¿POR QUÉ ESTUDIAR FINALES?
A menudo los principiantes pasan muchas horas intentando memorizar jugadas de apertura sin
comprender claramente sus fundamentos. Además de acabar exhaustos por esta fatigosa labor, su
"conocimiento" se limitará a una gigantesca maraña de datos de difícil aplicación práctica.
La teoría de aperturas es dinámica, evoluciona de forma continua. En cambio, la de los finales se encuentra
fija, y por lo tanto, es razonable confiar en que el tiempo empleado para aprender sus leyes será
provechoso. Además, resulta más sencillo que el principiante comprenda los movimientos de unas pocas
piezas que los de treinta y dos. Por todo ello, aconsejamos retrasar el estudio de las aperturas hasta
comprender la teoría de los finales.
Resulta un serio error pedagógico empezar a enseñar el ajedrez con un estudio de las aperturas. Solo
después de aprender a vencer en un simple final ganador (o imponer las tablas mediante un
procedimiento teórico) podemos pasar a la enseñanza de la apertura y del medio juego, para que el
estudiante sepa encaminar la partida, mediante un juego exacto y acertado, a un final ganador. Esta es
generalmente la finalidad de una partida de ajedrez. Y de nada servirán el conocimiento de las aperturas y
la habilidad en el medio juego si no podemos aprovechar las ventajas obtenidas en estas fases de la
partida; si no sabemos realizarlas en la acción final.
El secreto del juego de los finales que los expertos saben, pero que pocos principiantes entienden es
conocer el resultado de un final sin tener que calcular todos los movimientos.
Basta con saber qué posiciones son favorables, y por qué. Por supuesto para alcanzar este objetivo es
necesario dominar algunos procedimientos básicos. Los jugadores que cuentan con estos recursos pueden
valorar de forma adecuada las posiciones de medio juego para pasar al final con éxito. Este conocimiento
les servirá como herramienta para lograrlo sin necesidad de recurrir a agotadores y complejos cálculos.
Mientras que en casi todas las aperturas hay diversas variantes satisfactorias y la opción por una u otra de
ellas se hace más bien de acuerdo con la preferencia individual o las sugerencias de los grandes
ajedrecistas, en los finales la cuestión es muy diferente. Aquí, por lo general, sólo un camino conduce a
Roma. Y la línea de juego exacta no se puede inventar ni imaginar, sino que debe encontrarse como
resultado de un razonamiento en el cual el objetivo y los medios para alcanzarlo son conocidos. Todo se
reduce, pues, a obrar en completo acuerdo con las normas; a no romper la armonía que prevalece en esta
parte del juego. En los finales las jugadas buenas aisladas para nada sirven si no persiguen un fin, si no
forman parte de un plan o procedimiento.
No está de más señalar que sigue siendo importante jugar tácticamente bien, incluso en el final: los
movimientos en esta fase de la partida exigen la máxima precisión, aun cuando la posición que se presenta
tenga apariencia de ser ventajosa.
COMO ESTUDIAR LOS FINALES
El estudio de finales debe abordarse en diferentes etapas y mantenerse siempre en armonía con el nivel
global de juego. En consecuencia, si es necesario, las diferentes etapas pueden estar separadas en el
tiempo.
En la primera etapa basta con conocer los mates básicos, el final de rey y peón contra rey y si se gana o no
con algunas relaciones de material, además de unas pocas situaciones excepcionales y frecuentes, como el
final de alfil y peón de torre malo.
En un segundo escalón de esta primera fase sería necesario conocer las posiciones Philidor y Lucena del
final de torre y peón contra torre, y algunas ideas más de los finales de peones y de los de alfiles de
diferente color.
Esto todos los aficionados tenaces lo acaban consiguiendo (lo malo es que alguno lo consigue con muchos
años de retraso), y realmente es suficiente hasta que uno alcanza una fuerza digamos de más alta.
Si un jugador desarrolla una habilidad táctica, que le permite rondar los 1900 o 2000 puntos de Elo FIDE, y
sobre todo si está ya por encima, entonces necesita imperiosamente extender sus conocimientos de
finales y aquí suele ser donde surge el problema. Lo bueno es que esta extensión de conocimientos le
servirá, como mínimo, hasta que llegue a los 2400 y sea Maestro Internacional (no se equivoquen, eso no
quiere decir que todos los Maestros Internacionales lo hayan hecho, ni que todos los que lo hagan llegarán
a Maestro Internacional).
Llegados a este punto (2000 FIDE), deberíamos pasar a la segunda fase, y en primer lugar es necesario
conocer con exactitud algunos finales teóricos. Si no se hace así, incluso jugadores con inclinación por las
posiciones simples y con buenos conocimientos de los temas más frecuentes, se enfrentarán a menudo a
las dudas, cuando deben trasponer a otro final más simple, y estropearán su trabajo anterior. Además en
este caso, será necesario familiarizarse con algunos temas típicos de los finales, pero la mayoría de ellos, se
empiezan a introducir a partir del estudio de posiciones básicas.
Los “finales exactos” que necesitamos recordar, no son muchos. Además, algunos de ellos son fáciles de
memorizar, y otros se podrían considerar marginales, porque no se producen muy a menudo. Pero esos
pocos finales, es preciso conocerlos bien. Sólo con esa base y con la confianza que da, se podrá abordar el
estudio de otras posiciones más complejas y la ejecución de una ventaja de naturaleza técnica.
