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IF Realidad

Los programas sociales en Perú, como JUNTOS y Pensión 65, han tenido un impacto positivo limitado en la reducción de la pobreza y la mejora de indicadores de salud y educación, aumentando el gasto familiar y reduciendo la pobreza extrema en algunos hogares. Sin embargo, su efectividad se ve restringida por problemas de cobertura, focalización y la necesidad de políticas complementarias en inclusión financiera y empleo formal. A pesar de avances en educación, los logros no son suficientes para transformar la realidad social a gran escala.

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Los programas sociales en Perú, como JUNTOS y Pensión 65, han tenido un impacto positivo limitado en la reducción de la pobreza y la mejora de indicadores de salud y educación, aumentando el gasto familiar y reduciendo la pobreza extrema en algunos hogares. Sin embargo, su efectividad se ve restringida por problemas de cobertura, focalización y la necesidad de políticas complementarias en inclusión financiera y empleo formal. A pesar de avances en educación, los logros no son suficientes para transformar la realidad social a gran escala.

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Integrantes:

●​ Nelida Estefanía Aguilar Rafaele


●​ Sandra Jasmín Ccalluco Mamani
●​ Manuel Mauricio Cjuno Castillo
●​ Milagros Escalante Quispes
●​ Adrian Gabriel Iruri Ortega
●​ Fatima Huaman Quispe

¿Cuál es la efectividad de los programas sociales en la reducción de la pobreza monetaria y


la mejora de los indicadores de salud y educación en el Perú?

1. Introducción

En el Perú, los programas sociales están diseñados para reducir la pobreza monetaria y
facilitar el acceso a servicios básicos como la salud y la educación, especialmente entre la población
más vulnerable. Estos programas son esenciales para disminuir la desigualdad y mejorar las
condiciones de vida, no solo atendiendo necesidades inmediatas, sino también promoviendo
oportunidades de desarrollo a largo plazo. Sin embargo, persisten dudas sobre su efectividad
sostenida, debido a limitaciones en cobertura, focalización y los impactos derivados de la pandemia
(Comisión de Protección Social, 2021).

Esta investigación tiene como objetivo analizar el impacto de programas como JUNTOS y
Pensión 65 en la reducción de la pobreza y la mejora de indicadores sociales clave en el país. Los
resultados indican que estos programas han aumentado el gasto familiar y reducido la pobreza
extrema en algunos hogares, además de contribuir al bienestar emocional de los adultos mayores y a
avances en la asistencia escolar y desarrollo infantil. No obstante, sus efectos en salud prenatal y
nutrición infantil son limitados, y la efectividad general requiere superar problemas estructurales y
vincularse con políticas de inclusión financiera, educación de calidad y empleo formal para lograr
un impacto más duradero (Rodríguez et al., 2023).

2. Marco teórico
Pobreza y pobreza monetaria
En el Perú, la pobreza se entiende como la falta de recursos para cubrir necesidades básicas,
lo que se denomina pobreza monetaria (Comisión de Protección Social, 2021). Entre 2000 y 2019
se redujo de 58,7 % a 20,2 %, gracias al crecimiento económico y políticas sociales, aunque en
zonas rurales e indígenas la pobreza extrema sigue siendo fuerte y vulnerable a crisis externas
(Comisión de Protección Social, 2021).

Desigualdad social
La pobreza está estrechamente ligada a la desigualdad, entendida como diferencias en
ingresos y oportunidades. En las ciudades hay más acceso a servicios, pero en el campo persisten
grandes carencias. La pandemia profundizó estas brechas y afectó sobre todo a mujeres, pueblos
indígenas y comunidades amazónicas (Rodríguez et al., 2023).

Programas sociales en el Perú


El Estado implementó programas como Juntos, Qali Warma, Pensión 65 y Trabaja Perú.
Estos han mejorado la asistencia escolar y la seguridad alimentaria, especialmente en áreas rurales
(Mamani, 2022). Una evaluación del programa Juntos mostró mejoras en salud, educación y
consumo familiar (MIDIS, 2018), aunque persisten problemas de cobertura y focalización.

Indicadores de salud y educación


Los programas sociales también han tenido impacto en salud y educación. Qali Warma
contribuyó a la nutrición infantil y a reducir el ausentismo, mientras que Pensión 65 alivió la
situación de adultos mayores (Mamani, 2022). Sin embargo, en zonas rurales la falta de
infraestructura limita sus efectos (Rodríguez et al., 2023).

Globalización y políticas sociales


La globalización permitió financiar programas sociales gracias al crecimiento económico,
pero también expuso al país a crisis externas como la pandemia, que revirtió avances en la
reducción de pobreza (Rodríguez et al., 2023). Esto evidencia la necesidad de políticas sociales
sostenibles más allá del contexto internacional.

