2-Ifdroca - Matematica
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FORMACIÓN DOCENTE
EN
MATEMATICA
Noviembre, 2011
Gobernador
Dr. Miguel Ángel Saiz
Ministro de Educación
Prof. Norma Nakandakare
Mario Torres
Equipo Técnico
Carolina Merlo
Cintia Krenz
Nora Arbanás
Equipo Técnico
Nora Girardi
CAPITULO I Pág
I PARTE: CONTEXTO POLÍTICO INSTITUCIONAL
II PARTE:
LA FORMACIÓN DOCENTE EN EL CONTEXTO SOCIO POLÍTICO GENERAL 13
Acerca de la institución escolar 15
Instituciones escolares en el contexto socio cultural 16
La escuela secundaria como organización social institucionalizada 17
Acerca de los desafíos de la escuela secundaria actual 21
Acerca del profesor de educación secundaria 23
Acerca de la educación 26
Acerca del currículo 28
Acerca de la sociedad 30
Acerca del sujeto 32
Acerca del conocimiento 38
Acerca de la enseñanza 41
Acerca del aprendizaje 43
Acerca de la evaluación 45
III PARTE:
LA FORMACIÓN DOCENTE EN MATEMATICA 48
Acerca de la Matemática y su enseñanza 48
Propósitos del Plan de estudios y del profesorado en matemática 49
Titulación a otorgar 50
CAPITULO II
IV PARTE:
ESTRUCTURA CURRICULAR DE LA CARRERA 51
Campos de la Formación y formatos de las unidades curriculares 51
Mapa curricular 58
Unidades curriculares del Campo de la Formación General 59
Unidades curriculares del Campo de la Formación Especifica 86
Las Practicas Docentes y el lugar de la investigación en la formación para la 123
practica profesional
Unidades curriculares del Campo de la Practica Profesional 128
Plan de Correlatividades 146
PRIMERA PARTE: CONTEXTO POLÍTICO INSTITUCIONAL
fue el Nivel Superior y Perfeccionamiento Docente, creado por Resolución Nº 2012/87 del
creación:
Luego de los sucesivos gobiernos de facto a nivel nacional -que tienen su correlato en Río
Negro- en 1983 se recuperan las formas democráticas del Estado iniciándose así, tanto en
el ámbito nacional como en el provincial, un proceso de múltiples cambios, en algunos casos
sustanciales y en otro meramente formales.
La sociedad Argentina vive un paso tumultuoso de restauración de los principios
constitucionales, de denuncia y repudio de todas las manifestaciones del autoritarismo, con
un eje “potente” en la revisión ideológica de los tiempos de la dictadura, la contrastación de
sus valores y la instalación de prácticas participativas. El sistema educativo nacional y el
1
rionegrino en particular no fueron ajenos a este “espíritu de la época” que de uno u otro
modo atraviesa y modifica todos sus niveles.
La educación es percibida como ámbito apropiado para democratizar la sociedad y como
uno de los pilares del cambio social.
En términos generales podríamos caracterizar dicho proceso por la tendencia a una
progresiva diferenciación de lo que la mayoría de la literatura pedagógica contemporánea
denomina el modelo de escuela "tradicional" (preeminencia de la función reproductora de la
educación, estructuras organizacionales centralizadas, relaciones jerarquizadas con sesgos
autoritarios, prácticas educativas sustentadas en las teorías del aprendizaje empiristas,
concepciones epistemológicas positivistas, entre otras).
Las representaciones vigentes de esa época en torno a lo educativo expresan: una nueva
forma de entender la relación educación / contexto socioeconómico, la recuperación de la
función política de la educación, el planteo del currículum desde una concepción práctica y
no como una derivación mecánica de la teoría, y la concepción reflexiva – no prescripta –
para la función del docente que se transforma así en actor fundamental en el proceso
educativo, incentivando su actitud crítica y productora.
La reforma del Nivel Superior es tributaria de estos cambios y reconoce en ellos su
antecedente inmediato y más directo. Esto se evidencia no sólo a nivel del discurso político
sino que toma cuerpo en la normativa que necesariamente impacta en los diferentes niveles
del sistema educativo y sus instituciones. La provincia de Río Negro tiene una valiosa
trayectoria en la formación docente para los niveles inicial y primario, generada en especial
desde el proceso de reforma iniciado en los años 1987/88, que implicó la formulación del
Diseño Curricular para el Nivel Superior y la concreción de una organización institucional
para los Institutos de Formación Docente coherente con aquella propuesta curricular.
Estas transformaciones se objetivaron en un marco legal adecuado -con la Ley Provincial Nº
2288 (1988) que regula el funcionamiento de los Institutos de Formación y
Perfeccionamiento Docente rionegrinos. Ley ratificada por la Ley Orgánica de Educación de
la provincia (Nº 2444, de 1991), referido al Gobierno colegiado y al régimen laboral docente.
Asimismo en su Art. 8º, otorga al docente un lugar protagónico en el diseño y desarrollo de
las políticas educativas provinciales enunciándolo de esta manera: “intervenir activamente
en la planificación, gestión, supervisión, y evaluación del proceso educativo y en el
funcionamiento, organización y gobierno del servicio o establecimiento educativo en el que
se desempeñen, compartiendo la responsabilidad de su gestión con los demás integrantes
de la comunidad educativa” y en relación a su formación “perfeccionarse en forma
permanente , participando en sistemas de actualización y de capacitación que posibiliten el
mejoramiento de la calidad de los servicios educativos que protagonizaran”.
2
La Ley Provincial N° 2288 brindó un conjunto de res puestas que atendían a la complejidad
de los cambios, considerando distintas dimensiones: curricular, organizacional-institucional,
normativa y la administrativa, y generó en los Institutos un discurso político - pedagógico en
torno a la participación democrática en la toma de decisiones a través de la
representatividad de los claustros; la finalidad social de las Instituciones de Nivel Superior; el
lugar del futuro docente, de la educación, del conocimiento, de la enseñanza, del
aprendizaje; una organización institucional y curricular diferente; estableciendo asimismo las
condiciones laborales con respecto al ingreso y permanencia en el Nivel.
El gobierno de cada instituto, a partir de la aprobación de esta ley, será conformado por un
cuerpo colegiado integrado por representantes elegidos por los docentes, graduados y
alumnos de cada institución, a través de elecciones directas de los respectivos claustros, y
constituyendo, de esta manera, el Consejo Directivo.
En cuanto a la organización académica, también es destacable la conformación de la
estructura curricular por áreas interdisciplinares, constituidas por contenidos afines, y la
creación de departamentos que coordinan las tareas de investigación y capacitación.
La Ley 2288, asigna a los Institutos funciones en los campos de Formación, Capacitación,
Investigación y Extensión; fija los pilares de su organización académica e institucional y
centralmente explicita los principios de democratización, equidad y calidad de la educación
como andamiaje fundamental para todas las actividades del Nivel Superior del Sistema
Educativo Provincial.
Por ende, los Institutos rionegrinos cumplen tareas de:
1. Formación académica:
Actualmente, se dictan las siguientes carreras:
• Profesorado en Educación Primaria (IFDC de Bariloche, Luis Beltrán, San Antonio
Oeste, Villa Regina, General Roca y El Bolsón).
• Profesorado en Educación Inicial (IFDC de Bariloche y El Bolsón),
• Profesorado de Educación Física (IFDC de Viedma).
• Profesorado en Educación Especial (IFDC de Villa Regina y San C. Bariloche)
• Profesorado de Educación Secundaria en Historia (IFDC de Luis Beltrán y El Bolsón)
• Profesorado de Educación Secundaria en Biología (IFDC de San Antonio Oeste)
• Profesorado de Educación Secundaria en Lengua y Literatura (IFDC de Villa Regina)
• Profesorado en Artes Visuales (IFDC de El Bolsón)
3
• Profesorado de Educación Secundaria en Geografía (IFDC de Luis Beltrán)
5
El campo de problemas así delimitado requiere no sólo de la Investigación sobre educación,
en términos amplios, sino específicamente de una investigación realizada dentro del propio
proyecto educativo, proporcionando teoría de la práctica educativa (Stenhouse, 1993).
De tal modo, la relación dialéctica entre Investigación y Formación Docente continua se
deriva de la consideración particular de cada una de estas prácticas y su potencialidad de
generar un puente entre las mismas, aportando tanto a las tareas de formación inicial (por
ejemplo: revisando las prácticas áulicas e institucionales, formando parte del proceso de
construcción del Proyecto Educativo Institucional; produciendo teoría sobre la formación
docente, entre otras.); de capacitación (tomando a la capacitación como objeto de
investigación para la redefinición de los proyectos y estrategias planteadas; colaborando en
la sistematización de experiencias innovadoras, entre otras), y de extensión
(constituyéndose en una intervención colaborativa con otras prácticas sociales, produciendo
conocimiento que facilite la comprensión de la complejidad de la realidad social).
En relación a la función de Extensión, el Diseño Curricular de Formación Docente de 1988
concibió a los Institutos, como espacios de encuentro cultural, social y político donde
profesores, maestros, estudiantes, funcionarios y referentes de la comunidad tengan la
posibilidad de analizar, evaluar y proponer acciones referidas a cuestiones de interés
comunitario.
A través de la extensión, los Institutos de Formación Docente tienen la posibilidad de
establecer redes interinstitucionales, favoreciendo la circulación de información a través de
publicaciones, eventos, convenios, jornadas, talleres y asesoramientos, actividades
culturales en general.
Podemos decir entonces, que las actividades de extensión son en su esencia los espacios
que permiten el enriquecimiento y la amplitud de miradas, como componentes fundantes de
una comunidad democrática.
Concebir la secuencia de formación inicial / formación continua / investigación /extensión
como manifestaciones diversas de un fenómeno único, no es sólo el producto de la
adhesión a ciertos postulados teóricos, o el sumarse más o menos irreflexivo a posturas
discursivas “aggiornadas”. Por el contrario la interacción entre estos componentes es tal vez
una de las experiencias comunes más fuertes que vitaliza la actuación real de los Institutos
de Formación Docente Continua de la provincia, que ha enriquecido tanto las trayectorias
institucionales como las personales de los docentes.
En consonancia con estas experiencias, y en el marco de las políticas provinciales de
Formación, Capacitación e Investigación y Extensión, se instituyeron ámbitos para el análisis
de propuestas y decisiones tales como: el Consejo de Directores, Consejo de Capacitación,
conformado por los Coordinadores de Capacitación de los IFDC, y el Consejo de
6
Investigación y Extensión (CIED) conformado por los coordinadores de Investigación y
Extensión.
En síntesis, en la concepción y en las acciones, las cuatro funciones se interrelacionan y se
alimentan mutuamente, y cada una de ellas sólo puede entenderse cabalmente, si por un
lado, se la pone en juego en un mismo universo de inteligibilidad con las restantes, y, por
otro, se las reconoce como parte de la historia de los Institutos de Formación Docente,
siendo éstas, rasgos esenciales en la configuración y reconfiguración del proceso de
construcción permanente de la identidad del Nivel.
7
recreativos, centros culturales, etcétera); Investigación de temáticas vinculadas con la
enseñanza, el trabajo docente y la formación docente;
Desarrollo de materiales didácticos para la enseñanza en las escuelas”.
1
Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial Consejo
Federal de Educación Resolución Nº 24/07. Pág. 9
10
nos proponemos y por otro a pensar su contenido en términos de “no terminalidad”, en
donde adquieren especial significado los desarrollos que hagamos en torno a las
metodologías de investigación y metacognición en la etapa de formación inicial,
herramientas posibilitadoras de aprendizajes futuros y por ello garantes de la continuidad
que exigen los procesos de formación continua.
Concebir como manifestaciones diversas de un fenómeno único la secuencia de formación
inicial / formación continua / investigación / extensión, no es sólo el producto de la adhesión
a ciertos postulados teóricos, o el sumarse más o menos irreflexivo a posturas discursivas
“aggiornadas”. Por el contrario la interacción entre estos componentes es tal vez una de las
experiencias comunes más fuertes que vitaliza la actuación real de los Institutos de
Formación Docente Continua de la provincia, que ha enriquecido tanto las trayectorias
institucionales como las personales de los docentes.
Los profesores de los institutos son formadores de docentes, más allá de la formación
profesional personal y específica. Esta premisa debe ser recordada con frecuencia, para
evitar una enseñanza que tienda a caer en lo enciclopédico y exageradamente sesgada
hacia lo disciplinar.
Es importante considerar, en relación a las tareas que desempeña el docente formador, la
concepción que subyace en el presente diseño sobre la complejidad de su rol y sus
funciones. Dado el carácter que asumen los Institutos de Formación Docente a partir de su
normalización, lo que implica una función integral e integrada entre la formación inicial,
continua, investigativa y extensional, el rol del profesional a cargo de la formación, en este
marco, posee el mismo carácter integral e integrado. Esto significa que todas las tareas
emprendidas se regirán por el principio de integralidad, contrarrestando de esta manera la
fragmentación, aislamiento, jerarquización o superposición de actividades.
La consecución de este principio es posible si ponemos en práctica nuestra concepción
teórica acerca del rol del formador de formadores, lo que se traduce en el quehacer diario al
otorgarle a cada tarea la misma importancia y relevancia.
Si pensamos al docente formador desde una perspectiva tanto pedagógica como
sociopolítica, es fundamental su función en la formación inicial, en la producción de nuevos
conocimientos, que inciden luego en el mejoramiento de sus prácticas, en la relación fluida y
constante con la comunidad a partir del desarrollo de propuestas tendientes a establecer
vínculos entre las instituciones y la sociedad, como así también, el aporte continuo de la
11
teoría en el desarrollo profesional de los docentes en ejercicio. Por lo tanto las tareas de
formación, investigación, extensión y capacitación tienen, desde esta perspectiva, el mismo
valor educativo.
El Diseño Curricular Provincial para el ciclo básico de la Escuela Secundaria Rionegrina, en
el marco de la transformación, se plantea la “necesidad de construcción de un nuevo sujeto
pedagógico —retomando la noción de Adriana Puigrós—, que supone necesariamente
problematizarnos como docentes sobre nuestro lugar hoy en la escuela y revisar las
maneras de habitar los espacios institucionales en el marco del desfondamiento de las
Instituciones, en particular las educativas.”
En esta línea, se destacan dos vertientes particulares para pensar la función docente en el
nivel: la dimensión pedagógico didáctica y el docente como trabajador de la educación, las
cuales el presente diseño curricular adhiere.
Por último, reiteramos el carácter político presente en toda tarea formadora y de enseñanza:
“Sólo cuando se tiene una intención política, la mayoría va a pensar en la escolaridad de los
niños y en su aprendizaje. Es decir, cuando se tiene esa intención, es ahí donde la
pedagogía y la formación cobran sentido” (Beillerot, 1998, p. 21).
12
SEGUNDA PARTE: LA FORMACIÓN DOCENTE EN EL CONTEXTO SOCIO POLÍTICO
GENERAL
2
Entendiéndola como aquella donde la mayoría de la población logra acceder a las protecciones y
derechos asociados al trabajo, por lo tanto sostenida por un Estado social activo.
14
inevitablemente en ella. Por eso, los procesos contemporáneos de desafiliación social
conllevan un fuerte desarreglo en la vida subjetiva de las personas3.
El fin de la sociedad salarial conlleva también una caída de los marcos normativos que la
caracterizaban. En este sentido, Bauman llama a esta nueva etapa “modernidad líquida”
para metaforizar la falta de pautas estables y predeterminadas en un entorno social cada
vez más fluido y en perpetuo cambio. Analiza el pasaje entre lo que llamó tiempos sólidos y
los actuales tiempos líquidos o flexibles en que predomina la incertidumbre, la inestabilidad y
la desconfianza. Entonces, si en la etapa sólida del Estado nacional la norma constituía la
lógica básica de las instituciones y dispositivos, “en la actualidad, las pautas y
configuraciones ya no están “determinadas” y no resultan “autoevidentes”; al contrario: hay
demasiadas, chocan entre sí, y sus mandatos se contradicen, de manera que cada una de
esas pautas y configuraciones ha sido despojada de su poder coercitivo o estimulante4
Por lo tanto, “en esta lógica subyace una concepción que remite a cierto individualismo
exacerbado en que el sujeto debe diseñarse a si mismo. Con los declives de las
instituciones que nos amparaban, cada uno, entonces – creativamente, autónomamente- es
responsable por sus éxitos, pero también por sus fracasos”. Poliak (2008). Las
transformaciones que se describieron brevemente ponen en cuestión muchas de las
certezas que guiaron el trabajo docente. “Estos tiempos líquidos generan otras demandas a
las escuelas, a veces contradictorias entre si. A veces nos invade un fuerte sentimiento de
inseguridad, que tiene que ver con una incertidumbre general, con temores propios de los
tiempos en que las instituciones van declinando su eficacia”. Poliak (2008).
La perspectiva histórica nos resalta el hecho de que las instituciones escolares, sea cual sea
su tipo, no son un producto aislado sino mas bien el resultado de circunstancias históricas
que explican las funciones que se le asignan y el nivel de desarrollo organizativo alcanzado.
Asimismo, cabe señalar que internamente también están sujetas a la propia historia,
condicionando sus respuestas a las demandas internas o externas que se les hacen. Las
instituciones escolares y los docentes de Nivel Secundario no son ajenos a estas tensiones
y condicionamientos.
3
Los efectos de la desafiliación social en el plano de la subjetividad personal también son analizados
por Richard Sennett en “La corrosión del carácter. Las consecuencias personales del trabajo en el
neocapitalismo”. A lo largo de su obra se ocupa de la necesidad y responsabilidad social frente al
abismo de la desigualdad, en un mundo confuso de relaciones sociales “flexibles” (citado por Kaplan;
C. (2006): La escuela puede. El desafío de enfrentar las problemáticas de la vida cotidiana en las
instituciones escolares de nivel inicial y primario. Ministerio de Educación. Provincia de Río Negro).
4
Bauman, Zygmunt (2003). Modernidad líquida. Ed. Fondo de Cultura Económica. México.
15
La realidad cotidiana del trabajo en las escuelas secundarias muestra un cruce permanente
entre las normativas vigentes y la vida cotidiana en las instituciones donde las propuestas
curriculares no se constituyen, necesariamente, como proyecto cultural que se desprenden
de esos marcos legales.
Actualmente observamos un conflicto entre los lineamientos políticos desde sus
fundamentos pedagógicos-didácticos y el desarrollo de las disciplinas curriculares, la
preocupación por la recuperación de la eficacia social de la educación, la transferencia del
conocimiento escolar en la vida cotidiana, la articulación de la teoría y la práctica en el
trabajo docente y la recreación de una cultura escolar.
El reconocimiento de esta realidad que se nos impone es importante. Las estructuras
escolares o sistemas educativos son consecuencia de los sistemas políticos, sociales y
económicos.
La concepción de sociedad, de ciencia, de conocimiento, de aprendizaje, del papel del
docente en la enseñanza, del estilo de convivencia requerido para la socialización de los
alumnos, ha definido y definen un modo de ser escuela. Ello significa hacer referencia:
a) En primer término, a un tipo determinado de organización y al modo de funcionamiento de
la institución escolar: su estructura, sus rutinas, la concepción de conocimiento, distribución
del tiempo y de los sujetos que en ella participan.
b) En segundo término, comprender que las instituciones escolares son construcciones
sociales de características históricas que surgen del proyecto social y tienen sentido en el
mismo.
Las instituciones educativas son un producto social, y como tal quedan sujetas a un conjunto
de circunstancias que definen la realidad social. Sintéticamente se podría considerar a las
mismas:
16
a cargo de los adultos en general, y la postulación de metas, requerimientos y
exigencias específicas5.
Todo esto supuso la paulatina consolidación de un modelo destinado a organizar y dirigir las
acciones e interacciones, y a evaluar resultados.
Tal como lo conocemos, el establecimiento institucional "escuela" supone —además de todo
lo ya mencionado— la presencia de personal adulto y un conjunto más o menos amplio de
jóvenes que, crean una trama de relaciones en la que, se supone, adquirirán los rasgos que
la comunidad define como valiosos.
La escuela cristaliza una serie de significaciones que inciden sobre los vínculos que los
sujetos establecen con ella y, por su intermedio, sobre los aprendizajes que efectivamente
hacen los sujetos involucrados.
Tal como lo sostiene el Diseño Curricular para el Ciclo Básico de la Escuela Secundaria de
la provincia: “...nos parece clave para el crecimiento y fortalecimiento de la sociedad civil, el
papel alternativo que adquiere una construcción escolar comunitaria, popular y democrática.
Una escuela pública que recupere plenamente el lugar central que tiene en la producción del
conocimiento y contribuya a la transformación social global.
5
Fernández, L. (1998), El análisis de lo institucional en la escuela. Un aporte a la formación
autogestionaria para el uso de los enfoques institucionales, Buenos Aires, Paidós.
17
Otro de los objetivos esenciales lo constituye la orientación. Orientación significa "ubicarse
en la vida", es decir, descubrirse a sí mismo. Desde esta perspectiva, el objetivo es ayudar a
los adolescentes en la más decisiva de las etapas de la vida al descubrimiento de intereses,
aptitudes, condiciones vitales, intelectuales, expresivas y de acción, y definición de su
personalidad. Es decir, el encuentro de un "lugar", "su lugar" para desarrollarse y contribuir
al desarrollo de la sociedad.
El tercer objetivo, que en otro momento histórico se constituía en el fundamental, es la
preparación para los estudios superiores. En estos tiempos "preparar para los estudios
superiores" cobra otro significado dado que implica "enseñar a aprender".
El último objetivo está estrechamente ligado con las demandas del contexto sociopolítico-
económico actual. La sociedad contemporánea necesita sujetos formados políticamente
para desenvolverse en los nuevos marcos organizativos y culturales que día a día son más
complejos. A su vez, el mundo del trabajo debe ser reivindicado como fuente de una
formación integral valiosa.
La escuela secundaria, en el contexto descrito, aparece como una necesidad creciente para
la formación de una ciudadanía plena y por este camino, profundizar nuestro desarrollo
humano, integral y sustentable como Nación y Provincia por la vía del fortalecimiento de la
participación popular y democrática.” (Diseño Curricular para el Ciclo Básico de la Escuela
Secundaria Rionegrina).
Entre las funciones de la escuela secundaria, la provincia de Río Negro considera las de:
educar para el conocimiento, para la construcción de una ciudadanía activa y plena, para la
continuidad de los estudios y la educación sobre el trabajo.
La Ley Orgánica de Educación de la Provincia de Río Negro N° 2444, en su artículo 3º
establece, entre otros fines, que “...la actividad educativa debe contribuir a formar personas:
• íntegras y libres, conocedoras de sus deberes y derechos y que a partir de gozar de
oportunidades y posibilidades de educación, sean capaces de reflexionar y
autoeducarse permanentemente.
• capaces de desarrollar armónica, creativa y críticamente sus aspiraciones,
potencialidades y habilidades psicofísicas, espirituales, morales e intelectuales.
• promotoras del reconocimiento y respeto a los diversos grupos de origen y
pertenencia de la población y a sus culturas, y del fortalecimiento de los vínculos
sociales a partir de la búsqueda de iguales oportunidades de progreso, procurando
establecer la justicia social desde la solidaridad con quienes más necesitan.”
