DERECHO PENAL II
ERROR EN LAS CAUSAS DE JUSTIFICACIÓN
ASPECTOS FUNDAMENTALES.
Según la doctrina penal, en toda causa de justificación se presenta dos aspectos
fundamentales e inseparables que deben ser valoradas por el operador de justicia en materia
penal: Aspecto objetivo y subjetivo. Los dos aspectos deben estar presente en toda valoración
jurídica penal; si falta alguno de ellos el comportamiento permanece como antijurídico.
El error puede recaer sobre algunos de los aspectos objetivos que establece el Código Penal y
no sobre el aspecto subjetivo. Es decir, el sujeto actúa creyendo de que lo hace lícitamente,
cuando en realidad no es así, porque falta alguno de los presupuestos que establece una
causa de justificación. Ejemplo: Ricardo ataca con arma de fuego a Matutino, creyendo que lo
iba golpear con un machete, cuando en realidad lo único que hacía Matutino era guardar el
machete.
CLASES DE ERROR DE PROHIBICION.
Error de prohibición invencible, elimina toda responsabilidad penal atribuido a un sujeto y el
error vencible, atenúa la responsabilidad y la pena. Existe mucha discrepancia en el análisis de
esta institución penal. Tenemos al jurista Maurach. quien señala, que en ninguno de los
supuestos que se indica puede concurrir una causa de justificación de la acción típica.
El Código Penal señala eximentes incompletas: cuando no concurre alguno de los requisitos
necesarios para hacer desaparecer totalmente la responsabilidad, el juez podrá disminuir
prudencialmente la pena hasta los límites inferiores al mínimo legal.
Potestad jurídico penal.
Es la potestad de los jueces y magistrados para realizar el derecho en el caso concreto que
juzga. Por su parte los litigantes deben actuar con objetividad, legalidad y sobre todo de
buena fe, alegando hechos ciertos e incorporando medios de prueba veraces e idóneos.
Cuando el juez ordena prisión preventiva, sin la concurrencia de presupuestos materiales,
incurre en la ilicitud penal de prevaricato. Todo ciudadano que obstaculiza la labor
investigativa ocultando o desapareciendo las evidencias del delito, será pasible de
responsabilidad penal por el injusto de encubrimiento real y si sustrae a una persona de la
persecución penal o de la ejecución de una pena o de otra medida ordenada por la justicia,
estará incurso en el injusto de obstaculización de la justicia.
ENCUBRIMIENTO PERSONAL
El art. 43 de la Ley Fundamental, dispone que el Poder Judicial está integrado por órganos
jurisdiccionales que administran justicia en nombre de la nación. Quien es objeto de una
detención preventiva sin que aparezcan los motivos o presupuestos que justifican dicha
medida de coerción personal, ha de interponer la acción Constitucional de Habeas Corpus, a
efecto de que se reponga el estado de cosas al estado jurídico anterior.
El habeas corpus, es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como finalidad
proteger la libertad de las personas y los derechos constitucionales conexos con ella (por
ejemplo: el derecho de ingresar, transitar y salir del territorio nacional, el derecho a no ser
incomunicado). Lo puede presentar el mismo afectado o cualquier otra persona en su
nombre. Si el Juez comprueba que efectivamente aquella su ha producido, ordena la
inmediata libertad de la persona o, si fuera el caso, ordena que se suspenda la violación o
amenaza de violación de un derecho conexo a la libertad.
LA PRESUNCION DE INOCENCIA COMO DERECHO FUNDAMENTAL
El origen de la presunción de inocencia se encuentra en el artículo IX de la Declaración de los
derechos del hombre y del ciudadano, luego la presunción de inocencia aparece reconocido
entre otros, Por la Asamblea General de Organización de las naciones Unidas de fecha 10 de
diciembre de 1948, la que en su artículo 11 numeral I, dispone:
“Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se
pruebe su culpabilidad, conforme a ley y en juicio publico en el que se haya asegurado todas
las garantías necesarias para su defensa.
Actualmente en nuestro ordenamiento jurídico, la presunción de inocencia se encuentra
reglado en el articulo 2, numeral 24, literal e) de la Constitución Política, así mismo el CPP de
2004 reconoce expresamente en el artículo II-I del Título Preliminar.
El procesado debe ser considerado y tratado como inocente hasta que no recaiga una
sentencia penal firme de condena. La carga probatoria corresponde al M.P. El juzgador tiene
que pensar primero en una comparecencia simple, y en ultima caso la detención, porque el
principio de presunción de inocencia esgrime la libertad como regla y la detención como
excepción. La detención solo puede plasmarse si es considerado indispensable. La presunción
de inocencia exige que el titular de la acción penal sea el que contradice esa presunción de
inocencia. El inculpado no tiene que probar nada, el fiscal ofrecerá las pruebas y el juez podrá
admitir y valorar la pertinencia, utilidad y conducencia de lo ofrecido.
