0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas5 páginas

Imprimir Cap 3

El capítulo aborda la evolución de la psicología de la educación como una disciplina puente que integra conocimientos de la psicología y la educación, enfatizando su carácter aplicado y bidireccional. Se identifican tres dimensiones clave: teórica, proyectiva y práctica, que contribuyen a la comprensión, planificación e intervención en procesos educativos. La interrelación entre estas dimensiones es crucial para el desarrollo y la efectividad de la psicología de la educación en la mejora de las prácticas educativas.

Cargado por

daniel fernandez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas5 páginas

Imprimir Cap 3

El capítulo aborda la evolución de la psicología de la educación como una disciplina puente que integra conocimientos de la psicología y la educación, enfatizando su carácter aplicado y bidireccional. Se identifican tres dimensiones clave: teórica, proyectiva y práctica, que contribuyen a la comprensión, planificación e intervención en procesos educativos. La interrelación entre estas dimensiones es crucial para el desarrollo y la efectividad de la psicología de la educación en la mejora de las prácticas educativas.

Cargado por

daniel fernandez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CAPÍTULO 3

LA PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN Y LA APLICACIÓN


DEL CONOCIM IENTO PSICOLÓGICO DE LA EDUCACIÓN

El paso de una concepción de psicología aplicada a la educación a una


concepción de la psicología de la educación como disciplina puente obliga
a replantearse el concepto mismo de aplicación del conocim iento psicológi­
co. Contrariamente a lo que ha sido la tradición histórica en psicología de la
educación, ya no se trata simplemente de aplicar y utilizar los conocimientos
que proporciona una disciplina básica (la psicología científica) para resol­
ver los problemas planteados en un ám bito de la actividad humana (la edu­
cación). De lo que se trata es, como señala M ialaret, de estudiar y analizar,
con los instrumentos conceptuales y metodológicos propios de la psicología,
este ámbito de la actividad humana que es la educación. La finalidad de este
análisis sigue siendo la aplicación y. en este sentido, puede decirse que esta­
mos en presencia de una disciplina aplicada cuyo objetivo es generar un cono­
cim iento nuevo orientado fundam entalm ente a la aplicación. No obstante,
el concepto de aplicación que se maneja en este caso no es el mismo que en
la concepción tradicional de psicología aplicada a la educación.

3 .1 . E l c a r á c t e r a p l i c a d o d e l a p s i c o l o g í a d e l a e d u c a c i ó n

Este cambio de significado en el concepto de aplicación viene determi­


nado por el hecho de que, al considerar la psicología de la educación como
una disciplina puente, se está aceptando al mismo tiempo que estam os ante

