Mandolina
Sus orígenes
Desde finales del siglo XVII muchos grandes compositores comienzan a utilizar
la mandolina en sus obras. Es el caso de Antonio Vivaldi (1678-1741), quien compuso
obras para mandolina y orquesta (como el Concierto para mandolina), Wolfgang
Amadeus Mozart (1756-1791), que la utilizó en su ópera Don Giovanni, Ludwig van
Beethoven (1770-1827) y Niccolò Paganini (1782-1840).
Actualmente la mandolina está muy extendida en la música folk británica e irlandesa, en
la música country y bluegrass de Estados Unidos, y en el choro y el samba brasileños.
También se encuentra en algunos conjuntos de música tradicional portuguesa, mientras
que en España ha sido desplazada por la bandurria y no es frecuente su uso en la música
tradicional (salvo en Galicia y Canarias).
En México es usada en conjuntos estudiantiles, llamados tunas o estudiantinas
(imitación de las surgidas en las universidades europeas en el pasado), a la par de la
bandurria y el laúd. Los indígenas purépechas los usan en su conjuntos tradicionales,
junto a las guitarras, las vihuelas y los violines; también es muy socorrido su uso en
coros juveniles parroquiales. Se encuentra también en los conjuntos folclóricos de
algunos países latinoamericanos, sobre todo de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú
y Venezuela.
Su familia
La mandolina es un instrumento de cuerda de
cuatro órdenes dobles de cuerdas. El número y
tipo de cuerdas de la mandolina ha variado con
el tiempo y el lugar, pero en la actualidad la
configuración predominante es la de la
mandolina napolitana, con cuatro cuerdas
dobles afinadas como el violín (sol-re-la-mi).
Las cuerdas de la mandolina se pulsan
usualmente con una púa o plectro, también
pueden usarse los dedos. La caja de resonancia
puede ser cóncava o plana.
Su sonido es parecido al de la bandurria, sin
embargo, su utilización abarca más ámbitos,
incluyendo papeles solistas en la música académica, como instrumento principal de la
música popular de varios países e incluso en bandas de rock y ensambles
experimentales.
La Mandolina
Características
Clasificación Instrumento de cuerda pulsada
(con púa)
Instrumentos Bandurria, laúd, bandolina, chitarra relacionados battente
Tesitura
Historia de la mandolina como instrumento musical
A finales del siglo XVI, en Italia, apareció un instrumento conocido como mandola,
precursor de la mandolina.
El término «mandopico», nombre italiano del instrumento, se cita por primera vez en
1563, refiriéndose a una variante de la mandola de menor tamaño.
Durante el siglo XVII se fabricaron mandolinas en Italia. En el Museo Stradivariano de
Cremona se conservan los planos de construcción de varias mandolinas, con
anotaciones a mano del propio Antonio Stradivari, el famoso constructor de violines.
Derivada de la mandora y el laúd, la mandolina original tenía una forma más ovalada y
se tocaba con los dedos. Con el tiempo, se desarrollaron varias formas y tamaños de
mandolinas, pero la mandolina napolitana de ocho cuerdas, que se toca con una púa, se
convirtió en la versión más popular y ampliamente utilizada.
El auge de la mandolina se produjo en el siglo XVIII, cuando compositores como
Antonio Vivaldi escribieron conciertos y sonatas para el instrumento. Durante el
siglo XIX, la mandolina ganó popularidad en toda Europa y América, siendo utilizada
en la música folclórica, la clásica y, más recientemente, en el bluegrass y otros géneros
contemporáneos.
La mandolina como instrumento musical ha fascinado a músicos y oyentes por siglos
con su sonido distintivo y versatilidad. Este instrumento, con sus raíces en la Europa del
Renacimiento, ha evolucionado a lo largo del tiempo y ha encontrado su lugar en una
variedad de géneros musicales. Explorando la historia de la mandolina, la forma ideal
de ejecutarla y las melodías que suelen ser magistrales con este tipo de instrumento.