Una de las derivaciones del principio de inocencia, es la garantía constitucional del indubio
pro-reo, debe ser usado por el jugador en caso de duda probatoria. El artículo 139, inciso 11
de nuestra Constitución Política consagra el principio indubio pro reo y señala que “ son
principios y derechos de la función jurisdiccional; la aplicación de lo más favorable al
procesado en caso de duda o de conflicto entre leyes penales.
Estudiar
- Antecedentes del Habeas Corpus en el Perú.
- Finalidad de habeas corpus: preventivo, restringido, reparador, traslativo, correctivo,
instructivo.
- Finalidad del auto de enjuiciamiento.
- Presupuestos materiales de prisión preventiva
ANTECEDENTES DEL HABEAS CORPUS EN EL PERÚ.
El Perú lo adopta por vez primera mediante la ley de 21 de octubre de 1897 (48) como
resultado de un anteproyecto de ley de 1892, que fue presentado en la Cámara de Diputados
el 11 de octubre de 1892 por Mariano Nicolás Valcárcel, Teodomiro A. Gadea y Mariano H.
Cornejo (49). El proyecto de 20 cláusulas, tenía por objeto reglamentar el artículo 18 de la
Constitución entonces vigente (1860) que decía: "Nadie podrá ser arrestado sin mandamiento
escrito del Juez competente o de las autoridades encargadas de conservar el orden público,
excepto en flagrante delito, debiendo en todo caso ser puesto el arrestado dentro de 24 horas
a disposición del Juzgado que corresponda. Los autores de dicho mandamiento, están
obligados a dar copia de él siempre que se les pidiera".
Siglo XIX – Primeras bases legales
o Constitución de 1860: afianza garantías contra detenciones arbitrarias
(mandato escrito del juez, salvo flagrancia, y puesta a disposición judicial en 24
horas). Es el germen del control a la privación de libertad que luego asumirá el
hábeas corpus.
o Ley de 21 de octubre de 1897: reglamenta la garantía de libertad personal
tomando como referencia el modelo inglés; es el antecedente directo del
hábeas corpus peruano.
Primera mitad del siglo XX
o Constitución de 1920: introduce expresamente el hábeas corpus como
garantía (hito de constitucionalización).
o Constitución de 1933: amplía el ámbito del hábeas corpus y consolida su
trámite como garantía judicial efectiva frente a afectaciones a la libertad.
Transición democrática y sistematización
o Constitución de 1979: reorienta el hábeas corpus para tutelar, de modo
principal, la libertad individual (más estrecho que concepciones “omnibus” de
otros derechos).
o Ley N.º 23506 (1982), “Ley de Hábeas Corpus y Amparo”: sistematiza el
procedimiento del hábeas corpus y del amparo durante los 80 y 90. Más tarde
sería complementada por la Ley N.º 25398 (1992). Ambas quedaron derogadas
con el nuevo Código en 2004.
Marco vigente
o Constitución de 1993, art. 200.1: define el hábeas corpus como garantía frente
a actos u omisiones de cualquier autoridad, funcionario o persona que
vulneren o amenacen la libertad individual o derechos conexos.
o Código Procesal Constitucional – Ley N.º 28237 (2004): establece el régimen
procesal moderno del hábeas corpus; luego recibió ajustes (p. ej., Ley
28946/2006 sobre improcedencia y RAC). Deroga expresamente las Leyes
23506 y 25398.
o Desarrollo jurisprudencial del Tribunal Constitucional: perfila tipologías de
hábeas corpus (reparador, restringido, correctivo, preventivo, traslativo,
instructivo, innovativo, conexo) y precisa alcances ([Link]. hábeas corpus contra
resoluciones judiciales cuando lesionan manifiestamente libertad y tutela
procesal efectiva).
Idea clave: desde 1993 y, sobre todo, desde 2004, el hábeas corpus peruano protege no sólo
la libertad física, sino también derechos conexos como el debido proceso cuando la
afectación impacta la libertad (p. ej., prisiones preventivas indebidas, agravamiento de
condiciones carcelarias, impedimentos arbitrarios de locomoción).
FINALIDAD DE HABEAS CORPUS: PREVENTIVO, RESTRINGIDO, REPARADOR, TRASLATIVO,
CORRECTIVO, INSTRUCTIVO.
El hábeas corpus es una garantía constitucional reconocida en el artículo 200 inciso 1 de la
Constitución Política del Perú y regulada por el Código Procesal Constitucional (Ley N.º
28237).
Su finalidad es proteger la libertad individual y los derechos conexos a ella, frente a cualquier
vulneración o amenaza proveniente de una autoridad, funcionario o particular.
El artículo 33 del Código Procesal Constitucional indica que procede frente a:
Amenaza o vulneración a la libertad individual.
Amenaza o vulneración de derechos conexos a la libertad (vida, integridad, tránsito,
debido proceso en su dimensión de libertad, etc.).