Retos y limitaciones de los programas sociales en el Perú


Los programas enfrentan dificultades para llegar a zonas alejadas, además de problemas de
burocracia y coordinación. El Banco Mundial advierte que sin mejorar la focalización y el
monitoreo, los avances pueden perderse (Rodríguez et al., 2023). También existe el riesgo de
dependencia si no se complementan con empleo y desarrollo productivo.​

3. Metodología
Para el presente trabajo se utilizó un enfoque descriptivo ya que se analizaron fuentes
secundarias confiables en la investigación bibliográfica y documental porque se recurrió a la
revisión de estudios, informes y publicaciones académicas que evalúan la efectividad de los
programas sociales en el Perú. Se usaron principalmente de documentos de organismos nacionales e
internacionales tales como: Comisión de Protección Social , el MIDIS (Ministerio de Desarrollo e
Inclusión Social), el Banco Mundial y el CEPLAN (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico).
Para entender e identificar que se ha investigado antes, que programas sociales existen, y qué
resultados se han obtenido y el procedimiento se llevó a cabo en la revisión de las definiciones de
pobreza y desigualdad en el contexto peruano. Luego, se identificaron los principales programas
sociales como (Juntos, Qali warma, pensión 65 y trabaja Perú) estos programas son representativos
de las políticas sociales implementadas en Perú para reducir la pobreza, mejorar la salud y la
educación. Utilizamos datos de diversas fuentes como evaluaciones de impacto (MIDIS),
informaciones de instituciones (Banco Mundial, el CEPLAN) estadísticas nacionales(pobreza, la
salud y la educación) para obtener información cuantitativa sobre la pobreza la salud y la educación
y cómo estos indicadores cambian con la implementación de los programas sociales. Después,
analizamos los datos recopilados para determinar si los programas sociales tienen un impacto real
en la reducción de la pobreza y la mejora de la salud y la educación, comparamos los indicadores
sociales de la pobreza, salud, educación antes y después de la implementación de los programas
sociales también, comparamos los indicadores sociales entre áreas donde se implementan los
programas y áreas donde no se implementan. También usamos métodos estadísticos para ver cómo
los programas sociales afectan los indicadores sociales controlando otros factores que también
pueden influir en el crecimiento económico y para comparar el cambio en los indicadores sociales
entre los grupos que reciben el programa y los que no esto es para determinar si los cambios
observados en la pobreza la salud y la educación son realmente causados por los programas sociales
y no por otros factores y como conclusión de los programas sobre la efectividad de los programas
sociales algunos programas como juntos y pensión 65 lograron aumentar el gasto familiar y reducir
la pobreza extrema, la pensión 65 mejoró la salud emocional de los adultos mayores, juntos tuvo un
efecto en el cumplimiento de los controles de crecimiento y desarrollo infantil. Sin embargo,
muchos indicadores de salud y educación no mostraron mejoras significativas.
Como equipo concluimos que los programas sociales tienen cierto impacto positivo pero su
efectividad total está limitada por problemas de cobertura, localización, coordinación y la necesidad
de complementarlos con otras políticas (como inclusión financiera, educación de calidad y empleo
formal).

4. Análisis y discusión
Efectividad en la reducción de la pobreza monetaria
Los programas sociales en el Perú, como JUNTOS y Pensión 65, han mostrado impactos
variados en la reducción de la pobreza monetaria. El programa JUNTOS logró incrementos en el
gasto per cápita del hogar, especialmente en alimentos y gastos básicos, lo que indica una mejora en
la capacidad de consumo de las familias beneficiarias. Esta mejora contribuyó a la disminución de
la pobreza extrema y su severidad, pero no se observaron efectos significativos sobre la tasa general
de pobreza ni la pobreza extrema en términos absolutos. Esto sugiere que, aunque hay avances en el
bienestar material a nivel micro, el impacto a nivel macro o poblacional aún es limitado,
posiblemente por problemas en la cobertura o focalización del programa.
Por otro lado, el programa Pensión 65 mostró un aumento en el gasto por adulto mayor, con
un mayor porcentaje destinado a alimentos, evidenciando un alivio en la inseguridad alimentaria de
este grupo vulnerable. Además, se redujo la necesidad de que los adultos mayores trabajen por
razones económicas, lo que puede mejorar su calidad de vida y bienestar general. Sin embargo, el
aumento del gasto también plantea preguntas sobre la sostenibilidad y el origen de estos recursos
adicionales. En resumen, ambos programas tienen impactos positivos, pero para lograr una
reducción general sustancial de la pobreza se requieren mecanismos complementarios como
generación de empleo y mejora en la productividad familiar.