Asimismo, la Ley Nacional de Educación Nº 26.206, establece las funciones de la Escuela
Secundaria, entre ellas las siguientes:
• Brindar una formación ética que permita a los estudiantes desempeñarse como
sujetos conscientes de sus derechos y obligaciones, que practican el pluralismo, la
18
cooperación y la solidaridad, que respetan los derechos humanos, rechazan todo tipo
de discriminación, se preparan para el ejercicio de la ciudadanía democrática y
preservan el patrimonio cultural.
• Desarrollar y consolidar en cada estudiante las capacidades de estudio y de
aprendizaje, de trabajo individual y en equipo, de esfuerzo, iniciativa y
responsabilidad, como condiciones necesarias para el acceso al mundo laboral, los
estudios superiores y la educación a lo largo de toda la vida.
• Desarrollar las competencias lingüísticas, orales y escritas de la lengua española y
comprender y expresarse en una lengua extranjera.
• Promover el acceso al conocimiento como saber integrado, a través de las distintas
áreas y disciplinas que lo integran y a sus principales problemas, contenidos y
métodos.
• Desarrollar las capacidades necesarias para la comprensión y utilización inteligente y
crítica de los nuevos lenguajes producidos en el campo de la tecnología de la
información y de la comunicación”.
Las investigaciones educativas señalaban hace más de una década que el lugar más
expulsivo del sistema educativo se concentraba en el pasaje de la escuela primaria a la
secundaria. En estas últimas décadas esta situación se agrava frente a la destrucción de
miles de puestos de trabajo y la sobre-calificación de la oferta de mano de obra, de manera
que esta franja constituye un grupo fuertemente vulnerable a la profundización de la
explotación y la exclusión.
Tenti Fanfani6 expresa que la enseñanza secundaria en las condiciones actuales es una
enseñanza final (un “techo”) para la mayoría de la población, y un momento de un proceso
de formación de una minoría, que tiende a prolongarse a lo largo de toda su trayectoria vital
(educación permanente).
La obligatoriedad y la nueva racionalidad cambia el sentido y afecta los viejos “modos de
hacer las cosas” en las instituciones, generando una serie de modificaciones en los
dispositivos y procesos institucionales. No se puede desconocer que las adaptaciones de las
instituciones y las mentalidades no son simples “efectos automáticos” de las
transformaciones estructurales y legales. De allí que se observe una contradicción que
tiende a transformarse en conflicto y, asimismo, el desajuste entre las predisposiciones y los
marcos normativos genera malestar.
6
Tenti Fanfani, E. (2000). Documento Culturas juveniles y cultura escolar: Ministerio de
Cultura y Educación de la Nación.
19
En particular, la década de los ’90 en América Latina, y especialmente en Argentina, fue “el
tiempo de las reformas educativas”, diseñadas como estrategias para el mejoramiento de los
sistemas educativos. Se entiende por reformas educativas a programas ideológicos que se
evidencian a través de un discurso con pretensión hegemónica y como un campo de disputa
por la producción de sentidos en la conformación de una política cultural.
Es así que el discurso dominante durante más de una década generó una profunda “ruptura
de sentidos sobre lo educativo” y una recomposición hegemónica de los mismos.
Actualmente, en el marco de las definiciones legales de las políticas educativas, se
manifiesta la intencionalidad de reposicionar a la educación en el campo social
desarrollando estrategias que posibiliten superar los efectos negativos de la reforma de los
’90.
Un proyecto educativo de formación debe contemplar esta realidad, para plantear como eje
fundamental la reconstitución de las solidaridades colectivas para la recomposición de la
sociedad en la cual no exista la desigualdad, la exclusión, ni la violencia. Una sociedad que
garantice, por sobre todo, los derechos humanos a la sociedad en su conjunto; en donde
exista una democratización del conocimiento en un marco de diversidad cultural y de
igualdad de género, y en la cual se respeten las opiniones diversas. En este sentido es
fundamental repensar, deconstruir y reconstruir dispositivos discursivos, normativos e
institucionales que regulen y configuren la educación y desde allí buscar un nuevo sentido
de lo escolar7.
Por este motivo la educación para los adolescentes y jóvenes se convierte en el eslabón
más crítico de las políticas educativas dado que las formas institucionales y curriculares que
fueron adecuadas en el pasado hoy se encuentran en gran medida desconectadas de la
vida de los jóvenes, de la sociedad y de la cultura en la que está inmersa. Esto justifica la
necesidad de generar cambios decisivos en la estructura institucional, en los contenidos y
los aspectos metodológicos, pero sobre todo es el concepto mismo de la educación
secundaria el que debe ser repensado a la luz de las profundas transformaciones
económicas, científicas-tecnológicas, sociales y culturales actuales.
Para ello es necesario apropiarse de realidades y saberes cambiantes a cada instante. En
éste sentido el conocimiento que tenemos "del medio escolar y los conocimientos a
enseñar" permitirá el logro de dicha finalidad donde la formación permanente se concibe
como una herramienta de gestión de enseñanza real y deseada, como enlace mediador
entre la teoría y la práctica situando al docente como un intelectual creador.
El reconocimiento de esta realidad institucional significa tener en cuenta las condiciones de
los ingresantes al profesorado y simultáneamente garantizar que en la formación se
7
Es oportuno mencionar que en este momento, la provincia de Río Negro está transitando un
profundo proceso de revisión curricular, que afecta a los niveles de escolaridad primaria y secundaria.
20
apropien crítica y éticamente de herramientas conceptuales -metodológicas para su futura
práctica en la escuela secundaria.
Esto supone prever desde la formación inicial instancias de enseñanza y aprendizaje con los
alumnos que les posibiliten tomar conciencia de sus propios procesos de formación. Un
proyecto educativo de formación inicial debe contemplar la realidad para plantear como eje
fundamental la reconstrucción de las solidaridades colectivas para la recomposición de la
sociedad en la cual no exista la desigualdad, la exclusión, ni la violencia. Una sociedad que
garantice, por sobre todo, los derechos humanos a la sociedad en su conjunto; en donde
exista una democratización del conocimiento en un marco de diversidad cultural y de
igualdad de género, y en la cual se respeten las opiniones diversas.
“Este es el marco de la profunda crisis global que atraviesa a la sociedad en su conjunto,
crisis que abarca a todas las instituciones y a las distintas organizaciones que de ellas
dependen. Pero este momento también es un momento de posibilidad para crear, para
construir nuevas articulaciones, nuevos sentidos, nuevos lazos, a condición de reconocer la
crisis y analizarla en toda su complejidad. Es oportuno mencionar que en este momento, la
provincia de Río Negro está transitando un profundo proceso de revisión curricular, que
afecta a los niveles de escolaridad primaria y secundaria. La educación, en este plano,
también ocupa un lugar estratégico, pues como lo señalan los diseños curriculares
elaborados por los docentes de la provincia de Río Negro: si bien la educación no puede por
sí misma cambiar un sistema social, no hay transformación posible sin que intervenga la
educación”8
21
La afirmación de la identidad de la escuela secundaria supone también interrogarse sobre
quiénes son sus destinatarios y sobre las propuestas formativas que han de conformar el
nivel. Construir escenarios que contengan a todos los adolescentes y jóvenes, en tanto la
Ley asocia el derecho a la educación con la obligatoriedad de la escuela secundaria, implica
asumir la necesidad de formular propuestas educativas que se abran a múltiples alternativas
de formación en atención a la diversidad de motivaciones, expectativas y proyectos de los
sujetos de aprendizaje. En tal sentido la propuesta sobre la mejora de la educación
secundaria debe contemplar nuevos modelos institucionales y propuestas curriculares que
prevean diferentes trayectorias formativas en función de la heterogeneidad del alumnado.
Es importante pensar en una escuela secundaria que sustente su propuesta político
educativa en un currículo integrado, entendiendo la construcción de conocimientos como un
proceso dinámico, producto del trabajo social, siempre provisional e inacabado, que intenta
dar cuenta de la complejidad de plurales interpretaciones de la realidad y que se expresa a
través de una multiplicidad de lenguajes que conviven en la sociedad.
Se trata entonces de una escuela secundaria que pueda plantear a los alumnos
oportunidades de aprendizaje que supongan relacionar y articular distintos saberes para
responder a problemas, reemplazando posturas dogmáticas por una mirada amplia sobre la
complejidad del mundo contemporáneo y las nuevas problemáticas emergentes. Una
propuesta curricular integrada que favorezca la constitución de subjetividades y
fortalecimiento de matrices colectivas en la construcción, apropiación y distribución de
saberes.
Por otra parte, pensar la escuela en términos participativos es avanzar en el proceso de su
democratización; es habilitar un espacio de escucha y de imaginación que introduzca lo
político y los atributos de la ciudadanía en los procesos de formación. Así, la escuela ofrece
oportunidades para la enseñanza y el aprendizaje de la ciudadanía, poniendo a disposición
de los estudiantes oportunidades, prácticas y conocimientos, con lo cual reestablece el
mandato fundante de incluir y conferir civilidad.
Si la educación pretende bregar por un ciudadano que aborde responsablemente su papel
en el mundo, debe fomentar actitudes de responsabilidad colectiva y compromiso social. Es
decir, se trata de que la educación garantice que esa persona, además de poseer los
conocimientos necesarios para estar integrada a la sociedad, se prepare, en tanto
ciudadano, para asumir un papel activo y comprometido con el cambio social.
La Ley de Educación Nacional destaca el conocimiento como un bien público y un derecho
personal y social, y concibe a la educación como prioridad nacional que se constituye en
política de Estado para construir una sociedad más justa e igualitaria.
22
Acerca del Profesor de Educación Secundaria
10
Corea, Cristina y Lewkowicz, Ignacio. Pedagogía del aburrido. Escuelas destituidas, familias
perplejas. Paidós,Buenos Aires, 2005. página 90.
23
Esta invocación a la reflexión sobre la propia práctica, a la formación docente continua,
desde una perspectiva socio - crítica corre el riesgo de transformarse en una actividad
técnica y sin sentido sino forma parte de un proceso complejo de reflexión socialmente
contextualizada y de políticas educativas que brinden la posibilidad de seguir aprendiendo a
lo largo de todo el desarrollo profesional del docente.
Este aprendizaje es entonces una posibilidad de protagonismo, de acción transformadora de
libertad porque hay la existencia de un sujeto que decide, que desea, que demanda
construirse y construir un mundo, entre todos los mundos posibles, en ese proceso de
conocimiento.
Este proceso es de conocimiento, pero además de crecimiento. Porque desde el momento
que se elige ser docente uno se inscribe y se nomina en una ética y una política: la del
quehacer educativo; aprender, enseñar, conocer y conocerse en y a través de un grupo de
una experiencia de relación con otros, plantea implícitamente que es la praxis el camino
privilegiado. El diálogo, la participación, la confrontación, posibilitan descubrir - se y
descubrir al otro, para inventar - se y desarrollar una identidad propia como educadores a
partir de la acción transformadora.
El hecho no es explicable de por sí, es necesario pensarlo como el resultado visible de una
articulación pluricausal. Entonces habrá que analizar cómo se articularon los factores
intervinientes: políticos, sociales, culturales, históricos para que se produzca. Y esto sólo es
posible realizarlo con otros, por eso la importancia fundante que tiene el grupo para que este
proceso del aprender a aprender se realice.
De allí la unidad del aprender y el enseñar, no se trata de que alguien es portador de un
saber a trasmitir a otro que no sabe nada y pasivamente espera que le digan qué es lo que
le pasa y porqué. Este planteo quiebra la vieja idea del sujeto como objeto de la enseñanza,
en este encuadre el individuo es sujeto del aprendizaje, sujeto en situación de aprendizaje
sujeto al aprendizaje y productor de conocimiento.
La docencia no es una profesión liberal. A diferencia de quienes ejercen éstas, la actividad
de los profesores transcurre dentro de una institución que tiene sus normas de
funcionamiento. Pensar en los docentes como meros ejecutores de directrices es pensar en
la desprofesionalización de la docencia, por eso la incorporación decidida en la elaboración
y ejecución del curriculum refleja la valorización profesional plena del trabajo docente.
Participar en la formulación de un diseño curricular para el nivel es sólo un aspecto de la
producción intelectual del docente, producción que debe profundizarse y extenderse en
nuevos proyectos futuros.
La definición del docente como trabajador de la educación subraya su papel productivo
dentro de la sociedad, y el reconocimiento que debe merecer su labor desde el punto de
vista de las condiciones laborales que han de ser satisfechas, de acuerdo con la
24
responsabilidad social que asume su actividad, que no es ni más ni menos que asegurar en
tiempo presente la inclusión de los estudiantes en las culturas y en el proceso de
conocimiento y reconocer a este último como derecho social. Sin embargo esta relación
entre función y reconocimiento en los tiempos que corren se conjuga casi en una paradoja;
por un lado operan niveles crecientes de responsabilidad y por otro, descalificación y
pérdida del estatus social simbólico.
Esta paradoja descalifica el ser docente y mina las bases de la seguridad profesional del
trabajo docente. El trabajo hace la cultura, hace la historia, crea, transforma, inventa,
siempre que el tiempo de la actividad laboral sea tiempo vivo como lo considera Agnes
Heller (1982), un tiempo de libertad, lleno de contenido, de íntima implicación del sujeto,
donde el sentido del pasado y del futuro se hace presente para hacer frente a los problemas
de la vida colectiva. Esta afirmación que vale para el trabajo en general, en el caso del
docente adquiere una particularidad: si acordamos en que educar es donar sin dejar al otro
en deuda -ofrecer un tesoro a otro a partir de reconocerlo como sujeto y no como objeto de
un acto bondadoso-, la enseñanza queda colocada fuere del mercado y en el plano de la
alianza solidaria, entre ciudadanos que buscan desarrollarse en clave de ciudadanía plena.
Pero si el trabajo se desliga de la cultura y no es reconocido social y políticamente aparece
el malestar como condición predominante.
Estaremos en presencia de una plena restitución de la identidad de la profesión docente y
de las tareas pedagógicas que le están asociadas cuando los docentes recuperen la plena
significación del trabajo que realizan, agregando a ello la dimensión social y política de la
tarea y el reconocimiento efectivo de su quehacer. Concebir al docente como trabajador,
implica que la dignidad de su trabajo y las condiciones en las que lo realiza requieren bases
salariales y condiciones de trabajo que satisfagan sus necesidades, que se reconozca su
derecho a la sindicalización y que en el funcionamiento del sistema educativo estén
previstas las necesidades que tenga de capacitación y actualización continua. De esta
manera podrá ser copartícipe de las acciones para garantizar la mejora de la calidad de la
educación en su comunidad y los derechos de los alumnos a una apropiación de los
conocimientos que le permitan valerse y participar en la sociedad, todo aquello que forma
parte de un mismo proyecto: el de democratizar la sociedad y la educación como derecho
social.
25
Fundamentación General11:
Acerca de la educación
11
Según el Diseño Curricular Ciclo Básico de la Escuela Secundaria Rionegrina, en una propuesta
curricular es necesario explicitar estas concepciones, al menos como marco general de referencia, las
cuales están sujetas a resignificaciones y actualizaciones en función de los procesos históricos y
sociales que las significan. Toda propuesta educativa parte de un conjunto de fundamentos, ya sea
que se hagan o no explícitos; enunciarlos ayuda a evitar cualquier tipo de naturalización del orden
social y de allí, la reproducción de categorías de análisis que podemos no compartir.
12 Sacristán, G. 1998
13
Frigerio, G y Diker, G. Prólogo de Educar: Ese acto político. Del Estante Editorial (2005)
26
reconocimiento de la dignidad y de las potencialidades, dado que incorporar la variable
cultural como elemento decisivo en los procesos de enseñanza y de aprendizaje supone
reconocer la igualdad de status a los saberes escolares y socioculturales” (Maimone y
Edelstein, 2004).
Debemos necesariamente inscribirnos en un marco general que la Constitución Nacional y
más exactamente la Ley de Educación Nacional define en su Art. 3ª: “La educación es una
prioridad nacional y se constituye en política de Estado para construir una sociedad justa,
reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía
democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el
desarrollo económico-social de la Nación.”
Desde luego esta inscripción necesaria no diluye la identidad provincial, ni la misma se
resuelve en una operación mecánica. Este desarrollo da cuenta justamente de nuestra
lectura, de los matices y del proceso conciente con el que Río Negro se sitúa en el
escenario nacional. Martinis (2006) señala que de lo que se trata es de reinstalar en el
lenguaje pedagógico la noción de igualdad. No como la interpretó el proyecto educativo
moderno desde la homogeneización, sino desde un enfoque que habilite a pensar la
igualdad como una “conjunción de lo que nos identifica y nos diferencia, en una misma
operación”. Ello significa “renunciar a entender la diferencia como una amenaza e inaugurar
la posibilidad de una lógica de la articulación de diferencias sobre la base de un proyecto de
inclusión”.
“El ritual escolar gira diariamente en torno al conocimiento, que se convierte en el pretexto
de encuentro para quienes se reúnen en la escuela; por tanto, todos los dispositivos deben
orientarse a garantizar el acceso a las fuentes, a estimular el trabajo intelectual, a propiciar
los encuentros y el debate entre los participantes, a trabajar juntos, a movilizar las fronteras
propias y colectivas del saber, y a ponerlo en circulación con el fin de hacerlo público e
incorporarlo a la dinámica social de producción del conocimiento. El estudio permanente, la
actitud investigativa, el debate con argumentos y la escritura, se convierten en modos del
quehacer escolar que forman al sujeto en una cultura de generación de conocimientos en
cooperación con sus compañeros y profesores. Esta dinámica requiere niveles altos de
exigencia y de rigor; respeto por los otros; reconocimiento, aceptación y disfrute de las
diferencias; capacidad de trabajar cooperativamente y sentimiento de gozo por lo que se
hace. Es lo que hemos denominado «la ética de la cultura académica»”14
Una concepción centrada en la escuela como transmisora del legado cultural obedecía a
una época en la que el saber circulaba fundamentalmente por medio de los docentes; eran
14
Rodríguez, Castañeda Bernal, 2001
27
ellos quienes hacían posible una aproximación a las claves que permitían la lectura y la
escritura, así como el acceso al libro tanto en su apropiación como en su producción.
Además, a muchas escuelas el libro no llegaba y la única fuente de saber era el maestro y,
aunque en las escuelas de los lugares más apartados esta es todavía una realidad, en
varias de ellas los avances tecnológicos están presentes, al igual que en las escuelas
urbanas, generando otras maneras de ver, oír, sentir y pensar el mundo”15. Reconocer esta
multiplicidad de situaciones presentes en el proceso educativo nos conduce a reconocer la
complejidad del mismo. Complejidad que requiere ser abordada, en el campo de la
Formación Docente, desde un enfoque inter y transdisciplinario, que posibilite intercambiar
perspectivas, bagajes teóricos y modos de enfocar los problemas, superando las fronteras
entre disciplinas. Para superar las fronteras de las disciplinas se necesita previamente
reconocerla en su solidez.
Pensar la educación, desde este lugar, implica eliminar las divisiones estancas de la
especialización académica, para operar en marcos abarcadores, mediante el trabajo en
equipo, la cooperación y el intercambio entre disciplinas como un modo de acercarnos al
estudio de temas específicos considerando la complejidad de sus múltiples relaciones. Los
conocimientos científicos y tecnológicos se enriquecen al articularse de modo horizontal con
otros saberes culturales y experiencias históricas o sociales, que “a través de la
cooperación, el intercambio, la solidaridad, la práctica de escuchar y reconocer como
interlocutor válido a toda persona, el respeto a la diferencia, el pensamiento colectivo y la
búsqueda en común de alternativas, garantizan la creatividad y la innovación; y constituyen
las formas más avanzadas de incorporación, producción, procesamiento y distribución de
este recurso estratégico.”16
Toda concepción curricular implica siempre una determinada propuesta pedagógica y refleja
una determinada concepción no sólo de lo educativo sino de lo social, lo político y lo cultural.
Así pensado, el curriculum constituye el espacio que connota un enfoque de formación.
En tal sentido, “el currículum se concibe aquí, como la expresión de un proyecto político,
pedagógico y cultural, escenario de conflictos entre múltiples intereses e intencionalidades,
es un eslabón entre la teoría educativa y la práctica pedagógica, entre lo que se afirma que
puede ser la educación y lo que finalmente es. Por eso debe ser concebido como un
15
Rodríguez, Castañeda Bernal, 2001
16
Maimomne,M y Edelstein, P 2004
28
proceso que involucra la práctica pedagógica misma como uno de sus componentes
básicos.” (Diseño Curricular para la Formación Docente, 1988).
Dicho espacio de articulación es posible a partir del sostenimiento de un curriculum como
matriz abierta, no prescriptivo y concluido, sino marco estable desde donde se generan
transformaciones, con múltiples significaciones, con niveles crecientes de integración y
profundidad, con rigurosidad en los desarrollos teóricos, como espacio de relaciones
pedagógicas y culturales (Doll, 1993). Relaciones que no se limitan a determinaciones
establecidas previamente y que son objeto de discusión.
De este modo, el curriculum no es inestabilidad ni tampoco determinación, permite la
construcción de una autoridad que habilita para la crítica y la oposición. Desde esta mirada,
como expresa Grundy, se deja de considerar los procesos curriculares como sistemas de
cumplimiento de reglas para centrarnos en la construcción del curriculum como interacción
dinámica entre los miembros de comunidades críticas.
Un curriculum crítico, recuperando los aportes de Apple (1986), Popkewitz (1983), Sarup
(1990), ofrece una visión de la realidad como proceso cambiante y discontinuo cuyos sujetos
están en condiciones de llevar adelante su transformación; demuestra que los
conocimientos y los hechos sociales son productos históricos, y en consecuencia, pudieron
haber sido diferentes y pueden serlo aún; reconoce que las ideas no aparecen como
estáticas, como representaciones imparciales de lo que las cosas son o han sido; no se
ignora el diálogo y la crítica que crea la naturaleza tentativa del conocimiento; asume que las
condiciones humanas no aparecen como predeterminadas y no se espera que el alumnado
se acomode a la autoridad establecida y se ajuste a las interpretaciones de la realidad
definidas oficialmente; no elimina la función del conflicto social para preservar la
permanencia de las instituciones sociales existentes mediante presiones sobre las personas,
su creatividad y su capacidad de innovación; plantea los contenidos en relación con la
experiencia personal y social de quienes aprenden, y los contenidos no se legitiman
únicamente a través de las definiciones con las que los profesionales -de la ciencia, del
currículum y de la enseñanza- analizan los acontecimientos sociales.
Para constituir un curriculum crítico, como proyecto y como matriz abierta, se propone de
acuerdo con Doll, los siguientes ejes: la historicidad como estrategia de desnaturalización
que permite entender su temporalidad e imposibilidad de fijación dando lugar a
comprensiones dinámicas y avanzar en la generación de nuevas posibilidades y alternativas
superadoras de las problemáticas a enfrentar; la riqueza vinculada a la significatividad, la
potencialidad conflictiva y problematizadora, la posibilidad de comprender el presente y las
prácticas concretas, dando lugar a diversos abordajes y niveles de significación y
apropiación así como la generación de nuevas preguntas; la recursividad referida a la
29
profundización en los saberes en oposición a una lógica acumulativa, la relación evitando
lógicas estancas y fragmentarias, para privilegiar la contextualización y sus múltiples
articulaciones, rescatando la propia biografía, los saberes construidos en relación a otros
saberes, y la rigurosidad en relación a la necesidad de la justificación de las posturas
adoptadas, al análisis de los supuestos, a la búsqueda de superación en las respuestas, la
generación de espacios de intercambio, el cuestionamiento y la argumentación permanente.