Dentro de esta finalidad, la doctrina y la jurisprudencia peruana han identificado diversas
funciones o modalidades del hábeas corpus:
1. Hábeas Corpus Preventivo: El hábeas corpus preventivo podrá ser utilizado en los casos en
que, no habiéndose concretado la privación de la libertad, existe la amenaza cierta e
inminente de que ello ocurra, con vulneración de la Constitución o la ley de la materia. Al
respecto, es requisito sine qua non de esta modalidad que los actos destinados a la privación
de la libertad se encuentren en proceso de ejecución; por ende, la amenaza no debe ser
conjetural ni presunta
Finalidad: evitar que se concrete una amenaza contra la libertad personal.
Ejemplo: cuando alguien denuncia que la policía planea detenerlo sin orden judicial ni
flagrancia.
2. Hábeas Corpus Restringido: Es aquel que se emplea cuando la libertad física o de
locomoción es objeto de molestias, obstáculos, perturbaciones o incomodidades que, en los
hechos, configuran una seria restricción para su cabal ejercicio. En tales casos, pese a no
privarse al sujeto de su libertad, esta se limita en menor grado.
Los casos en los que procede el hábeas corpus restringido son lo ssiguientes:
a) la prohibición de acceso o circulación a determinados lugares;
b) los seguimientos perturbatorios carentes de fundamento legal y/o provenientes de
órdenes dictadas por autoridades incompetentes;
c) las reiteradas e injustificadas citaciones policiales;
d) las continuas retenciones por control migratorio; o
e) la vigilancia domiciliaria arbitraria o injustificada, entre otros
Finalidad: proteger derechos conexos a la libertad individual, que aunque no
signifiquen encierro físico, afectan su ejercicio.
Ejemplo: prohibición arbitraria de salir del país, hostigamiento policial sin detención.
3. Hábeas Corpus Reparador: representa la modalidad clásica o inicial destinada a promover
la reposición de la libertad de una persona indebidamente detenida. Se utiliza cuando se
produce la privación arbitraria o ilegal de la libertad física como consecuencia de:
a) una orden policial;
b) un mandato judicial en sentido lato, juez penal, civil, militar;
c) una decisión de un particular sobre el internamiento de un tercero en un centro
psiquiátrico sin el previo proceso formal de interdicción civil;
d) una negligencia penitenciaria cuando un condenado continúe en reclusión pese a
haberse cumplido la pena;
e) sanciones disciplinarias privativas de la libertad, entre otros supuestos[
Finalidad: restituir la libertad cuando ya ha sido indebidamente restringida.
Ejemplo: una persona detenida sin orden judicial y sin flagrancia.
El interno del Establecimiento Penitenciario de Chachapoyas interpone demanda de hábeas
corpus en contra de los jueces de la Segunda Sala Mixta Descentralizada de Tarapoto para que
se disponga su inmediata libertad por cumplimiento de pena privativa de la libertad.
Indica que, el 6 de abril de 2009, la Sala ordenó su internamiento en el Establecimiento
Penitenciario de Tarapoto, pues fue sentenciado a 8 años de pena privativa de la libertad;
pero, a la fecha, ha vencido en exceso tal internamiento, sin embargo, sigue recluido en el
Establecimiento Penitenciario de Chachapoyas por actos arbitrarios y abusivos del juzgador,
puesto que nunca remitieron copias de su sentencia a los establecimientos penitenciarios de
Tarapoto y Chachapoyas, por lo cual en la actualidad aún figura como procesado
4. Hábeas Corpus Traslativo
Es el usado para denunciar la mora en el proceso judicial u otras graves violaciones al debido
proceso o a la tutela judicial efectiva; es decir, cuando se mantenga indebidamente la
privación de la libertad de una persona o se demore la determinación jurisdiccional que
resuelva la situación personal de un detenido.
Solo se puede determinar la violación del contenido constitucionalmente protegido del
derecho al plazo razonable de la detención a partir del análisis de los siguientes criterios:
a. la actividad procesal del interesado;
b. la conducta de las autoridades judiciales, y
c. la complejidad del asunto.
Estos elementos permitirán apreciar si el retraso o dilación es indebido, lo cual es la segunda
condición para que opere este derecho
Ejemplo: El 20 de julio de 2011, el demandante interpone hábeas corpus contra el juez del Primer
Juzgado Mixto de Wanchaq, Carlos Becerra Vega, y a favor de su menor hijo W. B. H., por exceso de
carcelería preventiva, solicitando su inmediata libertad.
Se sostiene que todo procesado tiene derecho a ser juzgado dentro de un plazo razonable,
pues el Código Procesal Penal ha establecido como plazo máximo para la medida cautelar
personal de prisión preventiva que este no puede sobrepasar los nueve (9) meses, plazo que
puede duplicarse por tratarse de personas mayores debido a la complejidad del proceso, pero
de acuerdo al artículo 221 del Código de los Niños y Adolescentes, el plazo improrrogable es
de 50 días, el mismo que en el caso del menor protegido, ha transcurrido en exceso.
Asimismo, se indica que el auto de promoción de acción es de fecha 28 de abril de 2011,
ampliado por auto del 2 de junio del mismo año, en el que se dispone el internamiento del
menor, y que al 20 de julio de 2011 (fecha de la demanda) han trascurrido más de cincuenta
(50) días del plazo, que es de caducidad por no admitir prórroga de acuerdo al artículo 221
del Código de los Niños y Adolescentes, sin que se haya emitido sentencia. Siendo el
internamiento preventivo una medida provisional, variable y temporal, como toda medida
cautelar, el Juzgado debió haber dispuesto de oficio la inmediata libertad.
