0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas4 páginas

Interaccion Social

Cargado por

magali2020875
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas4 páginas

Interaccion Social

Cargado por

magali2020875
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El sufragio (o derecho al sufragio) es el derecho político y constitucional a participar en eventos

electorales, o sea, es el derecho a votar para elegir cargos públicos y tomar decisiones políticas.
Es un concepto tan antiguo como la democracia, vinculado con la elegibilidad para la participación
política, ya que todo sistema de consulta democrática presenta sus exigencias mínimas, las cuales
han cambiado sustancialmente a lo largo de la historia.

Así, por ejemplo, en la democracia ateniense sólo podían tener voz y voto los ciudadanos varones,
libres, mayores de edad y atenienses de nacimiento. Por el contrario, en la democracia moderna
las distinciones de género han sido abolidas (gracias a la lucha por el sufragio femenino) a favor de
un modelo de sufragio universal.

Aun así, existen restricciones constitucionales respecto a quiénes tienen derecho al voto,
dependiendo de cada país. En algunos, los residentes extranjeros no votan, por ejemplo, o votan
sólo en ciertas elecciones.

El sufragio hoy en día es inseparable de la democracia, de modo tal que la garantía del sufragio
universal, libre y secreto es lo mínimo que se le exige a un gobierno para ser
llamado democrático (aunque, por otro lado, no basta únicamente con eso para garantizar el
funcionamiento de una democracia).

Pero, en las democracias modernas, la posibilidad de votar se otorga sin distinción de raza,
religión, sexo, ni orientación sexual, y sin necesidad de exámenes calificadores. Sólo se exige que
se cumpla con la edad mínima establecida y con un requisito mínimo de salud mental

Entendido en los términos de la democracia moderna, el sufragio se caracteriza por ser:

 Libre: Se ejerce según la propia voluntad y conciencia.

 Universal: Sin restricciones otras que la mayoría de edad y la cordura mental.

 Secreto: Así se evitan repercusiones, extorsiones o castigos de parte de los poderosos.

Además, abarca dos formas de derecho:

 Sufragio activo: Es la posibilidad de elegir.

 Sufragio pasivo: Es la posibilidad de ser electo.

A menudo el término se emplea para referirse al voto (o sea, a la votación), pero no son realmente
lo mismo.

¿Cuál es la función del sufragio?

El sufragio cumple con el propósito de la participación política, es decir, permite que los
ciudadanos jueguen algún papel en la conducción de sus Estados, a través de la elección de
representantes políticos, la aprobación de medidas consultadas al pueblo, o la postulación para
jugar un papel en la conducción del Estado. Cuando existe el sufragio, las personas poseen el
derecho a participar políticamente
Se llama manifestación al encuentro público que muchas veces se desarrolla en marcha (es decir,
con un desplazamiento desde un lugar hacia otro). Quienes participan de estas reuniones lo hacen
con el objetivo de protestar o de reclamar algo.

Las manifestaciones, por lo tanto, se llevan a cabo en sitios de importancia simbólica, como la
plaza principal de una ciudad o frente al Congreso. Las personas que acuden a la convocatoria
pretenden expresar su disconformidad y ejercer una presión ante las autoridades que pueden
modificar la realidad y dar una solución al planteo.

Supongamos que un niño es asesinado por delincuentes. El caso provoca indignación en la


población y varias organizaciones no gubernamentales deciden convocar a una manifestación para
exigirle a los gobernantes mayor seguridad. Así miles de mujeres y hombres se congregan frente a
la Casa de Gobierno en una manifestación que enarbola dicha demanda.

En muchas ocasiones, las manifestaciones derivan en hechos de violencia. Esto puede vincularse al
comportamiento del ser humano en muchedumbre, a infiltrados que buscan generar caos o a la
represión de las fuerzas de seguridad que impiden el desarrollo de la manifestación, por ejemplo.