Existen numerosas variantes del instrumento, pero todos ellos pueden integrarse en tres
tipos principales:
• Mandolina italiana: utilizada en música clásica. Tiene la caja abombada en
forma de pera, formada de 12 a 47 costillas y una boca por lo general de forma
elipsoidal (ovalada). Suele tener la tapa dividida en dos placas que forman un
ángulo obtuso. De persistente resonancia, es utilizada en la ejecución de música
italiana.
• Mandolina folk: a diferencia de la italiana tiene la boca redondeada (aunque
algunos fabricantes han adoptado el modelo de "efes" utilizado en los violines)
para aumentar la sonoridad. Variantes de este tipo son los bandolines brasileños
y las mandolinas irlandesas. Su tapa está formada por una sola placa plana.
Dependiendo del lugar de origen el fondo de la tapa puede ser abombado o
plano.
• Mandolina bluegrass: empleada en el estilo musical conocido como bluegrass.
Muy utilizada en la actualidad. Existen gran variedad de modelos, pero en
general se clasifican en "A" (en forma de gota y semejante a la mandolina folk)
y "F" (con un enorme adorno semejante a las volutas en los violines y que le da
su forma característica), basándose en los primeros modelos de la marca Gibson,
que popularizaron el instrumento en Estados Unidos a principios del siglo XX
La ejecución ideal de la mandolina como instrumento musical
Para tocar la mandolina como instrumento musical de manera efectiva, es esencial
comprender la técnica correcta y mantener una postura adecuada. A continuación,
se presentan algunos consejos sobre la forma ideal de ejecutar la mandolina:
Postura y sostenimiento
• Posición del cuerpo: Siéntate derecho en una silla sin brazos, con los pies
planos en el suelo. Mantén la espalda recta para permitir una respiración
adecuada y facilitar el movimiento de los brazos.
• Sujeción del instrumento: La mandolina debe descansar cómodamente
sobre el muslo derecho (si eres diestro) o izquierdo (si eres zurdo). El cuerpo
del instrumento debe estar ligeramente inclinado hacia el pecho.
• Posición de la mano izquierda: La mano izquierda debe sostener el mástil
con el pulgar apoyado en la parte posterior, permitiendo que los dedos se
muevan libremente sobre los trastes.
Técnica de la mano derecha
• Uso de la púa: La mandolina se toca principalmente con una púa. Sostén la
púa entre el pulgar y el índice de la mano derecha, asegurándote de que
quede un pequeño borde expuesto para tocar las cuerdas.
• Movimiento de la púa: El movimiento de la púa debe ser relajado y fluido.
Practica alternar entre golpes ascendentes y descendentes para obtener
un sonido equilibrado.
• Dinamismo: Ajusta la presión y el ángulo de la púa para variar el volumen
y el tono, lo que añade expresión a tu interpretación.
Afinación y mantenimiento
• Afinación: La mandolina se afina en quintas, similar a un violín (G-D-A-E).
Utiliza un afinador electrónico para asegurar que cada cuerda esté
afinada correctamente.
• Mantenimiento: Limpia las cuerdas y el cuerpo de la mandolina
regularmente para mantener el sonido y la apariencia del instrumento.
Cambia las cuerdas cuando sea necesario para evitar que se rompan o
pierdan su brillo.
La forma de afinar la mandolina es la del violín, es decir, la siguiente: mi, la, re y sol
(siendo mi la más aguda, y sol la más grave). La sucesión se da por intervalos de quinta
justa entre una cuerda y otra. Por convención, se llama primera cuerda a la más aguda
(mi), siguiendo en progresión descendente hasta la cuarta cuerda (sol). Hay que destacar
que se debe afinar cada par de cuerdas al unísono, ya que la mandolina suele contar con
órdenes dobles de cuerdas, a fin de hacer posible la ejecución libre del trémolo, efecto
necesario a fin de alargar un sonido. Además de esta popular forma de encordar la
mandolina, muchos mandolinistas eliminan de sus instrumentos los órdenes dobles,
dejando únicamente cuatro cuerdas afinadas sol, re, la y mi. Como ya antes está
descrito, el objetivo de encordar la mandolina con solo cuatro cuerdas es evitar la
desafinación de una cuerda con respecto a su par, además de que permite al
mandolinista virtuoso imprimir más velocidad y más pulcritud al sonido.