5. Hábeas Corpus Correctivo: El hábeas corpus correctivo constituye un mecanismo procesal
idóneo para la defensa de los derechos fundamentales de los reclusos. Es usado cuando se
producen actos de agravamiento ilegal o arbitrario respecto a las formas o condiciones en que
se cumplen las penas privativas de la libertad. Por lo tanto, su fin es resguardar a la persona
de tratamientos carentes de razonabilidad y proporcionalidad, cuando se ha determinado
cumplir un mandato de detención o de pena
Finalidad: corregir situaciones de trato inhumano, cruel o degradante dentro de un
centro de detención, sin que necesariamente se ordene la libertad.
Ejemplo: condiciones carcelarias indignas, hacinamiento, falta de atención médica.
El 17 de diciembre de 2008, Beatriz Morante Herrera interpone demanda de hábeas corpus a
favor de Juan Gamarra Puertas, la cual dirige contra el presidente del Instituto Nacional
Penitenciario y el director de la Oficina Regional Penitenciario (INPE), con la finalidad de que la
autoridad ordene el inmediato traslado del favorecido al Establecimiento Penal de Piedras
Gordas (distrito de Ancón), a efectos de que el favorecido sea intervenido quirúrgicamente.
6. Hábeas Corpus Instructivo: El habeas corpus instructivo procede ante la imposibilidad de
ubicar el paradero de una persona detenida-desaparecida. Por consiguiente, la finalidad de su
interposición no solo es garantizar los derechos a la libertad e integridad personal de la
víctima, sino también conocer la verdad de los hechos de su desaparición, si se encuentra con
vida, así como el desterrar las prácticas de ocultamiento o indeterminación del lugar donde se
ubica.
A partir de las indagaciones sobre el paradero del detenido-desaparecido, también se busca
identificar a los responsables de la violación constitucional, para el posterior proceso y
sanción penal en la vía ordinaria que pueda corresponder al caso; establecido el paradero de
los detenidos desaparecidos, de ser el caso, el juez puede ordenar la entrega de sus restos a
sus familiares
Finalidad: obtener información sobre el paradero o la situación jurídica de una
persona presuntamente detenida o desaparecida.
Ejemplo: familiares que desconocen el lugar donde se encuentra detenido un
ciudadano.
Conclusión
El hábeas corpus en el Perú no solo protege contra la detención arbitraria, sino que cumple
múltiples finalidades:
Preventiva (evitar amenaza),
Restringida (proteger derechos conexos),
Reparadora (restituir libertad),
Traslativa (mora en el proceso judicial),
Correctiva (mejorar condiciones carcelarias),
Instructiva (obtener información sobre detenidos).
De esta forma, se configura como una garantía integral de la libertad personal y sus derechos
asociados, con una protección dinámica y adaptada a diversas formas de vulneración.
7. Hábeas corpus innovativo
El hábeas corpus innovativo procede cuando, pese a haber cesado la amenaza o la violación
de la libertad personal, se solicita la intervención jurisdiccional con el objeto de que tales
situaciones no se repitan en el futuro, en el particular caso del afectado
8. Hábeas corpus conexo
Aunque a través del proceso de hábeas corpus conexo es posible tutelar derechos
fundamentales distintos a la libertad personal, ello solamente es posible si, entre los
mismos, existe un grado razonable de vínculo y enlace; es decir, cabe utilizarse cuando se
presentan situaciones no previstas en los tipos de hábeas corpus anteriores, como la
restricción del derecho a ser asistido por un abogado defensor libremente elegido desde que
una persona es citada o detenida; o de ser obligado a prestar juramento; o compelido a
declarar o reconocer culpabilidad contra uno mismo, o contra su cónyuge, entre otros. Si bien
no hace referencia a la privación o restricción en sí de la libertad física o de la locomoción,
guarda un grado razonable de vínculo y enlace con esta
Ejemplo: Juan Ramos Arce interpone demanda de hábeas corpus conexo en contra del juez
del Sexto Juzgado Penal de Lima por cuanto no se le permite ejercer su defensa a través del
abogado de su libre elección, situación que retarda su juicio y ha causado su detención hasta
la actualidad.
FINALIDAD DEL AUTO DE ENJUICIAMIENTO.
El nuevo CPP se edifica sobre la base del modelo acusatorio, ello quiere decir, que las tareas
de persecución y de decisión deben encargarse a funcionarios estatales distintos, las
actividades propias de dirección material (investigativas) del proceso son asignadas al fiscal
como director de la investigación preparatoria, mientras que las que dirimen la controversia
reposan en las facultades jurisdiccionales que la Ley Fundamental y las leyes le confieren a los
órganos que administran justicia en nuestro país. Según dicha división de funciones, es que se
puede garantizar en toda su esencia el principio de “imparcialidad”, consustancial a la idea de
un debido proceso, conforme a la: Constitución.