Efectividad en la mejora de indicadores de salud


En el ámbito de salud, los resultados de los programas sociales son heterogéneos y muestran
limitaciones importantes. Aunque el programa JUNTOS evaluó múltiples indicadores (22 en total)
relacionados con salud y nutrición infantil, no se encontraron efectos significativos en la mayoría de
estos, incluyendo indicadores clave de salud prenatal (número y edad de controles, parto
institucional) y en la talla o peso al nacer. Esto puede explicarse en parte por factores externos como
los costos de desplazamiento para las gestantes y la alta cobertura de servicios en las áreas
estudiadas, que limitan el margen de mejora. No obstante, sí se registraron resultados positivos en el
cumplimiento de las pautas de controles de crecimiento y desarrollo (CRED), lo que indica avances
en la vigilancia y seguimiento de la salud infantil primarios.
El programa Pensión 65, además, mostró efectos positivos fuera del ámbito físico,
mejorando la salud emocional de los adultos mayores beneficiarios. Se observó una reducción en
niveles de depresión y mejoras en la autovaloración y percepción de contribución al hogar, aspectos
que contribuyen a un bienestar integral y pueden tener repercusiones positivas en la salud general.
Es relevante considerar que la salud emocional es frecuentemente subvalorada en las políticas
sociales, por lo que estos resultados aportan una perspectiva importante sobre la
multidimensionalidad del bienestar.

Efectividad en la mejora de indicadores de educación


Los resultados en educación muestran mayor consistencia en cuanto a avances
significativos. El programa Cuna Más alcanzó un impacto destacado en la participación en
educación inicial, promoviendo el desarrollo cognitivo y del lenguaje en la primera infancia, etapas
críticas para el aprendizaje y el desarrollo futuro. Este impacto temprano es muy relevante para la
construcción de capacidades a largo plazo.
Asimismo, JUNTOS evidenció mejoras significativas en indicadores educativos, como un
aumento en la asistencia escolar y una reducción en la deserción, factores cruciales para mejorar la
trayectoria educativa de niños y adolescentes. Estos progresos demuestran que los programas
sociales pueden generar condiciones favorables para la continuidad educativa. No obstante, es
necesario mejorar la calidad educativa y la infraestructura, especialmente en zonas rurales, para
consolidar y amplificar estos efectos.

Conclusiones

Los programas sociales en el Perú han demostrado tener un impacto positivo, aunque
limitado, en la reducción de la pobreza y la mejora de la salud y educación en la población
vulnerable. Programas como JUNTOS y Pensión 65 lograron aumentar el gasto familiar y reducir la
pobreza extrema en ciertos hogares, además de mejorar la seguridad alimentaria y aliviar la
necesidad de que los adultos mayores trabajen por subsistencia. Sin embargo, estos logros no se
traducen en una reducción significativa de la tasa general de pobreza, lo que muestra que el alcance
de estos programas aún es insuficiente para cambiar la realidad a gran escala.

En salud, los efectos fueron mixtos. Mientras que JUNTOS no logró mejorar la mayoría de
los indicadores relacionados con la salud prenatal y la nutrición infantil, sí hubo avances
significativos en el seguimiento del crecimiento y desarrollo infantil. El programa Pensión 65
resaltó al mejorar la salud emocional de los adultos mayores, un aspecto vital para su calidad de
vida y muchas veces poco valorado en las políticas públicas.
En educación, los resultados fueron más alentadores. Programas como Cuna Más y
JUNTOS contribuyeron a aumentar la asistencia escolar y reducir la deserción, además de promover
el desarrollo cognitivo y del lenguaje en la primera infancia, fundamentales para el futuro
aprendizaje y desarrollo de los niños.

No obstante, la efectividad de estos programas se ve limitada por problemas estructurales,


como deficiencias en la cobertura, focalización, infraestructura y coordinación. Además, para lograr
un impacto social sostenido, es necesario complementar estos esfuerzos con políticas de inclusión
financiera, educación de calidad y generación de empleo formal, para que las familias puedan
realmente salir de la pobreza y enfrentar futuras crisis con mayor resiliencia.

En resumen, los programas sociales en Perú son un paso importante pero no suficiente para
transformar la realidad social. Se requiere un enfoque integral que combine asistencia inmediata con
oportunidades de desarrollo, para avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa.​

Referencias
Comisión de Protección Social. (2021). Protección social y lucha contra la pobreza. CIES.
[Link]
Mamani-Pacompia, W. (2022). Social Programs and Socioeconomic Variables: Their Impact on
Peruvian Regional Poverty (2013–2022). Economies, 12(8), 197.
[Link]
Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social [MIDIS]. (2018). Evaluación de impacto del programa
Juntos. [Link]
Rodríguez-Castelán, C., Yamada, G., Cord, L., & World Bank Team. (2023). Resurgir fortalecidos:
Evaluación de pobreza y equidad en el Perú. Banco Mundial.
[Link]
[Link]

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