A lo largo de la historia se han producido manifestaciones que se considera que cambiaron el


rumbo de la misma. Entre ellas se encuentran estas:

-La Manifestación o Marcha sobre Washington. Esta tuvo lugar el 28 de agosto de 1963 en la
ciudad que le da nombre. Estuvo liderada por Martin Luther King y el objetivo era conseguir
acabar con la violencia en el país y reivindicar los mismos derechos civiles para los blancos que
para las personas de color, entre ellos el derecho al voto.

-La Toma de la Bastilla. El 14 de julio de 1789 fue cuando se produjo en París esta manifestación y
marcha de cierta violencia que fue llevada a cabo por el pueblo armado. Tomó la

Bastilla, que era el símbolo de la monarquía absoluta, y esa acción propició la Revolución Francesa.

-Las manifestaciones llevadas a cabo por las sufragistas en 1917 en Washington para reclamar el
derecho al voto de la mujer. Y lograron su propósito tiempo después.

Es importante tener en cuenta que el derecho a manifestarse es uno de los pilares de los
regímenes democráticos. Todos los ciudadanos deben poder manifestar sus opiniones sin ser
perseguidos por eso. Las manifestaciones, de todos modos, no deberían vulnerar otros derechos
(como la libertad de circular por la vía pública
La participación ciudadana es la intervención de la ciudadanía en la toma de
decisiones respecto al manejo de los recursos y las acciones que tienen un
impacto en el desarrollo de sus comunidades. Es un legítimo derecho de los
ciudadanos y para facilitarla se requiere de un marco legal y de mecanismos
democráticos que propicien las condiciones para que las personas y las
organizaciones de diversos sectores de la sociedad hagan llegar su voz y sus
propuestas a todos los niveles del gobierno.

El término participación social o ciudadana puede ser conceptualista desde


diferentes perspectivas teóricas, así puede referirse a los modos de fundamentar
la legitimidad y el consenso de una determinada población, por ejemplo: la
participación democrática también puede referirse a los modos de luchar contra
las condiciones de desigualdad social y para cuya superación se necesita impulsar
la participación.1 En la mayoría de las definiciones de participación ciudadana,
existen elementos en común: una mediación entre sociedad y gobierno para que
los distintos sujetos sociales intervengan, con base en sus diversos intereses y
valores, los cuales influyen en políticas públicas y en las estructuras de gobierno,
fundamentándose en el reclamo del derecho a la intervención en los asuntos que
les competen.2

El Estado, al asumir los problemas e intereses de la sociedad, tiene la tarea de


generar políticas eficaces de desarrollo en diferentes ámbitos, considerando el
derecho de la ciudadanía para potenciar sus capacidades de control
y responsabilidad, ya que el desarrollo de una nación democrática se logrará
únicamente con activa participación de todos los sectores de la sociedad. Aquí es
donde entran los "valores de la participación ciudadana", que se clasifican en 3
Partes: responsabilidad, solidaridad, tolerancia.

Una ciudadanía bien informada sobre los problemas de la comunidad podrá


participar activamente en el logro del bienestar presente y futuro, ya sea
colaborando con acciones simples hasta involucrarse y ejercer sus derechos en
favor de la solución de los problemas, poniendo en práctica los valores de la
participación ciudadana, pues una sociedad responsable, solidaria y tolerante es
una sociedad justa en todos los sentidos. Por ejemplo, algunos sectores de la
sociedad son los siguientes: mujeres, niños y jóvenes, campesinos, pueblos
indígenas, trabajadores y sindicatos, ONG, comerciantes e industriales, universida
des y profesionistas.
La participación ciudadana es continuamente seguida por su lado opuesto, que es
el abstencionismo. El desánimo y la desconfianza puede ser generalizada entre la
población por la falta del contacto institucional con la sociedad, es decir por la falta
del trato directo institucional social. La Declaración Universal de los Derechos
Humanos en su artículo 21 indica que toda persona tiene derecho a participar en
el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente
escogidos. Y en su artículo 29 indica que toda persona tiene deberes respecto a la
comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su
personalidad. Estos artículos muestran claramente que la participación y el
desarrollo son derechos y deberes que impulsan la personalidad de cada persona
habitante de este país.

También podría gustarte