A decir de Binder, un código de procedimientos será inconstitucional toda vez que le otorgue
a los jueces tareas que son esencialmente incompatibles con la misión que le asigna la
Constitución: “La tarea de investigar, por ejemplo, es incompatible con la de juzgar; por más
que una y otra sean ejercidas por jueces diferentes”. En puridad, el modelo escogido por el
legislador apunta a una plena distinción entre los órganos requirentes y decisorios, no solo
estrictamente funcionales sino, sobre todo, institucionales, como máxima garantía que ha de
revestir el Estado de Derecho a la administración de justicia penal. Como significado político-
criminal, que pretende imbricarse en la idea de un sistema ideado sobre una base humanista,
de control e interdicción a la arbitrariedad pública, lo que no podría lograrse si es que el
órgano jurisdiccional sigue concentrando innumerables poderes, tal como se concibe en un
modelo más inclinado al inquisitivo, pero en un modelo acusatorio, lo que se desea es que el
juzgador no se parte del litigio (debate adversarial), para ello no puede inmiscuirse ni en la
investigación ni en el ámbito de la acusación (forzamiento).
La decisión de pasar la causa a juzgamiento, nunca puede quedar en manos de los órganos de
justicia, pues con ello se afectaría gravemente la división de poderes, configurándose un
poder que no se condice con el ejercicio de la persecución penal en un orden democrático de
derecho. Principio acusatorio, por lo tanto, significa que la acusación es una función exclusiva
del órgano requeriente, que viene a recoger la síntesis de lo actuado en la IP, en lo que
concierne a los objetivos que se contienen en el artículo 321 del nuevo CPP y si esto es así se
supone que el fiscal ha podido adjuntar suficiente prueba de cargo, con la suficiente
virtualidad argumentativa para poder acreditar la teoría del caso (hipótesis de incriminación),
en la etapa del juzgamiento, mediando su actuación bajo los principios inherentes a un debido
proceso. Solo así, luego de que la acusación haya pasado por el filtro de la audiencia
preliminar, es que el juzgador podrá emitir el auto de enjuiciamiento, siguiendo el dictado
del nullum acusatione sine iudicium. Dicho lo anterior podemos decir con propiedad que el
auto de enjuiciamiento constituye aquella resolución estrictamente jurisdiccional que toma
lugar cuando el fiscal ha formulado exitosamente su acusación, definiéndose en dicha
resolución los delitos que serán materia de juzgamiento, los imputados que adquieren
la calidad de acusados, los medios de prueba que ha sido admitidos así como todas aquellas
incidencias que resulten necesarias incluir para el normal desarrollo del debate, que ha de
concretizarse en la etapa del juzgamiento.
En otras palabras: el auto que formalmente se pronuncia por el inicio del juicio oral. Para
Sánchez Velarde, el auto superior de enjuiciamiento es aquella resolución judicial que da inicio
formal a la fase de juicio oral en el procedimiento ordinario y que expresa la necesidad de
verificar todos los supuestos formales que aparecen en la acusación escrita del Ministerio
Público. En este sentido, constituye una resolución de verificación o filtro respecto de los
datos contenidos en la acusación referidos al delito, los acusados, los testigos y peritos que
deben concurrir a la audiencia, las diligencias que se pueden realizar previamente, entre
otras; y también de los pedidos hechos por las partes en la etapa intermedia para el
ofrecimiento de pruebas
El auto de apertura de juicio oral expresa, en definitiva, que se celebrará el juicio oral por los
hechos que en el mismo se exponen, frente a las personas que aparecen en él como
acusadas. Se trata de establecer los hechos que deberán ser materia del juicio oral, es decir,
de aquellos que son enjuiciados y respecto de los cuales se deberá pronunciar la sentencia
definitiva, de absolución o condena, que, por otra parte, son los únicos sobre los que podrá
recaer la prueba, sin perjuicio de que existan excepciones al respecto.
En resumidas cuentas, el auto de enjuiciamiento viene a sujetar el ámbito probatorio que ha
de tomar lugar en el juzgamiento, en cuanto al acervo probatorio que será objeto del debate
contradictorio, en consonancia con los tipos legales que sostienen la hipótesis de
incriminación que pretende acreditar el fiscal y, a su vez, los medios de prueba que la defensa
ha incluido para refutar las proposiciones fácticas formuladas por la acusación. Mas es de
verse que las tipificaciones penales que son recogidas en dicho auto, en correspondencia con
el contenido de la acusación fiscal, no son per se vinculantes para el juzgador decisorio de la
causa, en tanto, es este último quien aplica el derecho material, conforme los relatos fácticos
que las partes proponen en el acto del juzgamiento, es decir, este puede desvincularse de la
tesis de la acusación, siempre y cuando se le haya otorgado a las partes asumir su defensa y
contradicción de los nuevos tipos incriminados (o circunstancias agravantes), con las
excepciones que serán observadas en la Sección III del Libro Tercero.