La construcción de un “currículum democrático trata de ir más allá de la tradición selectiva
del conocimiento (…) incluye no solo lo que los adultos piensan que es importante, sino
también las preguntas y preocupaciones que los jóvenes tienen de sí mismos y del mundo,
invita a los jóvenes a despojarse del rol pasivo de consumidores de conocimiento y asumir el
papel activo de fabricantes de significado.”17
Desde esta mirada “el curriculum opera como praxis (…) reconoce el aprendizaje como acto
social” y… supone un proceso de construcción de significados que reconoce a éste como
construcción social”18, donde la importancia otorgada al interés emancipador del curriculum
incluye la promoción de la conciencia crítica y la praxis.
Acerca de la Sociedad
17
Apple M. y Beane J. (1997) Escuelas democráticas. Ed. Morata. Madrid.
18
Grundy S. (1998) Producto o praxis del curriculum. Ed. Morata. Madrid
30
ayuda a evitar cualquier tipo de naturalización del orden social y de allí, la reproducción de
categorías de análisis que podemos no compartir.
Entendemos la sociedad como construcción humana e histórica constituida por sujetos que
se relacionan desde diferentes posiciones y disputan sentidos y significados en este proceso
que conforma la realidad social.
En tal sentido “la realidad social es una totalidad articulada, dialéctica, contradictoria,
conflictiva, heterogénea, compleja y situada en los procesos históricos.”19
Tiramonti propone analizar los actuales cambios sociales en relación con la aceleración de
los flujos de la globalización. Señala al respecto que “(…) la era de la globalización erosiona
el entramado societal, modificando sus relaciones, sus funciones y sus posiciones relativas,
cambiando el contexto en que se desenvuelven y el conjunto de demandas a las que se ven
sometidas. En definitiva, la globalización rompe el entramado de experiencias que
conformaron lo que llamamos la vida moderna, y pareciera que el conjunto de instituciones y
personas que conformaban esta red son liberadas o expulsadas de las seguridades que
otorgaba este modo de vida”.20
En este mundo globalizado, reconocemos las contradicciones existentes entre sujetos,
grupos sociales, naciones; en tanto que la globalización representa fenómenos de contacto
y difusión acelerados de productos económicos y culturales como así también intentos
homogeneizadores de determinados actores sociales con poder y recursos que se
encuentran territorialmente localizados y responden a determinadas identidades nacionales
y/o lealtades económicas sectoriales imposibles de ignorar aún cuando se compartan
espacios transnacionales y disputas de distintos movimientos políticos sociales por
conservar su identidad y particularidad.
Zygmunt Bauman llama a esta nueva etapa “modernidad líquida” para metaforizar la falta de
pautas estables y predeterminadas en un entorno social cada vez más fluido y en perpetuo
cambio. Analiza el pasaje entre lo que llamó “tiempos sólidos” y los actuales “tiempos
líquidos” o flexibles en que predomina la inestabilidad y la desconfianza. Entonces, si en la
etapa sólida del Estado nacional la norma constituía la lógica básica de las instituciones y
dispositivos, “en la actualidad, las pautas y configuraciones ya no están “determinadas” y no
resultan “autoevidentes”; al contrario: hay demasiadas, chocan entre sí, y sus mandatos se
contradicen, de manera que cada una de esas pautas y configuraciones ha sido despojada
de su poder coercitivo o estimulante21.
19
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2008): Diseño Curricular Ciclo Básico de la
Escuela Secundaria Rionegrina.
20
Tiramonti, G. (2007): La escuela, de la modernidad a la globalización, Clase virtual para la
Especialización en Pedagogía de la Formación, UNLP.
21
Bauman, Z. (2002): Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
31
Acerca del Sujeto
Para que un sujeto advenga en tal es necesario la presencia y el contacto con el Otro; esto
es: con el mundo simbólico y el mundo social, puesto que el sujeto se constituye a partir de
la base material biológica que es condición necesaria pero no suficiente para que el proceso
de constitución subjetiva se realice.
El sujeto puede constituirse sólo cuando lo social se inscribe en él, a la vez que él se
inscribe en lo social. Se instituye cuando organiza sus experiencias, atribuye significados al
mundo y tiene un campo de decisiones que tomar, decisiones que no siempre son
racionales y conscientes22.
Los sujetos, por lo tanto, se construyen en las experiencias vividas, y entre ellas, la
escolar23.
Al respecto, Graciela Frigerio afirma: “La especificidad de la institución educativa puede
entenderse como lugar de encuentro entre distintos sujetos que se encuentran, unos para
enseñar y otros para aprender cosas que no se enseñan ni aprenden en otras instituciones
(…)” 24
Así, la escuela por medio de sus dispositivos pedagógicos no solo media y construye una
experiencia del mundo exterior sino que también lo hace con la experiencia que tienen los
alumnos de sí mismos y de los Otros como sujetos. En el proceso de la experiencia de sí,
del sujeto mismo, está presente una relación de alteridad.
La experiencia de sí es la que constituye al sujeto y la relación de alteridad es condición
necesaria y fundante de la vigencia de los Derechos Humanos y, en consecuencia, de la
formación ciudadana. El reconocimiento del Otro como legítimo Otro, se sostiene en el
principio de igualdad de los sujetos, concebidos como sujetos de posibilidad y derechos,
desde una lógica que articula las diferencias con un proyecto escolar y social
verdaderamente emancipador.
En tal sentido, no podemos soslayar que “el sujeto se establece en las relaciones de
producción materiales y simbólicas y se va constituyendo en el proceso de socialización
22
Caruso y Dussel, 1998. De Sarmiento a los Simpsons. Cinco conceptos para pensar la
educación Contemporánea. Kapelusz
23
Caruso y Dussel, 1998. De Sarmiento a los Simpsons. Cinco conceptos para pensar la educación
Contemporánea. Kapelusz.
24
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2008): Diseño Curricular para la Formación
Docente del Nivel Primario. Río Negro
32
histórico, que ocupa todo su trayecto vital”25; dicho proceso de constitución subjetiva supone
además la confluencia de la memoria, la práctica social, el pensamiento utópico y las
representaciones sociales que producen los sujetos desde su conciencia y su cultura. El
sujeto escolar es un sujeto social e históricamente situado.
Desde una perspectiva dialéctica, se plantea la exigencia de pensar la realidad y los sujetos
no sólo como producto sociohistórico sino fundamentalmente como procesos de
construcción actual en tanto reconocemos que, si bien, el sujeto se produce en relación con
las estructuras, no depende totalmente de ellas. La estructura no tiene una eficacia completa
en tanto nunca pueden abarcar la totalidad de las posibilidades. De allí que la comprensión
de los sujetos no se puede reducir al plano de sus determinaciones estructurales, pues “el
hombre como conciencia remite a la idea de sujeto actuante en momentos concretos del
devenir histórico”26
Es precisamente en la subjetividad y en los sujetos donde confluyen y se reelaboran tanto
los factores estructurantes de la vida social -sean estos económicos, políticos, sociales o
culturales-, como los procesos constructivos de la vida social; es a través de ellos que se
articulan y que podemos comprender las dinámicas reproductivas y producentes de la
sociedad, ya que ellos son el espacio donde se desenvuelve la dialéctica de lo dado y lo
dándose, del pasado/ presente, del presente/ futuro y de lo micro y lo macro social.
En este sentido, concebimos al sujeto como sujeto condicionado por múltiples dimensiones
de lo social que inciden en la constitución de su subjetividad, pero nunca como sujeto
determinado, en tanto reconocemos la praxis como la esfera del ser humano que revela al
sujeto como ser onto-creador, ser que crea la realidad humana-social.
El sujeto es un ser de la praxis y, desde su praxis, es capaz de producir nuevas prácticas y
nuevas relaciones; es decir, puede construir realidad conforme a otros nuevos intereses e
intencionalidades.
Pensar el sujeto del aprendizaje en la escuela secundaria es pensar en plural: en
adolescencias y juventudes, es cuestionar desde el principio la posibilidad de que nuestro
ideal nos juegue una mala pasada haciéndonos creer que hay una juventud y sólo una y una
adolescencia y sólo una que sirva como umbral y categoría de referencia para nombrar lo
múltiple, lo complejo del sujeto pedagógico en la escuela secundaria.
Hablar y pensar en singular, en este caso, induce a un equívoco: suponer que el sujeto del
aprendizaje sigue siendo el mismo de otrora y que la escuela hoy sigue siendo el espacio
para los elegidos.
25
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2008): Diseño Curricular de la
Transformación de la Escuela Secundaria. Río Negro.
26
Zemelman Hugo, 1987,1992, 1996 Sobre Subjetividad y sujetos sociales.
33
Adolescencia y juventud son dos términos a través de los cuales las sociedades modernas
han intentado ordenar segmentos poblacionales partiendo de la edad, intento que como el
propio Urresti lo señala, sólo que con otras palabras, encubre y produce efectos de
velamiento sobre la idea de que estas categorías se constituyen en la complejidad de
articulaciones sociales que las definen como tales en un momento histórico determinado.
Considerando a la realidad social como una construcción, necesariamente la concepción de
sujeto está significada desde lo histórico:
• El Sujeto, está constituido en la cultura de su grupo, en los procesos de producción,
circulación y consumo de las significaciones en la vida social. En este sentido, el
Sujeto está condicionado por las configuraciones institucionales.
• El Sujeto es a la vez, portador de una historia subjetiva, intérprete de su realidad y
actor reflexivo con posibilidades de transformar y transformarse.
Acerca de la relación entre adolescencia, contexto social y finalidades educativas, Silvia
Llomavate, Susana Pironio y Beatriz Santiago27 sostienen que la adolescencia es una
etapa de la vida caracterizada por su potencial de autoconstrucción, en una sociedad
organizada de acuerdo con pautas dadas y con valores considerados deseables por esa
sociedad y quienes la componen.
Esta concepción introduce la autoconstrucción de acuerdo con un marco valorativo y
normativo adoptado por la sociedad. Considera a los adolescentes como un grupo con
características específicas, derivadas, por supuesto, de su momento de evolución
psicobiológica, pero insertos en la sociedad de manera real y no solamente potencial.
Este sujeto se configura en una situación de crisis y conflicto generalizada en toda América
Latina, que sucintamente podríamos describir anclada en políticas neoliberales integrales
que generan procesos de pauperización extrema, exclusión social, deterioro económico,
concentración de la riqueza, incertidumbre, fuga del futuro, ampliación de la brecha entre
pobres y ricos, fragmentación creciente, desvinculación. Las adolescencias y juventudes se
construyen y son construidas en estos mismos procesos. Pese a las diferencias de los
espacios de referencia y de adscripciones identitarias de los jóvenes podemos rastrear
algunas expresiones comunes: “(...)las utopías revolucionarias de los setenta, el enojo y la
frustración de los ochenta, han mutado de cara al siglo veintiuno, hacia formas de
convivencia que, pese a su acusado individualismo, parecen fundamentarse en un principio
ético político generoso: el reconocimiento explícito de no ser portadores de ninguna verdad
absoluta en nombre de la cual ejercer un poder excluyente”.28
27
Llomovate, S., Pironio S. y Santiago B. (1992), Adolescentes antes y ahora, aquí y allá, Buenos
Aires, FLACSO.
28
Reguillo Cruz, R. (2000), Emergencia de culturas juveniles. Estrategias del desencanto, Buenos
Aires, Norma.
34
El grupo de pares se constituye en un espacio de confrontación, producción y circulación de
saberes que se traduce en acciones, que tienen mecanismos propios de validación y
legitimación. Los jóvenes y adolescentes no constituyen una categoría homogénea, tienen
distintos modos de inserción en la estructura social, organizan y significan la cultura con
modalidades específicas de acuerdo a sus necesidades de reconocimiento y a la valoración
que hacen de las producciones. Esto implica una cuestión de fondo: sus esquemas de
representación configuran campos de acción diferenciados y desiguales.
Adquieren visibilidad en el ámbito de las expresiones culturales y, advertido esto por las
industrias culturales, transforman la categoría joven en objeto de consumo y producen
bienes y productos culturales para su consumo. Se produce así un doble fenómeno:
mientras las instituciones, entendidas como espacios de socialización para las nuevas
generaciones, tienden a normalizar y homogeneizar, las industrias culturales insertas en la
lógica del mercado desregulan y ofrecen bienes de consumo diversos, ya sea que los
jóvenes y adolescentes puedan o no acceder a ellos. Las conductas y acciones
transgresoras de los grupos adolescentes y juveniles son observadas y analizadas por el
mundo adulto de distintas formas: si se trata de los llamados integrados, la mirada es
condescendiente y en general la conducta es rotulada como travesura; en cambio si la
acción proviene de grupos alternativos o no integrados, se la analiza en términos de
etiqueta, estigma y patología y se agudizan las respuestas más autoritarias y
disciplinadoras. Esto nos lleva a un punto de suma importancia a tener en cuenta: el intento
de regulación y modelización que las estrategias de dominación social realizan por
establecer modos de ser joven o de ser adolescente.
En este sentido, es muy importante asumir que este período de moratoria social es diferente
según la clase social a la que pertenezcan los jóvenes y adolescentes. Para los que
pertenecen a los sectores populares, las circunstancias son dramáticas: este período es
mínimo o inexistente ya que las presiones económicas los obligan a tener que trabajar y si
logran obtener un empleo, éste es precario, frágil, con salarios muy bajos, en “negro”, con
escasas o nulas posibilidades de crecimiento y de estabilidad, con lo cual el empleo termina
siendo una experiencia dolorosa y de sometimiento.
En nuestro país, donde las secuelas de la socialización autoritaria aparecen claramente,
quién se animaría a negar que los adolescentes que crecieron en hogares perseguidos por
la desocupación tendrán rasgos negativos de inserción en la sociedad: escepticismo,
agresividad, falta de confianza en sí mismos. ¿Cómo esperar que demanden una
enseñanza superior de mejor calidad, más profunda y exigente, aquellos que aprendieron en
la escuela secundaria a “hacer como si estudiaran”? ¿Qué efectos tendrá en la sociedad
argentina la exigencia del hiperconsumo a que se ven sometidos los adolescentes desde los
medios?
35
Ciertos rasgos descriptos por la literatura especializada, tales como la rebeldía, la
agresividad, la construcción de fuertes vínculos grupales que aíslan a los adolescentes y
jóvenes de la sociedad adulta, son re- significados en esta concepción del adolescente
como estrategias para esa búsqueda de sí mismo, en una sociedad que muchas veces no
es favorable a dicha búsqueda.
Las preguntas que surgen, entonces, son: ¿En qué contexto sociopolítico y cultural pueden
desarrollar esas opciones?, ¿Qué modelos identificatorios se les ofrecen a los jóvenes y
adolescentes?
Obiols y Di Segni Obiols29 describen el adolescente en el contexto actual, denominándolo
“adolescente posmoderno” en contraposición con las características tradicionales del
“adolescente moderno.”
Al respecto expresa que si bien es cierto que los adolescentes no pueden en ninguna época
ser descriptos como un solo tipo, también es cierto que a través de los autores que estudian
la etapa se va configurando un modelo, por lo menos de aquel tipo considerado
representativo. Así hubo un tipo de adolescente moderno descrito como un individuo que
vivía una crisis, inseguro, introvertido, una persona en busca de su identidad, idealista,
rebelde dentro de lo que el marco social le permitía.
Estas parecen haber sido las características más notorias de un tipo de adolescente que
aparece en diferentes épocas de la historia.
Estos autores describen al adolescente actual o "posmoderno" de la siguiente manera:
Considerando cada uno de los duelos postulados en su momento por Arminda Aberastury
como procesos inherentes al pasaje por la adolescencia, es lícito entonces preguntarse si
dentro del marco de la posmodernidad, hay lugar para los duelos en la medida en que éstos
son dolorosos, implican una crisis seria, tristeza, esfuerzo psíquico para superarlos.
La posmodernidad ofrece una vida soft, emociones light, todo debe desplazarse
suavemente, sin dolor, sin preocupaciones, sobrevolando la realidad presente. En
consecuencia, ¿cómo se desarrollan estos procesos en el contexto planteado?:
a) El duelo por el cuerpo perdido:
El adolescente de la modernidad se encontraba perdiendo el idealizado y mimado cuerpo de
la infancia, teniendo en perspectiva un período glorioso de juventud y lejos aún de lograr un
cuerpo con características claramente adultas y admirables.
Podemos entonces preguntarnos, ¿qué ha pasado con el duelo por el cuerpo de la infancia
que hacía el adolescente moderno, adolescente que sólo era un pasaje desde la niñez a un
ideal adulto?. El adolescente posmoderno deja el cuerpo de la niñez pero para ingresar de
29
Obiols, G. y Di Segni Obiols, S. (1995), Adolescencia, posmodernidad y escuela
secundaria. La crisis de la enseñanza media, Buenos Aires, Kapelusz.
36
por sí en un estado socialmente declarado ideal, pasa a ser poseedor del cuerpo que hay
que tener, que sus padres y abuelos desean mantener.
Por lo tanto, no habrá una idea neta de duelo, de sufrir intensamente la pérdida del cuerpo
de la infancia.
b) El duelo por los padres de la infancia:
La imagen de los padres de la infancia es producto de la idealización del niño impotente
ante la realidad que lo rodea. Ir creciendo, convertirse en adulto significa des- idealizar,
confrontar las imágenes infantiles con lo real, rearmar internamente las figuras paternas,
tolerar, sentirse huérfano durante un período y ser hijo de un simple ser humano de allí en
más.
Pero este proceso también ha sufrido diferencias. ¿En qué residen esas diferencias?, pues
en lo referente a sí mismos, estos padres buscan como objetivo ser jóvenes el mayor tiempo
posible, desdibujan al hacerlo el modelo de adulto que consideraba la modernidad. Si
recibieron pautas rígidas de conducta, comunes por entonces a toda una generación, al
educar a sus hijos renuncian a ellas, pero no generan otras nuevas muy claras, o por lo
menos cada pareja de padres improvisa, en la medida en que la necesidad lo impone,
alguna pauta, a veces tardíamente. Si fueron considerados por sus padres incapaces de
pensar y tomar decisiones, ellos han pasado a creer que la verdadera sabiduría está en sus
hijos sin necesidad de agregados, y que su tarea es dejar que la creatividad y el saber
surjan sin interferencias. Si sus padres fueron distantes, ellos borran la distancia y se
declaran compinches de sus hijos, intercambiando confidencias.
El adolescente no tiene que elaborar la pérdida de la figura de los padres de la infancia
como lo hacía el de otras épocas. Aquí difícilmente haya duelo y, paradójicamente, se
fomenta más la dependencia que la independencia en un mundo que busca mayores
libertades.
c) El duelo por el rol y la identidad infantiles: ¿Qué significa ser niño? Ser dependiente,
refugiarse en la fantasía en vez de afrontar la realidad, buscar logros que satisfagan deseos
primitivos y que se obtengan rápidamente, jugar en vez que hacer esfuerzo.
Llegados a este punto parece imprescindible diferenciar dos conceptos psicoanalíticos que
suelen confundirse: el yo ideal y el ideal del yo. El yo ideal es omnipotente (el delirio de
grandeza mencionado por Freud), no puede esperar para satisfacer sus deseos y no es
capaz de considerar al otro. Hace sentir al niño que es el centro del mundo, es la expresión
de un narcisismo que no admite a otros. En los desarrollos normales ese yo ideal se va
acotando a medida que la realidad le muestra sus límites. Los padres primero y los
maestros después, tienen la difícil tarea de provocar la introyección de otra estructura, el
ideal del yo, que es lo que debe ser. Ese ideal del yo también manifiesta sus propios
valores: esfuerzo, reconocimiento y consideración hacia el otro, así como postergación de
37
los logros. ¿Qué ocurre con el adolescente? En esa época de la vida se termina de
consolidar el ideal del yo, para ello confluyen los padres, los docentes y la sociedad en su
conjunto. Pero qué ocurrirá si la sociedad no mantiene los valores del ideal del yo, si en
cambio pone al nivel de modelo los valores del yo ideal. Pensemos en lo que los medios
difunden constantemente, los valores del yo ideal, que en otras épocas podían quedar en la
fantasía pero no ser consagrados socialmente.
Si se acepta este planteo, de él se deduce que los valores primitivos de la infancia no sólo
no se abandonan sino que se sostienen socialmente, por lo tanto no parece muy claro que
haya que abandonar ningún rol de esa etapa al llegar a la adolescencia.
d) Acerca de la identidad sexual:
La adolescencia fue considerada desde que se la tomó como objeto de estudio, una etapa
de búsqueda de la propia identidad sexual. La revolución sexual de los años '60 dio paso a
varios cambios. Los sexos dejaron de estar rígidamente establecidos en su aspecto externo
y en los roles a cumplir. Al mismo tiempo la ambigüedad sexual se constituye en una
característica propia de la época. Aberastury sostenía que un cuarto duelo durante la
adolescencia se debía a la necesidad de superar la pérdida de la bisexualidad infantil. Pero
en la actualidad la bisexualidad no sólo no parece requerir duelo sino que aparece como una
característica atractiva en figuras del campo artístico, por ejemplo. El modelo heterosexual
exclusivo ha quedado como uno más entre aquellos que muestran los medios masivos
como imitables.
Hemos visto que, en la actualidad los adolescentes no encuentran fácilmente figuras, por lo
menos adultas, con las cuales identificarse y que tanto los padres como los docentes han
perdido ese lugar. El período 1960-1980 es denominado "la época de los ídolos" con
estrellas y jefes de banda como ideales, sin Dios ni maestros y con un claro retorno al
narcisismo, al yo ideal. En ningún caso es el adulto el modelo ideal.
Respecto a la situación actual dice Françoise Dolto: “Los adolescentes se ven obligados a
ser padres de sí mismos, situación que les da más libertad, pero para la que no cuentan con
elementos suficientes. La única fuente de referencia para estos son los medios masivos de
comunicación, en particular la televisión, adoptando a tantos adolescentes huérfanos.”
Resultaría importante no sólo conocer las características del adolescente, sino también
analizar las formas posibles de convocarlos a participar en actividades de crecimiento y
formación personal que los comprometan en un proyecto de país más integrado.
30
Yuni, J. y Urbano, C. (2005): Investigación etnográfica. Investigación- Acción. Mapas y
herramientas para conocer la escuela. Editorial Brujas, Córdoba.
31
Hessen, J. (1970): Teoría del Conocimiento. Espasa Calpe, Madrid.
32
Hessen, J ,Op Cit. P.26
33
Yuni, J. y Urbano, C., Op Cit.
39
construcción, más que la suma de saberes, como un producto - objetivado y contradictorio-
de procesos sociales, históricos, culturales y psicológicos.
Lo que reconocemos como saber legitimado socialmente es el resultado de complejas y
conflictivas relaciones de poder. El conocimiento es significación y ello incluye, por
definición, al sujeto para quién significa; un sujeto activo, íntegro, social e históricamente
situado.
En el terreno de lo social, los requisitos de objetividad y neutralidad valorativa que propone
la epistemología de las Ciencias Naturales constituyen una dificultad por “el hecho de que el
observador de la realidad social sea parte de esa misma cultura y comparta con los otros
sus valores y formas de interpretar la realidad”.34
En este proceso dinámico de construcción social e histórica se articulan teoría y práctica y
supone un movimiento desde el sentido común -creencias, saberes implícitos, valores- hacia
el conocimiento científico.
La consideración de la problemática epistemológica resulta indispensable al momento de
pensar en el proceso de formación docente, teniendo en cuenta las distintas dimensiones y
formas del conocimiento que se ponen de manifiesto constantemente en los procesos de
enseñanza y en los de aprendizaje.
