítulo 02
221
75
incluyente relativo principal
sustantivas
Proposiciones subordinadas
Notas al margen
sustantivas
• Lean el siguiente fragmento y realicen las actividades en parejas.
Desde antes de despertarme, oí caer la lluvia. Primero pensé que serían las
seis y cuarto de la mañana (…). Después creí que era domingo y me podía
quedar un rato bajo las frazadas. Eso —la certeza del feriado— me proporciona
siempre un placer infantil. Saber que puedo disponer del tiempo como si fuera
libre, como si no tuviera que correr dos cuadras (…), para ganarle al reloj en
que debo registrar mi llegada. Saber que puedo ponerme grave y pensar en
temas importantes como la vida, la muerte, el fútbol y la guerra.
Mario Benedetti, “Sábado de gloria”.
a. Observen los verbos subrayados. Relean cada una de las oraciones y armen
una lista: ¿qué es lo que piensa, lo que cree y lo que sabe el narrador?
b. ¿Qué palabra aparece a continuación de cada uno de esos verbos?
c. ¿Qué función sintáctica requieren esos verbos, además del sujeto?
¡!¡atención!
yen dentro de una oración principal cumpliendo la función de un sustantivo. En
estos casos, si se elimina la proposición incluida, la oración principal pierde
sentido. A diferencia de las proposiciones subordinadas adjetivas, las sustan-
tivas no tienen un antecedente. Para identificarla, toda la proposición puede Cuando las proposiciones
reemplazarse pronominalmente por esto u otro pronombre neutro y, en algunos subordinadas sustantivas
casos, por un sustantivo {¡!}. Por ejemplo: cumplen función de sujeto, se
podrán reemplazar directamente
PVS
por un sustantivo.
[No creo (que lleguemos tarde).] OB No creo esto.
circ nv ST: 1.a p. s. Quien logre sacar la espada de
neg od (PSS) la piedra es el verdadero rey de
Se pueden diferenciar dos tipos de proposiciones sustantivas: las que están Bretaña.
encabezadas por un pronombre relativo, y las que están encabezadas por los Arturo es el verdadero rey de
incluyentes que o si. Como en el ejemplo, antes de analizarlas de manera inde- Bretaña.
pendiente, se debe identificar la función que cumplen en la oración principal.
76
subordinadas
que si sustantivas
funciones
incluyente
¡!¡atención!
PVS
[No entendí (si debemos entregar el trabajo).] OCplS
circ nv ST: 1.a p. s.
No deben confundirse el neg od (PSS)
PVS
pronombre relativo que y el
(debemos entregar el trabajo) OB
incluyente que. Se trata de
nv md n ST: 1.a p. p.
distintas clases de palabras y
od
tienen distintas funciones dentro SES PVS
de las oraciones. [Mis compañeros me confirmaron (que estaba todo en orden).] OCplS
md n oi nv
Una ventana que tiene plantas. od (PSS)
PVS SES PVS
(estaba todo en orden) OB
pronombre relativo nv n n/s n
t
PSO
Decidió que ya era hora.
incluyente Funciones de las subordinadas sustantivas
Las proposiciones subordinadas sustantivas cumplen las diferentes funcio-
nes de los sustantivos. Pueden ser sujeto (Lo que saqueamos en las ciudades
ya está repartido), objeto directo (No voy a suplicarte que te quedes), término
(Dedico estas palabras a quienes me acompañaron en este camino), predicativo
(Tú fuiste quien generó a la humanidad) o aposición (Era el rey gigante, el que
D
no perdonaba la vida de los oponentes).
od (PSS)
224
77
estilo directo estilo indirecto
correlación tiempos verbales
Estilo indirecto. Se llama estilo indirecto a la inclusión de las palabras de
otro presentadas como parte del mismo enunciado. Estas palabras se intro-
ducen con las conjunciones subordinantes que o si y constituyen proposi- Notas al margen
ciones sustantivas.
od
El discurso indirecto puede incluir también exclamaciones o interrogaciones, y
en ese caso las proposiciones subordinadas sustantivas son encabezadas por pro-
nombres enfáticos que cumplen una función sintáctica dentro de la proposición:
SES PVC
[El médico salió y me preguntó (quién era el hermano).] OCplS
md n nv n/c oi nv
od (PSS)
SES PVS
(quién era el hermano) OB
n nv md n
PSO
Los pronombres enfáticos qué, quién, cuál cumplen funciones de sustantivos,
mientras que dónde, cuándo, cómo, cuánto, por qué actúan como adverbios.
Correlación temporal
Al incluir un enunciado en un discurso indirecto en pasado, los tiempos ver-
¡!¡atención!
En nuestra variante dialectal, el
bales de la subordinada pueden cambiar, ya que cambia el punto de referencia. español rioplatense, es mucho
más frecuente el uso de la forma
ENUNCIADO DISCURSO
EJEMPLOS perifrástica en presente ir + a +
ORIGINAL INDIRECTO
infinitivo para indicar el futuro
INDICATIVO
que la forma morfológica (voy a
Pretérito Estoy en mi casa. llegar tarde / llegaré tarde).
Presente
imperfecto Le avisé que estaba en mi casa.
Pretérito Pretérito Todos estaban cansados. Si el enunciado original se realiza
/// BLOQUE III | Capítulo 02
imperfecto imperfecto Le comenté que todos estaban cansados. con esta forma en presente, la
Pretérito Pretérito Ayer se estrenó la película. correlación de la frase verbal
perfecto simple pluscuamperfecto Me contó que ayer se había estrenado la película. debe hacerse en pretérito
Condicional Traeré alfajores. imperfecto:
Futuro simple
simple Me prometió que traería alfajores {¡!}.