Articulo 353 del CPP
1. Resueltas las cuestiones planteadas, el juez dictará el auto de enjuiciamiento. Dicha
resolución no es recurrible
Previamente a que el juzgador dicte el auto de enjuiciamiento, debe haber resuelto en su
totalidad las incidencias procesales que fueron planteadas por los sujetos procesales en la
etapa Intermedia, indispensable para dar por saneada la acusación fiscal. Si en principio la
acusación fiscal que da origen al auto de enjuiciamiento no resulta impugnable, tampoco ha
de serlo el segundo de los nombrados, en el entendido que constituye una decisión que viene
a acoger el pedido del persecutor público, por lo que debe reflejar su contenido de que la
causa pase a juzgamiento (nemo iudex sine actore); por tales motivos dicha resolución
jurisdiccional no puede ser conmovida, de no ser así se estaría afectando el
principio acusatorio. Tan importante es dicho auto que al advertirse omisiones
evidentes pueden desencadenar la nulidad del juicio oral. Así, en la siguiente ejecutoria,
se señala lo siguiente: “El auto de enjuiciamiento es el acto procesal fundamental para la fase
de juzgamiento y sentencia en un proceso penal ordinario, y como tal debe cumplir como
mínimo las funciones de control de la acusación fiscal respecto a los delitos, encausados y
agraviados que fueron materia de denuncia fiscal, del auto de apertura de instrucción y sus
ampliatorios; asimismo, debe cumplir la función programática de juzgamiento para garantizar
la eficiencia del resultado del proceso, para de esta manera evitar causales de nulidad”
Concepto General
El auto de enjuiciamiento es la resolución judicial dictada por el Juez de la Investigación
Preparatoria al concluir la etapa intermedia, que dispone la apertura de la etapa de
juzgamiento (juicio oral).
Se dicta tras la audiencia preliminar de control de acusación y constituye la decisión que filtra,
depura y autoriza que el caso pase a juicio.
Art. 350–352: audiencia preliminar y control de acusación.
Art. 353: contenido del auto de enjuiciamiento.
Art. 354: notificación y remisión de los actuados.
Art. 355: regula el auto de citación a juicio (acto posterior).
El auto de enjuiciamiento cumple una función bisagra (como nexo) en el proceso penal:
Controla la validez de la acusación: El juez verifica que la acusación fiscal cumpla con
los requisitos legales: tipificación correcta, claridad en la imputación, pertinencia de
pruebas, inexistencia de causales de sobreseimiento. Garantiza que solo acusaciones
válidas pasen a juicio
Delimita el objeto del juicio: El auto fija qué hechos y delitos serán materia de
juzgamiento, así como qué pruebas serán actuadas. Asegura el principio de
congruencia procesal (el juez no puede apartarse de lo establecido).
Garantiza el derecho de defensa: Al precisar los cargos, pruebas y calificación jurídica,
se otorga certeza al imputado y su defensa, permitiéndoles preparar su estrategia en
condiciones de igualdad.
Depura pruebas y cuestiones incidentales: Permite excluir pruebas ilícitas,
impertinentes o inútiles, y resolver cuestiones incidentales, evitando que el juicio se
convierta en un trámite dilatado o defectuoso.
Autoriza la apertura del juicio oral: El auto es condición de procedibilidad: sin él, no
puede iniciarse el juicio ante el Juzgado Penal
En el marco del Código Procesal Penal peruano (arts. 353–354 CPP), su finalidad principal es
asegurar que el juicio oral se realice solo sobre hechos claros, acusaciones válidas y pruebas
pertinentes, salvaguardando el debido proceso y la seguridad jurídica.
Criterio Auto de Sobreseimiento Auto de Enjuiciamiento
Norma aplicable Arts. 344–348 CPP (Título I, Etapa Arts. 353–354 CPP (Título III, Etapa
Intermedia). Intermedia).
Quién lo dicta Juez de la Investigación Juez de la Investigación
Preparatoria. Preparatoria.
Finalidad Poner fin al proceso penal antes Autorizar el pase a la etapa de
principal del juicio oral cuando no existen juzgamiento (juicio oral) tras
fundamentos suficientes para validar la acusación fiscal.
acusar.
Causales - Inexistencia del hecho imputado. No hay causales específicas:
procede siempre que el juez, en
- Hecho no constituye delito. audiencia preliminar, verifique la
- No se puede atribuir al validez de la acusación fiscal y
imputado. admita pruebas.
- Extinción de la acción penal
(prescripción, amnistía, etc.).
- Insuficiencia probatoria para
fundar acusación.
Efecto procesal Concluye el proceso penal en Abre el juicio oral, delimitando
favor del imputado (salvo hechos, calificación jurídica y
apelación). pruebas.
Objeto Declarar que no corresponde Determinar qué hechos y delitos
continuar con el proceso. serán debatidos en el juicio oral.
Contenido Identificación de partes, hechos Identificación de imputados y
mínimo investigados, causal de agraviados, hechos acusados,
sobreseimiento, pronunciamiento delito(s) y norma aplicable,
sobre medidas de coerción, pruebas admitidas, convenciones
extinción de medidas cautelares. probatorias, remisión al juez de
juzgamiento.