El conocimiento no puede pensarse como algo a lo que hay que acceder, un todo
homogéneo, cerrado, extraño y ajeno. Se presenta por el contrario como un devenir
continuo en su construcción, más que la suma de saberes, como un producto — objetivado
y contradictorio— de procesos sociales, históricos, culturales y psicológicos.
Aquello que se constituye como saber significativo para una sociedad en un tiempo y
espacio determinado, y como producto de un proceso de construcción y/o reconstrucción
individual y social, deberá atender a las significaciones construidas por los sujetos en las
condiciones en que han venido “conociendo”.
El alumno que cursa en los Institutos de Formación Docente llega con conocimientos previos
en los que explica los fenómenos naturales y llega con modelos y criterios para organizar
tareas de enseñanza, por esto la formación de los futuros profesores se abordará como un
proceso de reflexión por parte de los alumnos sobre las ideas previas en cuanto a ciencia, a
los fenómenos naturales, sobre cómo enseñar ciencia para construir ideas donde se
vinculen el conocimiento de las ciencias con una idea constructivista en la enseñanza de las
mismas.
El conocimiento es significación y ello incluye, por definición, al sujeto para quién significa,
un sujeto activo, íntegro, social e históricamente situado. Así, el conocimiento ha de tener un
significado para los sujetos, para luego hacerse crítico.
34
Yuni y Urbano Op. Cit.
40
En este proceso dinámico de construcción social e histórica se articulan teoría y práctica.
Se trata de un movimiento desde el sentido común —creencias, saberes implícitos,
valores—, hacia el conocimiento científico, que necesita del reconocimiento del otro en tanto
otro para existir.
La cuestión de la formación docente está ligada indisolublemente a la reflexión en y sobre la
práctica, como condición para generar conciencia crítica.
Pensar en las propuestas de formación basadas en la reflexión, la indagación, no significa
restarle importancia a las dimensiones académicas y técnicas.
En este sentido, el saber de los que enseñan —o de los que van a enseñar— constituye el
punto de partida para la reflexión crítica. Pero ésta se producirá cuando el saber teórico se
integre al práctico bajo el prisma de una problemática unificada, abierta a la reconstrucción,
a través de la reflexión y la revisión. Es necesario reconocer, junto a los futuros docentes,
que el conocimiento no es determinismo, sino que es problematización y apropiación crítica
de las perspectivas teóricas. No es cuestión de mera transferencia, sino especialmente de
deseo, intención y capacidad para ofrecer posibilidades genuinas para su producción o
construcción. Avanzar en síntesis de “…la promoción de la curiosidad ingenua a la
curiosidad epistemológica…” (Freire, 1997).
Acerca de la Enseñanza
35
Arnaus R. (1999). Desarrollo profesional del docente: Política investigación y práctica.
Editorial Angulo Rasco. Akal. Madrid
36
Zemelman, H. (2001): Pensar teórico y pensar epistémico. Los retos de las ciencias
sociales latinoamericanas. Mimeo.
41
Planteada esta perspectiva, la cual está muy lejos de pensar la enseñanza como ritualidad
prescriptiva.
La comprensión de la enseñanza supone entenderla en el contexto institucional en la que
está inserta y que la constituye como práctica pública cuya significación e importancia están
individuales, sociales, histórica y políticamente construidas. Referirnos a la enseñanza
desde una perspectiva crítica supone no quedar atrapados en la referencia a atributos
formales comunes que impiden dar cuenta de realidades específicas y de las múltiples
dimensiones que la constituyen.
La enseñanza “está atravesada por una multiplicidad de concepciones e intereses, a los
cuales no están ajenos los intereses de poder. Poder de imponer algunas visiones del
mundo que se consideran las más adecuadas a estos intereses”37.
Por ello “los procesos didácticos que guíen el aprendizaje de los estudiantes siempre deben
ser abiertos y plurales, dando lugar a todas las perspectivas de análisis”38 para abrir la
posibilidad de la construcción de un pensamiento epistémico y autónomo. Y cuando
hablamos de pensamiento, no hacemos referencia a la mera teoría, sino a una forma de
estar en el mundo, pues se entiende al pensamiento como “una postura, como una actitud
que cada persona es capaz de construirse a sí misma frente a las circunstancias que quiere
conocer”39. Reflexión-acción-reflexión se tornan indispensables en la formación docente, no
sólo para modificar la práctica a partir del pensamiento, sino para generar nuevos
pensamientos a partir de la práctica.
“La enseñanza para la crítica es una enseñanza que crea en los contextos de práctica las
condiciones para el pensamiento crítico”40, en tanto se trata de poner en crisis nuestras
convicciones y nuestras prácticas para poder comprender el conjunto de las circunstancias,
históricamente contingentes y las relaciones de poder que crean las condiciones en que
vivimos. Una enseñanza comprometida con la democratización del conocimiento interpela
las relaciones entre Saber/ Identidad/ Poder y reclama que las categorías Igualdad/
Diferencia constituyan una interrogación permanente al conocimiento didáctico.
“El reto que se asume en el interior de los colectivos críticos de profesores y profesoras es el
de saber identificar -y crear- formas y relaciones culturales, no alienadas, que generen
dentro de la escuela la posibilidad de un conocimiento que ayude a las personas en los
37
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2008): Diseño Curricular Ciclo Básico de la
Escuela Secundaria Rionegrina.
38
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2008): Op Cit.
39
Zemelman, H. (2001): Pensar teórico y pensar epistémico. Los retos de las ciencias sociales
latinoamericanas. Mimeo
40
Litwin, E. (1997): “El campo de la didáctica: la búsqueda de una nueva agenda”; en Corrientes
didácticas contemporáneas. Paidós, Buenos Aires.
42
procesos de emancipación de cualquier tipo de opresión.”41 Se impone la necesidad de
recuperar el sentido de la tarea docente desde un profundo compromiso social. “Es
necesario ir más allá y encontrar el sentido a lo que hacemos. Esta es una de las claves
fundamentales: encontrar el sentido y sentirnos parte de algo que nos une, nos resulta útil y
nos implica mutuamente”42
La buena enseñanza es aquella que tiene tanta fuerza moral como epistemológica y "deja
en el docente y en los alumnos un deseo de continuar enseñando y aprendiendo”43, pues
pone el acento en la comprensión y en los aspectos pedagógicos, éticos y sociales. La
enseñanza no disocia conocimiento y contexto práctico. El conocimiento es contextual, es la
conciencia de los elementos socio-culturales que han ido configurando las propias
categorías de pensamiento y de lenguaje.
Tal complejidad plantea la necesidad de una formación que permita recomponer y
reconstruir la mirada sobre los factores y características que problematizan la práctica
docente y una tarea intelectual y de deliberación moral en el ejercicio de la profesión, para
que como intelectuales públicos construyamos un lenguaje de imaginación que nos permita
considerar la estructura, el movimiento y las posibilidades presentes en la sociedad
contemporánea y las posibles modalidades de actuación para impedir las formas de
opresión y desarrollar aquellos aspectos de la vida pública que se orienten hacia sus
mejores y aún irrealizadas posibilidades.
“Es un lenguaje de esperanza que vincula el fortalecimiento personal con la posibilidad de
soñar y luchar a favor de unas condiciones materiales e ideológicas que expandan las
capacidades humanas y las instituciones sociales que establezcan las condiciones para
formar ciudadanos críticos y crear espacios aptos para la justicia social”44
La formación debe ser un proceso de toma de conciencia de los futuros enseñantes de las
condiciones institucionales y sociales de la enseñanza y del compromiso ético de la misma.
“Aprender es abrir los sentidos a lo que precisa ser pensado (…) Pensar es experimentar,
problematizar. Es considerar el saber como problema, el poder como problema, el sí como
problema, así como las múltiples relaciones entre estos tres motivos. Para ampliar el campo
41
Martínez Bonafé, J. (1994): “Los proyectos curriculares como estrategia de renovación
pedagógica”; en Angulo F., y Blanco N.: Teoría y desarrollo del currículum. Aljibe, Málaga.
42
Martínez Bonafé J. (2001): “Arqueología del concepto compromiso social en el discurso pedagógico
y de formación docente”; en Revista electrónica de investigación educativa. Vol. 3. Nº 1. Universidad
Autónoma de Baja California Ensenada, México.
43
Souto, M. (1999) "La clase escolar. Una mirada desde la didáctica de lo grupal" en A. Camilloni y
otros. Corrientes didácticas contemporáneas. Paidós, Buenos Aires.
44
Giroux, H. (1991): “Los profesores como intelectuales públicos” en <[Link]>.
43
de lo visible, para complejizar lo lineal, para actuar sobre saberes naturalizados, porque no
se trata de un pensar contemplativo sino un pensar en experiencia y acción. No es un
pensar especulativo, es, como dice Piaget citado por Rolando García, un ocuparse de
problemas, “se trata de decisiones, de obligaciones, de tomar partido”.45
El aprendizaje fundamentalmente está mediado por los procesos sociales y culturales de los
que los sujetos participan, y a cuyo estudio contribuyen tanto las teorías psicológicas como
sociológicas que incluyen lo grupal y lo social como elementos intervinientes en el
aprendizaje.
“Es importante recordar que el aprender no se desarrolla en abstracto sino aprendiendo
conocimientos concretos y éstos son parte de la cultura. Este aprender se realiza a través
de una práctica didáctica que tiene en el profesor un organizador y guía de la misma
indispensable. Este carácter significativo del conocimiento es una condición necesaria del
carácter constructivista del conocimiento. Es imprescindible un cierto grado de
cuestionamiento o búsqueda por parte del que aprende y esto remite a condiciones sociales
y culturales.”46
Aprender significativamente es construir el conocimiento atribuyéndole sentido y significado;
es, por consiguiente, un paso esencial para aprender a aprender.
La concepción crítica del aprendizaje requiere:
• cuestionar las instancias meramente reproductivas de saberes e instituciones
legitimadas por la fuerza de los hechos y reforzadas por los discursos, y
• poner el acento en el reconocimiento mutuo de los sujetos. La aceptación de que el
conocimiento es un proceso que requiere la interacción social, en la que median
procesos comunicativos tanto en las instancias de construcción como de validación.
“El aprendizaje, se define como un proceso subjetivo que se constituye en una historia
singular, y también en el entramado de determinaciones que se originan en distintos
contextos como el histórico, el político, el económico, el social, el cultural y los
institucionales.”47
Por ello, el proceso educativo no sólo debe consolidar un espacio de aprendizaje
cognoscitivo, sino que debe propiciar una experiencia cultural, política, ideológica, estética y
ética, etc., en la que los sujetos puedan percibir, problematizar, resignificar y transformar
críticamente su realidad social.
Acerca de la Evaluación
Desde una racionalidad práctica y crítica, la evaluación constituye un campo conflictivo que
nos involucra intersubjetivamente en tanto excede las cuestiones técnicas pedagógicas por
estar vinculada a cuestiones éticas, políticas, sociales e ideológicas. De allí la importancia
de analizar y comprender los usos y sentidos de la evaluación, la finalidad que persigue, los
intereses a los que responde y principios a los que adscribe.
Fernández Sierra48 plantea que la evaluación condiciona y determina la vida académica
dentro y fuera del aula, involucrando todos los estamentos educativos, desde el trabajo de
alumnos y profesores hasta las decisiones políticas de más alto nivel.
Todo proceso de evaluación responde a múltiples dimensiones: las características de la
institución, los proyectos institucionales, los estilos de gestión, las propuestas editoriales y
curriculares, las particularidades de los docentes y de los alumnos, entre otros49.
En tal sentido, concebimos la evaluación como una práctica democrática y participativa
abierta a la interrogación, la problematización, la búsqueda de entendimiento, la producción
de conocimiento y la emancipación de todos los sujetos involucrados.
“La evaluación aplicada a la enseñanza y el aprendizaje consiste en un proceso sistemático
y riguroso de recogida de datos, incorporado al proceso educativo desde su comienzo, de
manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la
situación, formar juicios de valor con respecto a ella y tomar las decisiones adecuadas para
proseguir la actividad educativa mejorándola progresivamente”50.
Esto nos lleva a afirmar la necesidad de revisar la definición de evaluación que suele
sostenerse en los ámbitos educativos y que sólo la ligan a la constatación de conocimientos
48
Fernández Sierra J.: (1994) "Evaluación del Currículum: perspectivas curriculares y enfoques en su
evaluación", en: Angulo y Blanco: Teoría del desarrollo del currículum. Aljibe, Málaga.
49
Bertoni, A. (1997): Evaluación: nuevos significados para una práctica compleja. Kapelusz, Buenos
Aires.
50
Casanova, M. A. (1995): Manual de evaluación educativa. La Muralla, Madrid.
45
aprendidos. La evaluación debe concebirse “desde su inclusión permanente y constante en
nuestra cotidianeidad áulica y como una responsabilidad compartida”51
Sostenemos como lo hacen Wassermann (1994), Lipman (1998), Álvarez Méndez (2001),
Litwin (2005), Palou de Maté (2005), que evaluar no es medir, clasificar ni examinar o
calificar porque estas son actividades instrumentales de las que no se aprende. Las
prácticas evaluativas son prácticas de aprendizaje y de enseñanza que promueven
instancias de auto, co y heteroevaluación.
La evaluación como parte del proceso didáctico implica para los estudiantes una toma de
conciencia de los aprendizajes adquiridos y, para los docentes, una interpretación de las
implicancias de la enseñanza en esos aprendizajes52.
Al respecto afirma Gimeno Sacristán (1996) que “tratándose de procesos de enseñanza y de
aprendizaje (...) la evaluación cumple dos finalidades primordiales: comprobar la validez de
las estrategias didácticas puestas en escena e informar al alumno para ayudarle a progresar
en su autoaprendizaje”. Será siempre formativa, motivadora, orientadora y al servicio de los
protagonistas.
“Evaluar para enseñar y evaluar para acreditar se integran en la práctica pero no debieran
confundirse, ambas constituyen la práctica pero no son de la misma naturaleza ya que
responden a finalidades diferentes y sus sistemas referenciales son diferentes”53.
Entonces, “la evaluación incluye a la acreditación pero no se agota en ella. Evaluamos con
el propósito de diagnosticar, investigar e indagar la situación actual, y a partir de la
información obtenida diseñar la enseñanza; detectar los logros y obstáculos durante el
proceso a fin de informar, informarse y realizar ajustes y transformaciones; integrar saberes
y comparar el diseño con la realidad. Acreditamos para certificar un aprendizaje y cualificarlo
o cuantificarlo, poniendo la mirada en el producto individual o grupal, y diversificando los
instrumentos y las estrategias para atender a todas las capacidades, intereses y
necesidades”54
La Resolución N° 1000/2008 del Consejo Provincial d e Educación, que constituye la
normativa de evaluación, acreditación, exámenes y promoción – aprobada exclusivamente
51
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2009): Diseño Curricular para la Formación
Docente de Nivel Primario. Subsecretaria de Formación y Capacitación Docente – Dirección de Nivel
Superior
52
Litwin, E. (1998): “la evaluación: campo de controversias o un nuevo lugar”, en A. Camilloni y otros:
La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Paidós Educador; Buenos
Aires.
53
Palou de Mate C. y otros (2001): Enseñar y Evaluar. Reflexiones y Propuestas. U.N.C.
Cipolletti, Río Negro
54
Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro (2009): Diseño Curricular para la Formación
Docente de Nivel primario. Subsecretaria de Formación y Capacitación Docente – Dirección de Nivel
Superior.
46
para el proceso de transformación de la escuela media – establece entre sus considerandos
que “...uno de los fines de la enseñanza es que el alumno desarrolle la capacidad de
apropiarse significativamente de los conocimientos y que para ello es importante proveer
una amplia gama de situaciones y estrategias que provoquen el interés y promuevan el
aprender a aprender.” Esto “...implica el desarrollo y construcción de saberes siendo por ello
un horizonte de referencia del trabajo didáctico y pedagógico del profesor.”
Coincidiendo con la concepción de evaluación de la política provincial, la institución deberá
propiciar el diseño de estrategias y métodos de enseñanza que permitan analizar los
procesos de evaluación y desarrollo de estrategias cognitivas y metacognitivas.
Tal como lo expresa el Diseño Curricular de Formación Docente para la Educación Primaria
(2009), “...no existen formas de evaluación que sean absolutamente mejores que otras. Su
calidad depende del grado de pertinencia al objeto evaluado, a los sujetos involucrados y a
la situación en la que se ubiquen. Es un elemento más en la labor del docente; hemos de
considerarla no con carácter restrictivo de valoración al final del proceso, sino con carácter
formativo; ayuda para seguir avanzando, rectificar o ratificar lo planificado, si es necesario”.
Para que sea formativa se debe utilizar como un medio que proporcione información, que
permita una retroalimentación adecuada a los alumnos, como así también, mejorar las
estrategias de enseñanza del profesor. El carácter formativo de la evaluación queda
entonces, según Perrenoud, asociado con el propósito de participar en la regulación del
aprendizaje o, dicho más simplemente, de cooperar con los alumnos en sus actividades de
aprendizaje
La evaluación ha de ser coherente con la diversidad predominante en las aulas y poner el
énfasis en la comprensión de la importancia del proceso de aprendizaje, desde la
experiencia de trabajo con los alumnos y no solamente con la información que se recoge a
través de instrumentos formales y procedimientos sistemáticos. Cuantos más elementos de
información tenga el evaluador más fundamento tendrán sus decisiones.
Para la evaluación, y tal como lo propone el Diseño Curricular para el Ciclo Básico de la
Escuela Secundaria Rionegrina, se considerará el diseño de instrumentos que faciliten la
auto-evaluación, la co-evaluación y la hetero-evaluación, atendiendo a estrategias que
permitan analizar los procesos de evaluación, esto es: realizar lo que se denomina la
metaevaluación: “No basta con interrogarse sobre la calidad de los datos que se recogen en
el informe o sobre el rigor de los métodos que se han aplicado para extraer información, sino
que es preciso preguntarse por la naturaleza de la iniciativa, por la finalidad del proceso, por
las reglas éticas que lo han inspirado, por la utilización que se ha hecho de la información,
por el control democrático de los informes, por las secuelas que la evaluación ha dejado…”55
55
Santos Guerra, M. A, 1998.
47
TERCERA PARTE: LA FORMACION DOCENTE EN MATEMÁTICA
56
Lo geométrico-lo analítico- lo numérico- lo algebraico- lo probabilístico- lo estadístico-
(Lineamientos Curriculares Matemática: proyecto de mejora para la Formación Inicial de
Profesores para el nivel Secundario)
57
Proyecto de mejora para la formación inicial de profesores para el nivel secundario Áreas:
Biología, Física, Matemática y Química. Ministerio de Educación, InFOD, República Argentina
48
Propósitos del plan de estudios
49
• Apuntar a la construcción de conocimientos orientados hacia una comprensión crítica de
los sentidos e implicancias sobre las que se sustenta la relación entre la teoría y la
práctica educativa, enfatizando la relación entre la reflexión y la acción.
• Construir ámbitos específicos de reflexión metacientífica sobre la naturaleza de la
ciencia, a los fines de poder comprender los distintos significados del conocimiento
matemático.
• Construir espacios curriculares que permitan abordar contenidos matemáticos pero
trabajados con fines educativos.
• Generar espacios de reflexión acerca de los métodos modernos de resolución de
problemas, especialmente numéricos con la ayuda de recursos informáticos y manejo de
software para incluirlos en las propuestas de enseñanza.
• Estimular la investigación de la práctica docente y desarrollar problemáticas socio
educativas que converjan en el contexto institucional de aplicación.
• Proporcionar una visión de la Matemática como ciencia en constante evolución.
• Favorecer la comprensión de los saberes matemáticos, sus aplicaciones a otras
disciplinas y su contribución al desarrollo tecnológico.
• Centrarse en el proceso de aprendizaje del estudiante, quien se supone permanente y
activamente involucrado en dicho aprendizaje.
TITULACIÓN
58
La denominación del título atendiendo a la normativa vigente es Profesor/a de
Educación Secundaria en Matemática.
58
Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial Documento
Aprobado Resolución N° 24/07 CONSEJO FEDERAL DE EDU CACIÓN articulo 129.1
50
CUARTA PARTE: ESTRUCTURA CURRICULAR DEL PROFESORADO EN
MATEMÁTICA
59
Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial Documento Aprobado
Resolución N° 24/07 CONSEJO FEDERAL DE EDUCACIÓN
51
características y necesidades de los alumnos a nivel individual y colectivo, en el nivel del
sistema educativo, especialidad o modalidad educativa para la que se forma.” (Res. 24/07)
Este campo formativo está orientado a conocer y comprender las particularidades de la
enseñanza en el Nivel Medio, así como sus finalidades y propósitos en el marco de la
estructura del Sistema Educativo y de la sociedad en general.
Las unidades curriculares que lo componen se conciben y organizan como un trayecto
continuo a lo largo de toda la formación inicial, incluyendo instancias de acompañamiento y
articulación con los campos de la Formación General y de la Práctica Docente.
Los contenidos propuestos para la Formación Específica promueven el abordaje de saberes
sustantivos para ser enseñados, vinculados con conceptos, categorías y procesos centrales
de las disciplinas de referencia; saberes relativos a las condiciones generales de su
enseñanza y de su apropiación por los sujetos del nivel y saberes orientados a la
especificidad y complejidad de los contextos donde se aprende.
52
Peso relativo de los tres campos de conocimiento:
La Formación General ocupa el 24,00% con 704 horas de la carga horaria total, la
Formación Específica, el 52,00% con 1296 horas y la Formación en la Práctica
Profesional, un 24,00% con 704 horas.
Unidades Curriculares
Se entiende por “unidad curricular” aquellas instancias curriculares que, adoptando distintas
modalidades o formatos pedagógicos, forman parte constitutiva del plan, organizan la
enseñanza y los distintos contenidos de la formación y deben ser acreditadas por los
estudiantes.60
Las unidades curriculares se organizan en relación a una variedad de formatos que,
considerando su estructura conceptual, las finalidades formativas y su relación con las
prácticas docentes, posibilitan formas de organización, modalidades de cursado, formas de
acreditación y evaluación diferentes.
La coexistencia de esta pluralidad de formatos habilita, además, el acceso a modos
heterogéneos de interacción y relación con el saber, aportando una variedad de
herramientas y habilidades específicas que en su conjunto enriquecen el potencial formativo
de esta propuesta curricular.
El mapa curricular establece 27 unidades curriculares de cursado cuatrimestral, 7 unidades
curriculares de cursado anual y 144 hs. de espacios de definición institucional. (EDI)
En el presente diseño curricular coexisten diferentes formatos: Asignaturas, Seminarios,
Talleres y Trabajos de Campo que incluyen y articulan el Taller Integrador Interdisciplinario
y las Prácticas en Terreno en cada uno de los años.
Cada uno de estos formatos, implican no sólo un determinado modo de transmisión del
conocimiento, sino también una forma particular de intervención en los modos de
pensamiento, en las formas de indagación, en los hábitos que se construyen para definir la
vinculación con un objeto de conocimiento. (Resol. 24/07)
Asignaturas
60
Lineamientos Curriculares Nacionales para la Formación Docente Inicial Documento Aprobado
Resolución N° 24/07 CONSEJO FEDERAL DE EDUCACIÓN ar ticulo 79.
53
pensamiento y modelos explicativos propios de las disciplinas de referencia y se
caracterizan por reconocer el carácter provisional y constructivo del conocimiento.