Después de conocer bien los finales básicos, en una tercera fase, se debe profundizar en el estudio de
algunos temas de finales, que al no exigir una memorización exacta, resultan más agradables, y sólo
cuando se conocen bien los finales básicos y se está familiarizado con los temas más importantes (por su
frecuencia), se está en buenas condiciones de dar el siguiente paso y estudiar la estrategia de finales con
varias piezas, los llamados a veces finales prácticos (aunque prácticos son todos), sobre los cuales se han
escrito excelentes libros, por ejemplo “La estrategia del final” de Shereshevsky, y en los cuales han
destacado algunos jugadores a lo largo de la historia (Lasker, Rubinstein, Capablanca, Smyslov, Korchnoi,
Karpov, Andersson y muchos otros), cuyas partidas son la mejor enseñanza. Naturalmente, estas etapas no
son excluyentes, y la experiencia de la partida viva hace que los jugadores avancen en todas las direcciones
simultáneamente.
MATES BASICOS
o Rey y torre contra rey
Existen dos métodos ganadores completamente diferentes. El primero está basado en la oposición de los
reyes con la torre estando muy alejada:
POSICIÓN
Blancas: Torre a1, rey b1
Negras: Rey e4
Juegan blancas
Las blancas empiezan con 1.Rey c2, rey e5, 2.Rey d3 rey d5 ahora el rey negro puede ser empujado más
atrás 3.Torre a5, Rey c6, 4. Rey d4, Rey b6, Otra opción de las negras es 4...Rey d6, 5.Torre a6, forzando
al rey a retroceder. Volvemos a la variante principal, 5.Torre g5, Rey c6, 6.Torre h5, Rey d6, Otra opción de
las negras es 6...Rey b6, 7.REY c4, Rey c6, 8.Torre h6, es similar. Volvemos a la variante principal, 7.Torre
h6, Rey e7, 8.REY d5, Rey f7, 9.REY e5, Rey g7, 10.Torre b6, Rey f7, 11.Torre a6, Rey e7, 12.Torre a7, Rey
d8, 13.REY e6, Rey c8, 14.REY d6, Rey b8, 15.Torre g7, Rey c8, 16.Torre h7, Rey b8, 17.REY c6, Rey a8,
18.REY b6, Rey b8, 19.Torre h8, mate.
En el segundo método, la torre atacante opera cerca de su rey y confina al rey defensor a una “caja”, la
cual se vuelve más y más pequeño:
1.REY c2, Rey e5, 2.REY d3, Rey d5, 3.Ra4, Rey e5, tras mejorar la posición del rey, empezamos la técnica,
4.Rd4, la caja es d8,d4,h4,h8
Rey f5, 5.Re4, ahora es e8,e4,h4,h8, Rey f6, 6.REY d4, si la caja no puede ser reducida inmediatamente, el
rey se acerca, Rey f5, 7.REY d5, Rey f6, Otra opción de las negras es 7…Rey g5, 8.REY e6, Rey g6, 9.Torre
f4 ,Rey g5, 10.REY e5, Rey g6, 11.Torre f5, Rey g7, 12.torre f6, Rey g8, 13.REY f5, Rey g7, 14.REY g5, Rey h7,
15.Torre g6, Rey h8, 16.REY f6, Rey h7, 17.REY f7, Rey h8, 18.Torre h6, Mate. Volvemos a la variante
principal, 8.Torre e5, Rey f7, 9.Torre e6, Rey g7, 10.REY e5, Rey f7, 11.REY f5, Rey g7, 12.torre f6, Rey h7,
13.torre g6, Rey h8, 14.REY f6, Rey h7, 15.REY f7, Rey h8, 16.Torre h6 mate.
La forma más rápida de dar el mate es una combinación de ambas técnicas, usando la apropiada
dependiendo de la posición.
o Rey y dos alfiles contra rey
POSICIÓN
Blancas: alfil c1, Rey e1, Alfil f1
Negras: Rey e6
Juegan blancas
En este caso los alfiles no confinan al rey en una caja, si no en una especie de triangulo. También hay que
tener en cuenta que si los alfiles se encuentran uno a lado del otro no hay forma de que el rey defensor se
acerque a ellos. 1.alfil e3, Rey e5, 2.alfil d3, 2...Rey d5. Ahora el rey blanco ayudará a los alfiles para ir
reduciendo el espacio del rey negro. 3.REY e2 ,Rey e5, 4.REY f3, Rey d5, 5.REY f4, obligando al rey negro a
retroceder 5…Rey e6, otra opción para las negras es 5…Rey c6, 6.alfil c4, evitando que el rey vuelva a la
quinta fila, 6…Rey d6, 6.alfil d4 , y el rey está más encerrado, ahora volvemos la variante principal, 6.alfil
e4, impidiendo el regreso del rey a la quinta fila, 6…Rey d6, 7.alfil d4, Rey e6, 8.alfil e5, Rey e7, 9.alfil d5,
Rey d7, 10.REY f5, Rey e7, 11.alfil e6, Rey d8, 12.alfil d6, Rey e8, 13.REY f6, Rey d8.
Una vez el rey defensor solo tiene disponibles casillas en una misma fila o columna es necesario llevarlo a
un rincón del tablero. En éste caso llevaremos el rey hacia la casilla “h8”, que es donde tenemos al rey
blanco. 14. Alfil e5, es una jugada de espera, obligando al rey a moverse a “e8”, 14...Rey e8, 15.alfil c7, rey
f8, 16.alfil d7, rey g8, 17.Rey g6, evitando el escape por “h7”, 17...rey f8, 18.alfil d6, rey g8, 19.alfil e6, rey
h8, 20.alfil e5, mate