Efecto sobre Levanta medidas cautelares (ej. Puede ratificar, modificar o
medidas de prisión preventiva) salvo que el revocar medidas de coerción
coerción sobreseimiento sea apelado. procesal (ej. mantener prisión
preventiva).
Impugnabilidad Apelable (arts. 344.2 y 345 CPP). No es apelable (art. 353.2 CPP).
Solo se puede cuestionar en etapa
posterior vía nulidad o excepción.
Ejemplo práctico Caso en que la investigación Caso en que el fiscal presenta
demuestra que el hecho nunca acusación válida por robo
existió o que el imputado estaba agravado, y el juez la admite
en otro lugar. fijando pruebas y hechos para
juicio.
Síntesis:
El sobreseimiento es un acto negativo: pone fin al proceso porque no hay base para
enjuiciar.
El auto de enjuiciamiento es un acto positivo: habilita el juicio oral, delimitando el
marco de debate.
PRESUPUESTOS MATERIALES DE PRISIÓN PREVENTIVA
Naturaleza de la Prisión Preventiva: Es una medida de coerción personal excepcional, de
carácter cautelar y no punitivo, destinada a:
Asegurar la presencia del imputado en el proceso.
Evitar obstrucción de la justicia.
Prevenir la reiteración delictiva.
Función del Ministerio público al solicitar prisión preventiva:
Se desprende la necesidad que en el requerimiento de prisión preventiva existan hechos
imputados directamente a la persona, pues claramente no bastará que del requerimiento o
disposición de formalización se “entienda” que determinada persona ha participado en el
hecho criminal, sino que se deberá de manera directa y específica detallar cual es la acción
que ha realizado, de no hacerlo se afectaría el derecho de defensa de dicha persona.
El pedido de prisión preventiva requiere que la fiscalía respalde su solicitud con una acusación
penal sólidamente formulada, demostrando que hay una conducta posiblemente ilegal
Si no se verifica que se cumpla con la imputación concreta en el requerimiento el auto que
declaró fundada la prisión preventiva deberá devenir en nula
Los presupuestos se encuentran en el articulo 268 del CPP, que menciona “el juez
a) Que existen fundados y graves elementos de convicción para estimar razonablemente la
comisión de un delito que vincule al imputado como autor o partícipe del mismo
b) Que la sanción a imponerse sea superior a cinco años de pena privativa de libertad
c) Que el imputado, en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del caso particular,
permita colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de la justicia (peligro de fuga) u
obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de obstaculización)
Excepciones:
d) No procede la prisión preventiva en los casos de inminente aplicación de la legítima
defensa propia o de tercero conforme a ley; salvo la presencia de antecedentes y/o pruebas
fehacientes que justifiquen la existencia del delito o que recaiga sobre la persona sentencia
firme condenatoria
a) Que existen fundados y graves elementos de convicción
Se debe consideras las siguientes exigencias; que debe ser fundados, contundentes, graves,
gravosos, convergentes y concomitantes
La primera, referida a la constancia en la causa de la existencia de un hecho que presenta los
caracteres de delito, referidos a sus aspectos objetivos, que debe ser mostrada por los actos
de investigación, que en este caso deben ofrecer plena seguridad sobre su acaecimiento
- Sobre las pruebas deben pasar control de legalidad: Si bien el Código Procesal Penal,
conforme el contenido del inciso dos, del artículo VII, del título preliminar y el artículo
159, parece asumirse un concepto estricto, lo cierto es que en el inciso uno del artículo
VII, del título preliminar también se estipula que todo medio de prueba debe ser
obtenido e introducido mediante un procedimiento constitucionalmente legítimo.
Tratándose de pruebas obtenidas con manifiesta inobservancia de las garantías
judiciales que le asisten a todo procesado estas recaerían en la modalidad de prueba
irregular Así, debemos tener presente que no toda prueba obtenida de manera
irregular genera el efecto jurídico de exclusión, mucho menos de manera automática,
esto es, el aspecto relevante para determinar la exclusión de una prueba derivada de
la prueba irregular es la intensidad de afectación del derecho fundamental.
La segunda, que está en función al juicio de imputación contra el inculpado, juicio que debe
contener un elevadísimo índice de certidumbre y verosimilitud -o alto grado de probabilidad-
acerca de su intervención en el delito
b) Pena probable
No basta que el Fiscal mencione que el delito está sancionado con una pena superior a cinco
años para que, de manera automática, se interponga la medida de prisión preventiva.
AP. n.° 01-2019/CIJ-116, f.j. 37, se señala que la “cadena perpetua o pena privativa de libertad
no menor de quince años, que excedan con creces los límites mínimos legalmente previstos,
siempre se entenderá que es un requisito necesario, pero no suficiente para imponer
mandato de prisión preventiva”.
Ejemplo: en un delito de lesiones leves (pena menor a 4 años), no cabe prisión preventiva. En
cambio, en homicidio simple (pena mínima 6 años), sí es posible.