En cuanto al tiempo y ritmo, sus características adoptan una periodización cuatrimestral en
su mayoría y en algunos casos de forma anual.
El formato asignatura está presente de manera predominante -excepto en Prácticas
Docentes- en la totalidad de las disciplinas. Algunas de ellas, contemplan además algunos
formatos alternativos.
En relación a la evaluación se propone la acreditación a través del desarrollo de exámenes
parciales y finales y se contempla además el régimen de promoción.
Seminarios
Talleres
Trabajo de Campo
Entendemos al trabajo de campo como un espacio que incluye y articula el trabajo del Taller
Integrador Interdisciplinario y la Práctica en Terreno, lo cual obliga a considerar la
implementación, necesaria y simultánea, de diversas instancias curriculares articuladas
entre sí.
Está dirigido a favorecer una aproximación empírica al objeto de estudio. Su objetivo se
centra en la recolección y el análisis de información sustantiva, que contribuya a ampliar y
profundizar el conocimiento teórico sobre un recorte de la realidad del campo educativo al
que se desea conocer. El trabajo de campo favorece una aproximación real al contexto, a la
cultura de la comunidad, a las instituciones y a los sujetos relacionados con las experiencias
de práctica.
Se trata de un abordaje teórico metodológico desde un enfoque socio antropológico, que
favorece una actitud interrogativa y permite articular el abordaje conceptual sobre la realidad
con elementos empíricos relevados en terreno. Esto enriquece la reflexión y comprensión
que se realiza sobre las experiencias de Práctica Docente.
Se trata de una opción que puede instrumentarse como una forma metodológica particular al
interior de una unidad curricular
55
Espacios de Definición Institucional
56
CAMPOS DE LA UNIDADES CURRICULARES HORAS %
FORMACIÓN TOTALES
Seminario de Alfabetización Académica 64
Historia Social Argentina 64
Problemas Socio-Antropológicos y Filosófico 96
contemporáneos
Didáctica general 96
Pedagogía 96 704
GENERAL Seminario Culturas Juveniles 32
Psicología Educacional 64 24,5%
Propuestas Educativas mediadas por 64
Tecnologías
Sociología de la Educación y Políticas 64
Educativas
Seminario Investigación Educativa 64
Geometría I 96
Aritmética e Introducción al Algebra 64
Análisis Matemático I 96
Algebra I 96
Geometría II 64
Análisis Matemático II 96
Introducción a la Física 64
Geometría III 64
ESPECÍFICA Didáctica de la Matemática I 64
Epistemología e Historia de la Matemática 48
1456
Algebra II 96
Didáctica de la Matemática II 64
51%
Didáctica de la Matemática III 64
Introducción a la Química 64
Probabilidad y Estadística 96
Algebra III 96
Análisis Matemático III 96
Seminario de Problemáticas ambientales 64
Taller de Análisis y producción de materiales 64
curriculares específicos
Seminario Introducción al Trabajo Docente y a
la Realidad Educativa 32
PRÁCTICA 704
Taller Prácticas Docentes I Taller integrador
PROFESIONAL
Interdisciplinario I + Prácticas en Terreno 96
24,5%
Taller Prácticas Docentes II Taller Integrador
Interdisciplinario II + Prácticas en Terreno 112
Taller Prácticas Docentes III Taller Integrador
Interdisciplinario III + Prácticas en Terreno 144
Taller Prácticas Docentes IV Taller Integrador
Interdisciplinario IV + Residencia Pedagógica 320
57
MAPA CURRICULAR
Año 1 Año 2 Año 3 Año 4
Algebra III
Aritmética e Introducción al Análisis Introducción a la Física 96 Hs (6 Hs Sem) Didáctica de la Matemática
Algebra II
Álgebra Matemático I III
96 Hs (6 Hs Sem)
64 Horas (4 Hs Sem) 96 Horas (6 Hs Sem) 64 Horas (4 Hs Sem) Introducción a la 64 Hs (4 Hs Sem)
Química
64 Horas (4 Hs Sem)
768 hs 736hs 688 hs 672hs
Carga Total + EDIS = 2864 HS + 144 hs de EDI
58
UNIDADES CURRICULARES CORRESPONDIENTES AL CAMPO DE LA FORMACIÓN
GENERAL
PRIMER AÑO
59
adecue al destinatario y responda a propósitos comunicativos definidos. Pertenecen al
género académico todos aquellos textos que circulan es ese ámbito, tales como el examen
parcial o final, la monografía, el informe, artículos y escritos académicos, entre otros.
De esta manera, lo que se pretende en este seminario de alfabetización académica no es
desarrollar exclusivamente contenidos conceptuales específicos de cada área sino
considerar los contenidos procedimentales que serán las herramientas para acceder a la
construcción posterior de significados y saberes. Dentro de este marco, la lectura y la
escritura de diferentes géneros discursivos cumplen un rol destacado ya que son la puerta
de entrada al mundo del conocimiento.
Tal como sostiene Jorge Larrosa (1998) "la vida humana es constitutivamente una
hermenéutica, un interpretación, una lectura entendida como juego creador con los signos
con que le damos sentido al mundo y a nosotros mismos. Y el papel de la lectura es velar
para que esos signos no se dejen absorber como una cosa en el mundo y en el hombre,
sino que puedan abrir nuevas perspectivas del mundo y del hombre… la lectura es un
trabajo con y sobre el lenguaje, con y sobre el sentido, que conduce a la transformación de
nuestra manera de ser en el mundo y, con ella, del mundo mismo."
Proponerles un "retorno sobre sí mismos", al decir de Filloux, volver a tejer relatos que
constituyen su subjetividad, significa para muchos poner en crisis sus matrices de
aprendizaje y desde estas rupturas re-inventar su oficio y su posición como sujetos de
aprendizaje.
El lenguaje opera, entonces, como una herramienta de control y resolución de las diferentes
situaciones, que permiten al estudiante desarrollar nuevas estrategias de construcción de
conocimientos, no sólo en general, sino alrededor de los objetos de un área determinada. En
otras palabras, se lee para conocer la postura de un autor, para fundamentar o cuestionar
una afirmación, para conocer nuevos aportes al conocimiento de un objeto determinado…
Se escribe para organizar lo que se leyó, para tomar notas de una clase, para dar cuenta de
lo que se sabe, para presentar una ponencia, para fundamentar una hipótesis, para
sistematizar datos, para realizar un informe de investigación. En un sentido amplio, la
alfabetización abarca la comprensión y producción de textos, sean éstos orales o escritos.
Los géneros orales propios del ámbito académico –en su mayoría, exposiciones orales-
relativizan las diferencias entre los canales oral y escrito ya que exigen un trabajo de
planificación sobre la organización textual y la precisión conceptual propio de la escritura y
distante de la espontaneidad presente en muchos textos orales.
En este espacio se busca que los alumnos/as asuman sus propias prácticas lectoras como
constitutivas de su subjetividad y como tales las constituyan en objeto de su curiosidad, se
impliquen en ellas, reflexionen sobre ellas, las desnaturalicen, las pongan en cuestión,
60
revisen sus fundamentos a la par que las van articulando con los conceptos provenientes de
la teoría acerca de la lectura, sus procesos y sus estrategias.
Por otra parte, se contempla la necesidad de incluir situaciones que impliquen a los alumnos
a través de la lengua oral, ya que como estudiantes terciarios y futuros docentes deberán
hacer uso de la oralidad secundaria en variadas circunstancias de producción, tales como
exámenes, clases expositivas, debates, prácticas docentes, exposiciones y
argumentaciones, entre otras..
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
61
FERREIRO, E., CASTORINA, J. A., GOLDIN, D. y TORRES, R. M. (1999) “Cultura
escrita y educación”. Conversaciones con Emilia Ferreiro, México, Fondo de Cultura
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Nº 33, Barcelona, 43-51.
62
Funes, P y López, M: Aportes para el Desarrollo Curricular. Historia Social Argentina y
Latinoamericana. Instituto Nacional de Formación Docente. Ministerio de Educación de la
Nación 2010.
62
El segundo recorrido plantea el seguimiento de las lógicas de acción colectiva y la
constitución de actores sociales. La relación entre las clases y su interpelación política; la
relación entre los grupos con el Estado; la construcción de la legitimidad estatal a partir de
ciertos vínculos con las clases sociales.
Y, el tercer recorrido haría foco sobre el aspecto político este análisis permite desplegar,
también, la pregunta por el conflicto entre sectores sociales y la confrontación pública.
En tanto nuestros alumnos, futuros formadores, logren alcanzar una visión totalizadora de la
sociedad estarán capacitados para proponer un proceso de enseñanza y aprendizaje
contextualizado.
Propósitos
Contenidos Sugeridos
Bibliografía sugerida
Propósitos
Contenidos Sugeridos
Bibliografía Sugerida
GEERTZ, Cl. (1995) “La Interpretación de las Culturas”. Barcelona, Gedisa. GEERTZ, CL.
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BERGER, J (2000) “Modos de Ver. Barcelona”. Gustavo Gili.
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Jameson y S. Zizek: Estudios Culturales. Reflexiones sobre el Multiculturalismo, [Link].,
Paidós.
GARCÍA CANCLINI, N (1998) “Culturas Híbridas”. [Link]. Paidós.
GODELIER, M. (1978) “Poder y Lenguaje. Reflexiones sobre los paradigmas y las paradojas
de la “legitimidad” de las relaciones de dominación y de opresión”. París.
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Buenos Aires.
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BAUDRILLARD, J. (1993) “Cultura y simulacro”. Kairós, Barcelona.
CARPIO, A. (2007) “Principios de Filosofía”. Glauco, Buenos Aires.
CORTINA, A. y MARTÍNEZ, E. (1998) ”Ética”. Akal, Madrid.
GUARIGLIA, O. y VIDIELLA, G. (2011) “Breviario de Ética”. Edhasa, Buenos Aires.
HARRIS, M. (2004) “Introducción a la Antropología General”. Alianza, Madrid.
ZOLO, D. (1994) “Democracia y complejidad”. Nueva Visión, Buenos Aires.
SEGUNDO AÑO
66
En esta unidad curricular se construyen conocimientos acerca de los procesos de
enseñanza y, por lo tanto, del sentido y significado de la intervención didáctica como
práctica situada en particulares contextos sociales, históricos y culturales. Desde el campo
disciplinar se puede reconocer una trayectoria histórica de preocupación normativa sobre la
enseñanza, ligada a la producción de conocimientos que orientan la acción y la construcción
de experiencias relevantes.
La enseñanza, objeto de la Didáctica, se concibe como práctica social, como acción
intencional y como práctica ética y política que articula conocimiento, sentido y poder. Esta
definición suspende y desplaza toda pretensión de neutralidad sobre los procesos de
decisión, reflexión y acción que comprometen la profesionalidad del ejercicio de la docencia.
Didáctica y currículum se presentan como discursos creados por los procesos históricos de
la ‘escolarización’. Así, al analizar problemas referidos a la enseñanza y al currículum, la
referencia no es exclusiva a la didáctica – en tanto teoría de la enseñanza – y a la teoría
curricular; de un modo más general, la preocupación abarca la interpretación de la escuela y
la educación, desde un escenario pedagógico. Es por ello que una mirada crítica del aporte
de la Didáctica General implica superar una perspectiva tecnicista, para avanzar en el
desarrollo de estructuras teóricas interpretativas, metodológicas y de acción. El importante
desarrollo que se verifica en el campo curricular en los últimos años – tanto en lo que refiere
a la cantidad de producciones en la temática como a la diversidad de cuestiones que éstas
cubren – ha motivado una progresiva independencia de dicho campo con respecto a las
disciplinas que le dieron origen, hasta constituirse en un espacio específico: el de la teoría
curricular o currículum.
De tal modo, el currículo, la relación contenido/método, la planificación, la enseñanza y la
evaluación se constituyen en ejes organizadores del contenido didáctico, que deben
contextualizarse en las características y problemáticas propias de los distintos niveles y
ámbitos de enseñanza.
El aprendizaje logrado permitirá al futuro docente reconocer que las problemáticas de la
enseñanza son más que una tarea de lectura y descripción, o sólo de explicación: es una
acción de intervención social, humana; una responsabilidad ética y política.
En este sentido, y en tanto la clase expresa la práctica social educativa culturalmente
situada, articula un espacio donde el reconocimiento de la diversidad se expresa en
múltiples sentidos, imponiendo la negociación de sus significados en función del aprendizaje
y de la enseñanza. Se pone en juego, así, la problemática de la inclusión socio-educativa
como función y práctica escolar.
Propósitos
67
• Posibilitar el análisis reflexivo de las dimensiones técnicas, pedagógicas y políticas
involucradas en los procesos y documentos curriculares, para comprender al
currículum como un producto social e histórico, y las dimensiones política y ética que
están en juego en la cuestión didáctica.
• Reconocer el aula como un escenario complejo al interior del cual se entrecruzan
dimensiones subjetivas, vinculares, institucionales y sociales así como espacio de
concreción de una propuesta de intervención a los fines de la enseñanza.
• Comprender la planificación como un diseño flexible que posibilita la previsión y
racionalización de la acción educativa y que opera como nexo entre el pensamiento
del profesor y las prácticas de la enseñanza.
Contenidos sugeridos
Bibliografía Sugerida
68
CAMILLONI, A y otros. (1996) “Corrientes Didácticas Contemporáneas”. Paidós Bs. As.
CAMILLONI, A “El Saber Didáctico”. (2007) Paidós Bs. As.
CHEVALLARD, Yves (1991) La transposición didáctica: del saber sabio al saber
enseñado (Introducción, Cap. 1, Cap. 2 y Cap. 3) Aique. Bs. As.
De FARIA CAMPOS, E. (2006). “Transposición didáctica: Definición, epistemología, objeto
de estudio”. En: Cuadernos de investigación y formación en educación matemática. Año 1,
Número 2,2006.
EDELSTEIN, G. (1996). “Un capítulo pendiente: el método en el debate didáctico
contemporáneo”.En Alicia Camilloni y otros Corrientes didácticas contemporáneas. Paidós.
Bs. As.
EDELSTEIN, G (1995) “Evaluación y Curriculum: Reflexiones en torno a la teoría derivadas
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EDWARDS, V (1988) "El conocimiento escolar como lógica particular de apropiación y
alineación”. Mimeo
GVIRTZ, S. y PALAMIDESSI, M. (1998). “La escuela siempre enseña. Nuevas y viejas
discusiones sobre el currículum”. En El ABC de la tarea docente: currículum y enseñanza.
Aique. Bs. As.
GVIRTZ, S. y PALAMIDESSI, M. (1998). “La construcción social del contenido a enseñar”.
En El ABC de la tarea docente: currículum y enseñanza. Aique
LITWIN, E. (2008). “El oficio del docente y la evaluación”. En El oficio de enseñar.
Condiciones y contextos. Paidós. Bs. As.
MEIRIEU, P (1998) “Frankestein educador”, Laertes, Barcelona.
----------------- (2001) “La opción de educar. Ética y pedagogía”. Octaedro. Barcelona.
PERKINS, D. (1999) “¿Qué es la enseñanza para la comprensión?”.En: Marta Stone Wiske
(comp.): La enseñanza para la comprensión. Vinculación entre la investigación y la práctica.
Paidó[Link]. As.
PERRENOUD, P (1990) “La construcción del éxito y del fracaso escolar”, Morata, Madrid.
SALINAS FERNÁNDEZ, B. (1988) “La planificación de la enseñanza y el curriculum”. En
Jaume Martínez Bonafé y Bernardino Salinas: Programación y evaluación de la
enseñanza problemas, y sugerencias didácticas.
SALINAS FERNÁNDEZ, B. (1994) “La planificación de la enseñanza: ¿técnica, sentido
común o saber profesional?”En: Angulo, F. y N. Blanco (comp.)
Teoría y desarrollo del currículum. Aljibe. Málaga.
SANJURJO, L. (1994). “Estrategias didácticas para orientar el aprendizaje significativo” y “La
evaluación y la acreditación en el proceso de aprendizaje”. En Aprendizaje significativo y
enseñanza en los niveles medio y superior. Homo Sapiens.
69
TERIGI, F. (1999). “El currículum y los procesos de escolarización del saber”. Paidós. Bs.
As.
Propósitos
• Analizar los nuevos roles y funciones del docente y las competencias necesarias
para afrontar los continuos cambios que se generan a partir del avance de la
Sociedad en Red.
• Adquirir nuevos conceptos y dimensiones en la forma de presentar y construir el
conocimiento.
• Identificar y analizar los aspectos propios de la comunicación en red y
contextualizarlos dentro de las prácticas educativas.
• Desarrollar habilidades básicas para el desenvolvimiento en entornos virtuales de
redes.
• Potenciar capacidades para el diseño, desarrollo y evaluación de proyectos de
formación mediados por recursos tecnológicos.
Contenidos Sugeridos
70
- Contexto, Sociedad y Tecnología. Las Tecnologías de la Información y comunicación como
innovaciones culturales.
Análisis de contexto: interrelaciones entre sociedad, cultura, ciencia y nuevas tecnologías.
De la Sociedad de la Información a la Sociedad Red. La comunicación multimedial en
entornos virtuales y los nuevos espacios de socialización.
Nuevas formas de producción de conocimientos: las Wikis. Uso de licencias de
comunicación y contenido libre (Creative Commons) vs. Derechos de propiedad intelectual
(Copyright).
Indicadores de evaluación de sitios Web. Criterios para la búsqueda, selección y evaluación
de la información.
- TIC y Educación
Las instituciones educativas en la sociedad actual. Redefinición de roles y prácticas.
Nuevos escenarios, herramientas y propósitos. Ruptura de paradigmas sobre el
conocimiento, el espacio y el tiempo. Comunidades de práctica, comunidades de
aprendizaje y redes de conocimientos. Redes sociales y proyectos de trabajo colaborativo y
cooperativo.
E- Learning y B- Learning. Plataformas educativas y mediación docente. Uso de bitácoras o
edublogs.
Bibliografía Sugerida
72
ellas, los jóvenes devienen sólo un objeto de “pánico moral” para los imperativos
hegemónicos.”63
La condición juvenil y la juventud refieren a relaciones sociales históricamente situadas y
representadas que conforman conjuntos de significados de identidad y diferencia, inscriptos
en redes y estructuras de poder. (Urresti, 200564; Reguillo Cruz, 200465)
Las tramas de las culturas juveniles cargan los rastros de memorias acalladas y resignifica
memorias de luchas y proyectos.
Esta asignatura aportará las categorías teóricas necesarias para comprender al sujeto
adolescente desde los aportes provenientes del campo de la sociología y de la antropología
que permiten comprender el papel del contexto y de la cultura en la producción de
subjetividad y en la configuración de la identidad adolescente.
Propósitos
Contenidos Sugeridos
Diferentes discursos acerca de los jóvenes y los adolescentes. El grupo o los nombres de la
identidad. Los sentidos del plural.
63
Urresti, M. (2000):”Cambios de escenarios sociales, experiencia juvenil urbana y escuela”.
En Tenti Fanfani, E.: Una escuela para los adolescentes. Reflexiones y valoraciones,
UNICEF/LOSADA. Argentina.
64
Urresti, M. Op cit
65
Reguillo Cruz, R. (2004): Emergencia de culturas juveniles: estrategias del desencanto.
Grupo Editorial Norma, Colombia.
73
Alteraciones de las fronteras entre categorías etarias, condiciones de vida actuales y
posiciones que ocupan las distintas generaciones en el mundo Contemporáneo.
Los contextos y la condición juvenil. Los jóvenes como sujeto de Derecho y la construcción
de la ciudadanía. De consumidores a productores culturales.
Las instituciones como espacios de socialización para las nuevas generaciones. Los
discursos de la Prevención. La conformación de grupos alternativos. Conductas y acciones
transgresoras. El tiempo libre.
Bibliografía Sugerida
TERCER AÑO
74
Esta articulación de campos teóricos y prácticos obliga a revisar, en primera instancia, los
problemas epistemológicos que atraviesan el campo de la disciplina, donde distintas teorías
conceptualizan de modo diferente los principales problemas del conocimiento y su
enseñanza. Es necesario tener en cuenta que los procesos psicológicos implicados en los
hechos educativos se despliegan en los ámbitos psicosocial, grupal e institucional, exigiendo
la selección de los aportes teóricos más significativos para cada uno de ellos.
Propósitos
Contenidos sugeridos
75
- El desarrollo y el aprendizaje en contextos de enseñanza. Marcos teóricos y perspectivas
inherentes al aprendizaje
El desarrollo, el aprendizaje, la enseñanza y sus relaciones. Las particularidades de los
procesos de desarrollo y aprendizaje en contextos escolares. Las teorías del aprendizaje: el
papel del conocimiento y la actividad del sujeto en los distintos marcos teóricos. El problema
de la adquisición de formas científicas de pensamiento. El problema de las ideas previas, las
resistencias y el “cambio conceptual”.
Teorías estímulo-respuesta: El estudio experimental del aprendizaje. Los modelos
asociacionistas. El enfoque del conductismo clásico. Los aportes de J. Watson. El enfoque
del Conductismo a partir del condicionamiento operante. Los aportes de B. Skinner.
Aplicaciones de las teorías estímulo-respuesta en educación.
Teoría psicogenética: Los modelos genéticos y el abordaje del problema de las relaciones
entre desarrollo, aprendizaje y enseñanza. La Psicología Genética y los problemas
particulares para el abordaje del aprendizaje escolar. Del sujeto epistémico al sujeto
psicológico. Estructuras y procedimientos. Desarrollo y aprendizaje. El conflicto cognitivo,
sociocognitivo y el proceso de equilibración.
Teoría sociohistórica: Los enfoques socioculturales y la educación. El sujeto de la teoría
sociohistórica. La tesis del origen social de los procesos psicológicos superiores. El modelo
Vygotskyano. El problema de la constitución de procesos “avanzados”. La categoría de Zona
de Desarrollo Próximo (ZDP) y su uso en educación. El concepto de andamiaje. ZDP y
aprendizaje escolar. ZDP y andamiaje. La perspectiva situacional del aprendizaje.
La perspectiva de la Psicología Cognitiva: Algunas discusiones en la perspectiva cognitiva
acerca de los procesos de desarrollo y aprendizaje. La teoría del aprendizaje significativo.
Enfoques centrados en el contenido y en las habilidades para aprender. La cognición
humana como sistema de procesamiento de la información: teorías y modelos sobre la
memoria y el aprendizaje. El modelo de aprendizaje acumulativo. Desarrollo cognitivo y
sistemas de representación. La psicología cultural. Diversidad y variación cultural. Los
universales de la cultura. El papel de la experiencia culturalmente organizada en el
desarrollo y despliegue de las potencialidades intelectuales. Lenguaje y cultura. La
inteligencia como construcción cultural: relaciones con las prácticas educativas.
Bibliografía Sugerida
BAQUERO, R. y TERIGI, F. (1996) “En búsqueda de una unidad de análisis del aprendizaje
escolar”, Apuntes Pedagógicos, N º 2.
PINEAU, P. y otros (2001) “La escuela como máquina de educar”, Buenos Aires, Editorial
Paidós.
76
TRILLA, J. (1985) “Características de la escuela” y “Negación de la escuela como lugar”, en
Ensayos sobre la escuela. El espacio social y material de la escuela. Barcelona, Laertes,
Caps. 1 y 2.
BAQUERO, R. (1996) “Ideas centrales de la Teoría Socio Histórica”, en Vygotsky y el
aprendizaje escolar”, Buenos Aires, Aique. Cap. 2.
