Lo que Yves Congar está haciendo aquí es poner en claro, con equilibrio,
lo que significa la Renovación en el Espíritu (lo que hoy llamamos
Renovación Carismática) como corriente de gracia, con luces y también
con interrogantes.
💡 Idea central de Congar
La Renovación en el Espíritu no puede ignorarse, es un movimiento
grande, que toca la vida de muchas personas y se reconoce porque en
ella Dios está actuando: transforma vidas, da fuerza, suscita alegría,
lleva a la misión.
Aunque haya exageraciones o problemas, lo esencial es que aquí hay
una obra de Dios, como pasó en los Hechos de los Apóstoles cuando
Pedro dijo: “¿Quién soy yo para impedir la acción de Dios?” (Hch 11,17).
⚖️Su mirada equilibrada
1. Reconoce lo positivo:
No se puede negar que hay frutos, conversiones y presencia del Espíritu
Santo.
Es un soplo de vitalidad para la Iglesia.
2. Advierte de riesgos:
Algunos obispos y teólogos señalaron peligros: exageraciones,
desviaciones, incluso actitudes extrañas.
No es una realidad uniforme, puede tener matices según el país o el
grupo.
3. Llama al discernimiento:
Pide no generalizar: no todos los grupos son iguales ni todos los
problemas se aplican a todos.
Pregunta con lógica: “¿Por qué exigir a la RCC una perfección absoluta
que no pedimos a ninguna otra comunidad de la Iglesia?”
✨ Resumen bien sencillo para tu folleto
“La Renovación Carismática es una corriente de gracia que ha
transformado muchas vidas y muestra claramente la acción de
Dios. Aunque a veces se señalen riesgos o errores, no podemos
negar sus frutos. Como toda realidad eclesial, necesita
discernimiento y maduración, pero no se le puede exigir más
perfección que a otras comunidades. Lo esencial es reconocer que
el Espíritu Santo actúa en ella y la ofrece como un camino de
renovación para la Iglesia.”