- Artículo 268-A. Vigilancia electrónica personal de carácter preventivo: En los delitos
cuya pena sea no mayor (7) años, el juez aplica preferentemente la vigilancia
electrónica personal como medida coercitiva más gravosa. En estos supuestos procede
la prisión preventiva por revocación de la medida o al requerir por segunda vez una
medida coercitiva personal, luego de haberse aplicado previamente la vigilancia
electrónica personal como medida de coerción.
¿De qué manera debe cuantificarse la pena probable? (Casación n.° 626-2013/Moquegua,
fundamento jurídico 31)
1. Circunstancia generales atenuantes y agravantes
2. Causales de disminución o agravación de la punición
3. Fórmulas de derecho premial, como confesión, terminación anticipada del proceso,
conformidad del acusado con la acusación y colaboración eficaz.
c) Peligro de fuga u obstaculizar el proceso
Peligro procesal (fuga u obstaculización)
Qué significa: El juez debe verificar que existe un riesgo real y concreto de que el
imputado:
1. Se fugue (peligro de fuga, regulado en el art. 269 CPP).
Factores: falta de arraigo domiciliario o laboral, gravedad de la pena,
capacidad económica para salir del país, incumplimiento de citaciones
anteriores.
2. Obstaculice la investigación (peligro de obstaculización, regulado en el art. 270
CPP).
Factores: posibilidad de influir en testigos, destruir pruebas, coordinar
versiones falsas.
Ejemplo: imputado que intenta salir del país tras conocer la investigación (fuga), o que
amenaza a un testigo (obstaculización).
Conclusión:
El artículo 268 CPP establece que la prisión preventiva solo procede si concurren
simultáneamente:
1. Sospecha grave de autoría o participación (inciso 1).
2. Pena probable mayor a 5 años (inciso 2).
3. Riesgo concreto de fuga u obstaculización (inciso 3).
En otras palabras: no basta un indicio de delito; debe tratarse de un hecho grave, con alta
expectativa de pena, y con un imputado que represente un riesgo para el proceso.
d) Por otro lado, este inciso nos menciona lo siguiente:
Exclusión explícita del presupuesto material de prisión preventiva en casos de legítima
defensa, siempre que esta sea inminente y conforme a ley.
Es decir, si hay indicios claros de que el acto fue una respuesta legítima y motivada por
defensa personal o defensa de terceros, no se debería aplicar prisión preventiva.
Sin embargo, sí procede si:
Existen antecedentes o pruebas fehacientes que demuestren que, a pesar de lo
alegado como legítima defensa, sí hubo delito.
Existe una sentencia firme que condena a la persona involucrada.
En resumen: se busca evitar el uso injustificado de la prisión preventiva en situaciones de
legítima defensa, a menos que existan evidencias concretas que indiquen lo contrario.
Esta reforma busca blindar la figura de la legítima defensa para evitar la detención
arbitraria de quienes actúan frente a una agresión ilegítima.
Sin embargo, algunos comentaristas la critican por prejuzgar los hechos—al parecer
dar por sentado que se trata de legítima defensa, incluso antes de una evaluación
integral durante el proceso.
Ejemplo práctico
María, de 30 años, camina de noche hacia su casa cuando un sujeto armado intenta asaltarla y
la amenaza con un cuchillo. En el forcejeo, María utiliza un gas pimienta y un objeto
contundente que llevaba en su bolso para defenderse. El agresor cae al suelo y fallece a
consecuencia del golpe.
El Ministerio Público la denuncia por homicidio simple y solicita prisión preventiva.
Aplicación del literal d) del art. 268 CPP:
En principio, al tratarse de homicidio, el fiscal pide prisión preventiva porque la pena
supera largamente los 5 años (literal b).
Pero el juez evalúa que existen indicios claros de legítima defensa inminente:
o El agresor portaba un arma blanca.
o El hecho ocurrió en un contexto de amenaza directa contra la vida de María.
o Ella reaccionó de forma proporcional y para protegerse.
Por tanto, no procede la prisión preventiva, pues el literal d) dispone que en casos de
inminente legítima defensa no debe dictarse esa medida.
Excepción (cuando sí procedería):
Si el fiscal demuestra antecedentes o pruebas fehacientes que hagan ver que no hubo legítima
defensa, la regla cambia.
Ejemplo: que el imputado persiguió al agresor cuando ya estaba huyendo y lo golpeó
mortalmente → ahí no sería legítima defensa, y sí procedería prisión preventiva.
1. Defensa propia
Pedro es asaltado con un cuchillo en la calle y repele al agresor golpeándolo con una piedra. El
ladrón muere.
No procede prisión preventiva (literal d), pues actuó en legítima defensa inminente.
2. Defensa de tercero
Ana ve que a su hermana la intentan secuestrar. Empuja al agresor y éste sufre una lesión
grave.
No procede prisión preventiva, porque la conducta fue defensa de un tercero.
3. No aplica legítima defensa
Luis pelea en un bar. El rival ya estaba huyendo, pero lo persigue y lo apuñala.
Sí procede prisión preventiva, porque no hubo defensa inminente sino agresión.