Material protegido por derechos de autor


5 4 _________________________________________________________ CÉSAR COLL

una disciplina que se encuentra a medio camino entre la psicología y la edu­


cación. O para decirlo en otros términos, que mantiene estrechas relaciones
con el conjunto de áreas de la investigación psicológica y con el conjunto
de disciplinas que se ocupan del estudio de los fenómenos educativos, pero
sin llegar a identificarse o confundirse con las unas ni con las otras.
La psicología de la educación es de pleno derecho, en esta perspectiva,
una disciplina psicológica, ya que se nutre de las preocupaciones y explica­
ciones que proporcionan otras ramas de la investigación psicológica y utili­
za a menudo los mismos métodos y procedimientos de análisis que éstas. Sin
embargo, la psicología de la educación entendida como disciplina puente es
incom patible con una dependencia o una relación unilateral con el resto de
áreas y cam pos de trabajo de la investigación psicológica. Com o subraya
Ausubel en el texto citado, «las leyes generales que tienen su origen en las
disciplinas básicas no se aplican al dominio de los problemas prácticos». Esta
im posibilidad de aplicar -m ecánicam ente, añadiríam os nosotros- las leyes
generales del comportam iento hum ano al dom inio de la educación obliga a
acometer un tipo de investigación aplicada en la que los problemas, variables
y características de las situaciones educativas han de ser especialmente teni­
dos en cuenta.
La investigación psicoeducativa es pues una investigación fundamental­
mente aplicada, en el sentido de que la pertinencia de los problem as estu­
diados tiene su origen en el campo educativo y su objetivo es proporcionar
conocimiento útil para mejorar la educación. También sus resultados, así como
las explicaciones y teorías elaboradas a partir de ellos, son de carácter apli­
cado en la medida en que se refieren al campo de la educación y tienen, por
ello, un alcance y una generalidad menor que los proporcionados por la inves­
tigación básica. Sin embargo, como señala también Ausubel, no debe enten­
derse la diferencia y las relaciones entre investigación básica e investigación
aplicada, y por lo tanto la diferencia y las relaciones entre conocim iento
psicológico y conocimiento psicoeducativo, en términos de estricta jerarquía
epistem ológica, sino m ás bien en térm inos de alcance y nivel de generali­
dad de los resultados y explicaciones que proporcionan. Hecha esta salvedad,
las teorías aplicadas de la psicología de la educación pueden ser considera­
das tan fundam entales desde el punto de vista de su interés y de sus reper­
cusiones para el progreso científico como las teorías básicas de otras áreas
o campos de la psicología. Buena prueba de ello es la influencia que ha ejer-
P sicología de la e d u c a c ió n _____________________________________________ 55

cido históricamente la psicología de la educación sobre el desarrollo de algu­


nas áreas de la psicología básica como, por ejemplo, la psicología del apren­
dizaje, la psicología de la memoria o la psicología de la motivación.
En resumen, concebir la psicología de la educación como disciplina puen­
te supone aceptar que sus relaciones con el resto de áreas o dominios de estu­
dio de la psicología son esencialm ente bidircccionales. La psicología de la
educación se enriquece con las leyes, principios, explicaciones, métodos, con­
ceptos y resultados em píricos que tienen su origen de la investigación psi­
cológica básica, pero a su vez contribuye a enriquecer esta últim a con sus
aportaciones sobre los fenóm enos educativos y, m ás concretam ente, con
sus explicaciones sobre el com portam iento humano en situaciones educati­
vas. Las relaciones no son pues de dependencia y unilaterales, sino más
bien de interdependencia y en las dos direcciones.
Ahora bien, concebir la psicología de la educación como una disciplina
puente supone también aceptar, contrariamente a lo que ha sido la tendencia
dominante a lo largo de su historia, que comparte una serie de rasgos con el
resto de disciplinas que estudian los fenóm enos y procesos educativos. De
acuerdo con Pérez Gómez (1978), cabe distinguir entre estas disciplinas aqué­
llas cuya finalidad específica es estudiar los procesos educativos de aquéllas
otras que, sin tener esta finalidad, realizan aportaciones y propuestas que son
a m enudo útiles y pertinentes para una m ejor comprensión y explicación de
los fenóm enos educativos. El conjunto de las ciencias hum anas y sociales,
incluida la psicología, pertenecen a la segunda categoría: la didáctica, la socio­
logía de la educación y la psicología de la educación integran la primera.
El interés de esta propuesta es, a nuestro entender, doble. En prim er
lugar, sitúa la psicología de la educación com o disciplina puente con una
identidad propia sin confundirla con el innegable interés y utilidad que han
tenido, tienen, y sin duda seguirán teniendo en el futuro, m uchas aporta­
ciones y propuestas que surgen de la investigación psicológica básica. Cabe
pues rechazar la psicología aplicada a la educación -concepción epistem o­
lógica dom inante, com o hem os visto, al m enos hasta finales de los años
sesenta que se sustenta precisamente sobre esta confusión- sin dejar de reco­
nocer por ello el interés de las aportaciones y propuestas surgidas a su ampa­
ro. En segundo lugar, supone una llamada de atención a favor de una apro­
xim ación m ultidisciplinar al estudio de los procesos educativos y destaca
las lim itaciones del reduccionism o psicológico, otro de los obstáculos a los
56 _________________________________________________________ César Coll

que históricam ente ha tenido que hacer frente el desarrollo de la psicología


de la educación com o consecuencia de la hegem onía de una concepción de
la misma como psicología aplicada a la educación.