------------------- (1996) “La Zona de Desarrollo Próximo y el análisis de las prácticas
educativas”, en Vygotsky y el aprendizaje escolar”, Buenos Aires, Aique. Cap. 5.
------------------ y otros (2001) “Fracaso escolar, educabilidad y diversidad”, en Revista
Ensayos y Experiencias, N º 43, Ediciones Novedades Educativas.
BRUNER, J. (1997) “La educación, puerta de la cultura”. Visor. Madrid, Cap. 1.
CARRETERO, M. (1993) “Constructivismo y Educación”. Buenos Aires, Aique Grupo Editor
COLL, C. (1983) “Las aportaciones de la Psicología a la Educación. El caso de la Psicología
Genética y de los aprendizajes escolares”, en Coll, C. Psicología Genética y aprendizajes
escolares. Siglo XXI, Madrid.
POZO, I. y CARRETERO, M. (1988) “Del pensamiento formal a las concepciones
espontáneas: ¿qué cambia en la enseñanza de la ciencia?, en Infancia y Aprendizaje.
Temas Monográficos.
SANJURJO, L. y VERA, M. T. (1994) “Aprendizaje significativo y enseñanza en los niveles
medio y superior”. Rosario, Homo Sapiens Ediciones.
SKINNER, B. (1970) “Tecnología de la enseñanza”. Madrid. Labor.
VYGOTSKY, L. (1988) “El desarrollo de los procesos psicológicos superiores”. México.
Ediciones Crítica Grijalbo, Caps. 4, 6 y 7.
-------------------- (1992) “Pensamiento y lenguaje”, Buenos Aires. Editorial La Pleyade.
PEDAGOGÍA (Asignatura)
Reflexionar sobre la educación implica siempre, en alguna medida, indagar respecto a las
diversas conceptualizaciones acerca del hombre, la cultura, la sociedad, el cambio social y
la educación. Estas conceptualizaciones están implícitas en las diferentes teorías y prácticas
educativas, y se despliegan y visibilizan a partir del análisis de las principales corrientes de
reflexión pedagógica, sus tradiciones, sus problemas históricos y los desafíos que enfrentan
de cara a las problemáticas educativas contemporáneas.
Desde esa perspectiva general, entendemos a la Pedagogía como un campo teórico y como
una práctica social que asume la no neutralidad tanto de las prácticas educativas como de
los discursos sobre lo educativo; “no neutralidad” que debe expresarse en la reflexión crítica
del campo, aportando a la formación de docentes y futuros docentes saberes que les
77
permitan interpretar, comprender, intervenir y promover transformaciones en los diversos
espacios y procesos educativos.
Se trata, en consecuencia, de aportar a la construcción de marcos referenciales para
interpretar e interrogar los problemas y debates actuales del campo de la educación,
recuperando las preguntas presentes en la reflexión pedagógica acerca de para qué, por
qué y cómo educar.
Estos interrogantes remiten al análisis de las matrices históricas, sociales y políticas en que
se gesta el discurso pedagógico y a las diferentes respuestas que se han configurado como
tradiciones pedagógicas diferenciales, desde las pedagogías tradicionales, a los aportes de
la Escuela Nueva, las pedagogías liberadoras y los aportes críticos. Asimismo, el estudio
sistemático de los supuestos que fundamentan las diferentes concepciones acerca de la
educación posibilitará el conocimiento y la reflexión acerca del estatuto epistemológico de la
pedagogía.
Finalmente, en este espacio de formación se pretende aportar a la desnaturalización de las
prácticas educativas, focalizando específicamente en la escuela. Analizar el proceso
histórico para explicar la escuela, los métodos, los alumnos, los maestros y las relaciones
con el conocimiento es la condición ineludible para promover intervenciones reflexivas y
críticas no sólo en el ámbito escolar sino en los entornos educativos que los trascienden.
Propósitos
Contenidos sugeridos
78
Sociedad, Educación y Pedagogía.
El campo pedagógico. Conceptualizaciones sociohistóricas: Escuela, educación,
conocimiento. El docente y la tarea de educar.
La Educación como transmisión. La Educación como mediación entre la cultura y la
sociedad: tensión entre conservación y transformación. La educación como práctica social,
política, ética y cultural. Espacios sociales que educan. La Educación no formal.
La escuela como producto histórico. La pedagogía en el contexto de la Modernidad: la
constitución del estatuto del maestro, la pedagogización de la infancia y la preocupación de
la educación como derecho.
El “Estado educador”. La conformación de los sistemas educativos modernos.
Teorías y corrientes pedagógicas
La pedagogía tradicional, el movimiento de la Escuela Nueva, la pedagogía tecnicista.
Las Teorías Críticas: Teorías de la Reproducción, Teorías de la Liberación y de la
Resistencia. La Educación popular: experiencias en América Latina.
Supuestos, antecedentes, rasgos y representantes de cada una de estas teorías y corrientes
pedagógicas.
Los sujetos, las relaciones pedagógicas, la autoridad y el conocimiento escolar.
Configuraciones de sentidos y de prácticas pedagógicas.
Problemáticas pedagógicas actuales
Debates pedagógicos sobre la función social de la escuela. Relación Estado-familia y
escuela.
Tensiones al interior del Sistema Educativo: entre la homogeneidad y lo común, entre la
unidad y la diferenciación, entre la integración y la exclusión, entre la enseñanza y la
asistencia, entre la responsabilidad del Estado y la autonomía. Propuestas pedagógicas
alternativas. La escuela inclusiva como cuestión de justicia social. Los procesos de
aprendizajes y apoyos requeridos para el acompañamiento de las trayectorias escolares de
los estudiantes como sujetos de derecho.
Bibliografía sugerida
79
BIRGIN, A. (1999) “El trabajo de enseñar. Entre la vocación y el mercado: las nuevas reglas
del juego”. Buenos Aires, Troquel.
CARUSO, M. e I. DUSSEL (1999), “De Sarmiento a los Simpsons. Cinco conceptos para
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diagnóstico y avanzar hacia su transformación”, Buenos Aires, Noveduc.
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FRIGERIO, G. y G. DICKER (Comp.)(2008) “Educar: posiciones acerca de lo común”
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Editorial.
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GIROUX, H. (1990) “Los profesores como intelectuales” Barcelona, Paidós.
GIROUX, H. y P. Mc LAREN (1998) “Sociedad, cultura y educación”, Madrid, Miño y
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GRECO, M. B. (2007) “La autoridad (pedagógica) en cuestión, Una crítica al concepto de
autoridad en tiempos de transformación” Rosario, Homo Sapiens.
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Enseñanza”. Editorial Aique, Buenos Aires
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STERN, F. (2005) El estigma y la discriminación. Ciudadanos estigmatizados, sociedades
lujuriosas. Ed. Noveduc, Bs. As.
81
CUARTO AÑO
Propósitos
82
• Favorecer la apropiación de marcos teóricos que exploren las relaciones de la educación
con la sociedad y el Estado, para comprender el Sistema educativo argentino como una
construcción social y política, en sus múltiples dimensiones y complejas interrelaciones.
• Promover situaciones de enseñanza-aprendizaje que permitan el análisis crítico del
sistema educativo desde una perspectiva histórica, para poder generar propuestas
alternativas frente a las problemáticas actuales.
• Multiplicar las oportunidades de análisis y confrontación de información a partir del
análisis bibliográfico y de documentos de organismos nacionales e internacionales, para
contribuir a la formación de un pensamiento crítico.
• Promover la incorporación de los marcos teóricos que le ofrece la sociología de la
educación para desentrañar la complejidad de la realidad socio-educativa, cultural,
comprendida como dinámica, contradictoria, heterogénea, situada en el espacio y en el
tiempo que le dan significado y sentido.
Contenidos sugeridos
Propósitos
84
• Brindar la oportunidad de analizar diferentes perspectivas en investigación educativa
y conocer distintos diseños de investigación propios del campo educativo, a fin de
pensarse como sujetos en condiciones de desarrollar propuestas de investigación
que permitan pensar su práctica escolar.
• Generar un espacio para reflexionar sobre los aspectos básicos de un proceso de
investigación tales como objeto de investigación, estrategias metodológicas y
relación sujeto - objeto de conocimiento para posibilitar prácticas de investigación
educativa.
• Promover la identificación de problemas en relación a la educación para
transformarlos en objeto de estudio.
Contenidos
Acerca de la investigación educativa
La investigación educativa. Paradigmas. Los problemas de investigación. Las escuelas de
pensamiento.
Qué es investigar en educación: temas y problemas prioritarios. La definición del objeto de
estudio. Problematización, marcos teóricos y objetivos. Estrategias cuantitativas y
cualitativas. Las técnicas de recolección y análisis de la información empírica. Los informes
y la utilización del conocimiento. La triangulación datos.
Bibliografía Sugerida
GEERTZ, C (1997) La interpretación de las culturas. Barcelona: Gedisa. Parte 1.
GOETZ, J. Y LE COMPTE, M (1993) Etnografía y diseño cualitativo en investigación
educativa. Madrid: Morata.
HERNÁNDEZ SAMPIERI, R. Y OTROS (1998). Metodología de la investigación. México:
Mc Graw Hill.
SIRVENT, M (1999) Problemática actual de la investigación educativa, en Revista del IICE
Nº 14, FFYL, UBA, Pág. 92-100.
SIRVENT, M (2007) Nociones básicas de contexto de descubrimiento y situación
problemática, Documento preliminar y en revisión elaborado para el libro con Luís Rigal
sobre Metodología de la Investigación Social y Educativa, Metodología de la Investigación
social y educativa: diferentes caminos de producción de conocimiento (en elaboración).
SIRVENT, M. (2007) Notas introductorias sobre la relación teoría – empiria y sujeto – objeto
de investigación. Documento preliminar y en revisión elaborado para el libro con Luis Rigal,
Metodología de la Investigación social y educativa: diferentes caminos de producción de
conocimiento (en elaboración). Buenos Aires.
85
UNIDADES CURRICULARES DEL CAMPO DE LA FORMACIÓN ESPECÍFICA
PRIMER AÑO
Este espacio curricular está pensado para retomar, profundizar, relacionar y resignificar
contenidos básicos de Aritmética y Algebra que se han desarrollado durante la escolaridad
media.
Se propone iniciar el estudio las operaciones aritméticas, en los conjuntos numéricos: N, Z,
D, Q e I, como objetos matemáticos en sí mismos, como objetos de reflexión, en la
búsqueda de una mayor comprensión de los mismos, ubicando el trabajo numérico y/o
aritmético en una perspectiva de generalización, la cual es inherente a la actividad
matemática, reorganizando los significados que los estudiantes tienen apropiados a lo largo
de los años de trabajo escolar en la escuela media.
Respecto de álgebra, se analizarán Los Conjuntos numéricos y los Polinomios,
Se trata también de desarrollar contenidos de lógica preposicional teniendo en cuenta que
el álgebra, se ha fundido, con otras ramas de las matemáticas y en particular con la lógica
(álgebra de Boole), enriqueciéndose mutuamente-
Se iniciará también el estudio de las funciones haciendo hincapié en la representación de
las mismas en diferentes registros como el gráfico y algebraico propiciando tanto el
tratamiento como la conversión entre los mismos. También se abordarán aspectos de la
teoría de matrices y álgebra lineal, que se centra en temas útiles para otras disciplinas, entre
ellos sistemas de ecuaciones, espacios vectoriales, determinantes, valores propios,
semejanzas y matrices definidas positivas.
Se apuntará a los algoritmos matriciales y en las numerosas aplicaciones de las matrices
Propósitos
86
• Resolver ecuaciones polinómicas empleando diferentes técnicas que involucran
transformaciones algebraicas, sustituciones, fórmulas resolventes, etc.
• Comprender algunos aspectos de la relación entre la lógica y la teoría de conjuntos,
• Comprender algunos aspectos básicos de la teoría de grupos y del algebra lineal y
los vínculos con la Geometría y la operatoria numérica
Contenidos sugeridos
Bibliografía Sugerida
GEOMETRÍA I (Asignatura)
Para este eje la propuesta es generar condiciones desde la enseñanza que le permitan al
estudiante avanzar desde un posicionamiento más empírico, basado en la percepción y
manipulación de objetos, a un posicionamiento basado en las relaciones matemáticas que
los constituyen. En ésta línea las actividades de construcción resulta un motor que abona al
establecimiento de conjeturas, a la anticipación y a la puesta en evidencia que imponen a
los objetos las propias relaciones que los caracterizan, al mismo tiempo que permiten
recuperar y avanzar a partir de los conocimientos elaborados en la escuela media.
A su vez, la Geometría Analítica nos va a proporcionar otros niveles de generalización para
el estudio de las cuestiones vinculadas a las propiedades de las figuras al permitir capturar
propiedades generales de familias enteras de curvas que no podrían estudiarse por medio
de los métodos sintéticos.
Se tratará de ampliar el estudio de la geometría a espacios de n dimensiones con el fin de
que los alumnos experimenten el trabajo en espacios no habituales (de dimensión mayor
que 3, de funciones, de polinomios, entre otros) donde la intuición tradicional no es posible.
Propósitos
88
• Elaborar criterios que le permitan diferenciar aspectos propios de la geometría
respecto de otros dominios de la Matemática, como ser los modos de validación en
geometría, los diferentes registros de representación, los métodos o procedimientos
aceptados.
• Incorporar un enfoque algebraico de las transformaciones vistas en geometría desde
el punto de vista sintético; que le permita enriquecerse incorporando otra
perspectiva.
• Establecer un primer contacto con funciones de varias variables al tratar el tema de
transformaciones lineales.
• Conocer los fundamentos de la geometría analítica para diferenciar las diferentes
geometrías.
Contenidos Sugeridos
89
Bibliografía Sugerida
90
Propósitos
• Modelizar matemáticamente procesos variacionales a través de descripciones
significadas de los fenómenos de la realidad.
• Utilizar modelos matemáticos para estudiar fenómenos, anticipar comportamientos
variables, etc.
• Utilizar la intuición de los modelos físicos como medio para formalizar definiciones y
teoremas e interpretar los resultados.
• Comprender los conceptos y propiedades que permiten fundamentar el análisis
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
MICHAEL SPIVAK. (1998). Calculus: “Cálculo Infinitesimal” Editorial Reverté, S.A.
TOM APOSTOL. (2005) “Calculus” Editorial Reverté.
LARSON, HOSTETLER, EDISON (2003) Cálculo. Volumen 1-. Mc. Graw-Hill.
JAMES STEWART y THOMPSON (2006) “Cálculo” Volumen 1 y 2- Learning, 4º Edición.
MARSDEN y TROMBA (1991) “Cálculo vectorial” Addison Wesley Iberoamericana.
PITA RUIZ, CLAUDIO (1995).”Cálculo Vectorial”. Prentice –Hall Hispanoamericana.
LARSON, HOSTETLER y EDISON (1999) “Cálculo”. Volumen 2-. Mc. Graw-Hill.
ALGEBRA I (Asignatura)
En este espacio curricular se trata de estudiar los Conjuntos numéricos y los Polinomios, el
abordaje de estos temas comenzaron a desarrollarse en el espacio Aritmética e Introducción
91
al Álgebra. En esta asignatura se plantea profundizar su estudio y análisis desde un mayor
nivel de abstracción.
Se trata también de desarrollar contenidos de lógica proposicional teniendo en cuenta que
en el álgebra confluyen distintas ramas de la matemática y, en particular, atendiendo los
aportes de la lógica (álgebra de Boole).
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
GEOMETRÍA II (Asignatura)
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
SEGUNDO AÑO
Uno de los más importantes fenómenos físicos del universo es el movimiento; las galaxias
se mueven con respecto a otras galaxias, los planetas se mueven con relación a las
estrellas lejanas, los sucesos que captan nuestra atención en la vida cotidiana son los
relacionados con el movimiento. No hay duda de que el movimiento es un fenómeno que se
debe conocer y comprender, en todos sus niveles si queremos entender el mundo que nos
rodea. En la antigua Grecia Aristóteles propuso que cada sustancia tenía su lugar natural en
el universo. El movimiento de un cuerpo era entonces el resultado de la búsqueda de ese
lugar “natural”. La filosofía natural de Aristóteles explicaba el movimiento de los objetos de la
94
vida cotidiana de esos tiempos, con lo cual esta visión del mundo perduró por cerca de 20
siglos hasta que Galileo cambio la manera de hacer ciencia, poniendo la labor experimental
y sus resultados como el eje del saber. Su maravillosa serie de experimentos dio por tierra
con los principios aristotelia-nos, mostrando por ejemplo que si se pudiera abstraer de la
fricción, un cuerpo mantendría su movimiento de manera indefinida, a no ser que alguna
interacción lo modificara.
En los siguientes 100 años Isaac Newton generalizó estos resultados, desarrollando una
poderosa teoría que establece que los cambios en el estado de movimiento de un objeto son
el resultado de las fuerzas que actúan sobre él. Surgió así la Mecánica Clásica o
Newtoniana, que tuvo un éxito sin precedentes para explicar el movimiento de cuerpos de
tamaño finito que se mueven a velocidades pequeñas comparadas con la velocidad de la
luz, es decir el mundo macroscópico que nos rodea y que podemos percibir con nuestros
sentidos.
El marco newtoniano fue un hito en la historia de las ciencias, que reemplazó un estado
meramente descriptivo de los fenómenos por un esquema racional entre causa y efecto.
Tuvo una enorme influencia, no solo en el desarrollo de la física, sino también de la
matemática y todo el pensamiento occidental y la civilización en general, provocando
cuestiones fundamentales acerca de las interpelaciones de la ciencia, la filosofía y la religión
con repercusiones en las ideas sociales y en otras áreas del esfuerzo humano.
Desde la enseñanza de la Física, el hecho que la Mecánica Newtoniana trate con la
interpretación física de los fenómenos que observamos en nuestra vida cotidiana, es decir la
física más cercana a la realidad del alumno, tiene la ventaja que la comprensión puede ser
ayudada por la intuición. Pero esta cercanía genera también grandes dificultades para el
aprendizaje de los conceptos básicos, ya que es en esta rama de la física donde son más
fuertes y comunes los modelos alternativos, o ingenuos o de sentido común (notablemente
ciertas concepciones aristotélicas), que imponen enormes obstáculos, inclusive de tipo
epistemológico, para la comprensión de las ideas científicas.
En este sentido es importante destacar que ha sido sobre temas de mecánica clásica donde
se ha registrado la mayor parte de la investigación educativa en física, lo cual ha llevado a
que sea este campo el de mayor desarrollo en cuanto a estrategias de enseñanza basadas
en la investigación educativa (Arons, 1997). Parte de las metas y desempeños propuestos
suponen que estos hechos sean reconocidos y utilizados por el profesor en física, para
beneficio de la enseñanza de la mecánica y demás temas de la disciplina.
Este núcleo, incluye la comprensión del movimiento y de las causas que lo producen en una,
dos y tres dimensiones, con una práctica sostenida de múltiples representaciones en
distintos contextos, actividad de gran importancia para futuros aprendizajes y práctica
profesional.
95
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía Sugerida
SERWAY, R. A (1997) “Física” (4ta. Ed.) (Vol. I), México, McGraw Hill.
SEARS, ZEMANSKY, YOUNG y FREEDMAN, (2004) “Física universitaria” (Undécima
edición), México, Pearson Education, ,
SERWAY R. A. y FAUGHN, J (2001) “Física” (5ta. Ed.), México Pearson Educación.
RESNIK y HALLIDAY, (1992) “Física”, (Vol 1), (4ta. Ed.) México Compañía Editorial
Continental
ALONSO, FINN, (1992) “Física” (Vol 1), Fondo Educativo Interamericano
TIPLER, (1994) “Física” (Tomo I), Ed. Reverté S.A.,.
G. ROEDERER, (1979) “Mecánica elemental”, Bs. As, Eudeba
BAIRD, D. C (1991) “Experimentación: una introducción a la teoría de mediciones y al
diseño de experimentos” (2da. Edición), México, Prentice Hall Hispanoamericana S.A
96
ANÁLISIS MATEMÁTICO II (Asignatura)
Propósitos
• Comprender de manera precisa los conceptos básicos del cálculo para aplicar en
situaciones de la vida real.
• Generar la necesidad de establecer precisión y rigurosidad en el tratamiento de las
cuestiones matemáticas, en particular para el análisis lógico matemático.
• Comprender y dominar los aspectos fundamentales del análisis de varias variables
así como de las ecuaciones diferenciales ordinarias, que permitan resolver
problemas utilizando las herramientas y estrategias adquiridas.
Contenidos sugeridos
97
Bibliografía sugerida
Propósitos
Contenidos sugeridos
99
Bibliografía sugerida
Propósitos
100
• Analizar el aporte que realizan proyectos, como las olimpíadas matemáticas, a la
resolución de problemas y a la formación y capacitación de los profesores.
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
101
enseñarlos implícita o explícitamente y mejorar con ello la enseñanza de los contenidos de
la disciplina.
El objetivo básico es dotar al estudiante de criterios epistemológicos que desarrollen en él
una actitud crítica y capacidad de sistematización que posibiliten una adecuada lectura del
mundo, desde la noción de que cada lectura del mundo o de la realidad estudiada, es
inagotable en su complejidad.
Abordaremos el estudio de tópicos referentes a la génesis de los conceptos y teorías de la
matemática, pretendemos mostrar su dinámica histórica de desarrollo, examinar las
especificidades de racionalidad, sus órbitas de validez, así como tematizar sus relaciones de
la cultura, entendiendo al conocimiento como una actividad colectiva y dinámica.
De este modo, el programa de la asignatura está estructurado a partir de la noción de
problema desde la explicitación de algunas cuestiones introductorias constitutivas del trato
matemático con los fenómenos mundanos, así como al estudio del contexto donde se
insertan los ámbitos político, social y económico, dentro de un horizonte filosófico y cultural,
en el marco de la renovación de la enseñanza y el aprendizaje disciplinar.
Propósitos
Contenidos sugeridos
102
El objeto del estudio de la matemática y el papel del sujeto en la construcción del
conocimiento. Las revoluciones científicas. Episodios de la historia de la matemática como
disciplina: sus principales etapas. Aportaciones de la historia y la epistemología de las
ciencias a la enseñanza-aprendizaje de la matemática.
Bibliografía sugerida
ALGEBRA II (Asignatura)
En este espacio se hace hincapié en la teoría de matrices y álgebra lineal, que se centra en
temas útiles para otras disciplinas, entre ellos sistemas de ecuaciones, espacios vectoriales,
determinantes, valores propios, semejanzas y matrices definidas positivas. El álgebra lineal
es la rama de las matemáticas que estudia conceptos tales como vectores, matrices,
sistemas de ecuaciones lineales y en un enfoque más formal, espacios vectoriales, y sus
transformaciones lineales.
Es un área activa que tiene conexiones con muchas áreas dentro y fuera de las
matemáticas como análisis funcional, ecuaciones diferenciales, investigación de
operaciones, gráficas por computadora, ingeniería, etc.
Para ilustrar los conceptos básicos estudiados en el álgebra lineal suele tomarse como
ejemplo el espacio vectorial (conocido también como espacio vectorial real de dimensión
n, es decir, un espacio formado por vectores de n componentes) por ser el más simple y a la
vez el más usado en aplicaciones de uso.
El álgebra lineal estudia entonces las distintas propiedades que poseen estos conceptos y
las relaciones entre los mismos. Por ejemplo, estudia cuándo una "ecuación" de la forma
103
Au=v (donde u,v son vectores y A es una matriz) tiene solución, problema que es
equivalente a determinar si un sistema de ecuaciones lineales tiene solución o no.