al 1.er 2.º 3.er 4.º 5.º 6.º 7.º 8.º 9.º 10.º 12.º
Cuerd 11.er
air tras trast tras trast trast trast trast trast trast trast trast
a tras te
e te e te e e e e e e e e
I mi fa fa# sol sol# la la# si do do# re re# mi
II la la# si do do# re re# mi fa fa# sol sol# la
III re re# mi fa fa# sol sol# la la# si do do# re
so
IV sol# la la# si do do# re re# mi fa fa# sol
l
El famoso mandolinista brasilero Hamilton de Holanda (Río de Janeiro, 1976) ha vuelto
popular una mandolina de diez cuerdas, que agrega un orden doble más grave a la ya
tradicional manera de encordar el instrumento. Es por ello que la afinación de esta
mandolina de diez cuerdas, partiendo desde la nota más grave a la más aguda, es do,
sol, re, la y mi.
Melodías magistrales con la mandolina como instrumento musical
La mandolina como instrumento musical se presta a una amplia variedad de
melodías y estilos, desde la música clásica hasta el folk y el bluegrass. A
continuación, exploramos algunas de las melodías más destacadas que muestran la
versatilidad y belleza de la mandolina.
Música clásica
• «Concerto for Mandolin in C Major» de Vivaldi: Esta obra maestra
barroca es una de las piezas más icónicas escritas para mandolina. Su alegre
primer movimiento, seguido por un lírico segundo movimiento y un
vibrante final, muestran la mandolina en todo su esplendor.
• «Sonata in D Major» de Domenico Scarlatti: Adaptada para mandolina,
esta sonata originalmente escrita para clavecín permite al intérprete
explorar la agilidad y el brillo del instrumento.
Música folk y tradicional
• «Fisher’s Hornpipe»: Una pieza tradicional irlandesa que se ha convertido
en un estándar en el repertorio de bluegrass y folk. La rápida sucesión de
notas y el ritmo alegre destacan la capacidad de la mandolina para la
música de baile.
• «O’Carolan’s Concerto»: Compuesta por el arpista irlandés Turlough
O’Carolan, esta pieza melódica y elegante suena magnífica en la
mandolina, realzando su tono dulce y resonante.
Bluegrass y country
• «Blue Moon of Kentucky» de Bill Monroe: Bill Monroe, conocido como el
padre del bluegrass, popularizó la mandolina en este género. Esta canción es
un excelente ejemplo de cómo la mandolina puede conducir el ritmo y
añadir un sabor único a la música country.
• «The Old Home Place»: Esta clásica canción de bluegrass presenta solos
de mandolina que son esenciales para el sonido del género, mostrando la
capacidad del instrumento para tocar notas rápidas y precisas.
Música contemporánea
• «Losing My Religion» de R.E.M.: Este éxito de los años 90 presenta una
línea de mandolina que se convirtió en un icónico riff de rock alternativo,
demostrando la relevancia de la mandolina en la música moderna.
• «Maggie May» de Rod Stewart: La mandolina juega un papel crucial en el
estribillo de esta famosa canción, añadiendo un toque distintivo que la
hace memorable.
La mandolina como instrumento musical ha demostrado ser increíblemente
versátil y expresiva a lo largo de los siglos. Desde sus orígenes en la música clásica
hasta su papel en el folk, el bluegrass y el rock contemporáneo, la mandolina continúa
cautivando a los músicos y audiencias por igual. Con la técnica adecuada y una
dedicación a la práctica, cualquier persona puede descubrir la magia de este instrumento
y explorar las ricas melodías que puede producir. La mandolina, con su sonido
característico y su rica herencia cultural, seguirá siendo un elemento fundamental
en la música global.