3 .2 . L a s d i m e n s io n e s d e l a p s i c o l o g í a d e l a e d u c a c i ó n

De este modo, la psicología de la educación, al igual que el resto de las


disciplinas que forman parte del núcleo específico de las ciencias de la edu­
cación (entre las que cabría considerar también, además de las mencionadas
por Pérez Góm ez, otras como la filosofía de la educación, la política de la
educación, la sociolingüística de la educación, la etnografía de la educación
o la organización escolar), se ocupa del estudio de los procesos educativos
con una triple finalidad: en prim er lugar, contribuir a la elaboración de una
teoría que permita com prender y explicar m ejor estos procesos: en segundo
lugar, ayudar a la elaboración de procedim ientos, estrategias y m odelos de
planificación e intervención que permitan orientarlos en una dirección deter­
minada; y en tercer lugar, coadyuvar a la instauración de unas prácticas edu­
cativas más eficaces, más satisfactorias y más enriquecedoras para las per­
sonas que participan en ellas. Estas tres finalidades dan lugar a otras tantas
dim ensiones o vertientes (teórica o explicativa, proycctiva o tecnológica, y
práctica) en torno a las cuales se articulan los contenidos de la psicología de
la educación como disciplina puente de naturaleza aplicada (Coll, 1983).
La dimensión teórica o explicativa de la psicología de la educación inclu­
ye una serie de conocim ientos conceptualm ente organizados (generalizacio­
nes empíricas, leyes, principios, modelos, teorías, etc.) sobre los com ponen­
tes psicológicos de los procesos educativos, cuya tom a en consideración
contribuye a comprender y explicar mejor las características, desarrollo y con­
secuencias de estos últimos. La dimensión que hemos denominado proyccti­
va o tecnológica, por su parte, incluye un conjunto de conocimientos de natu­
raleza esencialmente procedimenta! sobre la planificación y diseño de procesos
educativos o de algunos aspectos de los mismos (por ejemplo, actividades de
enseñanza y aprendizaje, procedimientos de evaluación de los aprendizajes,
selección de m ateriales didácticos o curriculares, estrategias de atención a
la diversidad, etc.), que tienen su origen, o al menos están fuertemente ins­
pirados, en el análisis de los componentes psicológicos presentes en ellos. La
P sicología de la e d u c a c ió n _____________________________________________ 57

dimensión práctica, por último, incluye una serie de conocim ientos, en este
caso de naturaleza esencialmente técnica e instrumental, orientados a la inter­
vención directa en el desarrollo de los procesos educativos, ya sea desde la
perspectiva del desempeño de la función docente, ya sea desde la perspecti­
va de la intervención psicopedagógica.
Conviene llamar la atención sobre el hecho de que, con relativa frecuen­
cia, algunas caracterizaciones o definiciones de la psicología de la educación
tienden a prim ar una de estas dimensiones sobre las otras dos, contribuyen­
do así a difundir la idea errónea de que su finalidad exclusiva o prioritaria
es la investigación y la elaboración de teorías explicativas, o bien el diseño y
la planificación de intervenciones concretas, o aun la resolución de proble­
mas prácticos. En la perspectiva de la psicología de la educación como dis­
ciplina puente de naturaleza aplicada en la que se sitúa el análisis anterior, las
tres dimensiones contribuyen por igual a delim itar su campo de trabajo, sus
objetivos, sus contenidos y las actividades científicas y profesionales que ocu­
pan habitualm entc a los psicólogos de la educación. El desarrollo futuro de
la psicología de la educación, por lo demás, depende en gran medida de que
se instale definitivamente entre las tres dimensiones una interrelación y una
coherencia mucho mayores de las que han existido tradicionalmcnte; sólo así
podrá incrementarse de form a significativa su capacidad real para transfor­
mar las prácticas educativas y m ejorar la educación.

También podría gustarte