De manera más formal, el álgebra lineal estudia conjuntos denominados espacios
vectoriales, los cuales constan de un conjunto de vectores y un conjunto de escalares (que
tiene estructura de campo, con una operación de suma de vectores y otra de producto entre
escalares y vectores que satisfacen ciertas propiedades (por ejemplo, que la suma es
conmutativa).
Estudia también transformaciones lineales, que son funciones entre espacios vectoriales
que satisfacen las condiciones de linealidad:
Finalmente, el álgebra lineal estudia también las propiedades que aparecen cuando se
impone estructura adicional sobre los espacios vectoriales, siendo una de las más
frecuentes la existencia de un producto interno (una especie de producto entre dos vectores)
que permite introducir nociones como longitud de vectores y ángulo entre un par de los
mismos.
Esta asignatura también aborda la Teoría de Matrices. Las matrices se expresan es una
tabla bidimensional de números consistente en cantidades abstractas que pueden sumarse
y multiplicarse. Las matrices se utilizan para describir sistemas de ecuaciones lineales,
realizar un seguimiento de los coeficientes de una aplicación lineal y registrar los datos que
dependen de varios parámetros. Las matrices se describen en el campo de la teoría de
matrices. Pueden sumarse, multiplicarse y descomponerse de varias formas, lo que también
las hace un concepto clave en el campo del álgebra lineal.
Se apuntará a los algoritmos matriciales y a las numerosas aplicaciones de las matrices.
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
TERCER AÑO
105
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
106
CHEVALLARD, Y.; BOSCH, M.; GASCÓN, J. (1997) “Estudiar Matemáticas. El eslabón
perdido entre enseñanza y aprendizaje” [Link], Horsori (Cuadernos de Educación nº
22) Universidad de Barcelona.
GIMENEZ RODRIGUEZ, J. (1991) “Evaluación en matemáticas. Una integración de
perspectivas”. España. Editorial Síntesis. Madrid.
PANIZZA, M.; SADOVSKY, P. (1992). “Documento de orientación de la enseñanza de la
matemática en la escuela media” .Municipalidad Ciudad de Buenos Aires.
SANTALÓ, L. (1981)“Enseñanza de la matemática en la escuela media” Buenos Aires.
Editorial Docencia.
Esta asignatura propone abordar núcleos conceptuales fundacionales que permitan analizar
la estructura íntima de la materia, su composición y la vinculación con las propiedades
macroscópicas de la misma, implicando de manera simultánea tres niveles
representacionales: el macroscópico, el submicroscópico y el simbólico. Este último nivel
habilitará el análisis de las posibles combinaciones de los distintos elementos químicos para
la formación de compuestos inorgánicos, implicando las leyes generales de la Química que
regulan los procesos químicos.
Otro marco de análisis a considerar para la organización de este espacio curricular es el
reconocimiento y la vinculación del marco evolutivo en los procesos de formación de la
materia existente en el Universo.
El marco teórico general para interpretar todos los conceptos incluidos en esta unidad
curricular, estará orientado por los postulados de la Teoría atómica basada en los principios
básicos de la mecánica cuántica y la Teoría cinético molecular.
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía Sugerida
BROWN T., LeMAY Jr., BURSTEN B., (1998).”Química: La ciencia central” (7ma. Ed.)
Editorial Prentice Hall Hispanoamericana SA.
CHANG R. (1992) “Química” (1era Ed.) en español. México. Editorial Mc Graw Hill.
WHITTEN, GAILEY y DAVIS. (1992). (2da Ed.) en español “Química General”. . México.
Editorial Mc Graw Hill.
ATKINS y JONES. (1998) (3era Ed.) “Química. Moléculas. Materia. Cambio”. Ed. Omega
S.A.
UMLAND y BELLAMA. (2000) (3era Ed.) en español “.Química General”. Editorial Tomson
International.
Propósitos
Contenidos sugeridos
109
Bibliografía Sugerida
Propósitos
110
• Brindar herramientas para comprender los aportes de la acción colectiva o grupal
frente a las problemáticas de enseñanza.
• Iniciar al futuro docente en la autogestión de la información significativa para su
desarrollo profesional.
• Brindar herramientas para el desarrollo de un sentido crítico que permita reconocer la
información relevante para su profesión.
• Integrar lo matemático y lo didáctico
• Reconocer, describir e interpretar fenómenos didácticos que se producen en la
enseñanza de la matemática.
• Resignificar las nociones de aprender y enseñar matemática en función de las
teorías actuales de la Didáctica de la Matemática.
• Estudiar los elementos teóricos que brinda la Didáctica de la Matemática para
analizar el saber matemático.
• Disponer elementos teóricos que permitan justificar las decisiones frente a las
propuestas didácticas.
• Brindar herramientas para comprender los problemas que se dan en la enseñanza.
• Ampliar la formación didáctica con el conocimiento de otras teorías didácticas.
Contenidos sugeridos
111
Bibliografía sugerida
Las raíces históricas de la teoría de grupos son la teoría de las ecuaciones algebraicas, la
teoría de números y la geometría. Euler, Gauss, Lagrange, Abel y Galois fueron los
investigadores iniciadores de esta ciencia. Galois es reconocido como el primer matemático
que relacionó esta teoría con la teoría de cuerpos resultando en la teoría de Galois. Otros
importantes matemáticos en este campo incluyen a Cayley, Emil Artin, Emmy Noether,
Sylow entre muchos otros. Fue Walter Von Dick quién en 1882, dio la moderna definición de
grupo.
En álgebra abstracta, la teoría de grupos estudia la clasificación de los grupos, sus
propiedades y sus aplicaciones tanto dentro como fuera de las matemáticas.
Los grupos sirven como pilar a otras estructuras algebraicas más elaboradas como los
anillos, los cuerpos o los espacios vectoriales. La teoría de grupos tiene muchas
aplicaciones en el campo de la física y la química, y es potencialmente aplicable en
situaciones caracterizadas por la simetría.
El orden de un grupo es su cardinalidad; en base a él, los grupos pueden clasificarse en
grupos de orden finito de orden infinito. La clasificación de los grupos simples de orden finito
es uno de los mayores logros matemáticos del siglo XX.
Esta asignatura de tercer año pretende, a partir de la teoría de grupos, anillos y cuerpos,
retomar las definiciones y propiedades de las distintas estructuras, como la numérica, ya
abordadas a lo largo de la carrera, y enmarcarlas en un contexto más general en el ámbito
natural del Álgebra. En esta etapa de formación, el estudiante ya ha adquirido suficiente
madurez matemática como para tratar esta temática con el necesario nivel de abstracción
A partir de una mirada global y de la profundidad del conocimiento, el futuro profesor podrá,
a la hora de trabajar en Enseñanza Media, seleccionar, jerarquizar y secuenciar con acierto,
los contenidos referidos a los conjuntos numéricos, a la resolución de ecuaciones, a las
transformaciones de la geometría y a otros tantos temas a tratar en los distintos niveles.
Propósitos
Contenidos sugeridos
Bibliografía sugerida
CUARTO AÑO
En este espacio se tratará de ampliar el estudio del análisis a funciones de varias variables y
establecer vínculos entre el análisis y otras áreas como la física y la geometría.
No debe perderse de vista que las matemáticas, además de proporcionarnos técnicas que
nos permiten cuantificar las relaciones entre variables, también estudian estructuras de
objetos ideales y sus relaciones, lo que enfoca a la clarificación de conceptos en las distintas
disciplinas de aplicación y a crear un marco unificado de referencia y fundamentación lógica.
Si bien el Análisis Matemático es uno solo y únicamente por razones didácticas admite su
división convencional, esta asignatura se ocupa fundamentalmente de la generalización de
conceptos y temáticas en un contexto de multiplicidad de variables como efectivamente se
presenta en las aplicaciones a las diferentes áreas del conocimiento, en particular a la física
y la geometría. Esto pone en clarísima evidencia la no admisibilidad de tender a simplificar el
estudio del análisis en las funciones de una variable.
114
Propósitos
Contenidos sugeridos
115
y convergencia. Series geométricas. Criterio de la integral y las series p. Comparación de
series. Series alternadas. Criterio del cociente y criterio de la raíz. Aproximación por
polinomios de Taylor. Series de potencias. Representación de funciones por series de
potencias. Introducción a las series de Fourier Definiciones básicas y terminología.
Ecuaciones de variables separables. Ecuaciones homogéneas de primer orden. Ecuaciones
lineales de primer orden. Ecuaciones exactas. Ecuaciones lineales de segundo orden.
Ecuaciones lineales no homogéneas de segundo orden. Soluciones en series de potencias.
Modelos de vibraciones
Bibliografía sugerida
Propósitos
66
Diseño Curricular para la Formación Docente del Nivel Primario (2008)
118
• Comprender conceptos centrales como, sustentabilidad, problemáticas ambientales,
educación ambiental
• Analizar y reflexionar sobre las causas de los problemas ambientales para adoptar
posicionamientos críticos sobre la incidencia del ser humano en los mismos.
• Comprender la génesis de los problemas ambientales y sus consecuencias, algo de
gran valor en el proceso de su formación y capacitación profesional en los temas
relativos al medio ambiente.
• Adquirir y favorecer una actitud de permanente protección al ambiente, que sea la
base para su futura práctica profesional y sustento de su relación cotidiana con el
ambiente.
• Reflexionar sobre la relación sociedad ambiente y los impactos causados al mismo,
en los diferentes espacios geográficos
• Promover una actitud responsable ante los problemas ya que en su contenido se
enfatizan las consecuencias que las actividades humanas tienen en la degradación
del medio ambiente.
Contenidos Sugeridos
Bibliografía de Referencia
Dentro de los denominados de materiales curriculares podría incluirse a todos aquellos que
median o intervienen, directa o indirectamente en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Los materiales curriculares, también denominados didácticos, son recursos de distintos
tipos impresos como los libros de texto, audiovisuales como vídeos, multimedia como DVD,
diseños curriculares, desarrollos curriculares, artículos de divulgación, etc. que se emplean
para orientar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
La funcionalidad de los materiales didácticos en el proceso de aprendizaje ha sido objeto de
distinta consideración. En una concepción tradicional los materiales uniformizan la acción
docente; una perspectiva cognitivista del aprendizaje pone el acento en los procesos
mentales que los materiales pueden favorecer; una visión humanista y socio constructivista,
en cambio, cuestiona el valor universal de estos recursos, si se quiere atender al individuo y
a la comunidad donde se inserta el proceso de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, se
120
han realizado propuestas que abogan por que los materiales didácticos se elaboren dentro
del aula a lo largo de la actividad de enseñanza-aprendizaje, de modo que den cuenta del
recorrido y del resultado final de un proceso de aprendizaje. Ahora bien, como ha señalado
Martín Peris (1996:2), la relación entre materiales y práctica de aprendizaje está siempre
mediatizada por la intervención activa del grupo de usuarios, profesorado y alumnado, que
los interpreta cada vez que los utiliza.
La elaboración de materiales curriculares se concibe, por tanto, en función de diversos
factores: los objetivos de aprendizaje, las necesidades de los alumnos, los procesos
mentales que se quieren fortalecer o el medio social en que se utilizan.
Este trayecto de formación se propone con la intencionalidad de ofrecer espacios de análisis
y discusión, a partir de la idea de desnaturalizar la imagen instrumental construida sobre los
materiales curriculares, para aproximarse a visiones más críticas que los entiendan como
reguladores pedagógicos y sociales al interior del aula.
Propósitos
Contenidos
Bibliografía Sugerida
121
GIMENO SACRISTAN, J. y PEREZ GOMEZ, A. (1983). “Enseñanza, cultura y sociedad: los
efectos complejos de la transmisión cultural en la escuela”. En GIMENO y PEREZ GOMEZ,
“La enseñanza: su teoría y su práctica” (pp.14-19). Madrid: Akal-Universitaria.
IMBERNON, F. y CASAMAYOR, G. (1985). “Más allá del libro de texto”. Cuadernos de
Pedagogía. 122, 10-11.
SANTOS GUERRA, M. A. (1991). “¿Cómo evaluar los materiales?” Cuadernos de
Pedagogía, 194, 29-31.
TORRES SANTOME, X. (1989). “Libros de texto y control del currículum”. Cuadernos de
Pedagogía, 168, 50-55.
122
LAS PRÁCTICAS DOCENTES
124
consideraciones de situaciones y contextos particulares donde se va a poner en marcha una
propuesta pedagógico didáctica.
La transformación de las prácticas para enfrentar diversas situaciones no se produce por
operaciones externas, sino a partir de la implicación de los sujetos involucrados, quienes
mediante el proceso de reflexión pueden objetivarlas y construir nuevos significados y
alternativas metodológicas, siempre provisorios. Recuperamos, en este sentido, las
reflexiones de Zemelman (2004) en relación con la generación de un pensamiento del
presente que considere la realidad social e histórica y la necesidad de contextualizar y re-
contextualizar las interacciones de los sujetos reales en la construcción de la “conciencia
histórica”. Este modo de pensar abre la posibilidad de crear espacios de intervención,
entendidos como espacios de posibilidad y apertura a la construcción de conocimientos.
Las prácticas cobran sentido cuando se teoriza sobre ellas y las teorías adquieren una
significación histórica, social y material cuando se practican. “La teoría no es sólo palabra, ni
la práctica es mera conducta muda; la teoría y la práctica son aspectos mutuamente
constitutivos" (Carr. W. 1996).
Para ello, se plantea una articulación de los trabajos de campo y los espacios de trabajo en
el instituto y en las diversas instituciones y/u organizaciones, entendiendo la teoría y la
práctica desde sus relaciones de contraste, oposición, resistencia, complementariedad, en
síntesis, un juego dialéctico constante.
Compartimos el planteo que aparece en los Lineamientos Nacionales para la Formación
Docente Inicial: “es importante reconocer que la formación en las prácticas no sólo implica el
trabajo en las escuelas, sino el aprendizaje modelizador que se desarrolla en el instituto y en
las aulas. Por ello, es importante favorecer la posibilidad de experimentar modelos de
enseñanza activos y diversificados en las aulas y en las clases de los institutos”.
Desarrollar nuestra tarea de formación docente requerirá la producción de un análisis de la
escuela como institución que nos permita comprender sus rasgos estructurales y dinámicos,
como así también, entender la manera en que los individuos, los grupos y las
organizaciones producen diferentes tipos de significación institucional. “... El término
institucional alude en general a un modelo de indagación y análisis que constituye al mismo
tiempo una práctica encaminada a facilitar los procesos de cambio organizativo y
psicosocial” (Fernández, L 1992).
Las escuelas, como marco que contienen las prácticas particulares de docentes y alumnos,
contextuadas histórica y socialmente, ofrecen la posibilidad de analizarlas desde la dinámica
que le imprimen sus actores. Las rutinas, las formas de organizar los tiempos y los espacios,
los estilos de intervención docente, los códigos aprendidos y reproducidos mecánicamente,
conforman una trama de significados y expectativas que en ocasiones aparece oculta y es
necesario cuestionarlas para poder desnaturalizarlas.
125
El desarrollo de las Prácticas Docentes requiere de la visión de organizaciones abiertas,
dinámicas y en redes, como espacio de formación que no se agota en el ámbito físico del
Instituto de Formación; ellas implican redes interinstitucionales entre el Instituto y las
escuelas, así como con otras organizaciones sociales y espacios culturales, formales y no
formales, donde se llevarán a cabo diferentes experiencias de trabajos de campo en cada
Taller de Prácticas Docentes.
Destacamos el carácter constructivista de la acción docente que, como profesional reflexivo,
construye su propio conocimiento superando el saber rutinario propio de la racionalidad
técnica. Por ello resulta de fundamental importancia proponer y formar a los y las
estudiantes, a lo largo del proceso, en la sistematización de las prácticas.
Cabe señalar que sistematizar las prácticas es una tarea compleja de reflexión y de acción
en sí misma, cuyo aprendizaje se inicia en la formación inicial y acompaña toda la vida
laboral. Desde esta perspectiva, entendemos que la práctica no es formadora en sí misma si
no es sometida al análisis con referentes teóricos, así como la teoría no es formadora lejos
de las prácticas. La teoría actúa como base de regulación de la práctica (Ferry 2000). “La
difícil y compleja construcción del saber práctico es justamente la de dotar de sentido teórico
o conceptualizar esos saberes construidos en la experiencia (…)”, afirma Litwin (2008: 32).
Si los/as futuros/as docentes comienzan a profundizar sobre la construcción de un
pensamiento crítico respecto de su propia práctica, las teorías que la sustentan, de los
discursos y de la comunidad que los interpretan, estarán frente a la dinámica de un
desarrollo personal, en el sentido de Ferry (1998), que trasciende la formación inicial. Esta
disposición crítica y reflexiva, sobre su propia actuación, construye y constituye al sujeto,
ampliando el concepto de formación enmarcándola en una formación docente continua.
Para finalizar, entendemos el trayecto de prácticas articuladas en los Talleres, como un
proceso por el que los y las estudiantes residentes -o sujetos de las prácticas- se insertan en
diferentes espacios sociales y, luego, específicamente en las aulas de instituciones
educativas en contextos diversos, para comprender críticamente la situación de enseñanza
a través de una observación rigurosa, en una implicación cognitiva, afectiva y a la vez,
social.
Aquí, se incluye el concepto de “Escuelas Asociadas” haciendo referencia a aquellas
instituciones que participan como co- formadoras en diferentes instancias de trabajos de
campo, con inclusión de experiencias de prácticas en diferentes niveles y modalidades de la
escuela secundaria que culminan en las Residencias Pedagógicas del cuarto año.
Propósitos
126
• Comprender el proceso de configuración del trabajo docente como la conjunción de
diferentes aportes de conocimientos, a nivel institucional, grupal, pedagógico y
disciplinar que configuran un saber, un saber ser y un saber hacer, dentro de un
marco político en movilidad y construcción continua.
• Construir una red de relaciones entre el Instituto de Formación Docente Continua y
diferentes organizaciones socio-comunitarias y las escuelas, para favorecer el
proceso de formación de los y las estudiantes.
• Propiciar un proceso continuo de reflexión personal y social con el objeto de
promover prácticas fundamentadas, a través de variados trayectos y dispositivos en
el transcurso de la formación, con el objeto de favorecer el desarrollo de la Práctica
Docente como práctica política, social y contextuada.
• Constituir a la escuela, el aula y la clase como objetos de estudio para observar y
analizar la realidad educativa, incluyendo instrumentos de indagación socio -
antropológicos que posibiliten dar cuenta de los procesos que se materializan en
ellos.
• Favorecer el desarrollo de una actitud crítica y de rigurosidad frente a los contenidos
desarrollados en las demás disciplinas de la formación inicial, para que tanto ésta
como la formación continua sean un proceso de reconstrucción del conocimiento
individual y social permanente.
127
pensamiento y acción internalizados, en relación a los contextos de formación y de
actuación.
Como unidades curriculares que permiten trabajar sobre el proceso de formación inicial del
campo profesional se centrarán en el análisis y reflexión de las prácticas docentes y en la
construcción de propuestas pedagógicas, para lo cual, se articulará un trabajo que incluya la
diversidad de tareas que configuran la Práctica Docente. Estos espacios ofrecen al
estudiantado la posibilidad de realizar aproximaciones sucesivas al mundo educativo y
escolar, con el objeto de promover una comprensión de los sentidos y significados que dicho
mundo tiene para sus actores. Pero también se configuran como dispositivos que habilitan el
análisis sobre la experiencia de prácticas; reconociendo que este proceso -el análisis-, es
algo que no sólo debe facilitarse/posibilitarse, sino que también debe enseñarse y
aprenderse.
Los Talleres de Prácticas Docentes se organizan en torno a un eje, definido para cada año
de la formación, que resulta significativo para abordar temáticas potentes vinculadas a la
tarea docente donde se integren “contenidos” producto de aportes intra e interinstitucionales.
Ello requiere del trabajo en equipo y de la cooperación sistemática y continuada; es decir, la
construcción progresiva de un encuadre común en términos de herramientas conceptuales y
metodológicas.
128
de las relaciones entre la ciencia y la sociedad y el valor del conocimiento en ciencias como
parte de la cultura.
La práctica de la interdisciplinariedad exige del docente un saber que no debe reducirse al
conocimiento académico y formal de una disciplina concreta. El nuevo saber profesional
debe organizarse en esquemas de conocimientos teórico - prácticos de carácter integrador.
Esto conlleva a un saber profesional evolutivo y dinámico, a un proceso de actualización
permanente, superando el tradicionalismo y la rutina. Así, el profesor se convierte en
investigador de la acción que se realiza en el aula, tanto de la de los alumnos como de la
propia. Como investigador formulará hipótesis de trabajo que le permitirán variar sus
estrategias según los resultados obtenidos, ajustando el proceso de enseñanza y de
aprendizaje al desenvolvimiento del grupo.
Uno de los problemas epistemológicos y didácticos a abordarse en estos espacios se centra
en torno a los modos de integración curricular en los talleres y otras unidades curriculares
planteadas en el Diseño del Nivel Medio. “Integrar” teniendo en cuenta en principio, una
diferenciación disciplinaria. Los ejes elegidos para el logro de esta integración pueden tomar
diversas formas desde temas a problemas específicos. Es importante que el planteamiento
de los temas o problemas seleccionados sean tratados en profundidad presentando el
campo completo del conocimiento y la metodología para abordarlos.
Según lo expresa Camilloni (1989) “la condición indispensable para que se logre la
interdisciplinariedad es que el profesor aprenda a manejarse con solvencia dentro de los
diferentes enfoques disciplinarios. (…) La ausencia de estos conocimientos actúa como un
obstáculo importante por la posibilidad de transferir o relacionar estructuras básicas de una
disciplina a otras disciplinas con el fin de crear actividades interdisciplinarias”.
Tal como lo plantea Cullen (1989) “la interdisciplinariedad hay que construirla. Son
problemas inherentes a la formación docente, a la organización escolar y es un trabajo de
práctica institucional. “Hablar de interdisciplinariedad implica el abordaje de temáticas en las
que se reconocen diversas relaciones, que sean susceptibles de ser analizadas desde
diferentes disciplinas, las cuales se diferencian en los métodos de análisis que utilizan para
su estudio. Se enseña reconociendo y estableciendo relaciones y respetando cada una de
las posibilidades disciplinares y metodológicas que las disciplinas ofrecen para abordarlas”
129
PRIMER AÑO
Ejes Conceptuales:
La construcción histórica y subjetiva de identidades y representaciones sobre
el trabajo docente y la realidad educativa.
Dimensiones educativas de los espacios sociales.
Este espacio curricular se sitúa en el primer cuatrimestre del primer año de la carrera del
profesorado en el Campo de la Práctica Profesional. Representa para los estudiantes su
primer contacto con las prácticas cotidianas de los docentes en el marco de la formación de
grado. Los contenidos planteados para cada uno de los ejes conceptuales son abordados
desde múltiples dimensiones: histórica, social, política, sindical, institucional y pedagógica.
La formación docente es entendida como un proceso complejo en el que interviene la
biografía escolar, la formación inicial y las experiencias de formación y trabajo adquiridas en
los distintos ámbitos de desarrollo profesional. Desde esa perspectiva, es importante poder
analizar recurrencias y rupturas que se presentan de diferente manera en las teorías, en las
prácticas, en las representaciones, en los discursos desde una polifonía de voces que
intervienen políticamente en el proceso educativo.