Voy a llegar tarde.
Cuando salgas, yo ya habré llegado.
Futuro Condicional Me dijo que iba a llegar tarde.
Me dijo que cuando yo saliera, ella ya habría
compuesto compuesto
llegado.
SUBJUNTIVO
Presente o modo Pretérito Dudo de que llegue tarde.
imperativo imperfecto Me dijo que dudaba de que llegara tarde.
Me alegro de que te hayas presentado.
Pretérito Pretérito
Me dijo que se alegraba de que me hubiera
perfecto pluscuamperfecto
presentado.
225
78
proposiciones adverbiales
circunstancial primer grupo
Proposiciones subordinadas
Notas al margen
adverbiales
• Lean el siguiente fragmento y comenten de a dos.
Siempre le pasaba lo mismo. Cuando alguien traducía uno de sus poemas
a una lengua extranjera, sus propios versos le sonaban mejor que en el
original. Por eso no le sorprendió que la versión francesa de su poema “El
tiempo y la campana” le pareciera estupenda, grácil, sustanciosa.
Dos años más tarde, un traductor italiano, que no sabía español, tradujo
aquella versión francesa, y aunque él nunca había sido partidario de las
versiones indirectas, disfrutó grandemente de su poema in italico modo.
Mario Benedetti, “Traducciones” (adaptación).
¡!¡atención!
PVS
(cuando veas el edificio azul) OB
circ nv md n md ST: 2.a p. s.
tiempo od No confundir la conjunción
porque con el sustantivo porqué,
Las subordinadas adverbiales pueden ser de lugar, de modo, de cantidad, de
como en No entendí el porqué de
tiempo y de causa, cada una con sus encabezadores, que cumplen asimismo tu renuncia.
funciones de circunstancial en el análisis de la proposición {¡!}.
227
79
encabezadores segundo grupo
oracional consecutivas núcleo
Pronombres encabezadores
Notas al margen Algunos pronombres relativos pueden introducir proposiciones adjetivas y
adverbiales. Por ejemplo:
SES PVS
¡!¡atención!
[Las tazas están en el armario (donde guardamos los platos).] OCplS
md n nv n/s md n
md-(PSA)
Al ser circunstanciales, las t
adverbiales del primer grupo circ lugar
también pueden reconocerse
SES PVS
mediante el reemplazo por
un adverbio o una expresión [Las tazas están (donde guardamos los platos).] OCplS
md n nv
equivalente. circ lugar - (PSAdv)
*Las tazas están en el armario
Para distinguirlas, se debe identificar si el pronombre relativo tiene un ante-
allí.
cedente sustantivo (y la construcción es, por lo tanto, una PSA) o si está modi-
Las tazas están allí. ficando directamente al verbo, en cuyo caso es un circunstancial (PSAdv) {¡!}.
La primera proposición indica una condición: para que el sujeto pueda viajar
(núcleo oracional), primero debe darse una situación previa (el modificador de
ese núcleo; en este caso, que todo salga bien).
Consecutivas
Las proposiciones subordinadas adverbiales consecutivas indican la con-
secuencia de lo que se enuncia en la oración principal, en la que hay un
/// Prácticas del Lenguaje 3
228
80
condicionales concesivas
prótasis apódosis
Condicionales
Las proposiciones condicionales indican una condición necesaria para que se Notas al margen
cumpla lo enunciado en la oración principal. Como todas las adverbiales del se-
gundo grupo, cumplen la función de modificador del núcleo oracional. Siempre
están encabezadas por la conjunción si o las locuciones conjuntivas siempre
que, con tal que, a menos que, con la condición de que. Pueden diferenciarse más información
dos partes: la prótasis, que expresa la condición, y la apódosis, que es la ora-
ción principal {m}. Las palabras prótasis y apódosis
derivan del griego. Prótasis
PVS PVS
significa ‘tender hacia adelante’
(Si acertás), (te premian con días de vacaciones).] OCplS
n od nv / n n/s
ns
n e indica que el sentido de la
ST: 3.a p. p.
t proposición no se completará
mip sin lo que sigue, la apódosis,
MNO t
(PSAdv circ modo cuyo significado se vincula con
NO
cond) ‘devolver’, ‘restituir’ y ‘completar’.
ST: 2.a p. s.
Tipos de condicionales
De acuerdo al significado que expresen y a qué tiempos verbales conforman
las oraciones, existen tres tipos de proposiciones condicionales. Las reales ex-
presan una condición y un resultado probables; las potenciales expresan una
condición y un resultado menos probables, y las irreales expresan imposibili-
dad, dado que la condición de la prótasis, en pretérito, no se cumplió.
Concesivas
Las proposiciones concesivas indican una dificultad u objeción frente a lo
enunciado en la oración principal que, de todos modos, no impide su realiza-
ción. Pueden estar encabezadas por las conjunciones aunque, si bien, pese a
que, por más que, y cumplen la función de modificadores del núcleo oracional.
PVS SES PVS
/// BLOQUE III | Capítulo 02
t t
mip circ lugar
NO
PVS SES PVS SES
[(Si bien no están todavía los datos oficiales), (se esperan buenos resultados).] OCplS
circ nv circ md n md sp n md n
neg tiempo
MNO (PSAdv conc) NO
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