Esta propuesta se sustenta en una concepción de generación colectiva de conocimientos
por lo que será el taller la instancia primordial para el desarrollo del Seminario.
El “taller” se entiende, como una estrategia pedagógica que potencia los aprendizajes en
tanto permite aprender a pensar “entre y con otros”, compartir un tiempo y espacio que
posibilita tanto la vivencia como la reflexión y conceptualización, integrándose de esta
manera, la teoría y la práctica. Asimismo se piensa el “taller” como un espacio privilegiado
para la conformación de identidades grupales.
Propósitos
• Indagar y analizar las representaciones individuales y colectivas acerca del “ser y saber
docente” y “ser alumno”.
• Desarrollar una capacidad analítica respecto a la propia biografía escolar y su incidencia
en los procesos de identificación profesional.
• Analizar las características del trabajo docente y la realidad educativa para aproximarse a
la comprensión de su complejidad y multidimensionalidad.
130
• Posibilitar un proceso de valoración de la reflexión permanente en relación a su futura
práctica docente.
• Fundamentar posicionamientos teóricos-metodológicos que permitan el desarrollo del
pensamiento dialéctico en el proceso de producción colectiva.
Contenidos Sugeridos
Identidad (es) Docentes: Entre la historia sociopolítica del trabajo docente y las trayectorias
escolares particulares
Los docentes como sujetos individuales y colectivos. La biografía escolar como instancia de
formación docente. Matrices, concepciones, tradiciones e imágenes internalizadas.
Significaciones y sentidos de las experiencias escolares y las prácticas docentes como
prácticas socio políticas.
El surgimiento de la docencia como profesión de Estado. Las escuelas normales desde su
existencia material y simbólica.
Tradiciones y tendencias en la formación docente. Rupturas y continuidades.
Trabajo docente: Origen y transformaciones. Tensiones presentes en el oficio de enseñar.
¿Trabajadores o profesionales? La disputa por el sentido. Puesto de trabajo docente: carga,
responsabilidad y complejidad.
La construcción de la(s) identidad(es) docente(s): afecto y vocación, ¿componentes
necesarios o aleatorios?
Ser docente en el siglo XXI: el impacto de las transformaciones contemporáneas y la
necesidad de construir “un saber en situación”. Rupturas, novedades y desafíos en el trabajo
de enseñar hoy.
Bibliografía Sugerida
ALLLIAUD, A. (1993) “Los maestros y su historia: los orígenes del magisterio argentino”. Bs.
As. Centro Editor de América Latina.
ANTELO, E. (2009) “Los gajes del oficio. Enseñanza, pedagogía y formación”. Bs. As. Aique
ANTELO, E. (2004) “Lo incalculable en el oficio de enseñar”. En: Revista La educación en
nuestras manos. Año IV Nº V
DAVINI, M C. (2002) “De aprendices a maestros. Enseñar y aprender a enseñar”. Bs. As.
Papers Eds.
DONAIRE, R. (2009) “La clase social de los docentes. Condiciones de vida y de trabajo en
Argentina desde la colonia hasta nuestros días”. Serie formación y Trabajo docente. CTERA
131
Taller de Prácticas Docentes I
Esta unidad curricular ubicada en el segundo cuatrimestre del primer año, inicia el proceso
de indagación de las Prácticas Docentes, como prácticas educativas y sociales
históricamente construidas, cuya especificidad implica el trabajo en torno al conocimiento. A
partir de asumir la complejidad de estas prácticas se plantea la construcción de claves de
interpretación que permitan reconocer tanto notas distintivas como manifestaciones de lo
común y de lo diverso.
En tal sentido, la propuesta de trabajo del Taller de Prácticas docentes I tiene por objeto
ampliar la mirada respecto de las prácticas educativas e indagar en aquellos espacios donde
se construyen experiencias educativas fuera del sistema educativo formal. Se realizará una
aproximación a contextos sociales y culturales, en procura de indagar las diversas formas de
expresión y manifestación de lo educativo, en diferentes espacios sociales más allá de la
escuela.
La mirada sobre diferentes aspectos de las dimensiones educativas de los espacios sociales
no escolarizados articula dimensiones de análisis históricas, sociológicas, políticas y
filosóficas. Desde esta perspectiva, se propone desnaturalizar la mirada de los alumnos
sobre “lo educativo” más allá de la escuela y ofrecer herramientas teórico - metodológicos
desde la perspectiva socio - antropológica de investigación que permitan analizar y
comprender los significados y sentidos de estas prácticas sociales desde sus
atravesamientos éticos y políticos.
Propósitos
Contenidos Sugeridos
132
El campo de la investigación educativa desde un enfoque socio antropológico como un
ámbito legítimo de construcción de conocimiento socio - crítico sobre las prácticas
educativas. La etnografía en la construcción de conocimientos.
Experiencias educativas en el contexto sociocultural-local.
Metodologías y herramientas para el estudio de organizaciones y movimientos sociales que
llevan adelante propuestas educativas más allá de la escuela. Múltiples y complejos
espacios y actores.
Organizaciones y espacios sociales que trabajan con la niñez, jóvenes y adultos.
Registros y relatos de formación. Saberes como memorias de experiencias. Leer y escribir
acerca de las prácticas. Historias de vida y narrativas.
Bibliografía Sugerida
ANDER EGG, E. (1994) “Interdisciplinariedad en educación”. Bs. As. Magisterio del Río de
la Plata.
BERGER, P Y LUCKMAN, T. (1986) “La construcción social de la realidad”. Bs. As.
Amorrortu Editores.
CAMILLONI, A. W de (2001) “Modalidades y proyectos de cambio curricular En: Aportes
para un cambio curricular”. Bs. As OPS/UBA
GUBER, R. (2005) “La etnografía. Método, campo y reflexividad”. Colombia. Grupo Editorial
Norma.
IVERN, A.(2004) “Hacia una pedagogía de la reciprocidad”. Bs. As. Ciudad Nueva.
HECKHAUSEN,H (1979) “Disciplina e Interdisciplinariedad. En: Interdisciplinariedad.
Problemas de la enseñanza y de la investigación en las universidades”. Apostel, L et. Al.
Biblioteca de la Educación Superior ANUIES. México
HUERGO, J. (2007) “Lo que articula lo educativo en las prácticas socioculturales”. Ficha de
cátedra Comunicación/Educación UNLP
133
HUERGO, J. (2007) “Espacios sociocomunitarios: un recorrido por los movimientos
sociales”. Ficha de cátedra Comunicación/Educación UNLP (2007).
UGALDE, M. (2004) “Esperanza y conciencia para la educación. La apertura de espacios
para una participación política”. En: Lecciones de Paulo Freire Cruzando fronteras:
experiencias que se completan. FLACSO. Bs. As. (2004)
FREIRE, P. (2002) “Cartas a quien pretende enseñar”. Bs. As. Siglo veintiuno editores.
FREIRE, P. (2004) “El grito Manso”. Bs. As. Siglo veintiuno editores.
RAUBER, I. (2008) “Actores sociales, luchas reivindicativas y política popular. Pasado y
presente” XXI Bs. As. Quinta edición.
SIRVENT, M. T. (2004) “Estilos participativos. ¿Sueños o realidades?”. En: Revista
Argentina de Educación Año III Nº 5.
SOUZA MINAYO, M. C. y otros. (2007) “Investigación social. Teoría, método y creatividad”.
Bs. As. Lugar Editorial.
SEGUNDO AÑO
Ejes conceptuales:
Esta unidad curricular anual ubicada en el segundo año de la carrera propone reconocer y
problematizar el funcionamiento de las instituciones escolares del nivel secundario,
destacando su singularidad y su naturaleza social e histórica. Las escuelas, en tanto
formaciones socio - históricas, remiten a aspectos simbólicos vinculados y asociados a
saberes y creencias que conforman perspectivas particulares de mundo.
Reconocer las escuelas como “instituciones de existencia” permite complejizar la mirada
hacia la institución, comprender que las mismas fueron pensadas y construidas para hacer
de los sujetos que transitan por ella, sujetos sociales, políticos y culturales. En una primera
etapa se reconoce como importante para el análisis de las instituciones escolares, un
abordaje de los aspectos organizacionales: normas, pautas, prescripciones, organización del
134
trabajo y organización pedagógica, y de los aspectos micropolíticos que caracterizan la
complejidad de las instituciones escolares.
El trabajo de campo a nivel institucional procura atender a la identificación, caracterización y
problematización de lo escolar en diversos contextos: urbanos, suburbanos y rurales; y los
surgidos de distintas modalidades de la educación en Nivel Medio. Interesa que los alumnos
construyan herramientas teórico-metodológicas para reconocer la lógica de funcionamiento
particular que prima en las instituciones escolares del nivel secundario.
En una segunda etapa, se propone realizar prácticas colaborativas en proyectos
institucionales de las escuelas donde se inserten, así como micro experiencias de
ayudantías en los talleres interdisciplinarios propuestos por el nuevo Diseño de Nivel
Secundario para la escuela rionegrina ya que como lo expresa el documento curricular
“forman parte de la propuesta de una serie de talleres para la escuela secundaria, pensados
como espacios curriculares donde confluyen el pensar, el sentir y el hacer, la teoría y la
práctica, la reflexión y la acción, la participación y la comunicación, configurando una
realidad compleja que promueve y facilita el aprendizaje y la producción de conocimientos
en torno de una situación concreta, real o simulada, tal como se lee en la fundamentación
general de los mismos”.
Propósitos
Contenidos Sugeridos
135
Los actores institucionales. Relaciones de poder. Conflicto, lucha de intereses y
negociación. Su incidencia en las prácticas docentes y de la enseñanza.
Aportes del análisis institucional: Procesos de Institucionalización: lo Instituido-Instituyente.
Instituciones de existencia. Instituciones de subsistencia.
Aportes desde una perspectiva histórica y socio-antropológica: Historia documentada y Vida
cotidiana. Abordajes interpretativos desde una perspectiva multidimensional: observación,
registros, encuestas, entrevistas, análisis de fuentes y documentos, análisis de datos
estadísticos, relatos de vida.
Prácticas docentes y proyectos institucionales: Relevamiento y análisis de Proyectos
Institucionales y Curriculares. Prácticas colaborativas en Proyectos Institucionales. Micro
experiencias de ayudantías en talleres interdisciplinarios.
Bibliografía Sugerida
136
FENSTERMACHER, G. (1989), “La investigación de la enseñanza: enfoques, teorías y
métodos. Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”. Barcelona:
Paidós.
FERNÁNDEZ, L. (1992) “Acceso-exclusión. ¿Conflicto constitutivo de las instituciones
educativas? Aportes de investigación”. En: Revista argentina de educación, Año X, N º 17.
FERNÁNDEZ, L. (1994) "Instituciones Educativas”. Bs. As. Paidós.
FRIGERIO, G. y otros (1993) "Las Instituciones Educativas. Cara y Ceca". Bs. As. Troquel.
GARAY, L (2000) “Algunos conceptos para analizar Instituciones Educativas”. Ficha de
cátedra. Maestría en Pedagogía. Universidad Nacional de Córdoba.
GIROUX, H. (1990) “Los profesores como intelectuales”, Barcelona. Paidós.
IGLESIAS, L (1998) "Diario de Ruta". [Link]. Ediciones Pedagógicas.
LANDREANI, N. (1996), “El Taller, un espacio compartido de producción de saberes”.
Universidad Nacional de Entre Ríos, Facultad de ciencias de la Educación. Cuadernos de
Capacitación Docente N º 1.
LARROSA, J. (1995) “Escuela, poder y subjetividad”. Madrid. Ed. La Piqueta.
SANJURJO, L. (2002) “La formación práctica de los docentes. Reflexión y acción en el aula”.
Rosario. Homo Sapiens.
SCHON, D. (1992) “La formación de profesionales reflexivos. Hacia un nuevo diseño de la
enseñanza y el aprendizaje en las profesiones”. Madrid. Paidós.
SIRVENT, M. T. (2000) “Marginalidad, pobreza y educación en el marco de las crisis y
utopías”. En I Congreso Internacional de Educación.”Educación, crisis y utopías”.Bs. As.
Aique
SOUTO, M. (1995) “Grupos y dispositivos de formación” Colección Formador y formadores.
Serie Los documentos. Bs. As. Novedades Educativas.
TERCER AÑO
Ejes Conceptuales:
Esta unidad curricular anual ubicada en el tercer año, propone entender la enseñanza como
actividad intencional. En tanto actividad pone en juego un complejo proceso de mediaciones
137
orientado a imprimir racionalidad a las prácticas que tienen lugar en la institución escolar y
en el aula. En tanto intencional, puede seguir diferentes cursos y adoptar las más diversas
formas según las modalidades de relación sujetos-objetos que se propongan.
La enseñanza como práctica social responde a necesidades, funciones y determinaciones
que están más allá de las intenciones y previsiones individuales de sus actores y sólo puede
entenderse en el marco del contexto social e institucional del que forma parte.
La enseñanza toma forma de propuesta singular a partir de las definiciones y decisiones que
el docente concreta en torno a una dimensión central y constitutiva en su trabajo: el
problema del conocimiento y cómo se comparte y construye en el aula.
Es fundamental reconocer el valor de una construcción en términos didácticos como
propuesta de intervención que implica básicamente poner en juego la relación contenido-
método. Esta perspectiva otorga a quien enseña una dimensión diferente; deja de ser actor
que se mueve en escenarios prefigurados para constituirse como sujeto creador; sujeto que
imagina y produce diseños alternativos que posibiliten, al sujeto que aprende, la
reconstrucción del objeto de enseñanza.
En este proceso se realizará una Práctica por Pareja Pedagógica en una asignatura del
campo disciplinar en el ciclo básico de 1º a 3º año en un tiempo acotado y breve.
Propósitos
Contenidos Sugeridos
138
Diversos escenarios y escenas en el enseñar. El aula y la clase: materialidad y existencia
social. Comunicación y Diálogo. El aula como espacio privilegiado de circulación,
construcción y apropiación de saberes y conocimientos.
Análisis de la clase como configuración pedagógico-didáctica. Relaciones objeto de
conocimiento-objeto de enseñanza. Los obstáculos para la apropiación del conocimiento. La
relación contenido – método. El lugar de la construcción metodológica.
La tarea del docente como coordinador del grupo clase. Grupos de aprendizaje. Interacción
educativa y relaciones sociales. Intersubjetividad. Las relaciones saber - poder en la clase.
La construcción de la autoridad, normas y valores en la clase.
Registros de la cotidianeidad en las aulas. Análisis de propuestas didácticas.
Los sujetos de las prácticas. Trayectorias docentes en escuelas y contextos diferentes.
Multirreferencialidad y categorías didácticas en el análisis de la clase.
Experiencias de prácticas de enseñanza
Bibliografía Sugerida
CUARTO AÑO
140
Ejes conceptuales
Esta unidad curricular anual, ubicada en el cuarto año de la carrera, se propone atender a la
formación docente a través de la práctica de Residencias Pedagógicas. Se entiende por
Residencia al período de profundización e integración del recorrido formativo que vehiculiza
un nexo significativo con las prácticas profesionales. Implica una doble referencia
permanente para los sujetos que la realizan: la Institución Formadora y las Instituciones de
Residencia: Escuelas Asociadas.
Como nota distintiva se reconoce la intencionalidad de configurar un espacio socio
institucional que favorezca la incorporación de los y las estudiantes a escenarios
profesionales reales para vivenciar la complejidad del trabajo docente y, en relación al
mismo, recuperar los saberes y conocimientos incorporados a lo largo del trayecto formativo
a la vez que favorecer su profundización e integración.
Se significa la Residencia, desde una visión que remite al aula contextualizada en relación a
lo institucional y lo social más amplio, por entender las prácticas docentes como prácticas
sociales situadas.
En la Residencia se propone asumir una posición de reflexividad, entendida como
reconstrucción crítica de la propia experiencia, individual y colectiva, poniendo en tensión las
situaciones, los sujetos y los supuestos implicados en sus decisiones y acciones. Es
importante construir dispositivos de formación que habiliten a un o una alumna residente,
que como sujeto político, conoce, tiene un saber y se define respecto del qué, cómo, porqué
y para qué de las prácticas en las que participa. Un alumno o alumna en formación que,
asumiendo una actitud investigativa, no sólo actúa sino que además es capaz de evaluar las
consecuencias de sus acciones y generar cursos alternativos a partir de la ampliación
permanente de sus marcos conceptuales.
Propósitos
141
• Reconocer el periodo de Residencia, en sus diferentes instancias, como una
anticipación de la labor conceptual y metodológica del quehacer profesional.
• Analizar la constitución de las identidades docentes, la conformación de un
hábitus desde los procesos de socialización e internalización de determinados
modos de ser, actuar, pensar y sentir la docencia.
• Favorecer procesos de reflexividad que alienten tomas de decisiones fundadas
respecto a las prácticas de Residencia y procesos de reconstrucción crítica de
las propias experiencias.
Contenidos Sugeridos
Residencias Pedagógicas
Bibliografía sugerida
144
FOLLARI,R. (1980) “Interdisciplinariedad, espacio ideológico”. En: Simposio sobre
Alternativas Universitarias. UAM México.
FRIGERIO, G. y DIKER, G. (comp.) (2004) “La transmisión en las sociedades. Las
instituciones y los sujetos. Un concepto de la educación en acción”. Bs. As. Novedades
Educativas.
GVIRTZ, S. y PALAMIDESSI, M. (1998) “El ABC de la tarea docente: Curriculum y
enseñanza”. Bs. As. Aique.
GUBER, R. (1990) “El salvaje metropolitano”. Bs. As. Legasa.
HAMMERSLEY, M. y otros (1994) “Etnografía. Métodos de investigación”. Barcelona Paidós.
HECKHAUSEN,H (1979) “Disciplina e Interdisciplinariedad”. En: Interdisciplinariedad.
Problemas de la enseñanza y de la investigación en las universidades. México Biblioteca de
la Educación Superior ANUIES.
PICHÓN RIVIÉRE, E (1980) “El Proceso Grupal”. Bs. As. Nueva Visión.
RANCIERE, J (2002) “El maestro ignorante”. Barcelona. Laertes
REMEDI, E y otros s/d, “La libertad y el censor. Dos imágenes en la identidad del maestro”.
SACRISTÁN, J. y PÉREZ GÓMEZ, A. (1985) “La enseñanza: su teoría y su práctica”. Akal,
Madrid.
SANJURJO, L. (2002) “La formación práctica de los docentes. Reflexión y acción en el aula”.
Rosario. Homo Sapiens.
SANJURJO, L. (2003) “Volver a pensar la clase”. Rosario. Homo Sapiens.
SCHÖN, D. (1992) “La formación de profesionales reflexivos. Hacia un nuevo diseño de la
enseñanza y el aprendizaje en las profesiones”. Madrid. Paidós.
SOUTO, M. (1995) “Grupos y dispositivos de formación”. Colección Formador y formadores.
Serie Los documentos. Bs. As. Novedades Educativas.
SOUTO, M. (1998) “Hacia una didáctica de lo grupal”. Bs. As. Niño y Dávila editores.
SOUTO, M. y otros (2004) “El dispositivo en el campo pedagógico en Grupos y dispositivos
de formación”. Buenos Aires. Ed. Novedades Educativas /Facultad de
Filosofía y Letras UBA, Serie Los documentos de Formación de Formadores.
SUÁREZ, D. (1993) “Formación Docente y Prácticas escolares”. Notas para el estudio de
una compleja relación. Revista IICE. Facultad de Filosofía y Letras UBA.
SUÁREZ, D (2010) “Docentes, narrativas e investigación en educación”. Mimeo. Facultad de
Filosofía y Letras UBA.
ZEMELMAN, H. (2004) “Memoria y Pensamiento”. En: La Escuela como territorio de
intervención. Buenos Aires. CTERA.
145
PROFESORADO EN MATEMATICA
ORDENAMIENTO CURRICULAR Y CORRELATIVIDADES
CORRELATIVIDADES
PARA
CUA PARA CURSAR
Nº ASIGNATURA Año RENDIR CHT
TRIM
Cursad Materia
Aproba Aprobad MA
0do a
64
1-SEMINARIO DE ALFABETIZACIÓN ACADÉMICA 1º 1°
2-HISTORIA SOCIAL ARGENTINA 1º 1° 64
3- SEMINARIO DE INTRODUCCIÓN AL TRABAJO DOCENTE Y A
1º 1° 32
LA REALIDAD EDUCATIVA
4- ARITMÉTICA E INTRODUCCIÓN AL ÁLGEBRA 1º 1° 64
5- GEOMETRÍA I 1º 1° 96
6- PROBLEMAS SOCIO-ANTROPOLÓGICOS Y FILOSÓFICO
1º 2° 96
CONTEMPORÁNEOS
7- TALLER PRAC. DOC. I
TALLER INTEGRADOR INTERDISCIPLINARIO I PRÁC. EN 1º 2° 96
TERRENO
8. ANÁLISIS MATEMÁTICO I 1º 2° 4 4 96
9. ÄLGEBRA I 1º 2° 4 4 96
10. GEOMETRÍA II 1º 2° 5 5 64
11. DIDACTICA GENERAL 2° 1° 96
12. ANÁLISIS MATEMÁTICO II 2° 1° 8 8 96
13. PROPUESTAS EDUCATIVAS MEDIADAS POR TECNOLOGÍAS 2° Anual 64
14. TALLER DE LA PRÁCTICA DOCENTE II
TALLER INTEGRADOR INTERDISCIPLINARIO II 2° Anual 3-6 3-6 112
PRÁCTICA EN TERRENO
15. GEOMETRÍA III 2° 1° 10 10 64
16. INTRODUCCIÓN A LA FÍSICA 2° 1° 64
17. SEMINARIO: CULTURAS JUVENILES 2° 2° 32
18. DIDACTICA DE LA MATEMATICA I 2° 2° 64
19. EPISTEMOLOGÍA E HISTORIA DE LA MATEMATICA 2° 2° 48
20. ALGEBRA II 2° 2° 9 9 96
20. PEDAGOGÍA 3° 1° 96
21. PSICOLOGÍA EDUCACIONAL 3° Anual 64
22. TALLER PRÁCTICAS DOCENTES III
4-5-6-7-
TALLER INTEGRADOR INTERDISCIPLINARIO III 3° Anual 144
8-11-14
PRÁCTICA EN TERRENO
23. DIDACTICA DE LA MATEMATICA II 3° 1° 11-18 11-1 8 64
24. ALGEBRA III 3° 1° 15 15 64
25. INTRODUCCION A LA QUIMICA 3° 1° 64
26. PROBABILIDAD Y ESTADÍSTICA 3° 2° 96
27. DIDACTICA DE LA MATEMATICA III 3° 2° 23 23 64
28. SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACION Y POLITICAS EDUCATIVAS 4° 1° 20 64
29. ANALISIS MATEMATICO III 4° 1° 12 12 96
30. SEMINARIO DE PROBLEMAS AMBIENTALES
4° 1° 64
31. SEMINARIO DE INVESTIGACÓN EDUCATIVA 4° 2° 20-2 8 64
32. TALLER DE ANÁLISIS Y PRODUCCIÓN DE MATERIALES
4° 2° 64
CURRICULARES ESPECÍFICOS.
33. TALLER DE PRÁCTICAS DOCENTES IV 4-5-7-8-
TALLER INTEGRADOR INTERDISCIPLINARIO IV 4° Anual 11-12- 320
RESIDENCIA PEDAGÓGICA 14-22
146